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Historia 29183 — capítulo 5

Capítulo 5: Pasados por Agua

De esa manera, desde el preciso instante en que el hombre bajito y regordete abrió la puerta y las tres chicas casi se tiraran en su hermoso piso y Liss besara de manera sobreactuada las llaves olvidadas en la mesa, el día fue muy productivo.

Afuera, la nieve compacta de la noche anterior se fundía en las calles y veredas, dejando una helada capa de agua por todos lados.

Liss preparó un pobre desayuno y Lily invitó, a regañadientes, a sus queridos vecinos a desayunar, pero ellos se negaron amablemente, excusando que ya habían tenido suficientes horas junto a ellas, era malo para su salud.

Cuando Lily escuchó eso, voló una cacerola oxidada directo a la cabeza de James y no aparecieron por un buen rato.

When declaró que si no comía algo en serio en minutos, moriría, asique las tres se enfundaron en mullidos abrigos y salieron a comer.

Lo que no esperaban, por supuesto, (que mente adolescente puede tener en cuenta eso), es que estaban a 22 de Diciembre, plenas vacaciones de Navidad y… estaba todo cerrado.

Las tres vaguearon por las calles desiertas de Portsmouth, con el frío cortándoles las mejillas, en busca de algún lugar para comer y/o comprar.

Las persianas cerradas de los negocios parecían burlarse de su desafortunada situación, y justo en el momento en el que When pareció volverse loca, Liss divisó un pequeño y destartalado lugar, con un cartel en su puerta que decía "Abierto".

El lugar en cuestión, era uno de esos almacenes poli rubro que comienzan siendo simples almacenes y poco a poco se van incorporando mas cosas; como teléfonos públicos, mini bar, e incluso comidas rápidas. Entonces, cuando las tres chicas penetraron en el, vieron apretujados, en un espacio diminuto, el mostrador, dos cabinas de teléfono, una góndola de comida envasada y dos mesitas precarias, junto a las que se balanceaban varias sillas desparejas.

Una mujer de unos cuarenta años, con una extraña expresión en el rostro, con el pelo pelirrojo tirando a anaranjado, escaso y recogido en un lazo violeta. Sus ojos celestes brillaron al verlas entrar, y sonrió con calidez. Parecía una bella abuelita joven.

-Hola, niñas, en que puedo ayudarlas…?- su voz era débil y áspera al mismo tiempo.

-Hambre- tartamudearon When y Lily a la vez, desplomándose en las desvencijadas sillas. Liss pidió tres sándwiches y gaseosas y se sentó junto a sus amigas.

-Pero a quién se le ocurrió venir a un pueblo fantasma, eh?- Lily se ruborizó

-Lo siento… la parte turística de Portsmouth es al otro lado… aquí no viene mucha gente-

-No viene gente.- aclaró Liss sonriendo y haciendo que el sonrojo de Lily aumentara.

-Aquí… tres sándwiches.- informó un muchacho moreno saliendo de la trastienda, con una bandeja en sus manos.

-Gracias.-

-Hey, cuéntanos, aquí no abunda el… turismo?- preguntó amistosa Liss, al ver que el muchacho tendría, como mucho, diecinueve años. A esa altura, Lily estaba más roja que su cabello.

-Jajjaja, aquí? Para nada… tenemos, más o menos… cincuenta turistas por año.- se carcajeó el muchacho. -Es muy aburrido…-

-Porque no te sientas con nosotras? Estamos de vacaciones, y no conocemos a nadie del lugar…- propuso Liss, alegre. El chico sonrió y tomó una silla de otra mesa, arrastrándola hasta quedar al lado de las chicas.

-No creo que necesiten conocer a muchos… de nuestra edad hay como 10 chicos.- hizo una mueca. -Ah!, soy Max, mucho gusto.-

-Lily, Liss y … la Peque, o la Chiqui... como prefieras.- presentó la pelirroja. - O el increíble Hulk, sobre todo por lo grande.- When se ruborizó.

-Es que mis dimensiones no son muy grandes, como habrás notado, por eso me dicen Peque…-

-Yo creo que eres muy hermosa.- soltó Max, sin pizca de vergüenza, mirándola fijamente.

-Eh… gracias.- murmuró When, totalmente colorada.

-Max! Ven a ayudarme con esto!- la voz de la mujer pelirroja se escuchó de detrás de la puerta que comunicaba con la trastienda.

-Lo siento, tengo que irme.- excusó el moreno. -Es mi madre.- rodó los ojos y las chicas rieron, divertidas. - Pueden venir cuando gusten, yo invito.- terminó Max, con su sonrisa radiante.

-Lo haremos!- exclamaron Liss y Lily, y Max desapareció tras la puerta.

