Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 29843 · de

Historia 29843 — capítulo 14

(Punto de vista de Sophia Cage.)

En el norte de Irlanda existe una pequeña población aristócrata empeñada en conservar tradiciones y privilegios que el mundo moderno ya ha tachado de obsoletos e injustos. Grayson, es sin lugar a dudas, el lugar en donde muggles adinerados y pretenciosos se reúnen para ser excéntricos; y también es el hogar de una de las familias mágicas de sangre pura más excéntricas… los Roark.

Conocidos también como los raros Roark, famosos por sus grandiosos dotes artísticos y por la manera en que estos los hacen anormales incluso entre la no tan normal comunidad mágica.

La mayoría de las brujas de mi edad matarían por un autógrafo de Spencer Roark, el genio musical más grande del mundo de la magia, muchas otras matarían por lograr casarse con alguno de sus muy talentosos, ricos y prometedores hijos; yo, por mi parte, me paso la mitad del tiempo tratando de evadir pensamientos dirigidos a los Roark… pero los Roark siempre logran hacerse presente en mis pensamientos, de alguna u otra manera.

-¿Bly?- pregunté arqueando la ceja, aunque era una pregunta innecesaria; la adolescente parada en frente de mí era sin lugar dudas Bly Roark… hija menor de la dinastía Roark, y para mi desgracia… mi extraña hermanastra.

-No me iré hasta que no me expliques que significa esto- dijo Bly sujetando fuertemente un sobre blanco en su mano derecha. Reconocí mi puño y letra en el sobre, yo lo había mandado el día anterior a mi madre, a la residencia Roark en Grayson, Irlanda. Hice una mueca, ¿Qué hacía Bly con eso?

Rolé los ojos molesta, de todas las desgracias que podían aquejarme… ¿por qué Bly? ¿Por qué ahora?

  • Sígueme… - dije con un deje de odio en cada sílaba… con un poco de suerte podría convencerla de que dejara el castillo aquella misma noche y no tendría que lidiar con el colegio entero revoloteando alrededor de su "absoluta belleza" y "exuberante talento", como a muchos de los críticos musicales les gustaba definirla… yo hubiera optado por algo como "poco seso" y "perfecta ingenuidad". Bufé ante la idea de una multitud de niños chillones a todas horas cerca de mí, por eso odiaba la residencia Roark. - Apresurate Roark.- gruñímientras caminábamos en dirección a alguno de los baños de chicas poco concurridos. Tratar de ocultar a Bly Roark era imposible, pero al menos retrasaríamos la conmoción de colegio un par de horas.

Mi madre se casó con Spencer Roark dos meses después de que mi padre falleciera, y como es de esperarse, mucha gete aún cree que mi madre lo hechizó para que eso sucediera. Yo tenía doce años cuando comencé a formar parte de la familia Roark, Bly tenía once, y como es obvio, en esos lejanos años de ignorancia absoluta, Bly y yo nos hicimos algo así como amigas. Claro que fue antes de que yo comprendiera que tener amigos es algo estúpido y que en el medio en el que me muevo no existen tales cosas. Antes de que viera al mundo como es.

-Me encanta su collar.- susurró Bly en mi oído mientras caminábamos a prisa por uno de los pasillos del tercer piso, odiaba aquella mala costumbre de sacarme de mis pensamientos por las acotaciones más vanas. Como por inercia seguí la dirección que apuntaba a su dedo y mi vista se topó con las figuras de Brooke Sullivan, Scorpius Malfoy y Rose Wasley saliendo del baño a donde nos dirigíamos, mis ojos se dirigieron rápidamente a las manos de Rose y Scorpius, ambas parecían confortablemente unidas la una de la otra; reprimí mis ganas de esbozar una sonrisa.

Sabía que habían estado haciendo los tres en aquel baño porque sabía cual era el recuerdo con el que Gregory había amenazado a Brooke. Un recuerdo vivido de Rose y Scorpius besándose a escondidas en los terrenos del colegio. Hollywood seguramente ya les había dicho que lo sabía y los había convencido de "seguir a su corazón", o alguna otra cursilería propia de Brooke Sullivan.

