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Historia 30022 — capítulo 3

Salí corriendo. No soportaría su mirada ni un segundo más sin desmoronarme del todo. Cogí el coche y me dirigí al único lugar en el que me sentiría realmente segura. Pero cuando llegué a La Push , Billy me dijo que los chicos estaban de patrulla, por lo que me fui a ver a Emily. Estaba emocionadísima porque al domingo siguiente su hermana se iba a ir de viaje y le dejaba a sus sobrinitas dos semanas. Llevaba tiempo recordándonoslo y preparando la futura habitación de Alysson y Claire.

-Hola Bella, pasa- me dijo Emily con su eterna sonrisa-. ¿Cómo estás?

-No estoy muy segura, aunque supongo que ya te habrás enterado ¿no?

-¿Del regreso de los Cullen? Sí ayer, Sam no estaba nada contento.

A saber por qué no me costaba imaginarme a Sam de mal humor, me dije para mis adentros.

Desde que empecé mi relación con Jacob, Emily y yo nos habíamos hecho inseparables. Y más tarde cuando Kim cogió confianza se unió a nosotras. Éramos las chicas-lobo. Llevábamos ya un rato hablando, preparando cantidades industriales de comida y enormes montañas de juguetes (¿he mencionado que a Kim le gusta hacer las cosas a lo grande?) cuando Jared y Kim llegaron.

-¿Bella, qué estás haciendo aquí?- me saludó Jared, Kim le dio un codazo en el estómago.

-Yo también te quiero Jared.

-No es eso, es que Jake está corriendo hacia tu instituto emocionado por la salida a Port Angeles.

-Ay mierda, lo había olvidado.

-Voy a avisarle- dijo mientras salía corriendo, temblando de pies a cabeza.

Cita doble. Jared, Jacob, Kim y yo. Cine y cena. Llevaba posponiéndose desde hacía semanas. No sabía como había podido olvidarlo. Bueno sí lo sabía pero no pensaba reconocerlo.

Al minuto volvió Jared y al poco rato apareció Jake, con cara de ir a matar a alguien. De ir a matarme a mí.

-Menudo paseito me he dado por tu culpa.

  • Lo siento, yo eh …. lo olvidé- me acobardé . Jacob era capaz de asustar mucho si se ponía.

Y al ver mi cara se echó a reír. Y con él el resto de personas.

-Eh, ya vale de reírse a mi costa ¿no?

-Lo siento cariño pero es que deberías haber visto tu cara- y sin más aviso se acercó y me besó.

-Bueno, venga ya vale tortolitos. Ya seguiréis en el cine cuando se apaguen las luces.

Jared se ganó dos collejas con ese comentario.

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Cuando volvíamos a casa noté a Jacob algo callado. Me imaginé lo que le rondaba por la cabeza por lo que decidí cortarlo.

-Déjalo.

-¿Que deje el qué?

-Que dejes de pensar en lo que estás pensando- lo mejor era ser directa.

-Si no …- le miré fijamente, no pensaría que realmente iba a ser capaz de engañarme a estas alturas-. Bueno vale, estoy pensando en esas sanguijuelas y en el efecto que pueda tener su regreso en ti.

-Pues déjalo, es una tontería.

-Yo no pienso así, estoy seguro de que aún quieres a ese vampiro.

-Y yo estoy segura de que quiero a un lobo.

Funcionó, porque empezó a sonreír. Pero la cosa no había terminado.

-No me has contestado.

-¿A qué pregunta?

-¿Le quieres?

-No …- me miró de la misma manera que lo había hecho yo antes con él, no iba a poder mentirle-. NO estoy segura- no quería engañarle, pero llevaba peor lo de hacerle daño, porque estaba claro que lo de Edward no se me había pasado-. Pero lo que siento por ti lo tengo clarísimo.

-Te quiero Bella.

-Yo también te quiero Jake.

Me sentí como una traidora cuando al llegar a casa y tras asegurarme que Jake se había ido marqué un número que los lobos no habrían aprobado.

-Bella- su voz seguía siendo tan maravillosa como la recordaba. Mis alucinaciones jamás le hicieron justicia.

-Hola, quería saber si la oferta de ser amigos…

-Sigue en pie no te preocupes- sonaba decepcionado.

-Gracias. Lo siento pero de momento es lo único que puedo soportar.

-No te preocupes por mí, Bella. Como bien dijiste no tienes que ser considerada con mis sentimientos. Ahora, como amigo ¿te puedo pedir un favor?

-Sí.

-Mañana por la noche, no te alejes de tu casa.

-¿Qué ocurre?

-No sé si debería decírtelo…

-Edward…

-Va a venir Victoria. Alice ve que va a por ti y después…

-¿Qué?

