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Caminos Cruzados — capítulo 10

La ley del deseo

Alice estaba de pie frente a Alexandra y Rose. Tomó aire y se sentó en su cama.

-Alex-Suspiró profundamente-Tengo que decirte algo, no es agradable pero no puedo más con esto.

Alexandra frunció el ceño.

-¿Qué pasa, Alice?-Preguntó pero miró a Rose y fue su seriedad la que terminó por convencerla de que algo andaba mal.

-Alex, yo… yo… hice algo horrible contigo y tú no te lo mereces-Murmuró Alice.

-¡Vamos Alice, no digas eso!-Exclamó Alex con un tono incrédulo-Eres incapaz de hacer algo malo, te conozco.

-¡No Alex, no soy buena, soy una persona horrible y una amiga desleal!-Murmuró Alice comenzándo a llorar otra vez-¡Lo que hice no tiene nombre!

-¿Qué hiciste Alice, por Dios? Me asustas-Murmuró Alexandra-¿Qué es eso tan terrible que hiciste?

-¡YO SABÍA DE LO DE MIA CON LORCAN, ALEX! Yo… lo sabía, los vi en el Expreso de Hogwarts cuando veníamos llegando-Ahora la chica derramaba lágrimas a caudales-Yo sabia que Mia estaba engatusando a Lorcan y me quedé callada ¡Creí que ella lo dejaría porque Mia siempre es así, pasan unas semanas y deja al chico pero ahora no pasó así! Yo… no dije nada porque ella es mi hermana y, a pesar de todo lo que hace, la quiero como te quiero a ti ¡Lo siento, lo siento de veras!

La mente de Alexandra estaba atorada de tanta información soltada a la vez ¿Alice sabía que Lorcan y Mia…? ¿No le había dicho nada? ¿Se había quedado callada por…?

-¿Qué?-Fue lo unico que pudo articular después de unos segundos de aturdimiento.

-¡Lo siento Alex, lo siento tanto!-Murmuró ella mientras lloraba-Alex, intenté hablar con Mia, decirle que lo que hacía era deplorable pero no me hizo caso, sabes como es ella ¡Mil veces le dije que dejara a Lorcan en paz pero mientras más se lo decía, más se encaprichaba con él.

Alexandra no lo podí creer. Alice le había ocultado todo ese tiempo lo de Mia y Lorcan.

-¿Por qué Alice? ¿Por qué hiciste eso? Somos amigas-Le reclamó Alex.

-Lo siento, yo… intenté hablar con Mia pero…

-¡Sabes muy bien que ella jamás escucha a nadie!-Exclamó Alexandra enojada-¿Por qué lo hiciste Alice? Sabías lo importante que Lorcan era para mí y aún así te quedaste callada.

Alice miraba a su amiga con lágrimas en los ojos.

-Alex…-Murmuró Rose por primera vez-Alice cometió un terrible error pero lo hizo porque Mia es su hermana.

-¡A mí ma vale que sea su hermana!-Explotó ella con furia-Todo el mundo sabe la clase de persona que Mia es.

-¡Si y todo el mundo también sabe qué clase de persona es Lorcan!-Dijo Rose comenzándo a enojarse-Alexandra, no quiero recriminarte, estabas enamorada de él y todo eso pero varios de nosotros te advertimos que Lorcan no era de fiar y tú lo sabías muy bien.

-¡Ja, como si necesitara que me lo recordaras justo ahora, Rose!

-¡Pues parece que te hace falta que alguien te diga al verdad!-Exclamó Rose-Mira Alexandra, Alice cometió un error al no decirte lo que pasaba con Mia y Lorcan, pero déjame recordárte que tu también hiciste lo mismo.

-¿Yo?-Preguntó Alexandra incrédula-Yo no tengo la costumbre de metirle a mis amigos.

-Bueno, déjame recordárte lo que pasó con Will y Dominque-Murmuró Rose-Tu nunca le dijiste a ella que Will todavía tenía algo con Rain Conrad cuando comenzaron a ser novios.

Alexandra se quedó de una pieza al oír eso. Ella no tenía idea que que Rose sabía eso.

-¿Cómo es que…?

-¿Lo supe? La misma Dominque lo descubrió hace unos días-Respondió Rose de forma simple-Pero ella no te recriminó por eso porque sabía que Will es tu hermano y tú le guardarías el secreto.

-Bueno, esto no es lo mismo-se defendió Alex-Dominque no es amiga mía.

-Pero aún así es una buena persona, independientemente si es amiga tuya o noy merecía saber la verdad, pero bueno, ese es otro tema-Dijo Rose-Lo que importa aquí es que Alice te está pidiendo disculpas por no haberte dicho lo que sabía.

Alice aun miraba a Alex con culpabilidad.

-¡Hice el ríduculo frente a todo el mundo mientras Lorcan y Mia se reían de mi! ¿Crees que eso es muy bonito?

-No se trata de lo que piense el resto de ti, Alexandra-Le recordó Rose-Lo unico que importa es que Alice hizo algo mal y te está pidiendo una disculpa.

Alexandra miró a Alice, quien seguía sollozando.

-No lo sé Alice, no me esperaba esto de ti.

-Tienes todo el derecho de enfadarte Alexandra, me comporté muy mal contigo y lo sé ¡Pero es que Mia es mi hermana! Además sabía que si te decía la verdad se armaría la gorda, tú y ella se odian.

-Me preguntó porqué-Murmuró Alexandra con ironía-No sé qué pensar Alice, creía que éramos amigas.

-Lo somos-Dijo ella.

-Las amigas no se ocultan cosas así…-Alex no podía perdonárla así de fácil aunque ella hubiese cometido el mismo error con Dominque. Les dio la última mirada a Rose y Alice y salió por la puerta.

-¡Alex!-Dijo Alice con el amago de seguirla pero Rose la tomó por la muñeca.

-Déja que se vaya y se le enfríe la cabeza, como Gita dice, la ira no es buena consejera-Murmuró Rose con desánimo.

Las chicas se quedaron esperando a que Alex volviese a subir pero dieron más de las doce, así que se fueron a acostar. No la oyeron llegar de vuelta.

A la mañana siguiente Dominque se levantó tarde para ir a tomar desayuno, a eso de las diez y media. Se levantó a esa porque no podía seguir acostada allí por más tiempo, sin nada más que hacer. La situación con William se había vuelto cada vez más delicada. Primero, vino aquella discusión a orillas del lago en donde ella se enojó porque Will insistía en besarla y no le prestaba atención en lo más mínimo, resultado: Lengua Afilada se había enterado *(¡Vaya uno a saber porque medios!)*y ahora todo el jodido colegio lo comentaba a sus espaldas. Segundo, se había enterado hace solo tres días atrás de que Will se había visto con Rain Conrad a finales del año pasado, una semana después de comenzar a salir con ella, con Dominque. Estaba tan enojada y desilusionada con él que no le había hablado en esos tres días. Y tercero habían vuelto a pelear por lo mismo: ella no se dejaba besar ni acariciar más de la cuenta y eso hacía que Will se sintiese terriblemente frustrado.

¡Qué alegre había estado cuando terminaban el año y ella y Will comenzaron a salir! ¡Qué contenta se había puesto cuando él le pidió ser su novia! Y ahora todo parecía venirse abajo: él le había mentido, se enojaba con ella por sus recriminaciones… en fin, un desastre total.

Miró a su alrededor, tanto como Roxanne como Molly estaban durmiendo plácidamente, así como Joyce Baudelaire. A Beatriz Blake no se le vaía por ningún lado. Se sentó en la orilla de su cama, tomó su neceser con sus artículos de aseo y una toalla para ir al baño. Mientras se duchaba, Dominique pensaba un su situación. Quería mucho a William, era su primer novio pero ya habían comenzado a tener problemas y todo por culpa de la resbalosa de Rain Conrad ¡Ugh, cuando la viera le diría unas cuentas cosas! Salió de la ducha y se secó para luego vestirse. Salió del baño y comenzó a secarse el cabello con la varita.

-Hola Dom.

Roxanne había despertado y se veía algo grogui.

-Buenos días-Contestó ella sonriendo-No te vi llegar ayer por la noche, ¿a dónde estuviste?

-Paseándo con Seth-Contestó Roxanne con una sonrisa pícara.

-¿Ah si?-Murmuró Dominque con una sonrisa cómplice-¿Y? ¿Qué paso?

-Dom, creo… creo de verdad me gusta-Confesó ella pasándose una mano por sus negro cabellos.

-Eso es genial, Roxanne, me alegro mucho.

Roxanne miró a su prima y supo que algo andaba mal. Si había algo que delataba a Dom, era su tono de voz.

-¿Qué pasa? Suenas algo triste-Observó Roxanne-¿Está todo bien?

-No lo creo-Dominque suspiró largamente-Las cosas con Will no van tan bien como yo quisiera.

-Es por lo de Rain, ¿cierto?

-Eso y otras cosas más, no sé qué hacer Roxanne, todo esto me tiene algo confundida.

-Mira, sé que Will cometío un error horrible con lo de esa estúpida de Rain pero sabías que esto no iba a ser fácil.

-Si, lo sé, es solo que… soy la novia de Will y no su madre o su niñera como para andar viéndo que haga las cosas correctas-Se explicó Dominique-Él ya es lo suficientemente grande como para saber si lo que hace está bien o no.

-Si, tienes razón si lo miras de ese ángulo-Reconoció Roxanne-Pero no te preocupes, estoy segura de que Will te quiere mucho, Dom. Si no fuese por ti, mi amigo seguiría con sus andanzas.

-Si, tal vez tienes razón.

-Hola chicas.

-Hola Maggie-Respondieron Dominque y Roxanne a la vez. Molly, o Maggie como todo el mundo la llamaba, era la hija mayor de Percy y Audrey Weasley, era prima hermana de ellas dos: de largo cabello rubio cobrizo, ojos marrones y de mediada estatura. Molly era la más reservada de todas las Weasley así que siempre que podían, el resto de sus primos trataban de incluírla en sus planes, fiestas y excursiones.

-¿Qué tienes planeado para hoy, Roxanne?-Le preguntó Dominque mientars bajaban la escalera para llegar a la sala común de Gryffindor.

-Mmm, aún no lo sé, podríamos ir a almorzar al pub o a dar una vuelta por el pueblo-Aquel día tenían permiso para ir a Hogsmeade-¿Qué opinas Maggie?

