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Historia 29843 — capítulo 15

-Definitivamente deberíamos ser amigas.- dijo Bly con un brillo especial en sus ojos.

-Ok, oficialmente eres la persona más rara que he conocido.- mustió Lily dejando de lado la cucharada de cereal que había estado apunto de llevarse a la boca antes de que Bly Roark apareciera de la nada a interrumpir su desayuno solitario.

-Soy Bly Roark, ser rara es mi obligación.- declaró la adolescente encogiéndose en hombros y dejándose caer en el asiento frente a la pelirroja. Lily Potter respiró hondo…¿Es que la gente no iba a dejarla en paz nunca?

-¿Por qué deberíamos ser amigas?- preguntó la joven Potter sin ganas de que Bly le respondiese, desafortunadamente para ella, la castaña tomó aire y se dispuso a otorgarle una respuesta.

-Porque, por lo que he escuchado… tu y yo somos las contendientes al trono metafórico del colegio…-

-Es toooooodo tuyo.- interrumpió Lily de manera automática.- Ves, ya no hay necesidad de que seamos amigas.- dijo tratando de imprimir cortesía en sus palabras, aunque hablar de aquel trono imaginario que Awendela Darling se había sacado de la manga le parecía desagradable. Toda la situación de "futura reina del colegio" le parecía absurda, y hasta cierto punto, le representaba una ceremoniosa tortura.

-como estaba diciendo…- continuó Bly, omitiendo las palabras de la adolescente frente a ella.- creo que es tonto, porque yo ni siquiera estudio aquí… pero deberíamos ser amigas porque es algo que nadie se espera… completamente inesperado… ¿no crees?-

Lily suspiró. Era cierto… Bly ni siquiera estudiaba en Hogwarts… ¿por qué entonces se había convertido en un personaje tan usual en los pasillos y conversaciones? Los ojos de Lily denotaron cansancio y poco interés.- y… ¿Por qué queremos hacer lo inesperado?- preguntó con un tono seco y carente de expresión.

Bly Roark parpadeó un par de veces antes de dirigir su mirada al techo, como si de alguna extraña manera las respuestas fueran a aparecer sobre su cabeza.- Es una muy buena pregunta.- respondió la castaña.- también es una pregunta inesperada… ¡ves! Eres buena en esto.-

Lily roló los ojos y una débil sonrisa se escapó de sus labios por una fracción de segundo, suficiente como para ser captada por la ávida mirada de la joven Roark, quien sonrió ampliamente.

-Creo que seremos buenas amigas.- dijo Bly al tiempo en el que tomaba un pastelillo de chocolate del centro de la mesa gryffindor.- a pesar de lo que piense la gente.-

-¿Y que hay de lo que yo pienso?- preguntó Lily atrapando a Bly en mitad de una mordida.

Bly masticó lentamente, tragó y dirigió una mirada altiva a la pelirroja.- De qué estas hablando… si ya crees que soy chistosa.-

Esta vez, una leve risa escapó de la joven Potter, seguida por una sonrisa mas o menos decente esbozada por sus pálidos labios.- Retiro lo dicho… no eres rara… estás loca.-

Bly soltó una carcajada divertida, Lily pareció no molestarse ante aquello. Bly podía ser rara y estar loca, pero también resultaba un tanto divertida, y en extremo agradable. La castaña dejo de reír lentamente y su rostro mostró una inmensa curiosidad… Lily frunció el ceño, viendo que el motivo de su desconcierto venía de algún lugar tras ella, la joven Potter volteó la cabeza de manera mecánica, y vio lo que la mirada de Bly seguía con tanto ahínco y extrañeza…atravesando en gran Salón casi desierto, un joven desconocido y completamente hermoso se dirigía a la mesa de profesores, en donde ya solamente se encontraba el profesor Neville.

-¿Quién es ese?- preguntó Bly casi de manera instantánea.

Lily volvió la cabeza a su compañera de desayuno y negó lentamente.- Ni idea.- dijo, igualmente intrigada por la identidad del joven.

-Me gusta…- expresó Bly con una enorme sonrisa divertida. Lily no pudo evitar sonreírle de vuelta… ¿Por qué Bly Roark quería ser su amiga?

