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Historia 28483 — capítulo 35
Selección
Marine y Kevin bajaron asustados y nerviosos del tren. Jessica escuchó la conocida voz de “Los de primero! Los de primero por aquí.” Que decía Hagrid, y llevó a los pequeñines con él.
-
Hola, Jessica!- Dijo Hagrid, al verla acercarse.- Digo, señorita Weasley.- Bromeó.
-
Hola, profesor Hagrid!- Le siguió el juego ella.- Aquí le dejo a estos dos preciosos niñitos.
-
Ah, hola, Marine. Hola, Kevin.- Los saludó el medio gigante, dado que ya los conocía.- A no ser que quieran que les diga señor y señorita Malfoy.
-
No, gracias.- Le contestaron, sonriendo.
El guardabosque y profesor los llevó junto con todos los nuevos a los botes para cruzar el lago negro. Se subieron con otros dos niños, un castaño y un pelinegro.
-
Hola.- Los saludó el castaño. El pelinegro los miró con curiosidad, asombrado de que fueran mellizos, pero no les habló. Solo los miraba entablar conversación con el castaño.
-
Hola, como te llamas?- Le preguntaron los mellizos al mismo tiempo, como era su costumbre.
-
Soy Albert Káiser. Y ustedes?
-
Marine y Kevin Malfoy, mucho gusto.- Le respondió Kevin, emocionado.
-
Oye, déjame responder!- Le reprochó su hermana.
-
Oh, ya, no hay que pelearnos.
Albert los miraba con una sonrisa graciosa.
-
Y en que casa piensan estar?
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Yo estoy segura de que estaré en Gryffindor.- Aseguró Marine.
-
A mi también me gustaría estar ahí. Me han contado que Harry Potter y Albus Dumbledore estuvieron ahí.
-
Harry Potter? Si, estuvo ahí junto con mi mamá.- Confesó Kevin.
-
Lo conocen? No lo creo!- Dijo Albert.
-
Claro, si es mi padrino!- Le dijo Marine, y enseñándole el colgante de su cuello, agregó.- Esto me lo dio él.
El chico lo miró emocionado.
-
Y tu mamá era su amiga?
-
Si, Hermione Granger. Era su mejor amiga, y lo sigue siendo.- Contestó Kevin.
-
Y su padre? Quien es?
-
Draco Malfoy.- Dijeron los dos niños, felices, al mismo tiempo.
-
Era de Slytherin, verdad?- Preguntó una voz.
Los tres niños voltearon a ver al otro niño, que había estado callado.
-
Si.- Asintió Marine.
-
Mmm… mi padre lo conocía.- Les dijo, mirándolos y cambiando su semblante.- Me ha contado de él.
-
Como te llamas?- Preguntó Kevin.
-
Roger Flint.- Respondió. Ahora los miraba con una mezcla de desprecio y… temor?- Malfoys.
Marine y Kevin se quedaron callados. Sabían la reputación que su apellido traía por su abuelo. (N/A.- Claro que Roger Flint los despreciaba por que su padre, Marcus Flint, le contó de la traición de Draco, no por Lucius.)
El bote había atracado en la arena. Bajaron de él sin hablar. Hagrid tocó a la puerta de roble.
El profesor Flitwick abrió y les dedicó a los nuevos una gran sonrisa. Los hizo pasar.
Los dos hermanos pensaban en cosas totalmente diferentes. Marine pensaba en el ataque de los encapuchados, pero estaba nerviosa por su entrada a Hogwarts. Kevin, en cambio, trataba de no pensar en el tren y se concentraba en la selección.
El profesor Flitwick les explicó sobre la selección y las casas de la escuela. Después desapareció durante unos minutos, que a los de primero se les hicieron horas.
Pasaron al Gran Comedor. No estaban concientes que seis pares de ojos los estaban observando desde una sala anexa; específicamente en la que los campeones del Torneo de los Tres Magos esperaban después de que los eligieran.
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Flash Back
-
Minerva! Son nuestros hijos! Yo se que sucedió algo!- Gritó Hermione, perdiendo los estribos como pocas veces en su vida.
-
Que yo tenga en mi conocimiento, no ha…
Pero en ese momento una lechuza picoteó en su ventana. Minerva McGonagall leyó rápidamente la carta que llevaba. Su piel se iba poniendo pálida.
