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Historia 27991 — capítulo 19

CAPITULO XIX

TIMOS

Antes de que terminara la fiesta, ellos decidieron regresar al castillo.

En el pueblo se despidieron de Zay, quien se iba a ir a su casa para el otro día recibir a Hermione y a Yanet.

A la única que no vieron durante todo el baile fue a Lily, por eso James estaba de un humor de perros.

Al llegar a los dormitorios de las chicas encontraron a Lily ya en la cama, quien les explicó que no fue al baile, porque no soportaba lo creído que era Arthur Corner.

Así que todas se acostaron a dormir.

Hermione quedó rendida de tanto bailar, solo se acostó y se quedó profundamente dormida.

Al otro día muy temprano, sacó su baúl (que ya había preparado desde unos días antes) y bajo a la sala común para irse a la casa de Zay. Yanet hizo lo mismo para irse con ella.

Las demás chicas bajaron en pijama a despedirlas, ya que ellas se iban hasta más tarde.

Los merodeadores también bajaron a despedirlas y Hermione solo se pudo ir hasta que le prometió 5 veces a Sirius que le iba a escribir diario.

Luego bajó al vestíbulo con Yanet y se fueron por una chimenea en la red flu.

Pasaron unos días muy divertidos. Yanet y Zay eran muy buenas amigas, pero eso sí, Hermione todos los días le escribía a los merodeadores y a las chicas.

En el día, se la pasaban muy bien divirtiéndose.

Pero en la noche, se sentía muy mal por que no podía hacer nada para impedir que Lily y James murieran, y que Frank y Alice terminaran mal.

Se sentía muy mal por dejar que todo eso y muchas cosas terribles pasaran, se sentía inútil.

Muchas veces le dio ganas de contarles todo lo que sabía, para que Harry creciera con sus padres y también Neville, que no sufrieran más y talvez de quedarse y formar una familia con Sirius. De apoyar a Peter para que no fuera un traidor y a Remus para que fuera feliz.

Pero no podía hacerse falsas esperanzas, porque no podía cambiar las cosas o sino Harry, Neville, Ron, Ginny y todos los que ella quería ayudar desaparecerían y eso no lo podía permitir.

No le quedaba de otra, más que disfrutar un poco en esa época y afrontar lo que fuera en el futuro.

Y por todo eso lloraba todas las noches, por sentirse tan inútil, por tener muchas cosas en sus manos y no poder hacer nada. No le quedaba de otra.

Después de esas excelentes vacaciones, Hermione y Yanet se regresaron a Hogwarts. Zay, que se hizo amiga de Yanet, prometió hablar con el profesor Dumbledore para que un fin las dejara ir a pasarla con ella (a las chicas y si se podía a los merodeadores).

Cuando llegaron a Hogwarts, las chicas y los merodeadores ya estaban ahí y se alegraron mucho de verlas.

Con la novedad de que James y Sirius se habían comprado unas cámaras igualitas y todo el tiempo tomaban fotos.

James le insistió mucho a Hermione para que le tomara una foto a Lily, hasta que Hermione accedió. Lily dijo que solo se dejaba que se la tomaran si se la sacaba con todas sus amigas en el lago y Hermione la sacó.

De ahí en adelante se sacaron muchas fotos, en los partidos de James, en los duelos de Sirius y Jacqueline, en las competencias académicas que Lily y Remus tenían y en muchas otras ocasiones.

Con una rapidez sorprendente llegaron los TIMOS, que para Hermione eran pan comido, pero aun así estudiaba mucho.

El día que tocó el examen teórico de D.C.A.O estaban todos desayunando en el gran comedor, hasta que una chica desconocida para Hermione le entregó un pergamino a ella y otra a Yanet.

Decía:

Señorita Steavens:

Es imprescindible que pase a mi oficina para tratar un asunto sumamente importante. La espero antes de su examen en mi oficina, es necesario que sepa que no regresara hasta la hora de comida.