Sus miradas se dirigieron a nosotras cuando estábamos a pocos pasos de distancia; la mirada que Brooke me lanzó me indicó que estaba en lo cierto con respecto a mi teoría anterior.

-Lindos lentes de sol.- dijo Brooke.

-Lindo collar.- correspondió Bly.

Era extraño, pero durante los primeros años del colegio en más de una ocasión estuve a punto de llamar Bly a Brooke. Por eso comencé a llamarla Hollywood, porque me parecía demasiado bizarro que a menudo confundiera a mi enemiga con mi hermanastra. Aunque era algo comprensible, siempre considere que tenían algo que las hacía un poco parecidas… tal vez la sangre americana de ambas sobresale un poco más de lo que ellas quieren aceptar.

-¿Te conocemos?- preguntó Scorpius frunciendo el ceño pensativo. Bly Roark… los tres debían conocerla.

-No estoy segura…- dijo Bly con una sonrisa amable, típica de una personalidad que se encuentra con uno de sus fans de manera casual- Soy…-

-Irrelevante.- finalicé su oración y la fulminé con la mirada. Estoy segura de que Bly puso los ojos en blanco detrás de sus gafas oscuras, pero entendió que no deseaba que llamáramos la atención antes de tiempo y no dijo nada más.- ¿Están ocupando el salón de juntas?- pregunté, con mi voz melosa y falsa de siempre.

Rose hizo una mueca.- Todo tuyo princesa.- contestó devolviéndome el tono. Eso no me gustó…

-¿No es como un pecado capital que un Weasley y un Malfoy anden por allí de la mano?- pregunté, señalando que había notado el gesto y provocando que ambos se soltaran por inercia. La expresión de Rose me dijo que había pegado en el clavo, el "que dirán" era la razón más latente por la cual Scorpius y ella habían decidido mantenerse en secreto.

-¿No tienes nada más que hacer Sophia?- preguntó Brooke molesta. Probablemente le había tomado horas que sus amigos se decidieran por hacer público su romance; era natural que le enfadase que a mi me había tomado dos segundos deshacer todo su progreso.

Miré a la pelinegra de manera desafiante, dispuesta a contestar algo, sin embargo, el ruidoso teléfono de Rose se interpuso en nuestra disputa. La pelirroja tomó su aparato y balbuceo un par de cosas antes de colgar a toda prisa con una expresión preocupada en su rostro.

-Vámonos.- ordenó aprisa.- Brandon acaba de terminar con Lily.- informó a sus amigos para luego lanzarme una mirada de odio.- Por favor no dejes de meter tu cabeza en el excusado y mantenerla allí hasta que dejes de respirar.- gruñó mientras comenzaba su carrera hacia la sala de juntas del BC, seguida de cerca por Brooke y Scorpius.

Mi quedé pasmada un par de segundos, ni siquiera tuve tiempo de pensar una respuesta; ni tiempo, ni ganas. "Brandon acaba de terminar con Lily", mi respiración se detuvo un par de segundos al mismo tiempo en el que mi corazón comenzaba a latir de manera frenética. Por un momento había olvidado que hacía en aquel lugar; había olvidado porqué Bly había acudido, había olvidado porque tenía tantas ganas de caer muerta.

Entré al baño mientras mi respiración se agitaba, y sentí a Bly seguirme y cerrar la puerta con su varita tras nosotras. Estábamos solas…

-¿De donde sacaste la carta?- pregunté mirándola con rencor; Bly se mantuvo serena.

-La robé.- mintió, y saqué mi varita de mi túnica y la apunté a su cabeza.

-La verdad puede salir de tu boca o de tu cabeza inconciente… cualquiera de las dos formas está bien para mi.- gruñí, sentía la sangre hervir a través de mis venas y los pensamientos gritar eufóricos dentro de mi cabeza… Bly pareció entender que no era un buen momento para encontrarse del lado incorrecto de mi varita, porque respiró hondo y me miró arrepentida.

