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Historia 30010 — capítulo 2

Primer Encuentro

...Todos los pasajeros, y las sobrecargos me miraban de reojo. Ya no aguantaba todas la miradas, asi que me quede mirando por la ventana, llegaria dentro de poco. Pero algo me inquietaba. Ah unos tres asientos escuchaba una voz. Una mujer pensaba mucho en su hija, curiosamente llamada Isabella Swan. Planeaba regañarla, y preguntarle por que se casaba. Pero podia ver que cuando estuviera apunto de hacerlo, alguien una voz femenina le decia que no debia preguntar eso, que era su decision. Pero no podia ver el rostro de donde provenia la voz, y la voz era menos potente que la de la mujer que estaba aqui. Seguia escuchando sus debates emocionales y de como lidiaria con su hija. Intentaba distraerme en algo y ella era perfecta. Tenia hambre, apenas habia comido ayer, y mis ansisas de sangre eran enormes. Aunque Aro me recomendo que para no llamar la atencion, me mantuviera alejada de los humanos, que me abasteciera de animales. Lobos. era una grandiosa idea comer lobos, osos y linces. Deberian saber rico. Me mordi el labio, de tan solo pensar en ello.

Llegamos, al fin. Estaba absorta en mis pensamientos cuando, Renée me golpeo el brazo por accidente. ¡Fantastico!. Estaba molesta.

-Lo siento-. me miro y se asusto. ¡Cielos! sus ojos son violetas

-No se preocupe-. le sonrei y me di al veulta, sin dejar de oir sus oensamientos. Su piel es como la de Edward, el...prometido de Bella. Perecia repugnarle la simple idea de la palbra, y no pude reprimir una risita.

Abri mi celular en cuanto sali del aeropuerto. El Sol estaba en lo más alto, pero note que mi piel no resplandecia tanto como la de mi familia. ¡Que munga! Tenia 9 mensajes. 6 de Felix para saber si estaba bien, y que por que no le respondia. Uno de Jane, y Dos de Aro advirtiendome sobre los Licantropos de la zona. ¿¡Licantropos?! Rayos, eso me ponia las cosas dificiles, dificiles no, complicadas. Sobre todo si estos seguian a Bella. Pero, me daria oportunidad de saber si yo podia ver su futuro, algo que Marco se le dificultaba. Mente abierta, destino abierto.

Tome un taxi, le pedi que me llevara a Seattle, estaria en esa ciudad un tiempo, Marco y Cayo abian previsto todo para que mi estancia fuera comoda y habian comprado, solo para mi un departamento en la ciudad. El taxista tenia tantas cosas en la cabeza que no se fijo en mi belleza sobrenatural y mucho menos en el anormal color violeta de mis ojos. Apenas se daba cuenta de que yo iba atras. Tenia una discusion mental acerca de su familia, la fiesta de la semana y de cuanta bebida deveria comprar.

Me dejo frente a los apartamentos y le pague. Tampoco parecio darse cuenta de cuanto dinero le habia daod, pero yo para no seguir lidiando con aquel hombre, le dije quese quedara con el cambio. Eso hiso que diera un vuelco sus pensamientos y me prestara mas atencion de la debida. Estupido parloteo humano. Lo mismo acurrio con el encargado de los departamentos, que para mi fortuna era dlatonico y no distinguia el tono de mis ojos. Al entrar al apartamento encontre ese sitio más acogedor de lo que pude imaginar. Era grande y espacioso. Habia una nota escrita sobre la mesa.

