← Historia 30368 · de
Historia 30368 — capítulo 15
Adela sabía que estarían bien. Los vampiros tenían una gran fuerza y eran duros como piedras. Vio a los Cullen junto a la entrada del instituto. Su semblante serio no era nada halagüeño. Adela sabía que les había disgustado que Edward hubiese ido a salvar a Bella. Al fin y al cabo, no debían interferir en las catástrofes humanas. Como varios alumnos, ella se quedó allí esperando a que retirasen los coches. Vio partir a la ambulancia con una perpleja Bella que miraba a Edward con suspicacia. Ahora, por más que Adela le dijera, iba a sospechar. Cogió el coche y se marchó tras la ambulancia al Hospital de Forks. Allí esperó en la sala junto con el resto de los alumnos que se había acercado allí. A Tyler se lo llevaron a una sala. Al parecer tenía una brecha en la frente. De Bella no se sabía nada. Al poco llegó Charlie. Le preguntó y le dijo lo que había pasado, pero que estaba bien. Abogó por Edward y le dijo que si no fuese por él que la metió bajo el monovolumen, Bella estaría muerta. Sonrió. Tras un largo rato de espera, Bella salió y Charlie la llevó a casa. La miró y le hizo un gesto como que ya hablarían. Adela tragó saliva. Tras ella, salió Edward. Como había ido en la ambulancia, Adela se ofreció para llevarlo de vuelta.
- Bella sospecha algo - dijo Adela.
- ¿A sí? - a Edward no le pegaba el sarcasmo - No me había dado cuenta.
- Sabe que no estabas a su lado cuando se acercó Tyler. Te estaba mirando y de repente estabas a su lado. Eso desconcierta.
- Ya me lo ha dicho.
- Quiere hablar conmigo.
- También lo sé. ¿Qué le dirás?
- Que no sé nada.
- Insistirá.
- Que insista.
- Espero que le des las respuestas que no quiere escuchar. Adela regresó a casa, y se dio cuenta que Conrad estaba en La Push. Era pronto por lo que fue a la compra. Allí estaba Alice, la miró y se le acercó.
- ¿Sabes por qué Edward salvó a Bella? - le preguntó.
- Pues tengo la sospecha de que está enamorado de ella.
- Yo también.
- Supongo también que como su aroma es irresistiblemente agradable para él, si se hubiese herido le habría incado el diente delante de todo el mundo.
- También puede haber contribuído eso. En ese momento apareció Rosalie y se fueron. Rosalie no era muy amistosa, pero era agradable cuando se lo proponía. Se fue a casa de Sue Clearwater a por su pequeño. Que dormía. Sam la miró con una cara extraña y se acercó a ella.
- ¿Qué ha pasado en el instituto?
- Un patinazo en el hielo.
- ¿Hubo heridos?
- Bueno, Tyler conducía el bólido desbocado, se ha hecho una herida en la cabeza y creo que se ha roto un hueso del brazo. Bella salió ilesa, al igual que Edward.
- ¿Cullen?
- Sí - Sam puso mala cara.
- No me gusta que te acerces a los Cullen, Adela - ella suspiró.
- ¿Si te digo algo prometes que no te enfadarás, me mirarás mal ni dirás nada ofensivo?
- Lo prometo.
- La sabiduría popular, dice que los vampiros son peligrosos - Sam la miró, no sabía que ella supiese que conocía la naturaleza de los Cullen - también dice lo mismo de los licántropos - la mirada se intensificó - si no me hacen ningún daño, ni vosotros tampoco. ¿Qué he de temer? Sam, de verdad, si en algún momento me siento desprotegida, en peligro. Yo misma pondré tierra de por medio - Sam tragó saliva.
- Eso espero - como no añadió nada más, Adela se marchó hacia el choche - Espera un momento.
- Dime.
- ¿No te damos miedo? Siendo que somos...
- Sam. No me das miedo, y eso que eres el chico más grande de La Push. Tienes un corazón noble.
- No lo entiendo.
- Eso es porque lo llevas en la sangre. En todas las civilizaciones los hombres lobo son enemigos naturales de los vampiros.
- No me refería a eso.
- ¿Entonces?
- Que no entiendo que me puedas seguir mirando tan normal sabiendo lo que sabes.
- Te conocí antes de saber que eras un animalillo peludo.
- No dirías eso si vieses mi aspecto perruno.
- Quién sabe. Se despidieron y Sam pensó detenidamente las palabras que Adela le había dicho. Aún así, se sentía bastante abrumado.