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Historia 30368 — capítulo 14

Bella Swan se fue a pasar el día a la playa de La Push. Jacob Black y sus amigos también fueron.

Adela se aburría horrores y parecía que los Cullen habían escuchado sus pensamientos cuando se presentaron en la puerta de su casa. No todos. Rosalie y Emmett se habían ido al "McDonald's" como Adela decía.

Estuvieron viendo unas películas. Después Adela atendió a Conrad y cenó y volvió con los Cullen. Jugaron a varios juegos y la invitaron a que les visitase en un futuro. Se marcharon.

Cuando subió a la habitación Edward estaba acostado en su cama.

  • ¿Cómo va con Bella?
  • Bien.
  • ¿Sólo bien?
  • Es complicado.
  • Ya veo.
  • ¿Sabes dónde está?
  • Sé lo mismo que tú.
  • No puedo ir a La Push.
  • ¿No? - Adela se extrañó - ¿Por qué?
  • De hecho no podemos acercarnos a La Push ningún Cullen. Hicimos un pacto. Ellos nos "notan". Nos dejan vivir aquí y no decirles nada a los humanos, si no nos acercamos a su pueblo.
  • Que extraño.
  • De hecho, sabiendo lo que son. No me gusta que te acerques tanto a ellos. Sé que te caen bien.
  • ¿Sabiendo lo que son? - Adela se sentía mal - ¿A qué te refieres? Son zombies u hombres lobo?
  • Exactamente eso.
  • ¿Son zombies?
  • No.
  • ¡Venga ya! ¿Licantropos?
  • Sí. De hecho son licántropos a lo pelicula de Underworld. Se transforman a voluntad. Pero no todos ellos lo son. Es dificil de explicar, y claro, no conozco todos los detalles.
  • Creo que por eso Billy me dijo que no me acercase a vosotros - comentó Adela - Así que vosotros sois los fríos - Edward rió.
  • Veo que conoces las historias.
  • Ya ves.
  • ¿Y qué opinas?
  • Que si vosotros sois vampiros y no me habéis hecho nada, y ellos nunca me han hecho nada y son licántropos. Estoy igual de segura a tú lado que al suyo.
  • No voy a poder hacerte cambiar de opinión.
  • Solo si me muerdes - rieron, Adela sabía que Edward se refería a que no se acercase a La Push.

La semana siguiente Bella estuvo haciendo preguntas muy raras.

  • Ady.
  • ¿Sí?
  • ¿Sabes si los Cullen son diferentes?
  • ¿Qué?
  • Bueno, cogen almuerzos y nunca se los comen.
  • Eso es porque su madre les hace comer un abundante desayuno. Si comiese lo que ellos no tendría nunca hambre. Te lo aseguro.
  • ¿Has ido a su casa?
  • Si.
  • ¿Cómo es?
  • Pues es grande.
  • ¿No tiene nada raro?
  • Bella ¿Qué te pasa? ¿Has tenido maratón de pelis de miedo o qué?
  • No. No. Solo que... intento atar cabos.
  • Qué cabos intentas atar.
  • Creo - Bella respiró hondo - Creo que son vampiros - Adela escupió el trago de Coca-cola que estaba bebiendo.
  • ¿Estás loca?
  • Sabía que me dirías eso.
  • ¡Qué esperabas!
  • Es que cuando hace buen tiempo no están en el instituto. Salen de vacaciones porque si. No comen. Apenas hablan. Todos son muy guapos y pálidos. Ojerosos. Tienen exactamente el mismo color de iris.
  • ¿Qué tiene que ver eso?
  • ¿Tú no crees que hay algo raro?
  • Bella, te aseguro que si hubiese algo peligroso u oscuro en ellos yo no me acercaría a ellos.
  • Está bien Adela. Si tú lo dices...

Adela se giró hacia la mesa de los Cullen, conocedora que habían escuchado toda la conversación. Edward asintió levemente, ella sabía que se dirigía a ella, como dándole el visto bueno de cómo había llevado la conversación.

Al día siguiente amaneció nevado. Se retrasó un poco poniendo las cadenas en el coche, pero se las apañó. Llevó a Conrad a La Push y se fue al instituto. Justamente cuando salía de su coche, vio a Bella apoyada en su monovolumen mirando a Edward que se encontraba apoyado en su coche aparcado en la primera fila. Después, todo pasó muy rápido. Mientras Adela miraba a Edward, éste desapareció y una furgoneta se empotró donde segundos antes había estado Bella. Adela dejó su mochila dentro de su coche y cerró con el mando y se dirigió corriendo hacia los coches siniestrados.

  • ¡Bella! - gritaba - ¡Bella!

Hubo gritos en diferentes direcciones y todos se acercaron al lugar.

  • ¿Tyler estás bien? - le preguntó. Adela fue la primera en acercarse.
  • ¡La he matado! ¡La he matado! - decía él. Estaba en shock.

Adela se acercó en dónde debería estar Bella.

  • ¡Bella! ¡Bella! ¿Estás ahí? Soy Adela.
  • ¡Adela! ¡Sí, estoy bien! Estamos bien.
  • ¿Con quién estás?
  • Está conmigo, Ady.
  • ¿Edward? Ah, vale. Seguro que no es nada. Esperar que no tardaran en sacaros.

Adela se apartó y los profesores no tardaron en hacerse cargo del asunto.