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Historia 27622 — capítulo 7
Cap.7 Un Corazón roto ó ¿son dos?
Una vez que Draco lloró todo lo que tenia guardado de lágrimas, empezó a pensar en la manera de vengarse de sus padres, pues siempre los había puesto en un pedestal y hacia todo lo que ellos le pidieran, así que ahora era su turno. Y ya tenia idea de lo que haría. Con ese pensamiento se quedó dormido.
Mientras en el estadio de quidditch Ron llegaba con un hambre de perro amarrado por varios días y corrió a la cafetería en la cual ya estaban sus compañeros tomando chocolate.
-Wow, que carita traes, te “desvelaste” Ronald, Jajaja –Comentó su compañero Ethan Wings
Quien además era el cazador del equipo.
-No fastidies Ethan, tengo hambre- Y se volteó para pedirle a Mary la chica de la cafetería que le preparara comida urgentemente.
-Dios, creo que con todo lo que pediste no podrás jugar Ronald- comentó la chica mirándolo incrédula y sirviéndole la primera ración de Hot-Cakes, y mirando con cierta curiosidad como Ronald parecía ni siquiera masticarlos. Terminó en segundos y pidió unos huevos revueltos con jamón, cuando hubo terminado eso, la chica prefirió apurarse en preparar todo lo que le había pedido el pelirrojo, quien era blanco de las burlas de sus compañeros, más a él no le importó le urgía comer.
-Vaya, vaya, así que tu esposa te deja “fatigado”, yo que tu, mejor pedía vacaciones Jajaja .-Quien lo había dicho era Cormac McLagen antiguo compañero del colegio y tenia poco de haber llegado de intercambio, era muy a su pesar cazador y ansiaba el puesto de Ronald: guardián .
-¡Vete al demonio Cormac!- gruñó mientras seguía devorando comida ante los azorados ojos de sus compañeros y Mary. Una vez satisfecho pagó y salió al campo para montar en su escoba y empezar el entrenamiento, estaba platicando con sus compañeros Icarus Peake y Montgomery Fletcher, los golpeadores, cuando sintió que el alma le caía al piso.
Miren quien vino como invitado nuestro-comentó alegremente el entrenador Randal Wilson al hacer pasar a los invitados al campo de entrenamiento, un sinfín de gente entre periodistas y admiradores los seguían.
-Pasa, por favor,¿ quieres una bebida ó te gustaría jugar un rato?- preguntó amablemente a:
-Vamos Viktor siéntete cómodo de pedir lo que desees, ¿la señorita desea tomar algo?
-Lo siento déjeme prresentarrle a mi prrometida, la Señorrita Herrmione Grrangerr.
Hermione se puso algo colorada cuando vio a lo lejos a Ron y sin embargo siguió saludando a quienes le presentaba Viktor, mostrándose muy amable y chispeante.
-¿y díganme para cuando será el feliz enlace?-preguntó muy contento el entrenador a lo cual Viktor respondió :
-Serrá parra Diciembrre, una fecha especial parra mi Herrmione- Y abrazó a su prometida quien sólo por una fracción de segundo miró a los ojos a Ron, ó eso creyó él, mientras sentía que su corazón se rompía en mil pedazos. Iba a perder a Hermione, al único amor en su vida, a ella que por su amor hubiera sido capaz de ir al cielo y traerle una estrella, a ella a quien no fue capaz de decirle que la amaba tal como era, que adoraba su cabello siempre enmarañada, pero hermoso, siempre con sus libros , consultándolos, buscando respuestas, una Hermione siempre dispuesta a enfrentarse a todo por los que amaba y él fue el único idiota que no fue capaz de decirle lo que sentía y ahora la perdía irremisiblemente, ya no había vuelta atrás, ya no había oportunidades, era en serio lo de la boda ¿porqué, para qué anunciar algo que no vas a hacer? el problema era que si lo iban a hacer.
Mientras Ronald sufria y se torturaba, el la mansión Malfoy, Caroline se paseaba molesta en la recamara, quería tener sexo con su marido y no había pasado nada de nada.
-¿Es que le parezco tan fea? Soy muy hermosa, cuantos no darían lo que fuera por pasar una noche conmigo, Ronald no me conoces yo no naci para mártir, ni soy como mi tía Narcisa. Entonces se bañó se arregló y se perfumó, salió después de las dos de la tarde muy guapa en dirección desconocida pero dispuesta a divertirse, tendría diversión a como diera lugar.