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Caminos Cruzados — capítulo 11
Capítulo 11:
Detrás de las máscaras
De: Lengua Afilada
Para: La distinguida comunidad de Hogwarts
¡Hey gente!
Sábado. Esa es la razon por la que atravesamos cinco dias de estrés, la razon por la que nos levantamos tan ridículamete temprano, la razon por la que no pensamos en la enorme cantidad de deberes acumulandose en nuestros escritorios. Para mi, no existe mejor panorama de sábado por la noche que salir a hurtadillas del castillo en direccion a La Espada en la Piedra antes de que Filch se de cuenta, averiguar quien anda en los mismos pasos y quien anda con quien. Y, donde quiera que sea el evento, cena, reunion o… mmm, bueno, alguna reunion algo mas privada, siempre me gusta estár en medio de la acción.
Y hablando de acción tenemos varias jugosas noticias que me han llegado vía lechuza. Gracias chicos.
¿No se siente bien ser malo?
Como todos de ustedes han de saber, al parecer, Will.I.Am.Good recibió una segunda oportunidad de parte de Do-mini… ¡Ahhh! ¿No es increíble lo que el amor puede lograr? ¡Por que hacer que una chica se vuelva ciega es un gran logro! :P
He de admitir que, al ser Do-mini algo falta de experiencia, pensé que Will.I.Am.Good podría todo de su parte para lograr conseguir lo "que él quiere" pero ya ven que Brain Conrad pudo más ¡Les deseo lo mejor, chicos, de todo corazón!
Pasando a otras noticas, se supo por ahí que**I.am Valmontaje no se apareció por el Gran Comedor a la hora de la cena el día lunes y tampoco asistió a la clase de Astronomía ¿La razón? Aparentemente se distrajo "degustando otras cosas" y "observando otra clase de estrellas" Uhh, adoro cuando hacen novillos chicos ¡Es tan emocionante faltar a clases y aun más si es por un buen motivo! :)
Pero la noticia que sigue, chicos, es la mejor de todas:
Se ha estado escuchando el rumor de que La Rosa de Hogwarts, hija de los famosos Ronald y Hermione W, ha comenzado una amistosa relación con ¡Scorer M! E incluso se dice que fue ella quién invitó a los Malfoy a la fiesta de Halloween.
¡Miren nada más, quién lo diría! La hija de quienes fueran, junto al famoso Harry Potter, quienes vencieran a Lord Voldemort hace más de veinte años atrás; ahora es amiga del nieto de Lucius Malfoy. Bueno, espero que su padre, tíos, abuelos, hermano y primos aprueben esta amistad.
Debo admitir que esta noticia me llena de expectativas, al fin veremos a Scorer M entrar en el selecto grupo de la Princesita de Luxus.
Además esta el hecho de que, por primera vez en siglos, nuestra querida Rosa ira a un baile de etiqueta ¿Será el aire? ¿Será la comida lo que está provocando que las chicas de Hogwarts estén actuando de forma tan alocada? Tal vez, será mejor checar el estado del aire y su temperatura corporal antes de ir al baile, chicas, solo por si acaso, porque al parecer las cosas comienzan a subir de temperatura por estos lados, a pesar de que el invierno se acerca.
Sus cartas:
**Querida LA:**Mi hermana me contó que la Princesita de Luxus y A.L. discutieron y ya no son amigas, ¿sabes porqué?
Lya_031
Estimada Lya_031:¡Gracias por recordármelo! Si, tiense razón, estas dos chicas tuvieron una pelea y están distanciadas ¿la razón? No hay que ser un genio para deducirlo: siendo la hermana de M. Long-Record, A.L, o Alice en el País de las Maravillas como prefiero llamarla; seguramente se enteró de lo que su gemela hacía con Lord Cazador a espaldas de la Princesita de Hogwarts y no dijo nada ¡Chica mala!
**Querida LA:**El día del partido entre Gryffindor y Slytherin, vi cómo R Weasley se desmayaba y Scorer la ayudaba, ¿crees que pueda haber algo entre ellos?
Fanny.the.real
**Querida Fanny:**Es una teoría bastante arriesgada pero pienso que podría ser posible. Después de todo, como dicen loa muggles, los apuestos se atraen y no creo que hayan dos personas más diferentes que estos dos descendientes de sus respectivas dinastías. Recuerde, chicos, los fabulosos son fabulosos por una razón.
Ok chicos, tengo unas cuentas preguntas que hacerles:
Primero: Si no has sido invitado a un baile… ¿Acaso no irías solo para aguarle la velada a aquella zorra que no tuvo la delicadeza de enviarte una invitación? Yo lo haría, así que, chicas de Slytherin, escojan sus vestidos y ¡Vayan a la fiesta! Siempre me ha gustado ver la reacción de los anfitriones cuando ven a alguien que no estaba en la lista. Pero quién sabe si las chicas como Carolingia, la magnifica se dignará a ir. Recuerden que las chicas estamos llenas de sorpresas.
Segundo: ¿Creen que los chicos como Will.I.Am.Good merecen una segunda oportunidad? Tal vez.
Tercero: ¿Vale la pena pelearte con tu mejor amiga por un chico que, además de no haber sido NUNCA tu novio, es un patán de lo peor? Yo creo que no.
Cuarto: Si fueses a una fiesta por primera vez, ¿no sería genial hacer una entrada triunfal en el baile, luciendo más hermosa que nunca y robándote todas las miradas? Definitivamente.
Bueno chicos, me despido.
Y recuerden: Las paredes y las puertas de Hogwarts... tienen oídos.
xoxo
Lengua Afilada
La semana se había pasado volando y llegó el sábado, el cual amaneció soleado, así que el picnic que habían organizaron Rose y Roxanne se llevó a cabo. Las chicas bajaron temprano por la manaña a las cocinas y los elfos domésticos les trajeron dos grandes canastas con cosas: emparedados de jamón y queso, zumo de calabaza y de naranja bien frío, calderos de chocolate, manzanas, uvas y otras cosas más.
-Creo que con eso bastará-Dijo Rose sonriendo-Gracias Dalkin-Le dijo al elfo.
-Cuando quiera señorita-Dijo le elfo haciendo una reverencia. Todos los elfos mostraban aun más respeto por Rose, ya que sabían que era hija de Hermione, la bruja que había luchado tan incansablemente por sus derechos.
-¿Y cómo siguen las cosas entre Dom y Will?-Le preguntó Rose a su prima mientras caminaban hacia los terrenos de la escuela.
-No lo sé-Dijo Roxanne-Creo que será mejor para mí mantenerme al margen.
-Si, también creo que es lo mejor-Aprobó Rose-Es mejor no meterse en problemas de pareja.
Llegaron hasta la orilla del lago en donde se sentaron y dejaron las cestas bajo el gran roble. Al rato llegaron los demás.
-Ugh, creo que aprovecharé este último día soleado-Murmuró Alex dirigiendo su rostro hacia el sol y cerrado los ojos.
Mientras tanto Rose y Roxanne tendieron los manteles sobre es césped.
-¿Quieres un pastel, Magnus?-Le preguntó Rose al chico.
-Si, gracias.
Ella se lo entregó y sonrió, para luego seguir hablando con Alex. Mientras lo hacía, Magnus la observaba detenidamente. Al tomar aire para hablar, siempre soltaba un leve "aha" y mientras hablaba, sus ojos siempre estaban fijos en los de la otra persona. Nunca se había dado cuenta de eso, bueno, no al menos antes de que comenzara a ser amiga de Malfoy. Es que no podía entener porqué y cómo habían comenzado a ser amigos y había estado días dándole vueltas al asunto, tratando de entender las razones de aquella locura. Sabía que Scorpius era una persona decente en apariencia, pero era un Malfoy y eso le bastaba, no importaba lo que Rose le dijera.
¿Por qué? ¿Por qué después de años, Malfoy se mostraba interesado en tener una amitad con Rose? ¿Qué motivos tenía para entablar una relación con ella? Ellos dos no tenían nada en común: ella estaba en Gryffindor, él en Slyhterin; ella era popular entre la gente aunque no se diera cuenta, él era un bicho raro. No tenían nada en común, él era un Malfoy, hijo de Draco Malfoy… esperen un segundo… ¡El era un Malfoy!
Desde la caía de Voldemort hace más de veinte años atrás, los Malfoy habían caído en desgracia, ya nadie respetaba aquel apellido, el mencionarlo se había convertido casi en una grosería. Ante esta situación, el padre de Scorpius estaba furioso con el padre de Albus y los padres de Rose, quienes habían librado al mundo mágico de aquella lacra de Voldemort, recibiendo todos los honres por ello. Mientras que los Malfoy habían sido considerados doblemente traidores: primero, por demostrar su abierto apoyo a Voldemort; y segundo, por haber mentido una segunda vez para librarse a Azkaban hurdiendo la vieja mentira que, el el último minuto, se habían cambiado de bando, cosa que nadie creyó jamás. Con esto, seguramente Draco y Lucius Malfoy habían quedado con un gran resentimiento contra los Potter y los Weasley, por haberlos hecho descender del altar en donde creían estar.
¿Y si Draco Malfoy le había dado la misión a su hijo de destruir a Rose? Rose era una Weasley, miembro de la familia que ahora ocupaba el lugar que, años atrás, habían tenido los Malfoy en el mundo mágico ¿Y si el padre de Scorpius planeába vengarse del padre de Rose y del de Albus haciéndole algo malo a ellos dos? Seguramente sería algo muy limpio, que pasara despercibido, ¿Podría Scorpius fingir una amistad con Rose, acercárse a ella y así dañarla de alguna manera?
-Mag, ¿te sientes bien?
La voz de Rose lo sacó de sus pensamientos.
-Si… si, estoy bien-Respondió el.
Magnus sonrió mecánicamente. Una máscara de estatua. Si Magnus fuese muggle podría ganarse la vida como una de esas estatuas que se mueve si le das una moneda.
-¿Y cómo van los preparativos para el baile?-Le preguntó Gita a Alexandra.
-Bien, solo nos faltan algunos detalles-Contestó Alex. Aquello era cierto. Resultó que Rose era muy buena para organizar un baile: ya habían solucionado el problema del chapagne y de los arreglos. Solo faltaba lo de las flores y lo más importante: la banda.
-¿Y ya tienen banda?-Preguntó Lily mientras tomaba zumo.
-Aun no-Respondió Alex.
-Oye Al-Le dijo Rose-Estuve pensado sobre el asunto de la banda y me acordé de algo, ¿recuerdas en cumpleaños de James? Los chicos que tocaron ese día.
-Si, me acuerdo-Respondió el chico.
-¿Quiénes eran?-Le preguntó la chica-¿Eran conocidos de James?
-Si, son amigos suyos-Respondió el-¿Por qué lo preguntas? ¿Piensas en traerlos para el baile de Halloween?
-No sería mala idea-Reconocío Roxanne sonriendo-Aquellos chicos tocaban bastante bien… además de ser bastante guapos tambíen.
-¡Eso es!-Dijo Alex-Voy a escribirle a James y a preguntarle si puede dar su dirección para escribirles y hacerles la propuesta.
-Si, creo que cualquier banda es mejor que los Galver Stones-Dijo Magnus con el ceño fruncido. Al instante todos hicieron gestos de desagrado.
Los Galver Stones habían sido la banda más popular en Inglaterra hace un año atrás: todo el mundo escuchaba sus discos, todos iban a sus presentaciones en vivo y canciones como La Chica del Partido de Quidditch y Bailando con los Esqueletos eran cantadas por todos. Pero la fama se les subió a la cabeza, en especial al vocalista Keith Jager, quien se había puesto arrogante, derrochador, grosero con los fans y un aficionado al Whisky de Fuego. Y todo terminó de la peor forma: el grupo se quedó en el Caldero Chorreante, unos días antes de dar un concierto en Londres, alquilaron habitaciones y pidieron servicio al cuarto pero todo se descontroló. Hawthorne bebió unas copas de más con su novia, destrozaron dos habitaciones, insultaron al tabernero y discutieron con la dueña del lugar, la Señora Hannah Longbottom, quien, hastiada de las constantes desagradables visitas de Hawthorne, llamó al Departamento De Incidentes Mágicos, quienes se llevaron al vocalista y su novia. Por esta razón, Hawthorne quedó con reclusión domiciliaria y una multa de mil Galeones para pagar los gastos de los destrozos en el Caldero Chorreante.
-No, antes muerta que traer a esos idiotas-Dijo Rose-Tu madre sufrió un colapso nervioso por culpa de ellos-Agregó mirando a Magnus.
-Me alegro de The Currupterslos desplazaran-Opinó él.
-Entonces, ¿le escribo a James por lo de la banda?-Le preguntó Rose a Alexandra.
-Si, me parece bien-Murmuró ella pero de quedó callada: Alice caminaba hacia ellos.
-Me voy adentro-Se disculpó Alex, se puso de pie, se despidió de los demás con la mano y, cuando cruzó mirada con Alice, frunció el ceño.
-¿Aun siguen sin hablar?-Le preguntó Rose.
-Si… ya van a ser dos semanas que no me dirige la palabra-Murmuró Alice con semblante triste.
-He tratado de razonar y hablar con ella pero…
-No lo hagas, Rose-La cortó Alice-Es caso perdido ¡Arrrgg, y todo por culpa de Mia!
Terminaron de comer y se marcharon hacie el castillo otra vez.
Ese lunes estaba sentado en medio de Caroline y Samantha, con los ojos pegados en mi plato de cereal.
-Sam, ¿me puedes pasar la miel, por favor?-Pregunto Caroline.
-Claro.
Sam alargó la mano y, mientras le pasaba la miel a Caroline, sus ojos se cruzaron con los míos por solo un instante. Solo bastó ese segundo para saber lo que me esperaba luego.
Aquella mañana había salido un nuevo boletín de aquella idiota de Lengua Afilada y, como era de esperarse, todos lo comentaban, sobre todo las chicas de Slytherin y las mejores amigas de Caroline: Lauren Cooper y Josephine Nott, las mayores cotillas de la escuela. He de admitir que en más de alguna oportunidad se me ha pasado por la mente que una de ellas es *Lengua Afilada.*El caso es que alguien nos había visto a mi y Sam entrando en una de las aulas, bueno, no exactamente, Lengua Afilada no había mencionado a Sam, solo a mí, pero eso había bastado para que Caroline me fastiara hoy en la mañana cuando llegué a la sala común…
Flash Back
-¿Es cierto?-Preguntó Caroline-¿Me engañas con otra?
-¡No, claro que no! ¿Cómo puedes dudar de mi?-Exclamó él, haciéndose el ofendido-Nunca, jamás te haría una cosa así.
-Lengua Afilada nunca miente-Rebatió ella-¡Ya viste lo que dijo sobre Will Flemming y Rain Conrad! ¡Era cierto!
-Bueno, pues esta vez está mintiéndo-Dijo él de forma segura-Lini-La llamó por el apodo que solo él usaba con ella-Yo jamás te haría algo así.
Ella lo miró y dudó. Lengua Afilada nunca mentía, nunca… pero ahí estaba Ian, diciéndole que todo era mentira.
-Entonces, ¿porqué esa idiota de Lengua Afilada dijo eso?-Preguntó ella de forma aguda-¿por qué invento todo eso?
-No lo sé-Respondió él-Tal vez se quedó sin chismes y ha comenzado a inventar cosas.
-¿Estás seguro de que nada es cierto?-Preguntó ella al borde de llanto-¿Nunca he has engañado con otra?
-Nunca Lini, yo jamás te haría daño-Murmuró el, tendiéndole los brazos. Ella sonrió y lo abrazó.
-Nunca dudes de mi, Lini, jamás.
Fin flash back
Después de que tuvimos esa conversación, las dudas de Caroline se disparon pero no del todo, aun me miraba de reojo y eso me enfurecía pero no tanto como con mi padre. Si, se podría decir que todo este rollo con Caroline era culpa suya, culpa suya y de mamá, por ser tan arribistas y tan snobs, casi me habían obligado a tener una relación con Caroline, todo para obtener beneficios como ser invitados a loas bailes que había en casa de los padres de Caroline, poder ir de vacaciones a Southampton, ser incluidos en las lista de invitados para las fiestas anuales de la más alta sociedad mágica, etc. Pero el plan más ambicioso era que mi padre y el de Caroline hiceran negocios juntos y así poder sacar del marcado mágico al padre de Alexandra y William Flemming.
Todo aquello me producía un asco horrible, ser un arrimado, un don nadie. La unica alternativa que tenía era seguir fingiendo con Caroline.
-¿Qué harán hoy, chicas?-Preguntó Josephine mientras miraba a Samantha.
-Tengo mucho trabajo que hacer-Respondió ella-No creo que pueda hacer ninguna cosa más.
Samantha me miró justo en ese momento y bajó la mirada a su plato. Si había algo que me gustaba de ella era aquel gesto de bajar la cabeza. No sé qué era lo me gustaba tanto de Sam, tal vez su piel suave, su cabello alrededor de mis dedos, su boca junto a la mia…
-¡Ian!
-¿Ah?
Me di vuelta y vio que Edward Grant me hablaba.
-Vamos a jugar Frisbee un rato en el parque, ¿vienes?
-Si, claro-Le dije-Adiós chicas.
Me despedí de Caroline y de su ceñuda mirada y seguí a Edward hacia los terrenos del colegio. Era un soleado día de octubre en el parque. Afuera había mucha gente, chicas en el pequeño muelle en la orilla del lago, grupos de gente teniendo un picnic, parejas paseándo, chicas riéndo. El follaje de los árboles que había alrededor se estaban poniendo amarillos, rojos y dorados. Los chicos se habían llevado un par de emparedados del desayuno y una jarra grande de zumo de calabaza.
Allí estaba Paul Greengrass, además de otros chicos de séptimo como Phillip Van der Meer, Basil Zabini, Tadeus Kerr y Max Poirot.
-Hey Ian-Me saludó Max.
-Hey.
Max tenía el Frisbee en sus manos y se lo lanzó a Paul, quien le lo lanzó con fuerza a Edward. El chico medía 1.80 y su cabeza era algo grande en comparación al resto de su cuerpo. Phillip, quien venía de familia muggle, lo llamaba Frankenstein. El Frisbee pasó volando por el aire hasta llegar a mi mano.
-Hey, Ian ¿Es cierto lo que andan diciendo por ahí?-Me preguntó Max mientras recibía el Frisbee-¿Te lo andas montando con otra?
Todos riéron a coro, excepto Paul. Me dieron ganas de irme y de pretender no haber escuchado la pregunta de Max. Parecían viejas entrometidas.
-Nah, son puras estupideces-Respondí con seguridad-Ya sabes como es esa vieja de Lengua Afilada.
-Si, pero siempre dice la verdad-Murmuró Phillip lanzándo el Frisbee otra vez-¡Vamos Ian, dinos la verdad!
-No hay nada que decir, chicos-Respondí.
-Si, yo creo que Ian dice la verdad-Murmuró Tadeus-Además, no creo que teniendo a Caroline como novia necesites ir a donde otra chica, ¿o si?
Más risas idiotas.
-Cuidado Tadeus-Dijo Paul-Es mi hermana de la que hablas.
-Si Tadeus, con ella lo tengo todo, no necesito andar buscando nada en otras chicas, como Will Flemming-Respondí con una sonrisa.
Aquello era cierto. No podía decidirse quién era mejor en "eso", si Sam o Caroline. Las dos me volvían loco.
-Tienes razón-Dijo Phillip-Nosotros no necesitamos andar buscando eso con otras chicas, ¿no es así, Ian?
Sonreí para mis adentros cuando Phillip habló. Él y Lauren Cooper eran novios desde finales del año pasado y cada día lo veía cada vez más enamorado de ella. Sin embargo, sin que nadie supiese, Lauren se reunía todos los domingos con Tommy Scott, un chico de Hufflepuff, en la torre de Astronomía. Caroline me lo había contado hace unas semanas atrás.
-Cierto Phillip, tienes razón-Respondií tratándo de no reírme.
-Hey, ¿han visto a Mia Longbottom con Lorcan Scamader últimamente?-Preguntó Tadeus con una sonrisa.
-¿Por qué?-Pregunté-¿Aun están juntos?
-Claro que si-Rió Phillip con una sonrisa-Ryan Rutherford me dijo que los vio en la torre de Astronomía el otro día.
Más risas burlescas.
-¿Y qué fue lo que vio?-Preguntó Edward, esperándo la obvia respuesta-Escuché que esa chica está metida en muchos líos.
-Yo también-Reconocí. Todo el maldito colegio sabia qué clase de chica era Mia Longbottom.
-Yo escuché que eran más que líos-Dijo Paul-Escuché que la vieron ir a la torre de Astronomía no solamente con Lorcan Scamander…
-¿Qué quieres decir?-Pregunté con curiosidad-¿Estaba… estaba con otro chico?
-Así es-Respondió Paul riéndose-Maldición, esa chica si que sabe cómo hacer que un tío se vuelva loco.
-El otro día dijeron que no solo había ido con Scamader, sino que también fueron con otro chico… juntos-Murmuró Paul riéndose mientras lanzaba el Frisbee.
-¿Quieres decir… con dos chicos*… a la vez*?-Pregunté sin poder creerlo.
Paul soltó una risotada junto a los demás.
No podía creer lo que estaba escuchando, lanzó el Frisbee una vez más y luego se sentó en el césped para tomar zumo de calabaza.
-¿Puedes imaginarte a Mia con dos chicos en la torre?-Preguntó Basil riéndose-Algo como "¡Oh si, baby, más fuerte, más fuerte!
Los demás riéron otra vez ante la obscena escena que imaginaron en sus cabezas.
-Me pregunto si a Scamader no le preocupará compartir a su noviecita-Murmuró Edward mientras se sentaba con el resto.
-Puede que no le importe-Dijo Basil tomándo zumo de calabaza-Ellos no son novios, solo son, ya sabes, "amigos con ventajas" Y a mi personalmente no me importaría ofrecerme de voluntario.
