Tan solo un dia mas — capítulo 2
-¡¡¡Potter!!!
Dos cabezas morochas reaccionaron automaticamente, acto del que solo uno de los presentes se percató. Cada vez se fiaba menos del extraño profesor.
-¡Lily! Te has pasado todo el viaje buscandome ¿eh?- inconscientemente, James se revolvió el pelo, gesto que, por la mueca de ella, no le agradaba en absoluto.
-Ni en tus mejores sueños Potter. Solo venía a advertirte. Se que eres el otro premio anual, y por desgracia, voy a tener que compartir torre contigo… No me mires, no te acerques a mis cosas, no me hables, y todo ira bien…
-Pero Lily…-empezó el morocho- si sabes que estamos predestinados… ¿Quieres salir conmigo?
-Evans para ti, Potter. Y no, antes me bañaba con el calamar gigante.
El nuevo profesor no despegaba la vista de Evans, y eso era algo de lo que los dos merodeadores que no participaban en la conversacion, se dieron cuenta de inmediato. Las dudas que empezaban a formarse en sus merodeadoras cabezas se disiparon cuando él habló.
-Vaya, asi que tu eres Lily ¿no? Lily Evans - afirmó mas que preguntó mientras se ponía en pie y se acercaba a ella- me han hablado muy bien de ti. Espero que seas tan buena en mis clases como me han dicho.
La muchacha quedó estupefacta. ¿Qué clase de broma era aquella? ¿Dos Potter? Estaba viviendo una pesadilla. Observó al doble, y se percató de que no eran idénticos completamente. Este tenia unos ojos que la desconcertaron. Los ojos que veia cada mañana cuando se miraba al espejo. Lo miró, asustada, e hizo lo único que se le ocurría: salir de allí. Afirmó a la pregunta del ojiverde, saludó casi imperceptiblemente a Remus y antes de que se dieran cuenta, se habia esfumado.
-Uhhh, ¡esto va a ser un record!¡Vas a empezar el año sin una maldición de Evans!
-Cállate Canuto… o las próximas navidades te regalare un bonito collar a prueba de transformaciones…
Ambos siguieron con su fingida discusion un buen rato. Remus sabia perfectamente que esos dos no eran capaz de discutir en serio, excepto en ocasiones especiales, y aun asi, un par de labios rotos y acababan abrazandose como si nada. Suspiró y volvió su mirada hacia su nuevo profesor. Harry Tonks… Sabía que había oido ese apellido en alguna parte… pero ¿dónde? Observó al joven profesor minuciosamente. Se parecia a James en extremo. Su nariz era un poco mas larga, y sin duda sus ojos eran de un espectacular verde esmeralda que solo había visto en otra persona: Lily Evans. Aunque su forma de mirar recordaba a la de James. Las mismas miradas, el mismo brillo de diversión oculto tras una mascara de finjida seriedad. Si, sin duda Harry Tonks ocultaba algo, y ellos descubrirían que era.
Un par de horas mas tarde, tras cambiarse la ropa de calle por las túnicas escolares y descubrir que Harry sería su profesor de Defensa Mágica (He preferido llamarla asi, porque como Voldemort aun esta empezando a reclutar y tal, pues se supone que aprenden a defenderse de todo, no especialmente de las Artes Oscuras…) llegaron a Hogwarts.
Los cuatro chicos quedaron parados en el andén, observando el castillo a lo lejos. Tres de ellos con ilusión. Era su último año, el año de los merodeadores. El cuarto, lo observaba con una mezcla de nostalgia y esperanza. Sin duda, este seria un año para recordar.