Historia de una vida — capítulo 21
La castaña entro a su habitación respirando agitadamente, Vivian se incorporo en su asiento al verla en ese estado.
Hermione se cubrió el rostro con las manos y estallo en lagrimas, Vivian se levanto y fue hasta ella refugiándola en sus brazos, cuando la tormenta de llanto amaino, la pelinegra pregunto:
-¿Qué te pasa?
-Snif.. Snif... estoy en un dilema Vivian -A causa de las lagrimas la voz de Hermione sonaba pastosa- Estoy confundida, triste, y no tenia a quien mas recurrir.
Y Vivian supo cual era ese dilema, y una espina de tantas atravesó su corazón, por que le dolía la historia que vendría, por que lo lamentaba por la castaña.
-Es que yo.. -se interrumpió, no estaba segura de la reacción de Vivian- Quizás me lances un maleficio por lo que te voy a contar, pero es que ayyyyyy, no lo se, estoy confundida, mi cabeza es un torbellino, creo que estoy, no, no, no, se que estoy enamorada, perdidamente enamorada, el problema es de quien me enamore.
Vivian la animo con los ojos a seguir- Y ¿Quién es él? -sabia de sobra la respuesta, pero necesitaba escucharlo.
-Yo se que es lo peor que he hecho, pero es, es, Draco Malfoy -y de nuevo el dique se rompió y la castaña empezó a sollozar de otra vez, entre las lagrimas siguió hablando- Y no se que hacer, estoy casi segura de que él siente lo mismo, pero es que han pasado tantas cosas... él fue quien planeo la muerte de Dumbledore, él es un mortífago, y yo estoy en la Orden Del Fénix, no podemos estar juntos, él es un Malfoy, un sangre limpia, y yo soy una sangre sucia, nadie, jamás aceptaría nuestra relación.
-No te preocupes nena, todo tiene solución -le dijo Vivian a Hermione en el oído, la castaña se separo de ella furiosa aun con lagrimas surcando sus mejillas.
-¿Y tú que sabes?, tienes una vida perfecta, estas casada con Sirius, entre ustedes no hay abismos, no tienes idea de nada de lo que yo estoy sintiendo y...- se detuvo al ver que en el rostro de Vivian se había formado una triste sonrisa.
-Tu tampoco tienes idea de lo que yo estoy sintiendo, ni la mas remota idea- y en el tono de Vivian había tanto dolor que Hermione dejo de llorar y se dispuso a escuchar.
-Te voy a contar un relato- continuo la pelinegra, Hermione se limpio con el dorso de la mano las lagrimas, y en la voz de la diosa había música- de algo que paso hace muchísimos años, en otro mundo, en el primer mundo, cuando aun este no había sido creado, en el primero de los mundos los dioses reinaban, existían los hombres, unos pocos, y por supuesto existía el mal, la oscuridad era un dios, llamado Makot, y había criaturas que lo servían -inexplicablemente la castaña empezó a ver lo que Vivian le contaba, lo veía como una simple espectadora al tiempo que la música en la voz de Vivian le mostraba lo que estaba contando - Muchas criaturas, y también hombres, los dioses no le iban a permitir a Makot adueñarse de todos los mundos, y de entre todos los señores del universo la mas poderosa era Nimue, era la diosa de todo, dentro de ella estaba encerrado todo, el bien y el mal, la oscuridad y la luz, todo era ella, era buena y mala, era la divinidad de la creación y de la destrucción, luchaba por lo que creía, por lo que se le antojaba, era la mas caprichosa de las diosas -Hermione soltó un gemido ahogado al plasmarse en su mente la imagen de la diosa, que no era otra que Vivian- con solo un gesto habría podido matar a Makot, pero ella no lo deseaba, le gustaban las guerras, el sufrimiento, la sangre y la muerte, y entonces algo cambio su divina existencia para siempre, conoció a un hombre, un simple mortal que sin embargo era el mas esplendoroso de todos los mundos, y diosa y mortal se enamoraron, el mortal era llamado Liadon, no tenia idea que su amor era una diosa, así como Nimue no tenia idea que él servia a la oscuridad, al darse cuenta ella de eso no le importo, y cometió el peor crimen perpetrado en nombre del amor -Lagrimas corrían como ríos por las tersas mejillas de Hermione porque veía en su mente a Vivian... y a Lucius- le dio la espalda a sus hermanos y a su mundo y apoyo a Makot, los dioses lucharon contra ellos, pero no había nada que hacer contra los dos dioses mas poderosos de todos, a Nimue no le importaban sus hermanos, solo le importaba estar cerca de Liadon, aun traicionando a aquel que desde el nacimiento del mundo la había amado, otro ser que la amaba con todas las fuerzas de su alma, aun mas de lo que la amaba Liadon -Sirius, Sirius, Sirius, dolor y lagrimas- y entre los dos, el dios de la oscuridad y la diosa de todo destruyeron la resistencia que se les presentaba obligando a sus hermanos a huir, el primero de los mundos se cubrió entonces de maldad, los pueblos libres fueron esclavizados, mataron a los hombres, violaron a las mujeres, y los servidores de Makot secuestraron a los niños, y entonces Nimue cometió otro crimen aun peor que el anterior, utilizando su poder sobre la vida y la muerte deformo la raza de los hombres utilizando a los niños, y creo una nueva casta de monstruos deformes que le servían solo a ella, y el conflicto nuevamente estallo, por que los dos dioses no habían nacido para gobernar con otro, Nimue acabo con Makot, y lo encerró, reino por mucho tiempo junto a Liadon, pero llego el día que el dios de la oscuridad se libero de sus cadenas y mato al amado de la diosa, esta mando a su hermano a sufrir los peores tormentos, y entonces, ya sin su amado y sin su contrincante vio lo que había hecho -muerte, un gran desierto, dolor, castigo- y vio que había convertido el mundo al que tanto había amado en la peor escoria que había existido, y la diosa lloro por largos días, por la perdida de su luz, y sobre todo por la perdida de Liadon, y ella misma, con la aprobación del consejo de dioses se auto castigo, un castigo eterno, que también impuso a Liadon, a ella por sus crímenes y a él por haberla cegado, era una condena, los dos estaban condenados a vagar por todos los mundos, con distintos nombres y distintas historias, pero siempre serian la diosa y el mortal, Nimue y Liadon, que habían destruido un mundo, una raza y la felicidad, y estarían condenados hasta que la diosa se rindiera y considerara que el castigo había llegado a su fin.
Por el rostro de Vivian corrían silenciosas lagrimas mientras la música de su voz y el paisaje de un mundo muerto se desvanecían en el aire.
Hermione permanecía sentada en la cama asimilando todo lo que le había sido confiado, todo lo que la diosa le había contado.
-Perdóname Vivian -su voz ahora era tímida, no se atrevía a mirarla al rostro, por que ahora ya sabia cual era su naturaleza- No lo sabia, no es nada comparado con lo mío.
-Toda historia es importante Hermione, la tuya lo es, y la mía también, eres una bruja inteligente y veo que lo comprendiste todo, así que te ruego que no escojas con Draco el mismo camino que yo escogí con Lucius.
-Si, Vivian, solo quiero decirte que no todo fue tu culpa, no se lo que habrá pasado en las otras historias, en los otros mundos, solo se que necesitan un final, y un descanso, no puede ser eterno Vivian, no puede.
Y diciendo esto salió de la habitación dejando a Vivian sola llorando su desgracia, su eterna condena, el dolor que eso producía en su corazón, en el corazón de todas las cosas, la historia mas triste de todas las historias contadas.