-¿Y tu Paul?-Pregunté yo-¿Te gustaría ponerte en la lista? Supe por ahí que tuviste algo con ella el año pasado.
-¿Dónde escuchaste eso?-Le preguntó Paul.
-No me acuerdo, por ahí supongo, ademas, ¿cúal es el problema? No tienes compromisos y ella es hot… muy hot-Murmuré.
-¡Hey, cuidado con andar tras otra chica, Ian!-Me dijo Paul con un leve rastro de amenaza en su voz.
-No te preocupes Paul, Caroline es la unica chica para mí-Respondí con algo un tono algo empalagoso.
-Si, Caroline es muy bonita también-Dijo Edward comiéndose otro emparedado.
Me reí con disimulo. Sabía que a Edward le gustaba Caroline pero también sabía que ella no le daría la menor oportunidad.
Pronto los demás comenzaron a hablar de otras chicas, como Rain Conrad. Me estiré lujosamente en el césped y mire el cielo, tratando de apartar las molestas especulaciones de los demás sobre las chicas. Mi relación con Caroline estaba en peligro mientras Lengua Afilada siguera hablando sobre el tema ¿cómo diablos se habrá enterado de que me reuní con Sam ese día antes de la cena? No la había mencionado a ella, solo a mí. Aquello era muy raro.
Pero no me importó. Estaba con dos de las chicas más guapas de Hogwarts y eso era suficiente para mí. Me relajé y cerré los ojos.
-Hola.
Dominque dio un respingo y miró a su alrededor para ver quién le hablaba. Era Dylan, el primo de Will y Alexandra.
-Ah, hola Dylan-Respondió ella sin muchas ganas-¿Qué haces?
-Nada en especial-Murmuró, lanzándo otra piedra al agua. Estaba sentada en el pequeño muelle que había en la orilla del lago.
Dylan sonrió y la miró otra vez. Sabía lo que su primo le había hecho a la chica y lo lamentaba profundamente. El había sido, junto con Roxanne Weasley, una de las personas que lo regañaron fuertemente después de lo de Rain Conrad. Suspiró y se sentó a su lado.
-Y…-No sabía cómo abordar el tema-¿Cómo… van las cosas entre tu y Will?
Ella soltó un profundo suspiro.
-Bien, supongo.
-¿Supones?
-Si, digo, las cosas son más complicadas que antes-Explicó ella algo apesumbrada-¿A qué viene esa pregunta, en todo caso?
-No lo sé-Admitió el de forma sincera-Quería saber si estabas bien, eso es todo.
-Pues gracias-Respondió ella de forma amable-Digo, eres el primero que se preocupa por mi.
Dylan tragó saliva.
-Tienes muchos amigos, Dominque, estoy seguro de que todos se preocupan por ti.
-No, en realidad no lo están haciendo-Murmuró ella mirando cómo el calamar gigante sacaba uno de sus tentáculos fuera del agua- Roxanne se la pasa criticando mi decisión de haberle dado otra oportunidad a Will, Molly insiste en decirme que Will no vale la pena, que si ya me engañó una vez seguirá haciendolo, Natsu me dice que sería mejor estár lejos de él para evaluar la relación de otra forma ¡Qué se yo! Parece que todo el mundo me critica y… eso me tiene fastdiada.
-Son tus amigas, Dominque, quieren lo mejor para ti, eso es todo-Dijo Dylan de forma sensata.
-Lo sé, es que… es mi relación y creo que nadie tiene derecho a meterse.
-Tienes razón, nadie tiene ese derecho pero tal vez lo que ellas dicen no está tan equivocado.
-Si viniste a criticarme puedes irte por donde viniste, Dylan-Dijo ella con cara de pocos amigos.
-No se trata de criticarte, Dominque, ni estár en tu contra-Explicó él-¿O prefieres que te mienta y que te diga que cada vez que te veo, te veo radiante como un sol?
Ella lo miró algo sorprendida.
-¿De verdad luzco triste?
-Claro que si, ¿no te das cuenta?-Le dijo él de forma algo dura-Está bien que le hayas dado otra oportunidad a mi primo, pero si sigues estando así de deprimida sería mejor que te alejaras de él.
-No voy a alejarme de Will-Dijo ella-No lo haré porque lo amo.
Dylan suspiró.
-Está bien, espero que de aquí en adelante Will vuelva a ganarse tu confianza-Murmuró él poniéndose de pie-Porque como bien el dicho: "Si me engañas la primera vez es culpa tuya, pero si me engañas por segunda vez, es culpa mía"
Dominque se quedó sentada allí, sin saber qué decir. Al poco rato se puso de pie y se dirigió otra vez al castillo.
¿Por qué todo el mundo criticaba su decisión? Roxanne, Molly y ahora Dylan ¡Demonios!
Pero lo peor de todo es que tenían razón. Su relación con Will estaba lejos de mejorar porque ahora que ella sabía todo, no dudaba en recordárselo y eso hacía que Will se pusiera furioso, ya que lo unico que quería es olvidar todo lo relacionado con Rain Conrad.
Llegó hasta el Hall y vio que la gente salía del Gran Comedor después del desayuno.
-Hola Dom.
-Hola Natsu-La saludó ella-¿A dónde vas?
-A la sala de redacción del periódico escolar, hoy tenemos que editar las cosas que saldrán mañana, ¿no lo recuerdas? Te estaba buscando justamente para ir-Preguntó ella de forma obvia.
-¡Ah, si, lo recordé!-Murmuró Dominque. Se le había olvidado completamente lo del periódico-Vamos entonces.
Comenzaron a subir por las escaleras de mármol hasta llegar al segundo piso, en donde estaba la pequeña sala de redacción de El Profeta Escolar, el cual estaba dirigido por Alice Longbottom.
-¿Y… cómo estás? Lo siento, quería disculparme por la charla que tuvimos el otro día-Dijo Natsu en tono de disculpa.
-No te preocupes, ya lo he olvidado-Dijo Dominque mientras llegaban a la sala.
-Ah, hola chicas-Las saludó Alice desde la parte de atrás de la imprenta.
El lugar tenía una pequeña imprenta en donde imprimían los periódicos, muchos escritorios puestos contra las paredes con muchos pergaminos y carpeta sobre ellos. También había unos cuantos estantes en donde había libros, plumas, tinta y pergaminos de repuesto. En la pared de enfrente, en donde debería estar el pizarrón, había un enorme mural en donde habían fotografías, recortes de El Profeta, afiches con anuncios de viejos bailes, pósters de The Corrupters y de Florisea Clare, una cantante emergente pero que estaba siendo conocida rápidamente. Al lado opuesto, había una mesa grande en donde se revelaban las fotografías que serían incluidas en la edición de periódico.
Alice Longbottom estaba detrás de la imprenta mientras que Alexandra Flemming estaba sentada escribiendo en un largo pergamino mientras que en su escritorio habian muichos libros abiertos.
-Hola Alice-Saludó Dominque-Disculpa por no haber venido antes, es que…
-No te disculpes Dom, no es necesario-Murmuró Alice con una sonrisa-Eso si, te pediré que ayudes a Gita con las fotografías.
-Ok.
Dominque se dirigió hacia Gita Goldstein, quien estaba en la mesa del revelado. Gita era la fotógrafa del periódico, lo cual era ventajoso por un lado, ya que siempre la invitaban a los eventos y las fiestas que había en la escuela, y era malo por otra parte ya que todos quería aparecer el la gazeta escolar.
-Hola Dominque-La saludó la chica mientras sacaba una fotografía usando unas pinzas, de un recipiente lleno de una poción de fuerte olor-¿pudrías poner esta en el cordel, por favor?
-Claro-Dominque tomó la fotografía que Gita le entregó ya la colgó en el cordel que había a un lado para que se secara.
-¿Estas son las fotografías del rastreo de la semana pasada en las cercanías del pueblo?-Preguntó ella después de un rato.
-Si-Contestó Gita-Los jefes de todas las oficinas de del Departamento de Regulación y control de Criaturas Mágicas vinieron ha hacer la inspección en terreno, los lobos siguen comportándose de forma rara.
-¿Y no serás, ya sabes, hombres lobo y no solamente lobos?-Preguntó Dominque.
-Puede ser-admitió Gita mientras sumergía otra foto en la poción reveladora-Lo sabremos pasado mañana, cuando publiquen el sumario en El Profeta… ok, creo que con estas bastaran-Agregó mirando las fotografías que estabn colgadas-Ahora tendremos que ponerlas en el periódico junto con el texto, esperaremos a que se sequen y lo haremos.
-Ok-Dijo Dominque.
-¿Y… cómo has estado?-preguntó Gita con cautela-Ya sabes, tú y Will.
-Bien, gracias por preguntar-Respondió ella con sencillez-Estamos pasando por… bueno, tenemos algunos problemas y estamos tratándo de solucionarlos.
-Me alegro que estés bien-Sonrió Gita-En los últimos días te había notado algo… triste.
Ella sonrió en respuesta. No sabía porqué repetía una y otra vez que ella y Will estaban bien cuando la realidad era muy distinta. Las mismas situaciones estaba repitiéndose: podía pasar todo el día riéndo y charlando, pero cuando estaba con Will a solas le pasaba algo extraño:
No sentía nada, era como besar a una estatua.
Las chicas siguieron trabajando hasta que imprimieron los volúmenes del periódico y comenzaron a guardar las cosas.
-Dom, vamos a ir a dar un paseo por los terrenos, ¿quieres venir?-Le preguntó Alice cuando salieron el lugar.
-Claro-Murmuró ella con una sonrisa. Aquella tarde había en quedado en juntarse con Will… ¡Ah, a la porra! Se sintió feliz de pasar tiempo con las chicas y pensó que a Will no le importaría. Después de lo que le había hecho, Dominique tenía derecho a paseárse desnuda por el colegio si quería. Así que tomó su Galeon dorado, apuntó con la varita y escribió en mensaje para su novio:
Will, estaré en los terrenos con las chicas, vuelvo más tarde.
Love, Dom.
-Ok, vamos, voy por mi sombrero-Dijo con una sonrisa.
-Alex, ¿vas a ir afuera?
-No lo creo, aun tengo que afinar algunas cosas.
Rose y Alexandra estaban en la sala común. Rose ya había terminado sus deberes y Alex había acabado su trabajo para El Profeta Escolar así que se reunieron un rato para hablar de los detalles del baile.
-La banda ya está lista-Dijo Rose-James me respondió anoche y me dijo que le preguntará a sus amigos de la banda si pueden venir, les dije que les pagarás mil Galeones por la presentación.
-Ok, excelente, una cosa menos por la cual preocupárnos-Dijo Alex con una sonrisa-Solo nos falta decidir lo del menú ¿Crees que sería mejor dar una cena o solamente un cóctel?
-Creo que sería mejor un cóctel, ya sabes, ponemos todo dos mesas grandes y que cada uno saque lo que quiera.
-Si, genial-Dijo Alexandra con una sonrisa-Es una buena idea, estaba pensado en manadar a hacer canapés con diferentes pastas, tortitas saladas, pequeños bocadillos dulces y esas cosas. Además de Hidromiel y Whisky de Fuego, Will me mataría si no tenemos bebidas.
-Ya lo creo-Murmuró Rose-Hablando de Will, tengo algo que decirte.
-Rose, si es algo sobre él y Dom…
-No, no se trata de eso-Dijo Rose en voz baja-El otro día Magnus me contó que ha vuelto a fumar cannabis, ¿es cierto?
Alex miró a su amiga y frunció el ceño. En Hogwarts, los chicos tenían libre acceso a muchas plantas que había en los invernaderos y algunas de ellas producían poderosos efectos alucinógenos, como la cannabis sativa o la marihuana, como se le conoce vulgarmente, pero solo los muggles utilizaban ese nombre. Esas plantas estaban reservadas para la elaboración de pociones peligrosas.
Desde hace algun tiempo a algun idiota con exceso de tiempo libre se le había ocurrido sacarle algunas hojas de la planta que había en el invernadero Nº4, secarlas y fumarlas en una pipa.
Idiota.
-No lo sé-Reconoció Alexandra-Will está raro hace días, tal vez volvió a fumar esa asquerosidad-Agregó ella mirando po la ventana.
El tema de la cannabis le había hecho recordar una fiesta que había habido en su casa el año pasado, organizada por Will. Había tenido una discusión con su padre y, en venganza, había organizado aquella fiesta. Invitó a todos los de chicos y chicas de quinto hacía arrriba y les dijo que invitaran a cuantas personas quisieran, así que la mansión de vio invadida por decenas de chicos. Alex nunca antes había visto una fiesta como aquella: gente en las dos albercas, gente bebiendo, gente cantando a coro por los múltples balcones de la mansión, barriles y barriles de Hidromiel y docenas de botellas de Whisky de Fuego, chicas en ropa interior corriendo por los jardines, completamente ebrias y chicos haciendo competencias para ver quién aguantaba más bebiendo Whisky de Fuego. Fue la primera vez que Alexandra se eborrachó, a diferencia de Rose quien jamás lo había hecho.
Fue aquella vez en que Will le había ofrecido una pipa para que fumara aquella asquerosidad y ella, ebria como estaba, le hizo caso: la sensación fue totalmente repugnante, fue como fumar bosta de caballo seca ¡Yuck! Sin embargo, la sensación que le quedó después fue totalmente distinta: Primero, se sintió estimulada, mareada, desinhibida, euforica y con ataque de risa y, después, se sintió como sedada y con una sensación placentera de calma y bienestar. Luego, sintió que el tiempo transcurría más despacio, las paredes se achicaban y de las dimensiones del su propio cuerpo se distorsinaban.
Luego de eso se quedó dormida en un sillón de la casa, cuidada por Rose, mientras afuera los chicos seguían en la parranda que duró hasta las seis de la mañana del día siguiente. El padre de Alex y Will había llegado a la mansión desde Marruecos, avisado por el mayordomo; y cuando vio a ese enorme grupo de chicos ebrios, los envió a todos a sus casas y castigó a Will por dos meses y Alex juró nunca más volver a fumar aquella porquería.
-Sería bueno que hables con él del asunto, ya sabes lo idiota que pueden llegar a ponerse las personas que fuman esa porquería, lo leí en una revista muggle-Aconsejó Rose-La gente termina muy mal.
-No creo que sea para tanto, Rose-Murmuró Alex regresando al presente.
-No lo sabemos, por eso sería bueno que le preguntaras.
-Ok.
-Bueno, me voy afuera a disfrutar el último día de sol del año-Dijo Rose poniéndose de pie-Nos vemos más tarde.
-Claro, adiós.
-Bye.
-¡Hey, Rose!
Ella se dio me dia vuelta y vio que Cyrus McAdams le hacía señas.
-Hola Cyrus.
-Hola, ¿cómo estás?
-Bastante bien… este, me preguntaba… ¿vas afuera?-Preguntó mientras salian de la sala común.
-Si, ¿porqué?
-Ah, es que… me preguntaba si querrías ir a dar una vuelta por el lago-Propuso él con una sonrisa.
Rose lo miró y se acordó de lo que Alex le había dicho sobre él
-Bueno, no lo sé-Respodió al fin-Quedé de reunirme con Alice…
-¡Ahh! Bueno, no pasa nada-Dijo él notablemente desilusionado.
-Ok, bueno, nos vemos entonces… gracias por la invitacion de todas formas-Dijo ella son una sonrisa.
-Para otra vez será.
-Si, para otra vez, nos vemos, adiós.
-Chao.
Rose sonrió una última vez y se fue por el pasillo, pensado en la invitación de Cyrus. A decir verdad ellos no eran amigos y solo habían intercambiado algunas frases en clases y en algunas fiestas, ya que él era muy buen amigo de Albus.
Rose llegó a los terrenos del colegio, ya aun seguían llenos de gente. Buscó a Alice con la mirada y la vio con Gita y con otras chicas de Ravenclaw.
-Hola chicas-saludó Rose cuando llegó.
-Hola-Respondieron ellas.
-Oye Rose, ¿serías tan amable de decirle a Alex que quiero ver la carpeta con los diseños de Luxus?-Le preguntó Kristen Samuels-Quiero comprar un vestido para la fiesta de Halloween.
-Si, seguro, yo le digo-Respondió Rose.
-Bueno chicas, me voy-Anunció Alice poniéndose de pie-Nos vemos.
-Adiós.
-Bye.
Las dos chicas emprendieron el camino.
-Así que, ¿cómo van las cosas del baile?-Preguntó Alice.
-Bastante bien aunque tengo que decir que esto es más mérito tuyo que mio-Reconoció Rose con una sonrisa culpabe-A Alex le daría un ataque si sabe que me has estado ayudando con todo este rollo del baile.
-Despreocúpate, jamás lo sabrá-Dijo Alice-Aunque odio que aun estemos peleadas.
-He tratado de razonar con ella pero se niega a hablar del tema.
-Lo sé y te lo agradezco pero… creo que lo que le hice acabó con su confianza.
-No entiendo porqué sigue enojada contigo-Dijo Rose mientras se sentaban bajo otro árbol.
-Bueno, cambiemos el tema-Dijo Alice-Así que invitaste a Scorpius y a su hermana a la fiesta, ¿cómo es que se llama?
-Casiopeia-Respondió Rose-Si, ¿no es genial?
-¿Ah si?-Preguntó Alice con una sonrisa pícara-¿Por qué es taaan genial?
-Ah, Alice, no se trata de eso en que estás pensado-Dijo Rose poniendo los ojos en blanco-No sé porqué todo el mundo piensa que existen segundas intenciones detrás de la invitación, Scorpius y yo somos amigos, nada más.
-Bueno, está bien, te creo.
-Lo que no me gusta es que tu hermano le declaró la guerra ¡Lo odia!
-Ya sabes cómo es Magnus cuando de los Malfoy se trata-Dijo Alice-Papá siempre trata de ser imparcial cuando habla de ellos, yo me he enterado de las cosas que hicieron por otras personas.
-Yo igual, aunque tengo que reconocer que papá no habla muy bien de ellos-Admitió Rose.
-El asunto aquí es que Scorpius no nos ha hecho nada a nosotros-Dijo Alice reflexionando.
-No sé porqué a Magnus le cuesta tanto entenderlo.
-¡Ugh, que nauseabundo!-Dijo Alice de pronto.
-¿Qué cosa?
-Mia-Respondió ella de forma cortante y Rose desvió la mirada unos metros más allá, en donde Mia y Lorcan Scamader caminaban cogidos de la mano-No los mires, no quiero ni ver a esos dos idiotas, especialmente a Mia.
-Si, Alex me dijo que ella se unira al Grupo de Ayudantias-Murmuró Rose-¿es cierto?
-Si-Respondio Alice, fastidiada-Mia es tan burra que solo logró tres T.I.M.O.S y como todo el mundo sabe, se necesitan como minimo cuatro asignaturas aprobadas para poder pasar a séptimo año, Mia tiene que aplicarse mucho este año. Comos ea, sera un fastidio tenerla allí.
-No te preocupes-Le dijo Rose-Yo seré su tutora, así no tendrás que lidiar con ella.
-Gracias Rose, me quitas un peso de encima-Agradeció Alice con una sonrisa. Desvió la mirada hasta donde estaban Mia y Corcan y su sonrisa se esfumó.
-Entonces, ¿qué haremos en lugar de ir al ridículo baile de Halloween?-Le preguntó el de forma casual.
-Mmm, no lo sé, a decir verdad, me da lo mismo-Respondió ella mientras pasaban por delante de un gran árbol, en donde estaban Alice y Rose charlando.
-Podríamos ir al pueblo y… no sé, beber algo en Las Tres Escobas, ¿qué dices?-Propuso él. Ella lo miró durante uno segundos y luego guardó silencio. A decir verdad, ese día tenía planeádo una cita con Richard Cooper en la torre de Astronomía.
Mia siempre haía lo mismo: comenzaba con un chico, pasaba unas semanas con él, se divertía y luego todo se terminaba, y no hacía eso por ser mala ni nada por el estilo, era solo que era una forma de vengarse, de vengarse precisamente de Richard Cooper, quien había sido su primer novio.
Mia había estado enamorada de él desde que iba en tercero y solamente se atrevió a decirle lo que sentía cuando estaba cuarto. Desde ese momento comenzaron una relación más bien abierta y aunque a ella le molestaba, Richard le decía que aquello era perfecto: sólo nos une la atracción, sin formalismos ñoños ni cursilerías de ese tipo, Mia, te quiero así, libre.
Mia estaba profundamente enamorada de él, así que aceptó las reglas que él imponía. Pero todo se vino abajo cuando supo, por los comentarios de Lengua Afilada, que Richard estaba enamorado de otra y esa otra era nada más y nada menos que Alexandra "princesa" Flemming, la chica de las cual todos los chicos estaban enamorados y que todas las chicas imitaban, si hasta tenía un nombre para una actitudes muy de ella, como doblar las servilletas de modo que pareciesen flores, o la forma en la que pronununciaba el francés: lo llamaban Alexandrismo. Idiotas.
Mia encaró a Richard, le preguntó si lo que decía Lengua Afilada era ciertp pero él se lo negó hasta el infinito, le había dicho que solamente la quería a ella, que ella era su unica chica… y Mia le creyó como una tonta, incluso se había comprado una corbata nueva como regalo. Salió de la sala común de Hufflepuff, caminó hasta la torre de Ravenclaw… y justo allí, frente a sus ojos estaba Richard charlando con Alexandra, muy cerca de ella. Mia se escondió detras una armadura para espiarlos pero no consiguió oír lo que decían. Y de pronto ella hizo el amago de irse pero Richard la tomó por la muñeca, la atrajo hacia él… y la besó en la boca.