-Podríamos ir a comer al pub, hace tiempo que no voy-Contestó ella.

-Si, definitivamente vamos a ir a comer al pub-Aprobó Roxanne.

-Hola chicas-Las saludó Lily mientras salían.

-Hola-La saludó Dominque-Hoy día vamos a ir a almorzar al pub, ¿te apuntas?

-Si, sería genial-Contestó ella-Oigan, ¿ya saben con qué van a ir al baile de Halloween?

-No, todavía no, espero ver un par de modelos del catálogo de Alex-Dijo Roxanne-Creo que me compraré uno de color rosa, ahh, y una peluca.

-¿Una peluca?-Preguntó Molly.

-Si, ya saben, una de esas pelucas blancas empolvadas como la que usaban los muggles durante el siglo XVII-Respondió Roxanne con una sonrisa-Si hay algo que me gusta de los muggles, es la moda, alguna es tan ridícula pero al mismo tiempo, genial.

Molly miró a su prima y se rió con el resto. Si había algo que admiraba de ella era su capacidad para inventar chistes, bromas y situaciones graciosas.

Llegaron hasta el Hall y vieron que varias chicas estaban de puntas de pie, leyendo algo pegado en pared.

¿Se imaginan qué podrá ser?

-¡Oh, no, otra vez no!-Exclamó Dominque enojada al ver uno de boletines de Lengua Afilada pegado en la pared.

-Veamos a quién destruye ahora-La detestable voz de Caroline Greengrass sonó a sus espaldas.

De: Lengua Afilada Para: La dintinguida comunida de Hogwarts.

¡Hey chicos!

Se viene el Baile de Máscaras de Halloween y ¡No puedo esperar más! Creo que la mezcla es perfecta: guapos chicos con trajes de gala, bellas chicas con hermosos vestidos, una buena banda, Whisky de Fuego y, por supuesto, esas hermosas máscaras que llevarán. Pero ¡Cuidado Hogwarianos! Puede ser que, en un confusión, se confundan de persona y terminen besando a alguien por error :P

Y mientras algunas personas ponen sus ojos en blanco y arrugan la nariz al escuchar las palabras "Baile Formal", yo prefieron pasarme toda la tarde en mi dormitorio repasando los detallas para hacer que todo salga espectacular. Siempre he sido una gran fan de los bailes formales. Desde escoger el vestido perfecto hasta ver con que aretes lo combinaré. Los bailes, después de todo, son un oasis en la muy ocupada vida de ustedes, chicos, y me incluyo por supuesto. Además, los bailes son la excusa perfecta para acercarse a ese chico que nos ha estado quitando el sueño durante el año, para usar ese hermoso vestido que nunca te puedes poner en el dia a dia y tambien son la excusa perfecta para volvernos un poco locos y que ese peinado que demoró casi una hora en hacerse, termine desordenado sobre tus hombros. Y no te preocupes si no tienes cita. Los bailes, después de todo, son para conectarse con tu lado cool y, a veces, ir solo le agrega algo de misterio a tu persona.

Pero vamos a lo que nos interesa:

Ayer por la noche, se le vio a Will.I.Am.Good detrás del inverndareo nº 2, en una actitud muy acaramelada con cierta señorita de Hufflepuff cuyo nombre, supongo, todos ustedes saben ;)

¡Uhh, chico malo!

Detengámonos unos segundos en este tema taaan interesante: como todos ustedes saben, este chico está comprometido con Do "mini" así que tendrá que dar muchas explicaciones. Lamentablemente tengo que decir que no me sorprende que Will.I.Am.Good ande en malos pasos ¿cómo quieren que no caiga ante los encantos de esta Hufflepuff si su novia no le dá lo que "él quiere"? Después de todo el es un rey, un sultán, un emperador, el César de este imperio. Y como dicen los muggles: hay que dar al César lo que es del César. Pero la pregunta de fondo es:

¿Puede un chico malo volverse bueno? ¿Puede una chica como Do "mini" mantener a su lado a un chico como éste? Y no es por desmerecerla ni nada por el estilo, pero contra la "magia" de una chica como Brain Conrad, Do "mini" está en clara desventaja. Las moralejas de esta historia son dos:

*1-*Creo que, no importa cuánto traten de esconder sus secretos, al final, la verdad siempre saldrán a la luz.

*2-*Recuerden chicas: no todo lo que brilla es oro.

Y recuerden: Las paredes y las puertas de Hogwarts... tienen oídos.

Hasta la próxima

xoxo

Lengua Afilada

Roxanne terminó de leer el boletín, furiosa. Si Lengua Afilada tenía razón, ella misma mataría a William.

-¿Dom?-Miró hacia su lado, en donde unos minutos había estado su prima pero la vio correr por las escaleras de mármol.

Todas las chicas que había a su alrededor cuchicheában detrás de Roxanne, Molly y Lily.

-Esto no pinta nada bien-Murmuró Molly-¿Será cierto lo que dice Lengua Afilada?

-¡Oh, si!-Dijo Lily hablando en voz baja-Puede que sea cruel, sarcástica, desconsiderada y sádica para decir las cosas pero nunca miente.

Roxanne se mordió el labio, preocupada. Si de de verdad era cierto lo que aquella cotilla decía esto era el fin entre su prima y Will…

¡Will! ¡Ugh, cuando lo viera lo mataría!

-Nos vemos al rato, chicas-Murmuró Roxanne como despedida para Molly y Lily.

-¿Qué demonios fue todo eso?-Pregunto Molly. Se veía preocupada.

-No se, pero me temo que esto se puso color de hormiga-Dijo Lily.

-Tengo la impresión de que esto recien empieza-Murmuró Molly mientras arrancaba el pergamino de la paredy lo rompía.

Roxanne caminó hacia el Gran Comedor mientras todos la miraban y murmuraban, tapándose la boca para hablar ¿Acaso no se cansaban nunca de chismear? Buscó a Will con la mirada y al final lo encontró, en la orilla de la mesa de Ravenclaw, cerca de la mesa de los maestros.

-Wills, ¿podemos hablar un minuto?-Le preguntó a modo de saludo. El chico la miró, resignado.

-Ok, vamos.

Se puso de pie mientras más ojos curiosos los seguían hasta las puertas del Gran comedor, cruzaron el Hall y llegaron hasta el primer piso. Roxanne abrió la puerta de un aula vacía.

-Entra.

El chico no dijo nada y entró, resignado a lo peor. Roxanne entró también y cerró la puerta pero antes de darse vuelta para mirarlo, se quedó unos segundos con la frente apoyada en la puerta.

-Will…

-Ya sé lo que vas a decir, Roxanne.

-¡No, no tienes idea de lo que voy a decirte porque va a ser aún peor!-Dijo ella enojada. Respiró unos segundos para calmarse-Will, te lo dije, te advertí que aquella arpía de Rain iba a intentar seducirte y hacer que cayeras en su juego ¿Eres idiota acaso? ¿No te das cuénta de cómo se debe sentir Dom en este momento?

-¡YA LO SE, SÉ QUE ME COMETÍ UN ERROR!

-¡SI WILLIAM, UN GRAAAAN ERROR, UNO ENORME!-Le gritó ella en respuesta-¡Dios, tú sabes lo importante que eres para Dominique y aún así le hiciste una cosa como esta! ¡Eres tu primer novio, Will! ¿Sabes lo importante que es eso para una chica?-Agregó ella, pero al ver que él no decía nade continuço gritandole-¡Claro que no tienes idea de eso! Es… es que no puedo entender cómo todos enloquecen por aquella chica, no… no me cabe en la cabeza que todos la sigan como si fuesen gallinas hipnotizadas ¿Acaso tiene tres senos?

-Hay cosas que… Roxanne, ella…

-No me interesa saber los detalles morbosos, Will, gracias-Lo espetó Roxanne-Mira, sé que tú y Dom estaban teniendo dificultades con aquello de, ya sabes, del contacto entre ustedes dos pero eso no es motivo para tirar todo por la borda, hay cosas más importantes que lo físico.

William no decía nada. Sabía que se merecía el desprecio de todos por lo que había hecho.

-¿Por qué no dices algo?-Inquirió Roxanne.

-No tenga nada que decir.

-¡Oh, perfecto, entonces no vas a explicarme las razones de porqué hiciste lo que hiciste!

-¿Quieres que te lo diga?-Le prgeuntó el de forma desafiante.

-¡Te lo exijo! A ver si, así, al menos logro compadecerme de ti y no maldecirte como te mereces-Respondió ella con furia.

-Todo el mundo dice que Dominque es muy tierna y buena y todo eso ¡Pero cuando está conmigo es muy diferente!

-¿Diferente?-Roxanne se paró en seco-¿Cómo que diferente? ¿Acaso es Metamorfomaga como Teddy Lupin?

-No es eso, es… Dom es muy amable y cariñosa ¡Pero yo no quiero solamente eso!

Roxanne miró a su amigo y frunciió el ceño, entendiéndolo todo.

-¿Qué? ¿Crees que la unica forma que tiene una chica de expresar cariño es acostándose contigo?

Y al ver que él no decía nada, ella sornió de forma despectiva.

-¡Ahora lo entiendo todo! Querías acostárte con ella y como Dominque no accedió, entonces fuiste con Rain Conrad ¡Y claro ella como es tan buena y solidaria, te hizo el favor, ¿no es así?!-Le dio una mirada despectiva al chico-No puedo creer que seas tan superficial.

-No es de esa forma, Roxanne.

-¡Claro que lo es, tú mismo lo dijiste *"No quiero solo cariño y afecto"!-*Roxanne emitió una risita irónica-Mira William, a mí me vale si estás deseperado por tener sexo con cualquier chica que se te cruce pero con Domique te equivocaste, porque puedes ir y hacer eso con la resbalosa de Rain Conrad si quieres pero con Dominique no, ella merece mucho más que eso-Le dio una última mirada de resentimiento pero antes de irse soltó:

-¿Sabes lo que realmente me duele de todo esto, Will? Es ver a mi prima sufrir por alguien que no vale la pena, Lengua Afilada tenía razón, tú nunca vas a cambiar.

Y dicho esto salió dando un portazo.