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Brooke Sullivan parecía no poder dejar de soreír, al menos no en aquellos momentos, en los que los músculos de su cara parecían hace oídos sordos a las órdenes de su cerebro… su pobre cerebro, pobre e ignorado… opacado absolutamente por el sonido de los latidos de su corazón. Brooke suspiró, había valido la pena esperar a Albus y sus indecisiones… después de todo, ahora que finalmente se había decidido, no existía nada mejor.

La joven Ravenclaw aspiró el aroma del joven sentado a su lado, y… ¿escuchó sus murmullos? Brooke Sullivan roló los ojos al tiempo en el que se enderezaba en el sofá de la sala de menesteres en donde se encontraba, lanzó una mirada acusado a Al y el chico sólo pudo esbozar una sonrisa arrepentida.

-¿Lo estas haciendo de nuevo?- preguntó la pelinegra con un tono serio.

Al hizo una mueca.- Lo siento.- dijo, y esbozó su mejor sonrisa de reconciliación.

-¡Al!- dijo Brooke indignada.- Es enserio… deja de hacerlo… deja de contar cuantas semanas, días, horas y segundos nos quedan antes de que el colegio se acabe…-

Albus Potter suspiró.- No puedo.- dijo sinceramente.- ¡Es como si me hubieran dicho la fecha exacta en la que me voy a morir!-

-¡Pero no te vas a morir!-

-Me quedaré en Inglaterra y te irás a América… es lo mismo que si fueran a matarme.- dijo el pelinegro mirando a Brooke fijamente a los ojos. Creía cada palabra de lo que acababa de decir… y por un segundo, ambos se quedaron callados, mirándose con seriedad.

Brooke finalmente relajó la mirada.- Todo tiene solución, excepto la muerte… tú ocúpate de mantenerte vivo… yo me encargaré de solucionar todo lo demás…- dijo la adolescente finalizando con una enorme sonrisa confiada.

Albus no pudo evitar sonreírle de vuelta al tiempo en que la atraía hacia él para besarla. Brooke no opuso resistencia alguna, y miró a Al con infinita alegría una vez que se separaron.

-¡Lamento interrumpir!- gritó la voz de Hellen desde la puerta de entrada de la sala de menesteres. Brooke y Al voltearon a verla sin ningún reproche en particular.- Sé que están muy ocupados derrochando miel y eso… - comenzó a decir la rubia acercándose con un papel en su mano izquierda.- y por lo mismo, pensé que sería pertinente que alguien viniera a informarles lo que está pasando en el colegio… tenemos un nuevo profesor de DCAO.-

-¿y James?- preguntó Albus de manera automática frunciendo el ceño desconcertado. Brooke se separó de él y se adelantó a tomar el papel en la mano extendida de la otra Ravenclaw.- pensé que lo de las "maletas en su oficina" eran exageraciones de Awendela.-

-Sí bueno, la amiga cree que todo lo que escribe es cien por ciento verídico... y merlín la deja tener la razón una que otra vez.- respondió la joven Longbottom.

-¿Por qué se fue James?-preguntó Brooke en voz baja más para ella misma que para los otros, mientras sus ojos repasaban la última nota de Awendela Darling a toda velocidad.

-La única razón que se me ocurre tiene que ve contigo y Albus.- le respondió Hellen de todas formas, y la pelinegra hizo una mueca de desagrado; no le agradaba ser considerada la manzana de la discordia de la familia Potter…

Albus frunció el ceño casi de manera automática-Ni siquiera se despidió…- comenzó a decir con una tono claramente molesto.- ni le dijo nada a nadie; que dramático.- se quejó completamente furioso por la actitud telenovelesca de su hermano mayor, típica de él y completamente desaprobada por el mediano de los Potter. Hellen roló los ojos.

-Tenemos "un nuevo, joven, adinerado, ardiente y americano profesor… fuera de las tradiciones arcaicas de Hogwarts de contratar adefesios y ancianos… ¿Tendrá que ver con el hecho de que es el hijo del ministro de magia en América?"- citó Brooke de la nota de Awendla Darling que sostenía entre sus manos, quitó las vista de la hoja cuando terminó y miró a Hellen incapaz de creer la sarta de tonterías que acababa de leer.