Querida Scarlet

Esperamos que tú estancia en Seatle te agrade, deveras estar visitando constantemente Forks, el poblado vecino. Te dejamos una bella motocicleta en el estacionamiento, regalo de tus hermanos Jane y Alec. Portate bien y no dudes en hablarnos si surge algun inconveniente.

con cariño: Aro

Sonreia al terminar la carta. Aro era tan...sorprendente. Camine por un largo pasillo, toda la casa estaba de colores claros, que se apreciaban con mayor intensidad gracias a la luz que entraba desde la ventana. Entre a mi cuarto, era grande y espacioso, como toda la casa. De colores celestes, violetas y rojos en al habitacion. Pero con una gran armonia. Habia una gigantesca ventana que daba vista a la ciudad. Sonreia con alegria. Arregle mis cosas y me vesti para slair. El Sol comenzaba a ocultarse, tal vez me daria el lujo de irme a cazar. Y , si tenia suerte podria jugar un rato.

No usaria la moto, me daria el lujo de provar mi velocidad. En cuanto sali, corri disparada como una flecha, podia esquivar a la genta y autos con una facilidad asombrosa, el unico detalle era a la hora de saltar. Pero no importaba me sentia libre. Segui corriendo hasta que vi el cartel que anunciaba mi entrada a Forks. Ya estaba oscureciendo más. Sonrei mostrando mis blancos dientes y entre al bosque con una sgeurida increible. Podia escuchar con claridad lo que ahbia a mi alrededor, peor antes de cazar debia hecharle una mirada al todo el terreno. Jane me habia enseñado eso al igual que Heidi, que aunque no cazaban animales, era lo mismo que con los humanos. Habia que encontrar los sitios inidicados para cazar y los puntos que no lo eran. Para acorrarlar con facilidad a una presa.

Comenze a observar con detenimiento el bosque. Era un sitio gigantesco, a decir verdad. Pero habia muchos animales.

Corri durante una hora entera, hasta que unos gritos provenientes de mi espalda se escucharon a lo lejos. ¿DONDE ESTA JACOB? La voz le hacia preguntas al resto, pero habia algo confuso, todos los pensamientos se unian en uno. Me aturdieron, lo mejor era esconderme. Me oculte entre los arboles esperando ver que quienes interrumpian.

De pronto se volvieron más visibles, eran 8 o 9 en total, grandes y peludos. Licantropos. Grandioso. No podria con todos, y i lo hacia los Cullen se enterarian pero..queria ver a quien buscaban. Un chico llamado Jacob, debia pertenecer a la manada. Lo vi a la perfeccion, corria en su forma de lobo, sus pensamientos estaban amontonados y parecia deprimido. Unas letras se alzaban con fuerza ne su mente. ¡JA! Asi que el motivo de su tristeza era la chica Swan... ¡que ridiculo! Solte una pequeña risa, y note como se tensaban los lobos a mi alrededor. Hay alguien entre nosotros, vamos chicos encuentrenlo *¿Crees que sea un neofito?*El pensamiento era el de una mujer, por lo que pude observar. Y miraba al mas grande con ojos de enamorada. ¿Esatas loca Leah? Los matamos a todos. Un chico le habia respondido. Neofito, no se equivocaba, pero. Jane habia omitido haber visto Licantropos, fueorn los Cullen quienes habian matado a los neofitos y a la tal Victoria. Comenze a oir gruñidos y di gracias a su distraccion para escabullirme. Me aleje lo más que pude. Deberia llegar a un sitio seguro, un lugar donde los licantropos perdan mi rastro.

Me detuv eun segundo. Los parloteos de los Licantropos eran distantes y parecian aberse relajado. Ahora emprenderian de nuevo su busqueda por el chico que perdieron. Mire a un gigantesco oso comiendo cerca de mi. La comida acababa de llegar. Me movi con cautela y rodee al oso. No parecia darse cuenta de mi precencia. Saltee sobre el pero un pensamiento y una premonicion me atacaron. Al canze a morder al Oso en el cuello, matandolo al instante, pero justo detras de mi habia un chico. Una vampiro. Se levanto disgustado, sus ojos eran rojos y me miraba con rabia. Termine con velocidad la sangre de oso. Aunque quedo otr poco. Lo mire a los ojos, los mios eran un violeta intenso, brillante. Sin darme cuenta el sitio se tranquilizo y aparecieron 3 figuras de entre los arboles. Genial, los Cullen...