Estaba en la sala común de Gryffindor, tratando de calmar mis nervios. Siempre me ha gustado estar frente al fuego para poder pensar mejor pero en aquella ocasión no me sirvió de mucho ya que todo el mundo, en especial las chicas, me miraban ¿Es que acaso no podía estar sentada allí, pensado en el lío que se había vuelto el tema de Will y aquella…? Ah, no podía ni pronunciar el nombre de aquella rebalosa porque ahí si que perdía los estribos por completo. Gryffindor le había ganado a Slytherin y todo el mundo celebraba, tomándo cerverza de mantequilla y también unos sorbos de Whisky de Fuego que los chicos habían metido de contrabando.

Molly me había dicho que sería mejor que me quedara en el dormitorio pero no, no iba a darle la satisfacción a los cotillos para que pensaran que em estaba escondiendo, como un ratón asustado. No, desde pequeña mi padre me había dijo que los problemas había que enfrentárlos de frente y no escondiéndose. Pero aunque Gryffindor había ganado del partido de Quidditch, aún asi todo el mundo se las arreglaba para mirárme a hurtadillas.

Ya estaban comenzando a molestarme las miraditas que me daban cuando pensaban que no miraba. No había visto a Will en todo el día y, para ser sinceros, no ningun interés en verlo. Harta de la situación, me puse de pie con furia y me dirigí hacia la salida.

-¡Dom, Dom espera!

La voz de Roxanne llegó hasta mis oídos.

-¿Qué quieres Roxanne? ¿Qué me quede allí para que todos me vean llorar?-Le pregunté con dureza.

-No, no es eso… es que no quiero verte mal por el idiota de Will-Me dijo ella-¡Ahh, es in imbécil! ¿Cuántas veces le advertí que no…?

-No me intersa saber nada más con Will, Roxanne-Le dije

-¡Tienes que ir y hablar con él de una buena vez!-Me dijo ella.

La miré, pensado en el asunto.

-No me rebajaré a hablar con él, para mí, Will murió.

-¡Dominque!

¡Oh no! ¿Por qué ahora? Me di media vuelta y vi que Will estaba allí, de pie, mirándome.

-Yo los dejo solos-Dijo Roxanne dándose media vuelta y entrando otra vez a la sala común.

-¿Qué demonios quieres?-Le pregunté a Will. Me hervía la sangre.

-Dom, yo… yo solo quiero…

-¿Quieres qué, ah? ¿Explicarme lo tuyo con aquella… rebalosa de Rain?

-Si, Dominque, yo…

-Mira Will, no quiero saber nunca más de ti-Murmuré, trantando de que las lágrimas no salieran de mis ojos-Lo nuestro queda hasta aquí, ¿lo entiendes? ¡Hasta aquí!

-Sabes que no quiero eso, Dominque. Yo, estoy arrepentido de lo que hice.

-¿Ah si?

Will dio un paso hacia mí.

-Sé que me equivoqué terriblemente contigo, Dom, sé que lo que te hice no tiene nombre y lo asumo pero no termines conmigo, por favor, te quiero demasiado.

No pude evitarlo. Las lágrimas se agolparon en mis ojos.

-No… ¿Por qué haces esto, Will? ¿Por qué me dices que me quieres cuando a la primera oportunidad que tienes, vas y te enredas con aquella imbécil de Rain?

-Fui un imbécil, un estúpido por hacerte eso… te ruego, te imploro que me perdones Dom, nunca quise hacerte daño.

Will me miró de una forma que nunca había visto antes. No sé fue fueron sus ojos, algo en su rostro pero me hizo vacilar.

-Al menos dáme tiempo para reparar el daño que te hice-Me dijo él.

-No quiero verte más, Will, entiéndelo.

-Pues yo no quiero alejarme de ti-Me dijo él.

-Necesito tiempo-Le dije al cabo de unos segundos.

-Con eso me basta-Dijo él, me dio una sonrisa y se marchó.

Me quedé allí sin saber qué hacer ¿Me estaba pidiendo una reconciliación? No, le diría que no, aún era muy reciente todo esto. Will no tenía idea de lo mal que me sentía, de lo imbécil y estúpida que me sentía por haber sido engañada de esa forma.

Suspiré y volví a entrar a la sala común, procurando evitar las miraditas de la gente. Me dirigí a mi dormitorio y cuando abrí la puerta, Roxanne estaba allí, esperándome.

-¿Y? ¿Lo mandaste a volar?-Me preguntó al instante.

-Algo así.

-¿Qué? ¿Cómo que algo así?-Me preguntó-Ustedes terminaron, ¿cierto?

-¡No lo sé, Roxanne!-Le dije al fin, perdiéndo la paciencia-Es un asunto muy complicado.

-¿Qué es lo complicado?-Me preguntó ella-¡Él te engaño, Dom! La solución es muy fácil, vas y lo largas de una vez.

-No es tan sencillo-Le dije yo.

-¿Por qué?-Me miró de forma inquisidora-Espera… no será porque aún lo quieres, ¿cierto?

Le di una mirada a Roxanne y, al parecer, algo en ella hizo que se pusiera furiosa conmigo.

-¿Por qué hiciste eso, Dominque? ¡El se fue con otra, te engañó! ¿Qué hizo contigo? ¿Te dio de beber una poción amnésica?

-¡No!-Le grité-El me pidió perdón… me dijo que no quería perderme por esto.

-¿Y tú qué le dijiste?

-Nada, solo… él me dijo que lo sentía y yo le respondí que necesitaba tiempo.

-No puedo creer lo que estoy escuchando ¿Te das cuenta de lo que haces, Dominque? ¡Él te engañó…!

-¡LO SÉ ROXANNE!

-¿Entonces qué esperas? ¡Mándalo al demonio ahora mismo!

-¡NO PUEDO-Me dejé caer en una silla cercana a mi cama-No puedo hacerlo porque todavía lo quiero.

Durante unos segundos ninguna de las dos dijo nada.

-Está bien, haz lo que quieras pero después no vengas a llorar otra vez-Me dijo ella y acto seguido salió del cuarto, dejándome sola… y haciéndome sentir peor, si es que era posible.

Aquel domingo, frío y gris, todo el colegio se encaminó hacia el estadio de Quidditch quince minutos para las cinco ya que ese día jugaba Gryffindor contra Slytherin y los ánimos habían estado bastante caldeados en los días anteriores: abucheos cuando un miembro del otro equipo caminaba por los pasillos, intentos de saboteo y todo eso. Pero ya había llegado el día así que Albus junto con los demás, se encaminaron hacia el campo de Quidditch con sus escobas al hombro.

-Ok, no tengo que repetirles que este partido es muy importante-Murmuró Magnus en los camarines-Así que salgamos ahí y destrocémos a esos idiotas.

El resto soltó risas y se encaminaron hacia el campo.

-Rose, más tarde quiero hablar algo contigo-La atajó Magnus mientras el resto se adelantaba.

-¿Sobre qué?

-Más tarde-Respondió él simplemente, lo cual hizo que Rose se enojara y lo mirara ceñuda.

Los chicos tomaron sus pocisiones para salir a la cancha.

-¡Y AQUÍ ESTÉ EL EQUIPO DE GRYFFINDOR!-Anunció Gita por el altavoz-¡POTTER AL CUADRADO, WEASLEY AL CUADRADO, TRIMBLE, WHITE Y SU CAPITÁN, MAGNUS LONGBOTTOM!

Siempre que Gita anunciaba a Albus y Lily, decía Potter al cuadrado y con Rose y Roxanne hacía lo mismo, ya que

era más fácil que estar diciendo: ¡Potter y Potter, Weasley y Weasley!

Así los chicos salieron disparados hacia la cancha entre los abucheos de los Slytherin y los aplausos de los de Gryffindor, Hufflepuff y Ravenclaw. Se pusieron en sus lugares y esperaron a que los de Slytherin salieran.

-¡Y AHORA PRESENTAMOS AL EQUIPO DE SLYTHERIN! ¡MALFOY, WALDORF, VALMONT, CROOKES, VAN DER MEER, ARTOIS, BRESSON Y SU CAPITÁN NATHAN OWEN!

Al instante los chicos de Slytherin salieron disparados hacia enfrete de los Gryffindor. En el equipo había solo dos chicas: Frances Artois, una chica muy bonita de cabello negro y ojos celestes y Jessica "rompehuesos" Bresson, quien era igual de alta que Alexandra pero con la diferencia que ella pesaba veinte kilos más que Alex.

Cuando llegó, Scorpius buscó a Rose con la mirada y cuando la vio, le guiño un ojo. Ella sonrió de forma desafiante.

La señora Fittipaldi tocó el silbato.

-Ok chicos, a la cuenta de tres… uno… dos-Abrió la caja en donde estaban las pelotas-¡TRES!

-¡Y COMIENZA EL PARTIDO!-Anunció Gita mientras la multitud gritaba emocionada.

Al instante Albus se alzó hacia arriba en busca de la Snitch dorada y unos segundos después vio que Malfoy hacía lo mismo, con la esperanza de ver dónde estaba la bendita pelota.

Rose, mientras tanto, volaba de un lado a otro, intentándo quitárle la Quaffle a Ian Valmont.

-¿Quieres bailar, preciosa?-Le preguntó al pasar por su lado. Rose lo miró y se enfureció al ver que huía con la pelota, directo hacia los aros de Gryffindor, en donde Magnus estaba. Ian lo miró con desprecio y se hizo para atrás para poder lanzar pero justo antes, Roxanne pasó por detrás de él y le arrebató la pelota justo a tiempo. Ian maldijo en voz alta mientras que Roxanne volaba con la pelota bien agarrada. Buscó a Lily con la mirada y se la lazó con fuerza. La chica la tomó y se voló hacia los aros, donde Charles Waldorf. Apuntó y lanzó con fuerza y marcó.

-¡PRIMER TANTO PARA GRYFFINDOR! ¡DIEZ A CERO!

Albus sonrió al ver que Lily marcaba. A decir verdad estaba sorprendido la capacidad de su hermana para jugar, había mejorado mucho desde el año pasado. Se dio unas vueltas más mientras Gita seguía comentando el partido.

-A decir verdad, sorprende la capacidad que ha demostrado Lily Potter durante estos dos partidos, se ha mejorado mucho desde el año pasado… ahí va Phillip Van der Meer con la Quaffle, va directo a los arcos de… ¡Eso a sido por poco! Esperen un momento…-Gita se había quedado en silencio-¿Es mi idea o comienza a llover?

