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Historia 29288 — capítulo 14
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Jeffrey, olvide algo en la casa productora- dijo Hermione- quieres acompañarme??
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Si!! – apago la tele y siguió a su madre a la calle.
Hermione rebusco sus llaves del BMW en su bolso, Jeff ya estaba al lado del coche para cuando las encontró, mientras caminaba para reunirse con su hijo, tropezó con un hombre que tenia algo de prisa, dado que solo se disculpo y regreso a su camino.
Ella solo pudo tener un ligero contacto con sus ojos, eran verdes almendrados cubiertos elegantemente con su cabello, le llamo la atención su vestimenta, algo que ya la estaba preocupando, era un mago evidentemente, ya que portaba una túnica bastante obvia.
Le pareció que era el mismo mago que había visto en la mañana ó de plano Oxfordshire ya no era una ciudad sin magos.
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Mami ese era un mago??- pregunto Jeff curioso- él también fue a Hogwarts, como tú??
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No sé si él haya estado en Hogwarts pero en lo que a mi respecta si es un mago- respondió concentrada, le era imposible acordarse en donde lo había visto años atrás.
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Yo quiero ir a Hogwarts…!
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Cariño ya lo hemos hablado muchas veces, tú vas a asistir a otro colegio de magia…no iras a Hogwarts- espeto.
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Pero tú estuviste ahí y mi papá también, no es así??- inquirió el niño- por que yo no puedo estudiar ahí??
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No es el momento para hablar de eso- dijo preguntándose como habían llegado al punto de mencionar al papá de Jeff- no esta bajo discusión tu ingreso a la escuela mágica- Jeff cruzo los brazos y torció el gesto, a veces se preguntaba por que su madre no quería que asistiera a Hogwarts, si en todas las anécdotas que le había contado, describía con cierto anhelo el mundo mágico y las aventuras que había vivido en su estancia, todo con lujo de detalle, a Jeff le ilusionaba conocer algún día al pelirrojo que su mamá le había comentado(Hermione omitía los nombres casi siempre) ó al chico que derroto a Lord Voldemort, quería conocer, saber mas de su mundo, mundo que su mamá le prohibía mencionar.
Hermione arranco el auto y manejo rápido hasta Moffat & Vertue (que era la casa productora en donde había invertido su oro, no por nada lo hizo, era una empresa de renombre nacional) le gustaba ir a ayudar a los diseñadores aunque no necesitaba habitar ahí mas que para las juntas de los accionistas.
No solía llevar a Jeff por que se cohibía con tantas personas, se escondía tras ella y no la dejaba moverse, por lo general lo dejaba en la oficina de Sam donde se divertía con la infinidad de cosas que había ahí.
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Hola, Richard- saludo al guardia de seguridad de la tarde- aún esta Sam allá arriba??
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Que tal- respondió el saludo- esta en el 3 piso, ya sabe…peleando a un par de diseñadores.
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Gracias.
Subieron hasta la planta que les habían indicado, y por los gritos que provenían del área de diseño, era evidente que ahí estaba Sam, Jeff corrió para sorprenderla, ella casi lo lanza con la pierna, pero se dio cuenta a tiempo para no hacerlo, en lugar de eso se inclino y le dio un tierno beso.
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JJ, amor que haces aquí?-le dijo.
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Tía Sam, por que estabas regañando a esas personas- pregunto sin soltarla, Sam agradecía que el niño la quisiera tanto después de todo ella no pudo tener hijos durante su matrimonio.
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Pues veras…- le explico una falla en los bocetos de la publicidad de un perfume aunque tanto coraje se debía a otra cosa.
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Solo porque no le pusieron el acento a la “e” les llamas la atención de esa manera tan agresiva??- dijo Hermione riendo del fundamento de su amiga.
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Si, tienes algún problema con ello?
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No, pero recuerda que yo también puedo regañarte así- respondió, Sam la reto con la mirada.
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Lo siento chicos- dijo resignada.
Las castaña sonrió con suficiencia, caminaron hasta su oficina, los diseñadores agradecieron a Hermione cuando Sam se volteo, la joven les guiño un ojo.
Jeff le paso entre las piernas a Sam y se lanzo a su silla para dar vueltas en ella, tomo una maqueta que estaba en el escritorio y jugueteó con el carrito en miniatura del BMW que tenia su mamá, la maqueta era para el anuncio promocional.
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Ian me llamo de nuevo- refunfuño Sam.
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Ya decía yo que no era por el acento.
