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Historia 27991 — capítulo 20

CAPITULO XX

La despedida

El siguiente fin de semana les tocó ir a Hogsmeade y ahí pudieron reunirse con Andrómeda.

Era muy simpática y alegre. Quería muchísima a Sirius, como si fuera su hermano.

Le cayó muy bien a Hermione, hasta de decía cuñada.

En la tarde fueron a las tres escobas a tomar cerveza de mantequilla junto con los merodeadores.

Y cuando estaban tomando cerveza, Andrómeda los calló y les dijo:

“Cuñada, quiero felicitarte. Felicitarte por darme la razón. Yo siempre le dije a Sirius que un día le iba a llegar una chica que lo iba a enamorar de verdad y que lo iba a hacer sentar cabeza. Y mira, aquí estas”

Hermione estaba impresionada y no dijo nada.

“Y déjame decirte que de verdad sentó cabeza, porque según se ya tienen casi un año de novios, y con las que ha andado duraba media semana” Dijo Andrómeda

“¿con las que ha andado?” Dijo Hermione

“Sí, ha tenido un montón de novias. Lunático, colagusano y yo llevamos la cuenta” Dijo James

“Sí, pero no hace falta escucharlas, no se preocupen” Dijo Sirius apenado.

“¿Cuáles son sus nombres?” Dijo Hermione divertida

“Brittany, Estefanny, Glorya” Dijo James contando con los dedos.

“Dyana, Sonya, Rihana” Dijo Remus

“Wendy, Noemí, Ambar” Dijo Peter.

“Yare…” Dijo James, pero Sirius lo interrumpió.

“Sí, bueno, es interesante ver la gran memoria que tienen” Dijo Sirius y estaba rojo de la pena.

Todos se rieron por ver el intento de Sirius por cambiar el tema

“A mí no me interesa cuantas novias halla tenido, de que ya no le interesan” Dijo Hermione tomando la mano de Sirius, quien le agradeció con una sonrisa.

“De verdad se ve que se quieren mucho” Dijo Andrómeda

Después de un largo rato de platicar con ella, se despidió porque tenía que regresar a su casa temprano.

Ellos también se despidieron, porque debían volver a Hogwarts, donde las chicas esperaban ansiosas a Hermione para que les contara todo.

Los días se pasaron volando, Zay logró que lea dieran permiso a las chicas de salir un fin de semana para ir a su casa y otro fin de semana a los merodeadores.

Los dos fines de semana Hermione se la pasó de maravilla, Zay simpatizó con todos fácilmente.

Pero el tiempo pasaba y Hermione debía hablar con sus amigos, decirles que se tenía que ir.

Faltaba una semana para irse.

Primero hablaría con Sirius, así que se fue una tarde a platicar con él en los terrenos.

Hermione no sabía como empezar, pero tomó valor y dijo:

“Sirius, necesito decirte algo muy importante”

“¿Qué pasa?” Dijo Sirius

“Es que… mis padres…” Dijo Hermione inventando una explicación “quieren que… me valla con ellos, a donde están”

“Ah, ¿regresaras hasta que empecemos sexto?” Dijo Sirius.

“No, es que… ya no regresaré” Dijo Hermione llorando

“¿ya no regresarás” Dijo Sirius sorprendido

“No” Dijo Hermione

“No llores, mira, también podemos escribirnos y…” Dijo Sirius

“No, no podemos. Me voy a un lugar donde… no me puedo comunicar con nadie” Dijo Hermione

“¿y si no te fueras?” Dijo Sirius con tristeza.

“Tengo que irme, yo que más quisiera que quedarme, pero no puedo” Dijo Hermione sin parar de llorar.

“Creo que tengo la solución” Dijo Sirius entusiasmado “Yo te amo y no quiero perderte, y bueno, esperaba… esperaba un poco más para dártelo, pero si es mejor ahora…” Dijo sacando algo de su bolsillo. Era una bolsita pequeña negra de terciopelo. Y de ahí sacó un anillo de oro con un diamante blanco. “cásate conmigo”

Hermione se soltó a llorar con amargura y se dejó caer, no quería irse, quería quedarse.

