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Historia 30146 — capítulo 7

6 . – B l a n c o & N e g r o

Sara Russell se encontraba dando vueltas en la habitación, esperaba la llegada de su mejor amiga desde hacía ya varios minutos. Escuchó el sonido la puerta y se volteo tan precipitadamente que su cuello emitió un crack en modo de reclamo, se llevo una sorpresa al fijar su vista en el umbral de la puerta.

– James Potter en mi habitación. – Pestañeo un par de veces para desaparecer la posibilidad de que fuera una ilusión óptica. – Que sorpresa. – James solo atino a asentir ladeando la cabeza. – Pierdo el tiempo si te pregunto como lograste llegar hasta aquí. Así que, como te habrás dado cuenta Lily no está. – El tono de Sara fue un tanto grosero, pero James estaba acostumbrado a tonos peores gracias a el dulce carácter que la pelirroja mantenía con él desde tercero.

– De hecho vengo a hablar contigo. – James habló con seguridad.

– ¿Es acerca de Lily?

– No. – Sara observo a James confundida. – Quiero invitarte a una fiesta. – James Potter era guapo y capitán del equipo de su casa, pero no por eso era tonto. Sabía que Remus habló por celos, que Sirius era un conquistador nato y que no tenía otra opción, al final no fue tan difícil escoger.

– Potter no estoy para bromas. – Sara respondió fríamente.

– No es ninguna broma Sara. – James se esperaba algo así, sabía que Sara no aceptaría su atracción hacia él por respeto a Lily.

– ¿Es por lo que pasó con Black? – Preguntó Sara enojada.

– No. Es porque se lo que sientes por mí. – James esperaba que Russell se sonrojara no que se riera.

– En serio Potter ¿Porqué me quieres invitarme a la estúpida fiesta de Henning? – De nuevo James estaba ante dos opciones: Sara era muy buena disimulando su atracción hacia él o no había tal atracción.

– ¿Cómo sabes que la fiesta la organiza Annie? – Sara paro de reír de golpe, no vio venir esa.

– Aquí yo hago las preguntas y me debes una respuesta. – La actitud de ponerse a la defensiva intrigo a James y se quedo callado, con la vista sobre Sara. – Alguien me invito, por eso lo se. – James abrió los ojos como platos por la sorpresa.

– Potter ¿es tan difícil de creer?

– ¿Qué es difícil de creer? – El debate de James sobre consejos, las interrogantes sobre Sara y la sorpresa de que la hubieran invitado se esfumaron de su cabeza al escuchar la voz de Lily a sus espaldas. – James ¿Qué haces aquí? – Definitivamente la próxima vez tomaría el consejo de Lunático. En su cabeza pasaban excusas, la cuarta más estúpida que la segunda pero menos que la primera.

– Te buscaba a ti. – James sintió que se le comprimió el estomago. – Para preguntarte algo. – Ahora sintió que ya no sentía estomago. Sara era una mala enamorada suya y una muy buena amiga de Lily.

[…]

– Dijiste que invitaría a Russell. – Annie estaba furiosa, indignada, celosa y ardida. James, su capitán platicando animadamente con la insignificante prefecta Evans.

– De acuerdo a lo que le dijo y la cara que puso cuando se lo propuse era un hecho que lo haría. – Sirius estaba confundido, algo debió haber sucedido y ese algo se interpuso en sus planes, cosa que no le gustaba. Pero esa noche nada le gustaba ni siquiera la altura y el escote del vestido negro de Jones, era la peor fiesta de su vida y lo que realmente lo ponía mal era la razón por la cual no disfrutaba la fiesta.

– Annie vas a bailar ¿si o no? – Kelly Bryant llevaba a lado de su mejor amiga cerca de quince minutos y su acompañante le reclamaba el estar ahí sentados.

– Por última vez Kelly, no voy a bailar. – Annie ni se tomaba la molestia de mirar a Kelly, no podía separar sus ojos de James.

– No me iré de aquí hasta que te levantes y disfrutes de esta fiesta. – Annie la ignoro completamente y rechino los dientes ante el movimiento de James al tomar la mano de Lily. Kelly indignada dio un sorbo a su copa.

– Pierdes tu tiempo Bryant. – Sirius tampoco le dirigió la mirada, no podía hacerlo por dos razones: tenía miedo de sentir el rencor en la mirada de la rubia y porque tenía el suficiente alcohol en las venas como para ser capaz de resistir el impulso de golpear al capitán del equipo de Ravenclaw que la tenía sobre sus piernas.

Unas cuantas mesas lejos de ahí se encontraban seis chicos platicando animadamente: Remus Lupin, Taylor Brooks, James Potter, Lilian Evans, Peter Petigrew y Nicole Sheckler.