-No está exagerando en eso tampoco.- informó Hellen con una sonrisa divertida.- Sí esta muuuy bueno.- acotó asintiendo repetidamente a su compañera de casa,Brooke la miró sorprendida.

-Viniendo de ti… debe estarlo.- dijo Brooke sinceramente.

-Aún no puedo creer que James sea tan bebé… ¿qué pedo con su salida de telenovela?- gruñó Albus sin prestar atención a las adolescente frente a él.- Me caga, me caga… lo odio… ojala que se pierda el tren al que se subió.-

Hellen pusó los ojos en blanco, Albus estaría refunfuñando al respecto por horas... volvió la mirada a Brooke y bajó su tono de voz, aunque probablemente Al no las hubiera escuchado aunque le hubieran hablado a él, estaba demasiado ocupado maldiciendo a James mentalmente- ¿Qué hay de cierto en el asunto Rose-Tenazas?- susurró la rubia a la ojiazul.

Brooke abrió los ojos sorprendida, realmente no esperaba que Hellen lo preguntara, y se sentía mal al no ser capaz de esclarecer sus dudas… después de todo, había prometido no decir nada.- Ni idea…- mintió. Hellen la miró con incredulidad, Brooke podía ser terrible haciéndose la loca.

-Al…- dijo Brooke, tratando de extraer a su novio de sus pensamientos.- Al…- repitió sin éxito.- ¡ALBUS!- gritó, Al pareció sacado de un largo sueño y la miró confundido.- Vamos… es tarde y quiero ver si podemos intersectar a Lily antes de que entre a su clase de adivinación…-

-¿Lily?- preguntó Al alzando una ceja.- ¿Para que quieres a Lily?-

-Brandon acaba de terminar con ella… quiero saber como está.- explicó Brooke.

-Todos odiábamos que saliera con Hook… ¿Por qué ahora pretendemos que nos importa?...-

-Traducción: Soy hombre y me vale.- dijo Hellen con solemnidad, volteó la mirada a la pelinegra, quien le dio la razón rolando los ojos molesta.

-Te veré más tarde Al.- dijo la joven Sullivan secamente, dio media vuelta y comenzó a caminar fuera de la sala de menesteres.

-¿Eso significa que está enfadada conmigo?- preguntó Al a Hellen.

-No sé… - respondió la rubia con sinceridad, antes de dar media vuelta y salir de la habitación dejando a Albus Potter solo, confundido y enfadado.

-¿Rose?- preguntó Scorpius, tratando de extraer a la pelirroja del mundo de pensamientos en el que se encontraba sumergida, con la mirada perdida en el espacio…-¿Rose?-

Rose Weasley parpadeó al darse cuenta que continuaba allí, recargada contra una de las paredes de la cabaña de Hagrid, suspiró pensativa.- ¿Qué quieres que te diga?- preguntó la adolescente con una mirada suplicante por una respuesta.

El joven Malfoy la miró con seguridad.- Quiero que me digas que estas dispuesta a hacer esto… y que lo quieres tanto como yo.-

-¡Claro que quiero que estemos juntos! Y claro que quiero que todo el mundo lo sepa… pero…- mordió su labio inferior con inseguridad.- nuestros padres van a matarnos… nos sacrificaran en el nombre de Romeo y Julieta… y después colgaran nuestras cabezaspara que a futuras generaciones ni siquiera se les ocurra estar en el mismo campo visual.- dijo con desesperación impresa en cada una de sus palabras. Si había algo de lo que Rose Weasley estaba segura, era que no había manera de que salieran bien librados de aquella situación, y por lo mucho que lamentara que así fuera, los hechos eran los hechos. La pelirroja miró a Scorpius con verdadero arrepentimiento; no podía hacerlo, no podía dejar que el mundo entero lo supiera; al menos no mientras la vida de ambos dependiera en buena parte de ello.

El joven rubio le devolvió la mirada estático -Wow…- balbuceó.- eso fue…extremadamente dramático.- declaró, haciendo obvia su decepción ante la reacción de Rose. "Te quiero pero no quiero que nadie lo sepa"… ¿Qué se suponía que hicieran? ¿Convencer a sus padres de que fueran a vivirse a una cueva y no escucharan noticias del mundo exterior nunca más?