No podía creer lo que había visto ¿cómo Richard pudo hacerle algo así? Ella pensaba que tenían una relación especial, él le había enseñado todo con respecto al amor, había sido su primer novio, el primer chico con el que se había besado: Mia había perdido su virginidad con él y así y todo, Richard no había perdido oportunidad y había besado a Alexandra. Los ojos se le llenaron de lágrimas y la corbata envuelta en papel de regalo quedó botada en el suelo.
Desde ese momento Mia cambió radicalmente. Antes, había sido una chica tranquila y algo tímida, pero en cuestión de meses se liberó, se tiñó el cabello de rubio (el color natural de ella y de Alice era castaño claro), comenzó a beber en todas las fiestas a las que iba, comenzó a alejarse de Alice y de Magnus, ya no hablaba con Rose, empezó a juntarse con chicas como Rain Conrad y a despreciar a los chicos, porque aunque pareciese que Mia amaba estar con uno y después con otro, en el fondo odiaba a los chicos.
Por ese motivo le declaró la guerra a Alexandra Flemming y la chica nunca supo porqué, ya que Richard jamás sacó a la luz la relación que tenía con Mia, por cobardía, por diversión, Mia había sido una más en su lista.
Fue por esa razón que Mia odiaba a Alex, fue por esa razón que apenas se le dio la oportunidad de amargarle la vida a Alexandra la habia tomado, fue por esa razon por la que ahora estaba con Lorcan, para ver en la cara de aquella imbecil la misma amargura que ella habia tenido en su cara despues que vio a Richard besándose con Alex.
-¿Mia?-Preguntó Lorcan mirandola.
-Si… mira, no sé si me gustaría salir ese día.
-Vamos a comenzar otra vez con lo mismo-Se enojó él.
-¿Qué? ¿Qué quieres decir?
-¡Que nunca quieres que hagamos cosas juntos, como una pareja normal!
Mia lo miró y luego soltó una carcajada.
-¿Pareja normal? Lorcan, no sé qué estés pensado pero *tú y yo no somos una pareja,*ya lo dejé bien en claro, no queiro amarras de ninguna forma.
-Si, pero…
-¡Pero nada! No hay nada que discutir, solo estamos juntos por simpatía, por mutua atracción pero nada más.
-Mia, yo te quiero-Susurró el-¿Eso no significa nada para ti?
-No-Dijo ella sin entender aun-Pensé que lo había dejado claro la última vez que hablamos: Lorcan, no quiero compromisos de ningun tipo, métetelo en la cabeza, no quiero ser tu novia ni nada que se parezca.
Lorcan la miró y se sintió profundamente decepcionado y triste.
-Mia, yo… yo desprecié a Alexandra por tu causa.
-Nadie te pidió que lo hicieras, podrías haber andado con las dos al mismo tiempo pero fue tu conciencia la que no te dejó hacer eso-Espetó ella con una mirada fría-Mira, no… quiero amargarme el día hablando sobre este asunto, me voy al castillo.
Le dio la última mirada de cólera y se puso a caminar, dejándolo solo, sin saber qué pensar. Desde hace días que Mia estaba extraña, no quería juntarse con él en la torre de Astronomía, no quería hacer nada con él. Eran las dos de la tarde y no había tomado ni desayuno, Mia se había ido y estaba solo.
Desde que había empezado la relación con ella, la gente ya no se le acercaba, Lysander estaba cada vez más lejos de él, Albus ya no le hablaba, se había ganado aquella golpiza que William Flemming le había dado y notaba que la gente, en especial las chicas, lo miraban con odio. Es que el golpe que le había dado a Alexandra era tan feo, tan bajo, tan sucio que la mayoría de las chicas solidarizaba con ella.
Miro el lugar en donde Alice charlaba junto a Rose. Alice ¡Qué diferente era de Mia! Su largo cabello castaño le caía hasta la mitad de la espalda, su voz era tranquila, su trato era amable. Lorcan no entendía cómo dos personas podían ser tan iguales y tan diferentes al mismo tiempo.
-Parece que discutieron-Murmuró Rose al ver que Mia se devolvía al castillo.
-¿Si? Pues me alegro-Alice sonrió de forma extraña-Ya bastantes problemas han causado.
-Tal vez no hicieron lo correcto pero no se merecen tanta hostilidad-Opinó Rose-Digo, después de todo, Alex y él nunca fueron novios.
-Si, pero estaban a punto de serlo. Además, la vida de Lorcan va de lo más bien, ¿no? tiene lo que quería.
-No tiene amigos, se peleó con medio mundo, su hermano lo odia ¡Oh si! *Tiene una vida muy dulce-*Dijo Rose de forma irónica.
-Si tu jardín tiene gnomos no esperes que te traten con amabilidad-Dijo Alice a modo de metáfora-Si haces algo malo no esperes recibir un premio. Lorcan tiene lo que se merece… y Mia tambien.
Rose miró a su amiga con disimulo. Nunca antes la había escuchado hablar de Mia de esa forma con… con tanto odio.
-Bueno, cambiemos de tema-Propuso Rose-¿Con quién iras al baile?
-No lo sé, aun no he elegido a nadie-Contestó Alice.
-Hola chicas.
Lysander estaba allí.
-Hola Lysander-Lo saludó Rose-¿Y Albus? Me dijo que tenían terminar un ensayo.
-Ya lo terminamos-Respondió Lysander mientars se sentaba en el césped-No es por presumir, pero no necesitamos de mucho tiempo para terminar una tarea.
-¡Oh, qué modestia!-Se burló Alice con una sonrisa-Apuesto a que también son rápidos para conseguir pareja para el baile.
La sonrisa de Lysander se desvaneció.
-Aun no tengo pareja.
-¡Mira nada más, qué coincidencia!-Dijo Rose-Alice tampoco tiene, ¿no es así, Alice?
Ella asintió.
-Pero aún no entro en desesperación así que solo esperaré a que algun chico ciego, sordo y mudo me invite.
Los otros dos rieron.
-Bueno, si un día antes del baile aun no tienes pareja, házmelo saber-Dijo Lysander-Podríamos ir juntos y evitarnos el bochorno de ir solos.
-Suena bien-Dijo Alice con una sonrisa-Trato hecho.
-Hola-Dijo una voz. Rose miró y vio que Scorpius estaba allí.
-Hola-Contestó con una sonrisa. Él sonrió de vuelta pero no se atrevió a sentarse junto a ellos.
-Scorpius, te presento a Alice Longbottom y a Lysander Scamander-Murmuró Rose, esperando con todas sus fuerzas que Lysander no se mostrara hostil con Scorpius.
-Hola-Saludó Alice con una sonrisa.
-Rose… esto es algo tonto, la verdad, ya los conozco-Murmuró Scorpius cuando se sentó a su lado en el césped.
-Si, pero no de manera formal-Argumentó ella-Y déjame recordarte que hicieste lo mismo cuando me presentaste a tu hermana, ¿recuerdas?
-Hola Scorpius-Saludó Lysander después de unos segundos. Rose suspiró aliviada.
-Hola.
-Así que ¿irás al baile de Halloween?-Le preguntó Lysander.
-Si, así es-Contestó Scorpius, aliviado de que el chico no lo hubiese mirado feo-Rose insistió.
-¡Ah, solo un poco!-Dijo ella con modestia-Recuerda que lo hice por tu hermana así que puedo dejarte afuera tranquilamente si sigues diciendo por ahí que fui yo quien te obligó a ir-Agregó ella en tono de broma.
-Bueno, de todas formas tenemos que darte las gracias por eso, Scorpius-Dijo Alice riéndo-Gracias a ti, ahora Rose irá al baile y no se quedará por ahí, haciendo ñoñerías.
Scorpius y Lysander soltaron una risa.
-Ya Alice, no me avergüences-Dijo Rose poniéndose roja-Además, con todo esto de la organización del baile, no sé si vuelva a ir a un baile ¡Son tantos detalles!
Diez minutos después, se pusieron de pie y se pusieron en camino para entrar al castillo.
-Gracias Lysander-Murmuró Rose en voz baja mientras que Alice charlaba con Scorpius.
-¿Por qué?-Preguntó el confundido.
-Por no ser grosero con Scorpius, como casi todos los demás-Se explicó ella.
-No hay de qué, Rose. Malfoy es una buena persona. A decir verdad, quería hablarte sobre eso.
-¿Si?
-Si. Rose, no dejes que nadie se entrometa en tu vida, tu eres libre para ser amiga de quien tú quieras y ni Magnus ni Alexandra pueden interferir en eso.
Rose lo miró. Lysander siempre tenía las palabras justas para cada ocación, él y Gita daban buenos consejos.
-Gracias Lysander.
Albus estaba en la sala común, esperando ociosamente la hora de almorzar. No tenía trabajo que hacer, estaba al dia en todo. Menos mal. La cantidad de deberes ya se había acumulado en su escritorio y por fin había terminado con todo.
-Hola Al-Cyrus McAdams se sentó a su lado.
-Ah, hola… ¿te ocurre algo? Suenas algo triste.
-Si-El chico suspiró-Acabo de invitar a tu prima a dar una vuelta spor el lago y me rechazó… otra vez.
Albus miró a su compañero con algo de lástima. Cyrus estaba enamorado de Rose desde fines del año pasado: le había regalado flores, la había invitado muchas veces al pueblo y nada, Rose seguía sin interesarse en él.
-Lo siento-Murmuró Albus-Sé que Rose puede ser difícil en el trato, ¿te dijo algo?
-Nada, ese el problema-Cyrus miró por la ventana-Sigue sin mirarme Al, creo que tendré que tirar la toalla.
Albus estaba a punto de hablar cuando la puerta del retrato de abrió y Alexandra apareció en el umbral. De inmediato varios chicos se dieron vuelta a mirarla.
-Hola chicos-Saludó ella con una sornisa-Vamos al Gran Comedor, creo que el almuerzo estará listo dentro de muy poco… Cyrus, ¿estás bien? te ves triste.
-Si, algo así... me voy a comer, los veo al rato.
Se puso de pie y salió cabizbajo del lugar.
-¿Qué le pasa?-Preguntó ella cuando la puerta se cerró.
-Rose-Contestó el de forma simple.
-¡Ah, ya veo! pobre, no tiene la más mínima oportunidad con ella, Rose nisiquiera lo mira.
-Bueno, si a ella no le gusta no se puede hacer nada más-Contestó Albus de forma sabia.
-Si, tienes razón.
Albus se quedó unos instantes mirando a la chica mientras ella seguía hablando del tema de Rose-Cyrus. Desde hace días que estaba teniendo sueños con ella y eso lo hacía sentirse incómodo… pero de una forma agradable. Siempre que la vaía venir, le daba algo en la boca del estómago y se quedaba mudo, sus ideas no se conectaban de forma correcta, le temblaba un poco la voz, en fin, un desastre total.
¿Se estaría enamorando de ella? La conocía prácticamente desde que tenía un año, sus padres habian sido compañeros en Hogwarts, habían jugado juntos, prácticamente se criaron juntos. Nuca antes le había pasado esto con ella antes. Desde que podía recordarlo, Alexandra siempre había sido bella, pero Albus nunca lo había visto desde otro ángulo, era algo que siempre había estado allí, como la inteligencia de Rose o el sentido del humor de Roxanne. Pero Albus no se sentía atraído por ella solo por eso: podía hablar con ella tan bien como con cualquier persona, era graciosa, inteligente y muy divertida.
-… Entonces, ¿qué dices?
Albus sacudió la cabeza.
-¿Qué?
-¿Qué dices? ¿Vamos a comer o no tienes hambre?
-¿Hambre? Alex, yo y Hugo nacimos comiendo-Respondió él sonriendo-Vamos.
-Alex, quería preguntarte algo-Murmuró le cuando salieron de la sala común.
-Dime.
-Tu y Alice… ¿aun están enojadas?
-Si-Respondió ella de forma seca-Lo que Alice hizo es imperdonable.
-Lo sé, pero ¿no crees que ya tuvo sufieciente castigo?-Argumentó Albus-Imagínate, no pudo organizar al baile, ¿no crees que es suficiente malo?
Alexandra se quedó pensado en el asunto. Alice era muy parecida a ella: le gustaban los bailes, hacer cosas divertidas, tenían el mismo estilo para vestir, etc. Ella y Alice iban en el mismo carril, todo lo contrario a Rose, que parecía vivir en otra galaxia, nunca coincidían en nada. Compartían los mismos libros, pero a la hora de analizar lo que habían leído, tenían opiniones totalmente encontradas. Rose se burlaba de su gusto por la moda, su amor por organizar actividades extra escolares y su hábito de encontrarle el lado bueno a todo. Por otro lado, Alex se burlaba de ella por las horas que pasaba enterrada bajo toneladas de libros, sus investigaciones de verano acerca de goblins, vampiros, quimeras y alquimia antigua, por su agudo sarcasmo y la tendencia de ver lo negativo de las cosas. Rose le decía que era importante que gente jóven, como ellos, expusiera sus puntos de vista antes temas de invetigación y Alex le decía que para eso estaban los investigadores profesionales; Rose le decía que perdía su tiempo organizando fiestas y esas cosas y Alexandra le decía que tenía que ser más sutil con la gente porque a no todo el mundo le gustaba que le dijesen la verdad sin anestesia. La discusión se prolongaba y ambas se perdían en una oratoria confusa que las dejaba agotadas, acusándose mutuamente de ser más testaruda de que mula, pero al final se reían de ellas mismas, se daban las buenas noches y se dormían con la seguridad de que, por muy diferentes que fuesen, siempre serían amigas.
-Si, creo que Alice debe estar furiosa por dejar que Rose organizara la fiesta en su lugar-Murmuró Alex con una pequeña sonrisa-Pero eso no quita que lo hizo estuvo mal.
-Lo sé, pero creo que ya pagó por eso-Murmuró Albus-Vamos, perdónala, me choca verlas peleadas.
-No lo sé, esto me tiene muy mal aun… no puedo creer que Lorcan me creyera un estúpida-Agrgó repentinamente enojada.
-Ya, no pienses en eso, ya te dije que Lorcan es un patán-Dijo Albus-No entiendo cómo te fuiste a fijar en un tipo como ese.
-Ya Al, ya sé que me equivoqué con Lorcan y ahora lo estoy pagando… pero olvidémonos de ese asunto: la fiesta de Halloween es la próxima semana y quiero saber qué vas a ponerte.
-Ya sabes cómo soy para eso, Alex, iré de negro.
-Perfecto, yo iré a amarillo asi que estamos bien.
Habían llegado al Gran Comedor, en donde estaban los chicos sentados en la mesa de Gryffindor. Llegaron justo para escuchar un chiste de Roxanne.
-… Entonces el vampiro de le dice a la chica: ¿quieres que te corte las venas o prefieres que te las deje largas?
Todo el mundo soltó una estruendosa carcajada.
-Hola Magnus-Lo saludó Molly.
-Hola.
-Hey, esteee, me estaba preguntando, ¿ya tienes pareja para el baile de Hloween?-preguntó ella.
-No, aun no-Respondió de forma alicaída pero de pronto la miró y sonrió-¿Qué te parece si vamos juntos?
-Eso sería genial-Murmuró ella con una sonrisa-No quiero ir sola… otra vez.
-Iremos juntos y asunto concluido-Dijo Magnus con una sonrisa. El y Molly se llevaba muy bien, los dos eran callados y no muy dados a hablar, no tenían muchos amigos y no porque fueran antipáticos ni nada por el estilo, sino porque eran algo tímidos.
Magnus se giró y vio que Rose estaba a su lado
-Rose, ¿podemos hablar?-Le preguntó en forma seca.
-¿Sobre qué?-Preguntó ella de forma sospechosa. Si volvía tocar el tema de Malfoy…
-¿Podemos?
Rose frunció el ceño y se puso de pie para salir detrás de el del lugar.
-¿Qué pasa ahora, Magnus?-Le preguntó con los brazos cruzados cuando estuvieron en el Hall.
-¿Me quieres hacer el favor de explicarme qué diablos fue eso de andar presentándo a Malfoy a todo el mundo?
-¿Presentar?-Preguntó Rose confundida-¿Qué quieres decir?
-¿Qué significa eso de andar presentándo a Scorpius en todos lados y a todos?
-¡No es nada!-Replicó ella enojada-Solo se lo presenté a Alice y a Lysander.
-Ellos ya lo conocen, Rose, no es necesario que andes por todos lados, anunciándolo-Dijo el chico de forma cortante.
-Mira, no me interesa saber lo que piensas acerca de él, ya dejaste tu punto muy claro en otro día-Dijo Rose enojada.
-¿Por qué estás haciendo esto, Rose?-Preguntó el de una forma extraña.
-¿Haciendo qué?
-¡Esto! Andar con Malfoy para arriba y para abajo todo el día.
-¡Yo no ando con él para arriba y para abajo!-Contestó ella más enojada que antes-¿Por qué no puedes aceptar que Scorpius y yo somos amigos y listo?
-¡Ah, claro, pretendamos que todo está bien y vayamos de pesca!-Exclamó Magnus-Sabes que las cosas no están bien, Rose, desde un tiempo a estar parte estás… rara.
-¡Wow! Eso es mucho, considerando que soy un fenómeno. Mira Magnus, lo unico que estoy intentando es mostrarle algo de amabilidad a Scorpius, eso es todo.
-¡¿Pero por qué tienes que ser tú?! ¿Acaso no hay nadie más en este lugar con un alma tan caritativa como la tuya?
-¡Para con esto!-Rose ahora estaba enojada, muy enojada-Te lo he dicho cien millones de veces ¡El no es igual a su padre! ¡Pero claro, no puedes dejar pasar la oportunidad de humillarlo, ¿cierto?!
-Sabes que no es eso.
-¡Bueno, pues entonces deja de hostigarme con el tema, por favor!-Rose tomó aire para calmarse-¿Sabes cómo se siente él cada vez que alguien le recuerda lo que su padre y su abuelo hicieron? ¿Tienes alguna idea de lo mal que se siente cuando alguien le recuerda a los padres de Teddy Lupin o a algun familiar muerto? ¡Scorpius ha pasado la vida entera escuchando humillación tras humillación sin decir nada, sin defenderse y eso no es justo! ¿O acaso a ti te gusta que siempre te comparen con tu padre?
-Mi padre…
-Tengo perfectamente claro cómo es tu padre, Magnus, es una muy buena persona, leal, valiente, igual que mi tío Harry y mis padres, eso lo sé, Magnus, créeme que lo sé. Pero eso no tiene nada que ver con nosotros ¿Cómo no entiendes que la Segunda Guerra, Voldemort y los Mortífagos ya son cosas del pasado? Además, ni tú ni yo ni Scorpius habíamos nacido.
-No necesito haber vivido todo eso para darme cuenta de ciertas cosas, Rose, y una de ellas es que TODOS los Malfoy están podridos hasta las entrañas.
-¿Por qué lo atacas sin provocación alguna?-Le preguntó ella enojada. Magnus la miró y avanzó hacia ella haciendo que ella retrocediera unos centímetros. Se vía realmente alterado.
-¡Porque me CHOCA que seas amiga de él! ¡Por eso!
-Bueno, pues él es mi amigo y no voy a dejar de serlo porque a ti te da la gana-Respondió Rose-¿Qué te sucede? Nunca antes habías actuado de esa forma y menos conmigo, ¿acaso te hice algo?
-Por supuesto que no-Murmuró el, suavizando su tono-Es que… es que no confío en Malfoy, eso es todo.
-¿Por qué?
-Porque sé que trama algo, algo turbio.
-¿Y cómo llegaste a esa brillante conclusión?
-¡No lo sé! Es que hay algo raro en todo esto.
-¿Qué hay de raro?
-Mira, has pasado casi sies años aquí y nunca, nunca antes te habías acercado a él-Explicó Magnus-Nunca le habías dirigido la palabra o charlado con él y ahora resulta que son los mejores amigos del mundo, ¿no te parece raro?
-¡No!-Dijo ella-Es completamente normal que dos personas sean amigos, no veo nada de malo en eso.
-Pues yo si. Yo… creo, estoy seguro de que él se acercó a ti por otra razón.
-¿Y cuál sería esa razón según tú?
-Para herirte, Rose, para hacerte daño. Su padre le puede hacer dado instrucciones para hacerte algo malo.
Rose lo miró por unos segundos y rompió a reir.
-No sabía que tuvieras tanta imaginación ¿Herirme? ¿A mi? ¿Y de qué modo podría hacerlo? No es por presumir, pero el año pasado gané el concurso de duelo por si se te olvida.
-No lanzándote una maldición, eso sería muy evidente…-Magnus miro a Rose de una forma extraña-Quiere herirte Rose, lo sé, él… él quiere que confíes en él, que… el quiere tenerte, ¿cómo no lo ves?
La chica frunció el ceño.
-¿Tenerme? ¿Qué quieres decir?-Preguntó ella-¿Qué me…-Aquello era difícil de decir en voz alta-¿Él quiere que me enamore de él?
-Si, me temo que si.
Aquello era maquiavélico, siniestro, oscuro, turbio. Jamás se la habría pasado algo así por la mente.
-Creo que estás en un error, Magnus, en uno muy grande-Dijo al fin después de unos segundos de silencio-¿Cómo va querer hacerme daño haciendo una cosa así? El no es así, Magnus, en el poco tiempo que llevamos siendo amigos lo he aprendido a conocer y sé… estoy segura que una cosa así es imposible ¿de dónde diablos has sacado esa monstruosidad?
Pero él no dijo nada y se dedicó a mirarla.
-Voy a volver adentro-Dijo ella-¿sabes qué? Me cansé de tus infatiles actitudes, me cansé de que trates de controlar con quién me junto y con quien no, eres mi amigo Magnus, no mi novio y si lo fueses, tampoco te dejaría controlar mi vida.
Lo miró con furia se volvió a entrar al Gran Comedor, dejándo a Magnus parado allí, igual de furioso. Rose no sabía lo que decía, ella no sabía quién era Malfoy en realidad, la había engañado con su postura de niño bueno y ella había caía en aquella trampa. Estaba seguro de que intentaría hacerle daño de alguna forma u otra, había algo raro en su actitud de acercarse a Rose, nunca antes lo había hecho antes ¿Por qué ahora? ¿Por qué?