– No puedo creer que fueron ustedes quienes le incendiaron el cabello a Malfoy. – Lily no cabía del asombro pero aún así le parecía gracioso.

– ¿No les parece cruel? – Nicole por ser la menor de todos estaba más sorprendida que Lily.

– No. – Los tres contestaron al mismo tiempo sin la menor pena ni duda.

– De hecho íbamos a aplicar el mismo hechizo sobre Narcisa pero Annie dijo que le gustaba su cabello, así que nos lo prohibió. – Lily hizo una mueca difícil de interpretar al escuchar el nombre de la rubia de labios de James.

– Un consejo James: no menciones a la ex enfrente de tu conquista. – Lily le sonrió a Taylor. Remus perdió el ritmo de la conversación aquí ya que algo surgió en su interior al reconocer los azules ojos de Sara entre la gente.

– Tiene razón James. – Peter coincidió con Taylor.

– ¿Te pasa algo Remus? – Taylor se dio cuenta que Remus estaba ido al no haber escuchado ningún comentario de su parte por lo que dijo, al momento de la pregunta los cuatro voltearon a verlo esperando la respuesta.

–Tengo sed, ahora regresó. – Sed era lo último que tenía Remus pero al voltear perdió de vista a la chica, ignoro la pregunta de su acompañante y se alejo. Todos se miraron entre confundidos y asombrados, no era típico de Remus escabullirse así.

Peter y Nicole fueron a bailar un poco dejando a los tres ante un silenció incomodo, cada quién estaba sumido en sus pensamientos. Pasaron veinte minutos y la plática cada vez era más aburrida y tensa.

– Iré a buscar a Remus. – Taylor sabía que tres eran multitud, además Remus ya se había tardado mucho.

[…]

Sara realmente se sentía incomoda, algo en ella le decía que no todo estaba bien. Tras separarse de los labios de Regulus examino levemente el lugar con la mirada.

– Todo esta bien Sara. – Regulus la observo un tanto confundido por su reacción.

– No lo sé, me siento…– Sara volteaba a todos lados un tanto nerviosa. – observada.

– Quieres que nos vayamos a otro lugar. – Sara levemente asintió al tiempo que el brazo de Regulus la rodeaba por la cintura.

Una recamara no era el otro lugar que Sara esperaba, pero el estar en la sala de menesteres implicaba que cualquier cosa que alguien pensara necesitar simplemente aparecía con un plaf.

[…]

Lily estaba sentada a lado de James, aunque se encontraban en silencio no se sentía incomoda más bien un poco ansiosa; quería y necesitaba que James dijera algo y si ese algo formalizaba su relación de somos algo más que amigos debemos enfrentarlo sería mucho mejor.

James por su parte tenía su tercer debate interno: Invitar a Lily a otra cita o de una vez por todas decidirse a preguntarle si le gustaría ser su novia.

A dos segundos de abrir los labios y formular un Lily con tono tímido su amigo licántropo hizo su triunfal aparición.

– Lily ¿dónde esta Sara? – Remus no tenía ni idea de que había interrumpido, pero tampoco le importaba mucho. En mente solo tenía a una persona: Sara Russell.

– Pensaba que te habías ahogado en el ponche. – James contestó enfurruñado. Después de todo le había costado mucho pronunciar ese Lily hace tres minutos.

– Durmiendo. – Si había alguien en el planeta tierra que pudiera reconocer a Sara además de su mejor amiga era su ex novio.

– Estás segura. – Lily asintió. “Alguien me invitó por eso lo se” la respuesta de Sara paso como un destello por la mente de James.

– Alguien la invitó. – Lily se movió un poco en su lugar y le envió una mirada de cállate si sabes lo que te conviene a James. Remus dirigió su mirada a James.

– ¿Quién? – Remus sabía que perdía el tiempo con su última pregunta ya que él mismo sabía la respuesta.

– No me lo dijo.

– Sara esta dormida en su recamara. – Lily trato de sonar convincente.

– Tal vez no tan dormida. – Gruño silenciosamente Remus.

– Por favor Remus tal vez solo dijo eso para que yo invitara a Lily. ¿Quién podría invitarla? – Lily evadió la mirada de James cuando este le pidió una respuesta con la mirada.

– Regulus Black. – Remus le dirigió una mirada a Lily tan solo para comprobar lo que sabía desde hace varias semanas. Lily emitió un ruidito al sentirse encerrada, las ideas para zafar a Sara de su relación secreta con Black se habían agotado.

– ¡¿Qué?! – James quedó atónito al ver que Lily solamente le bajo la mirada a Remus.

