Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 27991 · de

Historia 27991 — capítulo 36

CAPITULO XXXVI

Encuentros

Al otro día, Hermione amaneció de mucho mejor ánimo.

Bajó a desayunar con los demás, ayudó un poco con lo de la boda, pero a medio día fue a la biblioteca para seguir escribiendo la canción de Zay, por que ya faltaba poco tiempo y a ella le costaba mucho trabajo escribir una canción cuando nunca antes lo había hecho.

Sacó muchos libros de poemas o palabras de amor, para ayudarse a escribir las estrofas.

Sin que se diera cuenta oscureció, pero aún así se quedó en la biblioteca.

De pronto entró Sirius.

“Hola, ¿molesto?” Preguntó Sirius

“No, claro que no” Dijo Hermione sorprendida al verlo.

Sirius se acercó a la mesa en la que estaba trabajando Hermione, que estaba abarrotada de libros, y empezó revisarlos.

“¿poemas para conquistar a la persona deseada?” Dijo Sirius leyendo el titulo de un libro.

“Si…ehm” Dijo Hermione quitándole el libro de las manos totalmente roja por la pena “es que escribo una canción”

“No sabía que eras cantautor” Dijo Sirius.

“¡no! Por supuesto que no. Es una canción que me pidió Zay para su boda, pero le diré alguien más que la cante” Dijo Hermione volviendo a revisar el pergamino donde tenía escrita la canción “Por eso busco palabras de amor, para ponerlas en la canción”

“Ah, ya entiendo” Dijo Sirius sentándose en una silla que estaba a un lado de la mesa “Pero me parece extraño que no sepas palabras de amor. Tu novio, Neville, debe decirte muchas”

A Hermione le dio mucha risa el comentario de Sirius.

“Neville no es mi novio. Es un gran amigo que ha estado conmigo en las buenas y en las malas” Dijo Hermione.

“Eso casi me suena a matrimonio” Dijo Sirius recargándose en la silla.

“Pues a mi me suena a hermandad” Dijo Hermione “Pero el punto era la canción que estoy escribiendo. Tu debes saber muchas palabras de amor, ya que se las dices a tu novia Noemí”

“No es mi novia” Dijo Sirius sonriendo.

“O bueno, tu esposa o mujer o lo que sea” Dijo Hermione.

“Mi compañera en la Orden. Terminé con ella” Dijo Sirius alegre.

“Lo siento mucho” Dijo Hermione viendo hacia el pergamino.

“Pues yo me alegro” Dijo Sirius

Hubo un minuto de incomodo silencio, en el cual Hermione fingía releer el pergamino nerviosa por lo que había dicho Sirius, y Sirius miraba hacia un lugar indeterminado.

“Te… ¿te llegó el catalogo que te mandé?” Preguntó Hermione intentando cambiar el tema.

“ah! Sí, me gustaron mucho las medallas con las iniciales de los novios entrelazadas” Dijo Sirius.

“A mi también me gustaron mas esas. ¿Entonces elegimos esas de regalo?” Dijo Hermione.

“Si. Las pediremos mañana mismo” Dijo Sirius.

“Me parece bien y pagamos la mitad y la mitad” Dijo Hermione

“Olvídalo. Yo las pagaré” Dijo Sirius.

“Por supuesto que no” Dijo Hermione “Ya dije que si tengo”

“No importa si tienes. Yo las pagaré” Dijo Sirius tercamente “Así no harás un gasto extra”

“Harás que me enoje y te deje de hablar” Dijo Hermione seria.

“Bueno… entonces será como tu digas” Dijo Sirius derrotado.

“Así me gusta” Dijo Hermione sonriendo.

Sirius le devolvió la sonrisa con coquetería.

“Entonces, déjame ver tu canción y así te ayudo” Dijo Sirius.

“Irás a la boda de Zay?” Preguntó Hermione

“Sí, ella misma me invitó” Dijo Sirius sonriendo nuevamente con coquetería.

“Entonces no. Es sorpresa” Dijo Hermione, agarró el pergamino y lo guardó con mucho cuidado en su mochila.

“Yo venia a decirte que te estamos esperando para cenar” Dijo Sirius levantándose, mientras sonreía.

“Y apenas lo dices. Mejor vámonos, porque se deben estar muriendo de hambre” Dijo Hermione mientras terminaba de guardar sus cosas y Sirius la ayudaba.

Bajaron a cenar y resultó que ya habían terminado todos, así que tuvieron que cenar en la cocina con los elfos.

Los siguientes días se ocuparon de los preparativos para la boda.

Aun cuando era muy cansado, sirvió para que se unieran más.

Y después de hacer miles de cosas, en la noche Hermione se ponía a escribir la canción de Zay.

Un día antes de la boda, se quedó hasta muy tarde escribiendo, pero se dio cuenta que simplemente no le llegaba la inspiración.

Entonces se puso a pensar lo que en los pasados días había leído en un libro.

Que la habitación que tenía era especial, porque tenía un pasadizo que daba a fuera de la mansión y eso, según el libro, significaba que podía haber más de un pasadizo.

Se dispuso a comprobarlo.

En pijama y pantuflas, se paró frente a la pared que se abría para dar a la escalera de caracol.

Tocó 3 veces.

La pared se abrió y dejo ver una escalera larga, de mármol y que por su forma, Hermione dedujo que daba a dentro de la mansión.

Con su varita en la mano, empezó a bajar las escaleras.

Al final de las escaleras estaba el salón de música. Grande, extremadamente lujoso e imponente como siempre.

