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¿Por qué de ti? — capítulo 24
Capítulo 22: Confía en mí.
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Draco…
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Hermione…
El silencio se apoderó del lugar. Sólo el tic – tac del despertador rompía ese silencio generado entre los dos. Fue Draco quien hablo primero.
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Hermione, escúchame, por favor. – suplicó el chico.
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¿Por qué debería de hacerlo? – preguntó la chica.
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Solo hazlo, escúchame. Después, si mi historia no te convence, si crees que todo es mentira o una trampa, puedes matarme, hacer lo que tú quieras conmigo… pero dame una oportunidad primero antes de juzgarme.
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Te escucharé, peto te tomo la palabra sobre esto que acabas de decir. – respondió ella severamente.
Le ofreció asiento mientras ella se quedaba planta. Aunque Hermione sabía que no debía estar hay, que debía haber detenido a Draco, necesitaba saber por que él la había traicionado de esa manera, por qué le había causado ese dolor… por qué.
Deseaba con todas sus fuerzas caer en sus brazos nuevamente. Lo había deseado durante meses y ahora que él estaba junto a ella todo había terminado. Necesitaba volver a probar sus gélidos labios, estar entre sus brazos, sintiéndose segura.
- ¿Es mi hijo, verdad? – preguntó Draco, mirando a Will que aún permanecía en brazos de su madre.
Hermione estuvo a punto de soltarle: “Pues claro que es tu hijo pedazo de burro idiota. ¿Qué demonios crees que he estado haciendo durante estos meses? Criarlo… no he estado haciendo la loca como tú por ahí… además no ves que es clavadito a ti” Pero sencillamente asintió.
Draco se acercó a ella para poder coger a su hijo en brazos, pero Hermione se echó hacia atrás.
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Déjame cogerlo, Hermione.
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No. No quiero que lo tomes. – dijo ella fríamente.
Draco volvió a sentarse mientras un mar de dudas inundaba su cabeza. Qué iba ha hacer si ella le rechazaba, si no creía en su palabra… si no le dejaba volver a ver a su hijo otra vez, no lo podría resistir. Ya era bastante duro haber pasado todo ese tiempo matando a gente inocente y haciendo barbaridades, como para que ahora también perdiera la última esperanza de restablecer su vida.
El Slytherin comenzó a contar su historia. Cómo su padre le había propuesto el pacto para salvar la vida de su madre y de ellos dos (Hermione y su hijo). Luego le dijo que él lo había aceptado a cambio de que liberaran a su madre y que dejaran en paz a Hermione y a su hijo. Que después de señar el pacto había tenido que llevar a cabo órdenes horribles para mantenerlos a salvo. Y después también le dijo lo que le había dolido no poder estar presente en el nacimiento de su hijo, poder estar durante el embarazo con Hermione… todo.
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Esa es mi historia Hermione. Todo eso me atraído aquí, ha este momento. Solo deseaba poder verte alguna vez más. Durante este tiempo solo pensaba en si estaríais a salvo, tú y el bebé. Era lo que me mantenía con vida… solo poder veros alguna vez. – dijo sincero.
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Draco… cómo quieres que crea todo lo que me has contado. – susurró Hermione. – Cómo quiere que vuelva a fiarme de ti, entiéndelo… Cuando te vi en el banco mis esperanzas se vinieron abajo… eras uno de ellos, otra vez.
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Confía en mí Herms, como una vez lo hiciste. – le dijo él mirándola a los ojos fijamente.
Hermione se acercó lentamente a Draco, sus narices se rozaban y ante el contacto cerraron los ojos y se dejaron llevar. El chico notó como ella lloraba… las lágrimas estaban cayendo por su rostro y él sabía que en parte era su culpa.
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No llores…
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Eres un idiota Draco. – dijo Hermione llorando más sonoramente en el pecho de Draco, mientras éste la abrazaba.
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Te quiero Hermione, todo lo demás no importa. Aunque estemos separados por los problemas, las personas… pase lo que pase estaré a tú lado, a vuestro lado. – dijo mirando a su hijo que continuaba acurrucado junto a su madre en el medio de los dos adultos. Levantó lentamente el rostro de Hermione, para poder mirarse y entonces la besó.
Cuanto tiempo habían deseado los dos besarse de nuevo, cuanta esperar por un simple roce de labios.
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Sólo quería este beso, aunque solo fuera el último. – le susurró Draco al oído.
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Te sigo queriendo Draco… confío en ti.
Al oír esas palabras Draco volvió a besar a Hermione está vez más intensamente que la anterior.
Hermione se separó de Draco.
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¿Me dejas ahora cogerlo? – preguntó Draco refiriéndose a su hijo.
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Eres su padre… Se llama William. – le contestó Hermione con una sonrisa.
Después de que Draco tomara en brazos a Will, Hermione apoyó su cabeza sobre el hombro del chico… poco a poco el pequeño bebé se durmió. Draco lo colocó en su cuna y cuando se disponía a salir por la ventana, Hermione lo cogió por la muñeca.
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No te vayas.
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Hermione, tú y Will sois mi vida, pero no puedo quedarme. Tengo que volver, fue mi palabra lo que dí. No pueden sospechar que tú conoces toda la verdad.
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Draco, solo por esta noche…