-
Ha… ha habido un… asalto. Un asalto al Expreso de Hogwarts.- Dijo, sentándose en la cómoda silla.
-
Que?- Gritaron seis voces.
Los Potter, los Malfoy y los Weasley estaban en el despacho de la directora, media hora antes de que llegara el tren a la estación de Hogsmade.- Que ha sucedido?
-
Parece que… buscaban a alguien.- Contestó ella.- No se preocupen, todos los chicos están bien. No se por que, los asaltantes se desaparecieron de ahí.
-
A quien buscaban?- Preguntó Draco con un hilo de voz.
-
A sus hijos.- Le contestó la directora, señalándolo a él y a Hermione.
La castaña se llevó una mano a la boca, mientras que Draco se desplomaba en una silla.
-
Podrán quedarse aquí hasta mañana. La sala de los Menesteres servirá para que estén todos cómodos, me parece. Si gustan pueden ver la selección. Informaremos al Ministerio en seguida.
-
Si…- Respondió Harry, pues Hermione y el blondo estaban pasmados.- Será lo mejor.
-
Vamos.- Le dijo Ron a Hermione, mientras que Luna iba saliendo por la puerta.
** Fin Flash Back**
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- Assens, Maurice
Un chico bajito y regordete caminó lentamente, hasta que el sombrero dijo:
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Gryffindor!
-
Avery, Kate!
-
Ravenclaw!
-
Blake, Rose
-
Hufflepuff!
-
Burling, Judy!- Dijo el diminuto profesor, llamando a una niña delgada de cabello negro al banquito.
-
Hufflepuff!- Gritó el sombrero, después de unos instantes.
-
Caleen, Hubert!
-
Gryffindor!
-
Correns, Marie!
-
Hufflepuff!
-
Crick, Colin!
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Slytherin!- Gritó, mandando a la primera serpiente de la noche.
-
Delburk, Lynn!
-
Gryffindor!
-
Ferninger, Stuart!
-
Hufflepuff!
-
Filter, Carl!
-
Ravenclaw!
-
Flint, Roger!
-
Slytherin!- Gritó el sombrero.
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Firch, Max!
-
Ravenclaw!
-
Hamilton, Arleth!
-
Ravenclaw!
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Hooke, Oswald!
-
Slytherin!
-
Huxley, Robert!
-
Slytherin!
-
Janssen, Alexander!
-
Slytherin!
“Wow, tres Slytherin en fila”, pensó Marine, que observaba nerviosa la selección, de mano de su hermano menor. (Bueno, “menor”, porque ella nació primero.)
-
Káiser, Albert!
-
Gryffindor!- La mesa dorado-carmesí estalló en vítores, mientras que el castaño sonreía a más no poder mientras caminaba hacia ahí, y miraba feliz a Kevin y a Marine, que le devolvían la sonrisa.
-
Lime, Kendra!
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Slytherin!
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Luke, Nataly!
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Hufflepuff!
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Malcone, Gregory!
-
Ravenclaw!- Jessica felicito a Gregory, para luego ver la selección de sus peques.
-
Malfoy, Kevin!- Gritó el profesor.
El rubio pequeño subió lentamente y observó con sus grises ojos las distintas mesas. En la de Ravenclaw divisó a Jessica, y eso evitó que notara las miradas de otros distintos personajes, cosa que su hermana si advirtió, pero no se sintió intimidada.
- Mmm… extraña mezcla de genes, verdad?- Dijo una vocecilla.- Slytherin y Gryffindor, pero eso no importa. Veamos para que eres bueno.- Un momento de angustioso silencio…- Veo que tienes mucha bizarría, pero hay algo… no, creo que me estoy volviendo viejo… Gryffindor!
Kevin se quitó el sombrero. Él había sido el alumno que más se había tardado hasta el momento. Caminó hasta llegar con Albert, esperando a su hermana. “Somos mellizos, tiene que estar conmigo!” pensaba.
-
Malfoy, Marine.- Se escuchó. El Gran Comedor se sorprendió de que fueran dos Malfoys, y de nuevo empezaron los murmullos. Marine no se dejó afectar y caminó con la cabeza en alto hasta el taburete, agitando su largo y ondulado cabello al compás de sus pasos.