Scorpius suspiró inconforme. ¿Por qué tenía que estar tan enamorado de Rose Weasley? Y ¿de dónde provenía su certeza de que jamás podría sentirse así por otra que no fuera ella?

-Lo siento.- mustió Rose con un tono de arrepentimiento infinito, interrumpiendo sus pensamientos y regresando al Slytherin a su dilema original… ¿Qué hacemos entonces?

Scorpius abrió la boca para preguntarlo en voz alta, sin embargo, fue interrumpido de neuvo por la voz de la pelirroja…

-Quiero que esto sea perfecto… quiero que cuando le digamos a todos no me este muriendo de miedo porque mi papá vaya a agarrar su varita y vaya a venir a matarte…- dijo Rose, hablando tan honestamente como es humanamente posible. -te amo demasiado… y si mi padre viniera a matarte probablemente todos acabaríamos muertos…- sonrió con dulzura y melancolía… ¿cuántas personas no envidiaban a Romeo y a Julieta?, cuando ella, que se veía obligada a jugar el papel de Julieta, sabía de primera mano lo terrible de estar en aquella situación.

Scorpius le devolvió la sonrisa con la misma dulzura que ella.- Está bien…- dijo, sin reproche ni decepción en su voz, al tiempo en el que colocaba su frente contra la de la pelirroja.- Si quieres esperar a que se mueran nuestros padres para decírselo a todos… yo estoy contigo.-

Rose Weasley suspiró aliviada.- Claro que siempre podemos fingir nuestras muertes y huir a Hawaii.- dijo con una sonrisa divertida.

Scorpius soltó una carcajada.- ¿Y qué estamos esperando entonces?- preguntó animadamente, miró Rose a los ojos con ternura, y se echó para adelante para besarla; cada vez que los labios de Scorpius tocaban los suyos, Rose no podía evitar pensar que era estúpido que algo que estaba tan bien pudiese ser considerado indebido… ¿Por qué un Malfoy con una Weasley causaba tanto alboroto?

Los labios de Rose se separaron de los de Scorpius al tiempo en el que formaba una sonrisa coqueta.- ¿Tienes planes para tu cumpleaños?

Scorpius rió divertido.- ¿Debería tenerlos?- preguntó juguetonamente acercándose dispuesto para besarla de nuevo, sin embargo, el sonido de su célular llamó su atención y lo interrumpió antes de lograr su cometido; sacó su celular de mala gana y leyó el mensaje que acababa de recibir, frunció el ceño inmediatamente después y miró a Rose confundido.

  • Es Al… - explicó.- dice que el nuevo profesor de DCAO quiere vernos en su oficina…- murmuró de manera rápida.

-¿Qué hicieron?-

-Eso es lo curioso.- respondió el rubio.- Nada que yo sepa.-

-No entiendo porque James se fue sin decirme nada… entiendo que no quisiera hablar con Al… pero yo no tengo vela en ese entierro.- gruñó Lily Potter con honestidad, recargada fuera de su aula de pociones en su usual "ida al baño".

-Tal vez pensó que estabas de su lado… o algo.- respondió Bly. Bly Roark, recargada a un lado suyo en la pared, con sus gafas oscuras, sus jeans ajustados y su blusa de diseñador… -¿Estabas del lado de Al?-

-¡Claro que estaba del lado de Al! Brooke y Al están hechos el uno para el otro…- dijo Lily, y mordió su lengua tratando de no comenzar a decir como había pensado que ella y Brandon también lo eran.

Bly adivinó sus pensamientos y le dio un golpe amable con su hombro.- Todo pasa por una razón.- dijo confiada.

Lily agradeció el gesto y el pensamiento. Había conocido a Bly Roark hacía apenas unas horas, y de alguna extraña manera parecía que siempre había estado allí… ¿cómo era posible que la hermanastra deSophia Cage fuera tan agradable y fácil de convivir?- Y…. - comenzó a decir la pequeña Potter tratando de desviar la atención de su pésima vida amorosa.- ¿Cuánto tiempo vas a quedarte?-

Bly hizo una mueca.- Supongo que hasta que alguien note que no estoy.-

Lily rió.- Llevas aquí dos días… creo que ya lo notaron.- bromeó alegremente.