-Estoy segura de que se confundió… le llegan muchas cartas últimamente, probablemente pensó que era otro fan loco de mi padre…- comenzó a balbucear, apreté los dientes, ¿por qué le daba vueltas al asunto? Yo conocía la respuesta desde antes de haber hecho la pregunta, pero necesitaba que saliera de sus labios… tal vez parte de mí, la parte ingenua, aún esperaba que estuviera en lo incorrecto.- estaba tirada en el bote de basura de la cocina.- dijo.

Los latidos de mi corazón se hicieron más violentos, yo tenía la razón. Aunque cuando se trataba de mi madre, yo siempre tenía la razón. El cólera subió por mi espina dorsal hasta llegar a mi cabeza, ¿por qué tenía que ser yo tan estúpida? ¿por qué por un segundo había pensado que las cosas serían distintas? Resistí con todas mis fuerzas aquel pensamiento que me había prometido no tener, sin embargo, aún así lo escuché; fuerte y claro retumbando en las paredes de mi mente: "le mando a mi madre una nota diciéndole que me voy a matar, y ella la tira en el bote de basura de la cocina".

Baje mi varita furiosa, furiosa con ella y conmigo misma por haber esperado algo más… se suponía que a estas alturas yo supiera que esperar de la gente de mi raza, ¿por qué no podía aprender?

-Escucha, no vine para detenerte… si te vas a matar, es tu problema; pero quiero decir que no entiendo porqué, la última vez que chequé eras prácticamente la reina del universo… vas a casarte con ese idiota adinerado y…-

Comencé a reír de manera frenética, rogándole a merlín que no me dejara empezar a llorar. "Ese idiota adinerado", repetí en mi mente, y aquella risa escalofriante volvió a salir de mi boca. El idiota de Gregory Kensington y su idiota buen nombre, su idiota fortuna y su idiota mente trastornada. Yo seguía riéndome con cinismo, y mi pequeña hermanastra no hacía más que mirarme confundida. La tonta de Bly, que sabía todo de mí y no sabía nada… ¿pero como iba a saber? Si nadie, a excepción de Brooke, sabía que yo y Brandon habíamos llegado tan lejos… solté otra carcajada, que irónico era todo… mi enemiga pública era la única persona que podría descifrar porque me quería matar en aquellos momentos… ¿por qué el karma tiene que ser una perra del mal?

Me costaba trabajo respirar, me dolían las costillas de tanto reírme, con suerte y me faltaría oxígeno y se me pararía el corazón allí mismo… la suave mano de Bly me sacó de mi momento de locura, me abofeteó tan fuerte que me hizo acordarme de Gregory más de lo que yo hubieradeseado. Pare de reír en seco y la miré desconcertada. Su expresión no era de arrepentimiento, Bly debía pensar que merecía eso y más, le regresé la bofetada por si acaso lo pensaba… pero la castaña apenas y se inmutó. Mi rostro formó una mueca de asco ante aquellas circunstancias, Bly sacó su varita y me apuntó fijamente…

-La verdad puede salir de tu boca o de tu cabeza inconciente… cualquiera de las dos formas está bien para mi.- dijo con una media sonrisa cínica. Maldije a Bly Roark mentalmente, y maldije la mala hora en la que nuestros destino se unieron.

-Púdrete Roark.- le dije, pero ella arqueó la ceja sin bajar la varita. Estaba atrapada.- A ti que te importa lo que me pase, ya podrás leer las especulaciones en el profeta después de que me encuentren muerta… con un poco de suerte le echarán la culpa a un sangre sucia.-

-bueno…- dijo la castaña sin bajar la guardia.- uno… dos…-

-Es el puto de Kensington.- admití en contra de mi voluntad, todo en mí temblaba, por dentro y por fuera. Bly alzó la ceja, buscando que le explicara más, apreté los dientes furiosa.- Me quiero matar, porque no le quiero dar el gusto.-

-¿por qué te quiere matar Gregory?-

-Ay estúpida… porque no hay Kensingtons dejados… sólo Kensingtons "viudos".-

-¿Y tú lo ibas a dejar?-

Un escalofrío recorrió mi cuerpo entero.- Ya te contesté lo que querías saber.- dijo fríamente.