Al instante, los ojos de las dos chicas se posaron el When, quien se puso más roja que una manzana y masculló

-Sin comentarios.-

El resto del tiempo lo ocuparon en hablar de banalidades y acabar sus sándwiches. Se fueron, saludando a la mujer de cabello medio anaranjado en su paso, mandándole un beso a su hijo y prometiéndole volver.

El viento afuera soplaba con más intensidad que nunca, haciéndoles lagrimear los ojos, mientras las nubes vaticinaban una nueva tormenta. En el horizonte, se veía la delgada franja grisácea que representaba al mar, embraveciéndose poco a poco.

Los ojos verdes de Lily relampaguearon al notar la cercanía con el océano y al instante esbozó su mejor cara de niña buena que no rompió un plato en su vida.

-Chicas, chicas, chicas…- tiró de la campera de When como si tuviera seis años y pidiera una paleta. -Podemos, podemos ir a la playa…?-

Liss casi se la come en ese mismo momento.

-Lily, amor…- When opto por la diplomacia, en vez de por la fuerza, como estaba por usar Liss. -No sientes el viento, cariño? Bueno, la playa es para ir cuando hay sol y temperaturas lo suficientemente elevadas para rostizarte. Cuando esta por largarse una tormenta y hace ochenta grados bajo cero, las cosas cambian…-

-Por favor, por favor, por favor, si?-

-NO, mujer, me muero de frío! Vamos a casa.-

-Por favor, todavía no pise la arena ni una vez desde que llegamos… amo la playa, por favor, por favor…-

-Lily… estas haciendo que Liss pierda la compostura…-

-Por favor, por favor…-

-When!-

-Liss!-

-Lily!-

-Vengaaaaaaan!- exclamó Lily, y echó a correr con la bufanda de When en su poder, y por lo tanto, íntegramente con ella, haciendo que corrieran a la par.

-No me dejen!- gritó Liss detrás suyo.

Pronto, la cosa se transformó en una carrera a la playa, cruzando a toda velocidad las calles casi desiertas, sorteando lo que se interponía a su paso, mientras que la franja gris se hacía cada vez más grande.

-Lleguee!-

Lily se tiró en la arena, muerta de risa, seguida por When y finalmente Liss.

La playa de Portsmouth era hermosa. Aunque ese no fuera un lugar turístico, no había nada de que envidiar.

La arena se extendía, ahora húmeda por las recientes nevadas y lluvias, en ese color tan curioso que solo ella la posee; esa mezcla de marrón claro, cobrizo, dorado y oscuro. Luego, la franja donde agua y arena se hacían uno quedaba marcada por una fina capa de blanca espuma. El mar, cada vez con las oleaje, chocaba entre si, y moría de a poco en la orilla. No había nadie, el paraje estaba desolado, a excepción de….

Lily, Liss y When, se incorporaron de repente al ver aparecer tres siluetas masculinas yendo hasta ellas.

-Que hacen ustedes aquí?- espetó Lily.

-Oímos gritar y creímos que había pasado algo, Evans, no te alteres…-

-Muéranse.-

-Vamos, chicas.- Lily y When se tomaron del brazo, esperando a que la morena se les uniera. - Liss?-

Pero Liss estaba muy ocupada observando a Remus con una tabla de surf en la mano y uno de esos trajes especiales que se usan en el deporte para no sufrir el frío del agua.

-Hey, deja de mirar a mi amigo!- exclamó Sirius, haciéndose el ofendido. Liss se sonrojó y aparto la vista. No solo Remus estaba vestido así, los tres Merodeadores portaban trajes y tablas.

-Te mataré, Black, lo juro.- Sirius retrocedió ante la furibunda Liss, quien no se acobardó. Entonces, Black echó a correr, seguido por la chica que no paraba de gritar juramentos y maldiciones.

-Remus, ayúdame!-

James y el licántropo se miraron, divertidos antes de que el de ojos dorados actuase.

Corrió en la dirección en que iban los dos chicos y atajó a Liss, la tomó en brazos (la chica no cesaba de desproticar) y se zambulló con Liss incluida en el mar.

-Hey! Que le hacen a mi amiga!- gritó When, fuera de si.

-Para ti también hay, cariño, aprendan a respetarnos!- exclamó riéndose Sirius, yendo sin disminuir la velocidad hasta donde estaba la peque. La tomó en brazos, igual que como había hecho Remus y se dirigió hacia el mar, donde Liss y Lupin se peleaban a muerte en una guerra de agua.

-Lo siento Lily, pero mis amigos tienen razón…-

-Potter, no te atrevas…-

Tarde. Cinco minutos después, tres chicas metidas hasta la cintura en el mar se abalanzaban a asesinar a otros tres chicos que reían a mas no poder.


Mil gracias a los reviews, gente, nos leemos en el proximo capitulo :)

•Ccii Tnks y Blackfics•