Bly también rió, aunque de una manera apagada y poco divertida.- No Lil…- dijo con un deje de amargura en su voz.- créeme que no lo han notado.- Y Bly estaba convencida de que eso era completamente cierto. En una familia de estrellas, a veces es difícil ver más allá del brillo propio.

Lily Potter entendió la indirecta, ella misma se había sentido ignorada un par de veces en el pasado, la sensación no era cómoda… mucho menos viniendo de las personas que se suponía debían estar allí para ti. La pelirroja dio un pequeño golpe con el hombro a la castaña.- Somos patéticas.- dijo la adolescente comenzando a reír.

Bly también rió.- Ya sé… necesitamos un hobbie o algo.-

-Tal vez entrar a sus clases podría ser su nuevo hobbie.- acotó una voz masculina, sobresaltando a ambas chicas y obligándolas a voltear en busca de la persona que "amablemente" se había hecho partícipe de su conversación. Alto y bien parecido, el extraño del desayuno se encontraba a escasos pasos de las adolescentes recargadas en la pared.

Bly Roark sonrió entre coqueta y retadora-Probablemente… pero no estudio aquí.- dijo con su confianza usual. Lily desvió la mirada al piso, no era como que deseara ver a gente coqueteando en aquel preciso momento de su vida.

El joven hizo una expresión divertida-Y… eso explicaría porque no llevas el uniforme.- dijo con un deje de sarcasmo.

Bly sonrió de nuevo.- Soy Bly.- se presentó, suponiendo que de otra manera la conversación no avanzaría a ningún lado. Lily alzó la mirada por inercia, deseosa de saber el nombre del nuevo.

-Jason Both- contestó el rubio.- nuevo profesor de DCAO.- añadió tratando de sonar serio. Bly asintió en aprobación de aquello, Jason fijó la mirada en Lily de manera interrogante.

-Soy Lily.- dijo Lily… contestando la pregunta que el joven tenía planeado formular. Jason sonrió ante esto, y Lily no pudo evitar notar lo perfecto de su sonrisa y la manera en la que sus ojos parecían sonreírle también… ahora entendía el gran alboroto de la mitad de la población femenina del colegio.

Jason regresó su mirada a Bly sin apartar su sonrisa- Va a sonar extraño…- advirtió.- pero… ¿Te conozco de algún lado?- preguntó arqueando la ceja pensativo.

Bly ensanchó su sonrisa un poco más.- No sé…- dijo, divertida.

Lily la miró divertida-Es una Roark.- dijo, no porque lo coqueteos de Bly la molestara, sino porque creía que ya habían llegado suficientemente lejos con un personal de la escuela. Jason asintió ante la información proporcionada por la pelirroja.

-Claro…- dijo pensativo.- tú eres… la bailarina.-

La joven Roark sintió aquel comentario como una patada en el estomago.- No es como si perteneciera a una colección de muñecos…- dijo con filo en cada palabra.- pero sí… bailo.- finalizó sin dejar de fulminar al joven con la mirada por detrás de sus gafas oscuras. Lily mordió su labio inferior tratando de contener su risa, ella no se hubiera ofendido por algo tan tonto…aunque Bly era, después de todo, una adolescente criada entre las altas y melindrosas tradiciones de los brujos de sangre pura, y bastante era que no fuera completamente insoportable.

Jason sonrió sereno ante la reacción de la castaña, la pequeña Roark era una niña mimada y coqueta que resultaba tener el defecto más básico de la alta sociedad en el mundo de la magia… un mundo que el conocía bien, y del cual no disfrutaba nada particularmente.- Bueno… - dijo, sin mostrar el más mínimo remordimiento por haber ofendido a la castaña.- será mejor que Lily entre a sus clases…- dijo el joven con una mirada un tanto autoritaria.- Bly… encantado en conocerte.- añadió casualmente con una sonrisa triunfadora, al tiempo al que comenzaba a caminar por el pasillo… continuando con su camino.

Bly bajó sus gafas para mirar como se alejaba, con una obvia expresión de enfado en todo su rostro.- Cree que soy una tonta niña rica.- murmuró para la pelirroja.

Lily la miró de reojo.- ¿Y se equivoca?- preguntó la adolescente con un deje de altanería.

