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Historia 29288 — capítulo 13

El auto derrapo violentamente antes de chocar contra la acera, ¿Qué era eso tan malo que había hecho para que la llamaran? Bajo torpemente de su BMW, mientras que unos alumnos de preparatoria miraban anonadados el flamante modelo azul.

Hermione camino lo mas rápido posible a la dirección, no corría para no verse ansiosa, ¿Qué había hecho esta vez? La misma directora del campus le había telefoneado personalmente por algo que había hecho Jeffrey.

  • Señora Granger- saludo la secretaria- la directora la esta esperando.

  • Mami!!!- grito un pequeñín que estaba sentado en la banca afuera de la oficina de la mujer (sus ojos verdes centellaron de alegría y su cabello castaño estaba mas desacomodado de lo que había estado en la mañana, tan alborotado como lo había tenido en aquella época que deseaba olvidar) la abrazo temeroso- la Srita. Watson me ha…

  • Jeff, cariño necesito hablar con tu mami- dijo en tono secante la directora saliendo de su lujosa oficina, Hermione se molesto por el tono que había empleado con su hijo, que diablos se creía, nadie le hablaba si a su hijo

  • Quédate, cualquier cosa que me diga la puedes escuchar- lo tomo por el brazo y lo acerco a ella, para abrazarlo, justo cuando el niño se disponía a salir. Este se devolvió se sentó en las piernas de su mami.

  • Como desee…- hizo una pausa para aclararse la garganta- como sabe, Jeff es uno de los alumnos mas prometedores del plantel, con un intelecto mayor a los alumnos de bachillerato- Hermione asintió con suficiencia a su comentario, pues era obvio que su retoño heredara sus aptitudes académicas- el caso es que tengo el deber de informarle que ha sido suspendido…

  • QUE??!!- vocifero la castaña, su hijo, suspendido pero si era el mejor de clase y no por alardear pero uno de los mejores del colegio.

  • El niño…no se como explicarlo…la cosa es que la Srita. Watson esta en un hospital y su hijo de alguna manera es el causante- explico la mujer.

  • Mi hijo no es ningún malandrín, si a eso se refiere- bramo Hermione, en esos casos solía explotar, Jeffrey se oculto detrás de su madre- no es necesario que le suspenda que ahora mismo retiro los papeles.

  • Señora Granger no es para tanto- interrumpió la secretaria pensando en la perdida monetaria si el pequeño salía de la escuela.

Hermione la fulmino con la mirada, atemorizando a la empleada, después de todo ella tenia contactos, se hizo de la mochila del niño y salio con autosuficiencia del lugar.

En su BMW había varios alumnos, atrapados por el encanto del auto, un chico halago su buen gusto en coches, la castaña subió a su pequeño y en seguida también lo hizo ella.

Jeffrey era muy cohibido, era como su estado natural cuando no estaba cerca de su madre, tenía una dependencia total hacia ella, puesto que no se expresaba tan abiertamente con las demás personas, a sus pocos años de edad mostraba el intelecto de su madre y la personalidad- en ciertos aspectos- de su padre.

En esos 5 años, Hermione había cambiado totalmente, tanto física como emocionalmente, ahora tenia el cabello mas oscuro (obra de la poción) unas tenues ojeras permanentes y era un poco mas alta, en cuanto a sus emociones se había vuelto mas distante con las personas que le rodeaban- mas si eran hombres, evitaba a toda costa enamorarse de nuevo- su grupo social era muy estrecho. En esos años nunca volvió a comunicarse con sus padres ni con nadie que le recordara su pasado, ahora vivía placidamente en Oxforshire, todo su oro lo había invertido en una empresa de publicidad y cada mes le llegaba un cheque, así que económicamente no tenía porque preocuparse.

Había dominado sus poderes al 100%, también había descubierto un par mas que le eran útiles, en cuanto a la poción la había mejorado bastante, ya no sabia tan mal y no colapsaba cada vez que la tomaba, por las dudas cargaba consigo poción vigorizante, sus amigos muggles creían que estaba enferma de algo grave pero ella sabia bien que no era del todo cierto.

Se culpaba a si misma por el estado emocional de Jeff, otro de los problemas que le había acarreado la pócima era que toda la magia que había acumulado durante el embarazo junto con el sobre-exceso de esencia de vegonia, la había adquirido su hijo por lo que presentaba su magia antes de tiempo, lo común era a los 7 años.

  • Mami estas enojada??- pregunto Jeffrey al no soportar mas el silencio, estaba asustado tenia miedo, su mami era muy linda pero enojada era otra historia.

  • No, pero cuantas veces te he dicho que no hagas magia- respondió.

  • No quería hacerlo pero me dijo cosas…

  • Nada justifica que la hayas enviado al hospital- lo regaño con brusquedad, sintió una punzada al ver el rostro de su hijo, era demasiado sensible y ella era muy dura, demasiado dura quizás, el niño no tenia la culpa de su tormento interno- que te dijo??

  • No es tan importante- su voz sonó quebrada y su carita estaba apunto de ser cubierta por sus lagrimas.