Albus Dumbledore

“¿de quien es ese pergamino princesa?” Dijo Sirius

“Del profesor Dumbledore, dice que quiere hablar conmigo antes del examen” Dijo Hermione

“¿Qué habrás hecho?” Dijo James

“No lo sé, así que nos vemos hasta la hora de comida” Dijo Hermione y se levantó para irse.

“¿Entonces podemos hacer bromas?” Dijo James volteando a ver a Sirius

“¡no! Pórtense bien” Dijo Hermione

“Ni te esfuerces, llevo años tratando de hacer que se porten bien y siguen igual” Dijo Remus

“¡eso no es cierto lunático! Seguimos peor” dijo James y se agarró a las risas con Sirius.

“Sí Remus, peor ahora tu les sigues el juego junto con Peter” Dijo Hermione

“¿Qué yo que?” Dijo Peter mientras intentaba masticar un pan y hablar al mismo tiempo.

“Ya no me queda de otra” Dijo Remus.

“Bueno, ya me voy, nos vemos al rato” Dijo Hermione.

“Intentaremos portarnos bien, peor no prometemos nada” Dijo James

“Si, adiós” Dijo Hermione y se fue.

También se paso despidiendo de las chicas.

Afuera del gran comedor estaba Yanet, lucía nerviosa por lo que también decía su pergamino. Juntas subieron a la oficina del profesor Dumbledore.

Tocaron la puerta y él les indicó que pasaran.

“Tomen asiento” Dijo el profesor y les indicó dos sillas.

Ya que estuvieron acomodadas les dijo:

“Las mandé a traer, porque me llegó una beca para estudiantes que llevaran muy buenas notas y que pudieran irse a otro lado a estudiar terminando Hogwarts. ¿Ustedes ya saben que van a elegir?” Dijo el profesor Dumbledore.

“Yo quiero ser auror” Dijo Yanet

“Yo todavía no sé” Dijo Hermione

“Pues las e elegido a ustedes porque sé que sus familias si las van a dejar viajar para que estudien en otro lado” dijo el profesor Dumbledore.

“Yo no estoy seg…” Dijo Hermione

“Pero si alguna no pudiera por alguna circunstancia, automáticamente la beca pasaría a manos de la otra” Dijo el profesor.

Entonces Hermione entendió que el profesor Dumbledore quería que la beca fuera para Yanet.

“Así que deben hacer esta prueba, para ver sus conocimientos” Dijo el profesor extendiéndoles varios pergaminos con preguntas cada uno “¿Estarían dispuestas?”

“Sí, claro” dijo Hermione pensando en Yanet

“mmm… bueno… sí, esta bien” Dijo Yanet

“Bueno, entonces aquí están las plumas y tinteros, resuélvanlos lo mejor que puedan” Dijo el profesor Dumbledore.

Era un examen largísimo, pero no estaba difícil, según Hermione.

Cuando terminaron, ya era la hora de la comida. Le regresó el examen al profesor.

“Bueno, eso es todo” dijo el profesor Dumbledore “en unos días tendrán los resultados, ya se pueden retirar”

Cuando salieron iban muy contentas.

Bajaron a comer, pero ni las chicas ni los merodeadores estaban ahí.

Decidieron ir al lago, talvez ahí encontrarían a alguien. Estaban las chicas, pero Lily estaba de malísimas.

“Hola” Dijeron ellas

Alice y Jacqueline se voltearon a ver nerviosas, Lily estaba dentro del lago, el agua le llegaba a las rodillas, estaba aventando piedras al agua.

“¿pasa algo malo?” Dijo Hermione

“Tu noviecito y el tonto de potter, eso es lo malo que pasa” Dijo Lily enojada.

“¿y ahora que hicieron?” Dijo Yanet

“Le jugaron una broma pesada a Severus” dijo Jacqueline

“¿Qué le hicieron?” Dijo Yanet asustada.

