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Kiara y la Leyenda del Libro — capítulo 4
Solo pensaba en descansar, estaba triste y no sabía con quien hablar, Hugo llevaba ya de vacaciones 2 meses y Kiara llevaba todo ese tiempo metida en casa sin salir. Se había terminado ya el libro de su maestro y había descubierto la verdad, ahora necesitaba la ayuda de su amigo, pero primero se lo tendría que explicar todo.
- Kiara ¿te as despertado ya? – si, ¿qué pasa? – el hijo de los Gonda ha venido a verte, acaba de regresar de sus vacaciones – a Kiara se le iluminó la cara – dile que suba – pero hija estas en pijama – eso no importa dile que suba – Kiara se puso en pié, arregló un poco la cama y se sentó en ella, 5 minutos después entró Hugo con un paquete en la mano, Kiara lo miró de arriba abajo y vio que estaba mas moreno – sabes, estas mas mona en pijama que vestida – dijo su amigo intentando picarla – jaja, que gracioso as vuelto ¿no? – ambos rieron – toma – dijo el muchacho entregándole el paquete – Kiara lo cogió – gracias – dijo abriéndolo – es precioso – dijo mirando la cubierta del libro – te habrá costado una fortuna – que va, ha sido barato – Kiara sonrió, se levantó y los amigos se abrazaron – sabes – dijo Hugo – creo que te he echado de menos y todo – sabes – dijo Kiara – yo también lo creo – Hugo abrió los ojos – ¡pero tendrás morro! – Kiara rió por un momento, se alegraba de que su amigo hubiera vuelto, lo había echado de menos y había necesitado de su compañía – oye – dijo poniéndose seria de repente – tengo que decirte una cosa muy importante – si, claro dime – Kiara le dijo a su amigo que se sentase, Hugo se sentó y se le quedó mirado – haber... como te explico yo todo esto..., ¿te acuerdas del libro que viste antes de irte de vacaciones? – ¿el que no me dejaste ver? – si – claro, dime – pues veras, ese libro... – Kiara le contó todo sobre el libro, el maestro, le enseñó la carta que este le había escrito... - ¿qué me quieres decir con todo esto? – yo, me he leído el libro y al terminarlo lo he comprendido todo - ¿qué es lo que as comprendido?, ¿te dice donde está tu maestro? – Kiara negó con la cabeza – pero juntando toda la información del libro sobre las gentes de las que habla y las características de los paisajes he comprendido que se trata de la tribu de los Riga – y esa gente ¿dónde esta? – en Vátira – entonces es fácil, vas a Vátira, encuentras a la tribu y encuentras a tu maestro, ¿cuál es el problema? - ¿sabes donde está Vátira? – su amigo negó – no existe - ¿qué?, si tu maestro te guía asta allí es que existe – ¿nunca as escuchado la leyenda de Vátira? – no – bueno la leyenda habla de un lugar mágico, apartado del mundo, de las costumbres humanas - ¿pero no vive allí una tribu? – si, pero la leyenda dice que no son humanos, que son criaturas parecidas a nosotros, pero más feas, con capacidad de hacer magia y cosas por el estilo – si, ¿cuál es el problema?, eso te tendría que dar igual - ¿qué te pasa? Hugo hoy estas un poco espeso – su amigo frunció el entrecejo – Vátira no aparece en los mapas – ¿no? – su amiga negó – entonces si que tienes problemas – ya, el libro dice que está a 160 millas noroeste dejando atrás Huyel – si eso es cierto está muy lejos – si – Kiara se tumbó en la cama, y hay otra cosa mas que no me gusta nada - ¿ el que? – la leyenda también habla de una mujer - ¿una mujer? – si - ¿qué tipo de mujer? – una mujer normal que es seleccionada por un mago cada 100 años para que gobierne la tribu - ¿y? – Kiara se puso triste – cuando es seleccionada, le sale una pequeña marca en la espalda - ¿solo si es seleccionada? – Kiara asintió – si, pero solo te sale cuando cumples los 16 años – entonces haber si me aclaro, la mujer es seleccionada cuando nace y al cumplir los 16 años le sale una marca ¿no? – mas o menos, en el libro no vine nada de cómo se elige a la mujer - ¿y eso no te gusta?, solo es una leyenda – a Kiara se le escapó una lagrima – Hugo, la leyenda es real – claro... no te habrás creído todo lo que he dicho “ si fuera real...” – Hugo, es real – su amigo frunció el ceño – venga Kiara si es una broma con migo no funciona – Kiara levantó la cara y su amigo la vio llorar – Ki...Kiara, que... ¿por qué lloras?, no pensé que te sentara mal que no me lo tragara – Hugo, ¡ES REAL! – otra vez con eso, me estas asustando – Hugo no es broma – dijo muy seria mientras las lagrimas le caían por las mejillas – yo he sido la elegida esta vez – Hugo se echó a reír, mientras su amiga lloraba y aplaudió - ¡bravo!, vas para actriz Kiki, enserio... – Hugo calló - ¿qué dices? – le preguntó a Kiara que había dicho algo que no había entendido – mírame la espalda – Hugo asustado por la broma de su amiga le levantó un poco la camisa del pijama y lo vio, esa un pequeño rombo en la parte baja de la espalda, apenas era un poco mas oscuro que la piel de su amiga – ostras – dejó escapar su boca – entonces no era broma – Kiara negó con la cabeza – y entonces... ¿qué vas a hacer? – no lo se – dijo secándose los ojos – yo aún no tengo los 16 asique puede que