  • Siento haberte respondido así- se disculpo, Jeff aligero el semblante- ahora dime que fue eso tan malo que te dijo??

  • Me dijo que era un fenómeno, que yo hacia cosas que no eran de este mundo- declaro citando a su maestra de una manera mas que especifica- dijo cosas muy feas de ti…que no tenia papá por que yo era raro- concluyó, Hermione blanqueo los ojos y pensó “cuanto se parece a su padre” (nunca pronunciaba su nombre ni en sus pensamientos) el defender a su madre le atraía mas problemas que nada.

  • La Srita Watson es una gárgola arrugada que solo dice tonterías- afirmo Hermione, Jeff la beso en la mejilla.

De camino a Banbury –condado donde ellos Vivian- Hermione creyó ver a un mago, la facha siempre los delataba, era por eso que no muchos habitaban en localidades muy pobladas y entre muchas razones, el motivo por el cual ella se había establecido en Oxfordshire.

Estaciono el automóvil fuera de su residencia, y junto con el pequeño Jeff entro a la casa, esta era mas que amplia, demasiado grande para 2 personas, tenia una amplia estancia que colindaba con la cocina, el comedor, la sala y unas enormes escaleras en forma de Y; la sala comunicaba con el estudio donde se encontraba también la biblioteca.

Las paredes eran de color gris francés, todo tenia mas color, esta vez Hermione no había caído en la monocromia y había decorado de una manera contemporánea mas colorida, no quería que su hijo creciera en un lugar tan lúgubre como su anterior departamento, la única constante en toda la casa era la pantalla de plasma en el centro de la sala, que era la filia de Jeff.

Había 7 recamaras en total en toda la casa sin contar las de la estancia, 2 eran de Jeff y la mas espaciosa era de ella, las otras eran para huéspedes (que eran mas que escasos) a veces una amiga de Hermione se quedaba amplias temporadas con ellos (ya que viajaba demasiado como para tener una casa propia) era parte de la familia, Jeffrey la quería como a una tía.

Su móvil sonó, era Samantha Andrews(la ya mencionada amiga) era lo mas acercada a una amistad, puesto que ya no se fiaba tanto de la gente, quería saber porque se había ido de esa manera de la casa productora.

  • Jeff tuvo un problema en el colegio- explico.

  • Esta bien?- pregunto asustada, quería mucho al niño.

  • Si, solo que ahora necesito buscarle otra escuela…

  • De nuevo??- se exalto- en dos años lo has cambiado 3 veces…!!

  • Crees que no lo sé- replico la castaña- es solo que no logro controlarlo.

  • De que hablas?? Tu hijo es un ángel…no conozco a nadie tan perfecto, no hace nada que tú no quieras.

  • Olvídalo…jamás lo entenderás.

  • Quizás no, pero como quieres que lo haga si todos tus problemas te los guardas y no me cuentas ni un secreto- gruño Sam.

  • No lo tomes así, es solo que si te dijera no creo que lo tomes muy bien.

  • Vale, no voy a discutir…que tal si no me dejas llegar hoy a tu casa, mejor me abstengo de mas comentarios- colgó.

Aventó su móvil a la mesa y le vino a la mente la imagen del hombre que acababa de ver, sabia que lo conocía…¿pero de donde? Le recordaba mucho a la persona que mas aborrecía pero no era él.

Sacudió su cabeza para despejarse de los dolorosos recuerdos que llegaron a su mente, se adentro a la biblioteca para leer algo de su amplia colección; Jeff ya estaba acomodado frente al televisor, veía sin ver, cambiaba de canal cada segundo, Hermione creía casi karmatico que su hijo hubiera heredado tantas características de su “padre”, eran casi idénticos su manera de mirar, gestos que hacia continuamente, lo reservados que eran…. volvió a sacudir la cabeza para olvidarlo pero ya era demasiado tarde, el tema invadió su cerebro en instantes, recuerdos y palabras se reproducían en su cabeza con total nitidez…reprimió sus pensamientos tomando un libro y obligándose a leer, pero fue mas que inútil.

Había pasado tanto tiempo desde que derramo su ultima lagrima, justo cuando vio por primera vez a Jeffrey, tan pequeño y vulnerable, decidió que ella no debía ser mas débil que su hijo y se juro a si misma que no lo volvería a hacer, lo había cumplido por esos 5 años, aún así era una tortura ver al niño y recordar todo…una condena que no podría soportar por mucho tiempo.

No podía evitar sentirse de esa manera, siempre tan febril de que la encontrara, temerosa de verlo de nuevo, su corazón se detenía cada vez que pensaba en ello, con una paranoia infundada, pues era mas que evidente que la poción era efectiva porque ya no la busco (ó eso creía) cada vez que caía en ese dilema interno se preguntaba si en realidad se había dado por vencido tan pronto, la obstinación de Har… del padre de su hijo se terminará con una esencia dormida.