“Le quitaron la ropa interior frente a todos” dijo Alice.

“Y le hicieron el levicorpus” Dijo Jacqueline

“¿Eso le hicieron?” dijo Hermione

“Sí, los muy cobardes. Son de lo peor” Dijo Lily.

Hermione se enojó mucho y fue a buscarlos sin decir una sola palabra.

Los encontró en la sala común, James y Sirius estaban bromeando, Peter solo reía. Remus estaba serio.

Se acercó a ellos con paso firme y se plantó frente a ellos.

“¿Cómo se atrevieron?” dijo Hermione reclamándoles

“¿Te refieres a lo de quejicus?” dijo James, que junto con Sirius, Peter y Remus miraban fijamente a Hermione

“¡no lo llames así!” Dijo Hermione

“¡eso es lo que menos se merece! ¡¿ya te dijo que llamó a Lily sangre sucia?!” Dijo James

“¿Qué?” Dijo Hermione atónita

“¡mira nada más, se va a lloriquear contigo pero no te dice todo!” Dijo James

Hermione volteó a ver a Remus y éste le confirmó con la cabeza lo que había dicho James.

“¿entonces él empezó?” dijo Hermione más tranquila.

Los merodeadores se voltearon a ver.

“¿o no?” dijo Hermione dudando

“Es que… estábamos aburridos y entonces…” dijo Sirius nervioso.

“¡entonces ustedes comenzaron, bola de inmaduros!” Dijo Hermione y salio de la sala común lo más rápido que pudo.

Cuando iba bajando las escaleras para ir al vestíbulo, escuchó que Sirius le gritaba:

“Espera Hermione, escúchame”

Pero elle no hizo caso y siguió su camino, hasta que llegó a la entrada del castillo y Sirius la alcanzó.

La agarró suavemente de un brazo y le dijo:

“Necesitamos hablar, tienes que escucharme”

“¿escuchar el montón de bromas pesadas que le hacen a inocentes?” Dijo Hermione

“Severus no es un inocente, pero por favor déjame hablar… ¿si?” dijo Sirius poniendo cara de niñito.

“Te escucho” Dijo Hermione resignada a ceder ante la cara de Sirius

“Lo que pasa es que nosotros así somos y no creemos cambiar. Además quejicus nos ha jugado bromas pesadas también, que no te valla con chismes” Dijo Sirius

“él no me dijo nada y sí, creo que nunca podré hacer que cambien. Ni modo” dijo Hermione.

“pero no te pongas triste, porque te traigo una buena noticia. Andrómeda en unas semanas a visitarnos” Dijo Sirius muy contento.

“Ah, que bueno” Dijo Hermione que sabía que Andrómeda era la única pariente a quien Sirius si quería.

“Viene especialmente a conocerte” Dijo Sirius

“¿a mi?” dijo Hermione

“Sí, claro a ti. Por ser mi novia, y la chica más dulce y buena del mundo” Dijo Sirius

Hermione inmediatamente sintió que se puso roja.

“¿Qué tal si mejor subimos? Estoy cansada” dijo Hermione

“Sí, está bien” Dijo Sirius.

Subieron a la sala común, estaban en un rincón Remus, James y peter hablando nerviosos.

Hermione y Sirius se acercaron a verlos.

“Hola” dijo Hermione

“¿ya se te pasó el coraje?” Dijo James

“Si, ya. Pero bueno, el castigo de los cuatro será explicarle a Yanet lo que hicieron.”Dijo Hermione

Los cuatro pusieron cara de espanto.

Y es que todos querían mucho a Yanet, y después de lo que le había pasado con Tenay, no la querían hacer sufrir.

“Bueno, voy a descansar un rato. Que pasen un buen día” Dijo Hermione y se fue a los dormitorios de las chicas.

Abrió el cajón de su buró y sacó las pastillas para dormir, se tomó una y se acostó.

Quería dormir para no pensar que en poco tiempo se tenía que ir.