← Historia 29288 · de
Historia 29288 — capítulo 17
Hermione no podía verlo ni en pintura, que maldito era…como pudo chantajearla con eso, ¿acaso quería destrozarle los nervios? Como podía mirarlo ahora sin querer matarlo ó por lo menos maldecirlo con cada uno de los maleficios que conocía; Era tan arrogante, tan altanero…tan, tan lindo.
-
No, no, quítate eso de la cabeza – musito enojada- él no es lindo…
-
Quien no es lindo?- pregunto Sam.
-
Nadie!!!
-
Mmm…creo que…
-
Tú no crees nada!!!
Sam la miro de manera suspicaz, no la podía engañar, bajo es mascara de odio había algo mas…
+++
Definitivamente no era su día, en primera porque era su aniversario (Un día de por si algo lúgubre para ella) y en segunda, siendo el motivo mas horrible…ese día era su “cita”
Estaba tan encolerizada y tan triste al mismo tiempo que no sabia si gritar ó llorar, por una parte no podía olvidar a Harry y por la otra no podía dejar de pensar en Jèrèmy… el mundo se había puesto en su contra!!
Aunque era muy temprano los nervios no se hicieron esperar, no entendía porque sentía el nerviosismo por tener una cita, ya no solo era el odio y coraje que sentía contra él, si no que se preguntaba como le haría para controlarse y no ahorcarlo en el restaurante.
Hace tanto que fue su ultima cita que no sabía como actuar ante la perspectiva y Sam no era de ayuda, ya que cada vez que pasaba a su lado musitaba y formaba un corazón con los dedos ó le decía palabras de apoyo como: “al fin encontraste un hombre para ti” ó “deberías estar emocionada, hoy en día ya no hay hombres como esos, te envidio” Hermione no la podría aguantar hasta la hora en la que se tuviera que marchar.
Paso horas buscando en su extenso guardarropa algo con lo cual verse bien, recatada pero al mismo tiempo atractiva, no quería salir en fachas, aunque no había nada fachoso en todo el closet, busco entre los vestidos, los pantalones y todas la blusas, todas las piezas estaban regadas en toda la habitación apenas la veía y la lanzaba, se había probado el mismo vestido 5 veces antes de notar que ya lo había usado antes.
-
Si no te gustara te pondrías cualquier cosa- dijo Sam desde la puerta admirando el desastre.
-
Ushh-gimió Hermione, cerrando la puerta.
-
A mi no me engañas, ese es síntoma de a…- dijo detrás de la puerta, riéndose de su amiga.
-
Oh, por dios…Cierra la boca- le exigió.
Claro que no era nada de eso, ni siquiera se acercaba a un cariño…mucho menos amor, esa palabra la había borrado de su vocabulario en día en que su corazón dicto sentencia, pero el que estuviera forzada a ir a la cita, no quería decir que tenía que verse mal, a que no?
Jeffrey trato de ayudarla, a pesar de ser tan pequeño, Hermione casi se desmaya cuando el niño le pregunto sin querer si Jèrèmy era su novio, no supo como pero la pregunta la hizo sonrojarse (estaba segura de que Sam le había dicho que le preguntara)
Al final el vencedor fue un vestido blanco que le llegaba a las rodillas que combino a la perfección con unas zapatillas del mismo tono y como accesorios un collar largo collar de perlas con unos discretos aretes y un pequeño bolso plata.
A penas le quedo tiempo para ducharse y arreglar un poco su cabello, Jèrèmy había quedado que pasaría por ella a las 9, Hermione sentía como le temblaban las piernas, seguía preguntándose que hacía.
Nueve menos cinco…Hermione ya estaba al borde de un colapso nervioso, Sam aun se reía de ella por su actitud tan ridícula.
Nueve menos cuatro…casi salía para esperar a Jerry, ¿Qué le estaba pasando? Parecía que esperaba la cita con ansias…
Nueve menos tres…Estaba apunto de morderse las uñas, sentía que algo le cosquilleaba entre las costillas… ¿mariposas?
Nueve menos dos… le dio un ataque y comenzó a verificar todo, la cena para Jeff, su atuendo, que Sam no estuviera cerca…
Nueve menos un minuto… Era oficial, estaba desesperada, no iba a llegar, la iba a dejar plantada… ¿Que había de malo en esa situación?… ¿Que no sentía alivio por ello?
