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Historia 29288 — capítulo 30

Harry tomó aquello de una manera madura, sabía que ella lo odiaba por lo que había hecho pero ella hablaba así porque era su reflejo al verlo después de tanto tiempo, lo que él no sabía era que Hermione no estaba totalmente consciente, para ella era como un sueño, una nueva escena.

- ¿No lo haz dicho en serio, verdad?

- Nunca he hablado con tanta sinceridad- gruño ella- ¡Largo de aquí!

- Pero…

- Vete- grito- Tú no tienes nada que hacer aquí...

Hermione hizo uso de sus antiguos poderes, intento enfocar su fuerza para sacarlo de ahí pero como en la primera vez…aquella poción le había arrebatado parte de su fuerza y su vitalidad.

Harry solo se movió un poco y volvió a insistirle.

- Por favor- dijo él con suplica- Solo quiero hablar, explicarte.

- ¿Qué? Acaso me vas a explicar como te revolcaste con Ginny ó me vas a confesar lo que en verdad sentiste por mi- escupió Hermione, con voz débil pero muy expresiva- estabas tan desesperado, ¿Que preferiste acostarte con ella que aguardar a la noche de bodas ó yo era tan mala en ello que…

- ¡No! Yo solo quiero que veas el engaño en el que has vivido, que veas el error que cometiste en este tiempo.

- Mi error fue haberme enamorado de ti- dijo ella con toda la frialdad que pudo lanzar.

Harry se sintió morir cuando escucho eso, Hermione no mostró señal de arrepentimiento, lo miraba como cuando se entero de su engaño aunque su mirada iba cargada de ira, repudio y odio; por lo que el moreno sintió que su estadía ahí por el momento no era buena, ni para él, ni para Hermione y mucho menos para el pequeño Jeff que había visto todo, que estaba entre asustado y feliz.

Se retiro…

Hermione lo miro irse, por un momento creyó sentir remordimiento… ¿En realidad debía darle ese trato, se lo merecía? ¿Qué era aquello que le había querido explicar?

Que mas daba si solo era algo de lo que iba a aprender, un recuerdo, una escena, La joven Hermione no tardaría en aparecer y decirle que su postura era errónea… Pero eso no sucedió, se quedo en blanco reflexionando todo lo que había pasado, estaba en un estado catatónico, mirando el espacio sin percatarse de las miradas insistentes de su pequeño hijo.

Jeff le hablaba animado, como si no hubiera presenciado la escena anterior pero por más intentos que hacía era menos su respuesta.

Jèrèmy entro minutos después acompañado por Filius para que verificara que la poción si había funcionado, pero se quedo helado con lo que vio…Hermione ya había despertado definitivamente, ahora estaba sentada en su cama con las piernas abrazadas sobre su pecho, mirada perdida y murmuraba para si algo que no podía entender.

- Hermione…mi amor, ¿Me escuchas?- pregunto él, animado por la mejoría, paso su mano frente a ella y esta no se inmuto- ¿Me oyes?

- No le insistas, ahora no habrá cambios- dijo Filius.

- Pero ¿Por que?

- Jerry, la joven acaba de salir de un estado delicado forzosamente, no le puedes exigir que comprenda eso- explico- deja que pasen unas horas quizás unos días para que muestre signos de entendimiento.

Jèrèmy lo miro, después paso su vista a Hermione y en seguida a Jeffrey, recordando que Harry también debería estar ahí, pero no estaba…Eso era buen presagio, tal vez se dio por vencido y por fin la dejaría en paz.

- ¿Dónde esta Harry?

- Mi mamá le pidió que se marchara- contesto Jeff con indiferencia, mirando a su mamá atentamente.

Jèrèmy casi pudo saborear la victoria que conllevaban esas palabras pero se preguntaba porque Hermione había respondido a Harry y a él no, lo pensó por unos minutos y llego a la conclusión de que había sido un reflejo, observo la conducta de Hermione hasta que se canso de ver lo mismo ó intentar descifrar lo que decía.

Mientras que Hermione, muy en sus adentros se preguntaba porque la escena había vuelto a oscurecer.


Harry vagaba por las calles, no había tenido ánimos de desaparecer así que había salido por la entrada muggle de San Mungo, le era difícil concebir que Hermione estuviera viva y que su sufrimiento pasado de culpa había sido un completo desperdicio, se sentía engañado y dolido con las palabras de Hermione.

Sabía que ella era muy orgullosa pero nunca pensó que le dijera de manera tan directa cuanto lo odiaba, siempre había tenido la impresión de que si la volvía a encontrar, ella le daría una oportunidad de explicárselo todo, que ella lo perdonaría y con un poco de suerte ellos volverían a estar juntos…pero ahora de daba cuenta de que ese pensamiento había sido un sueño y que la realidad era otra.

Camino sin detenerse a pensar en su destino, divagando sobre como aquella hermosa relación había llegado a su fin, en el inicio…río amargamente, Ron verdaderamente se merecía lo que le había hecho, por su culpa y su envidia, él había perdido la vida, la felicidad, no le hallaba sentido al sentimiento de culpa que sentía en su pecho.

"Él se lo merece" repitió.

