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Historia 27991 — capítulo 23

CAPITULO XXIII

La familia Tonks

Los días se pasaron volando, Hermione estaba muy triste por el desprecio que le tenían Harry, Ron y Ginny y por más que ella les rogaba y trataba de acercárseles, ellos la trataban peor.

Neville consolaba a Hermione cada vez que la trataban mal y Luna la defendía cuando podía.

Por otro lado, estudiaba mucho junto con Neville, que había subido sus notas y hasta participaba.

A Luna, aunque Hermione trataba, no pudo ayudarla mucho por las ideas que tenía.

Pasaban mucho tiempo en la biblioteca, casi no salían del castillo.

Neville era un excelente amigo, bueno, simpático y sincero. Se veía que le habían hecho mucha falta sus padres y que su abuela era muy autoritaria con él (quien, ahora estaba muy contenta por las notas de Neville)

Luna también era muy buena amiga, se notaba que siempre se sintió sola, que le faltaban amigos y que extrañaba a su mamá. Por eso estaba muy contenta con Hermione y Neville como amigos y siempre trataban de pasara el mayor tiempo posible juntos.

Hermione quería mucho a Neville y a Luna, pero seguía muy triste por lo que había pasado. Todos los días se lamentaba por lo mal que había actuado, pensando que nunca debió hacer ilusiones a Sirius, solo lo lastimó. También estaba muy triste porque Sirius tenía una “novia”, pero él merecía ser feliz, así que también estaba resignada a que lo de ellos jamás hubiera funcionado.

Hermione casi no comía, todas las noches lloraba, no podía dormir porque tenía pesadillas donde Lily y James le pedían que los ayudara y todos los demás gritándole traidora. Así que para dormir usaba las pastillas de Zay. Había bajado de peso y lucía ojerosa.

Una noche iban saliendo de la biblioteca los tres, pero en un pasillo casi llegando a la sala común de Gryffindor, Hermione recordó que había dejado un libro en la biblioteca que necesitaba.

Se despidió de Luna y a Neville le dijo que lo veía en la sala común y salió corriendo hacia la biblioteca.

En el camino chocó con alguien, era Tonks.

Tenía la misma apariencia triste de la vez pasada, solo que ahora se veía más delgada.

“lo siento Tonks” Dijo Hermione

“No te preocupes” Dijo Tonks “Hola, ¿Cómo has estado?”

“Bien, gracias ¿y tu?” Dijo Hermione

“Bien. Que bueno que te veo, iba a buscarte en este momento. Mi mamá quiere verte y ya le pedí permiso al profesor Dumbledore para que te vallas con nosotros este fin de semana. ¿No te molesta?” Dijo Tonks

“No, claro que no” Dijo Hermione

“Que bueno” Dijo Tonks

“¿estas enferma?” Dijo Hermione preocupada, armándose de valor para preguntarle.

“Si, del corazón” Dijo Tonks con los ojos llenos de lágrimas.

“¿pero que tienes? ¿es muy grave?” Dijo Hermione preocupada

“No, es que… estoy… enamorada… pero él nunca se va a fijar en mi” Dijo Tonks llorando

“¿Quién?” Dijo Hermione

“Estoy enamorada de Remus, pero él tiene complejo de licántropo y…” Dijo Tonks y se soltó a llorar.

“No, no llores” Dijo Hermione tratando de consolarla “Yo quisiera poder ayudarte, pero no puedo, no sería nada útil”

“No te preocupes” Dijo Tonks “Yo te entiendo y sé que es muy injusto lo que te está pasando” se limpió los ojos con las manos “Pero bueno, entonces ¿vas a ir con nosotros? ¿si o si?”

“Claro que si” Dijo Hermione contenta

“Bueno, el sábado en la mañana vendré por ti y te regreso el domingo” Dijo Tonks “Nos va a caer muy bien pasar el tiempo juntas ¿no?”

“Claro, entonces este sábado en la mañana nos veremos” Dijo Hermione

“entonces hasta el sábado” Dijo Tonks abrazando a Hermione y luego se fue.

Hermione regresó a la sala común, porque ya habrían cerrado la biblioteca para esas horas.

Al otro día les contó a Neville y Luna que debía irse por un día, a ellos les dio gusto, porque ese sábado iba a ser el primer partido de Gryffindor y seguramente si ella iba, tendría problemas.

El viernes en la tarde Luna se la pasó diciendo chistes malísimos, pero Neville y Hermione se reían como locos. Los dos eran muy alegres, pero por ser tímidos escondían la alegría que llevaban por dentro.

