Tituladas 16.8% · 33,560 de 199,415 descubiertas
Rescatado 65.7% · 61,915 de 94,296 páginas identificadas · 75,868/76,289 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 30010 · de

Historia 30010 — capítulo 19

Pasado

-Nos va a traicionar-.Marco miraba a sus hermanos en aquella habitación oscura.

-Es momento de que culminemos con el plan.

-Es muy cruel Cayo, no podemos hacerle eso a la chica.

-Saben que era solo un instrumento. Mejor que nadie lo sabías Aro, ahí yace tu desgracia de amarla tanto.

-Lo sé, lo sé. Pero, ¿no creen que sea mejor darle tiempo?

-Le daremos un mes. Es todo lo que podemos hacer por ella.

-Desde el día en que la pequeña Scarlet llego aquí, juramos que la usaríamos como un instrumento, solo como eso.

Los tres asintieron en silencio. Aro se quedo solo en la habitación, en compañía de Marco. Era el momento, Scarlet debía ser eliminada, no quedaba otra solución, era lo mejor que podían hacer por ella. Se había encariñado mucho con los Cullen, y eso equivalía a un gran riesgo.

-nunca debimos enviarla sola.

-Pero lo hicimos. Cometimos el error, pensando que ella no se dejaría llevar.

-Es lamentable, pudo haber sido de mucha ayuda.

-Sí, pero no hay vuelta atrás.

Aro y Marco se dirigieron una mirada de profundo resentimiento.

Scarlet era una joven muy hábil, pero su mayor debilidad, era lo mismo que ellos temían. En un mes irían a eliminarla. En un mes se acabaría todo para ella. En un mes usarían esos errores para sanar las cosas.

Cuando Scarlet había llegado a Volterra, la tenia bien fija, fichada. En cuanto puso un pie en el territorio ya tenían planeado su destino.

Habían enviado a Félix, se había enamorado de ella a primera vista…

Inicio Flash Back

/FÉLIX/

Aro me había enviado a merodear por la ciudad. Seguir a Heidi, cuidarla. No me agradaba mucho aquel trabajo, pero no había de otra. También me había pedido que buscara a una chica. Una niña de 3 años. Ese trabajo era más absurdo, jamás le habían pedido buscar una humana. A menos de que fuera comida.

Llegue a la plaza principal de Volterra, habían niños corriendo y siguiéndose. Y en otro sitio había un mimo. Entre ellos pude ver la única cabellera, negra azabache. Tal y como había dicho Aro. Era menuda y muy delgada. Unas diminutas pecas se encontraban en su nariz, redonda e infantil. Sonreía asombrada y saltaba dando exclamaciones. Pero ahí, a cuatro niños a la derecha estaba Jane, se acercaba a la niña y le susurraba algo al oído. La niña se había puesto pálida y le había gritado en un dialecto extraño. Jane se había quedado confundida y se había alejado de ella. La pequeña corrió a buscar a sus padres y los encontró. Comenzó a hablar con ellos, mientras ambos se ponina mas y mas pálidos. La madre tenía el cabello rubio y largo, sus ojos eran de un castaño claro y profundo. Miraba a su marido asustada. El hombre tenía el cabello negro azabache como su hija y unos ojos azules y sabios. Ambos hablaban en cuchicucheos mientras miraban a su hija volver a ver al mimo. Era una niña hermosa y sonriente. Hacia expresiones graciosas con la cara, cuando el mimo la llamo a que se pusiera junto a él, miraba con asombro todo su alrededor. Sus ojos eran castaños como los de su madre, y los tenía bien abiertos a cualquier eventualidad. De pronto, una caja exploto y salieron tres palomas blancas. Ella daba saltitos y aplaudía con alegría. Mientras exclamaba e su idioma. Volvió junto a los niños mientras observaba el espectáculo. Mire hacia los padres, pero ya no estaban, Heidi se los debió haber llevado.

Me fui a duras penas, no quería dejar de ver el rostro de aquella niña. Pero el deber me llamaba. Pronto llegue al castillo y la escena me horrorizo. En todos mis años como vampiro, jamás me había horrorizado algo así, pero ver a los padres de la niña era…. Atormentador. La mujer estaba tendida en el suelo, sin mayor rastro de vida, el cabello rubio cubría su bello rostro. El padre seguía vivo, y era torturado por Jane. Hacia exclamaciones de que lo liberaran, que lo dejaran ir con su hija. Pero pronto se quedo callado. Nunca más volvió a hablar.

No pude reaccionar bien, hasta que amaneció. Heidi traía con ella a la pequeña niña que tenía el rostro sucio y lloraba desconsolada. Nadie se ocupaba de ella. Así que me acerque a ella y hable, hable para calmarla. Ella se calmo y me abrazo. Jamás podre olvidar aquel abrazo aquellas manitas sujetándome. Y aquel rostro que buscaba la verdad. Una verdad que la podría matar…

FIN FLASH BACK

Y pronto había que lidiar con Scarlet, desaparecerla…