← Historia 27622 · de
Historia 27622 — capítulo 9
CAP. 9 TRATOS Y PELEAS
Ron se quedó ahí parado, ni siquiera sintió dolor, lo único que sentía era la calidez de los labios de Hermione, estaba en el paraíso.
-Ella me corresponde, ella me ama, o sea que… aún tengo posibilidades-y muy feliz por aquella deducción se fue a la mansión Malfoy, iba resuelto a muchas cosas.
-Caroline, Caroline, ¿Dónde estás?-pero no encontró a su esposa.
-Salió hace bastante rato-le respondió Draco desde el umbral de la puerta, estaba más pálido pero su rostro mostraba cierta fiereza, que a Ron lo desconcertó.
-No me molestes Draco, que yo… -lo interrumpió el rubio.
-No Weasley, no quiero pelea, por el contrario, quiero hacer un trato contigo.
-¿Un trato conmigo?, ¿es una trampa?
-Claro que no Weasley, no es ninguna trampa, y este es el trato, si tú me ayudas, yo te ayudo.-lo miró incisivamente, mientras Ron no sabia que pensar.
-Te escucho Draco.
Y después de 20 minutos de hablar en voz baja, ambos muy contentos se estrecharon las manos.
-Trato hecho Draco.-comentó feliz
-Lo mismo digo-Weasley, ¿así que te parece si empezamos desde hoy?
-Muy bien Draco, te veo en cinco minutos en la entrada, deja llevo algunas cosas.
El rubio salió muy sonriente, mientras Ron no podía creer aún en lo que habían platicado.
-Pero si él quiere… -pensó con mucha risa de lo que iba a suceder. Sacó una maleta y metió sus cosas ahí y salió.
Ambos jóvenes se fueron. Mientras, sin saber lo que ellos hacían, Lucius tocaba a la puerta de su recamara.
-Querida ábreme, por favor, no puedes seguir enojada- comentó Lucius molesto, pues pensó que era un disgusto pasajero lo de su esposa.
-Lárgate, no te quiero ver aquí.-gritó Narcisa, mientras se cepillaba su rubia cabellera, estaba muy enojada y no lo perdonaría tan fácilmente. Tenía planeado algo y lo llevaría a cabo.
-Ábreme ó derribo la maldita puerta en este momento-le gritó más molesto él. No estaba acostumbrado a que le negaran nada y menos su esposa. Al notar que no hubo ninguna respuesta, sacó su varita y lanzo un hechizo, pero no pasó nada.
-Demonios, tiene protección, entonces le gritó:
-Me largó y tú eres la que me orilla a esto, no vengas después llorando arrepentida por que no te voy a hacer caso.- Y se fue furioso de ahí, a su biblioteca, donde empezó a beber whiskey de fuego y mascullando cuanta maldición recordaba.
Mientras en otro lado, en una mansión muy diferente ala de los Malfoy, Hermione estaba mirando hacia el bosque, perdida en sus pensamientos, cuando unos brazos rodearon su cintura.
-¿En que piensas Herrrmione?-ella volteó y le sonrió.
-En nuestra boda, cariño-y le dio un suave beso en la mejilla.-En realidad estaba recordando la exquisita sensación del beso que le dio Ron. Había sido increíble, pero duró tan poco. Trató de concentrarse en su prometido.
-¿Y cuando vas a decidir si compras el equipo de Inglaterra?-preguntó con curiosidad.
-Después, no quierrro aprrresurrarrme, es una decisión imporrrtante.-le respondió mientras la veía a los ojos, esos preciosos ojos castaños que lo cautivaron desde que la vio por primera vez.
Se deleitó mirando su hermoso rostro y le dio un apasionado beso.-Tengo que salir, si necesitas algo sólo pidelo, ¿quierres?-le acaricio el cabello mientras ella asentía y salió de ahí. Hermione se sintió mal, porque el beso que él le dio no le provocó nada, mientras al recordar el que le dio Ron se estremeció.
-Tú tuviste la culpa, Ronald eres un idiota.-dijo en voz baja y muy molesta y lágrimas brotaron de sus ojos, se fue a su cama y lloró como hacia tiempo no lo hacia.