Se dejo caer en el sofá, farfullo unas cosas enojada, primero la obliga y luego la deja plantada, esto no se iba a quedar así…
Estaba apunto de irse a su alcoba cuando se oyó la puerta, Jeff abrió apresurado antes de que su madre se fuera a refugiar en su cuarto.
Ahí estaba tan guapo como siempre, su cabello sobre su cara y la sonrisa confiada ante todo, Hermione sonrió tímidamente, Jerry iba vestido de manera casual, llevaba unos jeans, con una camisa blanca, saco y zapatos de color arena…como un muggle.
-
Lista para…mmm…como se dice??- reflexiono un momento- una noche muggle??- ese comentario fue un error Hermione recordó que así solía decirle Harry cuando iban a cenar, se contrajo un poco, tanto ajetreo la había hecho olvidar que día era.
-
Si-contesto Hermione dejando por un lado lo que dijo su pareja.
-
Pues vamos …
-
Aún no me haz dicho a donde vamos- dijo Hermione tomando su bolso y acomodándose el peinado.
-
Es una sorpresa.
Sonrió é hizo que se sintiera mas segura mientras se despedía de Jeff y Sam, esta le mostró el pulgar y le guiño un ojo.
Hermione esperaba ver un auto para ir a cenar, pero en su lugar Jèrèmy le extendió el brazo para que lo tomara. Al momento que lo hizo sintió como se trasportaba, esa sensación no le gustaba ni le gustaría jamás, aparte de que hacía mucho que lo hizo por ultima vez…
Al tocar piso de nuevo casi se cae, a Jerry no le tomó por sorpresa, pues sabía que ella no usaba ningún método mágico de transporte, le paso un brazo por el hombro, por un momento Hermione se sintió reconfortada, pero recordó el chantaje y lo aparto de ella.
Se dio cuenta de en donde estaba, después vio la altura y le dio vértigo, estaba en la torre Eiffel, a su lado estaba una mesa alumbrada por velas, un par de violinistas tocaron una pieza algo romántica cuando llegaron.
-
Te gusta??
-
Yo…eh…- “recuerda que te forzaron a venir” pensó- esta…bonito.
-
Solo “bonito”- dijo desilusionado- me la he pasado días pensando en la cita perfecta!!- se quejo Jèrèmy.
-
Lo siento, pero no es un gran día…no por lo de la cita, si no porque hoy…
-
Ya, no me des explicaciones después de todo yo te forcé a venir- dijo algo decepcionado, esperaba que ya se le hubiese pasado el enojo- cenamos…?
Le pregunto estirando el brazo para señalarle la mesa, había dos juegos de cubiertos, sobre ellos estaba una servilleta arreglada de color marfil, pero lo que mas relucía era una escultura de hielo que representaba a una pareja bailando sobre una plataforma dorada que lo hacia de verdad.
Hermione asintió, Jerry le coloco la silla y se sentó, le llamo al mesero y en francés le pidió una botella de su mejor vino y algo para picar en lo que estaba el plato fuerte.
-
Jamais avoir vu une nuit tellemen admirable, mas au côte le tien ceci n´est rien- susurro Jerry.
-
¿Que?
-
Te dije que: Jamás había visto una noche como esta, pero no es nada comparada contigo…
Hermione se ruborizo, volteó rápido la cara para que no se le notara pero era demasiado obvia.
El mesero les llevo lo que pidieron, Jerry sirvió 2 copas y comenzaron a charlar, al principio Hermione se esforzó por parecer fría ante la situación pero Jèrèmy sabía como hacerla caer que en su encanto, era todo un experto en el arte de persuasión, la hizo reír un par de veces y cada vez que cometía un error le recitaba sonetos en francés…
Una vez que les sirvieron la cena, dejaron de hablar por un breve instante, comieron placidamente, Hermione por educación mando sus felicitaciones a Chef, Jèrèmy que no estaba dispuesto a que se terminara aun la velada pidió una botella de Champaña para acompañar la platica.
-
Y…¿¿Que fue lo que hiciste después de que huiste de aquella manera del hospital??
