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Historia 29288 — capítulo 16
Hermione le mando a su hijo entrar de nuevo a su casa, pero Jeffrey estaba tan emocionado que le pidió a Jerry que le mostrara más magia, Hermione se aguanto las ganas de gritarle a su hijo que “no” pero no tuvo otra opción que hacer pasar al individuo para que su pequeño disfrutara del espectáculo que le daría sin que los descubrieran por estar en medio de la acera.
Sam también estaba embelesada con el atractivo de aquel tipo, tanto que no pudo parar de balbucear mientras se presentaba, al mismo tiempo que se despedía(tenía que tomar un avión para ir a Liverpool) le dio un codazo a Hermione cuando salía y le advirtió que quería todos los detalles cuando volviera.
Hermione la fulmino con su mirada y creyó ver en los labios de su amiga la palabra “amargada”, Jerry estaba haciendo trucos con la varita, sacaba chispas de varios colores y hacia espirales en el aire, Hermione recordó el campeonato de Quidditch justo cuando Harry le propuso matrimonio…de nuevo vino a su mente el hubiera.
Jèrèmy lo noto de inmediato porque dejo de entretener al niño y auxilio a su mamá, el rostro de Hermione se veía crispado, se había puesto pálida de solo recordar a Harry, un momento tan feliz pero a la vez tan enterrado en el pasado.
-
Te encuentras bien?- le pregunto sacando los instrumentos mágicos para examinarla.
-
Si, aleja eso de mí!!- contesto.
-
Parece que no lo estas, ahora mismo te voy a inspeccionar quizás ya te contagiaste…sería un grave riesgo para el niño- dijo mirando con cariño a Jeff que se había quedado a la expectativa de mas.
-
No tengo nada que se contagie, es solo cansancio- mintió Hermione, incorporándose.
-
No te vas a levantar hasta que te revise- señalo Jerry la empujo con la mano al respaldo del sillón, impidiéndole levantarse.
-
No me provoques- advirtió ella, haciendo un esfuerzo por quitárselo de encima, Jèrèmy se le acerco a un palmo de la cara y dijo:
-
Que me puedes hacer si estas tan cansada- sus palabras fueron respondidas con un dolor proveniente de su mano- Ouchhhh!!
Hermione se levantó retándolo con la mirada, Jèrèmy soplo en su mano y a continuación se curo con la varita.
-
C-como hiciste eso?
-
Es solo magia- respondió ella con suficiencia, aunque no debió hacerlo, ahora un escalofrió le recorría el cuerpo y le erizaba los pelos, lo que la hizo temblar y caer de nuevo en la insistencia del sanador.
Hermione intento despedir al mago, pero su hijo se lo impidió, no quería que se fuera ya que él le mostraba magia y su mamá siempre le negaba su uso en la casa, más cuando estaba la tía Sam.
La castaña acepto a regañadientes mientras Jèrèmy alzaba las cejas con insolencia, Hermione solo accedió porque la presencia de Jerry lo hacía feliz, nunca había visto que su pequeño se abriera tanto con otra persona que acababa de conocer, lo cual era muy extraño, nunca lo había visto tan abierto ni tan feliz, a la misma Sam que ya llevaba 3 años con ellos había tardado 2 en hacer que el niño dejara de esconderse en la falda de su mamá.
Su paciencia no duro mucho, una vez que Jèrèmy uso al niño para chantajearla psicológicamente lo saco de la casa a base de magia, pero se arrepintió al ver como Jeff la miraba… había corrido de la casa a su amigo, por lo que corrió a su habitación reprochándole a gritos lo mala que era.
Al día siguiente Jeff estaba muy enojado con ella, cuando lo dejo en la puerta del colegio él no se despidió, Hermione estaba sorprendida por la actitud de su hijo, estaba segura de que Jerry le había echado un hechizo, de otra manera no se explicaba su cambio tan repentino.
Estaba tan preocupada por ese cambio tan brusco que por ese día no se preocupo por la fecha que estaba próxima ni por los recuerdos asfixiantes, en su lugar estaba creando frustración, ahora el sanador estaba muy cerca de ellos.
Tan cerca que cada día llegaba a su casa con la esperanza de que se dejara examinar, no sabía como explicarlo pero le llamaban mucho la atención sus síntomas, igual que ella en un principio no recordaba en quien había visto lo mismo años atrás.
Hermione estaba albergando un odio inmenso cada vez que lo veía, el hombre le estaba robando el cariño de su retoño, por si fuera poco se lo encontraba a donde quiera que fuera, según él, era una casualidad pero ella estaba segura de que la seguía… si iba a comprar víveres él estaba ahí, si estaba con Sam, él llegaba sin previo aviso ó se plantaba fuera de Moffat&Vertue para llamar su atención…la tenía al borde de un colapso nervioso.