Albus miró hacia el cielo y sintió una gota en la nariz. Genial. Ahora si que el partido sería difícil de ganar. Desendió en picada para estar más cerca del suelo y poder ver mejor desde ahí si aparecía la Snitch y poder acabar luego el partido. Pero a medida que los minutos pasaban y no veía la maldita pelota por ningun lado, comenzó a desesperarse. Mientras tanto, Roxanne y Rose habían hecho cuatro tantos más, incluso con la lluvia cayendo como balas sobre ellos.

Volaba por sobre los demás cuando la vio: un débil aunque seguro brillo, solo unos metros más abajo. Se lanzó en picada sin demora mientras Scorpius hizo lo mismo y justo cuando iban a llegar, la escurridiza Snitch se volvió a escapar. Malfoy sonrió y volvió a elevarse en el aire.

Ya llevaban 45 minutos jugando cuando Rose pasó volando junto a Jessica Bresson mientras le seguía el rastro a Frances Artois. Lo siguiente que sintió fue un golpe horrible en la nariz. Aturdida por el golpe comenzó a perder altitud y su vista se nubló.

-¡FALTA EN CONTRA DE SLYTHERIN POR ATAQUE CON BATE!-Gritó Gita haciendo que los Slyhterin abuchearan por encima del ruido de la lluvia. Rose sintió el pito de la señora Fittipaldi. Abajo, todo los Gryffindor estaban esparándo a que bajara.

-¡ROSE, ROSE! ¿ESTAS BIEN?-Le preguntó Magnus.

-Si… estoy bien-Contestó ella aunque no era verdad: las cosas le daban vueltas y no podía fijarse bien en un punto fijo-¿Por qué hiciste que Fittipaldi detuviera el partido?

-¡Estas sangrando, Rose!-Le dijo Lily alarmada-¡Esa idiota de Jessica Bresson te dio con el bate!

-¿Eso fue lo que golpeó? Pensé que había sido una Bludger-Dijo Rose.

-¿Estás bien?-Le preguntó alguien a su espalda: Scorpius había bajado hasta ellos.

-¡Fuera de aquí, Malfoy! Gracias a tú golpeadora Rose tiene la nariz rota-Musitó Magnus enojado.

-Lo siento, Jessica es demasiado tramposa-Se disculpó Malfoy ignorando a Magnus.

-Si, ya me di cuenta-Dijo Rose de forma amable-No te preocupes, estoy bien, vuelve con tu equipo.

Scorpius sonrió en disculpa y se elevó otra vez.

-Magnus, ¿podemos volver al juego?-Le preguntó Rose con tono irritado.

-¿Estás segura?

-Si, si, vamos.

La señora Fittipaldi volvió a tocar el pito para la reanudación del juego así que los Gryffindor volvieron al aire. Rose se preparó para lanzar el penal: se posicionó justo enfrente de Charles Waldorf y se preparó para lanzar pero a esas alturas estaba tan aturdida por el golpe que falló pero por muy poco.

-¡ME LLEVA EL DIABLO!-Girtó con furia mientras desde la tribuna, los Slytherin gritaban de alegría.

Desde ese momento el juego se volvió cada vez más salvaje y sucio: Leonidas Crookes lanzó una Bludger a menos de dos metros de distancia en contra de Roxanne, lo que hizo que perdiera el equilibrio. Al fin Ian Valmont logró anotar para Slytherin. Rose lo miró con furia y se lanzó en su contra para quitarle la pelota. Ian la tenía agarrada por la parte de abajo, así que Rose se lanzó debajo de él.

-Creo que esto es mio, imbécil-Le dijo mientras le quitaba la pelota. Se lanzó rápidamente hacia los aros de Slytherin.

-¡ROSE!-Gritó Lily a su derecha. Debido al golpe de bate Rose tenía la vista borrosa, así que era mejor no correr riesgos. Le lanzó la pelota a su prima, quien hizo otro tanto.

-¡CINCUENTA A DIEZ A FAVOR DE GRYFFINDOR!-Gritó Gita desde las gradas-TENDREMOS QUE VER SI LA LLUVIA ES UN IMPEDIMENTO PARA QUE LOS CHICOS LOGREN ANOTAR.

Albus se estaba poniendo cada vez más impaciente. Los Slytherin lograron anotar tres veces más así que ahora iban cincuenta a cuarenta.

Rose estaba a punto de anotar cuando sintió otro golpe, esta vez detrás de la cabeza: Crookes le había lanzado una Bludger desde diez metros. Ahora si que se sentía mareada y desorientada pero apretó los dientes y siguió como si nada.

En en intertanto, Al se lanzó hacia abajo en busca de la Snitch y justo cuando sus esperanzas comenzaban a decaer… la vio: estaba muy cerca del suelo, casi a cinuenta metros más debajo de él. No esperó más y le zanbulló en su búsqueda mientras que Scorpius hacía lo mismo y no tardó mucho en alcanzar a Albus. Ahora iban hombro con hombro, se acercaban al suelo justo cuando un tremendo estruendo sonó en el cielo: un rayo cruzó e iluminó el cielo, produciendo un sonido tan fuerte que la mayoría de los que estaban en las gradas se taparon los oídos… Scorpius vaciló, distraído por el sonido pero eso fue todo lo que Albus necesitó para atrapar la Snitch dorada.

Al fin, después de casi una hora y media, Gryffindor ganó.

El pitazo final de la señora Fittipaldi hizo que los Gryffindor se pusieran a cantar y bailar de alegría. La usual pancarta de Alexandra se movía entre la marea roja y dorada.

-¡Ahhh, ganamos, Albus, la atrapaste!-Le dijo Roxanne con alegría cuando todos felicitaron a Albus.

Los de Slytherin estaban furiosos, todos menos Scorpius Malfoy.

-Muy buen juego, chicos-Dijo Malfoy estrechando la mano de Albus-Esa atrapada fue genial, fue un momento inoportuno para que hubiesen rayos, ¿no es así?

-Si-Dijo Albus sorprendido de que Malfoy lo felicitara-Tú también jugaste bien.

Justo en ese momento Rose se abrio paso hacia su primo.

-Jugaste genial Al, gracias a ti ganamos.

-Si, bueno, hice mi parte, como todos.

Scorpius no miraba a los demás sino que a Rose: la chica se veía algo rara, se balanceába ligeramente hacia atrás y hacia delante.

-Rose, ¿te sientes bien?-Le preguntó. Ahora la lluvia era torrencial.

-Si… si, estoy…-Pero Rose no alcanzó a decir "bien" porque se fue hacia un lado. Era como si estuviese ebria.

Magnus la miró y se acercó a ella.

-Rose, Rose, ¿estás bien? ¿Qué tienes? Eh, ¿podrías soltarla?-Le dijo a Scorpius dándose cuenta de que la tenía tomada por la cintura al ver que perdía el equilibrio.

-Rose, ¿estás bien?-Le pregutó Scorpius otra vez sin mirar a Magnus.

-Si, si… me… me siento…-Pero Rose no alcanzó a decir más porque perdió el equilibrio y colapsó en contra de Scorpius, quien justo alcanzó a tomarla para evitar que se dira contra el piso.

-¡Señora Fittipaldi!-Gritó Jake White-¡Alguien se desmayo aquí!

La señora Fittipaldi llegó al acto.

-Debe ir a la enfermería de inmediato-Dijo-Vamos señor Malfoy, ayúdeme a llevarla hacia el castillo.

Scorpius tomó a Rose por la espalda y le pasó en brazo por debajo de las rodillas para alzarla. Rose estaba inconciente.

-¿Qué le pasó a Rose?-Preguntó Hugo cuando llegó hasta ellos.

-Los golpes-Respondió Jake White-Le llegó un batazo en la nariz y una Bludger en la cabeza.

Hugo chasqueó la lengua mientras seguía al equipo hacia el castillo.

-Creo que es mejor conjurar una camilla-Sugirió Albus cuando llegaron al Hall.

-Tienes razón, Rose pesa poco, pero no tan poco-Dijo Roxanne, así que la señora Fittipaldi conjuro una y con ella subieron a Rose hasta la enfermería en donde madame Pomfrey estaba en su escritorio.

-No hace falta que me lo diga, señor Longbottom-Murmuró ella-Lesión de Quidditch, ¿no es así?

-Si, le llegaron dos golpes en la cabeza-Explicó él-Un batazo y una Bludger, cortesía de los Slytherin-Agregó mirándo a Scorpius.

-Es Quidditch, Longbottom-Le recordó Scorpius con la mirada fría.

Magnus no respondió y se limitó a ayudar a madame Pomfey a poner a Rose en una camilla.

-Mmm, no es nada grave, solo está aturdida-Dictaminó madame Pomfrey mientras tomaba la muñeca de Rose para controlarle el pulso.

-¿Se pondrá bien entonces?-Preguntó Magnus impaciente.

-Claro que si, solo necesita tomar un analgésico y algo de reposo.

En eso sintieron un quejido y vieron que Rose volvía en si.

-Hola Rose, ganamos el partido-Le dijo Roxanne con una sonrisa.

-Si, lo... sé, alcancé a… escuchar-Murmuró ella con dificultad-¡Ahh, me va a estallar la cabeza!

-¿Ella tendrá que pasar la noche aquí?-Preguntó Lily.

-Si, probablemente-Respondió la enfermera.

-Le diré a Alex que traiga tus cosas, ¿si?-Le dijo su prima.

-Ok, gracias Lily-Murmuró Rose.

-Bueno, ya que vieron que la señorita Weasley está bien, les voy a pedir que se retiren, no querrán ver al señor Filch cuando tenga que limpiar todo el barro que dejaron, ¿o si?

-¡Te veremos a ver más tarde, Rose!-Murmuró Albus y en el acto él y los demás se fueron. Todos menos Magnus y Scorpius, claro está.

-Vete de aquí, Malfoy-Le espetó Magnus de forma hosca.

-Me quedaré aquí.

-Basta, no... discutan por tonterías-Susurró Rose-Scorpius no tienes porqué quedarte… fue solo…-Hizo una mueca de dolor-Fue solo… una tonta lesión… de Quidditch.

-¿Estas segura?-Preguntó él-No me molesta quedarme.

Magnus gruñó.