[…]

– ¡Annie! – Nicole llego corriendo y su chillido hizo que tanto Sirius como Annie se sobresaltaran.

– ¿Podrías no gritar así? – Contesto irritada Annie.

– Descubrí quién es la acompañante de Black. – Los dos chicos la miraron interesada.

– Y bien…

– Sara Russell. – Sirius perdió el interés. A esa chica le había afectado el salir con Peter.

– ¿Cómo lo sabes? – Annie sabía que no había imposibles, el que James estuviera con Evans unas mesas adelante lo demostraba.

– Escuche a Remus preguntárselo a Evans y por la cara que ella puso parece ser cierto. – Annie sonrió y Sirius recobro el interés.

– ¿Estas segura? – Nicole asintió. Annie volteo a ver a Sirius con una sonrisa en los labios.

– ¿Destrucción social? –Trato de adivinar Sirius.

– Exacto. – Annie ensancho su sonrisa. – Si logramos hacer quedar a Sara como una zorra Evans saldrá a defenderla. Eso implicaría que si la buscamos la encontraríamos. Después de la pelea debemos de hacer que James elija: tú y yo o la prefectita.

– No lo sé. – Sirius comenzaba a sentir algo de remordimiento. Después de todo James había cambiado un poco pero también lo veía mucho más feliz.

– Black no podemos echarnos para atrás, Evans lleva mucha ventaja.

– Debemos de buscar a mi hermano y asegurarnos de que esta con Russell.

[…]

– Ahora siento que nadie me ve. – Sara estaba nerviosa, sabía perfectamente la intención de Regulus y solo atinaba a evadirle la mirada.

– ¿Y eso es bueno? – Pregunto seductoramente Regulus.

– A veces me gusta sentirme observada.

– No creo que debamos salir de aquí. – Regulus acorto la distancia entre sus labios, Sara respondió muy lentamente al beso. La chica sintió una descarga eléctrica en su columna al sentir la lengua de Regulus jugueteando en su cuello.

– No crees que vamos muy rápido. – Sara respiraba entrecortadamente.

– No. – Regulus bajo a los hombros de Sara y ella cada vez se tensaba más.

[…]

– ¿Dónde esta Sara? – Lily sabía que no lograría nada negándolo.

– Con Regulus. – Remus apretó los dientes al mencionar el nombre. – en una recamara. – Jame se atraganto con lo que estaba tomando y Lily quedo boquiabierta.

– ¿Ree-ca-maa-ra? – Lily negó con la cabeza, lo único que le faltaba era eso.

– Y esta asegurada. – Remus estaba peor que Lily, la impotencia al saber que Sara estaba con Regulus seguramente haciendo nada decente lo volvía loco. Tampoco quería entrar forzadamente porque sabía de antemano que Sara no le perdonaría el quedar al descubierto y porque no quería ver lo que fuera que estuviera haciendo con Regulus.

– Vamos.

– ¿A qué? – James aún no asimilaba la información. Su ego estaba ofendido, Lily hablaba de Regulus y él pensó que hablaba de él.

– A sacar a mi amiga de ahí. – Dijo Lily como si fuera lo más obvio.

– Ya te dije que la puerta esta cerrada.

– Probare todos los hechizos que se, hasta que se abra. – Lily había hablado, y los dos sabía que si no la acompañaban iría sola.

– Vamos. – James se levanto dudoso y siguió a Lily y a su amigo.

[…]

– Regulus no esta con las víboras, tampoco en alguna mesa o esquina ¿Alguna idea? – Annie recorría todo el lugar con la mirada.

– Te he acompañado princesita ¿Por qué me preguntas?

– Son hermanos, ¿alguna clase de telepatía?

– No digas estupideces.

– ¿Es Evans? – Los azules ojos de Annie se posaron sobre una puerta y reconoció la pelirroja cabellera de Lily.

– Con James y Remus. – Coincidió Sirius.

– Pero ¿Qué hacen ahí? – Annie sabía perfectamente a dónde llevaban esa clase de puertas.

– Tal vez no tienen problemas con los tríos. – Sirius sonrió divertido ante la mueca que hizo la rubia a su lado.

– Black eres un sucio.

– Finge que eso no te atrae. – Sirius se acerco a la boca de Annie jugando. Annie lo empujo riendo.

– ¿Crees que demos ir?

– Claro, llegaremos y diremos: estábamos a punto de entrar ahí a hacer algunas cosas no piensen que estábamos espiándolos. – Annie tan solo rodo los ojos.

– ¿Sugerencias?

– Nos quedaremos aquí y esperaremos a ver que hacen. – Sirius tomo una copa que estaba en el aire y se la llevo a los labios.

[ C O N T I N U A R A ]