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Historia 27622 — capítulo 8
Cap.8 Una noticia de primera.
Una vez repuesto de la mala impresión de ver a Viktor Krum con su adorada Hermione, se dispuso a jugar, todos tomaron sus escobas y salieron volando , mientras Viktor y su “prometida” se sentaban en el palco de honor, el entrenador Randal daba instrucciones por medio de su varita pegada a su garganta para que todos lo escucharan, Ron no lo escuchaba él sentía una rabia indescriptible y quería desfogarla a como diera lugar, para su mala suerte no estaba concentrado en el juego y le anotaban fácilmente lo que lo hizo el blanco de burlas de Cormac.
-Vamos Weasley, si no quieres jugar, mejor deja que alguien mejor que tú lo haga, para eso estoy aquí.-comentaba con sorna, mientras sus compañeros les molestó la actitud de Cormac.
-¿Sabes Cormac?, deberías tener tu propio equipo de quidditch.-Le espetó Icarus Peake, que era buen amigo de Ron y sabia lo que sucedía, los demás compañeros también lo sabían y apoyaban a Ron.
-Si yo también pienso lo mismo, sería formidable tener mi propio equipo, ¿no les gustaría ser parte de él?-preguntó socarronamente hacia los demás mientras miraba burlón a Ron.-Excepto tú Weasley que sigues igual que en el colegio, no puedes parar nada.
-Creo que ya son demasiados jugadores entre tu ego y tú Cormac.- y se empezaron a reír los jugadores para fastidio de él.
Para su buena suerte el entrenador Wilson le pidió que sustituyera a Ron como guardián quería ver como lo hacia, como Cormac era muy fanfarrón quería ver si de verdad era lo que él decía. Además Cormac no quería perderse la oportunidad de lucirse ante Krum, guardaba esperanzas de que lo llamara para jugar con él. Ronald bajó hecho una furia hacia los vestidores mientras el pomposo de Cormac se acomodaba para empezar a jugar.
Ron no quería ser testigo de cómo se luciría ese estúpido así que caminó sin voltear hacia los vestidores y cuando estaba a punto de entrar escuchó las voces y risas de sus amigos que abucheaban a Cormac, se dio la vuelta y vio, cuantos tiros mandaban, él no atinó a detener ninguno. Se tiraba del lado contrario ó reaccionaba demasiado tarde, todos estaban riendo de lo ridículo que se veía, hasta que enfadado a más no poder por lo que sucedía se fue. Bajó también directo a los vestidores casi morado del coraje, Ron lo vio que iba para allá cuando de pronto cambio de dirección y volteó para ver a donde se dirigía y vio con sorpresa que iba hacia Hermione que en ese momento llevaba unas sodas en la mano.
-¡Maldita bruja, seguro fuiste tú, como la otra vez, pero ahora si te atrapé!-gritó enfurecido Cormac quien iba dispuesto a golpear a Hermione quien sólo vio como se abalanzaba sobre ella ese mastodonte sin poder moverse de la impresión.
Cormac levantó el brazo para golpear a la chica cuando una mano detuvo su brazo a escasos milímetros del rostro de una muy asustada Hermione.
-¡No vuelvas a insultarla, estúpido imbécil!.-Ron estrelló su puño derecho en la cara de un muy sorprendido Cormac que no pudo esquivarlo, cayó de rodillas junto a Hermione que solo dio dos pasos atrás estupefacta.
-¡Vamos, demuestra que eres hombre y no gallina!-le gritó Ron mientras todos los demás jugadores ya estaban junto a ellos, Viktor llegó corriendo y abrazó a Hermione y el entrenador veía la escena sin decir palabra.
-Maldita sabandija, claro tienes que cuidar a esta zorra que es la que te ayuda a… -No terminó de decir la frase pues Ron con una fuerza sacada de su furia lo agarró del pecho y lo levantó de un tirón. Acto seguido le propinó un derechazo a la barbilla y cayó fulminado, totalmente inconsciente.
-Jamás insultes a una dama, Idiota.- y sin decir más se fue a cambiar a los vestidores mientras los periodistas se dieron vuelo sacando fotos de la pelea y haciendo notas para la primera plana del día siguiente. Sin querer más publicidad Ron trató de salir por otra puerta, caminó por otro corredor y se dirigió hacia la puerta de salida cuando:
-Ron- era la voz de Hermione, que lo hizo pararse en seco. Giró y la vio junto a un escritorio, era la oficina del entrenador, pero sólo estaba ella.
Él enmudeció y se sintió abochornado sin saber que hacer, solo dijo:
-Hola, ¿cómo estas?-
-Bien gracias a ti.- y se acercó ella a él, Ron sintió cosquillas en el estomago y sintió que una corriente eléctrica le pasaba por todo el cuerpo.
-¿Cómo puedo agradecerte? Fuiste muy valiente al enfrentarte a ese fanfarrón.-y se acercó a él.
-De verdad quiero agradecerte lo que has hecho por mi-inquirió ella mientras Ron sentía que las piernas eran de mantequilla, esa mujer lo atontaba, no supo lo que dijo e hizo sino hasta mucho después.
-Yo sé cómo puedes agradecerlo- y sin decir más la tomó de la cintura y la atrajo hacia si, la besó apasionadamente, al contacto con sus labios Ron sintió que estaba en el paraíso, ¿Cuántas noches pasó desvelado, buscando la manera para besarla? Y ahora sin más ni más la estaba besando. Fue una experiencia increíble, mientras sus labios estaban pegados a los de ella, su mano subió a su cabello y de pronto para sorpresa y alegría de Ron, ella lo abrazó, entonces Ron profundizó el beso y sintió a Hermione temblar en sus brazos y algo que jamás olvidaría: la escuchó gemir de placer, entonces sin ser dueño de si mismo, la empujó suavemente hacia la pared y le empezó a besar el cuello y el lóbulo de la oreja haciéndola que se repegara más a su cuerpo, eso lo encendió aún más.
-Te amo Hermione, te amo, te deseo, te necesito-lo decía entre los suspiros de ella y la excitación de él.
-Te necesito, te amo, siempre te he amado, mi amor-Pero en ese momento como si hubieran lanzado un hechizo repelente, Hermione se separó de él y lo miró a los ojos.
-¿cómo te atreves a decirme que me amas, si estas casado? ¿Porqué me lastimas Ron si sabes que esto no puede ser? Si hubieras sido sincero antes, esto no estaría pasando-acto seguido una sonora bofetada lo hizo trastabillar mientras ofendida en grado sumo Hermione se fue dejándolo completamente idiota de amor por ella.