El sábado en la mañana, Hermione se despidió de Neville y Luna y se fue a esperar en la entrada del castillo a Tonks.

De pronto Tonks llegó corriendo, por que llegó tarde.

“Hola Hermione, perdona la tardanza” Dijo Tonks “vamonos”

Caminaron hacia Hogsmeade. Había muy poca gente fuera de Hogwarts, tal vez porque era temprano. Solo vieron a Hagrid junto a su cabaña, lo saludaron al pasar, pero él solo le devolvió el saludo a Tonks y a Hermione la miró con reproche.

Hermione se entristeció, por que con lo del viaje había perdido casi todos sus amigos.

En Hogsmeade se detuvieron para desaparecerse.

Cuando Hermione se dio cuenta, estaban en un jardín con flores, una fuente, muy bonito. Más adelante había una casa, chiquita, pero acogedora, de ella salí un tubo de chimenea y salía humo.

“Mi madre ya debió haber hecho el desayuno” Dijo Tonks mirando hacia la casa “entremos”

Caminaron por el jardín y entraron a la casa.

Era muy acogedora, tal como se veía por fuera.

“Hola cuñada” Dijo Andrómeda contenta, entrando al recibidor a saludar. Se parecía a Bellatrix, pero también era muy diferente.

“Creo que ya no me debería llamar así” Dijo Hermione mientras era abrazada por Andrómeda.

“OH por favor! Nunca le voy a decir cuñada a nadie más que a ti. De ti se enamoró Sirius y aunque ahora viva con esa araña patona de Noemí B Hirson tu siempre serás la verdadera” Dijo Andrómeda haciendo la voz chillona al decir el nombre de la novia de Sirius “Pero pasa, pasa, debes desayunar”

“Gracias” Dijo Hermione y entró con Tonks.

En un rato más ya estaban desayunando.

Hermione conoció al sr. Tonks, que era muy buena persona y quería mucho a su esposa y a su hija.

Hermione pasó un día de lo mejor.

Andrómeda hizo todo lo posible para animar a Hermione y a Tonks.

Hermione trataba de estar contenta por Tonks. Y Tonks trataba de estar contenta por Hermione. Las dos sabían la situación por la que pasaban cada una y trataban de apoyarse.

Andrómeda las hizo cantar, bailar y hasta cocinar.

En la noche comieron pastel y festejaron por estar juntos.

Al otro día Hermione se despidió de Andrómeda y del sr. Tonks, ya que debía volver a Hogwarts (después de desayunar, claro).

Antes de irse, Andrómeda le dijo que no se preocupara, que en un tiempo todo se iba a solucionar.

Llegaron a Hogwarts, y antes de que Tonks se fuera Hermione aprovecho la oportunidad para preguntarle algo.

“Tonks, necesito que me contestes algo” Dijo Hermione

“Claro, lo que sea” Dijo Tonks

“¿es miembro de la orden?” Dijo Hermione

“¿Quién?¨” Dijo Tonks

“La novia de Sirius” Dijo Hermione

“Si, pero no sé para que quieres saber de ella” Dijo Tonks

“De verdad, lo necesito. ¿Cuál… es su nombre?”Dijo Hermione

“Noemí Bridget Hirson, pero de verdad Hermione, no hace falta que lo sepas, solo te lastimarás” Dijo Tonks desesperada.

“Por favor” Dijo Hermione casi suplicando y con lagrima en los ojos “Solo quiero saber si Sirius es feliz”

“¡JA! ¿Qué si es feliz? ¡por favor! Ella es muy bonita, es modelo muggle, es rica, poderosa, se viste con muchos escotes, es coqueta, es miembro de la orden y debe tener como 25 años” Dijo Tonks enojada “Y claro, viven juntos”

“Entonces Sirius… debe… ser feliz… con ella” Dijo Hermione triste

“¡¿Qué no lo ves?! Esta con ella por ¡despecho! Te ama como loco, pero está dolido y ella es una aprovechona, resbalosa y araña patona. Tu eres mil veces mejor que ella” Dijo Tonks respirando agitadamente.

“Gracias Tonks” Dijo Hermione llorando. Tonks la abrazó.

“Debo irme y tu debes regresar” Dijo Tonks mas tranquila.

“Si, gracias por todo, me la pasé muy bien” Dijo Hermione limpiándose la cara

“Yo también, por cierto, gracias por la receta de cocina que nos diste” Dijo Tonks

“De nada, es de mi mamá” Dijo Hermione

“Nos veremos pronto, cuídate mucho” Dijo Tonks

“Tu también y de nuevo gracias” Dijo Hermione y vio como Tonks desapareció.

Se dio la vuelta y volvió al castillo.