-¿Por quién lo ibas a dejar?-

Mi mandíbula se tensó.- Ya… te … contesté.-

-¿Brandon Hook?-

Mis ojos se abrieron como platos, mi respiración se agitó y mi corazón se detuvo por un segundo, sentí como el color abandonaba mi rostro y como el temblor de mis manos y piernas se hacía más evidente. La expresión de Bly era serena, con su varita apuntando directamente a mi cabeza… desee con todas mis fuerzas que pronunciara aquellas dos palabras que podrían sacarme de este sufrimiento…¿sufrimiento? Si, yo sufría… sufría porque me había atrevido a hacer lo inimaginable, me había atrevido a enamorarme de Brandon Hook. Brandon, Brandon había dejado a Lily… y ahora me esperaba cerca del lago… porque se supone que yo había dejado a Gregory… pero nadie deja a un Kensington sin dejar la vida en ello… y por alguna extraña razón, yo había pensado que esta vez podía ser diferente…

-Vaya sorpresa.- dijo Bly, sacándome de mis pensamientos.- No sabía que Greg era inmortal.- dijo bajando su varita.

-¿Qué?- pregunté asombrada por su poca inteligencia.

-Sí… digo… porque en las dos opciones que consideras la única que se muere eres tú.-

Parpadee repetidamente mientras miraba atónita a la adolescente frente de mí.

-Bueno… que se le va a hacer, si está decidido está decidido.- dijo tranquilamente mientras caminaba a la puerta de salida del baño, apuntó la cerradura con su varita y la abrió.- Ah… - se detuvo antes de girar la perilla y me miró amablemente.- me voy a quedar en Hogwarts por si acaso… y… voy a ir preparando mi vestido de luto… ¿Quieres que te consiga uno?-

Respire hondo.- Que sea caro.- asentícon un tono tranquilo.- Después de todo… él iba a ser mi futuro esposo.-

Ah si, los Roark son una familia extravagante en casi todos los aspectos de sus vidas… pero cuando se trata de solucionar problemas… son bastante prácticos.


"Luces, Cámara… Roark!

No sean tímidos chicos, que alguien confiese quien fue el que le deseo a la estrella del norte que Bly Roark hiciera su aparición estelar en los terrenos de nuestro humilde castillo…porque debo admitir que me gusta la vibra que la pequeña R. Está esparciendo.

¿Vino para quedarse? Nadie sabe… lo que sí sabemos es que desde que pisó Hogwarts ha comenzado a llover sobre mojado… tomemos como ejemplo a la encantadora futura reina de la escuela, la pequeña Lily, quien, desafortunadamente, está pasando por una mala racha por donde quiera que lo vean… así es… el hermoso capitán Hook ha vuelto a ser propiedad pública… ya sabes lo que dicen Lily… árbol que nace torcido…

¿Y qué me dicen de nuestro querido profesor de DCAO y ex rey del colegio? ¿Porqué de pronto hay tantas maletas apiladas en su oficina? … ¿Será que no está tan cómodo con la idea de que su hermano y su casi ex ahora compartan mucho más que una bonita amistad?... y hablando de eso… ¿alguien le puede decir a esos tórtolos que consigan una habitación?... ¿Qué fue eso de que tenazas y Rose fueron vistos tomados de la mano? ¡Al parecer el amor es contagioso!... ¿pero no es algo así como antinatural que los leones se junten con las serpientes?

Gente, oficialmente nos hemos vuelto un reality… y al parecer estamos añadiendo nuevos miembros al cast original… así es, de nuevo estoy hablando de Bly… quien, por si no lo sabían, también es la hermanastra de Sophia Cage, y por lo tanto, la otra contendiente al trono del colegio…

Te damos una calurosa bienvenida pequeña R. , o debería decir… princesa R.

Tengan una agradable velada; y no hagan nada que yo no haría…

Besos y abrazos,

Awendela Darling"