-
Veamos, otra Malfoy. Creo que eres la primera chica en el árbol genealógico de los Malfoy desde hace unas seis generaciones. Que orgullo.- Marine sonrió ante esto.- Bueno… si, tu si que sacaste los genes del clan.
Un minuto de silencio.
- Slytherin!- Gritó el sombrero.
Marine se asombró. Ella estaba segura que estaría en Gryffindor, aunque Slytherin no estaría nada mal… miró a su hermano, que estaba sentado al otro lado del Comedor, mirándola con una mueca triste, mientras ella se sentaba en la mesa verde-plata.
-
Marton, Rebbeca!
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Gryffindor!
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McClyn, Erika!
-
Gryffindor!
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Mullis, Rosaline!
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Ravenclaw!
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Nahum, John!
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Hufflepuff!
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O’Hara, Oswald!
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Ravenclaw!
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Osborne, Will!
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Hufflepuff!
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Prince, Jane!
-
Ravenclaw!
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Quibber, Kimberly!
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Slytherin!
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Rice, Jack!
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Hufflepuff!
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Rominell, Kenia!
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Slytherin!
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Roslin, Francis!
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Gryffindor!
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Rusel, Hilary!
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Gryffindor!
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Salk, Lizeth!
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Slytherin!
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Vries, Karine!
-
Gryffindor!
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Watson, Laine! (N/A.- Órale, se oye gracioso, jeje! “What’s on line?” Bueno, para no confundirnos, se dice “Lein”, ok? Aunque técnicamente no es muy relevante.)
-
Ravenclaw!
Así, Marine miraba la selección desde su mesa. Varios de sus compañeros la miraban con curiosidad.
-
Wilbourne, Nick!
-
Hufflepuff!
-
Wilkins, Bill!
-
Ravenclaw!
La mesa bronce-azul aplaudió con fuerza. Así, solo faltaba una niña por elegir.
-
Woese, Kary!
-
Hufflepuff!
La niña salió corriendo hacia su mesa, pero se tropezó y cayó al ver al fantasma del Fraile Gordo saludarle amablemente. Marine soltó una risita. Kevin, en cambio, que estaba cerca de la niña, se levantó y la ayudó a levantarse.
(N/A.- Bueno, algo le tenía que enseñar Draco a su hijo, no? Y como ser un galán, seguro fue lo primero!)
_*_*_*_
En la sala anexa del Gran Comedor…
-
Veo que han sido separados…- Dijo Ginny.
-
Si, tengo a un Gryffindor y a una Slytherin.- Respondió Hermione, sin darle importancia.
-
Orgullos serán para las dos casas.- Dijo Harry.- Aunque Marine siempre afirmó que estaría en Gryffindor.
-
Supongo que por eso mismo se quedó en Slytherin.- Dijo Luna.
-
Bueno, ahora Slytherin ya no tendrá príncipe, sino princesa…- Dijo Draco, con una sonrisa.
(N/A.- Recuerden: Draco Malfoy, príncipe de Slytherin. Ahora será Marine Malfoy, princesa de Slytherin, no?)
- Bueno, Marine es idéntica a ti, era lógico que se fuera a la verde-plata.- Dijo Harry.
Se quedaron en silencio. Todos pensaban en lo mismo: el ataque del tren.
-
Podría ser… que fueran ex mortífagos que no hubieran sido capturados y quisieran vengarse de Draco…- Dijo Luna, rompiendo el silencio.
-
Si, es una posibilidad.- Dijo Ron, que no había hablado casi nada, después de asegurarse de que Jessica estuviera a salvo y sentada en la mesa de Ravenclaw.
-
Tenemos que investigar.- Dijo Ginny.- Esto pone en riesgo a todos.
-
Vamos, mañana comenzaremos la investigación.- Dijo Hermione, levantándose del sillón en donde estaban ella y su esposo.
-
Vamos a la Sala de los Menesteres.- Dijo Ron.
Todos asintieron. Se emocionaron al ver al viejo Hogwarts tal cual lo habían dejado. Llegaron a la sala que viene y va y entraron, encontrando un gran cuarto con tres divisiones como pequeños anexos. Acolchadas camas decoradas con los colores de las distintas casas (Dependiendo de la pareja), esperaban para que alguien descansara en ellas.
James y Lily estaban con Fred y George, en su casa del callejón Diagon. Ahí estarían bien, pensaban los Potter.
