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Historia 29288 — capítulo 31

Se debatió por varios minutos antes de entra, no tenía el valor para verla a la cara después de lo que había dicho, sabía que no podría guardar la compostura al verla ahí, con ella.

Intento apartarse, pero escucho su voz llamándolo, y por el instinto regreso a la habitación, definitivamente ella no estaba en sus cabales, porque miraba al vació y seguía murmurando nombres al azar; en el momento en que lo había nombrado, Hermione seguramente se preguntaba que diría él ó tal vez debatía el punto de su amor, ¿Cuál era mas fuerte?

- Hermione, ¿Cómo estas?- pregunto, examinándole las pupilas, la forzó a voltear a verlo pero sus ojos seguían clavados en la pared- ¿Me oyes?

La castaña siguió ausente, las preguntas carecían de significado, aún pensaba que su experiencia seguía y que él solo era el sanador que la había tratado aquella vez que visito San Mungo por la poción.

Jerry no quiso obligarla a reaccionar, decidió que para obtener una respuesta concreta, debería esperar a que ella decidiera salir de donde estaba, la observo divagar hasta que el sueño le gano, debía compensar aquel día de emociones.

Hermione seguía esperando a que su yo joven apareciera y le dijera que eso había terminado, que al aceptarlo podría volver a la realidad y afrontar su desagrado hacia Harry pero lentamente se daba cuenta que lo que sucedía no era invención de su mente, todo pasaba en realidad y ella solo parecía una loca. Poco a poco, salio de la neblina que enmarcaba sus pensamientos, intento recordar todo lo que el vació mental se había llevado ya que apenas llegaban a su mente los recuerdos de cómo había llegado al hospital.

Pudo visualizarse de joven, repentinamente recordó a su hijo y al hombre que estaba dormido cerca de su cama.

- ¡Jeremy!- grito, aún le debía una explicación de porque había boicoteado su poción.

El medimago dio un salto, sorprendido, le costo enforcar su mirada para ver a una Hermione recuperada pero débil, su aspecto era algo lúgubre pero seguía siendo la mujer que lo tenía loco, de un momento a otro, ya estaba a su lado.

- Eres un hijo de mala bludger- comenzó Hermione- como se te ocurre hacerme eso, la esencia de begonia era lo que me protegía, no te impor…

Jeremy la interrumpió con un beso desesperado y ansioso, lleno de sentimientos y sensaciones, Hermione lo respondió con la misma calidez pero con una confusión, como si hubiera pasado mucho tiempo antes de que ella volviera en si, mientras disfrutaba de aquel beso, pensó en algo de vital importancia para ella.

- ¿Dónde esta Jeff?

- Esta con la Sra. Granger, ha estado ahí por varios meses-respondió automáticamente, se pregunto a si mismo cuanto se tardaría en recordar lo que había afirmado unas horas antes aunque por el momento su amada no mostraba signos de que le importara eso.

- ¿Meses? ¿Cuánto tiempo llevo aquí?

- Mmm...te puedo decir que tu hijo se perdió de sus exámenes finales por estar en Londres-contesto.

Aquella reprimenda no se le olvidaría en décadas, las frases que Hermione repetía constantemente eran aquellas donde decía que su pequeño estaría reprobado, que esto lo retrasaría un año en su estudio, que sería muy malo para su autoestima.

- ¡Tranquilízate ya!- le ordeno Jerry, burlándose del sermón que había durado aproximadamente una hora sin que él interrumpiera.

- ¿Cómo quieres que lo haga?- dijo, deteniéndose para tomar aire.

- Am…Hermione, acabas de regresar de un estado…eh…vegetativo, no sé que repercusiones haya después de tanto tiempo, habrá que hacerte varios exámenes antes de que puedas exaltarte de esa manera.

- No hubiera estado en estas condiciones si "alguien" no se hubiese metido con mis pócimas- reclamo.

- Tarde ó temprano sucedería, lo bueno es que ya paso todo y esto puede volver a la normalidad, no totalmente pero de algunas cosas volverán a ser lo que eran.

- ¿De qué hablas?

- De ti y de Potter, él sabe que estas viva, lo tenía que saber, yo no sabía si despertarías, Jeffrey no podría vivir con siempre con su abuela- explico, Hermione lo miraba con gesto iracundo, así que tomando precauciones se alejo un poco de la cama.

Hermione desvío la mirada, observo sus manos por largo rato, se veían pálidas como si la sangre ya no recorriera esa parte, pensó que quizás así se veían todo su cuerpo, se detuvo a pensar en cual fue la reacción de Harry al verla en esas condiciones, con menos vida que la ultima vez. Se pregunto algo que hizo sacudir la cabeza de forma negativa y volver a la realidad junto a Jeremy, la persona que ella quería, aunque su amor fuera demostrado de una manera muy rara.

- ¿Sucede algo?- dijo él cuando la vio moverse de esa forma, rápidamente la examino pero seguía estando un poco delicada pero estable, su tacto era frío y sus movimientos algo bruscos y lentos, aún así él se sentía soñado con el hecho de que ella no se hubiera enojado por la traición ó por lo menos que no lo demostrara aún.

- No tengo nada- lo aparto con mas fuerza de la que aparentaba, tardo unos segundos en notar que eso era algo que debía evitar.

Jeremy comprendió que decirle la verdad tan pronto había sido un error enorme, ella no estaba fuera de peligro como para afrontar que su marido sabía que estaba viva, por otro lado, él no estaba seguro de querer enfrentar el amor que ella sentía por Harry y no por él.