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Quiere que le firme sabe que cosa!!!- bufó histérica- no solo me quita mi casa y parte de mis cuentas bancarias, si no que ahora quiere que le firme otro papel.
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Tu ex es un idiota- concedió Hermione.
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Tienes suerte de ser soltera y no haberte casado jamás- refunfuño.
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Aja…si yo te contara- dijo Hermione.
Su amiga se coloco para escuchar mejor, al fin le soltaría algo de su pasado, Hermione frunció el entrecejo, le tomó por sorpresa la respuesta de Sam. Esto hizo que la idea se desvaneciera, lo único que sabia del pasado de Hermione era lo que había pasado un minuto antes de que la conociera.
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No es el momento- dijo Hermione al ver a su amiga tan desilusionada.
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Me pregunto si algún día me contaras algo de tu pasado…por lo menos como se llamaba el papá de Jeff- dijo.
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Eso nunca, prefiero contarte otras cosas de mi vida- señalo alterada.
Samantha hizo un mohín de incredulidad, prefería soltarle todo su pasado solo excluyendo al hombre que le había dado el mayor de los regalos, alzo los hombros en señal de que hiciera lo que quisiera.
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Has visto a Patrick?- pregunto Hermione, recordando lo que había ido a buscar.
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Esta en Makerting- respondió Sam, contrariada é hizo una mueca de curiosidad- aceptaras su petición de salir a cenar…? Yo puedo cuidar a Jeffrey.
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No!!! Solo quiero preguntarle si vio mi Palm, la he olvidado en la ultima junta y no logro encontrarla- se justifico, estaba sonrojada por el comentario tan imprudente de su amiga.
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Pfft…creí que el seria el afortunado hombre que te quitara lo amargada- rió Sam.
Hermione puso cara de pocos amigos, le pregunto si podía dejar a Jeff ahí mientras le iba a preguntar a Patrick, Sam acepto encantada mientras lo observaba dar vueltas en su silla.
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Y… dime Jeff, cariño, por que tu mami ha decidido cambiarte de escuela otra vez??- dijo una vez que Hermione abandono el lugar.
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Porque mi maestra esta en el hospital por mi culpa…
La respuesta la dejo boquiabierta.
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Hermione le pregunto a la mitad del personal, Patrick no le pudo contestar solo le pregunto si querría ir con el a cenar, por lo que huyo ágilmente, estuvo buscando unos minutos mas pero no la encontró, no era que la agenda valiera mucho pero tenia un gran valor en lo que respectaba a su vida pasada.
- No quería hacer esto pero no me queda de otra- cuchicheo mientras buscaba en la sala de conferencias.
Extendió la mano y camino sin rumbo fijo, como si su mano la guiara a aquello que buscara, los pasos sin sentido la llevaron a la oficina de Sam, Hermione blanqueo los ojos, no se le había ocurrido nunca buscar ahí.
Su Palm estaba en el sofá de su amiga, justo debajo de los cojines, cuando la había intentado localizar por medio de la palm de Samantha no había sonado porque la batería estaba muerta.
Hermione agito la Palm en señal de triunfo, Sam blanqueo los ojos y negó lentamente por el ridículo, sonrió por lo bajo y le comento la llamada de su ex –marido Ian.
La historia amorosa de Sam era muy deprimente pero no tanto como la de Hermione, Ian era el típico hombre que se casa con dudas, que no ayudaba en la casa y le molestaba que su esposa viajara casi todo el tiempo, cuando se divorciaron, ella tuvo que vivir en hoteles ya que su ex la había demandado para quedarse con sus bienes.
Aunque Hermione no la conocía bien cuando la invito a pasar una noche en su casa, Sam se adapto tan bien con su hijo que decidió proponerle que cuando estuviera de paso en Oxfordshire se quedara con ellos, después de todo ella también había estado viviendo en un hotel cuando se marcho.
Sam estaba enfrascada en un largo sermón de todo lo que odiaba de Ian, que si nunca estudio hasta que se caso con ella, que era un fracasado, que sus cuantas bancarias eran vaciadas por ese tipo…era un insoportable blablabla sin fin aparente, Hermione solo contestaba cuando se hacia una pausa y lo hacia con monosílabas(si, aja, humm) sin prestar atención, miraba lo que sucedía mas allá de la ventaba, justo al cruzar la calle se encontraba el mismo hombre con el que había tropezado en la mañana, pero no estaba solo, discutía con una mujer de la misma apariencia…
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Hermione me estas escuchando?- la voz de su amiga la saco del ensimismamiento, se había dado cuanta de su falta de atención cuando no respondió a tiempo con un .
