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Historia 28076 — capítulo 1

Capitulo 1: el plan de Lord Voldemort.

En una habitación grande, con aspecto de no haberla limpiado en varias semanas, había un sillón frente a una chimenea con un fuego un poco insistente, iluminaba un poco la habitación ya que en esta habian unas cuantas antorchas pero todas consumidas, al lado, estaba una mesita con una taza de té a medio acabar, junto con un periódico de ese mismo mes que decía:

EL REGRESO DEL INNOMBRABLE: UNA AMENAZA PARA LA COMUNIDAD MAGICA

Si señoras y señores, el ministro de magia Cornelius Fudge, ha declarado para este su periódico “El Profeta”, haber visto con sus propios ojos la vuelta de aquel—que—no—debe—ser—nombrado a nuestra comunidad mágica. El ministro ha declarado:

“Lamento tener que informarles de estos acontecimientos, pero lo que decían Albus Dumbledore, y Harry Potter acerca de la vuelta de quien—ustedes—saben es verdad. Yo lo vi cuándo Dumbledore se estaba batiendo en duelo con el innombrable, y lamento mucho no haberles creído. El viernes queda constatada la vuelta de quien—ustedes—saben, ya que no—solo mis propios ojos no son los únicos que han visto el—que—no—debe—ser—nombrado, ya que cuando nos aparecimos en el ministerio a reforzar fuerzas que nos fueron pedidas por Albus, y todos los aurores que se aparecieron lo vieron, esto es todo lo que puedo comunicarles acerca de lo sucedido” dijo Fudge con un tono que parecía que se estaba arrepintiendo de los sucedido.

Esperemos que el ministerio de magia esté haciendo las medidas necesarias para proteger a las personas de quien—ustedes—saben. También han sido cuestionadas las medidas de seguridad para Hogwarts ya que no quieren dar mas información, pero una persona encargada de la seguridad ha dicho:

“Hemos estado trabajando a fondo este verano para tener todas las medidas de seguridad, ahora que los estudiantes volverán a su escuela. Por razones obvias no podremos decir cuales son los encantamientos que se tienen pensado poner para reforzar Hogwarts”.

Ahora esta es toda la información que tenemos para darle a nuestros lectores.

Debajo de este periódico había otro que estaba medio tapado, este era de la semana pero si apenas que se alcanzaba a leer:

LA COMUNIDAD MAGICA QUIERE LA DESTITUCIÓN DE FUDGE

Ahora con la vuelta de aquel—que—no—debe—ser—nombrado la comunidad mágica se siente es extremo amenazada pero ahora todos están unidos para llevar a cabo la destitución de Fudge. Declara Fudge ante este tu periódico:

“Hace mucho tiempo que no los veía tan unidos desde que yo me hiciera cargo del mando del ministerio de magia”

Nuevamente pensamos pedirle a Albus Dumbledore que ocupe el cargo de ministro de magia...

Recostada en el sillón, se encontraba una figura, la cara de dicha figura tenia unas rendijas en vez de nariz, ojos rojos con una pupila en forma de serpiente, estaba toda la cara aplastada. Detrás del sillón había unas figuras encapuchadas, todas con túnicas negras, casi todas estaban con una mascara de calavera, de donde escondían todos su rostro ante todas las demás personas.

—Wael, ¿has hecho lo que te he dicho?— pregunto la figura del sillón con una voz suave y totalmente fría.

—Mi señor... estamos en eso... ahora necesitamos... una... información del ministerio... pero eso... lo conseguiremos cuando... logremos infiltrarnos... en una semana hacia el ministerio mi señor... — respondió una figura con la voz sisearte pero a la vez un poco de superioridad, como si estuviera saboreando las palabras.

—No te sientas superior ante tu señor Wael, nada mas te tengo paciencia ya que eres el único que ahora puedes servirme, pero lo quiero completamente discreción e inteligencia de tu parte... si fallamos no tendré piedad de ti... tendrás una muerte muy lenta y dolorosa... ¿has entendido?— pregunto de nuevo la voz perteneciente a Lord Voldemort.

—No tema mi señor, nadie lo hará mejor que yo —contesto Wael con una leve tonalidad de superioridad.

—Muy bien retírate, no dejes que nadie te vea, ya que eres esencial en mi maravilloso plan. Snape, dime cual es tu posición ahora.—Ordeno Voldemort.

—Mi señor, ahora estoy convenciendo a Dumbledore para que me del puesto de Defensa Contra las Artes Oscuras, espero que este año ya tener mas confianza del director de la escuela.— respondió Snape con voz fría y suave a la vez esperando ordenes de su mentor.

—Muy bien Snape recuerda que te quiero limpio—Ordeno Voldemort.

—Sí mi señor. — replico Snape con un tono de voz un poco cansado

—Mi señor— interrumpió una figura adelantándose— ya tenemos preparado el ataque a donde usted quiere, solo necesitamos su autorización y en cuanto nos diga que si estaremos a su disposición—informo con su voz dura y grave

—¿Con cuantos contamos Ayrton? — pregunto Voldemort apenas en un susurro audible estremeciendo a mas de la mitad de las figuras encapuchadas.