Bly miró a Lily con reproche.- La gente cree que soy tonta porque no voy a la escuela…- comenzó a decir la castaña, ofendida enormemente- pero te tengo noticias… yo sí fui a la escuela… y me gradué con honores, dos años antes, y faltando a la mitad de mis clases por bailar…-

La joven Potter frunció el ceño confundida.- ¿Te graduaste dos años antes?- preguntó con incredulidad.- ¿De dónde? -

-Beauxbaton- contestó Bly indignada.- colegio al cual asistí porque la academia de baile también estaba en Francia.- añadió antes de que Lily preguntara "por qué".

La pelirroja la miró inquisitiva.- pero… - comenzó a decir.- si eso es cierto significa eres como un genio.-

Aquello ofendió a Bly de sobremanera -Soy un genio.- afirmó con un deje de amargura.- …pero soy una Roark… y la gente sólo sabe que podemos bailar, pintar y cantar… y eso es lo que hacemos- expresó inconforme.

Lily esbozó una sonrisa divertida, incapaz de quitar la confusión de sus ojos… aquella conversación ya había tomado demasiados giros inesperados… ¿se suponía que debía creer todo lo que Bly estaba diciendo?

El silencio de la joven Potter dio a Bly un poco de tranquilidad de nuevo, volvió a colocar sus gafas oscuras en sus ojos y esperó sinceramente que Lily no mostrara más desconfianza a sus palabras.

Lily chasqueó la lengua.- ¿y te molesta que la gente piense que sólo puedes bailar?- preguntó, decidida a seguir un poco la corriente.

Bly suspiró - así es…- dijo, y vaciló endecir sus siguientes palabras.- yo quiero ser sanadora…- balbuceó sin dirigir la cara a la pelirroja.

Lily alzó la ceja…¿por qué todo eso parecía sacado de una telenovela? -Bly…¿Estás diciéndome puras mentiras verdad?- preguntó sin rodeos.

La castaña volvió a sacar las gafas de sus ojos para ver a Lily directo a los ojos.- Que me caiga un rayo si algo de lo que te he dicho no es cierto.- dijo con solemnidad.

Lily Potter sostuvo la mirada de la joven Roark, y no pudo evitar que la suya se volviera retadora… si Bly Roark estaba diciendo la verdad, no se opondría a un par de pruebas que lo confirmaran…

Al y Scorpius se lanzaron miradas cómplices, ambos chicos se levantaron del suelo en donde se había sentado y se miraron con seriedad.

-Tenazas… creo que nos dejaron plantados…- dijo Albus mirando a su muñeca derecha, consultando su "reloj" imaginario.

-Sí compañero Potter… a mi se me hace que el nuevo profe ya no vino…- correspondió el rubio fingiendo resignación.- pero que se le va a hacer…- dijo, y ambos adolescentes comenzaron a moverse para alejarse de la puerta de la oficina en donde habían estado esperando.

-Espero no haberlos hecho esperar mucho.- interrumpió una voz desconocida proveniente del pasillo tras ellos. Tanto Albus como Scorpius apretaron los dientes, había estado tan cerca de zafarse de aquella extraña "reunión".- Por favor pasen.- dijo la voz amablemente una vez que había llegado a la perilla del despacho y había abierto la puerta.- estaba abierto.- acotó entrando con seguridad antes de que los dos adolescentes dieran ningún paso al frente; por la mente de ambos cruzó la idea de darse media vuelta y salir corriendo, sin embargo, ambos jóvenes siguieron a su nuevo profesor de DCAO y se adentraron en su despacho.- Se preguntarán porque los hice venir…- dijo Jason con cortesía al tiempo en que les hacía ademanes a ambos para que tomaran asiento en las sillas frente a su escritorio.

Albus y Scorpius se dejaron caer en las sillas pesadamente, y Jason Both pareció satisfecho con el descontento de ambos adolescentes, tomó asiento en la silla ancha detrás de su escritorio, había varias cajas alrededor aún, y parecía que no había hecho el mínimo esfuerzo por acomodar sus cosas. Jason tomó una pila de papeles que se encontraban en una esquina de su escritorio y las colocó en el centro del mismo, cubriendo un poco su cara con los mismos.