-
Que puedo hacer para que nos dejes en paz??- pregunto Hermione el viernes ya harta de sus visitas tan inoportunas(ya no aguantaba las insinuaciones de Sam por la presencia de Jèrèmy) fuera de los oídos de Jeff.
-
Concédeme una cita- se aventuro Jerry.
-
Ni muerta!!
-
Entonces dime tu nombre…
-
Mejor la cita!!
-
Wow, pensé que seria mas difícil- dijo complacido- pero no me puedes dar una pista…?
-
Mmm…no.
-
Vamos, solo tu nombre ó algo- insistió Jerry.
-
No!- le cerró la puerta en la nariz.
Jèrèmy se paso la mano por la nuca era eso lo que le atraía tanto de ella, que era muy difícil de complacer, se desapareció con ese pensamiento sonriendo, había conseguido una cita.
Y aunque era un hombre que podría estar con cualquiera, él estaba tomando cierta dependencia de Hermione, quizás porque le recordaba a alguien a quien él había amado hace mucho ó porque nunca había conocido a alguien de ese temperamento; Por lo que no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad, algo habría de hacer para no perderla.
+++
¿Qué diablos había hecho? ¿Por qué no solo le dio una pista? ¿Una cita? Se quedo detrás de la puerta, las citas no eran negociables, no era algo a lo que le diera un si, cual era el peligro de decirle “me llamo Hermione Granger, quizás recuerdes mi boda…fue espectacular”
Ahora estaba en un lió, Samantha no la dejaría en paz en días, semanas, años…tenia que hacer algo urgente para solucionarlo pero no se le ocurrió nada, que diablos le pasaba…¿acaso su cerebro estaba en el mismo complot?
Esa noche no pudo dormir y tampoco la siguiente, no le había mencionado nada a Sam sobre la cita, y Jèrèmy no se había aparecido tampoco para alardear de eso, Jeff la miraba receloso, pensaba que su mamá le había prohibido a su amigo verle por lo que no le dirigió la palabra en esos días, cosa que su mamá no percibió por la mortificación de su futura “cita”.
++*+
Jerry no se dejo ver varios días, hasta que un día sin previo aviso llego… Hermione había tomado la firme decisión de negarse rotundamente a la cita, después de todo solo lo desilusionaría.
-
Yo que tú aceptaría de buena fe- dijo Jèrèmy, ese día estaba misterioso pero de una manera quisquillosa.
-
No, ya tome una decisión- reitero- no puedo aceptar una cita contigo.
-
Mmm…no lo quieres considerar nuevamente?- pregunto con diplomacia sus ojos la miraron persuasivos.
-
No- musito, sus ojos tenían, de alguna manera, cierto encanto.
-
Bueno…déjame decirte que hice estos días en los que no te vine a visitar- dijo seriamente, Jeff levanto el rostro, se suponía que Jerry era amigo suyo no de su mamá- pues estuve investigando.
-
Aja…de que investigabas?- pregunto, saliendo abruptamente del ensimismamiento que habían creado sus ojos.
-
De ti, me costo mucho trabajo pero pude averiguar, solo tuve que buscar en el archivo del hospital- dijo enfatizando cada palabra con cruel diversión mientras veía como Hermione torcía el gesto- ya decía que tu rostro me era familiar.
-
A-así y q-que fue lo que encontraste?- pregunto nerviosa, su tranquilidad se caía a pedazos, tendría que actuar rápido.
-
Cosas…
-
Que clase de cosas- dijo Hermione más segura de si misma, adoptando una postura defensiva.
-
Pues no creo que quieras que las diga frente a tu hijo- señalo al niño que escuchaba con atención mientras coloreaba.
-
Jeff, podrías ir a ver que hace la tía Sam?- le indico, el niño los miro suspicaz, ¿para que querían que se fuera? La castaña espero a que se perdiera por la puerta de la habitación de su amiga- ya puedes hablar.
-
Claro, H-E-R-M-I-O-N-E- dijo con énfasis, Hermione casi se desmaya, guardaba la esperanza de que lo que hubiera averiguado fuera erróneo- me pregunto porque usas tu apellido de soltera si estas casada, no es así…?
Hermione asintió nerviosa, le temblaba cada parte de su cuerpo, sentía como la sangre se le escapaba de la cara.
-
Pobre Harry, creyendo que su mujer estaba muerta por 5 años y esta viva intentando persuadirme para salir por ella…- dijo en tono melosamente malicioso.
-
Yo no te estoy…- terció pero Jèrèmy le indico con la mano que callara.
-
Si no él se va a enterar de que esta viva.
-
Que mas sabes?
-
Casi nada, en el archivo no decían nada, solo como te llamabas, indague buscando tus síntomas, lo demás lo saque del profeta- respondió orgulloso de si mismo por el efecto que había obtenido- sabías que te hicieron pasar por muerta solo por no encontrar tu esencia mágica…pfft…los aurores siempre lo ven todo de una manera cerrada.