Mas nunca quiso saber que sucedió después de su partida, la sentencia irrevocable que su corazón había dictado ese día le impidió averiguar que sucedió con la vida de Harry Potter…

Por otro lado…

Yacía tendido en el sofá de su casa, hacía ya un año desde que se mudo de Grimmauld Place por las infinitas insinuaciones de Sirius sobre su estado de ánimo, tenía la cara algo abandonada, tenia barba de varios días y estaba hecho un desastre.

Harry Potter había cambiado en todos los sentidos posibles, vivía bajo la mentira de ser el glorioso auror, no podían mencionarle nada que tuviera que ver con su vida privada, si es que se lo podía llamar así llegar a su casa y enfurruñarse en el sofa.

Lucia mas delgado, pero con una fortaleza jamás vista antes en él, por lo menos en lo que correspondía a lo físico, su estado emocional era de cierta manera bipolar, mientras trabajaba era un ser despiadado, sin escrúpulos, ni sentimientos, tan frívolo como sus rivales del pasado, pero una vez que estaba en la intimidad de su casa quedaba encerrado en su propio remordimiento propio de si en toda su vida.

Aún se culpaba por la “muerte” de Hermione, tal y como se lo había dicho Sirius, no debió presionarla, debió dejarla que volviera sola, si tan solo hubiera sido más paciente, no se tendría que lamentar cada día.

Nunca en su vida se había sentido tan solo como en esos 5 años, Sirius lo degradaba con el mismo tema, era muy cruel con él, jamás pudo volver a ver a los Weasley a la cara y tampoco a los Granger, no después de lo que les hizo.

Por una parte había llegado al punto de humillar públicamente a Ginny en una comida en la madriguera, no pudo evitar las ganas de gritarle a sus padres el tipo de hija que tenían y como le había arruinado la vida, recordaba que el Sr. Weasley lo había corrido de su casa por semejantes palabras, solo Ron no lo dejo solo, Harry sabia que no lo hacia por solidaridad sino por pura culpa.

En cambio a los Granger los había dejado sin una hija, hasta la actualidad aún le dolía el golpe que le había dado Mark después de que su mujer le contara lo que Hermione le había dicho la ultima vez que la vieron, lo había mandado a San Mungo para que le arreglaran la mandíbula, tuvo que hacer miles de meritos para que lo volvieran a aceptar, necesitaba estar en contacto con ellos por si Hermione llamaba ó se comunicaba de alguna manera con ellos.

Fue peor cuando se vio forzado a decirles que tenia pruebas de que Hermione estaba muerta, la Sra. Granger no dejo de golpearle hasta que se desmayo por la pena, su marido que ya había desquitado todo su odio contra él solo le pidió con suma diplomacia que se fuera de la casa.

El primer año la busco por todas partes, no se fió para nada en lo que el rastreador había dicho, la busco sin pistas é hizo lo inimaginable para encontrarla, tardo mas de 2 años en entrar en razón y resignarse a que la había perdido.

En el centro de su apartamento estaba el rastreador que había sacado ilícitamente del ministerio, ya no lo usaba con la misma frecuencia, pues era doloroso ver el rojo cada vez que lo accionaba, sabia que estaba muerta pero muy en sus adentros no perdía la esperanza de que el humo se tiñera de lila en vez de rojo, era por eso que una vez al mes lo encendía y la buscaba, ya que nunca encontró el cuerpo.

Guardaba receloso cada cosa que había compartido con ella, cada foto, cada carta hasta sus apuntes de la escuela los guardaba bajo llave como un tesoro, todo lo que llevara su esencia era lo que lo hacia tan feliz como infeliz.

Harry tomó el control de la televisión y la encendió, busco su canal predilecto con la ilusión de que estuvieran pasando su serie favorita, una vez que estuvo en la BBC, se alegro al ver que si.

Coupling era su escape emocional en ratos como esos, lo veía por devoción a lo que hacia Steve, que se parecía a él antes de su perdida, en ese momento, Jane (la ex –novia loca) estaba con Susan hablando de las mañas de su novio, mientras que Steve platicaba con Jeff…

  • Jeff- musito Harry- Jeffrey.

Apago la pantalla por la reciente conmoción, se había olvidado por completo de ese nombre…era el que Hermione quería ponerle a su primer hijo varón, el recuerdo le pego en el corazón, como pudo olvidar algo como eso.

  • Y… cuantos hijos te gustaría tener?

  • No había pensado en ello, pero ya que lo preguntas creo que con 2: un niño y una niña, estaría conforme.

  • Pienso lo mismo…me gustaría que la niña se llamara como mi madre: Lily y el niño James.

  • Que te parece si tú le pones el nombre a la niña y a mi me dejas el de mi hijo, de lo contrario vamos a crear un circulo vicioso, te gustaría que nuestros nietos se llamaran igual a nosotros cuando “Lily y James” los nombren.

  • Mmm…creo que no- dijo- me parece justo que le pongas tú el nombre al niño.

  • Me gustaría que se llamara Jeffrey, es un nombre muy lindo.

  • Si, es agradable…Jeff Potter…se oye bien.

Harry cito cada palabra del recuerdo en su mente, como pudo Hermione quitarle la ilusión de tener algún día un hijo al cual nombrar Jeffrey…