- Compréndeme-dijo Jerry, queriendo remediar la situación-Jeffrey no hablaba conmigo, tu mamá ya no es tan joven como antes y Sam…ella no ayudaría mucho-intento explicar- a tu hijo le hacía falta su padre, alguien que pudiera ofrecerle tiempo, cariño y comprensión.

- ¿Acaso tú no podías? -pregunto con desprecio.

- Si, pero yo no soy su padre y no sería lo mismo, que lo hubiera aparentado por estos meses no hizo que él dudara en decirme "idiota" cuando enfermaste- hizo una pausa reflexiva, lo siguiente sería difícil de decir y necesitaba oírse sereno y no ansioso por una respuesta negativa- Es que yo soy el intruso aquí, tú ya tienes una familia, un hijo que te adora y un marido que te sigue amando.

- Entonces ¿Me quieres dar a entender que no me amas? Me estas obligando  a volver con…con Harry- escupió el ultimo nombre como si fuera veneno, una blasfemia para sus oídos.

- Si en mi estuviera que no lo hicieras- dijo exasperado, algunas lagrimas de impotencia afloraban sus orbes, el hermoso verde que cubría sus pupilas ahora estaba brilloso dándole un toque especial- si yo pudiera hacer que tú no…

- ¿Qué yo no…qué?

- Que tú no lo amaras- exploto, se veía como un idiota luchando por una causa perdida, algo que valía la pena pero no tenía remedio- sé que lo quieres, lo veo cuando lo nombras, como sacas ese brillo en tus ojos.

- Estas siendo ilógico-bufó ella- hace tiempo que deje de sentir algo mas por él que no fuera asco.

- No me tomes por un imbecil- grito, sintió rabia y desesperación pero en su lapso de arrepentimiento por haber actuado así, se percato de que Hermione había estado inconciente cuando confeso aquello, talvez había sido un simple sueño de su pasado…pero eso no explicaba el brillo- lo siento, no debí actuar así, parezco un adolescente celoso-rió.

- Vaya que si- coincidió la castaña, frunció el ceño por un instante y sonrió como él, aunque se preguntaba de donde había sacado esa teoría tan estupida, lo invito a acercarse y cuando Jerry tomo asiento a su lado, ella lo beso tiernamente- ¿Viola te engaño alguna vez?

- No- respondió al momento, como si ultrajar el nombre de su ex esposa fuera un pecado capital para él, una regla que él no podía romper.

- ¿Si te hubiera traicionado, como lo hicieron conmigo?- pregunto lentamente para dejarlo asimilar, Jeremy trago saliva y negó lentamente- ¿La hubiera perdonado?

- Pero eso no haría que la dejara de amar, quizás con él tiempo y si ella estaba realmente arrepentida, la perdonaría- musito Jerry un tanto confundido, la imagen de su amada Viola traicionándolo era simplemente horrible.

- Quisiera haber sido fuerte para afrontar el engaño por el que pase, pero fui una cobarde y me deje derrotar, decidí huir y no voltear a ver si él me amaba aún- contesto Hermione de forma seca pero sonrió poco después- si eso no hubiera pasado, tú no serías ahora al que amo ni con quien quiero estar- lo tomó on ambas manos y lo miro fijamente- quita la absurda idea de que Harry sigue en mi corazón, porque ahora eres tú el que ocupa ese lugar.

Acto seguido, le dio un beso que no parecía terminar, con el que solo encendió la llama de pasión que había creído apagada por años y se negaba a encender, Jeremy la separo tiernamente para decirle que lo que ella se proponía estaba fuera de lugar, que su salud no era estable y no debía retarse a si misma, que le creía totalmente y no debía demostrar nada pero Hermione lo calló con otro beso.


Harry le dio la espalda a Sirius, abstraído en sus pensamientos, no sabía si dejarla partir ó luchar, pero que sentido tenía si ella estaba predispuesta a odiarlo, ¿Cómo se podría acercar a ella para explicarle?

- El niño, ¿Cómo es?- pregunto Sirius emocionado.

- Es la viva imagen de su madre pero tiene lo ojos…

- De la tuya- completo él.

- Si, los mismo ojos verdes, podría jurar que cuando se enoja se parece a mi- se rió al recordar a su hijo- tiene el genio de su madre y nuestro alborotado cabello- describió pasándose la mano por el suyo.

- Debe ser muy inteligente- afirmo- después de todo viene de una familia de grandes intelectos…con algunas excepciones.

- No tuve oportunidad de hacerle el examen de IC cuando estuve con él- dijo ignorándolo- pero me gustaría saber si su inteligencia es lo máximo que guarda con recelo ó tiene otro talento.

- Es probable, pero no has venido a especular de lo maravilloso que puede ser tu retoño, estamos aquí para ver si debes ó no humillarte frente a Hermione- dijo con rudeza.

- Exacto, pero ella es tan orgullosa.

- Tu madre también lo fue y mira que al final cedió- repuso su padrino.

- Es verdad, pero es diferente, a mi madre no le jugaron mal antes de la boda- terció.

- Si serás pesimista pero como ya he dicho…hasta que ella diga que no te ama, tú no debes cometer la estupidez de dejarla ir de nuevo.

Harry asintió, y se quedo mirando la entrada a la cocina recordando sus viejas épocas, cuando la Orden estaba ahí, de las veces en que él y Hermione se quedaron solos platicando de planes a futuro, sin que ninguno de ellos se animara a confesarse sus sentimientos abiertamente.

Se sintió un inepto al recordarlo ahora, un soñador que había perdido sus ilusiones…pero sin preverlo recordó algo que ella le dijo una vez sin motivo aparente: "No llores porque termino, sonríe porque sucedió"

Algo que inusitadamente era inevitable.