Hermione ya no pudo hablar, las palabras de Jèrèmy estaban procesándose lentamente en su cabeza, Harry…la creía muerta, eso explicaba su bajo entusiasmo en buscarla después de que huyo y explicaba otras cosas.
-
Que dices tendrás conmigo una cita?- le dijo (Como si le quedara de otra)
-
Tengo otra opción?-bufo la chica, no era posible tantos años alejando a los hombres, evitándolos y ahora se veía “obligada” a salir con uno.
-
No, es si ó si, por que tengo una hermana que trabaja con él y podría hacerle llegar muy fácil la grandiosa noticia.
Hermione sintió el impulso de golpearlo pero no seria suficiente, LO ODIABA CON TODO SU SER (¡¡¡…del odio al amor hay un solo paso…!!!) deseaba hacerle daño, cualquier cosa que le regresara la paz que tenía antes de conocerlo.
Ese día Jèrèmy había obtenido la respuesta que deseaba aunque había usado bajas tácticas para hacer que aceptará…solo por buscar un amor que parecía imposible hasta ahora.
***** En Londres****
-
Harry, espera- le gritaba Ron desde el atrio.
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Que tal, Weasley!!- respondió Harry sin mirarlo directamente.
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Me he enterado que sales con Ginny- dijo Ron ignorando su frivolidad, después de todo ya llevaba 5 años soportando ese estado de humor- a mi padre no le parece bien que la uses de esa manera…
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En primera Ron, yo no definiría como una relación lo que tenemos tu hermana y yo…es mas bien una forma casual de vernos- respondió Harry hojeando el profeta sin leer nada en concreto.
-
A eso me refería, si tanto la odias, como es posible que estés con ella- agrego Ron, poniendo el dedo en la llaga de Harry- como es posible que le hagas esto, sé que ella cometió errores en el pasado pero no debes usarla para desaparecer por una noche a la semana tu soledad…no si aún no la olvidas!!!
-
Cállate!!- le ordeno Harry, conteniéndose para no golpearlo ahí mismo por la manera en que le exponía las cosas, ¿qué sabía él de su soledad, de cómo se sentía después de pasar un rato con Ginny?- no es tu asunto lo que yo haga ó deje de hacer con mi vida y si me acuesto ó no con tu hermana, ES NUESTRO PROBLEMA!!
-
Solo decía que tu manera de actuar es muy egoísta- dijo Ron defendiendo su punto de vista, Harry paro el elevador y bajo violentamente- debes expresar tu dolor de otra manera ó te volverás un amargado- le grito desde donde estaba, mirando como se marchaba enojado.
Ron bajo en la segunda planta, con las orejas rojas por su enojo, en esos 5 años le había servido de apoyo a Harry, aunque no siempre le agradecía de la manera correcta, estaba muy consciente de que parte de la presente amargura de su amigo a esa edad era su culpa; en esos años había reflexionado tanto, todas sus acciones y su porcentaje de culpa en todo ese embrollo.
Había sufrido la muerte de su amor platónico, pero al mismo tiempo se dio cuenta de que lo que él sentía no se comparaba al arrepentimiento de Harry, su egoísmo le había arrebatado a Harry la oportunidad de ser feliz, esa culpa la llevaba pagando desde el día en que Dean les dio la noticia.
Lo acompaño cuando su padre lo veto de la madriguera por su comportamiento tan irrespetuoso hacía su familia, aún la Sra. Weasley sentía el comportamiento de Harry, estuvo ahí cuando el Sr. Granger le partió la cara y fue él quien lo llevo a San Mungo…aun así creía que no era suficiente.
Y para colmo ahora tenía a su hermana en alguna clase de venganza sentimental; se preguntaba cuando diablos Harry dejaría en paz el recuerdo de Hermione y volvería a ser el de antes…él que alardeaba sobre su novia, sobre lo perfecta que era su vida, él que se paseaba por el ministerio con una sonrisa en el rostro porque ahora solo quedaba un despojo de hombre bajo el manto de un ser frívolo.
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Que tal?? Agnes, Olive- saludo Ron al entrar al cuartel general.
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Hola, Ron- dijo la primera viéndolo curiosamente, hacía unos segundos estaba hablando con Olive sobre él.
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Potter ya esta en su oficina??
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Si, el jefe llego hecho una fiera…
Ron dejo los ojos en blanco, volteó hacia arriba como si implorara una salvación para su amigo (Se me había olvidado mencionar que a Harry lo nombraron jefe de aurores) y se fue a su cubículo para atender sus deberes de ese día antes de que su jefe se pusiera difícil…algo que simplemente no podía evitar.
Las chicas se rieron y volvieron a su cuchicheo, a Agnes le atraía Ron, pero él al igual que Harry se mantenía fuera del territorio del amor.