-No, no… te preocupes por mí, estaré bien, además tenemos que ir a un baile, ¿recuerdas? quiero ponerme bien.

Scorpius la miró y se rió.

-Está bien, tienes razón, nos vemos entonces, que te mejores, adiós, adiós Longbttom-Dijo despidiéndose también de Magnus.

-Vete ya, Malfoy.

Scorpius sonrió.

-No tienes remedio…

Salió de la enfermería dejándo a Rose y a Magnus solos.

-¿Así que Malfoy está invitado al baile?

-Ah, eso… bueno… ¿Cómo te enteraste?

-Lo supe por ahí-Respondió él lacónicamente.

-¿Era de… eso de lo que… querías hablar después del partido?-Le pregunó Rose indignada.

-Si, era justamente sobre eso-Dijo Magnus enojado-¿Por qué lo hiciste?

-Bueno, él… quería ir y… mira Magnus no… tengo ganas de discutir contigo otra vez… por lo mismo-Murmuró Rose con gestos de dolor.

-Y tú… ¿vas con él?

-Algo así.

-¿QUÉ?

-¡Shhhhh!-La señora Pomfrey lo hizo callar mientras caminaba hacia ellos con una pequeña bandeja en las manos-Señor Longbottom, tanga la amabilidad de retirarse, la señorita Weasley tiene que tomarse sus medicinas.

-¿Qué dijiste? ¿Iras con él? ¿Por qué?-Preguntó Magnus sin hacer caso a la enfermera.

-Bueno, no… voy a ir… con él, lo que se dice… ya sabes… como pareja… ¿Porqué estamos… teniendo esta conversación, de todas formas?

-Así que él ira, ¿ah? ¿Tiene que ver con el trato que tu y Alex hicieron?

-Yo y Alexandra… es algo entre ella y yo.

-¿Qué clase de trato fue?

-Mira, ¿porqué no te vas a celebrar… con los demás?-Le dijo Rose enojada-Me duele la cabeza, estoy con ganas de vomitar y todo me da vueltas. Vete, ¿si? Ya luego me vendrás… a ver con una cesta de frutas y todo… eso.

Magnus la miró y se puso de pie.

-Vendré más tarde cuando estés mejor y me puedas explicar lo de Malfoy.

-Adiós Magnus.

-¡Si si, si, ya me voy! Pero está conversación aun no termina.

Magnus se fue de la enfermería pero unos metros más allá se encontró con Alexandra, quien traía una bolsa de tela con cosas adentro.

-Hola Magnus, ¿cómo está Rose?-Le preguntó cuando se econtraron frente a frente.

-Loca de atar, como siempre.

-¿Qué?

-Le pregunté sobre lo de Malfoy.

-¿Qué? ¿Hiciste qué? ¡Ah Magnus! ¡Te dije que no tocaras el tema!-Lo reprimió Alexandra con enojo.

-Tenía que preguntárle sobre el aunto, Alex, no podía quedarme de brazos cruzados-Le dijo Magnus-Bueno, me voy, nos vemos en la sala común.

-Adiós-Se despidió Alexandra ¿Por qué diablos había tocado el tema de Malfoy justo ahora? Refunfuñando, entró en al enfermería.

-¡Rose!

Su amiga tenía muy mal semblante: estaba pálida, tenía rastros de sangre seca sobre su nariz y hacía muecas de dolor. Se sentó en una silla a su lado.

-Mira Rose, te traje tus cosas-Abrió la bolsa y allí estaba su pijama y su neceser con sus cosas de aseo personal.

-Ah, gracias Alex-Respondió ella mientras la señora Pomfrey le daba un analgésico para el dolor.

-Siento decirte esto Rose, pero te ves horrible.

-Si, lo sé.

-Aquella idiota de Jessica Bresson se estuvo riéndo todo el camino de vuelta-Murmuró Alexandra enojada-Es una imbécil.

-Si, no te preocupes, de todas formas ganamos-Dijo Rose-A propósito ¿viste a Magnus cuando salía de aquí?

-Si, se veía furioso-Contestó Alexandra.

-Supongo… que si ¿Tenías que contárle lo de… Malfoy y el baile de… Halloween?-Le preguntó Rose.

-¡Yo no fui yo quien le dijo! Se enteró por ahí, todo el mundo lo comenta Rose, desde que tú y Malfoy son amigos los cotilleos no paran.

-Chismosos del demonio.

-Bueno, la cosa es que… si, Magnus está furioso porque invitaste a Malfoy.

-Aun no le entrego las invitaciones para él y su hermana-Dijo Rose-No entiendo porqué tanto… alboroto por una simple fiesta.

-Magnus no quiere verte con Malfoy, Rose.

-¿Y quién es… él para venir… a darme órdenes? Magnus es mi amigo Alex… pero no puede… venir a decirme… qué hacer y qué no.

-Señorita Flemming, tengo que pedirle que se retire-Murmuró la enfermera-La señorita Weasley necesita reposo.

-Claro madame Pomfrey-Dijo Alexandra-Bueno, nos vemos mañana Rose.

-Nos vamos, bye.

Rose suspiró y dejó que la enfermera le inyectara un líquido de color malva, luego le dio de beber un espeso jarabe de aspecto sospechoso, limpió la sangre seca de su rostro y por ultimo aplicó una pasta amarilla para la hinchazón de su nariz. Después de eso la ayudó a cambiarse la túnica de Quidditch mojada y a ponerse el pijama. Ahora se sentía mucho mejor.

-Gracias señora Pomfrey-Murmuró en agradecimiento.

-De nada querida.

Al día siguiente me desperté relativamente temprano, a eso de las seis y media. Me quedé mirándo por la ventana y vi que el cielo estaba menos amenazante que ayer, pero aun así caía una leve llovizna. Por suerte. Si hay algo que odio son los días de lluvia, no puedo entender porqué a Rose le gustan. Me gusta el sol, caminar por los terrenos del colegio y tomar zumo de calabaza bien helado.

Pero hoy era lunes por la mañana, tenía clases y el día estaba horrible. Bueno, al menos tenía la excusa perfecta para ponerme mi capa nueva, negra con bordes dorados. Me levanté, me bañé y me vestí para otro día de clases.

Por suerte aquel día no tenía que dar ningun exámen ni entregar ningun ensayo o deber, así que ayer me había dedicado a escribirle a Diane. Ella era mi prima, hija del hermano mayor de mi padre y que había muerto antes de que ella naciera, al igual que la madre de Diane. Mi padre y mi tía Tara la habían criado y ahora prácticamente era una hermana mayor para mí, Will. Dylan y Pippa.

Terminé de meter lo que necesitaría para aquel día en mi bolso: mis libros, los pergaminos, mi agenda, mi varita y mi carpeta de apuntes cuando levanté la mirada y vi que Alice me miraba desde el otro lado de la habitación. No me molesté en darle una mirada cortante y seguí con lo mio. Desde aquella noche en la que me había confesado lo que sabía sobre Mia y Lorcan no había vuelto a hablarle, por mucho que Rose me insistió en el asunto. Lo que había hecho Alice era imperdonable.

-Las veo abajo chicas-Les dije a Kate y a Emily. Tomé mi bolso, mi capa, mi sombrero y me marché. Cuando llegué a la sala común vi que Magnus estaba allí.

-Hola-Me saludó.

-Hola.

-¿Vas a tomar desayuno?

-No, no tengo mucha hambre ¿Tu vas?

-Claro.

-Te acompaño entonces.

Salimos de la sala común y nos pusimos en camino hacia el Gran Comedor.

-¿Aun estás enojada con mi hermana?-Me preguntó de pronto.

-Si Magnus, aun lo estoy-Le respondí de forma seca-Lo que Alice hizo no tiene nombre.

-Alex, ella solo trataba de…

-¿Qué? ¿De darle tiempo a Mia para que encontrara el buen camino?

-Sabes que no es así. Mia… ella tiene serios problemas y creo que lo sabes.

-¡Vaya noticia!

-¿Entonces? Sabes que manipula a la gente con la misma facilidad con la que tú eliges ropa-Reí ante este último comentario-Lo unico que Alice trataba de hacer era darle tiempo a Mia, ya sabes cómo es cuando un chico se le cruza por delante, va con él hasta las últimas consecuencias.

-Puede que tengas razón, pero eso no quita que lo que hizo está mal-Le contrargumenté.

-Tienes razón, lo que hizo está mal, cometió un error, pero todos cometemos errores-Me recordó él, mirándome con intensidad. Desvié la vista incapaz de sostenerle la mirada. Siempre que Magnus me mira así no puedo sostenerle la mirada, es como si pudiera ver a través de mi.

Llegamos al Gran Comedor y nos sentamos en la mesa.

-¿Y qué planes tenemos para el fin de semana?-Preguntó Roxanne cuando me senté a su lado.

-Aun no lo sé, tengo mucho trabajo que hacer-Le respondí-Pero estaba pesando organizar un día de campo a las orillas del lago, ¿qué opinas?

-Me parece bien, hace tiempo que no vamos de día de campo-Me respondió ella-El unico problema es que si el tiempo sigue así, no creo que podramos hacerlo.

-Buen punto-Contesté.

-Las veo al rato chicas-Dijo Magnus poniéndose de pie de pronto.

-¿Ya te vas a clase?-Le preguntó Roxanne.

-No, voy a darme una vuelta a la enfermería-Contestó el. Hizo una seña con la mano y se macho, seguramente para seguir jorobando a Rose con el tema de Malfoy.

Magnus salió del Gran Comedor en dirección a la enfermería para terminar la conversación que había quedado pendiente con Rose. Aprovechó que madame Pomfrey estaba desayunando con los demás maestros para escabullirse en el lugar. Caminó hasta la cama de Rose y la llamó.

-¿Rose? ¿Rose? ¿Estas despierta?

-No Magnus, estoy muerta.

-¡Vamos Rose! Tenemos que hablar.

-Entonces, ¿puedo quedarme aquí y fingir que no que te escucho?

-¡Rose!

-¡Arrrrggg! ¡Está bien, está bien!-Se sentó en la cama y miró al chico-Mira, si viniste aquí para hablar de Malfoy y el Baile de Halloween te lo digo de inmediato: pierdes tu valioso tiempo.

-Solo quiero entender porqué estas haciendo esto, Rose-Magnus se sentó en una silla a su lado.

-¿Haciendo qué?