La otra culpable, Ginny, nunca podría pagar lo que hizo, aunque en esa parte él también había tenido la culpa, recordó aquel día en el que vio ó creyó ver a Hermione en casa de su suegra, no había sido un espejismo ni nada por el estilo…había sido ella…Ella casi lo perdonaba lo había visto en sus ojos aquel día, de no haber sido por Ginny.

Pero de que servía recordar ó desear cosas imposibles ahora, Hermione ya no lo amaba y él se sentía vagamente resentido por la mentira, aunque seguían estando atados por ese niño.  Jeff…desde el día en que Hermione le había dicho como se llamaría, él sentía un profundo orgullo hacía lo que sería su futuro hijo pero ahora eso tampoco valía.

Siguió monologando, necesitaba que alguien lo aconsejara, que lo escucharan y le dieran palabras de aliento, ya que no veía por si solo una solución…su mente le mando la respuesta: Sirius.

Él lo ayudaría, aunque por el precio de reprocharle su estupidez pero quien mejor para ese trabajo, levanto la mirada para aparecerse y en segundos estuvo ahí: frente al numero 12, Harry rogó porque su padrino estuviera ahí y no en unos de sus melancólicos viajes por toda Inglaterra.

Abrió la puerta con cautela y de igual manera entro, no porque a Sirius le gustaran las sorpresas sino porque estaba acostumbrado a dejar trampas para proteger su hogar en su ausencia, Harry camino sigiloso pero a media estancia la alfombra que estaba bajo sus pies se levanto haciéndolo caer al piso.

- ¿Quién anda ahí?- pregunto una voz ronca, como si no hubiera hablado en algún tiempo- Ah…eres tú.

- Hola Sirius- saludo Harry, levantándose y sacudiéndose el polvo.

- Dime… ¿Qué trae por aquí al Jefe de Aurores?- cuestiono con crudeza.

- Necesitaba hablar contigo, es algo muy importante- contesto el moreno, arrepintiéndose de haber ido ya que veía venir una reprimenda por la falta de comunicación en esos años.

- Solo cuando necesitas algo vienes aq…

- ¡Hermione esta viva!- lo interrumpió Harry.

- ¿Qué?

- Lo que oíste, esta viva- repitió.

- No lo puedo creer pero ella…

- Lo sé, me acabo de enterar, esta en San  Mungo.

- ¿Le sucede algo?

- No, ya no…ahora esta mejor- dijo amargamente- pero no es eso a lo que vengo.

- Entonces ¿A qué?

- Recuerdas la vez que me dijiste que la buscara hasta que ella me dijera que ya no me amaba- recito Harry, recordando la platica que lo hizo sentir inmensamente inútil, hablaba rápido para no darle la ocasión de regañarlo.

- Si, creo que si, pero eso no importa ya no la tienes que buscar, apareció, ¡Esto hay que celebrarlo!- se levanto, dispuesto a ir por algo de su reserva especial pero Harry lo detuvo.

- No veo como celebrar el hecho de que ella me odie aún- Sirius retrocedió con el semblante meditabundo.

- No hay nada que puedes hacer ahora que no hayas hecho en el pasado- afirmo Canuto- es su decisión, no la tuya pero quizás todavía puedas hacer algo para demostrare que no la has olvidado, algo que evite una separación indiscutible.

- Es que ya no podemos separarnos del todo- confeso Harry- Ella tiene un hijo y estoy seguro de que es mío.

Sirius quedo alelado con semejante declaración.


- Jeffrey es hora de que vuelvas a casa- dijo Jerry después de estar horas en silencio, mirando cualquier avance de Hermione.

- No, ella podría hacerme caso en cualquier momento- contesto él.

- Ella seguirá en ese estado hasta mañana, cuando le administremos algo para que salga del trance.

- ¿Seguro que no lo hará hoy?

- Segurísimo- dijo Jerry dubitativo, Jeff lo miro por unos segundos tratando de encontrar la mentira implícita pero al no encontrarla decidió obedecer.

Jèrèmy lo dejo rápidamente en casa de su abuela, pues no quería dejar a Hermione sola ahora que estaba conciente, debía saber si la poción había dejado alguna secuela ó si su recuperación seria tan lenta como su padecimiento.

Regreso al hospital pero sin aparecerse dentro de la sala 7 pues temía asustarla, la puerta estaba entreabierta, seguramente Filius la había ido a revisar, se oían voces, Jèrèmy escucho detrás de la puerta para no interrumpir la charla, al poco tiempo se dio cuenta de que Hermione estaba hablando sola pero no podía entender que era lo que decía porque la puerta interfería.

- ¡Ya me canse!- la oyó decir al entrar- ¿Quieres que lo admita?

Jèrèmy examino con la mirada la habitación, estaba ella sola… ¿A quien le hablaba?

- Si, si lo amo y nunca podría dejar de hacerlo por más canalla que fuera- grito la castaña, Jèrèmy se congelo en ese momento sin atreverse a ver si estaba aun en estado semiconsciente ó lo confesaba para si misma, sintió una leve punzada en el pecho.

Una punzada de desilusión… Ella aún lo amaba, amaba a Harry Potter y él definitivamente estaba fuera de la jugada.