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Historia 29479 — capítulo 12
Capítulo 12: Yo también te amo...
Pronto tuvieron que salir de ese apasionante momento; se pusieron en pie y Harry se vistió rápidamente y ayudo a Hermione a vestirse; antes de salir del baño, la castaña con un sencillo hechizo, arreglo un poco su desordenado cabello y quedó como si nada hubiera pasado, mientras que Harry solo se paso la mano por su cabello, para dejarlo igual de desordenado que siempre. Al salir no vieron a nadie, sin embargo, cuando se acercaban a la carpa donde solo se escuchaban carcajadas de aquellos a quienes el alcohol los tenía por su cuenta, vieron a Draco y a Ginny sonriendo ampliamente. Ya no había porque fingir ante ellos, sabían perfectamente que estaban con la persona que realmente amaban, y nada podría hacerlos cambiar de opinión. Sin embargo, era necesario que se hablara con la familia, quienes seguramente estarían confundidos al día siguiente en el almuerzo familiar, si los veían a cada uno con la pareja que no les correspondía. Ginny se quedó en la Madriguera, mientras que Harry y Hermione acompañaron a Draco hasta su mansión para luego dirigirse al apartamento de la castaña, donde probarían una y otra vez, los sabores de la pasión y el amor.
Temprano en la mañana, Harry y Hermione se encontraron con Draco para llegar juntos a la Madriguera. Ron los miraba extrañado, dado que supuestamente Harry no le había gustado que Hermione saliera con Draco, pero Luna solo le repetía que esperara que ese día tendrían muchas sorpresas. Ginny y Harry se saludaron con un efusivo abrazo, mientras que Draco le dio un beso en la mejilla y se le quedó abrazado un buen tiempo. El almuerzo era al aire libre, así que Harry se sentó frente a su ex novia y al lado de su ahora novia, mientras que Draco se sentó al pie de su ahora novia, pero frente a su supuesta “exnovia”. Cuando todos estuvieron acomodados, Harry había pedido la palabra para hablar con la familia, hasta que se escuchó un ¡plop! Como cuando alguien se aparece; los únicos que tenían visibilidad completa y conocimiento de la persona que estaba tras sus amigos, eran Draco y Ginny, quienes al notar la presencia de aquel personaje, alcanzaron a sacar la varita, aunque el primero en reaccionar fue Draco - ¡Cru...! – Se ahogo el sonido de aquella maldición imperdonable que estaba siendo dirigida a Hermione - ¡Expelliarmus! – gritó Draco, haciendo que Hermione se agachará mientras Harry volteaba a ver de quien se trataba - ¡Que te pasa Hurón! ¿Ahora eres amigo de estos? – Gritó Victor Krum, quien estaba corriendo para ir de nuevo por su varita - ¿Qué demonios haces aquí? – Le gritó Harry, mientras Ron y Arthur iban a resguardar a sus esposas y salían de nuevo - ¡Vengo a recoger a mi mujer! ¡Lleva mucho tiempo aquí, Potter! – Harry se puso en pie y alcanzó a divisar como la varita del búlgaro volvía a las manos de su dueño - ¡Ella no es tu mujer! – Grito el ojiverde con un tono de rabia - ¿No? ¿Y quien me lo asegura? ¿Tu acaso? – Draco fue ahora el que pidió a Ginny que entrará, pero ni ella ni Hermione se moverían de ahí y veían como Luna salía de la casa para proteger a su amiga - ¡Te lo aseguramos todos, búlgaro de pacotilla! – Ron volteó a ver a su esposa, quien había dicho esas palabras con rencor – Bueno, entonces empecemos – Dijo Victor, mientras que Hermione lo miró con rabia - ¿Qué parte no has entendido del hecho que tu y yo, ya no somos nada? – Harry por fin notó como su novia se encontraba casi desprotegida y se acercó a ella - ¿Y con quien estás ahora? ¡Siempre pensé que eras una cualquiera! – Harry soportó lo más, y ese comentario fue la gota - ¡A mi novia nadie la llama cualquiera imbécil! ¡Y si eres tan valiente, ven y me lo dices aquí en mi cara! – No se sabía quien tenía la cara más extrañada, si Victor, Ronald o Arthur - ¿Cómo que tu novia Harry? ¿Y Ginny? – En eso la pelirroja salió a hablar, pero Draco fue más rápido – Ella es mi novia ahora Ronald – Ahora si el pelirrojo estaba más que perdido; y mientras todos le veían su reacción, al igual que la de Arthur, Victor aprovechó y lanzó un hechizo a Hermione - ¡Eres una...! ¡Crucio! – Hermione cayó de rodillas y finalmente al piso donde se retorcía de dolor. De ahí en adelante, todo pasó muy rápido como para explicarlo de forma simple. Se escuchó claramente un “¡Bombarda!” que hizo explotar una gran piedra que estaba al lado de Krum, haciéndola explotar y que el búlgaro cayerá al piso y se le rompiera la varita, mientras Luna calmaba a Ronald de querer golpear al hurón, según él por terminar la relación de su hermana y su mejor amigo, y, Ginny y Draco socorrían a Hermione, al tanto que Arthur detenía a Harry, quien se había ido encima del búlgaro.
