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Historia 29447 — capítulo 1

Disclaimer

Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling, este fic no tiene fines de lucro, sino sólo brindar un poco de entretenimiento para ávidos lectores como ustedes.

SI SABES QUE ESTE FIC ESTA SIENDO PLAGIADO, TE AGRADECERIA MUCHO SI ME LO HACES SABER

Alas Negras

PROLOGO

−Han pasado cuatro años - se dijo aquel joven mientras daba una calada más a su cigarrillo y miraba a través de la ventana el cielo estrellado que enmarcaba aquella hermosa Luna llena.

Su cabello rubio platinado caía libremente por el angelical rostro finamente esculpido en aquella nívea piel. Los ojos grises tenían un brillo inusual bajo la tenue luz que había en la habitación. Las negras ropas que usaba le daban un toque de elegancia que no cualquiera poseía al usar ropa casual. Él era todo un adonis, podría decirse que hasta perfecto… simplemente un ángel caído del cielo.

Y, efectivamente, así era.

Hacía cinco años él había cometido lo que entre los suyos era un crimen, un pecado… se había enamorado de uno de sus hermanos, con quien había hecho algo imperdonable: adoptando formas humanas, pues en su condición el ser asexuales es una característica desde tiempos inmemorables, se habían dejado llevar por la lujuria y otras pasiones humanas. Por ello habían sido condenados; por ello habían sido expulsado del cielo… fueron desterrados y obligados a vivir entre humanos, a ser dos simples mortales.

Su destino habría sido convertirse en verdaderos demonios de no ser porque, sorprendentemente, uno de los suyos, un ángel a quien habían visto en pocas ocasiones, lo había evitado al dialogar con los arcángeles, encargados de dar castigo. ¡Ah, pero los otros dos jamás supieron esa verdad! Y bajaron a este mundo, mezclándose entre nosotros, con alas negras como símbolo de su condena y humillación, alas invisibles para los hombres mortales.

Sin embargo ellos estuvieron bien, rápidamente se adaptaron a sus nuevas vidas, haciéndose pasar por una pareja más de amantes. Y fueron felices… Él fue feliz.

Porque aquel hombre jamás supo que ella en realidad nunca le amó. Que si accedió a estar con él cuando aún eran ángeles, fue para satisfacer su curiosidad ante lo que les era, por ley, negado: el placer carnal. Y no supo la verdad hasta una noche que, al regresar a casa antes de la hora en la que normalmente arribaba (con el pensamiento de sorprender a su amada), la encontró gimiendo bajo el cuerpo de otro.

Cegado por la mezcla de tristeza y furia que en ese momento sintió, expulsó a golpes a aquel hombre, y una vez lo hubo hecho, al punto de dejarle al borde de la muerte, se volteó a ella y le reclamó el por qué de sus acciones, exigiendo una respuesta, pidiendo razones.

−Porque no te amo - había dicho ella cruelmente, sin signo alguno de arrepentimiento en su rostro, mientras se vestía lentamente

  • jamás lo hice, y ahora te odio… te odio por arrancarme mis blancas alas, por convertirme en lo que ahora somos.

Extendía sus negras alas mientras decía todo aquello.

Un año… un año había durado la farsa, un año en el que él le amó con locura, y ella… ella atizaba las llamas del fuego de aquel odio intenso.

Su acompañante le dejó abatido, yéndose mientras las lágrimas se deslizaban por las blancas mejillas de aquel joven. Se había marchado para siempre.

Y él jamás la volvió a ver.

−Draco - dijo una voz femenina desde la puerta de la habitación - te estamos esperando desde hace diez minutos, sabes que a Blaise no le gusta esperar.

Él dejó de mirar al cielo, posando sus grises ojos en la chica que recién llegaba. Alta, de piel clara casi pálida, con cabello y ojos negros. Muy hermosa sin lugar a dudas.

−Voy Pansy, adelántense.

La chica simplemente sonrió de lado y salió de la estancia con tranquilidad, siendo sus pasos acompañados por un provocador, pero no vulgar, movimiento oscilatorio de sus caderas.

−Cuatro años - repitió él lanzando una mirada furtiva al cielo para después apagar su cigarrillo - ¿qué es el tiempo sino algo sin importancia?

Tomó su abrigo antes de salir con un solo pensamiento en su mente, el mismo que había tenido esa noche cuando fue abandonado: ¡¡Nunca más!!

Nunca más lloraría como en esa ocasión; nunca más se dejaría pisotear por alguien de aquella manera por demás humillante… nunca más volvería a amar. No. Draco Malfoy sería amado, pero él no amaría a nadie… a nadie que no fuera él mismo.