-
No quiero arruinar la noche contestando esa pregunta- dijo Hermione, de nuevo recordó la boda, la pregunta del momento era ¿Por qué tenía que recordarlo justo ahora?
-
¡¡Oh, vamos!!- insistió.
-
A propósito- Hermione acababa de recordar lo que había dicho en San Mungo cinco años atrás- aquella vez me dijiste que ya estabas apartado… tu esposa no te estará esperando…
Hermione se arrepintió de preguntar eso, Jèrèmy la miro inquisitivo pero en su cara había algo más…tristeza.
-
No, no me esta esperando- contesto cortante- que buena memoria tienes.
-
Eres divorciado??- volvió a cometer un error.
-
La palabra sería viudo- respondió, su semblante era pálido- tú la conociste, sabes??
-
Así…?
-
Si, me case con Viola, no la recuerdas?? Asistió a tu boda- dijo sombrío- trabajaba en tu departamento.
-
Vi-viola esta muerta…- repitió en un susurro Hermione, nunca creyó que eso pudiera pasar, era mas joven que ella.
-
Si- dijo Jèrèmy levantándose de la mesa y caminando para recargarse en el balcón, no le había caído bien la pregunta.
Hermione no lo siguió, la respuesta la impacto, no lo podía creer, era muy joven, como era posible que estuviera muerta, sintió como si un cubito de hielo le resbalara por la garganta, en ese momento decidió ir con él para pedirle una disculpa por haber sacado el tema de su perdida.
-
No te parece irónico??- dijo cuando la vio acercarse, Hermione frunció el ceño- la muerta y el viudo en una cita.
-
Si, es muy irónico.
-
Te puedo preguntar algo…?
-
Solo si tú me respondes mis preguntas- dijo recuperando la compostura.
-
Lo que sea- acepto- como fue?? Digo, era muy joven…
-
Siempre le dije que ese no era su sector, pero no accedieron a su petición de cambio- dijo recordando- fue en una diligencia para ayudar a controlar a unas arpías en Gales…ella no estaba capacitada para eso, cuando la trajeron a San Mungo era muy tarde… N-no pude hacer nada por ella- dijo ahogado- nada.
-
Lo siento mucho, no creí que fuera tan terrible.
-
Fue culpa de Bryce, ese estupído le ordeno ir- cerro los puños con furia, Hermione no quería llegar al punto de hacerlo recordar aquello.
-
Entonces yo tengo cierta culpa en esto- dijo Hermione.
-
Por que lo dices??
-
Bueno, el puesto que ahora ocupa Bryce era mió y yo abdique a él cuando huí.
Jèrèmy negó con la cabeza, ella no tenía nada que ver, después de todo ella no tenía idea de lo que había pasado en esos 5 años.
-
Ahora me toca a mi hacer las preguntas- dijo aliviado por haber pasado la prueba, Hermione gimió, pero era justo que preguntara algo, ella lo había hecho recordar una faceta triste de su vida en este momento le tocaba- inicia por responder la pregunta que ya te había hecho.
-
Mmm… cuando me fugué recurrí a mi padre para que sacará mi dinero Mágico, no me quede mucho tiempo en el mismo lugar mientras perfeccionaba la poción, viví de hotel en hotel para que Harry no me encontrará, hasta que opte por establecerme en un lugar donde no me pudieran encontrar y estaba en paz hasta que apareciste tú- resumió su vida en esos últimos años intentando no inmutarse.
-
¿¿La Poción?? ¿¿Que poción??
-
Es una larga historia- dijo Hermione, estaba metiendo la pata en serio.
-
Tengo toda la noche- dijo Jerry intentando persuadirla.
-
No quiero hablar de eso, has tu otra pregunta ó mejor dejemos de platicar de esto- insto Hermione.
-
Esta bien…eh… ¿Que fue eso tan malo que hizo que abandonaras a Potter? Digo, el hombre es algo descuidado pero no le veo el problema- dijo pero se percato que nombrar a Harry era como un tabú para Hermione, porque esta se mordió el labio y sus ojos se le crisparon.
