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Historia 27991 — capítulo 40
CAPITULO XL
De regreso
-Muchas gracias por haber venido- Dijo Zay acompañando a Hermione y Sirius a la salida junto con Felipe.
-Gracias a ustedes, la pasamos de maravilla- Respondió Sirius.
Se detuvieron junto a los carruajes de muchas y variadas clases, estacionados junto al castillo.
-Bueno, pues ahora ya que somos parientes, ya sabes, estamos para lo que necesiten- Dijo Felipe – Eh cuñada, porque te puedo decir cuñada ¿no?-
-Si, claro y muchas gracias- Respondió Hermione sonriendo.
-Y lo mismo para ti futuro cuñado- Dijo Felipe refiriéndose a Sirius.
Los cuatro rieron con ganas por el comentario de Felipe.
-Gracias y por supuesto que somos parientes- Respondió Sirius abrazando por la cintura a Hermione, sonriendo abiertamente.
-Pues felicidades a los dos y cuídamela mucho eh, acuérdate que ahora es mi hermana- Comentó Felipe.
-Claro que si, con mi vida- Contestó Sirius.
-Creo que ya es hora de irnos- Dijo Hermione, que vio que se dirigían hacia allí los que faltaban para irse.
-Si, claro. Cuídense mucho y gracias de nuevo por venir- Dijo Zay y abrazó a Hermione, para susurrarle en el oído que iría pronto. Acto seguido abrazó a Sirius y después Felipe se despidió de ambos.
Los sres. Weasley y los gemelos se reunieron con ellos.
-Muchas gracias por todo y disculpen la desobediencia de mis hijos- Se disculpó la sra. Weasley con Zay y Felipe, mirando de reojo a sus hijos con fiereza.
-No se preocupen, al contrario, a mi me encantaron los fuegos artificiales- Respondió Felipe.
-Igual a mi- Intervino Zay- Chicos, muchas gracias por ese espectáculo tan bello- Dijo a los gemelos.
-Por nada- Respondieron al mismo tiempo los gemelos sonriendo.
- Bueno, es hora de irnos- Ordenó el sr. Weasley para después de despedirse.
Uno a uno fueron subiendo a los carruajes, que avanzaron hacia el bosque para después desaparecer.
El Harry, Ron, Hermione y Neville, hacían sus deberes en el gran comedor. Luna y Ginny habían tenido clase temprano y por eso no los acompañaban.
Ya habían pasado unos días de la boda de Zay y ellos ya habían vuelto a Hogwarts.
Una lechuza se posó frente a Hermione, entregándole una copia de “el Diario el Profeta”. Ella lo tomó, le pagó a la lechuza y se dispuso a leerlo.
De todo el periódico, hubo dos breves notas que llamaron enormemente su atención.
La primera decía:
Miembro de la Orden del Fénix es apresado y juzgado por supuesto espía.
Ayer por la tarde, Henry O. McGraw fue juzgado y condenado a cadena perpetua por los miembros del Wizengamot.
McGraw fue acusado de ser espía del-que-no-debe-ser-nombrado, mientras supuestamente trabajaba de parte de la Orden del Fénix. Se dijo, que le llevaba información confidencial y gracias a ello hubo bajas en las filas de la Orden.
Al respecto, nadie de dicha Orden ha querido dar más información. Se espera que en los próximos días Albus Dumbledore pueda darnos su valiosa entrevista y explicarnos este hecho que nos ha sorprendido a todos.
Y el segundo se ponía peor:
Miembro de la Orden del Fénix descubre el pozo iskall
Todos sabemos que el pozo iskall es una leyenda. Que supuestamente existió hace siglos y que se esconde en suecia.
Pues ahora Rita Skeeter hace una nueva revelación. Dicho pozo existe y un miembro de la Orden del Fénix logró descubrirlo.
Ahora todos debemos preguntarnos: ¿Qué sucede con la dichosa Orden?
Anoche, fue encarcelado un miembro y ahora sabemos que otro ocupa el pozo para quien sabe que. Por ello, debemos estar prevenidos y alejarnos de ellos cuanto podamos. No sabemos si su sed de mortifagos pueda afectarnos de alguna manera.
Y yo sugiero que se intente averiguar quien descubrió el pozo y que se le interrogue. Ya nos han demostrado que entre sus filas puede haber traidores y si el pozo cae en malas manos, podría poner en peligro a todos.
Se despide de ustedes, su hermosa repostera que la siguiente semana les traerá más información sobre el peligro de los hombres lobo dentro de una organización como la Orden del Fénix.
Rita Skeeter
Cuando terminó, Hermione miró a sus amigos asustada.
-¿Qué te pasa Hermione?- Preguntó Harry.
-Ya… leíste… el profeta… de esta mañana- Respondió Hermione.
Harry se lo quitó de las manos y lo leyó junto con Ron, mientras que Neville leía el que había comprado él.
Cuando terminaron, Harry y Ron tenían una cara de susto, como si les hubiesen dicho que alguien había muerto.
El primero en hablar fue Neville:
-No te preocupes Hermione, no creo que descubran el pozo-
-Neville tiene razón, por eso no hay que preocuparnos- Comentó Ron.
-¿Entonces porqué?- Preguntó Hermione.
Harry y Ron se miraron.
-Hermione- Comenzó Harry- ¿Algún día hablaste con MacGraw?-
-No, nunca. No sé ni quien era- Respondió Hermione.
Harry le tomó una mano como si se tratase de algo muy delicado.
-¿Qué pasa Harry? ¿Qué hay con McGraw?- Preguntó asustada Hermione.
Ron miraba hacia otro lado, como si no quisiese estar ahí y Neville miraba y escuchaba con atención.
- Hermione, él… McGraw… fue quien les dijo a los mortifagos en donde estaban tus padres- Confesó Hermione.
La castaña se impresionó mucho por lo que dijo Harry.
En todo ese tiempo nunca se había puesto a pensar en quién había delatado a sus padres, en realidad ni siquiera pensaba en ellos como muertos. Le dolía demasiado para hacerlo. Y ahora se enteraba de esto.
-¿Estas bien?- Preguntó Neville mientras le ponía una mano en el hombro.
-Si, estoy bien- Respondió Hermione mientras se secaba una lágrima que se le había resbalado por la mejilla.