¿Por qué ahora Malfoy quería ser amigo de Rose? El chico trataba a todo el mundo bien incluso a Alexandra, quien lo odiaba tanto como lo hacía él, Magnus.
Entonces, ¿Qué era lo que planeaba? ¿Qué quería? ¿Qué lograba él acercándose a Rose, siendo su amigo? ¿Quería… enamorarla y hacerla sufrir? Eso no lo permitiría, antes mataría a aquel idiota, antes de que le pusiese un dedo encima a ella. De pronto se sintó furioso con aquel mequetrefe, ¿quién era él para venir a usurpar su lugar en la vida de Rose? Magnus era su mejor amigo, Rose le contaba todo a EL, no al imbécil de Malfoy, Magnus era su mejor amigo no aquel fantoche que hacía creer a todo el mundo que era un buen chico. Cada segundo que ellos dos pasaban juntos, Magnus lo sentía como una traición hacia él.
Si, Rose lo habia traicionado, ahora Malfoy era su mejor amigo y no él, ahora era con Malfoy con quien reía y no con él, con el charlaba de Quidditch y no con él.
A medida que el bosque prohibido comenzaba a asomarse, Magnus se sintió más convencido de que Malfoy se traía algo entre manos y él o descubriría, lo pondría en evidencia ante Rose.
Si, él desenmascararía a Scorpius Malfoy y lo haría enfrente de Rose para que se diera cuenta, de una vez por todas, que él no era quién decía ser.
-¿Rose? ¿Qué paso?-Le preguntó Alex cuando volvió a sentarse en la mesa.
-Magnus ¡Arrrggg, otra vez con lo mismo!
-Malfoy.
-Si ¡Es que no puedo entender porqué diablos está empeñado en declararle la guerra!
Alexandra guardó silencio. Desde hace tiempo que Magnus estaba raro, enojado todo el tiempo y ella sabía extactamente porqué: la amistad de Rose y Malfoy.
Para ser sinceros, Alex no entendía porqué Rose ahora era íntima amiga de Malfoy, ellos, después de todo, apenas si se conocían y Rose estaba tirando por la borda su amistad con Magnus por culpa de Malfoy, quien dicho sea de paso no le caía nada de bien. Su padre le había contado historias realmente escalofriantes sobre Draco Malfoy y Alex había, como Magnus, heredado el prejucio.
No entendía porqué Rose se empecinaba en ser amiga de aquel… sujeto. Ella tenía amigos, no muchos, pero si muy leales: Alex, Alice, su primo Albus, Lysander… y Magnus. Alexandra no entendía porqué Rose necesitaba tener más amigos y menos de la clase de personas como Malfoy.
No, Alexandra estaba convencida de que era otro el motivo por el que Rose era amiga de Malfoy: al ver que todo el mundo lo odiaba, ella estaba empecinada en llevarle la contra a todo el mundo, incluso a Magnus. Sabía que Rose era testarda como una mula y que si algo se le metía en la cabeza, no había quién se la hiciera cambiar de opinión.
-Rose… ¿no será que esto es una cuestion de egos?-Le preguntó cuando comenzaban a comer.
-¿De egos?-Preguntó ella confundida-No veo qué tiene que ver el ego aquí.
-¡Vamos Rose, reconócelo! Sabes que adoras llevarle la contra a todo el mundo, en especial a Magnus.
-¿Qué? ¿Crees que estoy haciendo todo esto… para fastidiar a Magnus?-Preguntó Rose enojada-¿Cómo pudes pensar algo así? Jamás, jamás haría algo para lastimar a Magnus, lo quiero como si fuera mi hermano, sería incapaz de ser tan… tan maquiavélica al usar a Scorpius para jorobar a Magnus ¿Cómo se te ocurre pensar una cosa así?
-Lo siento, de verdad, es solo que yo…
-Mira Alex, si no te agrada Scorpius, está bien, pero por favor, no pienses que este es un juego para mí porque no lo es.
Le dio una última mirada de enojo y se fue del lugar.
-¡Rose! ¡Rose, espera!
Pero ella sa había salido del Gran Comedor a grandes pasos.
-¡Hey Rose!
Una voz distinta la llamaba. Se dio media vuelta.
-¡Ah, hola!
Scorpius la lancanzó cuando subía por la escalera de mármol.
-¿Estás bien?
-Si, algo por el estilo.
-Lo siento, ví cómo discutiste con Alexandra y… bueno, no es difícil adivinar el porqué.
-Bueno, supongo que es inevitable. No sé porqué todos están determinados a hacerme la vida imposible.
-Todo esto es mi culpa-Murmuró el a modo de disculpa.
-¡No! nada de esto es culpa tuya, Scorpius-Dijo ella parándose en seco y mirandolo a los ojos-Por favor, quiero que me prometas algo.
-¿Qué cosa?-Preguntó el también deteniéndose en medio del pasillo.
-Pase lo que pase, oigas lo que oigas… huelas lo que huelas-Scorpius soltó una risa-No dejes que mis amigos te amarguen el día, por favor, lo último que quiero es que sientas culpable con todo esto. No es culpa de nadie. Nadie elige de quien ser amigo ¡Mírame a Alexandra y a mí! Somos totalmente distintas, cuando ella dice blanco yo digo negro, pero las cosas que tenemos en común son más poderosas que las que nos separan. Quiero que eso lo tengas en cuenta-Ahora lo miraba directamente a los ojos, sin pestañear-Quiero que me prometas que no dejarás que las cosas que nos separan sean más fuertes que las que tenemos en común, ¿ok?
-De acuerdo-Murmuró él sonriendo-Gracias, no sabes lo que esto significa para mí… lo que amistad significa para mí.
Rose sintió que se ponía roja. Ella no era la clase de persona que gritaba lo que sentía a los cuatro vientos, como Alexandra. Rose decía a menudo que era del tipo de persona que sufre en silencio… y de las que se alegraba en silencio, también.
-Disculpa por ser ñoño-Dijo él entre risas-Pero es lo que siento.
-No te preocupes, creo que te estás trasformando en uno más de mis amigos emocionalmente reprimidos.
-¿Uno de tus amigos también estalla en emociones?-Preguntó él.
-Alex-Respondió Rose-No puede estar un día sin hablar sobre sus sentimientos. Yo soy directa en muchas cosas pero en lo que se refiere, ya sabes, a los afectos, no soy muy dada a las expresiones públicas de cariño.
-Así que ¿jamás te veré disfrazada de cupido y gritando "Los amo a todos"?
-Nunca. Creo que sería más probable que veas disfrazada de ogro y gritando *"¡Púdrete mundo!"-*Respondió Rose con una sonrisa-Bueno, me tengo que ir. Aun tengo trabajo que hacer en la biblioteca.
-Claro, bueno, nos vemos.
-Adiós.
Rose sonrió y se fue hacia la sala común para sacar sus cosas y terminar su tarea.
Durante el fin de semana, Magnus y Rose no se dirigieron la palabra. Estaban tan enojados el uno con el otro que Alice se había cansado de tratar de hacer que volvieran a ser amigos y finalmente tiró la toalla. Es que el tema de Scorpius tenía a Magnus furioso y Rose no estaba dispuesta a hablar con él otra vez a menos que cambiara de opinión. Alice pensaba que era más fácil convencer de bajar la cabeza a dos hipogrifos enojados que lograr que Rose y Magnus se arreglaran.
Como el 31 de octubre ya estaba cerca, las chicas comenzaron otra vez con la histeria colectiva por conseguir un buen vestido y un antifáz para la fiesta de Halloween, así que comenzaron a seguir a Alexandra por todo el castillo para que les prestara las carpetas con los diseños de la tienda. Se veía bastante hastiada.
-Esto se está saliendo de control-Dijo Lily el martes por la mañana. Una docena de chicas rodeaba a Alexandra y no la dejaban tomar desayuno.
-No me sorprende, Alex siempre está ocupada con estas cosas-Murmuro Pippa mientras tomaba leche. Aquella mañana se había ido a tomar desayuno a la mesa de Gryffindor-Mi prima es un imán para estas cosas.
-Todas las chicas están locas por un vestido-Apuntó Lily-Menos mal que los nuestros ya están listos.
-¡Dios! ¿Qué demonios pasa aquí?-Preguntó Rose con el ceño fruncido al ver un grupo de chicas que estaba alrededor de Alex, preguntandole cosas sobre el baile y sobre los vestidos-Disculpen…-Las chicas la miraron algo asustadas- ¿Pueden hacer el favorde irse de aquí?-Ahora su voz era falsamente cortés-Alexandra estará encantada de responder sus preguntas sobre los vestidos y el baile y todo lo demás, pero ahora tiene que tomar desayuno para tener las suficientes energías para lidiar con gente estúpida que pregunta sobre vestidos y bailes. Vuelvan mas tarde, es decir, nunca. Adiós.
Las chicas la miraron con enojo y se fueron hablando sobre el baile.
-Gracias-Le dijo Alex con una sonrisa-Ya me estaban hartando.
-De nada.
-Aunque no fuiste muy gentil al pedirles que se fueran.
-Alex, la gente irracional necesita argumentos irracionales, mantenlo en mente-Dijo Rose tomando zumo de calabaza-Y tengo que decirte que si sigue lloviendo así, tendremos que hacer el baile en el fondo del lago.
Alexandra miró hacia el techo. La noche anterior se había desatado una tormenta con rayos y truenos incluidos y no había dormido muy bien que digamos. Por alguna razón siempre le costaba dormirse cuando había tormenta.
-Si, creo que si. Bueno, esperemos que se despeje un poco-Murmuró ella. Estaba en eso cuando vio que Lorcan caminaba hacia la mesa de Ravenclaw… solo. Desde hace unos días que lo veía caminado solo, comiendo solo, llendo a la biblioteca solo.
-Parece que a alguien se le perdió algo-Dijo Alex en voz baja.
-¿Quién?-Preguntó Rose, siguiendo la trayectoria de la mirada de su amiga-¡Ah, Lorcan! Si, ahora que lo dices, hace días que lo veo solo, nisiquiera charla con Lysander.
-Me preguntó porqué su noviecta lo habrá botado-Dijo Alex de forma burlesca-Alo mejor ya se buscó a otro.
-¿Ves que yo tenía razón?-Le dijo Rose-Mia y Lorcan tienen una relación tipo yogurt.
-¿Relación tipo yogurt?-Preguntó Alexandra divertida.
-Claro, una relacion como la de ellos tiene fecha de vencimiento, como el yogurt, y ya sabes lo poco que se demora en yogurt en ponerse rancio-Explicó Rose.
-Jajajaja, las ocurrencias tuyas, Rose ¡Una relación tipo yogurt! ¡Qué gracioso!
-Ahora tienes que estar lista para que Lorcan vuelva a perdirte perdón-Le dijo Rose.
Alex la quedó mirando.
-¿Pedirme perdón? ¿Él? No creo que Lorcan se tan valiente… o tan iluso para hacer una cosa así.
-¿Ya no sientes, ya sabes, nada por él?-Le preguntó Rose en voz baja.
-¿Sabes? He estado pensado en el asunto y llegué a la conclusión de que no, ya no siento nada por el. La incredulidad dio paso a la rabia, la rabia a la negación, la negación a la recapacitación y la recapacitación al olvido. Creo que Magnus tenía razón sobre eso, era mi ego y no mis sentimientos los que estaban heridos.
-¿Magnus te dijo eso? ¡Wow! Podría aplicar toda esa sabiduría y tratar de arreglar las cosas entre nosotros.
-Rose, sabes que eso no cambiará.
-Si, creo tienes razón-Aceptó Rose con un suspiro mientras Magnus se acercaba a la mesa. Le dio una mirada de desprecio y se sentó al lado de Albus.
-Hola Magnus… ¡Diablos! ¿dormiste bien?-Le pregunto al ver sus ojeras.
-Si, algo así.
-¿Rose y tu siguen enojados?
-Si, algo así.
Albus lo miro durante unos segundos y se dio cuenta de que la charla no era bienvenida. Se dio vuelta para charlar con Alice.
-Hey Alice, ¿ya tienes pareja para el baile?
-Sip, iré con Lysander.
-¿Con Lysander?
-Si, digo, la gente ya se acostumbró a ver a Mia y Lorcan juntos así que no será novedad vernos en el baile-Dijo Alice-¿Y tú? ¿Con quién irás?
-Con Alex.
-¡Vaya! No lo sabía. A decir verdad, nunca te había visto tan entusiasmo con un baile, ¿te ocurre algo?-Le preguntó ella de forma aguda. Ella era igual que Rose, la mayoría de las veces daban el el clavo sin saberlo.
-Ejem, no, no me pasa nada-Respondió él-Solo me estoy poniendo en la onda.
-Jajajaja, si Albus, se me había olvidado lo cool que eres.
-Si, como si tú necesitaras ser más cool-Interrumpió Rose con una risita-¿Ya viste quién salió en El Profeta otra vez?
Ella tenía el ejemplar matutino del periódico y lo agitaba delante de su primo. Albus lo tomó y se vio a sí mismo en la página de Vida Social. Le habían tomado una fotografía en La Espada en la Piedra la semana ante pasada, cuando tuviero permiso para ir a Hogsmeade.
-Esto no es nada cool-Musitó Albus dejándo el periódico a un lado.
-¡Vamos Al! ¡Es genial salir en El Profeta!-Dijo Alexandra con una sonrisa-Yo tengo todas mis apariciones.
-¿Tienes todos los recortes de tus apariciones en la prensa?-Le preguntó Rose de forma incrédula.
-¡Claro que si! Es una buena forma de corregir detalles en el vestuario-Explicó ella. Todos sacudieron us cabezas y volvieron a su desayuno.
Mientras Rose reía, Magnus la miraba con disimulo. No sabía cómo acercarse y pedir perdón. Pese a eso no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer y sabía que ella tampoco.
-¿Ya tienes pareja para el baile?-Le preguntó Lily a Hugo cuando llegó a la mesa.
-Aun no-Respondió el sonriendo-Pero no estoy preoupado, es mejor ir solo.
-¿Ah si?
-Si, podré bailar con todas las chicas y no solo con una-Contestó Hugo de forma pícara, aunque él sabía que esa no era la verdadera razón. La razón para ir solo era que se lo había pedido a Phillipa pero ella ya tenía pareja: el super popular Jack Steward, también de Ravenclaw. Louis iría con Serena Baskerville, su compañera de Gryffindor; mientras que Alan Butcher, su otro amigo y compañero de Gryffindor iría con Lily.
-Jajajaja-Se rió su prima al escuchar su explicación-Pero creo que tú y Pippa deberían haber ido juntos.
-No empieces con lo mismo, Lily-La cortó Hugo tomándo su leche.
-¡Oh, vamos Hugo! ¿Cuándo le dirás…-bajó el tono de su voz-cuándo le dirás lo que sientes por una vez por todas?
Solo había dos personas en el mundo que sabían lo que le pasaba con Phillipa: Lily y su hermana Rose.
-No lo voy a hacer nunca, Lily-Respondió él-Eso no cambirá nada.
-Yo creo que si.
-De cualquier forma ella va con otro al baile. Asunto terminado.
Lily no dijo nada más pero seguió pensado en que su primo hacía mal guardándose lo que sentía por Pippa.
La relación entre ellos dos era muy extraña: un día podían estar de lo más bien, muy amables el uno con el otro, pero había otros días en que los dos peleában por cualquier pretexto, que era mejor no salir porque hacía mucho frío, termina tu tarea, Hugo, es para mañana, que no te metas en mis cosas, ya tengo a Rose que se encarga de regañarme, que no era legal copiar en los exámenes, que no era bueno que se pasara todo el día estudiando, que no puedo entender cómo demonios logras pasar las materias si nunca te veo estudiar y dale y dale y dale con la cantaleta hasta que cada uno partía por su lado, enojados y dos días después de pedían disculpas y volvían a ser amigos otra vez. A Hugo, sin embargo, le gustaba verla enojada porque le parecía que se ponía más bonita.
Estaban terminando de comer cuando sonó la campana para entrar a clases.
-Vamos, estamos atrasadas-Le dijo Dominque a Molly-Tenemos Herbología y el camino es largo.
Molly asintió y las dos salieron apresuradas del Gran Comedor.
-¿Y Will?-Le preguntó Molly mientras salían por la puerta de roble de la entrada.
Dominque suspiró. No había visto a Will desde el sábado en la mañana, ya que después de mandarle el mensaje por el Galeon no había vuelto a juntarse con él y él tampoco la buscó. Solo por Magnus y Amir supo que su novio se había escapado a La Casa de los Gritos y había llevado con él dos botellas de Whisky de Fuego. Los chicos no supieron decirle si iba solo o con alguien más y eso era lo peor: Dominique tenía la sospecha de que William se había escapado con alguna chica y si llegaba a confirmarla ahora si que mandaría a Will al diablo… y le daría una lección a aquella zorra, fuese quien fuese.
-No sé nada de Will desde el sábado en la mañana-Respondió al fin-Y para ser sinceras, no me importa mucho.
-Pensé que las cosas entre ustedes estaban bien.
-Están bien-Aeguró Dominque.
-No lo parece-Murmuró Molly de forma escéptica.
Dominque no dijo nada hasta que llegaron a los invernaderos. Ese día tenían clase con los de Hufflepuff. Genial, como su necesitara verle la cara a la buscona esa de Rain.
-Hola Dominique-La saludó Beatriz Blake de forma amable.
-Hola-Saludó ella-Oye, supe que Alexandra te invitó al baile.
-Si, fue muy amable de su parte-Respondió ella sonriendo mientras que su blanca piel relucia de forma extraña en la lluvia. Siempre que Dominique miraba a la chica, se sentía algo incómoda y no era que le cayese mal ni nada por el estilo, pero era una sensación extraña… como si Beatriz fuese peligrosa… en algun extraño e inexplicable sentido.
-Adentro chicos-Murmuró la profesora Cohn haciendo que los chicos entraran.
Dominque se puso al lado de Molly a trabajar en la belladona de ese día. Miró a su alrededor y vio a Joyce Baudelaire, también de Gryffindor, charlar alegremente con Leonor Santa Maria. Más allá Summer Hurd-Wood se reía de una broma de Jake White, mientras que Magnus Longbottom estaba perdido en sus pensamientos y Seth Prewett bromeaba con Adolf Greenberg.
-Pase señorita Weasley-Murmuró la profesora después de unos minutos. Dominque miró la entrada del lugar y vio que Roxanne había llegado. Caminó hasta donde estaban sus primas y se puso los guates protectores para trabajar en la belladona.
-¿Has visto a Will?-Le preguntó apenas llegó a su lado.
-No-Respondió ella-No lo he visto desde ayer por lanoche, después de cenar.
Dominque frunció el ceño, pensado en el aunto… si volvía a hacer lo mismo AHORA si que lo mandaría a volar.
-¡Mira, ahí viene!-Le susurró su prima. Alzó la vista y vio que su novio entraba en el invernadero después de darle las excusas a la profesora. Se puso al lado de Magnus a trabajar de inmediato pero en ningun momento miró a Dominque.
-¿Es mi imaginación… o Will está con la resaca?-Susurró Molly a las otras dos. Roxanne y Dominique miraron al chico con más atención: estaba despeinado, con ojeras y los ojos hinchados, además de verse algo perdido.
-Nop, es algo peor-Dijo Roxanne de forma resignada-Will estuvo fumando aquella asquerosidad de Cannabis.
-¿Cannabis?-Preguntó Molly en un susurro-Pensé que ya nadie lo hacía.
-Créeme Molly, Will está lleno de aquella porquería, te lo aseguro, sé cuando ha fumado aquella cosa porque actúa como un idiota-Respondió Roxanne en voz baja.
Dominque no dijo nada y miró a Will, tratando de ver algo en él que la hiciese dudar. Esta segura de que la había engañado otra vez… estaba segura.
La clase se demoró en terminar, o así le pareció, mientras seguía mirando a Will de reojo. Cuando la profesora les dijo que ya podían irse a lavarse un poco al castillo, todos tomaron sus cosas.
-Will, ¿estás bien? Te ves algo… extraño-Le dijo Magnus cuando salían del lugar.
-No me pasa nada, estoy bien.
-Will, te dije que no fumaras esa porquería…
-¡Déjame en paz, Magnus, ocúpate de tus asuntos!
Magnus se quedó sin saber qué hacer, Will nunca había estado tan agresivo.
-¡Will!
Se dio media vuelta y vio que Dominque se dirigía hacia él.
-¿Estas bien?
-¿Por qué todo el mundo pregunta lo mismo hoy?-Preguntó enojado.
-Porque pareces un demente-Le dijo ella también enojada-¡Mírate! Estas todo despeinado, tienes los ojos hinchados y…-Lo olisqueó y luego se apartó con la nariz arrugada-Parece que hubieses pasado la noche entera vomitando.
-¡No es nada!-Se defendió él-Solo salí un rato con…
-¿Con quién?-Preguntó ella de forma aguda.
-Con nadie.
-¡Vamos William, estuviste a punto de decirlo!-Le reclamó ella-¡Dime con quién saliste anoche! ¿Fue con ella, cierto? Saliste con esa resbalosa de Rain Conrad.
-¡No!-Respondió el-¿Cómo se te ocurre? Pensé que ya habíamos aclaro ese asunto.
-¡Si, lo hicimos! Y es justamente por eso que te lo pregunto-Dijo ella comenzando a elevar el tono de voz. Algunos la miraron-No quiero volver a llevarme un sorpresa.
-No ocurrirá, te lo prometo-Dijo Will tratando con todas sus fuerzas de no vomitar-Mira, tengo que ir al baño… nos vemos más tarde.
No esperó la respuesta de la chica y se puso a caminar hacia el interior del castillo lo más rápido que pudo. El baño de chicos del primer piso estaba malo así que tendría que ir hasta el segundo piso. Genial.