—Contamos con cerca de 100 mortífagos a su disposición para este ataque, para el otro que se hará en el mismo momento, contamos con otros 100 mi señor.—respondió Ayrton con su característica voz dura y grave.— pero contaremos con mas si salgo y busco a personas que no tengan confianza en el ministerio y seremos todavía más mi señor—añadió de ultimo minuto para dar fe a su información que acababa de darle a su señor.

—Muy bien, pueden irse... Snape espera un momento.— tras esta orden se movieron precitadamente las figuras pero ninguna le dio la espalda a su señor, se movían hacia la puerta, ya que en esa casa no se podía aparecer ni desaparecer, solo una quedo en su lugar esperando las instrucciones de su señor.

—Snape quiero que me prepares veritaserum... ya que necesito checar que todos me sean fieles... pero tu estas descartado, tú eres mi mas fiel seguidor, no haces preguntas para cuestionar mis actos, ni tampoco hablas con miedo, y eso es algo que la mayoría de mis sirviente hacen al estar en mi presencia.—dijo Voldemort muy lentamente, como si estuviera seleccionando muy detenidamente cada palabra salida de su boca.

—Lo haré, pero necesito un poco de tiempo ya que se necesita cocer con la luna llena y no habrá hasta dentro de dos semanas, mi señor, así que necesito un poco de su paciencia— respondía Snape con determinación y frialdad en cada palabra, pero a la vez tratando de dar un poco mas de superioridad de lo que sentía.

—Esta bien, pero necesito que en cuanto lo termines me lo traigas directamente y ese mismo día, lo estaré esperando con ansias, puedes retirarte Snape—ordeno Voldemort. Snape se retiro, pero este dio la vuelta en 360° grados y salió con paso firme y silencioso. Voldemort sonrió cuando vio a una serpiente deslizándose hasta sus pies y subiendo lentamente al respaldo de su sillón. La serpiente era como de unos cuatro metros de largo con cabeza triangular y unos ojos iguales a los de su amo, rojos pero con rendijas para la pupila, se deslizo hasta quedar alrededor del cuello de su amo.

—Mi querida Nagini, sabes que tengo muchas experiencias acerca de los asaltos que vamos a cometer, así que espero que Wael no se le ocurra fallarme, ya le advertí lo que podría sucederle, pero... —hizo una pequeña pausa en su pequeño discurso— ¿porque estamos hablando de el, mi querida Nagini? Yo lo que quiero hablar contigo es acerca de Potter, ese Potter... necesito idear como deshacerme de el de una vez por todas, ya es una molestia para mí... arruina todos mis planes, no se como a ese chiquillo insolente le dejan hacer cosas que están sumamente prohibidas... Ya destruyo mi mayor propósito hasta ahora pero ya no dejare que haga de las suyas, en este momento... sé que me voy a arrepentir de decirlo pero... necesito de la parte de mis queridos mortífagos, ya que ahora ellos son los que pueden estar cerca del ministerio, yo puedo ir pero no puedo dejar que me descubran de nuevo otra vez.

Nagini escuchaba descansando en la parte superior del sillón, pero de vez en cuando se movía inquieta, pero escuchaba atentamente el pesar de Voldemort.

—El ministerio piensa que soy una amenaza... pero no les daré el gusto de verme detrás de una de las rejas de Azkaban, ahora que lo pienso necesitamos a todos en el plan que tenemos ideando desde principios de mes, quiero que todo salga a la perfección, nadie debe de enterarse de esto... —Voldemort se detuvo en medio de sus pensamientos en voz alta.

—Nagini ¿qué es lo que has descubierto en esta casa?

Nagini produjo un silbido bajo y seguido que helaba hasta los huesos, y así como empezó termino.

—Muy bien, ahora solo queda una persona de la que encargarnos pero ahora no quiero pensar en esto. Colagusano... entra ahora!! —Ordeno Voldemort en voz alta y se vio una figura entrar en la sala.

Esta figura estaba muy encorvada y estaba gorda, el no llevaba mascara solamente la túnica, y se veía en sus ojos un temor hacia la figura que estaba sentada en el sillón, iba temblando pero lentamente se acerco hasta su mentor y se arrodillo.

—Si mi señor, que... ¿qué desea?— dijo la figura con una voz muy chillona e invadida de temor.

—Colagusano, tráeme a Byron, y lo quiero pronto.—Esta vez lo dijo en un susurro frío pero muy firme.

—Sí mi señor—

Colagusano salió de la habitación y se perdió en la puesta pero después de tres minutos entro una figura de estatura media, estaba delgada. Llego y se arrodillo ante la parte trasera del sillón.

—Muy bien veo que no has tardado, pero dime que noticias traes para mí.

—Señor he podido ver si había otro registro de la profecía que usted buscaba pero... lamentablemente no hay ningún otro registro.—informo Byron, tenia la voz muy suave pero con un tono de temor se respiraba muy cerca de el.

—Te doy diez segundos para que salgas de mi vista... 1... — Byron retrocedió muy lentamente hacia la puerta con cuidado de no darle la espalda a su señor

— 2... —Iba cada vez más rápido hacia la salida, pero se había quedado paralizado en medio de su andar torpe.

—10... AVADA KEDAVRA —En ese momento se vio una luz verde dirigida hacia donde estaba el parado, y callo muerto hacia el piso con la cara mostrando sorpresa.

En ese momento a kilómetros de distancia de allí, se despertaba un muchacho, sobresaltado, Harry Potter estaba empapado en sudor.