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Historia 29288 — capítulo 15
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Segura que estas bien?- le pregunto Samantha en su oficina, Hermione estaba inquieta desde que aquel hombre la había “atacado”
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Si, si…
Hermione evadió las miradas de su amiga y se escabullo en cuanto pudo para no tenerla encima preguntándole sobre que tenia, el tal Jerry era una amenaza, como puedo olvidarlo, ahora estaba a su merced…aunque el sanador no recordaba quien era.
Ese pensamiento la reconforto, si no lo volvía a ver, él no tenia porque acordarse de ella y mucho menos decirle a Harry, ahora solo debía evitar que la viera, pero…¿como?
Las castaña se dirigió a su auto, de alguna manera tenía que salir sin ser vista, se asomo para ver si el mago seguía afuera del lugar, miro por varios minutos solo para corroborar que no estuviese escondido, pero no lo vio.
Resoplo frustrada, estaba actuando de una manera muy estupida…arranco el coche y salio a gran velocidad del recinto, una vez fuera condujo con mas calma, su corazón estaba alterado por la cantidad de adrenalina en su cuerpo, no se había dado cuenta de que manejaba arriba de los estándares hasta que freno de manera seca en una luz roja.
Aún seguía siendo muy temprano para ir por Jeff y Samantha estaría insoportable – le daba miedo volver a la casa productora- así que no tuvo mas remedio que ir a su casa para aislarse en su cuarto, ya que estaba muy tensionada quizás se divertiría arreglando la casa, había pasado mucho desde la ultima limpieza general.
La opción se la llevo el viento cuando llego y la casa estaba intacta, no había rastro de polvo, mugre ó cualquier agente extraño en toda la residencia, gruño un par de segundos…¿Por qué era tan ordenada? Ahora tendría que pasar su tiempo haciendo otra cosa, pero no le llamaba la atención leer ni encender el televisor, lo normal era que a esas horas estuviera con Sam pero “el tal Jèrèmy” podría verla de nuevo ahí.
En los siguientes días Hermione se quedo en casa fingiendo sentirse mal, solo salía de la casa por el diario de las mañanas ó para llevar a Jeff a la escuela ( el niño se quejaba, ¿Por qué su mamá se podía quedar en casa y él debía ir a la escuela?) Estaba tan frustrada que reacomodo todos sus muebles y recorrió todo su guardarropa en busca de algo que hacer.
Hasta que después de una semana…
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Hermione te buscan en la puerta- dijo Sam, sonrojada, Hermione la miro recelosa, Samantha no se sonrojaba con facilidad- es un hombre…-suspiro-…que hombre!!
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Te ha dicho que quería?- pregunto mirando a su amiga dando volteretas en la sala.
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No…pero es muy dulce…
La joven salió, en el umbral de la casa estaba el apuesto sanador, sonriéndole, su dentadura tan perfecta que centello al igual que sus ojos, su cabello estaba sobre esos 2 pequeños ojos esmeralda de esa manera tan mundana, estaba recargado con tal estilo que parecía un Adonis esculpido.
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Q-que hace A-aquí?- pregunto Hermione, balbuceando, había quedado atrapada en su hechizo.
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Hola- saludo ignorándola- te preguntaras que hago aquí…
Hermione blanqueó los ojos (El hechizo se había esfumado) intento cerrar la puerta para que de fuera de su casa pero Jèrèmy se le adelanto pasando rápidamente, sin inmutar su sonrisa, Hermione hizo una mueca de absoluto escepticismo, no recordaba que fuera tan petulante.
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Bien… ¿Qué hace aquí?- gruño entre dientes la castaña.
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Siempre eres así…tan…tan desconfiada ó tiene que ver con tu aspecto?
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No tengo tiempo para esto- espeto Hermione- podría darse prisa!!
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Hummm…yo tengo todo el tiempo del mundo, para tú pesar- contestó Jèrèmy divertido, Hermione estaba furiosa- primero debo examinarte.
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NO!!
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Esta bien, como quieras- dijo.
Hermione lo miro incrédula, se había dado por vencido antes de iniciar una batalla.
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Tendré que mandar una lechuza a San Mungo para que me envíen a alguien que te pueda entrar en razón- agrego Jèrèmy apareciendo una lechuza de la nada.
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No hagas magia aquí!!- refunfuñó Hermione, no quería que Sam lo viera ó peor Jeff.
Muy tarde el niño estaba viendo que hacia desde la ventana, el gran sueño del Jeffrey era conocer a un mago, ahora corría con su mamá con el propósito de ver mas magia.
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Te vas a dejar examinar- terció Jèrèmy- porque tienes un aspecto horrible, solo he visto esos síntomas en una persona.
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No, no me pienso dejar examinar!!
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Que no ves que puedes tener alguna enfermedad mágica!!- bramo Jèrèmy sin paciencia.
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No me importa, simplemente no quiero que me toques…No tengo nada!!- vocifero, ya había aceptado ver los mismos síntomas en otra persona… que era ella.
Jèrèmy estuvo apunto de contestarle, pensaba en echarle algún hechizo para que se dejará revisar, pero en ese momento un pequeño niño salio de la casa y abrazo a su mamá preguntándole que hacía él ahí; Jèrèmy cambio de parecer, el niño era tan tierno que no se atrevió a seguir peleando con su madre.
**** En Londres****
Una por una caían todas las fotos mágicas de sus manos, veía cada una con detenimiento, recordando cada momento con anhelo, las de la madriguera, las de Hogwarts pero las que mas admiraba eran donde estaban ellos 2 solos, tan felices, tan jóvenes, llenos de vida y con un futuro prometedor.
Se detuvo cuando llego a las de la boda, el fotógrafo que había contratado no se había perdido nada de lo sucedido, había fotografiado cada detalle, bueno ó malo de la boda, Harry siempre apartaba las fotos donde Hermione salía con gesto triste, no soportaba recordar que el por culpa de Ginny la hubiera hecho sufrir, prefería ver las fotografías donde estaban felices por la reciente boda, cuando ninguno de los 2 sabía lo que les deparaba el futuro.
En el retrato la pareja lo saludaba con la mano, Hermione se le acercaba a Harry y le daba un tierno beso en la mejilla, mientras algunos invitados pasaban riendo.
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Que tienes ahí?- pregunto una voz femenina detrás de Harry.
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Nada que te importe- respondió con frialdad Harry, escondió las fotos con la varita.
Harry volteo y la miro con odio, por haber interrumpido su momento de recuerdos, una mujer pelirroja lo miraba desde la entrada de la habitación, solo llevaba una de sus camisas encima, esta se sentó al lado de Harry y reposo su barbilla en el musculoso hombro del ojiverde.
Ginny intento robarle un beso pero Harry se volteo bruscamente, se levanto del sofá y se fue a vestir…esta no era la primera vez que Harry cometía el error de dejarse llevar por las insinuaciones de la pelirroja.
Harry se paso la mano por la cabeza cuando entro al baño, se sentía culpable, aún ahora después de tantos años desde que la había engañado, seguía cometiendo el mismo desliz... seguramente Hermione se retorcía en su tumba.
Sentía que le seguía siendo infiel…pero que no ella hubiera querido que el siguiera con su vida aunque fuera al lado de la mujer que causo su separación.