Encontraron ropa para dormir y se fueron turnando para cambiarse en el baño. Draco salió de él y como había sido el último, vio a todos ya casi dormidos. Llegó junto a Hermione y la abrazó. Ella lo miró con ternura y lo besó.
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Blaise Zabini se levantaba después de una buena sesión de crucius. El suelo húmedo estaba manchado con la sangre que había escupido.
- Cobarde.- Susurró una voz ronca.
Zabini solo se levantó lentamente y levantó la cabeza. Ahí, encima de una ornamentada silla estaba su agresor.
-
Tenían ma… ma… magia demoniaca.- Se excusó él.- Nos hubieran matado.
-
Son niños, imbesil!- Gritó la voz del atacante.- Tienen magia demoniaca, pero son niños! Por supuesto que no hubieran pensado en matarte!
-
Pero… pero…
-
No te mato solo por que te necesito, pero si no, ya estarías alimentando gusanos!
El hombre de la silla se levantó y con una filosa cuchilla, al pasar junto a su seguidor, le hizo un profundo corte en el brazo.
Zabini sintió el escozor, pero no se quejó. El hombre abandonó la habitación.
Llevaba una capucha y una mascara que no dejaba ver su rostro. Su larga y negra capa ondeaba con un débil susurro tras él. Entró en otra habitación.
Era mucho más lujosa que la anterior, con una suave cama de sábanas verdes y un escritorio de fina madera. Se sentó en la silla que estaba frente al escritorio.
- Tengo que pensar en algo. Necesito matarlos a como de lugar.- Susurró para si mismo.- Necesito tomar medidas drásticas… y primero necesito alguien que mine la fuente desde adentro.
Pensó en quien podía ser… Alguien que se acercara lo suficiente a ellos dos... Bien, ya tenía a un par de personas que lo harían. Ahora… necesitaba planear con cuidado los pasos de su plan. Unos cuantos meses no harían diferencia…
- No en balde he esperado once largos años…- Susurró mientras se quitaba la capucha y la mascara, levantándose y yendo a verse al espejo del baño.
Un rostro demacrado con facciones de serpiente y ojos rojos le devolvió la mirada.
Entonces, alguien tocó con timidez a la puerta. Abrió. Millicent Bulstrode se inclinó en una torpe reverencia, mientras decía:
-
Señor… una lechuza de Jessica Weasley para Harry Potter ha sido interceptada.
-
Muéstrame la carta.- Le dijo con voz fría.
Ella obedeció. Le tendió la carta sin mirarlo a los ojos. La mujer se esfumó con rapidez.
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Querido Padrino:
Espero que estés bien, pero debo contarte algo.
Hoy, ha habido un asalto en el tren. Eran distintos encapuchados, vestidos con capas negras. Buscaban a mis peques. Un chico les dijo donde encontrarlos, pero después, cuando los encontraron, se esfumaron del tren. Por suerte no sucedió nada, pero amenazaban y buscaban como dementes.
La parte que más me conmocionó fue que cuando fui a buscarlos a ver si estaban bien, Marine me contó que al verlos se habían ido y que habían dicho: “Magia demoniaca… Vámonos, estos son capaces de matarnos con solo pensarlo.”
Padrino, le envié una carta igual a esta a mi madrina y al tío Draco, para que estén enterados. No se que sucede, pero yo se lo que es la magia demoniaca y estoy segura de que mis peques no tienen ni la más remota posibilidad de tenerla. Verdad?
Espero que aclares en algo mis dudas, y que puedas investigar por que los encapuchados atacaron al tren y por que los buscaban a ellos.
Espero que me contestes. Un abrazó para la tía Ginny.
Con mucho cariño
J. W.
P.D. Los mellizos fueron separados. Kevin fue a Gryffindor y Marine a Slytherin. Ya son bastantes famosos por aquí, y solo llevan unas horas en el castillo. Me han llegado rumores muy extraños, y creo que entre las serpientes hay bastante enemistad contra Marine. Veremos que pasa.
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“Maldita sea…”pensó. “Ellos no se debían enterar… Maldito Zabini, si hubiera hecho bien su trabajo no habría ningún problema. Pero ahora… estúpido. Bien dicen que si quieres que algo este bien hecho, hazlo tu mismo.”
Lord Voldemort volvió a ponerse su capucha y su máscara y salió apresuradamente del cuarto.