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Eh…si, digo no…lo lamento, vi algo que me llamo mucho la atención- balbuceo, Sam la miro inquisitiva, se estaba comportando raro, primero cuando menciono al padre de Jeff y ahora que estaba tan abstraída.
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Te encuentras bien?- no lo preguntaba por sus permanentes ojeras sino por su comportamiento.
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Si, por que no habría de estarlo?- le contesto, ella misma se daba cuanta que se comportaba de manera diferente, pero esta pregunta tenia una respuesta muy sencilla…en unos días era su aniversario de bodas.
Al final, Hermione confeso que se sentía un poco mal(el efecto de la poción se le estaba pasando) para poder librarse de otra media hora del tema preferido de Sam “todo lo que odio de Ian Windham”… Se despidió de su amiga- aunque en unas horas la vería en su casa- y salio de la oficina, justo en ese momento saco la botellita de cristal y le dio un sorbo, no sabia cual de las respuestas le era menos agradable, si cuando el efecto pasaba y el cuerpo le vibraba por la carga de magia ó la baja de energía cuando la acababa de beber.
Estaba tan acostumbrada a los mareos y la repentina falta de vitalidad, que ya no le flaqueaban las piernas, aunque era necesario que se recargara en algo para no caerse. La etapa mas difícil había sido durante su embarazo, cuando los mareos se multiplicaban casi en un 400% y su energía no le bastaba para nada, a través de los meses la fue perfeccionando pero los efectos seguían siendo los mismos, en la fase de corrección uno de los efectos secundarios era que después de tomarla dormía días enteros… para ello siempre tenia un bezoar cerca por si las dudas.
Hermione no tuvo suerte esta vez, Patrick la vio cuando estuvo apunto de desfallecer que no la dejo caminar sola a su auto, mostrando una falsa caballerosidad, la ayudo a subir y le propuso llevarla hasta su casa si no se sentía bien para manejar.
La castaña le dio por la tangente para poder irse lo antes posible a su casa, y arranco el coche en cuanto Patrick se alejo para pedirle al guardia que abriera la reja, fue tanta su prisa que casi arrolla a un hombre, que por pura casualidad era el mago que ya había visto 3 veces ese día, el hombre no hizo ni dijo nada, la miro con detenimiento como si intentara reconocerla, Hermione un poco asustada le pidió una disculpa y se fue lo mas rápido posible…¿acaso la estaba siguiendo?
Esa pregunta no fue contestada en seguida, pero si el día siguiente, cuando Hermione iba en su visita regular a la oficina de Sam…
- La Srita. Andrews tuvo que salir con urgencia a Rousham por encargo del señor Moffat, pero volverá en unas horas- dijo Richard- fue a arreglar un pequeño problema con la empresa de Autos.
Hermione frunció los labios, ahora que iba a hacer, Jeff había vuelto a la escuela (después de que Hermione se hiciera del rogar) y Sam no estaba, en lo que representaba su casa, no quería estar sola, se sentía deprimida y los recuerdos no la dejaban respirar.
Subió é intento ser de ayuda para los diseñadores, pero no había ningún proyecto ese día y la mayoría estaba descansando sin hacer nada, la joven castaña tuvo un leve presentimiento de que ese no seria su día.
Se dio por vencida y se dirigió a la oficina de Sam, quizás podría ayudarla con algunos pendientes…no había nada, pese a que Sam siempre estaba inundada de trabajo ahora solo porque si, no tenia ni un solo deber que hacer.
Dio un bufido y dejo caer su cabeza abatida sobre sus manos, eso era lo que quería evitar, quedarse sola y sin nada que hacer, no le gustaba ser una dama del ocio, le dejaba mucho tiempo para pensar para reflexionar sobre si misma y lo que había pasado, el tiempo a solas era su peor enemigo.
El hecho de que su aniversario le dificultaba aún mas respirar- suspiro- no sabía exactamente como había logrado dejar de llorar, le dolía pensar en el “hubiera”…se preguntaba como hubiese sido su vida de no haberse marchado, de haber perdonado a Harry…
Agito las manos para secarse las lagrimas que estaban próximas a salir como un río sin fin, parpadeo rápido pero las lagrimas ya estaban ahí, Se levanto y tomo un pañuelo para secarlas.