Caminó lo más rápido que pudo y cuando vio el letrero de BAÑO delante de él, se echó a correr hasta llegar, abrió al puerta con fuerza y se metió en el baño que, por suerte, estaba vacío…
O al menos eso fue lo que él creyó.
Llegó hasta el cubiculo más cercano, abrió la puerta y cayó de rodillas mientras vomitaba violentamente en el retrete. Mientras lo hacía las imágenes de la noche anterior volvían a su cabeza con fuerza: La Sala Multipropósito… una copa… varias botellas... un bar en forma de madia luna… y ella que estaba subida en la mesa y bailaba con una botella de champagne en una mano y una pequeña pipa en la otra y reía, mientras él estaba abajo y la miraba, muerto de la risa producto de las fumadas en la pipa y el Whisky de Fuego.
-¡Jajajajaja! No… pensé que te quedara más de esa plantita, jajajaja-Decía ella mientras seguía bailando en la mesa y de la pipa salía humo.
-Soy una caja de sorpresas-Decía él muerto de la risa mientras tomaba más Whisky de Fuego y miraba a la chica-Tengo que… darte las gracias por haber venido… conmigo, estoy tan estresado. Siento haber llegado tarde a La Casa de los Gritos, pero tuve mucho que hacer.
-Lo sé-Murmuró ella riéndo y dejándo de bailar para sentarse en la mesa, frente a él-Will, no tienes para qué seguir fingiendo, ambos sabemos que no estás siendo feliz…-ahora acercó su rostro al de él-Tu y yo somos iguales, William, no tenemos que andar de pareja de nadie.
-¿Y Lorcan?-Preguntó él mientars tomaba más Whisky.
-¡Olvídate de Lorcan y mírame!-Ella ahora estaba más cerca-Tienes que dejarte llevar, Will, somos así… es, ¿cómo decirlo? Nuestra naturaleza. Te conosco desde que eramos niños y siempre has sido igual, siempre reprimiéndote.
-Pero ahora estás con Lorcan…
-¡No nombres a Lorcan, te dije que te olvidaras de él!-Dijo Mia con una sonrisa mientars posaba la pipa a su lado-Lorcan y yo no somos nada, Will, entre él y yo solo hay química, nada más que eso… ahora estamos hablando de ti no de él…-Ahora si boca estaba próxima a la suya-¿No crees que es emocionante? Vivir el momento, que nada importe, solo el ahora ¡Vamos Will, sabes que es cierto!-Ahora estaba riéndo como hace tiempo no lo hacía. Mia también reía lo tomaba más champagne de la botella-Somos iguales, Will. Para ser sincera, no sé cómo no se me había ocurrido antes para hacerte esta invitación, esta sala es perfecta.
Ahora los dos se reían de carcajadas mientras Will seguía hablado incoherencias.
-¿Sabías que en Etiopía están matando a los Hipogrifos por la sobrepoblación?-Le preguntó él muerto de la risa.
-No, no lo sabía, ¿quién te lo dijo?
-Mmm, no lo sé, tal vez Rose dijo algó sobre eso.
-¡Ah, esa es otra a la que le hace falta un respiro!-Dijo Mia entre risas-Cada vez que la veo pienso que es como una tabla, tan rígida… pero no hablemos de ella ¿Por qué no hablamos de otra cosa?
-Si, me parece que es lo mejor-Murmuró él mientras acercaba su boca a la suya.
-Te dije que somos iguales, Will… llenos de vida y de adrenalina-Murmuró ella mientras Will se olvidaba de todo y la besaba con furia.
De lo ocurrió después no se acordaba pero tenía la ligera sospecha de lo que había pasado. Ahora eso le pesaba como una roca, jamás debió haber aceptado la invitación que ella le hizo después de la cena, jamás debió haber ido a la Sala Multipropósito, jamás. Ese día se había levantado con un fuerte dolor de cabeza y de estómago por lo que le costó mucho levantarse*.*
Mientras tiraba de la cadena del retrete y se ponía de pie limpiándose la comisura de la boca con la manga, pensaba en lo que había hecho: le había fallado a Dominique… otra vez ¿Cómo podo hacer algo así? ¡Y lo que es peor, con Mia Longbottom!
Abrió la llave del lavabo para enjuagarse la boca y eliminar el sabor a bilis ¿En qué diablos se había metido esta vez?
¿Por qué había hecho una cosa así? Se miró al espejo, asqueado con el mismo.
Miró su reloj y vio que faltaban cinco minutos para su siguente clase, así que tomó so bolso y salió del baño lo más discretamente posible.
Mientras caminaba por el pasillo no se dio cuenta de que una persona había visto todo lo que había hecho, y no solo lo del vómito, sino que también había estado la noche anterior cerca de la Sala Multipropósito: la misteriosa, esquiva, mal intencionada, chismosa del demonio y la maldita persona que se hacía llamar Lengua Afiladalo había visto todo: Will y Mia entrando a la Sala Multipropósito después de la cena, las risas adentro y después, cuando salieron a las dos de la madrugada. Lengua Afilada generalmente sabía de los chismes por las lechuzas que le llegaban, pero en aquella ocación había sido testigo presencial de todo… todo.
Miró a Will mientras se alejaba por el pasillo y pensó en el boletín que escribiría y que aparecería pegado por todo el castillo.
Sonrió y se fue en dirección contraria.
¡Por favor, no sientan odio en contra de Will! No es culpa ser así… bueno, tal vez sí ¿Les gustaría saber porqué William Jacob Henry Flemming Thornton es patan de lo peor? Es una historia algo larga pero bueno, aun tenemos tiempo antes del baile, ¿no?
La historia comienza por su padre, Michael Flemming. El padre de Will había sido igual cuando estaba en el colegio: su gusto por las chicas y por el Whisky de Fuego era conocido por todos, incluida su hermana Tara y su eterna novia, Lynn Thornton. Esta chica soportó mucho pero al final se casó con Michael, pero justo cuando nacieron Will y Alexandra, murió. Michael Flemming y su hermana Tara habían sufrido como ningun otro durante la Segunda Guerra contra Voldemort y aquellos acontecimientos forjaron el carácter de ambos hermanos. Así, después de que su mujer muriera dando a luz, Michael Flemming cambió para siempre y ese cambio alcanzó a Alexandra y William, se volvió un padre sobreprotector pero sus emergentes negocios lo habían alejado de sus hijos, los cuales trataban inútilmente de llenar sus vidas organizando bailes, en el caso de Alex, y bebiendo Whisky de Fuego, en el caso de William. Los Flemming siempre habían sido ricos pero desde que Michael se hizo cargo de los negocios, eran el triple de ricos.
Todo ese oro, sin embargo, no logró acercarlo a sus hijos, quienes lo veían algo así como diez veces en el año y algunos días en las vacaciones de verano. Al señor Flemming no le gustaba estar en casa porque le recordaban los tiempos en que su mujer estaba viva y feliz. Pero sus hijos estaban allí y él muchas veces no tenía la vocación para acercárse a ellos y preguntarles cómo estaban. Suponía que bien, ya que no enfermaban nunca y las cosas en colegio iban bien… hasta que William entró a quinto año, allí las cosas cambiaron: se puso rebelde, no hacía sus deberes, contestaba mal a los maestros, en fin, un desastre total. Varias veces a Michael le llegaron cartas por el mal comportamiento de su hijo e incluso tuvo que ir al colegio en persona cuando Will se fugó del castillo y lo encontraron en el pueblo, ebrio hasta los pies.
Fue el fin de sus días tranquilos, mientras más disciplina y órden intentaba poner Michael, William lo desafiaba, era terco, no le hacía caso en nada y era contestador, en resumen, la pesadilla de todo padre. Al final Michael logró imponerse y darle un ultimátum a su hijo: si no cambiaba lo dejaría sin herencia y Will, por muy rebelde que fuera, sabía que no llegaria lejos sin su padre, así que no le quedó otro remedio que agachar la cabeza y ser obediente.
Michael se había alegrado mucho cuando supo que su hijo y Dominque Weasley eran novios, había preguntado y hecho referencias sobre ella a Alexandra y supo que era hija de Bill Weasley, hermano mayor de Ronald Weasley, su antiguo compañero de colegio. Había aconsejado a William para que no cometiera ningun error con la chica, muy bien lo sé yo que hice sufrir a tu madre, Dios la guarde, no quiero que repitas mis mismos errores.
Pero Will ya estaba harto: quería vivir su vida aunque metiera la pata, aunque terminara dañando a la gente que lo rodeaba, iba a ser feliz a su modo y nadie podría impedirselo, él tenía la valentía para hacerlo y nisiquiera su padre que, bajo su punto de vista, trataba de expiar sus errores a través de Will. Eso no lo permitiria jamás porque como decía Mia: Había que vivir la vida al máximo, cada minuto como si fuse el último.
¡Conmovedora historia! Pero creo que a William no le servirá para que su novia lo perdone… ¿O debería decir ex novia?
Finalmente el 31 de octubre llegó y Alexandra se levantó a las ocho de la mañana.
-Ok Rose, este es el itinerario de hoy-Dijo Alexandra sonriendo mientras las otras recién abrian los ojos: aquel día vestía un jeans azules con botas café, su chaqueta Burberryde color ladrillo y una bufanda café.
-¿Debe comenzar esta tortura desde tan temprano?-Preguntó Rose mientars se frotaba los ojos.
-Claro que si, Rose, desde el alba hasta que caiga el sol el día debe ser perfecto-Murmuró Alexandra con una sonrisa-Primero iremos a tomar desayuno, luego tendremos que mandar una lechuza urgente en dirección al Loose Goose para ver si la banda ya está en el pueblo, luego pasar a revisar los ultimos detalles a La Espada en la Piedra ¡Tenemos mucho que hacer así que vístete, tu ropa está en la silla!
Rose miró la silla de su pequeño escritorio y vio que su amiga se había tomado la libertad de elegir su vestuario de ese día: una falda de color café oscuro a la altura de la rodilla, medias negras, botas café y ua chaqueta de color blanco con una blusa negra. Se levantó de forma perezosa para dirigirse al baño y aseárse. Salió diez minutos después y comenzó a vestirse.
-Genial, ya me estoy acostumbrando a que me consideres su muñeca de tamaño real-Dijo ella con una sonrisa después de verse en el espejo: no estaba del todo mal.
-¿Lo ves?-Dijo Alex sonriendo-Sin mi estarías muerta, estéticamente hablando.
Rose soltó una risa.
-Bueno, será mejor que nos vayamos-Dijo Alexandra mirando su reloj-Los chicos ya estarán en el Loose Goose y no quiero llegar tarde.
La sala común estaba vacía así que Alex no tuvo que esquivar a las chicas que le hacía preguntas sobre el baile.
-¿Y las flores? ¿Cambiaste de opinón?-Preguntó cuando llegaron a tomar desayuno. El lugar parecía estar lleno, pero solamente de chicas.
-Peonías-Respondió Rose-Sabes que adoro esas flores.
-Si, son bonitas-Dijo Alex-Pero pensé que serían rosas.
-No, están muy repetidas.
-Buenos días Rose… Alex.
Las chicas se dieron media vuelta y vieron que Alice estaba allí. A Alex se le dilataron las aletas de la nariz pero no se levantó ni dijo nada. La noche anterior había tomado la decisión de tratar a Alice de la forma más normal posible, no la había perdonado aun pero ya había considerado que habia sufrido bastante con sus desaires y su desprecio.
Alice le dio una mirada a Rose y se sentó enfrente.
-¿Tienen todo listo para el baile?-Les preguntó.
-Claro, todo marcha sobre ruedas-Respondió Rose-Ahora tenemos que ir al pueblo y arreglar los últimos detalles, ya sabes, lo de la banda y eso ¡Me alegro de que esto termine hoy, ya no doy más!
-Vamos Rose, no puedes negarlo, lo has pasado bien organizando este baile-Le dijo Alex en broma.
-¡Claro, adoro organizar bailes!
-Lo has hecho muy bien, bastante bien, más de lo que esperaba-Dijo Alexandra con una sonrisa.
-Lo sé, soy fabulosa-Dijo Rose.
Alex y Alice sonrieron.
-Al menos no tienes que organizar el siguiente evento-Dijo Alex mientrs tomaba zumo de calabaza.
-¿Te refieres al las reuniones con Wenbrock y Tudor?-Preguntó Rose. Las tres chicas miraron hacia la mesa de los profesores.
Hace unas pocas semanas la profesora McGonagall les había comunicado que ya no sería su profesora de Trasformaciones ni jefa de la casa Gryffindor ya que la labor de Directora le demandaba mucho tiempo. Los chicos habían quedado muy tristes por la noticia pero unas semanas después se les pasó, pero solo a los chicos ya que la profesora que había llegado a ocupar el lugar de McGonagall era Dorothea Wenbrock. Al instante Will, Lorcan, Albus y casi todos los demás quedaron encantados con la guapa profesora: Dorothea Wenbrock era jóven, de unos treinta años, alta, de complexión normal, cabello castaño oscuro y ojos verde oscuros.
Sin embargo, la jóven maestra era muy exigente en sus clases aunque era justa, amistosa y muy abierta a responder preguntas de sus alumnos. Había estado en Hogwarts un par de años después de que Harru, Ron, Hermione y los demás se graduaran, pero aun así respetaba mucho a Harry y a los demás.
A Rose le había caído bien enseguida porque siempre le exigía un poco más a ella que al resto y eso le gustaba. Para ser sinceros, a veces, Rose se aburria en clases. Pero la nueva profesora siempre le daba algun trabajo extra o algo por el estilo, ya que había detectado que la chica no se conformaría con menos.
Dio la casualidad que la nueva profesora conocía a su profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, Eneas Tudor. Tudor era un hombre más o menos de unos treinta años, de cabello negro entrecano, de complexión un tanto desgarbada. Pero lo que más llamaba la atención era el parche negro que tenía sobre su ojo izquierdo y sobre el cual nadie sabía porqué lo tenía. Él y la profesora Wenbrock habían organizado un grupo de trabajo para enseñarles magia avanzada. Rose, como era obvio, estaba en ese grupo junto a Albus, Magnus, Alex, Alice y Lysander. Los demás no habían logrado impresionar a los maestros con sus trabajos, ya que les pidió un ensayo para entrar al grupo. A Rose le gustaban mucho ya que estaba aprendiendo mucho más. Si había algo que le encantaba era aprender cosas nuevas.
Los dos profesores, además de tener reuniones después de clase, habían organizado competencias de conocimientos, decatlones académicos y, al finalizar el trimeste, una pequeña reunión en donde, según el profesor Tudor, *"tendrían un momento de recatada frivolidad"*Como era de esperar, Alexandra se había ofrecido para organizar todo el asunto.
-Si, me libré de organizar aquella reunion-Dijo Rose-Esa fiesta me agrada.
-¿Iras?-Preguntó Alice sin creerlo.
-Claro, me gusta estár rodeada de gente inteligente.
-Jajajaja, tengo que reconocer que a mí también-Dijo Alex-Puede que las fiestas que organizo sean cool, pero son taaaan frívolas.
-Todos tenemos un lado frívolo, Alex-Le recordó Rose-Puede que incluso yo.
-Jajaja, eso hay que verlo-Dijo Alice riendose.
-Bueno Rose, será mejor que nos vayamos, se nos hace tarde y aun tenemos mucho que hacer-Dijo Alex poniendose de pie.
-Ok, adiós Alice, nos vemos al rato-Dijo Rose depidiendose.
-Adiós, que les vaya bien.
Las dos se pusieron de pie y se fueron, dejándo a Alice en la mesa de Gryffindor. Le hubiese gustado ir con ellas pero era preferible no forzar la situación. Acercó una taza para tomar té, pero el agua en la lecherita ya estaba frío así que le dio un golpe con la varita para calentarlo.
-Hola.
-¿Y tú? ¿Qué haces aquí? ¿No… deberías estar con Mia?
Lorcan Scamander se había acercado a su mesa.
-En teoría si-Respondió sentándose a su lado.
-Entonces, ¿por qué no poder en práctica la teoría…? ¡Y desapareces de aquí!-Le dijo ella mientras se ponía de pie.
-No, Alice, no te vayas.
-¿Qué es lo que quieres, Lorcan?-Le preguntó ella mirando de forma dura-Tu y yo no somos amigos.
-No, tienes razón pero me gustaría serlo-Dijo Lorcan con una mirada sincera.
-¿Y porqué ese repentino impulso?-Inquirió ella-¿Tratas de llegar hasta Alexandra otra vez?
-¿Alex? No, nada que ver… quiero ser tu amigo porque me asombra que dos personas que, en apariencia son idénticas, sean en realidad tan diferentes.
-¡Mira quién lo dice!-Se burló ella-Jamás había conocido a dos personas más diferentes: tú y Lysander son como el agua y el aceite, él es una persona decente, inteligente, en cambio tú, no le llegas ni a los talones.
-Por favor Alice, no sigas. Lo unico que quiero es ser tu amigo-Le rogó él.
Alice lo miró durante unos instantes, pensando en lo que el chico decía ¿Amigos? ¡De ninguna manera!
-¿Amigos? ¿Acaso no te das cuenta de lo que tú y Mia le hicieron a Alexandra? Lorcan, tú no me has hecho nada a mí pero sí a Alex y ella es mi amiga ¡Fue por culpa tuya que me peleé con ella, por guardar tu maldito secreto!
Lorcan miro a la chica cada vez más avergonzado. Ella tenía razón, toda la razón y gue por eso que se acercó a ella, era por esa razón que quería ser su amigo, porque la culpa no lo dejaba en paz.
-Tienes razón… todo fue mi culpa.
-Mira Lorcan, por años Mia me ha utilizado como su cesta de ropa sucia, la que le guarda los secretos por miedo a que se meta en problemas, pero ya me harté de eso. No quiero seguir guardando ni un secreto más de Mia ni de nadie y en cuanto a ti, si quieres desahogarte y lavar tus culpas, será mejor que te busques a otro que tenga ganas de ser un basurero humano en donde puedas depositar tus secretos… a mí se me agotó la paciencia-Alice le dio la ultima mirada de odio y se levantó de la mesa para luego salir del Gran Comedor.
-Hola Alice-la saludó Roxanne.
-Hola-Murmuró ella mientras pasaba por su lado.
Roxanne se fue a sentar en la mesa de Gryffindor. Mientras lo hacía vio cómo Lorcan Scamader se ponía de pie y salía del lugar también.
Aquella mañana el Gran Comedor estaba lleno, pero solamente de chicas ya que eran las que se levantaban más temprano cuando había un baile.
-Hola, ¿qué haces de pie tan temprano?-Preguntó una voz cerca de su oído, se dio media vuelta y vio que Seth estaba sonriéndole.
-¡Hola!-Saludó ella mientras el chico se sentaba a su lado-Siempre me levanto temprano los sábados.
-Ah, entonces, ¿no tiene nada que ver con el baile de esta noche?-Preguntó el de forma divertida.
-No, nada que ver.
Seth sonrió y tomó una de las lecheritas con agua par hacerse un café.
-¿Y las demás?-Preguntó él mientras alzaba la taza.
-Rose y Alex se fueron al pueblo-Contestó ella-Van a ver los ultimos detalles del baile y esas cosas… mmm, Dominque está aun dormida igual que Molly.
-¿Cómo está Dominque? Ya sabes, después de lo de Will.
-No lo sé-Contestó ella pensando en el asunto-Para ser sincera, no creo que esos dos duren mucho.
-¿Tan mal están?
-No es eso, es que… las cosas entre ellos son un poco más complicadas: engaño, celos, ya sabes.
-Pobre Dom-Murmuró Seth-Y esa idiota de Lengua Afilada que no la deja en paz.
-Si, parece que se la tomó con ella.
Lentamente la gente comenzaba a llegar al comedor, entre ellos iban Scorpius y Casiopeia Malfoy.
Desde que se supo que Rose Weasley los había invitado a la fiesta de Halloween, todos los Slyhterin miraban a los hermanos de forma rara, como si no terminaran de creer que había sido invitados a una fiesta a la cual ningun Slytherin estaba invitado, excepto Amleth Blake.
-Te juro que si siguen mirandonos de esa forma me enfermaré-Murmuró Casiopeia cuando se sentó en la mesa.
-No les prestes atención-Le dijo Scorpius mientras comía tostadas-Son todos un grupo de resentidos. Hablado del baile, escuché que algunas chicas están planeándo colarse en la fiesta.
-¿Ah si?-Preguntó Casiopeia con un tono incrédulo-Tengo la ligera sospecha de quién podría tratarse…-Su mirada se dirigió hacia un grupo de personas que avanzaban hacia la mesa de Slytherin: Josephine Nott, Lauren Cooper, Bridget Zabini y Caroline.
-¿Qué? ¿Crees de verdad que Caroline tratará de entrar de colada a la fiesta de Alexandra Flemming?-Le preguntó Scorpius a su hermana-No veo a Caroline haciendo algo así.
-Ella no, su alta alcurnia no se lo permite, pero del resto puedo esperar cualquier cosa-Aseguró Casiopeia comiendose un panecillo.
-Espero que no lo hagan, no me gustaría que culparan a Rose por eso.
Casiopeia miró a su hermano de forma extraña pero él no se dio cuenta.
-A propósito de problemas-Dijo el-¿Charles te ha dicho algo sobre sus padres?
-Nada, pero parece que las cosas van de mal en peor-Susurró ella.
-Creo que tendré que hablar con Rose para ver si me ayuda.
-¿Y de qué forma podría ella ayudar?
-Bueno, su madre trabaja en el Ministerio, en el departamento de leyes mágicas o algo así, ella sabrá qué puede hacer Charles. Según él, puede que le den su custodia y la de Terencia a Camilla.
-Ella solo tiene 18, Scorpius.
-Da lo mismo, con tal de que Charles, Camila y Terencia estén bien lo demás no importa.