Hermione rió amargamente, la vida si que tenía sus maneras de sorprender, ella también había pensado eso justo antes de su boda, ¿Qué defecto se le podía encontrar a Harry Potter? Pero tenía que pagar el haber hecho recordar a Jerry así que respondió lo mas seria posible.
- M-me engaño- dio intentando no darle importancia- el día antes de la boda, con mi mejor amiga- la voz se le corto, por mas que trato de disimularla él ya se había dado cuenta, la tomó de la mano y se disculpo por hacer una pregunta fuera de lugar.
Se quedaron así, recordando sus pesares en un claro empate de dolor, y con una sola pregunta vagando en la mente de la castaña… ¿Acaso el amor tenía que ser tan amargo como dulce?
Jèrèmy la tomo de la mano, se aclaro la garganta y le dijo, de nuevo en francés:
- Il s'enchanterait être celui qui toi efface la marque du coeur, puisque tu as une idée erronée de l'amour- le dijo suavemente en Francés como si hubiera leído su mente.
Pero lo ignoro, no estaba para que le hablaran en un idioma que no entendía al 100% seguía reflexionando la pregunta, después de todo no podía describir su relación con Harry como un cuento de hadas ya que su príncipe azul se había desteñido hasta llegar a un gris, aunque no todo había sido malo, simplemente ella había decidido dejar de ser la protagonista débil e incapaz de vivir sin él.
-
¿Sabes que creo?- dijo Jèrèmy sin aguantar la pausa.
-
No- respondió Hermione distraída.
-
Que nos casamos mientras esperamos al amor de nuestra vida.
Hermione no supo lo que había dicho hasta que se lo repitió, en ese momento pensó que él estaba tomando esa cita de la manera incorrecta, ella no estaba preparada para iniciar una relación, no ahora.
-
¿Que fue lo que dijiste hace unos instantes en francés?- dijo para distraerlo del tema.
-
Mmm…¿no lo entendiste?- pregunto decepcionado, Hermione negó pero se arrepintió de haberle preguntado al escuchar la respuesta- “Me encantaría ser el que te borrará la marca del corazón, ya que tienes una idea errónea del amor”
-
No, no… ¡¡No!!
-
No me puedes negar que no te gusta que te hablan en francés- dijo Jerry confundido, era muy difícil complacerla, ya había hecho todo lo posible… - ¡terminas mis reservas con esa actitud!
*Mientras Tanto En Londres
Harry estaba arreglando su departamento, colocando todo en su lugar, quizás era el aniversario del peor y mejor día de su vida, pero aún lo celebraba, coloco la botella de vino en la mesa al lado de un arreglo de flores en el centro había una fotografía.
Se arreglo con esmero, se afeito y puso la cena en la mesa justo en frente de la foto, se acomodo como pudo el cabello y se sentó para degustar su cena (aunque como la había preparado él, estaba en duda si la disfrutaría)
En ese momento la puerta sonó, Harry la abrió a regañadientes, (¿Quién osaba interrumpir ese momento?) Era Ginny que le quería proponer que salieran a cenar a otro lado, ya que habían pasado varios días desde su último encuentro.
Harry casi le echa un maleficio cuando la pelirroja tomó la foto de Hermione, y le pregunto de muy mala manera que hacía eso ahí antes de lanzarlo al otro extremo de la mesa.
-
Harry esta muerta y no podemos hacer nada mas que seguir viviendo.
-
No estaría muerta de no ser por ti- repuso con frialdad.
-
Como sea, ya no esta aquí…deberíamos…no sé, lo de siempre- lo ignoro, intentando seducirlo, pero su respuesta fue que Harry la sacará de su casa de mala manera.
Harry se volvió a sentar acomodando la foto de Hermione como estaba antes de su interrupción.
- Como quisiera no quererte tanto- dijo a la foto- es como vivir sin aire, extrañando tu recuerdo.
La Hermione de la foto lo miraba atenta, con lágrimas en los ojos, mientras Harry le seguía recitando.
- Pero no puedo, siento que muero cada vez que lo pienso- siguió Harry sin poder calmar su aflicción con aquellas palabras, como desearía habérselas dicho mientras estaba viva y no a una foto.
Tomo las copas y las lleno de vino, triste como estaba para hacer un brindis.
- ¡¡Feliz aniversario!!