sea mentira – pero no está negro, solo un poco oscuro – estoy asustada – no te preocupes, de momento asta el día de tu cumpleaños no sabremos nada seguro – pero el libro dice... – el libro no dice nada, haber... la carta decía que cuando supieras donde estaba fueras a buscarle ¿no?, pues eso es lo que vas a hacer - ¿y de que me serviría buscarle? – dijo empezando a llorar de nuevo - para que te explique que significa todo esto – pero no quiero saber nada de todo esto, yo sola no puedo – dijo hundiendo la cabeza entre las manos – Hugo se arrodilló delante de ella - ¿quién ha dicho que te tengas que enfrentar a todo esto sola? – Kiara miró a su amigo - ¿qué? – preguntó – que si me dejas, yo iré con tigo, no pienso dejarte sola – Kiara le sonrió - ¿lo dices enserio? – claro, sino no lo diría, ahora déjame pensar que es lo que podemos hacer..., 1º tenemos que hablar con tu padre, me as dicho que sabe todo ¿no? – Kiara asintió – menos lo de la leyenda y todo eso – se lo tenemos que contar – Kiara asintió de nuevo – y luego tengo que hablar con el mío - ¿qué le vas a decir? – le diré que tu hermano se ha puesto enfermo y que tu padre me ha pedido que valla a cuidar de el - ¿cómo sabes que tengo un hermano?, nunca te he hablado de el – fui a su boda – vale, que mas, porque supongo que tu padre, querrá enviarte correo o incluso ir con tigo - ¿con migo?, creo que no, tienen mucho trabajo en el hospital y además creerá que me vendrá bien para cuando empiece a trabajar con él – pero si te quiere enviar cartas – Kiki, ya lo as dicho antes, y además no seas tan negativa – Kiara bufó – Hugo se puso de pie y le tendió la mano - ¿vamos? – Kiara aún asustada le cogió la mano y con gran valentía fue ha hablar con su padre.
Pasó un mes y tenían todo listo, Kiara lloraba en su cuarto – dios ¿por que yo? – pensó hundiendo la cabeza en la almohada, todo el mes estuvo ocupada preparando el viaje, su padre al principió lo pasó mal, pero poco a poco lo fue asimilando y les ayudó – creo que deberías hablar con tu madre – le dijo, Kiara esa noche habló con ella, con su padre delante, estuvieron hasta la madrugada, su madre se cabreó y dijo que su hija era anormal – una mujer no lee ni escribe, sabe contar porque va al merado a comprar la comida, pero nada mas, tu no eres una mujer, eres un hombre con aspecto de señorita, no me vuelvas ha hablar nunca, desde hoy no te reconozco – Kiara durante ese mes había llorado mucho y se había echo mas fuerte, se aisló en su mundo, y maduró a su manera, su expresión dulce y de niña cambió por una expresión dura de mujer, su cumpleaños pasó como un día normal excepto por la visita de Hugo para ver como estaba la marca y un regalo inesperado de su padre.
- cariño, ¿puedo pasar? – Kiara se limpió las lagrimas y le dejó pasar – e estado pensando y creo que te vendría bien algo de ropa cómoda para el viaje, ¿qué te parece si nos vamos al centro esta tarde y compramos algo cómodo? – Kiara le sonrió y le abrazó – te voy ha echar de menos – le dijo – yo también te voy a echar de menos, también tu madre – Kiara endureció la mirada – no seas así, hija, tu madre está sufriendo muchísimo, todas las noches llora – no se por qué lo hace, no tiene por quien sufrir, ya no tiene hija – no seas tan fría cariño, entiéndela - ¿qué la entienda?, papa, as visto lo cerrada que es, y ¿quieres que la entienda?, ella es la que no quiere saber nada de mi, por el simple echo de que se leer y escribir – no es solo por eso – ¿a no? – lo que mas le a dolido es que no confiaras en ella con el tema de tu maestro – no lo abría entendido igualmente – puede que estés en lo cierto, pero también le ha afectado que todo le viniera de golpe, no es fácil asumir que tu hija sabe leer y escribir y que se va a Vátira en busca de un hombre y puede que no vuelva – claro que voy a volver, nunca he dicho que no valla a regresar – bueno, me gustaría que al menos intentaras despedirte de ella, y...¿ a las 5 en la puerta principal? – Kiara sonrió a su padre y asintió – bien, diré que preparen el carruaje – vale – su padre le dio un beso en la frente y salió del cuarto, Kiara se tumbó en la cama y cerró los ojos intentando relajarse.
Diario de Kiara:
20 de Abril:
a sido la peor tarde de mi vida... muy bien eso de ir de compras, pero nunca me imaginé que mi padre tuviera la valentía para traer con nosotros a mi madre, y ¡ya no la soporto mas! Ahora se hace la santita, con ...”hija, las faldas largar coloridas te sientan muy bien”,o,”es mejor que las blusas te las compres blancas, pegan con todo”, y no le e echo caso las faldas y algunos pantalones me los e comprado en tonos blancos, beiges o negros, y las blusas en blanco, que conste que no ha sido porque ella me lo dijera, también me he comprado una capa de viaje marrón, unas botas.... y algo mas de ropa... pero no me acuerdo que mas, pasado mañana me voy... mañana vendrá Hugo y dejaremos todo listo. Estoy nerviosa, no se que me depara el viaje... mi padre me ha dicho que tengo que ser valiente, pero no se que hacer... creo que esta aventura me queda demasiado grande.