Mientras ellos seguían charlando sobre Charles, Caroline, Josephine, Bridget y Lauren se sentaron unas sillas más allá.
-Hasta que llegó el gran día del baile de aquella idiota-Dijo Josephine sirviéndose té.
-Odio haber quedado afuera-Se quejó Lauren-Todos los chicos más guapos estarán allí.
-Alexandra Flemming es una imbécil-Dijo Caroline-¡Y ahora resulta que mis primos si van a ir!
-No sé cómo Scorpius puede ser amigo de la chica Weasley-Dijo Bridget Zabini. Bridget era una más del grupo de Caroline. Era hija de Blaise Zabini y a la otrora pretendiente de Draco Malfoy en su juventud, Pansy Parkinson. Bridget hermana del insoportable Basil, amigo de Ian Valmont y Paul Greengrass. Tenía, además, otro hermano en quinto año.
-Ni me lo recuerdes, Bridget-le dijo Caroline enojada mientras miraba a Scorpius-Scorpius se volvió loco, ahhh, pero quiero ver qué es lo que mi tío Draco dirá al respecto ¡Ahí si que quiero verlo! Jamás un Mafoy había sido amigo de un Weasley ¡Qué vergüenza! No sé porqué se empeña en ser amigo de esa chusma.
-Y sigue sin querer salir conmigo-Se quejó Josephine-Podría haber ido al baile con él…
-No, nadie irá meterse a ese estúpido baile-Dijo Caroline de forma altanera-No tenemos porqué andar rogandole a la presumida de Alexandra Flemming que nos invite a su estúpido baile.
-¡Hey, tengo una buena idea!-Dijo Lauren con una sonrisa-¿Qué les parece si organizamos una fiesta en la Sala Multiprosito?
-¿Una fiesta?-Pregunto Josephine con incredulidad-¿No crees que es algo tarde para organizar una?
-No tiene que ser el gran evento-Dijo Lauren-No nos demoraríamos nada en mandar mensajes a los Galeones de aquellos que no fueron invitados al baile de Alexandra Flemming, recogeríamos comida de las cocinas, algo de Whisky de Fuego e Hidromiel…
-Yo podría hacer la decoración en un abrir y cerrar de ojos-Dijo Josephine.
-Y Paul puede poner la música-Dijo Caroline-Ya saben lo mucho que le gustan los equipos de sonido, podemos llevar discos, no es necesario que traigamos una banda.
-¡Es una idea grandiosa!-Dijo Bridget con una gran sonrisa-Pero tenemos que hacerlo ya porque de lo contrario no alcanzaremos a hacer nada, ¿quién tiene pergamino y pluma?
Lauren sacó una pluma de su bolso y comenzaron a anotar las cosas que harían.
-Ok, entonces nos vemos en la sala común dentro de…-Bridget miró su reloj-Media hora, yo voy a buscar unas cosas y vuelvo.
-Si ves a Sam cuántale sobre el plan-Le dijo Caroline.
-Ok.
Las chicas se pusieron de pie y salieron entusiasmadas a hacer cada una lo suyo, menos Caroline que se quedó lli. Sacó su falso Galeon del bolsillo y comenzo a escribir un mensaje para todo el mundo que no había sido invitado a la fiesta de Alexandra. Cada Galeón tenía un número propio, igual que los móviles de los muggle, pero este era solo de cuatro dígitos y Caroline tenía una libreta con todos los nombres de sus amigos y de otra gente anotados en aquella libreta. Diez minutos después el mensaje era:
¿No fuiste invitado a la fiesta de disfraces de Halloween
que la Princesita de Hogwarts dará en Hogsmeade?
¿Te quedaste esperando una invitacion y ésta nunca llegó?
¡Pues no te desanimes porque habrá otra fiesta y no tendrás que ir al pueblo!
Se hará hoy en la Sala Multiprosito a las 21:15 hrs
¡No falten chicos!
Caroline mandó el mensaje y sonrió cuando todos a su alrededor sintieron el Galeon poniéndose caliente, señal de que tenían un mensaje nuevo y cuando todos lo leyeron la miraron.
-Hola Caroline-Samantha había llegado a su lado-¿Qué es todo esto del baile? Acabo de recibir el mensaje y vi que era desde tu número.
-Así es-Murmuró Caroline-Sam, prepárate porque esta noche iremos a una fiesta y no al de Alexandra Flemming precisamente.
Rose y Alexandra venían caminado de vuelta del pueblo después de arreglar los últimos detalles el baile y haber conocido a los chicos de la banda.
-¡Vaya, no me acordaba de lo guapos que eran!-Exclamó Alexandra con una sonrisa.
-A mi me parecieron normales, pero muy simpáticos-Dijo Rose poniendo los ojos en blanco-Creo que a los demás les gustará su música.
-Eso espero.
Habían llegado hasta el castillo y pasaron las puertas de roble de la entrada. Al instante apareció Alice.
-Rose, Alex, será mejor que vean esto.
-¿Qué sucede, Alice?-Preguntó Rose.
-Vengan, tienen que verlo ustedes mismas-Dijo ella. Rose y Alex se miraron y la siguieron hacia un rincón, detrás de una armadura.
-Hablé con Mia hace un rato y me dijo que…-Comenzó Alice pero Alex no la dejó seguir.
-No me interesa nada que tenga que ver con tu querida hermana, Alice.
-¡No se trata de eso! Mia me dijo que las idiotas de Slytherin están organizando una fiesta.
Alexandra no dijo nada por unos segundos pero luego se echó a reír.
-¿Una fiesta? ¿Qué? ¿Se pusieron a organizarla… hoy?
-Así es-Afirmó Alice-Caroline Greengrass le mandó un mensaje a todos los que no fueron invitados a tu fiesta y dijo que harían una en la Sala Multipropósito.
-¡Arrrgg, me lleva el diablo!-Dijo Rose furiosa-Siempre tratando de opacar a los demás, todos ellas son unas imbéciles envidiosas, ¡claro, como Alex no las invitó entonces organizaron una encantadora velada por su cuenta.
Sin embargo, Alex no estaba enojada.
-¿Y qué nos importa a nosotras? La gente a la cual no invité puede hacer lo que quiera, no me interesa, lo que a mí me importa es que la gente a la que aprecio y mis amigos estén ahí, ¡Ah, vámonos a la sala común y dejemos que Caroline y sus demás secuaces gozen su minuto de gloria!
Cuando llegaron ahí, el lugar era un hervidero de comentarios. Pero para sorpresa de Rose, Alexandra reía con ganas cada vez que alguien se acercaba y le comentaba el asunto.
-Caroline y sus amiguitos pueden hacer lo que les venga en gana ¡Cómo se me importara!
Mientras todos conversaban en la sala común esperando la hora del almuerzo, Magnus observaba a Rose con disimulo, incapaz de ponerse de pie y pedirle disculpas.
-A eso se le llama pedir disculpas, ¿sabías?-Susurró una voz a su lado.
Alice se sentó a su lado.
-No, no puedo.
-¿Por qué no?
-Porque sé que ella no me perdonará.
-Al menos podrías intentarlo.
Pero Magnus no escuchó a su hermana y se puso de pie, dipuesto a irse a su habitación.
Luego de almorzar, comenzó el verdadero caos. Recién eran las sies de la tarde y las chicas comenzaron su frenetica actividad. Alex, Alice, Emily y Kate se atrincheraron en el dormitorio y literalmente secuestraron a Rose.
-Ok chicas, soy toda suya, pueden experimentar todo lo que quieran, no creo que haya mucho que hacer-Dijo Rose dando un suspiro, resignada a pagar la parte del trato que hizo con Alexandra.
-No te preocupes Rose, quedaras divina-Le aseguró ella con una sonrisa entusiasta. Parecía una niña a punto de abrir su regalo de navidad.
Emily se acercó a su mesita de noche y encendió la radio para escuchar música mientras se vestían. Llevaban la ropa interior de estilo vintage y sus batas de levantarse. Los corpiños que se ponían debajo del vestido eran como los antiguos corsés así que tenían que agarrase del dosel de su cama para que la otra se lo ajustara (N.A: Piensen en la escena de Titanic cuando a Kate Winslet le ajustan el corsé) Mientras tanto comenzaban a sacar sus vestidos de los armarios además de los sombreros y los antifaces.
-Siéntate Rose, empezaré contigo-Le dijo Alexandra.
-¿Y tu?
-Nah, yo me visto después, me demoro solo unos minutos, Kate, ¿aun te queda Hidromiel?-Le preguntó a su compañera.
-Claro que si, siempre guardo esa botella par estas ocaciones-Respondió Kate mientras sacaba una botella con una etiqueta dorada y servía un poco en unas copitas.
Alexandra puso su baúl de belleza sobre la mesa del tocador y comenzó a sacar una infinidad de botellitas de diversos tamaños y formas, cepillos, horquillas de diversos tamaños y colores, cintas, pasadores hechos de encaje y una infinidad de pequeños objetos para el cabello que Rose no supo distinguir.
-Arreglaré tu cabello luego, primero tienes que ponerte el vestido-Dijo Alex llendo hacia el armario de Rose y sacando una gran bolsa del interior. Lo abrió y lo dejó sobre la cama: era de color negro y con un detalle en la parte de arriba. Alexandra había insistido en que lo encogiera del catálogo de Luxus y a Rose le pareció que era realmente bonito.
-¡Ánda, pónetelo quiero ver cómo se te ve!-Dijo Alice. Ella aun no estaba vestida.
Rose miró a su alrededor y todas sonreían, así que suspiró y se puso el vestido. No lo sentía tan mal después de todo, bueno, excepto por el ajustado corpiño que llevaba debajo.
-Alex, no puedo respirar-Le dijo. Su amiga estalló en una carcajada.
-Es normal Rose, el corpiño apreta mucho, no se puede respirar a fondo, anda, inténtalo-Le dijo ella.
Rose hizo la prueba y, para su espanto, era cierto.
-Dios, me ahogaré con esta cosa-Se quejó Rose.
-Ya, no seas exagerada y siéntate para que arregle tu cabello-Le dijo Alexandra. Rose le hizo caso y se sentó en la silla, frente al tocador de su amiga. Ella era la unica que tenía esa clase de mueble. Típico de Alex.
Su amiga tomó una de las botellitas que había sacado de su baúl de belleza, echó unas gotas en su mano derecha y se la frotó con la izquierda y a continuación la esparció por el cabello de Rose.
-¿Qué es eso?-Preguntó.
-Aceite de camelia, le da brillo al cabello.
-¿Es todo realmente necesario? Voy a parecer simple cuando me vea-Dijo Rose con una sonrisa.
Ella la miró desde arriba.
-Nadie se atreverá a llamarte simple cuando acabe-Murmuró con una sonrisita de suficiencia-Ahora, ¿puedes sujetarte el cabello de este lado?
-Claro, lo que sea para colaborar en la tortura.
-¡Rose!
-Jajajaja.
Se apoyó en la parte de atrás de la silla y cerró los ojos. Rose estaba muy cansada, el día anterior había tenido reunión con el Club de Debates, le había dado las clases privadas a su hermano, había terminado de leer unos libros y había escrito dos ensayos para Defensa contra las Artes Oscuras. Podría haberse dormido y casi lo conseguió mientras Alex subía, torcía y alisaba su cabello. Cuando terminó, le colocó un tocado hecho con tres plumas oscuras.
-Anda a terminar de arreglarte, Alex, yo seguiré-Le dijo Alice.
-Pero aun no estás vestida.
-Solo me tomará un minuto ponerme el vestido, mi cabello y mi cara ya están listas.
-Gracias-Respondió ella y medio sonrió. Alexandra dejó que Alice la reemplazara y se fue al baño para terminar de arreglarse. Kate y Emily ya estaban listas, vestidas de blanco y rojo oscuro respectivamente.
Despues de media hora se abrió la puerta del baño y Alexandra salió con su rubio cabello recojido en un suave moño detrás de la cabeza. Iba con un traje amarillo de tafetán, guantes negros y una estola de piel negra sobre sus hombros.
-¿Quieres ayuda? ¿Puedo maquilllarla?
-Por supuesto-dijo Alice-Creo que sería bueno usar una sombra clara, ¿qué opinas?
-Creo que si, dado que el vestido es negro-Contestó Alice-Pero creo que será mejor difuminar aquí… y aquí.
-Ok-Dijo Alex y comenzó a sacar sus botellitas de maquillaje del baúl.
Rose estaba tan relajada y somnolienta que no se dio cuenta cuando ya estaba lista.
-Ok Rose, creo que terminamos-Dijo Alexandra sonriendo. Rose abrió los ojos y se dio cuenta de que tenía algo en las pestañas.
-¿Qué me pusiste en los ojos?
-No te atrevas a tocarlos-Le advirtó su amiga de forma severa-Y eso, para tu información, se llama rímel.
-¿Ri… qué?
-Ah, da lo mismo ahora ponte de pie, quiero ver el resultado final.
-Suena como si fuese un experimento.
-Ponte de pie, Rose.
Ella le hizo caso y se puso de pie.
-¡Ah, Alexandra, se ve fenomenal!-Dijo Emily sonriendo-Eres un genio.
-Gracias-Dijo Alex sonriendo al ver a Rose con el atuendo completo-Ahora si que provocarás un infarto a varios.
-¿En serio me veo bien?-Preguntó Rose no muy segura.
-Compruébalo tu misma-Le dijo Alice llevándola hasta su armario, el cual tenía un espejo de cuerpo entero pegado al interior de una de sus puertas. Rose la siguió y se miró. Si no hubiese sabido que era ella, no lo hubiese creído: su rostro era todo crema y rosa, su vestido era hermoso y su cabello estaba hermosamente arreglado en un moño que desafiaba a las leyes de la física.
-Whoa, gracias chicas, de verdad-Fue lo unico que pudo decir.
-Respira Rose-Dijo Alice-Ya verás que todos quedarán asombrados al verte. No sudes tu nueva cara. Voy a terminar de arreglarme ¿Puedes arreglártelas sin mi durante dos minutos?
-Seguro.
Alice se fue hacia su cama y sacó su vestido, el cual era de color azul oscuro que caía sobre su cuerpo como cascada.
-Alice ¡Wow!
-No es nada, todos te mirarán a ti-Le dijo ella con una sonrisa.
-Si, ya lo creo, cuando me tropiece con estos… zapatos-Murmuró Rose.
-Vamos, todo saldrá bien.
-Creo que ya es hora chicas-Dijo Emily mirándo el reloj de la mesita de noche. Faltaban cinco minutos para las nueve.
Tomaron sus pequeñas carteras de mano y sus antifaces y bajaron las escaleras. Abajo, todo el mundo las miró. Rose se sentía como un perro en exhibición.
Los chicos, que habían terminado antes claro está, estaban reunidos cerca del fuego, vestidos con sus trajes de gala.
Albus vestía un sencillo traje negro, Magnus vestía una chaqueta de color rojo con un corbatín del mismo color y camisa negra al igual que el pantalón
-Ahí vienen-Dijo Albus sonriendo. Magnus, que estaba a su lado, miro hacia la escalera. Alexandra se veía hermosísima con su traje amarillo y Kate y Emily también se veía bonitas, pero cuando miró a última persona que venía con ellas, se le cayó el alma a los pies: Rose venía con un traje negro, guantes del mismo color y sobre su cabeza llevaba tres plumas. Jamás la había visto tan bonita, nisiquiera en las fiesta anual que Harry Potter daba en su casa.
-Ahí está Kate-Dijo Leonard sonriendo-Lo siento chicos, los dejo solos.
-Ve, no te preocupes, nos vemos en el pub-Le dijo Albus sonriendo. Alex le sonrió de vuelta y se acercó a él.
-Hola-Saludó-¿Estás listos?
-Yo nací listo, Alex-Le respondió él con una falsa sonrisa arrogante.
-¡Qué modestia, primo!-Rose le sonrió de forma burlesca.
-Te ves muy bien, Rose-Le dijo él.
-¡Ah, si hubieses visto a Alex y a Alice!-Murmuró ella, haciendo rodar sus ojos-Me trataron como a una… muñeca de tramaño real, actuaban como si yo fuese si regalo de Navidad.
-Lo que importa es el resultado-Dijo Alex mirando a su alrededor-¿Quién más falta?
-Lily y los demás de cuarto y Roxanne y los de séptimo-Respondió Albus-Además de otra gente más pero creo que ellos se irán por su cuenta.
Mientras Albus y Alex hablaban, Magnus miraba a Rose con todo el disimulo que podía. Quería acercarse y pedir disculpas, decir que sentía haber sido un grosero y un idiota con ella. Pero no podía, no podía porque en solo una hora más ella estaría charlando con el imbécil de Malfoy… ¿Bailaría con él también? Aquello lo estaba matando, pero por qué, por qué se sentía tan enojado con ella por ser amiga de Malfoy, ella era amiga de Lysander también y jamás se sintió así. No, era porque Lysander era una buena persona no como Malfoy, hijo de aquel bastardo de Draco Malfoy. Estaba seguro de que el chico tramaba algo y él lo averiguaría.
Cinco minutos después llegaron los chicos de cuarto. Hugo, quien iba solo; Lily y Jack Steward, y Louis con Serena Baskerville. Detrás de ellos venían los de séptimo, Roxanne, Dominque y Molly, quien iría con Magnus.
-Hola-La saludó él con una sonrisa. La chica iba de verde. Se veía muy bien.
-Hola…wow, te ves muy bien Magnus.
-Gracias-Respondió el, algo cohibido. Jamás se había acostumbrado a que las chicas le dijeran que era guapo.
-Creo que es mejor partir-Dijo Alexandra.
Los demás asintieron y se pusieron en marcha para irse.
-Así que nuestras encandoras amigas de Slytherins decidiron dar una fiestesita en la Sala Multiprósito-Dijo Roxanne cuando llegaron a las escaleras giratorias mientras un grupo de chicas de Slytherins subía hacia el séptimo piso. Lanzaron miradas de odio y arrogancia hacia ellos-Oh si, miradas de odio, perfectas para comenzar una amena velada-Agregó en tono de broma.
-Esas tontas pueden hacer lo que quieran, Roxanne-Dijo Alexandra sonriendo descaradamente.
Mientras ellos se alejaron, las Slytherin siguieron su camino hasta el séptimo piso. Iban vestidas con trajes de cóctel, así que no iban de forma tan formal como las Gryffindor.
-¿Viste a cómo iban vestidas?-Preguntó Samantha. Ella iba con un vestido corto de color negro, muy simple.
-Si, lo vi, qué mal gusto-Dijo Caroline de forma despectiva. Ella iba de verde.
Pero Samantha no estaba e acuerdo. Cuando vio a Alexandra con aquel vestido amarillo, pensó que se veía muy bien. Pero lo que más le sorprendió fue ver a Rose Weasley: estaba irreconocible en ese vestido negro ¡Y el cabello! Sin duda habían sido Alice Longbottom y Alexandra quienes la habían ayudado.
-Ah, por fin llegamos-Murmuró Lauren sonriendo cuando llegaron frente a la puerta. Caroline y Lauren eran las anfitrionas y debían estar temprano para ver los detalles. Pasaron tres veces por el lugar, pensando en lo que había adentro: un lugar espacioso, una pista para bailar, un bar y luces que ilumanaran el lugar. De las bebidas y las cosas para comer se encargarían Josephine y Bridget. Al final se pusieron enfrente de la puerta, Lauren giró el pomo y al instante apareció el lugar.
-¡Wow, este lugar está de lujo!-Exclamó Lauren emocionada. No alcanzaron a hacer otra cosa porque al instante, Josephine Nott y Bridget Zabini y otros chicos se aparecieron. Traían unas cajitas en los brazos y se veían emocionadas.
-Whoa, el lugar está genial-Murmuró Bridget sonriendo-Caroline, estas son las botellas de Hidromiel, con Josephine fuimos temprano al pueblo y compramos todo lo necesario en Las Tres Escobas.
Detrás de ellas estaban Phillip Van der Meer, Tadeus Kerr y Edward Grant con cajas más grandes en los brazos.
-Este es el Whisky de Fuego-Dijo Phillip avanzando hasta la barra y dejándola sobre la mesa en forma de media luna-Y los bocadillos los traerán Ian y Paul y también la música.
-Esta noche será perfecta-Dijo Caroline sonriendo.
Alexandra y el resto de los Gryffindor se dirigieron hacia el Hall de la entrada, en donde los chicos de las otras casas los esperaban, todos vestidos de forma impecable tanto chicos como chicas.
Rose miró a su alrededor, algo molesta por las miradas que la gente le dirigía.
-Alice, hubiera mejor que no me hubiesen arreglado tanto-Le susurró a su amiga-Todo el mundo me ve como caballo de feria.
-Te ves preciosa, Rose, no te quejes-Le dijo ella sonriendo-Disfruta por una vez en tu vida ser en centro de atención-Rose la miro divertida-Ups, se que eso sonó presuntuoso pero es cierto, jamás te destacas en otra cosa que no sean los exámenes o en el Quidditch-Agregó Alice.
Rose miro a Alice, pensando en al asunto. Ella jamás habia sido sobresaliente n otra cosa que no fueran los estudios o en el Quidditch. Era extraño llamar la atención por algo diferente.
-Hola Rose, Alice.
Rose se dio media vuelta y se encontró con Scorpius y a Casiopeia. Él iba de negro mientras que ella iba de amarillo. Scorpius se di cuenta de que todo el mundo los miraba con cara de pocos amigos y bajó la vista, mirando sus zapatos, cohibido.
-Hey, hola chicos-Saludó Rose de forma alegre-Wow, se ven muy bien.
-Si, aunque algunas personas de demoraron casi dos horas en estar listas-Dijo Scorpius mirando a su hermana con una sonrisa burlona.
-Ya Scor, no te burles-Dijo su hermana, roja de vergüenza.
-Si Scorpius, tienes que dar gracias que ella se demoró solo dos horas y no cuatro-Dijo Rose mirando a Alice.