-No ve nada, la visión desaparece (nota: recordemos que los vampiros aún no saben que los licántropos no aparecen en las visiones, ni siquiera saben que vuelve a haber licántropos, así que sencillamente piensan que Bella muere)

-Otra vez no.

-¿Otra vez?

-Ya ha estado aquí antes, ¡oh, mierda!

-Espera, ¿antes?

-Sí, quería vengarse de ti, a través de mí y envió a Laurent. Pensaba que se habría acabado, que Jake y sus amigos la habrían asustado…

-Más despacio, Bella. ¿La asustaron?¿Cómo?¿Y qué pinta Laurent en todo esto?¿No estaba en Alaska?

-Victoria envió a Laurent para analizar el terreno, por decirlo de alguna manera, pero nos encontramos y el estaba sediento. Si no llegan a aparecer los quileutes…

-Bella espero que lo que estoy pensando no sea cierto. ¿Tu novio no será un hombre-lobo?

-Pues … sí.

-Ay- suspiró-. Bella, ¿te haces una idea de lo peligroso que puede ser que andes con gente así? Por tu segurdad deberías apartarte, pueden hacerte muchísimo daño.

-Puedo darme cuenta perfectamente del daño que son capaces de hacer, no te preocupes- me envaré al pensar en Emily y sus cicatrices-. Pero son mis amigos y sé que no me van a hacer nada. Además, ¿qué sería más seguro para mí? ¿Estar en una fiesta con vampiros?-sabía que estaba metiendo el dedo en la llaga, pero había empezado él. No tenía derecho a imponer su criterio en mi vida.

-Tienes razón,- admitió, pero ni él ni yo nos disculpamos- pero por lo menos quédate con algún licántropo este fin de semana, al menos ello podrán protegerte.

Dudaba que un solo licántropo estuviera dispuesto a quedarse en casa. Parecía que les gustaba darse de bruces contra el peligro una y otra vez. Eran temerarios y estúpidos, al igual que yo uno meses antes. Aunque podría no contárselo a ninguno de ellos y llevar a Jake al baile de graduación. No colaría, me conocía lo bastante para que supiera que le ocultaba algo, aunque podría intentar que pareciera que lo que le ocultaba era poco importante. Total, por probar no perdía nada así que le llamé.

-¿Sí?

-¡Jake!

-¿Te ocurre algo?- que mal se me daba mentr, aún no había empezado y casi me había descubierto.

-Es que verás, me acabo de acordar de que mañana es el baile de fin de curso de mi instituto y he pensado que podríamos ir juntos.

-Tenía entendido que no te gustaba bailar,

-Pero podríamos pasarlo bien y cantigo a mi lado seguro que Lauren y Jessica se mueren de envidia, admitámoslo Jake, estás muy bien.

-Vaya gracias,Bella, pero verás Bella, no cuela. ¿Qué me estás ocultando?

Mierda.

-¿Nada?

-Bella,...

-¿Tanto se me nota?

-Prueba A: tu no bailas, tendría que atarte a una silla para que fueras y a pesar de eso te escaparías en cuanto pudieras. Prueba B: lo del rencor y la venganza me va más a mí que a ti. Así que, ¿qué ocurre?

-Si te lo digo no conseguiré lo que pretendo.

-¿Y qué pretendes?

-Mantenerte alejado del... -preferí callarme, se iba a reir.

-De.... -me invitó a seguir.

-Del peligro -lo dije bajito para ver si no me oía.

Pero me oyó. Y se rió por supuesto.

-Protegerme... del peligro... ¿tú a mí? Espera un segundo, ¿que peligro?

-Prometeme que no me dejarás mañana por la noche.

-Bella...

-Está bien, mañana Victoria va a volver a Forks.

-No puedes pedirme que me quede al margen y menos sabiendo que va a ir a por ti -su voz estaba teñida por la ira.

-Jake, no podría soportar que te pasara algo.

-Lo sé, tranquila que no me pasará nada. y si llego pronto a lo mejor podríamos pasarnos por tu baile.

-No me lleverías allí ni atada a una silla.

-Con Edward fuis...Espera, ¿cómo te has enterado de lo de Victoria? ¿te lo dijo él verdad?¿Estuvo allí?

Estaba perdiendo el control.

-Jake cálmate, hablé con él por teléfono.

Pasaron varios segundos y lo único que escuchaba era el sonido de su respiración.

-Ya está. Mejor cambiemos de tema. ¿Por qué fuiste al baile con el chupasEdward?

-¿No querías cambiar de tema? Te recuerdo que é tiene más de mil veces más fuerza que yo y que tenía una pierna escayolada.

-Ya hablaremos mañana. Te quiero y no te preocupes demasiado.

-Yo tambi... -ya había colgado.