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¡Maldito, te voy a matar a golpes antes que te lleven a Azkaban! – Gritaba Harry
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¿Por qué? ¿Mi madre confió en ti hurón? – Decía Ron de fondo – ¡Cálmate, pregúntale a Ginny que piensa y siente al respecto por favor! – Decía Luna tratando de calmarlo - ¡Lo voy a matar! – Repetía Ron sin escuchar razón alguna.
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¡Toca llevarla a la casa! ¡Está muy mal! – Le decía Ginny a Draco, mientas éste se daba cuenta que su suegro no podía aguantar mucho a Harry.
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¡Cálmate Harry! ¡Cálmate! – Gritaba Arthur - ¡Eres un maldito Krum! – Gritaba Harry, mientras el búlgaro no podía responder a los golpes del moreno. En eso, Harry sintió como alguien lo halaba hacia atrás y vio como Draco amarraba a Victor con un hechizo, mientras le gritaba - ¡Potter! ¡Hermione, ve a verla! – Harry reaccionó, pero antes de llegar a donde su castaña, recibió un golpe de su mejor amigo, quien se había soltado de su esposa, haciendo caer al piso al moreno lleno de sangre en la cara - ¡Sabía que estaban mal las cosas pero no que la ibas a cambiar tan rápido! – el moreno estaba confundido; miraba a Ronald queriéndole explicar todo, pero más quería ir a ver a su Hermione quien yacía inconsciente en el piso.
Ginny miraba todo en la distancia, y sus ojos marron se encontraron con los grises de su novio y los azules de su cuñada. Asintieron con la cabeza al tiempo, y Ginny dio la señal, haciendo que Luna se alejara y Harry en el piso no tuviera la oportunidad de interponerse - ¡¡Petrificus Totalus!! – Ronald cayó como si estuviera congelado, con una expresión entre graciosa y temerosa en su rostro y sus brazos pegados al cuerpo. Todos quedaron sorprendidos, tanto que el ruido acabo por completo, y solo se escuchó un grito de Harry - ¡Hermione! – Dijo mientras se acercaba a ella – Tranquilo Harry, llevémosla adentro, junto a Ronald y a ese idiota y verás que todo estará bien. De paso te limpiamos y vemos que te paso – Le dijo Ginny a Harry, a quien no tuvieron que repetirle dos veces y tomó en sus brazos a la castaña, mientras Draco se hacía cargo de Victor, llevándolo con un hechizo levitatorio, al igual que Arthur y Luna se hacían cargo de Ron con el mismo hechizo. Ya en la casa nuevamente, Ginny y Molly le hacían curaciones a Hermione y a Harry, mientras que el moreno no se despegaba de su novia; Draco empezó a hablar con Arthur, mientras Luna estaba con su esposo, quien para quitarle el hechizo, le hicieron prometer que se calmaría. Al bajar Ginny y Molly, después de hacerle las curaciones a la castaña y al moreno, encontraron a Draco contando todas sus peripecias para poder conocer a Ginny y conquistarla, obviando algunas cosas íntimas y más personales. Arthur tenía su rostro un poco más apacible, mientras que Ron tenía remordimiento por haber tratado a su amigo tan mal; cuando vio bajar a Ginny y a Molly, con su mirada les preguntó como seguía su amiga y como estaba su amigo – Están bien, los dos. Hermione solo debe descansar y Harry solo tenía la nariz fracturada, pero ya mamá se la arregló – la pelirroja miró a Draco para que le explicara lo que había sucedido mientras ella y su mamá estaban arriba – Todo claro amor, todo claro – Dio el rubio, quien se puso en pie y se acercó a su novia y la abrazó fuertemente - ¿Y con éste que vamos a hacer? – Preguntó Ginny, señalando a Krum, quien estaba atado en el piso y amordazado con hechizos, mientras Draco la abrazaba por la espalda – Ya llamamos al Ministerio hija y ya habían identificado al que había lanzado una maldición imperdonable. Ya vienen por él – En eso golpearon a la puerta y llegaron unos aurores, buscando a Krum - ¿Y el jefe? – Preguntó uno de ellos a Ron – Bien, no se preocupen. Ahora, a Azkaban sin parada alguna – Dijo el pelirrojo con un tono duro pero melancólico al tiempo - ¡Si señor! – Dijeron al tiempo y se llevaron al búlgaro. Ron llamó a Draco y a Ginny, y junto con Luna les pidió que salieran un momento para hablar.
En aquella habitación todo estaba oscuro, dado que ella debía descansar; esa era la única indicación, descansar; que despertara cuando fuera necesario, ni antes, ni después. Luego de un par de horas, quizás más, quizás menos, él sintió como una mano se posaba sobre su cabeza - ¡Hermione! – Dijo él sobresaltándose un poco – Si Harry. Soy yo – él no demoro en ponerse cerca de ella, y lentamente y lo más suave posible se acercó a besarla – Si te hubiera echo algo más, lo mato Herms – ella paso su mano ahora por el rostro del moreno – Estoy bien pequeño. Estoy con la persona que amo, y con eso lograré sobrevivir – el moreno levantó su cabeza que estaba recostada en el pecho de la castaña, y la miró a los ojos – Yo también te amo Herms – el moreno la volvió a besar, y ahora se recostó al lado de ella, pasando su brazo izquierdo sobre el estómago de ella, mientras veía como ella volvía a dormir plácidamente y él se acurrucaba a su lado, haciendo lo mismo.