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Historia 29288 — capítulo 35
Que dilema era el amor en ese momento, como si no fuera suficiente haber abierto una vieja herida solo para curarla de manera limpia para que cicatrizara y no volviera a dar problemas, solo dejando una marca que muy difícilmente se quitaría. Ahora debía lidiar si quería hacer desaparecer esa "marca" y volver a intentar lo que había dejado por la herida ó seguir sanando apartada del problema, y aún así…persistía el problema.
Definitivamente no sabía que hacer ó que pensar con respecto a lo que acontecía, prefería mil veces no haberse enterado de la verdad pero al mismo tiempo se regañaba por pensar en ello, la cosa estaba así: Harry ó Jeremy.
Harry era, aunque se resistiera, el hombre perfecto para ella; mientras que Jèrèmy era lindo, el hombre, que de no ser por Harry, Hermione hubiera elegido como el amor de su vida.
Cada uno con cualidades y defectos, Harry era el príncipe azul que con el tiempo y circunstancias se tiño de gris, con su deslices uno tras otro, no había dejado nada de aquel encantador personaje, sin embargo, estaba Jerry, un tanto estupido pero sincero, con dos intentos de homicidio en su historial, de cualquier manera, ella había provocado uno así que no era tanto el daño…y el primero, era solo para ayudarla, aunque el resultado fuera nefasto.
- No esta- rugió Jèrèmy después de registrar la casa de cabo a rabo, desde el sótano hasta el ático, simplemente no estaba.
- Pero ella ni siquiera podía ponerse de pie, ¿Cómo es que no esta?- inquirió Sam, la señora Granger los observaba preocupada por su desaparecida hija.
- No la he visto salir- terció la madre.
- Ella no pudo irse, simplemente no podía- apuntó Jerry- Alguien se la ha llevado y creo saber quien.
Sam y la Sra. Granger intercambiaron miradas de confusión, Jeffrey estaba mirando a los tres de forma inquisitiva ya que se había perdido mitad de la plática.
- ¿Acaso no es obvio? Potter estuvo aquí en la tarde y reñimos, quizás decidió regresar por ella y llevársela, para hacerla sufrir ó…no sé, pero estoy seguro de que fue él.
No espero para ver sus caras, que evidentemente eran de sorpresa ó negación, desapareció en medio de la sala, llevando consigo carga.
- Óyeme bien ¡Nunca vuelvas a hacer eso!- le grito a Sam.
- Quería saber que se siente ser como ustedes- se disculpo- fue extraño, bueno, más bien amedrentador, se siente horrible- El sanador la fulmino con la mirada pero no tenía tiempo de devolverla a su casa- ¿En donde estamos?
- En la casa de Potter- respondió.
- ¿No es un poco estupido pensar que la trajera aquí y mas, si lo que quería era estar solo con ella?- pensó Sam en voz alta.
- Debo agotar posibilidades- gruño entrando a su casa con la varita en riste pero no estaba.
- Te lo dije.
Jerry la ignoro en lo que pensaba donde podía estar ó con quien, así que le llevo un indicio, Quizás estaba con Ronald ó con Ginny, Jèrèmy comenzó a temer por Hermione.
- Debes quedarte aquí, necesito buscar a alguien- le ordeno.
- Estas loco, si Hermione se entera de que estuve en casa de su marido me mata- dijo esta, sujetándolo para que no la dejara.
- Bien, como sea- gruño entre dientes.
Aparecieron frente a una casa desnivelada piso por piso, ninguno conocía bien el lugar pero era seguro que ahí encontrarían alguna pista.
…Ahí estaban los señores Weasley y sus dos hijos menores aunque eso no impidió que el sanador entrara y tomara al pelirrojo del cuello para sacudirlo con brusquedad.
- ¿Dónde están?- le pregunto en un rugido.
- No...no lo sé- balbuceo Ron, jadeando por la falta de aire.
- No finjas, eres amigo de Potter, debes saber donde esta- lo siguió presionando hasta hacerlo toser, Ginny se acerco para separarlo de su hermano.
- Espera, él no sabe nada- gimió asustada- ¡Le estas haciendo daño!
- Claro que sabe o tal vez tú si- miro a la pelirroja con recelo- Por merlín, Hermione necesita sus pócimas díganme donde esta- suplico.
- No podemos, todavía no- susurro Ginny, que no había pensado en que la castaña necesitara alguna clase de medicación.
- ¿Por qué no?- inquirió Sam- ¿Qué no se supone que no sabían nada? Ella necesita beber esto.
Los hermanos Weasley se miraron avergonzados, sus padres estaban atónitos ante todo lo que decían los visitantes pero en ningún momento defendieron a sus hijos, como si esperaran más información.