-La ocación lo requería-Respondió Alice de forma solemne. De pronto miró por sobre el hombro de Scorpius y sonrió-Bueno, los dejo, mi pareja acaba de llegar.
Pasó por el lado de ellos y salió al encuentro de Lysander, quien iba de gris oscuro.
-Al venir hasta acá vimos a Caroline con sus… amigas vestidas de fiesta-Dijo Rose.
Scorpius puso sus ojos en blanco.
-Ella y las demás tuvieron la brillante idea de hacer otra fiesta, aparentemente invitaron a toda la gente que quedó fuera de la de Alexandra.
-Creo que si lo hicieron con el objetivo de fregarle la fiesta a Alexandra no lo lograrán-Dijo Casiopeia con voz enojada.
-No te preocupes, Casiopeia, ya muy bien cómo es Caroline, sin ofenderte-Le dijo Rose.
-Oh no, no te preocupes, que Caroline y Paul sean mis primos no los hace menos idiotas.
Rose soltó una carcaja.
Unos metros más allá, Magnus masticaba su rabia mientras veía a Rose reírse de algo que decía la chica Malfoy.
Y después sería peor ya que tendría que verlos juntos toda la noche.
-Será mejor que vayamos hasta la entrada-Dijo Alexandra-Tenía la esperanza de que los carros viniesen hasta aquí pero no se pudo.
Todos se dirigieron caminando hasta la entrada, donde estaban los cerdos alados. Los carruajes ya estaban allí, tirados por Thestrals que solo algunos podían ver.
Alexandra sonrió y se acercó a uno de los carruajes, dispuesta a abrir la puerta pero Albus llegó antes y lo hizo por ella. Sonrió y le exentendió la mano para ayudarla a subir.
-Gracias Al-Dijo ella sorprendida pero alagada.
Albus subió tras ella junto con Alice y Lysander. El resto comenzó también a subir.
-¿A cuál nos subimos?-Le preguntó Scorpius a Rose.
-A ese-Le indicó ella, señalando al que estaba detrás del de Alex y los demás-Casiopeia, ¿te molesta si te vas en el que viene atrás? Los carruajes son solo para cuatro.
-No, para nada-Sonrió ella.
Scorpius y Rose caminaron hacia el carruaje pero Magnus les salió al paso, junto con Molly.
-¿Querían irse en este?-Le preguntó él de forma falsamente inocente a Rose.
-Si, ¿tu también?-Respondió Rose a modo de pregunta y con un tono de voz falsamente dulce.
Magnus le dio una mirada de odio a Scorpius mientras ayudaba a Molly a subir. Rose miró a Magnus con el ceño fruncido pero suavizó su mirada cuando la posó en Scorpius.
-Disculpa por eso-Le susurró para que Magnus no escuchara.
-No te disculpes-Dijo Scorpius. Alzó una mano y la extendió para ayudarla a ella para subir. Cuando todo el mundo puso subir en un carro, estos comenzaron a moverse para dirigirse al pueblo.
-Así que, Scorpius, ¿no?-Preguntó Magnus con un falso tono agradable.
-Así es, Scorpius Malfoy Greengrass-Respondió Scorpius usando el mismo tono-Y tu eres Magnus, ¿cierto?
-Magnus Longbottom Abbott-Respondió Magnus sonriendo de forma arrogante-Mi padre es Neville Longbottom, creo que tu padre lo conoce.
-Eso creo-Murmuró Scorpius-Pero nunca lo menciona, debe haberse olvidado de él.
-No lo creo-Dijo Magnus ahora mirándolo a los ojos-Mi padre es una buena persona, Malfoy, y la gente siempre se acuerda de ellos… ah, perdona, quise decir, la mayoría de la gente, los que son agradecidos, si sabes lo quiero decir.
-Mi padre no le debe nada al tuyo-Respondió Scorpius comenzado a molestarse-Y ahora, si me disculpas, mi cuota semanal de discusiones estúpidas terminó hace unos minutos atrás.
-¡Basta!-Dijo Rose enojada-¡Dejen de comportarse como dos niños!
Magnus y Scorpius se dieron la última mirada de odio y se quedaron en silencio. Cinco minutos después llegaron a Hogsmeade y enfilaron hacia al calle principal. Los carruajes se detuvieron el la entrada y el de Alex fue el primero. Albus se bajó de un salto y ayudó a Alex y a Alice a bajar.
-Wow, esta noche será magnífica-Dijo Alexandra sonriendo.
Detrás de ellos, el carruaje de Rose se detuvo. Magnus saltó y le ayudó a Molly a bajar y estaba por ayudarle a Rose pero ella le dio una gélida mirada y no le dio la mano.
-Olvídate de mí esta noche, Magnus, acabas de terminar con las intenciones que tenía de arreglar las cosas contigo.
Bajó del carruaje ella sola y detrás de ella lo hizo Malfoy.
-Esto no se queda así, ¿me escuchate imbécil?-Le susurró Magnus.
-Me gustaria seguir con esta ridicules, Longbottom, pero tengo que ir una fiesta-Respondió el con una sonrisa.
Magnus le dio una mirada de odio y le extendió su brazo a Molly para entrar al pub. Mientras que Scorpius y Rose esperaron a que llegara Casiopeia. Un minuto después llego el carro en donde venía y los tres enfilaron hacia el bar.
-¡Wow!-Fue todo lo que Scorpius pudo decir entraron por fin, después de darles sus nombres a los guardias del lugar y ponerse sus antifaces: no se podía entrar sin antifaces puestos. Finalmente los tres entraron en el lugar, la música sonaba fuerte por los gramófonos de DJ-Este lugar está genial-Dijo Scorpius sonriendo.
I ain´t no money
I ain´t got no car to take you on a date
I can´t even buy you flowers
But together we´ll be the perfect soul mates
Talk to me, girl
Y era cierto. El lugar estaba decorado con diminutas luces en las escaleras y en los pasillos que hacían las veces de balcones; había cinco calabazas del tamaño de un pastor alemán alrededor del escenario, la barra estaba decorada con lo que parecían telas de arañas y muchas velas que flotaban. En el aire flotaban cirios que iluminaban el lugar junto con las luces de colores que tintineaban, como un una discoteca. Las mesas tenían manteles negros y sobre ellos unos más pequeños, de color naranjo y sobre ella.
Oh, baby, it´s alright now, you ain´t gotta flaunt for me
If we go there, you can still touch my love, it´s free
We can work without the perks, just you and me
Thug it out´til we get it right
-Si, hubiese visto cómo costó decorarlo-Dijo Rose-Bueno, será mejor que vayamos a nuestra mesa.
Los tres se movieron hacia la mesa que estaba en el centro. Allí estaban Albus y Alexandra, Magnus y Molly. Unos metros más allá en diferentes mesas estaban los demás: Dominque y William, Roxanne y Seth, Alice y Lysander, Gita y Dylan y cerca del escenario estaban Hugo, Phillipa, Louis, Lily y otros chicos de cuarto.
Cuando Alexandra vio que Rose se acercaba con los Malfoy, instintivamente miró a Magnus para ver su reaccion: estaba furioso y ella sabía el porqué. Alex no podía entender porqué Rose insistía en ser amiga de Malfoy, ok, tenía que reconocerlo, era un chico tranquilo, por lo menos no formaba parte de la pandilla de Paul Greengrass y eso ya era mucho pero… ¡Pero era un Slytherin y un Malfoy!
Baby if you strip, you can get a tip
'Cause I like you just the way you are
(I´m about to strip and I want it quick
Can you handle me the way you are?)
I don´t need the cheese or the car keys
Boy I like you just the way you are
Let me see ya strip, you can get a tip
'Cause I like, I like, I like
-Hola Scorpius-Lo saludó Lysander.
-Hola-Respondió el-Lysander, te presento a mi hermana, Casiopeia.
-Hola-La saludó él de forma amable mientras se sentaban-Buena fiesta, ¿huh?
-Muy buena-Dijo Scorpius sonriendo-Escuché que vendría una banda, ¿es cierto?
-Si-Respondió Alice, quien estaba al lado de Lysander-Son una banda nueva, son losJones Brothers.
-Que bien, ya estoy algo hastiado de escuchar a The Corrupters, aunque cualquier cosa es mejor que escuchar a los Galver Stones.
-Si, tienes razón-Dijo Lysander.
-Oye, ¿y tu hermano?-Preguntó Scorpius-No lo veo por aquí.
-No… Lorcan y Mia no fueron invitados-Respondió el de forma algo seca. Scorpius captó el tono de voz y cambió rapidamente de tema.
Mientras ellos charlaban, Casiopeia miraba a su alredor, fascinada por lo que veía. Jamás había sido invitada a una de las fiestas de Alexandra Flemming y nunca le había dado importancia antes, pero ahora que estaba allí veía lo cool que eran todos ellos: Alexandra se reía y charlaba con Albus Potter, Rose Weasley estaba irreconocible con ese precioso vestido negro, Alice Longbottom tenía un hermoso tocado sobre su peinado y sus guantes hechos de encaje blanco... todos ellos eran geniales, sabía cómo vestir bien, en especial las chicas. Y se alegró inmensamente de estar allí en vez de estar en la fiesta de Caroline.
-Señorita Flemming, la requieren detrás del escenario.
Un camarero se había acercado a ella y le había susurrado en el oído.
-¿Son los chicos de la banda?
-Si.
-Ok-Respondió ella-Rose, será mejor ir a la tarima, los chicos están listos.
-Bien, vamos-Se dirigió a Scorpius-Vuelvo en un minuto.
-Vé, no te preocupes.
Ella se puso de pie y caimnó junto con Alexandra hasta desaparecer detrás de las cortinas.
-Hey, hola chicos-Los saludó Alex-Espero que estén listos.
-Claro que si-Respondió uno de ellos con una sonrisa-Este lugar quedará destrozado.
-Jajaja, me conformo con que la gente quede contenta-Dijo Rose riéndose-¿está bien su camerino? No hubo mucho tiempo para arreglar una cosa mejor.
-¡Oh no, está de lujo!-Exclamó el otro con una sonrisa-La comida que nos llevaron estaba deliciosa, aunque el mesero era… algo raro.
-No te preocupes por el-Dijo Alexandra-Se llama Chris y es inofensivo.
-Jajajaja-Se rió Rose-Bueno, creo que ya es hora de que esta fiesta comience, ¿les parece bien si los anunciamos?
-No, para nada, estamos listos, ¿no es así chicos?-Preguntó el mayor de ellos. Los otros dos asitieron-Y gracias por la paga, Alexandra, esos mil Galeones nos vienen de lo más bien.
-De nada, pero te lo agradeceré de verdad si a los chicos de allá afuera les gustan-Dijo ella sonriendo.
Rose y ella se subieron a la tarima y la música de detuvo al instante.
-Buenas noches, buenas noches chicos-Alexandra se puso la varita en la base de su garganta y su voz se amplificó al instante-Bueno, primero que todo, quiero darle las gracias por venir a esta fiesta…-La gente aplaudió efusivamente-Sé que a algunos les molestó que no invitara a cierta gente…-La gente rió-Pero bueno, supe que hoy tendría una fiesta en la Sala Multiprósito así que espero que puedan comer y beber-Más risas-Pero bueno, dejemos los chismes de lado y démosle un fuerte aplauso a esta nueva banda, nunca han tocado frente a tanta gente así que sean amables, chicos, aquí están ¡Los Jones Brothers!
Los Jones Brothers salieron al escenario entre los aplausos de la gente mientras que Rose y Alex bajaron de la tarima.
-Bueno chicos, esta noche no es para estar sentados en sus sillas así que pónganse de pie y canten con nosotros.
Al instante, todo el mundo se puso de pie y se dirigieron hacia enfrente de la tarima. El chico que tocaba la guitarra comenzó tocando mientras atrás sonaba el sonido de un piano.
Her voice is echoed in my mind I count the days till she is mine Can't tell my friends 'cause they will laugh I love a girl from senior class I day dream through my freshman math While she fills out her college apps I'll show her a world where we belong But she'll have to drive us to the prom
Roxanne y las demás chicas de séptimo cantaban emocionadas mientras que las de quinto hacían lo mismo. Es que los chicos de la banda eran realmente muy guapos.
Hugo estaba junto a Louis y Lily, pero sus ojos estaban pegados en Phillipa, que bailaba con el idiota de Jack Steward, a decir verdad, Hugo no sabía qué demonios veían las chicas de su curso en ese idiota, estaba seguro de que lo suficientemente estúpido como para no saber hacer un simple hechizo de levitación… y Pippa parecía deslumbrada por él, qué es lo que le vé a esa imbécil ¡Menudo idiota!
That's what I go to school for
Even though it is a real bore You can call me crazy She is so amazing That's what I go to school for Even though it is a real bore Girlfriends I've had plenty But she's the one that I need That's what I go to school for… That's what I go to school for Her boyfriend's just turning nineteen But that doesn't bother me He's back at college out of town I find a reason to go round
Mientras Hugo echaba chispas por los ojos viendo a Pippa bailar con Jack Steward, Amir también sufría de lo mismo pero con Roxanne. Dios, se veía hermosa en ese vestido blanco y esa peluca blanca empolvada, era tan natural en ella vestirse así, original, nadie más igual a ella… quizá era por eso que le gustaba tanto y también porqué le dolía verla al lado de un idiota como Seth Prewett, un aburrido que no sabría apreciar su sentido del humor, sus chistes de doble sentido ¡Menudo idiota!
I climb a tree outside her home To make sure she is alone She looks up and sees me there Still I can't help but stop and stare
That's what I go to school for Even though it is a real bore You can call me crazy She is so amazing That's what I go to school for Even though it is a real bore Girlfriends I've had plenty But she's the one that I need That's what I go to school for… That's what I go to school for
Scorpius y Rose estaban sentados en la mesa. Scorpius no sabía que aquellas fiestas fueran tan divertidas, no entendía cómo Rose podía perdérselas porque no le gustaba ponerse vestidos y usar tacones.
Mientras ellos charlaban, Magnus no le quitaba el ojo a Scorpius. Estaba seguro de que el chico tramaba algo en contra de Rose, ¡qué amigos ni qué nada! Magnus sabía que tenía algo entre manos, ¿pero qué?
Everyone that you see all day knows
you're looking at me in a different way I guess that's why my marks
are getting so high I can see those tell tale signs
telling me that I was on your mind I could see that you want it more
*when you told me that I'm what you go to school for I'm what you go to school for That's what I go to school for Even though it is a real bore You can call me crazy She is so amazing That's what I go to school for Even though it is a real bore Girlfriends I've had plenty But she's the one that I need That's what I go to school for…*That's what I go to school for
Cuando sonó el sonido de la bateria, todo el mundo gritó de entusismo. Los chicos cantaban realmente bien.
Rose se había puesto de de pie, mirando hacia la tarima mientras todos a su alrededor gritaban y bailaban.
-¡ROSE ESTA BANDA ESTÁ DE LUJO!-Le dijo Gita por sobre el ruido de la música.
Ella sonrió, aliviada. Era un respiro que a la gente le haya gustado la banda.
-ROSE, LA BANDA ES GENIAL-Le dijo Scorpius. Justo en ese momento la canción terminó y comenzó otra con fuertes sonidos de guitarra y batería
There she goes again The girl I'm In love with It's cool we're just friends We walk the halls at school We know it's casual It's cool we're just…
-¿Quieres bailar?-Le preguntó a Ella. Rose lo miro y sonrió.
-Claro, aunque te advierto que no bailo muy bien.
-No importa, yo tampoco-Respondió él sonriendo.
Justo en ese momento, Alice y Lysander llegaron a su lado, y mientras Scorpius y Lysander hacía movimientos tontos, Rose y alice se reían.
I don't want to lead you on No… But the truth is I've grown`fond Yeah…
Everyone knows it's meant to be Falling in love, just you and me 'til the end of time 'til I'm on her mine It'll happen I've been making lots of plans Like a picket fence and a rose garden I just keep on dreaming
but it's cool cause we're just friends
Unos metros más allá. Magnus bailaba con Molly pero no le sacaba el ojo a Rose mientras bailaba con ese… imbécil de Malfoy. Pero ya hablaría con Rose, ya lo haría y le diría todo lo que pensaba de aquel idiota.
Alexandra bailaba con Albus pero no le sacaba el ojo de encima a Magnus: miraba a Malfoy con tanto odio que se sorprendía que no lanzara fuego. Desde hace días que Magnus y Rose estaba enfadados y todo por aquel chico. Magnus decía que tramaba algo pero hasta el momento no había podido probar nada. No, lo que más le molestaba de la situación era que Rose estaba enojada con su mejor amigo por culpa de un perfecto desconocido, estaba dispuesta a tirar por la borda una amitad por defender a una persona que apenas conocía… Rose era tan tonta, hacía sufrir a Magnus por culpa de Malfoy, ¿quién era él de todas formas? No era su mejor amigo ni alguien de su familia, entonces ¿por qué Rose lo defencía tanto?
Small talk on IM Just one word sentences It's cool we're just friends If I had my way We'd talk and talk all day Yeah…
Sonó el fuerte sonido de la bateria y todo le mundo gritó cuando, del escenario, salieron unos pequeños fuego aritificiales que iluminaron el techo del lugar.
Everyone knows it's meant to be Falling in love, just you and me 'til the end of time 'til I'm on her mind It'll happen I've been making lots of plans Like a picket fence and a rose garden I just keep on dreaming But it's cool cause were just friends Everyone knows it's meant to be Falling in love, just you and me 'til the end of time 'til I'm on her mind It'll happen We've been making lots of plans Like a picket fence and a rose garden I'll just keep on dreaming Just keep on thinking of when we used to be just friends La, La, La, La La, La, La, La
La, La, La, La, La When we used to be (When we used to be) La, La, La, La La, La, La, La (Just friends) La, La( La, La, La When we used to be just friends
La canción terminó con el fuerte redoble de la batería y todo el mundo gritó y aplaudió.
-Vamos a sentarnos un rato-Dijo Alexandra-Me dio sed.
-Ok, vamos.
Ella y Albus caminaron hasta su mesa, en donde estaba Casiopeia sentada.
-¿Qué quieres tomar, Alex?-Preguntó Albus.
-Mmm, creo que una Hidromiel-Respondió ella sonriendo-No quiero partir la noche con algo muy fuerte.
-Ok, ¿y tú Casiopeia?-Preguntó el chico, dirigiéndose a ella. Casi abrió los ojos de sorpresa, ella jamás habia hablado con Albus Potter.
-Ehh, creo… creo que una Cerveza de Mantequilla está bien-Respondió con nerviosismo. Casi nunca había bebido alcohol antes, bueno, a menos que se cuente unos sorbitos de champagne en Navidad, y no quería arriesgarse a beber algo muy fuerte.
-Ok, vuelvo enseguida.
Ahora la banda tocaba una melodía más romántica por lo que muchas personas volvieron a sus mesas y solo quedaron parejas.
-Wow, esta banda es el descubrimiento del año-Dijo Alice cuando se sentó-Son geniales.
Todos estaban allí, salvo por William Flemming y Dominque Weasley; Seth Prewett y Roxanne Weasley.
-¿Ya fueron a pedir las bebidas?-Preguntó Rose cuando ella y Scorpius llegaron a la mesa.
-Si, Al ya fue-Respondió Alex alzando una boquilla con un cigarrillo en el extremo para luego levantar la varita, prenderle fuego y aspirar.
-Será mejor que vaya con él-Dijo Lysander-¿Qué van a tomar, chicas?
-Hidromiel-Respondieron Rose y Alice.
-¿Magnus?
-Whisky.
Lysander se marchó hacia la barra para traer las bebidas.
-Así que…-Dijo Lysander mirando a su amigo.
-Así que, ¿qué?-Preguntó Albus después de que pidieran las bebidas en la barra atestada.
-Vamos Al, no me mientas, eres mi mejor amigo y te conozco-Dijo Lysander sonriendo de forma cómplice-Dime, ¿te gusta Alex, no es así?
Albus miro a su amigo y por unos segundos pensó en negarlo pero al ver la expresión de su amigo, no pudo, y esbozó una leve sonrisa.
-Jajajajaja, lo sabía-Exclamó Lysander-Bueno, te felicito amigo, mejor tú que Lorcan-Añadió dándole una palmada en la espalda.
-Si, no sabes lo furioso que me puso ver a Lorcan hacerle eso a Alex-Cpnfesó después de unos segundos.
-A mi también, ella es una buena chica, ánda, pídele que salgan.
Albus miro a la mesa en donde estaban sentados. Alexandra levanto la vista y lo miro también. Una sonrisa se dibujó en su cara.
-Si, creo que lo haré-Dijo Albus mientras traían las bebidas.
-¡Así me gusta!-Dijo Lysander sonriendo-Venga, vamos.
La banda terminó de tocar entre aplausos de la gente. Luego de eso, comenzó a sonar otra música que salía desde grandes gramófonos que había en el trablero del DJ. Mucha gente se ponía de pie para bailar, ya que la música era muy buena y pegajosa.
-Aquí están las bebidas, chicos-Dijo Albus dejando una pequeña bandeja sobre la mesa-Bueno ¡Salud por la fiesta!
Todos rieron y chocaron sus copas.
-Ok, ok, escuchen-Oyeron que decía alguien de la mesa de al lado. Era Roxanne-Ok chicos, me gustaría hacer un brindis por nuestras anfitrionas, Alexandra y Rose ¡Feliz Halloween!
Todos chocaron sus copas otra vez. Unos minutos después apareció un camarero con más Hidromiel, Whisky de Fuego,brandi y bocadillos.