-¡Esto! Lo de ser amiga de… Malfoy y todo el rollo.

-Lo dices como si fuera algo malo-Le reprochó ella.

-¿Será porque lo es?

-Magnus, no entiendo porqué lo odias tanto, no te ha hecho nada a tí.

-Su padre…-Comenzó él pero ella lo cortó.

-Tengo muy claro que el padre y el abuelo de Scorpius son y fueron malas personas, pero soy lo suficientemente inteligente como para saber que Scorpius no es igual.

-Eso es lo que tú crees-Le dijo él cruzándose de brazos y mirando por la ventana. Ahora la lluvia era más fuerte que antes.

-¿Alguna vez lo has visto en algo turbio? ¿O molestando a los de cuarto como el idiota de Paul Greengrass?-Le preguntó ella. Magnus la miró otra vez y soltó un gruñido: ninguna, ni una sola vez había visto a Malfoy en algo malo, nisiquiera botando un pergamino arrugado al suelo. Ella lo miró y sonrió triunfante.

-Ahí lo tienes.

-Lo que no entiendo es que ¿por qué quieres ser amiga de Malfoy? ¿Lo conces bien?-Preguntó Magnus, tratándo de convencer a Rose.

-Si… digo, he hablado con él sobre muchas cosas y estoy comenzando a conocerlo. Si, se puede decir que estamos empezando a ser amigos.

-Pero ya tienes amigos, Rose, ¿para qué necesitas más?

-Nunca es malo ampliar horizontes, además, no voy a dejar de ser amiga tuya o de Alex porque sea amiga de Scorpius.

-¿Desde cuándo eres tan social?

-No lo sé, esto no se trata de ser social ni nada por el estilo. Estoy tratando de mostrárle algo de amabilidad a Scorpius, después que todo el mundo habla sobre su padre de la forma más cruel posible-Murmuró Rose algo irritada.

-¿Tu? ¿Siendo amable con alguien?-Preguntó Magnus riéndo-¡Vamos Rose! Debes admitir que la cortesía y la amabilidad no son uno de tus fuertes.

-Puede que sea cierto, pero si hay algo que me molesta son los prejuicios, Magnus.

Sus argumentos eran demaciado buenos como para rebatirlos y eso lo hacía sentirse peor.

-Mira Rose, sé que piensas que Malfoy es genial pero te aseguro que no lo es.

-¡Ya basta con esto, Magnus!-Estalló ella enojada-¿Hasta cuándo piensas seguir fastidiándome con el tema? ¿Qué tienes en contra de Scorpius?

-La cosa es en contra de su familia-Dijo él también enojado-Rose, no voy a dejar que…

-¿Perdón? ¿Tu no me vas a dejar que haga qué?-Preguntó Rose indignada-¿Sabes lo que creo? Creo que te la pasas buscando defectos en los demás porque no quieres reconocer los tuyos.

-Ja, mira quien habla-Se mofó Magnus-¡Tu también te la pasas criticando a los demás!

-Si, pero la difencia es que yo critico defectos REALES y no imaginarios como lo haces tú… Magnus, no quiero seguir discutiendo el tema: Malfoy y su hermana irán al baile y asunto concluido.

Magnus la miró una última vez.

-¿Sabes lo que me realmente me molesta de todo esto? Es que discutas y te enfades conmigo por alguien que nisiquiera conoces bien.

El chico se puso de pie, tomó su mochila y se fue del lugar, furioso.

¿Por qué tenía que sea amiga de Malfoy? Nunca, en casi los seis años que Rose llevaba en el colegio, había cruzado palabra con Malfoy ¡Y ahora eran los mejores amigos del mundo! ¿Acaso no le bastaba ser amiga suya, de Alex, de Alice, de sus primos y primas? ¿Y qué hay de Malfoy? Nada sabía acerca de él, salvo el hecho de que era hijo de Draco Malfoy. Su padre le había contado algunas historias acerca de cuando él y los padres de Rose habían estado en Hogwarts. Neville había sido un blanco usual de las bromas de Draco y de su pandilla, al igual que el padre de Rose y el padre de Albus. Era con este último, sin duda, que el padre de Scorpius había tenido más problemas: burlas, desprecios, etc. El padre de Rose también había sido blanco de estos ataques: Draco se había burlado de la condición económica del señor Weasley (antes habian sido muy pobres) Era irónico pensar que años después, los Weasley serían más ricos y mucho mejor vistos por la comunidad mágica que la familia Malfoy.

Magnus estaba tan sumido en sus meditaciones que no se dio cuenta de que llegaría tarde a clases, así que se puso a correr para llegar a tiempo.

-Llega tarde señor Longbottom-Le dijo el profesor Flitwick.

-Lo siento profesor-Murmuró él en disculpa. Fue y se sentó al lado de Amir.

Rose salió de la enfermería ese lunes por la tarde y Alice fue a visitarla justo antes.

-Entonces, ¿Alex sigue enojada contigo?-Le preguntó Rose cuando terminó de vestirse.

-Si… eso creo, no me habla ni para preguntarme la hora-Le respondió Alice apesumbrada-No sé que más hacr Rose, ya le pedí disculpas pero sigue sin hacerme caso, y esto se vuelve peor cuando tenemos que organizar las cosas para el baile de Halloween.

-Si, ya lo creo-Dijo Rose-Pero no te preocupes, yo hablaré con ella.

-No Rose, no lo hagas, solo lograrás empeorar las cosas y hacer que ella se enoje contigo también-La atajó Alice-Mejor lo dejamos así. Vamos a la sala común, a estas horas Roxanne y Hugo deben haber robado comida de las cocinas para celebrar tu regreso.

-¡Se me había olvidado preguntarte!-Dijo Rose de pronto cuando subían por las escaleras giratorias-¿Qué pasó con Will y Dominique? ¿Es cierto lo Rain Conrad?

-Si, es cierto-Suspiró Alice-Pero ellos dos no han terminado.

-¿QUÉ?

-Así es, al parecer Dominique le dio otra oportunidad a Will-Contestó Alice.

-Menuda estupidez-Dijo Rose-Bueno, ella sabrá lo que hace.

-¿Contraseña?-Pidió la Dama Gorda cuando llegaron allí.

-*Grifus meus id comedit-*Dijo Alice y entraron por en agujero.

-¡ROSE!

Hugo y Lily sonrieron cuando las chicas llegaron.

-Hola enano-Saludó Rose-Es genial estár aquí, ya no aguantab la enfermería.

-¿Te sientes mejor?-Le preguntó Hugo.

-Si, mucho mejor-Respondió ella.

A pesar de ser las cinco de la tarde, los chicos encontraron unos minutos para celebrar el regreso de Rose. Roxanne había logrado traer cerveza de matequilla y una gran cantidad de calderos de chocolate.

-Hola Rose, me alegra verte de vuelta-Le dijo Albus cuando llegó a la sala común-¿Tienes el resto del día libre?

-Si.

-Esteee, quiero hablar contigo-Le dijo él misteriosamente.

-Si, claro ¿de qué se trata?

-Es… algo complicado a decir verdad-Reconoció Albus.

Rose sonrió maliciosamente.

-Es sobre Alexandra, ¿no es así?

-¿Qué? ¿Cómo…?

-Basta con mirarte Al, se te nota-Dijo Rose con una sonrisa.

Albus sintió que la sangre se le venía al rostro ¿Tan notorio era?

-Si… bueno-Se aclaró la garganta-La cosa… la cuestión es que… quiero que vaya conmigo al baile de Halloween y… no sé cómo pedirselo.

-Ah, pero es fácil-Le dijo su prima-Vas y se lo dices. Eres la persona más valiente que conozco, Al.

-¿Y crees que ella me dirá que si?

-Estoy segura-Le dijo Rose-No pierdas tiempo porque algun otro se te adelantará.

Rose sonaba tan segura que Albus se convenció.

-Ok, se lo pediré hoy después de clases, deséame suerte.

Ella sonrió y levantó los dedos pulgares.

-¿Qué es todo esto?

Alexandra había llegado al lugar y miró a su alrededor para luego fijarse en Rose.

-Rose, ya estás aquí, ¿por qué no me avisaste?

-Alice me fue a buscar a la enfermería-Respondió ella sin darle importancia. Alex miró en dirección a Alice y arrugó la nariz rápidamente en deñal de disgusto.

-Ya veo-Volvió a mirar a Rose-Bueno, me alegro que estés vuelta ¿tienes la tarde libre?

-Si, ¿por?

-Quería pedirte un favor gigantesco…

-Desde ahora te digo que si tiene que ver con la organización del baile, anda olvidándolo.

-¡Por favor!

-Alex, ya sabes lo tonta que soy para esas cosas.

-No es nada complicado-Dijo Alex con tono lastimero-¡Vamos Rose!

-¿Y Alice?

Alex arrugó la nariz ora vez.

-No quiero pedirle ningún favor más-Contestó Alex con desdén. Rose miró en donde estaba Alice charlando con Kate Finnegan. Sus ojos estaban húmedos y, sin previo aviso, salió por agujero del retrato.

-¿Ya ves lo que provocaste?-La reprendió Rose-Vamos Alex, no seas tan dura con ella.

-No me importa Rose, terminaré de organizar este baile sin la ayuda de ella-Murmuró Alex con los brazos cruzados-¡Vamos Rose! Necesito tu ayuda, aun hay cosas sin hacer: tengo que enviar las lechuzas para encargar el champagne a Londres, hay que terminar de comprar los arreglos del techo, la decoración que pedí la semana pasada está agotada y necesito encargar otras, aun no tenemos una banda para que toque… ¡Son muchas cosas y yo no puedo sola!

-Ugh, ¿no hay nadie más que pueda ayudarte? Alex, yo también tengo muchas cosas que hacer.

-Ya pregunté-Respondió Alex enojada-Lily tiene toda el mes copado, al igual que Roxanne. Ni Kate ni Emily pueden porque tienen que preparar las notas para El Profeta Escolar y prepararse para las pruebas de porristas, Dominque no está de ánimo para hacer nada ¡No tengo a nadie más!-Miró a su amiga con cara de pena-¡Por favor, por favor, por favor Rose! ¡Te juro que nunca más te molestaré con algo así!

-¡Arrgg! ¿Por qué diablos parece que tú y Magnus se unieron al club de "todos torturemos a Rose"?