Al momento de jalar el pañuelo miro por la ventana y se aterro… el mismo mago estaba ahí enfrente esperando…
“Debo terminar con ello”, se dijo a si misma… “Debo hacerlo”
Convertida en una fiera bajo para enfrentarse a aquel tipo, Richard la observo extrañado, ella nunca usaba las escaleras y su cara reflejaba ¿ira?
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Por que demonios me sigues??- pregunto enojada cruzando la calle, el hombre la ignoro, como si no le hablaran a él- Acaso Harry ya sabe que estoy aquí??
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Me esta hablando a mi??- pregunto el mago, volteando a ambos lados para ver si se trataba efectivamente de él.
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No hay nadie más!!!
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Cierto, pero no sé de que me habla- contesto con diplomacia el hombre, sus ojos verdes se posaron seductores.
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Desde ayer lo he visto seguirme en 3 ocasiones!!- seguía vociferado Hermione.
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Ah…si, usted fue la que me golpeo en la mañana, casi me atropella en la tarde, para colmo hoy viene y me arremete- dijo divirtiéndose con la platica, ya que Hermione estaba al rojo vivo por el coraje casi injustificado.
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Sigo esperando una respuesta…
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Sobre que…?
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Por que me sigue?? Que es lo que hace aquí?? Quien demonios es usted??- inquirió furiosa.
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En primera no la sigo ni mucho menos la espió, lo que haga aquí en la ciudad no le incumbe a usted- respondió perdiendo la paciencia, la gracia de la platica se había esfumado- pero ya que entramos en preguntas…me puede decir quien es usted?
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Eso no le “importa” – dijo aun mas enojada.
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Humm- suspiro el hombre, Hermione sintió algo de pronto, el flequillo del joven le cubría los ojos con elegancia, pero aún no recordaba quien era- si no esta dispuesta a contestar entonces no pregunte!!
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Harry lo mando, verdad? Igual que mando aquellos matones en Suiza… Estoy segura de que ya me descubrió, ¡¡Maldición tendré que mudarme ahora mismo!!- divagó.
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Harry, Suiza…de que habla…yo no conozco a ningún Harry- dijo, sus ojos centellaron, su cabello cayo sobre sus ojos de nuevo, aquellos ojos verdes brillantes que le recordaban a …
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Entonces que hace un mago en Oxfordshire??
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Como sabe que soy un mago??- se miro parecía normal.
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Los muggles no usan túnicas y mucho menos verdes- resoplo Hermione.
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Sabe que es un muggle??- susurro el individuo.
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Claro que lo se…yo soy una bruja!!
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Eso lo cambia todo, pensé que era una de esas muggles paranoicas que se quejan de todo- dijo mas confiado- a propósito soy Jèrèmy Chatelain… puedes decirme Jerry, como los demás- se presento tardíamente y comenzó a mostrarse mas petulante- te preguntaras de donde es mi apellido…
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Es francés- contesto Hermione cansinamente, al fin lo recordaba, ese tipo la había atendido en San Mungo, fue él quien le dio la noticia de que iba a tener a Jeff, el recuerdo la congelo…¿Qué pasaría si la reconocía? ¡¡Él podría ir con Harry y decirle que estaba viva!!
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Me haz arruinado la presentación- se quejo Jèrèmy, le mostró su túnica de sanador y le pidió que callara- estoy aquí porque a las afueras de la ciudad, bueno un poco mas allá, hay una bruja que tiene una enfermedad rara y los imbeciles muggles no supieron como tratarla, el hospital me ha mandado a verificar que no se haya salido de nuestras manos y haya contagiado a mas personas.
Hermione asintió sin prestar atención Jèrèmy parloteo unos minutos más antes de notar el silencio, la miro con atención descifrando su gesto, en un momento sus miradas se cruzaron.
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Estas bien?- le pregunto.
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¡¡Por que todos preguntan eso!!
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Será por tus ojeras ó porque te ves tan cansada todo el tiempo- contesto Jèrèmy sacando algo de su túnica-déjame examinarte…
Hermione se negó pero Jerry siguió insistiendo…de repente se oyó una voz detrás de ella.
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Hermione esta todo bien por ahí- era Sam, acababa de llegar y los vio discutir.
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Si…todo bien- dijo Hermione alejándose de él.
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Espera no me has dicho quien eres!!!- pero Hermione ya había entrado en el edificio.
Jèrèmy Chatelain observo como se marchaba, con el entrecejo fruncido intentando recordar en donde había visto ese rostro tan familiar y los mismos síntomas antes.