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Moonlight Secret — capítulo 3
Capitulo 3: ‘’Las casas de Hogwarts’’
Me había quedado muy confundida ante lo que Ginny me contaba. Aún no habíamos pasado al castillo, y ya le tenía miedo.
¿Qué significaba que se dividia ‘’por lo que eras’’? ¿Qué era yo? ¿Qué dice de que ellos eran vampiros? Cada vez entendía menos.
-¿Cómo?-solo logré decir.
-Y yo también soy una vampira-terminó de decirme Ginny cabizbaja-por eso me tapo la boca cuando rio, ¿ves?
Me había abierto la boca, y unos afilados colmillos se vieron ante mi. Me indicó que avanzaramos, y la seguí, quizá con mucho más miedo que antes.
-Hogwarts es una continua competición, está llena de razas que se odian a muerte. Los vampiros solo se juntan con los vampiros, los hombre-lobo con los hombre-lobo (ambas razas se odian), los reptiles con los reptiles y las aves con las aves. La gente intenta no dar a conocer su identidad, porque esto sería una lucha de razas continua, aunque hay cosas que se saben-comenzó a explicarme la pelirroja-Gryffindor es la casa de los vampiros, Ravenclaw de los hombre-lobo, Hufflepuff, de los que se convierten en aves rapaces, y Slytherin, de los que llegan a convertirse en reptiles-humanos. Así, Gryffindor y Ravenclaw se odian, lo mismo que Hufflepuff y Slytherin. Más o menos eso se sabe. Las medidas en Hogwarts están tomadas, cada luna llena se tiene especial cuidado, lo mismo que con las reservas de sangre de…
-Espera espera-dije con un nudo en la garganta-¿esto es una escuela de magos o un zoo? ¡No puedo creerme esto! ¿yo que se supone que soy? ¿No hay gente normal?
Ginny volvió a bajar la cabeza y miraba al suelo.
-No se que serás tú, no se si es o no un colegio especial, lo que si se, es que somos magos y brujas, que nos convertimos de noche en aquello que somos, y que corremos peligros todos juntos entre estas paredes. Somos de razas milenarias que nos odiamos a muerte, podemos hacernos mucho daño, pero se que todos ‘’somos algo’’ hay que tener mucho cuidado-Dijo Ginny, a la que parecía quebrársele la voz.
Por fin, entramos en aquello que llaman ‘’el gran comedor’’. Yo estaba confusa todavía. En Hogwarts, todos eran ‘’algo’’ todos se convertían en alguna criatura, yo no entendía el fin de este colegio, no entendía ‘’la casualidad’’ de que todos se convirtieran en algo. Yo no recuerdo convertirme nunca en nada, o tal vez aún no se desarrollaron mis instintos. Quizá era depende de la casa en la que me pusieran. Gryffindor, Ravenclaw, Hufflepuff o Slytherin…¿y si era algo? ¿Por qué no me lo dirían? ¿Papá o mamá me olcultaban alguna cosa?
Vi como al entrar una mujer de aspecto severo se acercaba a mi.
-Eres de sexto curso, ¿Granger, no?-me dijo indiferente, yo le asentí-Bien, colocate detrás de los de primero, tu también tienes que ser seleccionada al ser nueva.
Ginny me hizo una señal, y sonrió, intentando despreocuparme, una tarea inútil en esos momentos. Vi como se sentaba en la mesa de Gryffindor, la de los vampiros. Ella estaba apartada, si no fuera por los nervios, juraría que todos los de la mesa la miraban con asco o con odio.
La selección de los de primero fue rápida. Varios chicos fueron a Gryffindor, uno a Hufflepuff, otro montón a Ravenclaw y dos a Slytherin. Noté como los slytherins tenían los ojos amarillentos, o los Gryffindors pequeños colmillos. Al parecer, todo iba a ser cierto y estaba rodeada de mounstruos.
Llegué frente a la mujer que me avisó antes, y me senté en un banquito. Iba a ponerme aquel sombrero que te seleccionaba encima de la cabeza. ¿Era un bicho raro? A lo mejor me decía que no pertenecía a ninguna casa, porque yo no me convertía en nada por la noche. Pero si lo hacía, significaba o que era una vampira, o que era un reptil, o una mujer-lobo o un ave rapaz.
Mis nervios me jugaban malas pasadas, y el banquito comenzó a temblar, al igual que yo. Aquella mujer me puso el sombrero en la cabeza. Este se movió, abrió la boca y…
-¡RAVENCLAW!-chilló el sombrero, mientras a mi, se me caía el mundo al suelo.