Le dolí demasiado dejar a quienes quería mucho y al amor de su vida.

“¿pero que pasa? ¿Por qué lloras?” Dijo Sirius, arrodillándose junto a ella.

“perdóname Sirius, yo que mas quisiera que quedarme, perdóname por hacerte sufrir, perdóname por ser la causante de mas dolor en tu vida” Dijo Hermione llorando.

“No, yo entiendo que no te puedas quedar, pero mura, para que no me desprecies, haremos ora cosa. Prometamos que cuando nos volvamos a vernos nos casaremos, no importa si es dentro de 100 años en china, importa que estemos juntos ¿de acuerdo?” Dijo Sirius.

“Si” Dijo Hermione y abrazó a Sirius por mucho rato.

Después regresaron al castillo, Sirius le había puesto el anillo en la mano derecha de Hermione. Iban tristes, pero también contentos porque tenían la esperanza de estar juntos algún día.

Al llegar, Hermione les explicó a los merodeadores y a las chicas que se tenía que ir.

Todos se pusieron muy tristes, pero Hermione les hizo prometer que en esa semana iban a disfrutar el tiempo que les quedaba juntos.

Pero aunque Hermione intentaba ser fuerte, cuando estaba sola era la persona más débil, lloraba mucho, en especial en las noches.

En la mitad de la semana, Zay le mandó una carta diciéndole que el sábado en la tarde pasaría por ella para irse y que escribiera algunas cartas; al profesor Dumbledore, explicándole que había viajado en el tiempo y que necesitaba de su ayuda para que ella no se enterara en el futuro de nada; a Sirius y a Remus explicándoles su misión pero sin decir lo que pasaría, sólo a grandes rasgos y otras iguales para Jacqueline y Yanet.

Hermione escribió las cartas en la semana procurando tener mucho tacto para explicarlo y sin decir datos del futuro. Al parecer las cartas se le iban a quedar al profesor Dumbledore y las iba a entregar minutos después de la muerte de James y Lily.

También el profesor Dumbledore se iba a quedar con las cosas de Hermione, su ropa, sus libros, etc.

El viernes en la mañana recibió un paquete de Zay, era una cadena igualita a la del diamante. Entonces Hermione se dio cuenta de que su diamante se había partido en dos.

También le explicó a Severus que se tenía que ir.

Hasta que llegó el día.

Zay estaba esperando en un carruaje de Hogwarts tirado por caballos invisibles.

Los merodeadores y las chicas estaban ahí (Severus y Frank se despidieron antes por que tenían cosas que hacer).

Las chicas estaban llorando y los merodeadores estaban muy tristes.

Hermione se acercó para despedirse. Primero de las chicas, en lo que los merodeadores ayudaban a Zay con el equipaje.

“Bueno, pues, las voy a extrañar mucho” Dijo Hermione a las chicas.

“Y nosotras a ti” Dijo Lily que intentaba no llorar.

Entonces Hermione la abrazó y llorando le dijo:

“Cuídate mucho, no olvides que te quiero mucho y más adelante… dale una oportunidad a James, veras que no te vas a arrepentir”

“Sí, cuídate mucho. Y un día de estos puede que le de una oportunidad a Potter” Dijo Lily.

Las dos se rieron y se soltaron.

Luego abrazó a Alice, que lloraba en silencio.

“Cuídate mucho y se feliz” Dijo Hermione

“Si, tu también. Pero…” Dijo Alice separándose de Hermione “No es un adiós, es un hasta pronto ¿no?”

“Sí… claro” Dijo Hermione con todo el dolor de su corazón.

Luego abrazó a Jacqueline.

“Cuídate Jacqueline y perdóname por hacerte sufrir, no es mi intención” Dijo Hermione

“No, no hay nada que perdonar, ya veras que cuando regrese nos reiremos de esto” Dijo Jacqueline.

Luego abrazó a Yanet y le dijo:

“Quédate con la beca y con Severus, él está solito”

“Si, gracias por ser nuestra amiga, aunque fuera por poco tiempo” Dijo Yanet.