-¡Por favor R!

-¡Está bien, ok, te ayudaré con esto, A!

Cuando estaban alegres o cuando estaban tristes, se trataban de R y A, respectivamente.

-¡Ahhh, gracias, gracias, gracias R!-Alex la abrazó y sonrió-¡Esto será genial!

-Si, seguro-Murmuró Rose. Alexandra le sonrió y miró su reloj.

-Bueno, ya tengo que irme a clases, nos vemos al rato, bye.

-Adiós A.

Alexandra salió por el agujero del retrato y se fue al aula de Historia de la Magia.

Rose miró hacia el vacío, pensado en lo que le aguardaba: tendría que ayudar a Alex a… organizar un baile, nunca pensó que se vería envuelta en una cosa así. Todo el mundo ya haía partido a las últimas dos horas de clases y ella estaba sin nada que hacer, así que se decidió mandar algunas cartas. Se fue a su habitación, tomó un pergamino, una pluma y un tintero y se puso en ello. La escribiría a sus padre.

Querido papá:

¿Cómo has estado? Yo bien, bueno, al menos que se cuente una lesión de Quidditch que me tuvo en el ala de la enfermería por un día entero, descuida porque no me pasó nada grave, fueron solamente una Bludger en la cabeza y un bataza en la nariz. Ya te imaginarás el dolor de cabeza que me quedó pero no importa ya que conseguimos ganarle a Slytherin. Con esto y un triunfo sobre Hufflepuff vamos primero en la tabla de posiciones.

Con respecto a lo otro, estoy con más deberes que nunca, además que mis otras ocupaciones. Creo que para vacaciones de navidad iré a esquiar con los abuelos Granger, tal vez mamá pueda ir unos días también, creo que le vendría bien relajarse un poco.

Aquí en el colegio todo va bien, bueno, excepto el hecho de que Alexandra y Alice están peleadas y Alex me pidió ayuda para organizar el baile de Halloween ¿te dijo tío Fred que será en La Espada en la Piedra? Así es, así que estaré el doble de ocupada organizando el baile ¿puedes creerlo?

Bueno me despido, mándale mis cariños de a mamá.

Con amor

Rose.

Tomó la carta y la selló con cera, presionando el sello contra el pergamino. Aquel sello había sido un regalo del abuelo Weasley: era de plata, con el dibujo de una rosa en el fondo y las letras RW sobre ella.

Tomó la carta y, como no tenía nada más que hacer, se marchó en dirección a la lechuzería para buscar a Frigg, su lechuza y darle la carta.

Mientras caminaba pensaba en la situación entre Alex y Alice. No había reconciliación posible, no en el corto plazo al menos ¿Cómo podría hacerlo para que volviesen a ser amigas?

-¡Rose!

Se dio media vuelta. Scorpius estaba allí, en medio de pasillo del segundo piso.

-Scorpius, ¿no deberías estar en clase?-Le preguntó ella.

-Nah, Wärd canceló la clase.

-¿Wärd? ¿Cancelo?-Preguntó ella sin creerlo. El profesor de Pociones nunca había canceldo una clase.

-Creo que tiene catarro-Dijo Scorpius-En fin, ¿a dónde ibas?

-Ah, a dejar una carta.

-¿Puedo acompañarte?

-Claro.

-¿Y alguien además de Longbottom se enojó contigo porque me invitaste al baile?-Le preguntó él cuando comenzaban a llegar a la lechuzería.

-Hasta el momento creo que nadie más-Respondió ella-Pero creo que el germen no tardará en extenderse.

-Ya lo creo-Dijo él y miró a la chica. Su cabello marrón rojizo revoloteaba a su alrededor por la corrientes de aire de la torre-A decir verdad… estaba preguntándome algo.

-¿Qué cosa?-Preguntó ella sin ponerle mucha atención ya que miraba hacia arriba, tratándo de encontrar a Frigg.

-¿Por qué lo hiciste?

-¿Hacer qué?-Preguntó ella ahora mirándolo.

-¿Por qué hiciste ese trato con Alexandra? ¿Por qué accediste a ir al baile solo si yo iba?

Rose lo miró por unos instantes. En su casa, su madre guardaba un álbum con fotos escolares: su tio Harry y su tía Ginny estaban allí, también Luna Lovegood, la madre de Lysander y Lorcan; Neville y Hannah Longbottom; también Michael y Lynn Flemming, los padres de Alex y Will; Parvati y Anthony Goldstein, los padres de Gita y Amir. Pero en solo una fotografía aparecía el padre de Scorpius y fue por mera casualidad: solo sale en el fondo, a la distancia. Tiempo después Rose pudo conocer al señor Malfoy, pero por una foto que apareció en El Profeta: su cabello rubio, sus fríos ojos grises y su pose arrogante. Scorpius se le parecía mucho, salvo por el gesto arrogante y la frialdad de sus ojos. Los ojos de Scorpius no eran grises, sino que celestes, como los de su madre, Astoria.

-Me pareció injusto que Alex no te invitara-Respondió ella con sinceridad-Tu no le has hecho nada a ella así que no tiene razones para dejarte afuera.

-Gracias Rose, de verdad… nunca… nunca nadie me había demostrado tal amabilidad-Dijo él algo cohibido.

-De nada-Murmuró ella con una sonrisa tímida-¡Frigg! ¿Dónde estás?-Preguntó alzando la voz. Al instante una lechuza de color bronce bajó hasta ella.

-Llévale esto a papá, ¿ok?-Le dijo al ave. Frigg ululó feliz y salió por la ventana sin cristales.

-Bueno, será mejor que volvamos-Dijo Rose dspués de unos segundos-Creo que está a punto de ponerse a llover.

-Si, vamos.

-Y, ¿qué harás el fin de semana?-Preguntó el cuando volvían al castillo.

-¡Vaya! Recién es lunes y ya planéas el fin de semana-Se rió Rose.

-Siempre es bueno anticiparse.

-Estábamos planeándo un día de campo con Roxanne-Respondió ella-Pero si el tiempo sigue así-Agregó mirando hacia el exterior-Creo que terminaremos haciendo un picnic con las sirenas del lago.

El se rió.

-Pero no creo tener mucho tiempo libre-Dijo ella arrugando la nariz.

-Creí que no tenías nada que hacer, ¿es el grupo de tutorías?

-No, es otra cosa-Dijo Rose-Verás, Alexandra y Alice…

-¿Quién?-Preguntó él.

-Alice, la hermana de Magnus-Respondió ella sorprendida-No me digas que no sabes quién es.

-De nombre no, pero si la viera seguro que me acuerdo, pero sigue.

-Bueno, el caso el que ellas dos tuvieron un pleito y Alex se enojó con ella, y como Alice es quien le ayuda con eso de la organización de los bailes, fiestas y todo eso… Alex me pidió a mí que la ayudara con la organización.

Scorpius soltó una carcajada.

-¿Tu? ¿Organizando un baile? ¡Quién lo diría!

-Si y es todo por tu culpa.

-¿Mi culpa?-Preguntó él, fingiendo indignación.

-Así es. Alexandra me está cobrando un precio muy alto por haberte invitado al baile-Dijo Rose con una sonrisa-Dejarme vestir por ella, organizar el baile… pero no importa mucho, es un… reto interesante-Habían llegado al Hall y justo se econtraron con la hermana de Scorpius.

-¡Hey, Casi!-La llamó él. Ella sonrió pero al ver a Rose su sonrisa se desvaneció un poco-Casi ella es Rose Weasley, Rose ella es Casiopeia, mi hermana.

Rose notó que la chica se veía algo asustada así que sonrió como nunca.

-Esto es un poco tonto, Scorpius-Dijo, sonriendo burlonamente-Ya conozco a tu hermana.

-Lo sé, pero nunca antes te la había presentado, ya sabes, formalmente-Respondió el encogiéndose de hombros-Solo dí hola, ¿si?-Agregó con otra sonrisa burlona.

-Hola Casiopeia, gusto en conocerte-Rose le estrechó la mano de la chica.

-Igualmente-Murmuró Casi en respuesta. La voz de Casi era muy suave, como si alguien mezclara el murmullo de un arroyo con el aleteo de un ave-Scorpius, Charles me dijo que estaría en la biblioteca.

"Más problemas con sus padres", pensó Scorpius.

-Ok, gracias Casi, te veo al rato-Dijo Scorpius.

-Gusto en verte Casiopeia-Se despidió Rose.

-Gusto en verte también, Rose, adiós.

-Bye.

-Ella es… muy dulce-Dijo Rose cuando siguieron caminando hasta comenzar a subir la escalera de mármol.

-Si, ella es igual a mi madre-Dijo él-Siempre preocupándose por los otros.

-¿Sabes lo raro de todo esto?-Preguntó Rose-Es que no puedo creer que ustedes dos sean parientes de Caroline y Paul.

-Raro, ¿no es así?-Aprobó Scorpius-Siempre he tendio la sospecha de que tal vez fuimos cambiados al nacer en San Mungo.

-Jajajaja.

-Si, aunque cuando eramos más chicos, hubo un tiempo en el que Paul y yo fuimos buenos amigos-Reconoció él.

-¿Ah si?

-Si, cuando estábamos en segundo año-Dijo él-De hecho, recuerdo que una vez nos metimos a la sala de los profesores y cambiamos de lugar algunos papeles de los maletines.

-¿En serio?-Preguntó Rose. No podía creer que dos personas que ahora se llevaban tan mal hubiesen sido amigos en otro tiempo.

-Solía hacer esas cosas cuando era más chico.

-¿Con Paul?

-No, después de eso nos distanciamos por completo. No, solía hacer gamberreadas con Nathan.

-No sé cómo tú y Nathan Owen son amigos, Nathan da… miedo, mucho miedo-Dijo Rose. Aquello era cierto. Cada vez que jugaba contra Slytherin procuraba no mirar a Nathan ya que le chico le lanzaba miradas de odio-¿Y qué… opinan Charles y Nathan sobre que tú y yo seamos amigos?

-Charles tiene sus dudas pero nada que una charla no logre solucionar-Contestó Scorpius-Ahora Nathan… es poción de otro caldero. Piensa que perdí el juicio.

-Nathan da miedo-Volvió a decir ella.

-Bueno, creo que si, es un tipo algo duro y apático pero es mi amigo. No lo ha pasado nada de bien en la vida.