Casiopeia bebeía su Cerveza de Mantequilla, absolutamente fascinada mientras que Scorpius reía y bromeaba con Rose, Alice y Lysander. Al lado de ella estaban Albus Potter y Alexandra también riendo y bebiendo Whisky, Casiopea jamás había bebido Whisky ni menos fumado y la boquilla que tenía Alexandra Flemming era taaan elegante…
-Albus, vamos a bailar-Dijo Alexandra sonriendo y Albus se puso de pie y se fueron a bailar a la pista que estaba abarrotada de gente, todos con sus antifaces puestos. El de Albus era negro, muy sencillo mientras que el de Alexandra era dorado, con muchas volutas y le cubría parte de las mejillas y de la nariz. El de Rose era parecido pero con la diferencia que se sostenía con la mano de la varita que lo soportaba y no se anudaba atrás de la cabeza como el de Alex. Scorpius, por su parte, llevaba una máscara que cubría la mitad de su rostro hasta un poco más debajo de la mejilla y su nariz.
Cinco minutos después, casi todos estaban bailando, excepto por Rose, Alice, Scorpius y Magnus. Lysander había tenido la amabilidad de sacar a bailar a Casiopeia ya que habían muy pocos chicos de quinto.
Unas mesas más allá, Beatriz y Amleth Blake estaba sentados junto a Dante Pendragón. Ella vestía un traje de brocado de color púrpura oscuro que resaltaba el color marfil de su piel. Su antifás era un estilo veneciado, muy elegante. Amleth y Dante, por su parte, iban de negro.
-Esta fiesta está buenísima-Dijo Amleth sonriendo.
-Wow, me sorprende escucharte tan alegre-Le dijo Beatriz con una sonrisa-Y tu que no querías venir.
-Bueno, al ver todo esto cambié de idea.
-Hey, tengo una idea, ¿por qué no vamos y vamos a felicitar a Alexandra Flemming?-Propuso Dante.
-Si, buena idea-Aprobó Beatriz.
Los tres se pusieron de pie y caminaron hasta llegar a la mesa en donde estaba Rose, Alice y Magnus.
-Hola Rose-Saludó Beatriz. La chica se giró y sonrió al verla.
-Hey, hola, ¿cómo están? No los vi llegar.
-Si, es que hubo mucho ajetreo-Respondió Dante sonriendo.
-Si, ya lo creo, oigan, ¿por qué no se quedan con nosotros?-Propuso Rose-Allá están muy alejados.
-Ah, no, no te preocupes, estamos bien-Dijo Beatriz-Pero gracias por la invitación.
-¡Beatriz!
Alexandra, Albus y el resto de los chicos habían vuelto de la pista de baile.
-Ah, hola Alexandra-saludó ella de forma alegre-Déjame felicitarte, la fiesta está de lujo.
-Gracias.
-Hey Beatriz, creo que no conocías a Scorpius, ¿o si?-Preguntó Rose.
-No.
-Bueno, te lo presento-Dijo Rose mientras Scorpius sonreía y alargaba la mano-Scorpius Malfoy, ella es Beatriz Blake.
Beatriz estrechó la mano del chico. Por suerte llevaba guantes así que si piel no se sintió tan fría al tacto.
-Ah, hola, gusto en verte-Dijo Scorpius con una vos sincera. Beatriz se sonrprendió de que el chico no se sintiera incómodo en su presencia. Scorpius saludó a Amleth, al cual ya conocía porque mabos eran de Slytherin, y después a Dante.
-Y ella es Casiopeia-Dijo Rose-Hermana de Scorpius.
La chica sonrió de forma tímida y saludó a Beatriz y a Dante… pero cuando iba a saludar a Amleth algo extraño sucedió: el chico se puso rígido, como si le hubiesen hechado una maldicón congelante, miró a Casiopeia de una forma extraña… como… como si a la vez quisiera abrazarla y al mismo tiempo… matarla. La mano de ella quedó en el aire.
-Disculpen, no… no me siento bien-Fue lo unico que Amleth pudo decir antes de darse la media vuelta y enfilarse hacia el exterior del local. Tanto Beatriz como Dante no supieron qué diablos había pasado.
-¿Qué fue eso?-Preguntó Rose extrañada.
-Ah, no es nada, Rose-se disculpó Dante en una muy buena actuación-Es que Amleth no se ha sentido bien en los ultimos días, ¿nos disculpan?
-Si, claro, nos… vemos más tarde-Dijo Rose de forma perspicaz. Tanto Beatriz como Dante desaparecieron del lugar.
-¿Qué diablos fue eso?-Preguntó Scorpius cuando los Blake se fueron-¿Acaso tiene algo en contra de Casi?
-¿Algo en contra mia?-Preguntó la chica de forma incierta-Yo no le he hecho nada.
-Descuida Casiopeia-Le dijo Albus-Esos chicos son, ya sabes, algo raros.
-Si, tal vez tienes razón-Dijo Rose.
Mientras adentro todo el mundo bailaba, Amleth Blake se dirigía hacia la salida seguio por Beatriz y Dante.
-¡Amleth, Amleth!-Lo llamaba Beatriz-Amleth, ¿qué diablos fue eso?
Cuando por fin pudo alcanzarlo miro su rostro. Durante unos segundos no dijo nada y, de pronto, su cara se cubrió de horror, era como si la estuviesen quemando viva.
-¡NO, no pude ser cierto!
-Tienes que sacarme de aquí, Bea, tienes que… impedir que cometa otra locura.
-¿De qué están hablando ustedes dos?-Exigió Dante a cada segundo más consternado.
Beatriz no dejaba de mirar a Amleth.
-¿Y qué vamos a hacer ahora? ¿Irnos?
-No, no podemos irnos, no… no permitiré que ustedes pagen el precio por mi estupidez.
-¿Y entonces? Tenemos que contárselo a Ryence y ciertamente también a Marie, ella se moriría si huyes…
-¿Quieren hacerme el favor de explicarme de qué diablos hablan?-Exigió Dante otra vez. Beatriz lo miro fijamente.
-Dante, tenemos que irnos de Hogwarts, ahora, esta misma noche.
-¿Por qué?
Beatriz miró a Amleth.
-Porque Amleth ha encontrado a la sua cantante.
Dante miró a su hermano adptivo, sin poder creerlo. Los vampiros tenían un nombre para un humano cuya sangre fuese prácticamente imposible de resistir para un vampiro determinado, era lago así como una droga personal, hecha personalmente para ese vampiro. A esa tipo de sangre la llamaban la sua cantante, porque su sangre cantaba para el vampiro que la oliese. Era algo completamente fatal y letal para el desgraciado humano que tuviese la mala suerte de tener esa clase de sangre.
La conclusión se leyó en el rostro de Dante.
-¿La… es la chica Malfoy?
Y la mirada de Amleth le dijo que estaba en lo correcto.
Mientas tanto, adentro la fiesta continuó.
Magnus estaba sentado en la mesa ya que Molly se había ido a bailar con Roxanne y Seth Prewett. Pero su mirada no estaba en la pista de baile sino que en la misma mesa, en donde Rose y Scorpius charlaban.
-Entonces, ¿no fue esta una buena idea?-Le preguntó el riéndose-Digo, después de todo, lo del vestido y el peinado no suena tan mal.
-Si, se podría decir que si-Respondió ella sonriendo-Lo he pasado muy bien, mejor de lo que había pensado.
-Lo unico que espero es que los problemas que tengas con Longbottom se solucionen.
-Ah, déjalo, Magnus puede patalear y chillar todo lo que quiera, no dejaré de ser tu amiga solo porque a él no parece.
-¡JAJAJAJAJA, ESO HA SIDO MUY DIVERTIDO!
Alice, Lysander, Alex y Albus venían riéndose a carcajadas.
-¿Y ustedes de qué se ríen ahora?-Les preguntó Rose.
-¡Ah, hubieses visto los pasos de baile de Lysander!-Dijo Albus riéndose a carcajadas.
-No es bonito burlarse del resto, Al-Lo reprendió Rose.
-Descuida Rose-dijo Lysander también con lágrimas en los ojos-Estábamos de broma. Demás, ya sé que bailo horrible.
Todos ellos se sentaron con Rose, Scorpius y Magnus.
-¿Y Casiopeia?-Le preguntó Alice a Scorpius.
-Allá está-Indicó el. Casiopeia estaba bailando con Lucy, la hermana menor de Molly y con otra chicas de quinto-Se estaba aburriendo y justo apareció Lucy.
Mientras estaban sentados, Rose se acercó a Alexandra.
-¿Y? ¿Ya arreglaron las cosas tú y Alice?
-No…-Respondió Alexandra-Aun no. No es fácil olvidarme de lo que hizo, Rose.
-¡Oh, Alex, vamos! Sabes perfectamente que en realidad ya la perdonaste hace rato y solo sigues enojada con ella porque eres orgullosa.
-¡Yo no soy orgullosa!-Exclamó Alexandra, enojada, pero al ver la expresión en la cara de Rose se le pasó un poco el enojo-¡Arrrggg, ok, ok, lo admito, sé que se me pasó un poco la mano y que yo también hice lo mismo que ella hizo! Pero es que aun la idiota de Mia se pasea con Lorcan de la mano y me hierve la sangre cada vez que la veo.
-Alex, sácate eso de la cabeza ¡Ya!-Le dijo Rose-¿Acaso no ves que… bueno, que alguien más está interesado en ti?
-¿Alguien más?-Preguntó Alex-¿Sabes algo que yo no sepa, Rose?
-Solo tienes que darte media vuelta y ver quién es está al lado tuyo-Le dijo Rose con voz burlona. Alexandra le hizo caso y vio a quién estaba sentado a su lado: Albus charlaba y se reía con Scorpius y Lysander.
-¿Qué? ¿Me… me estás diciendo que… que Albus…?
-¿Acaso eres ciega?-Le preguntó Rose-Desde hace semanas que mi primo te mira como un tonto, Alex. Siempre me dices que la "amorosamente ciega" soy yo ¡Y mira quién es la que no se dá cuenta ahora!
Alexandra se quedó de una pieza al escuchar lo que su amiga le decía ¿Albus, enamorado de ella? Jamás lo había pensado.
-¿Y? ¿Qué dices? ¿Vuelves a hablarle a Alice?-Preguntó Rose.
Alexandra miro a Alice y sonrió al pensar en lo mal que la había tratado durante ese tiempo, después de todo, ella solo había tratado de ayudar a su hermana y Mia podía ser la zoora y la chica más fácil de todo el colegio pero ella y Alice eran hermanas.
-Si, creo que las cosas volverán a ser las mismas-Dijo Alexandra sonriendo. Se acercó a Alice y le dijo:
-Hey Alice, dile a Lysander que vayamos a bailar-Se dirigió después a Albus-¿Vamos a bailar?
-Claro.
Los cuatro se pusieron de pie, Alice con una sonrisa radiante.
-Alexandra, de verdad, yo lo siento tanto…
-No te disculpes, Alice, ya olvidé todo el asunto y por favor, no volvamos a pelear nunca más, ¿está bien?
-Si, nunca más-dijo Alice y ambas se dieron un abrazo-Bueno, vamos a bailar y esta vez no imites a un perico, Lysander.
-¿Y a un mono?
-Jajajaja.
It's Britney bitch I see you… And I just wanna dance with you… Every time they turn the lights down Just wanna go that extra mile for you You got my display of affection Feels like no one else in the room, but you
We can get down like there´s no one around We keep on rockin?, we keep on rockin' Cameras are flashin? while we're dirty dancin? They keep watchin? keep watchin' Feels like the crowd is sayin?
La fiesta de máscaras estaba a todo reventar y también lo estaba la fiesta en la Sala Multipropósito. Las Slytherins habían logrado convocar a mucha gente y la fiesta estaba a todo reventar.
Caroline estaba sentada en una de las mesas con sillones redondos junto a Ian, Samantha, Tadeus, Paul, Lauren y el resto de la pandilla.
-Hey, hey, chicos, me gustaría hacer un brindis por las organizadoras de esta velada-Dijo Paul alzando una copa-Por mi hermana Caroline, Josephine, Bridget, Sam y Lauren, ¡salud!
Los demás rieron y alzaron las copas para chocarlas.
-…No, esa vez fue un completo fiasco-Caroline charlaba con Lauren-¡Y el lío que mi madre armó con la papelería! ¡Fue un desastre, las invitaciones tuvieron que enviarse dos veces!
Mientras ella charlaba, Ian miraba a Samantha, quien estaba enfrente de él sentada junto a Tadeus. Esa noche se veía tan hermosa como siempre. Desde un tiempo a esta parte le había estado dando vueltas al asunto y llegó a la conclusión de que no quería que lo suyo con ella terminara… pero tampoco su noviazgo con Caroline y eso lo hacía preguntarse hasta cuándo le sería posible mantener esa doble vida. Pero nada de eso importaba porque Sam era la chica más hermosa con la que había estado. Si era al menos sus padres fuesen ricos…
Samantha estaba conciente de la forma en que Ian la mirada y se preguntaba cómo nadie lo notaba. Era imposible no sentir cómo una corriente le recorría el cuerpo cuando él la miraba, se acordaba de sus besos y de sus manos…
Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more The center of attention Even when they´re up against the wall You got me in a crazy position If you´re on a mission you got my permission
-¿Y? ¿Qué me dices?
-¿Ah?
-Que si quieres ir o no-Preguntó Tadeus de forma ansiosa.
-Disculpa, no estaba escuhándote.
-Bueno, me… me preguntaba si quisieras a dar una vuelta a Hogsmeade conmigo, la proxima ves que tengamos persmiso.
-Ah, esteeee, no lo sé Tadeus-Respondió ella de forma incómoda.
-Bueno, no pasa nada.
Desde hace mucho tiempo que Tadeus venía haciéndole ese tipo de invitaciones y ella lo rechazaba cada vez. Y no es que el chico no fuese guapo, qué va, lo era y mucho, pero a ella no le interesaba. Sin embargo, aunque estuviese enamorada de Ian, ya estaba harta de esta situación, estar fingiendo ser su amiga cuando, en realidad… y además estaba Caroline. Sam se sentía tan culpable por lo que le estaba haciendo a su amiga que siempre estaba angustiada, recelosa de que la verdad se supiese en cualquier momento. Amanba a Ian pero estaba harta de andar escondiéndose mientars que Caroline podía paseárse por todo el maldito colegio cogida de su mano, dándole besitos, ah, aquello era lo peor de todo, ver cómo Caroline podía hacer todas esas cosas con Ian mientras que ella tenía que esconderse, juntarse de noche en lugares en donde nadie pudiese descubrirlos por casualidad. Miró a su alrededor y se preguntó cuántas veces había venido a la Sala Multiprósito con Ian a…
¡Vamos, usen su imaginación!
We can get down like there´s no one around We keep on rockin?, we keep on rockin', rockin' Cameras are flashin? while we're dirty dancin? They keep watchin?, keep watchin' Feels like the crowd is sayin? Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more
Ian miraba cómo el pobre Tadeus trataba de invitar a salir a Samantha. Y aunque sabía que ella le diría que no, en el fondo le molestaba que el chico rondara a Sam, ella era su chica, después de todo.
Menudo patán, ¿no creen?
Samantha se dio cuenta de la forma en la que Ian la miraba. Era como si quiesiera darle un puñetazo a Tadeus y eso le gustó, le agradó ver a Ian celoso por la forma en que Tadeus la asediaba, la invitaba al pueblo, le decía que era bonita mientras que Ian jamás le decía que la quería y para ser sinceras, ya estaba hasta las narices que Caroline le contara sobre lo maravillosa que era su relación. Y de pronto miró a Tadeus, quien seguía parloteando. Si Ian podía paseárse con Caroline por todo el castillo, darle cursis besitos en el cuello, entonces, ¿por qué ella no podía reírse con Tadeus y bailar con él?
Sam le lanzó una mirada de desafío y diversión a Ian y se inclinó hacia Tadeus para decirle algo al oído.
-¿Y qué me decías sobre el paseo al pueblo?
Tadeus la miro, asombrado.
-¿Sobre si quieres y a dar una vuelta conmigo?-Preguntó el chico son poder creerlo-Pensé que…
-Bueno, cambié de opinón-Susurró Sam-Ven, vamos a bailar.
Sam se puso de pie y tomó de la mano a Tadeus para irse a la pista.
I just can't control myself, oh! They want more?
Well I'll give them more, ow! Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more Gimme gimme more, gimme more, gimme gimme more
Caroline vio cómo su amiga y Tadeus se ponían a bailar.
-Vaya, creo que por fin Tadeus logró que Sam bailara con él-Dijo, sonriéndo mientras Samantha bailaba de forma alegre con Tadeus.
El que ahora no estaba para nada alegre era Ian. La pegajosa canción terminó y comenzó otra, más lenta.
Yeah, shorty I know what you need I got everything you need I promise I ain't gonna hold out either I'ma give it all to you baby It's on, bust it Baby if you give it to me I'll give it to you I know what you want You know I got it Baby if you give it to me I'll give it to you As long as you want You know I got it
Unos metros más allá estaban el grupo de chicas de Hufflepuff, liderado por Rain Conrad y Mia Lonbgottom.
-Ah, me alegro de estar aquí en ves de estar en la ñoña fiesta de Alexandra Flemming-Dijo Rain mientras bebía su Hidromiel.
-Si, seguro que apesta-Dijo Mia de forma arrogante.
Mientras charlaban, Mia devió la mirada y la posó en el grupo de los Slytherins, en donde Paul Greengrass estaba jugando a ver quién bebía más Whisky. A decir verdad, Paul siempre le había gustado, ya sea porque era insoportablemente guapo o porque simplemente era un chico malo… y a ella le encantaban los chicos malos.
¡Uhh! ¿A quién no?
-Ya vuelvo-Les dijo a las chicas. Pasó por al lado de la barra y tomó una copa de Hidromiel que había allí y se dirigió hacia donde estaban los Slytherins.
-Hola chicos-Saludó al grupo con una sonrisa-Buena fiesta.
-Gracias Mia-Dijo Caroline con una sonrisa. Si bien ellas no eran amigas, ambas odiaban a Alexandra y esa era razón suficiente para que se trataran con amabilidad.
Mia sonrió y se sentó en el espacio libre que Sam y Tadeus había dejado.
-Caroline, debo decirte que esta fiesta fue una excelente idea.
-¿No es así? A decir verdad hace tiempo quería hacer una fiesta por mi cuenta y dejar de depender de los arrebatos de furia de la imbécil de Alexandra Flemmning-Murmuró Caroline mientras fumaba-Porque, solo mira a tu alrededor, aquí solo hay gente linda y no perdedores como en la fiestecita de Alexandra.
Mientras Caroline hablaba, Mia miraba de reojo a Paul, quien reía y brindaba con Phillip Van der Meer y Basil Zabini.
Baby if you give it to me I'll give it to you I know what you want You know I got it Baby if you give it to me I'll give it to you As long as you want You know I got it
-… Así que, Mia, ¿aun estás con Lorcan Scamander?-Preguntó Caroline.
-Si, aun-Mia sonaba hastiada-Pero creo que pronto llegará a su fin.
-¿Tan rápido de aburres?-Preguntó la otra, divertida.
-Si, no creo que haya nadie que valga la pena en esta mugrosa escuela-Dijo Mia sonriendo-Al menos no he encontrado a nadie que valga la pena de verdad, bueno, te dejo, mis amigas me esperan.
-Si, claro.
Mia se puso de pie mientras miraba a Paul de forma fija, bebió un poco más de su copa y se fue a donde estaban las chicas de Hufflepuff.
We been together for a few years Shared a few tears Called each other nicknames Like Sugar Plum and Poo Bear I'm always on the road I'm hardly ever home Always busy this busy that Can't talk on the phone I know you aggrevated Walk around frustrated Ya patience gettin' short How long can you tolerate it? Listen ma I'm just motivated I do this for us Step on the grind tryin' to elevate it now
Paul se dio cuenta de cómo lo miraba Mia y dedujo de inmediato qué era lo que quería. Lorcan Scamander no estaba allí porque no quiso asistir.
Mia y Paul habían tenido algo el año pasado, antes de la fiesta de Navidad. Se conocían desde hace tiempo pero solo cuando estaban en cuarto comenzaron a citarse por todo el castillo, se inventaba apodos como Osito y Cerecita y siempre lo pasaban increíble, eran la pareja perfecta. Mia aun no estaba con Scamander cuando se enredó con Paul la primera ver, pero aunque hubiese estado con él, a Paul le hubiese dado lo mismo… Mia era la chica más increíble con la que Paul había estado y ahora, esta noche, tendría la oportunidad de deslizar sus manos por la cintura de aquella chica que desde hace tiempo lo traía loco.
-Disculpes chicos, tengo… asuntos que resolver-Le dijo a sus amigos.
-¡Uuuuhhhh!-Phillip y Basil aullaron de risas.
Paul sonrió de forma maligna y se dirigió hacia donde Mia charlaba con sus amigas. La tomó suavemente del codo.
-Mia, ¿podría charlar contigo un momento?
Ella se dio media vuelta y le sonrio mientras las demás chicas sonreía de forma divertida.
-Claro, nos vemos más rato chicas-Le dijo a las demás chicas mientras ella y Paul salían discretamente por la puerta. Nadie se dio cuenta ya que en esos momentos Basil Zabini y Françoise Levy bailaban arriba de la mesa y todo el mundo reía.
Cuando salieron, Paul la arrinconó contra la pared.
-Te he extrañado mucho-Le dijo Paul.
-Yo también… ah, no sabes lo hastiada que Lorcan me tenía.
-¿Así que terminaste con él?
-El y yo nunca tuvimos nada, Paul.
-Bueno, no hablemos de Scamander, vamos a… hablar de nosotros, desde hace tiempo que no te veía.
-Si, yo tambien he estado algo ocupada, tengo que ponerme al día en Trasformaciones osino lo reprobaré… pero no hablemos de estupideces.
-¿A dónde vamos?-Le susurró él en el oído.
-A donde tú quieras-Le respondió ella.
En el rostro de Paul se dibujó una sonrisa maligna*.*
¡Uuuhhh!
¿No se siente bien ser malo?
xoxo
Lengua Afilada