Le sorprendió llegar hasta ahí, pero le gustaba la idea.

Ya que en un rincón del salón, había un piano negro muy bonito.

En medio del silencio avanzo hacia él.

Al estar frente al piano le dieron muchas ganas de tocar, pero no se atrevía.

¿Y si alguien la escuchaba?

No, todos debían estar dormidos, se dijo, al otro día sería la boda y tendrían que descansar.

Se decidió y se sentó en el taburete finamente tapizado, y empezó a tocar.

Al principio con miedo, pero después le gustó tanto, que tocó con muchas ganas.

Tocaba una canción que sus padres le habían enseñado.

Y cuando terminó, alguien le aplaudió.

Hermione asustada, buscó quien le aplaudía.

Era Sirius en pijama también.

“Tocas maravillosamente” Dijo Sirius.

“De verdad lo siento, no sabia que estabas aquí” Dijo Hermione apenada.

“No importa, a veces vengo cuando no puedo dormir” Dijo Sirius “Pero me gusta mucho que hayas venido a tocar una canción solo para mi”

Hermione solo sonrió.

“Espero no haber interrumpido nada importante” Dijo.

“Sólo veía estas fotos” Dijo Sirius señalando un libro de portada azul oscuro, que se veía un poco viejo, que estaba en un sillón elegante “¿quieres verlas conmigo? Estoy seguro de que te van a gustar”

Hermione se sentó en el sillón a ver las fotos con Sirius.

Se sorprendió al ver que eran las fotos de las cámaras de Sirius y James.

Había fotos de la propia Hermione cuando estuvo con ellos, de la graduación (donde salían todos), de la antigua orden (en festejos, especialmente), de la boda de James y Lily, de la de Frank y Alice, del embarazo de Lily, de Harry recién nacido, del bautizo de Harry y la ultima era Harry de casi un año con Sirius, durmiendo juntos.

Sirius le iba explicando a Hermione cada foto, y le iba contando anécdotas.

Cuando Hermione iba a pasar la hoja de la última foto a la contraportada, Sirius le dijo:

“La ultima foto, es la que mas me gusta, en realidad la amo”

Ella pasó la hoja y se sorprendió al ver que era ella sola, con un libro en las manos sonriendo.

Estaba un poco maltratada la foto y recordó que se la había tomado James, un día que estaba estudiando.

“En realidad, no amo la foto, si no a la persona que esta ahí” Dijo Sirius “Esta maltratada porque desde que salí de Azkaban la traigo conmigo todo el tiempo”

Hermione estaba sin poder moverse.

Ya era inquietante para ella estar junto a Sirius, que no paraba de hacerla reír y de hacerla sentir muy bien, pero ahora le decía que la seguía amando.

“¿Amas… a la persona… que está en la foto?” Dijo Hermione.

“Con toda mi alma y así será eternamente” Dijo Sirius.

“Pero, la persona que está aquí, está muerta” Dijo Hermione cayendo a la realidad, mientras cerraba el libro “y los muertos no regresan Sirius” y le dio el libro a Sirius, quien lo tomo “Gracias por enseñarme las fotos. Debo ir a dormir porque es tarde” Se levantó y empezó a caminar hacia la pared que daba a su habitación.

“Yo nunca quise decir eso” Dijo de pronto Sirius, haciendo que Hermione se detuviera “Me dejé llevar por el coraje. Pero yo te amo y sé que tu también me amas” Se acercó a Hermione y le tomó las manos.

Ella solo agacho la cara.

“Me lo demostraste el día que nos besamos. Yo te amo y te voy a amar siempre” Continuo Sirius.

Hermione empezó a llorar. Levantó la cara para preguntarle a Sirius.

“¿a quien amas? ¿A Hermione Granger o Hermione Steavens?”

“A ti. No me importa si es Granger o Steavens, Jane o Isabella. Solo me importa que te amo a ti” Dijo sirius.

“Te enamoraste de una persona que no existe. Yo soy diferente, soy una insoportable sabelotodo, mi cabello en realidad es enmarañado y no me gusta romper reglas” Dijo Hermione.

“Me enamoré de ti por tu bondad, por tu interés por saber mucho, por tu inteligencia, por tu valentía. No me importa el cabello enmarañado ni nada de la apariencia. Te amo por ser tu” Dijo Sirius “te propongo intentarlo de nuevo, ser novios otra vez y algún día casarnos. Solo te pido… que no me dejes de nuevo… ya no soportaría estar sin ti… porque sin ti no puedo vivir… tu eres lo que mas amo en este mundo, lo que siempre soñé… sin ti no soy nadie”

Hermione no sabia que decir, su interior le decía a gritos que dijera que si, mientras que una voz en su cabeza le decía miles de peros.

De pronto, hizo algo impulsivo.

Besó a Sirius.

Fue un beso largo y lleno de amor, beso que habían esperado por mucho tiempo.

Cuando se separaron, Hermione abrazó a Sirius y recostó su cabeza en él.

“Creí que te había perdido para siempre cuando volví” Dijo Hermione.

“Perdóname por ser tan duro contigo y por darte celos con Noemí. Solo me deje llevar por el coraje” Dijo Sirius.

“prometamos no volver a mentirnos” Dijo Hermione “Y olvidar lo que pasó”

“Y no separarnos hasta que nos casemos” Dijo Sirius sonriendo feliz.

Cuando Hermione se acostó a dormir, estaba feliz.

Llevaba en su mano derecha el anillo que hace mucho tiempo Sirius le había regalado. Y la promesa de que nunca más se separarían, o al menos era lo que ella pensaba.