Todo el mundo en Hogwarts le tenian algo de miedo a Nathan. El chico se había criado en las calles del Londres muggle, sin padres ni tutures, como un huérfano hasta que la directora McGonagall, lo había localizado y le había revelado que era un mago.

-¿Son amigos aunque sean muy diferentes?-Preguntó Rose.

-Bueno, tu y Alex no comparten muchos intereses pero aun así son amigas, ¿no es así?-Rebatió él.

-Si, creo que tienes razón, pero cuéntame ¿qué otras gamberreadas hiciste con Nathan?-Preguntó ella con curiosidad.

-Bueno…-Scorpius se rascó el tabique nazal-Robamos un manojo de llaves de la oficina de Filch.

-Jajaja, me hubiese gustado ver eso-Dijo Rose-Robé un libro una vez cuando tenía doce-Admintió ella con una risita- Pero ni mamá lo descubrió y me obligó de devolverlo-Reconoció ella de pronto.

-Oh, Rose la mafiosa, robó un libro, llamen a los Aurores-Se burló Scorpius.

-¿Vas a entregarme?-Preguntó ella, siguiéndole el juego.

-No, esperaré a que te rindas-Sonió él-Bueno me voy por aquí-Añadió, señalando el camino hacia la biblioteca-Nos vemos mañana.

-Seguro, adiós.

-Bye.

Scorpius se despidió con la mano y se dirigió hacia la biblioteca, pensado en su charla con Rose.

"Me pareció injusto que Alex no te invitara. Tú no le has hecho nada a ella así que no tiene razones para dejarte afuera"

Nunca nadie había hecho algo así por él. Scorpius estaba acostumbrado a no esperar mucho de la gente una vez que sabían su apellido. Al sonido de la palabra Malfoy, le ponian caras de profundo desagrado y molestia, como si estuviese contagiado de una peligrosa enfermedad. Se había acostumbrado a ser rechazado por ser hijo de Draco Malfoy y era algo con lo que había aprendido a convivir y no le molestaba que la gente lo mirara feo. Pero cuando Rose le dijo que ella no lo odiaba se sentió aliviado, nunca habria creído que, de entre todo el mundo, justamente ella no lo mirara con desprecio, ella que era hija de Ronald y Hermione Weasley, sobrina de Harry Potter…

Scorpius simplemente esperaba pasar desapercibido y que no le recordaran a cada momento quién era su padre.

-Hola Charles, ¿qué sucede? Casi me dijo que querías verme-Dijo él cuando se sentó en frente de su amigo.

-Scorpius, sé que… no mereces ser testigo que todo esto pero esto me supera-Le dijo él en un susurro.

-¿Qué sucede?

-Douglas y Matilde… otra vez-Respondió Charles con enojo-¡Es que no pueden hacer esa cosas!

-¿Qué pasó?

-Volvieron a discutir, como siempre. Al pricipio fue en voz baja pero luego la cosa se volvió tan incontrolable que Camilla se tuvo que ponder en el medio para evitar que esos dos se matasen. La vajilla francesa pintada a mano terminó estrellada contra la pared -Suspiro apresumbrado mientras sacudía la cabeza-Llevaron a Camilla al límite e hicieron que se marchara de casa.

-¿Se fue?-Preguntó Scorpius-¿A dónde?

-Alquiló un departamento en Londres, ya consiguió un empleo en el Ministerio de Magia-Charles apuntó una carta sobre la mesa-Me dijo que ya no aguantaba un día más viviendo en ese loquero. Me dijo que estaba planeándo seriamente ir al Wizengamot y pedir una audiencia para reclamar la custodia legal de Terencia y la mía.

-¿Y crees que se eso posible?-Inquirió Scorpius.

-No lo sé-Respondió Charles. Parecía nervioso-Es por eso que…-Bajó el tono de voz-Me gustaría hablar con Rose Weasley, ya sabes, tal vez ella sepa qué hacer.

-Puede ser, creo que Rose debe saber de leyes, su madre trabaja en el Departamento de Aplicación de la Ley Mágica.

-Creo que sería de mucha ayuda-Dijo Charles.

-Le mencionaré el asunto a Rose, creo que podrá ayudar-Dijo Scorpius-Pero no quiero verte así, Charles, esto te está afectándo en tus calificaciones.

-Lo sé-Dijo él. Charles siempre habia sido buen alumno pero ahora sus calificaciones andaban por el suelo.

-Y creo que sería prudente si hablaras con Müller sobre el asunto-Aconcejó Scorpius. Gustav Müller era jefe de Slytherin y profesor de Aritmancia.

-¿Para qué?

-Para que sepa que en tu casa las cosas no andan nada bien-Dijo Scorpius-Para que sepa que esa es la razón por la cual tus calificaciones han bajado.

-Mmm, tal vez tengas razón.

-Claro que si, volvamos a la sala común-Le dijo Scorpius.

Hicieron el camino de vuelta en pocos minutos y cuando llegaron estaba repleta.

-Seré mejor que nos pongamos en lo de McGonagall-Dijo Charles. Tenían que entregar un ensayo al día siguiente.

-Si, creo que si.

Mientras Scorpius y Charles sacaban sus cosas y se ponían a hacer los deberes en una de las mesas libres del lugar, Caroline y Samantha estaban sentadas en uno de los sillones de cuero negro el lugar junto con otras chicas.

-Me parece increíble que aquella idiota pasara de nosotros como si fuesemos invisibles-Se quejó Caroline-¿Quién se cree que es?

-Caroline, ella y Alice Longbottom organizan la fiesta-Le recordó Sam-Es su dinero y además el pub es de propiedad del padre de Roxanne Weasley.

-Da igual-Dijo Caroline-Esa imbécil invitó a todo el mundo menos a nosotros.

-Invitó a Amleth y Beatriz Blake y a Dante Pendragón-Le recordó Lauren Cooper.

-Si, ¿quién no lo haría?-Preguntó Josephine Nott con una risita tonta, mientras miraba al chico en cuestión. Amleth estaba sentado en una de las mesas de trabajo

-Pero ese no es el punto-Dijo Caroline-Obviamente los Blake y Dante Pendragón están invitados, son un accesorio indispensable para atraer gente a una fiesta.

-En eso tienes razón-Dijo Françoise Levy-Los Blake son un imán para la gente.

-Aun así no puedo creer que nos dejaran afuera-Dijo Caroline otra vez.

-Pero Caroline, piénsalo bien. Alexandra Flemming es la organiza el baile, es su dinero, puede invitar a quién se le antoje-Le recodró Samantha.

-Sin embargo eso no le impidió invitar a Scorpius y a Casiopeia-Dijo Josephine mirando a Caroline-¿Sabías que tus primos van al dichoso baile?

-Si, me enteré por ahí-Dijo Caroline-Apuesto que Lengua Afilada no tarda en publicarlo.

-Ojalá lo haga-Dijo Josephine repentinamente enojada

-Lo que realmente me intriga es saber quién invitó a tus primos-Preguntó Françoise Levy con curiosidad-Estoy segura de que no fue Alexandra Flemming. Ella los odia al igual que a ti, Caroline.

-¿Qué? ¿Acaso no lo saben?-Murmuró Lauren con una risita.

-¿Saber qué?-Preguntó Samantha.

-Scorpius y Casiopeia fueron invitados por Rose Weasley.

-¿Qué?-Exclamó Caroline-¿Rose Weasley?

-Así es-Afirmó Lauren-Todo el mundo lo comenta. Incluso andan diciendo por ahí que son amigos.

-¿Scorpius amigo de semenjante chusma?-Preguntó Josephine-No puedo creerlo.

-Pues así es-Dijo Lauren-Varias personas los han visto paseándo por el castillo.

-Debe ser un error-Dijo Caroline, negándo con la cabeza-Digo, Paul y yo no nos llevamos muy bien con él pero de ahí a que comience a buscar amistades con semejante… *gentuza.*Todo el mundo sabe que antes de la caía de Voldemort los Weasley estaban en la ruina.

-Eso era antes-Dijo Sam-Pero ahora son una de las familias más respetadas.

-Me da lo mismo, por mucho dinero que tengan no dejan de ser gentuza-Dijo Josephine con desdén-Como dice el refrán: aunque el elfo doméstico de vista de seda, elfo doméstico se queda.

-No puedo creer que Scorpius sea amigo de esa chica Weasley-Dijo Fraçoise-¿Estás segura de que fue ella quien los invitó al baile?

-Completamente-Afirmó Lauren otra vez.

Caroline miró a su primo por encima de las cabezas de los demás. No podía dar crédito a lo que Lauren decía.

-Hola chicas.

Ian había llegado al lado Caroline.

-Hola-Saludaron ellas.

-¿Ya tienen sus telescopios listos?-Pregunto el chico. Aquel lunes tenían Astronomía a la media noche.

-Por supuesto pero recién son las ocho-Dijo Lauren-Creo que será mejor que vayamos a cenar.

-Buena idea-Dijo Ian. Las chicas se pusieron de pie-Adelántate, iré en un momento-Le dijo Ian a Caroline.

-¿Por qué?-Preguntó ella.

-Tengo que arreglar unas cosas para el entrenamiento de mañana, ya sabes, discutir algunas tácticas con los chicos.

-Oh, ok, nos vemos.

-Bye.

Caroline, Lauren, Françoise y Josephine salieron por la puerta de la sala común.

-Ahh, se me olvidó algo chicas, ya regreso-Dijo Samantha de pronto. Las demás se despidieron de ella y se encaminó hacia un aula vacía en las mazmorras y se quedó allí, en la oscuridad, esperando. Después de unos tres minutos la puerta se abrió.

-¿Sam?-Susurró Ian en la oscuridad.

-Aquí estoy-Susurró ella sin ver nada. Ian cerró la puerta y se quedaron completamente a oscuras, pero Samantha se quedó quieta. De pronto sintió el aliento de Ian en su cuello y sus brazos la rodearon.

-Ah, ya comenzaba a extrañarte…-Murmuró él, haciendo que se le puesiera la carne de gallina. Se dio media vuelta y le hechó los brazos al cuello mientras que él enterraba su rostro en su cabello para luego buscar su boca y besarla como sólo él sabía hacerlo. La cena y la clase de Astronomía se fueron al diablo.

¿No se siente bien ser malo?

xoxo

Lengua Afilada