- No sabíamos que Hermione siguiera delicada- Gin comenzaba a sentirse culpable pero no mas que Ron.
- Están en el departamento de Ginevra, en Cardiff- declaro ya que no soportaba la presión, la Sra. Weasley vio a sus vástagos con desaprobación mientras que su marido no entendía nada.
Jèrèmy hizo el amago de salir de la casa pero Sam lo detuvo:
- Espera, ellos deben tener sus motivos para haber hecho esto- lo obligo a entrar de nuevo- Quizás esto debe pasar, debemos dejar que pase un poco de tiempo.
- Pero ella…
- Estará bien- se quedaron en silencio.
El moreno no estaba convencido de dejar a Hermione con Harry tanto tiempo fuera lo mejor, no porque temiera por su salud, ya que estaba progresando bastante bien, su miedo era que ella reconociera al fin que nunca dejo de amar a su marido. Tenía el presentimiento de que cuando la volviera a ver ya no sería de él…
"¿Qué asfixiante es esto?" Pensó Hermione cuando las comparaciones terminaron y había un empate global, su cerebro le decía que escogiera al Sanador mientras que su corazón gritaba que le diera la oportunidad a Harry.
- Debe haber una manera de salir- la castaña salto por la sorpresa, no recordaba que estaba acompañada- Te estas poniendo pálida, necesito llevarte con el tipo ese.
- Se llama Jèrèmy y no te preocupes que estoy bien- cuchicheo.
- Tu semblante no dice lo mismo- repuso él, preocupado.
- He dicho que estoy bien, ahora déjate de tonterías y sigue con lo tuyo.
- ¿Cuándo dejaras de ser tan orgullosa? Esto no solo se trata de ti, también estoy yo, tenía una vida, patética pero era mía, ahora vivo para pensar en ti, cada minuto, cada segundo eres tú- rugió golpeándose la palma con el puño.
- Yo también tenía una vida y era perfecta, tú eres el que se empeña en arruinarlo todo- le contesto con la voz envenenada.
- Ya te pedí perdón en todas las maneras posibles, solo queda tu respuesta.-
- Ya te he perdonado- dijo ella bajando la mirada, con los ojos llenos de lagrimas.
- Entonces ¿Qué te impide olvidarlo? ¿Qué es lo que no te deja volver a mirarme como lo hacías antes?- pregunto Harry desesperado, tomándole el rostro para obligarla a que lo mirara.
- No lo sé…
La puerta se abrió de golpe, ahí estaba el dilema del asunto interno de la chica, Jeremy entro buscándola con la mirada desesperada, cuando la vio su rostro se ilumino é hizo un amago de sonrisa.
- ¿Estas bien?- le pregunto ansioso, Harry se puso a la defensiva, de nuevo ese tipo había arruinado el momento.
- Si, estoy bien- le contesto con la voz empañada, Jerry la beso en las mejillas mientras se ponía loco por haberla encontrado hasta que ella lo detuvo- Jeremy…¡Jeremy! Hazme caso- él la miro inquisitivo pero sin borrar la sonrisa.
Harry contrajo el rostro al ver que ella tenía una decisión de antemano, así que se escurridizamente se fue acercando a la puerta que ahora estaba abierta, no quería mirar aquello, no podía.
- Harry, espera- lo llamó y este paró justo cuando tenía un pie fuera de la escena, sabía que el momento había llegado así que debía tomar una decisión- Esto no es fácil y se que voy a lastimar a uno de ustedes pero dejo de ser justo para los tres esta situación.
Tanto Harry como Jerry se pusieron rígidos ante aquellas palabras.
- Yo ya sé que quieres a este imb…a Chatelain- dijo Harry con desasosiego.
- Cualquiera que sea tu decisión, puedes estar segura de que…- Hermione puso unos de sus dedos en su boca para hacerlo callar.
- Yo nunca quise llegar a esto, había tomado una decisión cinco años atrás y fue errónea, debí ser paciente y esperar a que el dolor pasara para poder ser razonable- comenzó- aunque no me arrepiento de haberte conocido- le acaricio la mejilla al francés- eres un gran apoyo para mi y sabes que te quiero pero…
La ambigüedad con la que estaba hablando los dejo a ambos en suspenso, Hermione ya no fue capaz de hablar por el nudo que presionaba su garganta, los miro, primero a Jeremy que era el que estaba mas cerca y luego a Harry.
Los tenía ahí, frente a ella, al primero lo amaba con locura pero al segundo lo amaría eternamente…la pregunta era: ¿A cuál escoger? Quién sería después de todo el que estaría a su lado para siempre.