“No” Dijo Hermione para todas “Gracias a ustedes por ser mis amigas”

Entonces llegaron los merodeadores.

Hermione abrazó a Peter y mejor no le dijo nada, sentía mucha tristeza de pensar lo que iba a pasar en unos años.

Luego abrazó a James y vio cuanto se parecía a Harry.

“Cuídate mucho James” Dijo Hermione llorando.

“No te preocupes, sabemos que te tienes que ir y no te reprochamos nada” Dijo James.

Zay desde el carruaje le gritó:

“¡que no se van a despedir de mi y de Croockshanks!”

Todos fueron corriendo a despedirse, pero Hermione jaló a Remus y a Sirius y les dijo:

“Quiero darles algo” Y se quitó los diamantes cada uno con cadena y se las dio “No se los quiten, y no se los enseñen a nadie”

“Pero Hermione es tu diamante… ¿Qué le pasó?” Dijo Remus.

“No podemos aceptarlo, sabemos que es muy importante para ti” Dijo Sirius.

“porque es muy importante para mi, es por lo que se los doy. Porque los quiero mucho y se que les estoy haciendo daño al irme. Perdónenme” Dijo Hermione volviendo a llorar.

Inmediatamente ellos la abrazaron diciéndole que no había nada que perdonar y que siempre la recordarían.

Remus se fue a despedirse de Zay, con ese pretexto para dejar solos a Sirius y Hermione.

“No olvides nunca, pase lo que pase, que te amo con todas mis fuerzas y que siempre será así” Dijo Hermione

“Yo también te amo y nunca te voy a olvidar” Dijo Sirius.

Hermione agachó la cabeza, pensando que era muy egoísta al pedirle a Sirius que no la olvidara.

“pero si encuentras a alguien más… que te amara y…” Dijo Hermione pero Sirius no la dejó hablar.

“¡no! Eso nunca, yo solo te amo a ti y nunca lo voy a dejar se hacer” Dijo Sirius y se abrazaron.

“No te vallas” Dijo Sirius llorando.

“No puedo, tu lo sabes bien, no lo hagas más difícil” Dijo Hermione

Entonces Sirius la besó. Fue un beso largo y significativo, porque no volvería a pasar en muchos años.

Llegaron los merodeadores y las chicas. Zay le gritó a Hermione que ya se tenía que ir.

Entonces Hermione les dijo un adiós rápido y empezó a caminar hacia el carruaje. Cuando ya iba a llegar, James la alcanzó y le dijo:

“Esto es para ti, para que nos recuerdes siempre” y le entregó un portarretrato, que tenia una foto de los merodeadores con ella saludando, que cambiaba a otra de las chicas con ella en el lago.

“Gracias” Dijo Hermione

“De nada” Dijo James y Salió corriendo hacia donde estaban los demás.

El único que no llegó a despedirse fue Severus, ni tampoco Frank, porque estaban en clases.

Hermione se dio la vuelta y se metió al carruaje, luego entró Zay y empezó a avanzar.

Hermione solo lloraba y tuvo que hacer mucho esfuerzo para no pedirle a Zay que la dejara quedarse, pero lo había prometido y tenía que cumplir.

Nadie dijo nada en todo el camino, Zay también se veía triste.

Llegaron a Hogsmeade, se bajaron y dejaron todas las cosas de Hermione ahí.

Zay tenía en su mano derecha a Croockshanks en una canastilla y le dijo a Hermione que se agarrara de la manga de su túnica izquierda.

Hermione obedeció y cuando se dio cuenta estaba en el bosque de la bruja, frente al pozo.

“Tienes que tirarte de frente” Dijo Zay.

Hermione asintió con la cabeza y le entregó a Zay el retrato que le había dado James.

Se acercó lentamente al pozo, se asomó, su reflejo le devolvió la mirada.

Se veía muy llorosa, se acercó más al agua y se dejó caer.

Intentó nadar, pero un haz de luz azul apareció y la rodeo.

Por su mente pasaron muchas imágenes y supo que había atravesado el tiempo.