-Esto… señores… son 180 publicaciones de una tal Awendela Darling.- dijo Jason con una voz tranquila.- De estas 180, el señor Malfoy aparece en 173, y el señor Potter aparece en 175.-

El Gryffindor y el Slytherin no se inmutaron. "¿Y qué?" pensaron al unísono.

Jason colocó las hojas a un lado de nuevo, y miró a ambos adolescentes con seriedad.- ¿Qué tanto de esto es cierto?- preguntó directamente.

Al alzó la ceja.- ¿Enserio nos mando traer para esto?- Scorpius contuvo una carcajada.

James se mantuvo impasible.- Su director piensa que estas son patrañas que alguien escribe para despistarlo, mentiras y exageraciones… excepto claro… las que respectan a ustedes dos.-

-Sorpresa, sorpresa.- murmuró Scorpius con un tono seco.- Kensington nos odia… a Al por ser Al y a mi por ser amigo de Al…- explicó seriamente.- ¿Ves como has arruinado mi buena reputación?- preguntó a su amigo con seriedad fingida.

Al sonrió de manera altanera.- Por eso te quiero Tenazas.- bromeó sin poder evitar soltar una risa.- ¿Apoco no es de los amigos que vale la pena conservar?- se dirigió a su nuevo profesor.

Jason no reaccionó ante eso.- ¿Cuánto de esto es verdad?- preguntó señalando los papeles de nuevo.

Al roló los ojos.- Probablemente la mitad.- contestó de mala gana.

-Pero todos aquí leen eso como si fueran las sagradas escrituras de Merlín.- añadió Scorpius.- así que… para ser prácticos… ¡todo es cierto!-

-Muchas gracias.- dijo Jason recargándose en el respaldo de su silla, optando una mirada pensativa.- Puede retirarse.- concedió.

Al y Scorpius se miraron confundidos.- ¿Enserio sólo nos llamó para esto?- preguntó Al incapaz de conceder aquella idea.

Jason Both asintió levemente.

-No le creo.- dijo Scorpius con un tono retador y la mirada fija en los ojos del joven frente a ambos. Jason le sostuvo la mirada un rato, y finalmente suspiró pensativo.

-Tienes razón.- confesó honestamente.- pero ya no estoy tan seguro de decir lo que quería decir en un principio…-

Al y Scorpius levantaron la ceja interrogantes.- ¿Es gay?- preguntaron al unísono, Jason negó severamente, no le había hecho gracia la pregunta. Tomó aire…

-Señor Potter… su hermano mayor… no fue despedido.- dijo vacilante en cada una de sus palabras.

Al bufó.- Ya sé… renunció.-

Jason negó con tranquilidad.- Técnicamente… tampoco.-

Los dos adolescente se miraron confundidos. -¿Qué quiere decir?- preguntó el pelinegro.

-Verán… ayer por la noche, su director, el señor Kensington, llamó a mi padre anunciándole que necesitaba un maestro de DCAO de manera urgente porque quien tenía el puesto en la actualidad, tu hermano, había… había desaparecido de los terrenos del colegioy se había llevado todas sus pertenencias consigo.- dijo el rubio tratando de sonar lo más cortés posible. Albus lo miró desconcertado, Jason aclaró su garganta para continuar.- yo me ofrecí para el cargo… y pues… ahora estoy aquí.- finalizó, y fue precedido por una larga pausa.

-¿Y?- preguntó el pelinegro aún sin comprender la situación.- No quiso poner su renuncia por escrito y sólo se fue… ¿qué tiene?-

Jason miró a Albus fijamente, debatiéndose internamente entre continuar hablando, o dejar la conversación hasta aquél punto… ¿por qué se había metido en eso?

-Al…- comenzó a decir, usar el primer nombre de la persona usualmente los hacía sentirse más cómodos, aún cuando las noticias no lo fueran.- ni la directiva, ni tus padres quieren que te diga esto…- … ¿por qué se lo estaba diciendo entonces? - pero… - vaciló de nuevo… pero ya no podía echarse para atrás.- tus padres tampoco saben en donde está tu hermano… nadie sabe en donde está…- se detuvo un momento, la expresión de Albus era clara… no entendía, no quería entenderlo. Jason Both suspiró.- Dentro de quince minutos, para las autoridades… James Potter estará, oficialmente, desaparecido.-