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Historia 30385 — capítulo 16

Y cada veintiocho días…

-¿Qué hora es?- pregunto James

-quince para las ocho-respondió como si nada Lily

-ah…- dijo James aburrido.

¡Genial! ¡Ya iba a comenzar la tortura de Transformaciones!

Como ya saben, Emily Breslin es malísima en Transformaciones, y por lo tanto, James que es (bueno, que era), uno de los mejores en esa clase, ya no lo era (eh… ya no me entendí).

Había perdido todo esa excelencia, toda esa perfección en cuanto a transformaciones se refiere. Y ahora… y ahora, solo era una chica que no sabía diferenciar entre un hechizo para transformar a un humano de un hechizo para transformar una taza.

Gracias a esto, una de las clases quemás le gustaba (por lo mismo), se había convertido en una pesadilla. No daba ni una. Era un verdadero milagro si no desmayaba a alguien o le sacaba los ojos.

Y para colmo era la primera clase que tenían en ese lunes raro.

Raro… al menos para él.

Desde que se había levantado, el día no pintaba muy bien que digamos.

Primero, al verse al espejo y descubrir que el cabello de Emily era un verdadero caos, se desespero como hace mucho tiempo no se desesperaba y pensando que ni con magia ese cabello cedería, mejor lo dejo por la paz y simplemente se recogió el cabello con una coleta medio decente.

Después de la desesperación, vino la decepción. Una decepción bastante ridícula.

¡Se había acabado el cereal preferido de James!

Fue tanta la decepción (ya que desde el día anterior tenia un pequeño antojo de saborear ese dulce y rico cereal), que no quiso comer otra cosa, aunque eso si, no desprecio para nada un vaso de jugo de naranja.

En pleno desayuno, gracias a la informativa de Alice, se entero de como un tal Nicolas Hold y una tal Harriet Ottobre de sexto año de la casa del cuervo, habían cortado. ¡Ni siquiera los conocía y ya sentía una gran y repentina preocupación por ellos!

-¡pero si ni siquiera los conoces!- exclamo Scarlett al oír la idea que te tenia en mente James de cómo ayudar a esos dos tortolitos separados

-¿y?- reprocho James

-¡pues que tu no tienes nada que ver con ellos!- exclamo nuevamente la chica- ¡como piensas ir y hablar con ellos de eso!

-pues… es que no se me hace justo que por una tontería como esa, hayan cortado- dijo James sin saber a siquiera la"tontería"

-¡Para la otra, ya no nos digas nada, Alice!- dijo Scarlett, al ver como iba James al lugar de Nicolas

-¿perdón?- pregunto Alice inocentemente- ¡yo no tengo la culpa de que quiera arreglar al mundo entero!

-tiene razón, Scarlett- dijo Lily apoyando a Alice- no sé que se trae entre manos esa niña loca… pero si quiere ayudar… ¡pues que ayude!

-¡Hola Nicolas!- dijo alegremente James, sentándose a lado del chico

-¿hola?- dijo el chico, preguntándose de donde seria esa chica- ¿te conozco?

-no

-¿entonces porque me saludas?

-¿te tengo que conocer para saludarte?- pregunto ofendido James

-no… pues no… pero se me hace raro que me hables como si ya me conocieras...

Dehecho, James conocía a Nicolas. Se conocían debido a que su antigua novia (no Harriet, otra de nombre Rose… no, era Nina… no, tampoco, era Xally… bueno, quien fuera), se metió con James y esto causo que Nicolas odiara para siempre a nuestro lindo Bambi.

Nicolas no estaba del todo mal. Era alto y tenía el típico cuerpo de un chico que hace ejercicio por las noches. Su cabello era largo y de un negro impresionante que hacia juego con la piel blanca que le cubría todo el cuerpo. Sus ojos eran verde botella, un verde muy difícil de encontrar. Pero aun así, la ex novia de Nicolas, (cual fuera su nombre), prefirió una noche con el capitán del equipo de Gryffindor que la relación que tenia con él.

-bueno… solo venia a hacerte una pregunta- dijo James al ver que ni Nicolas ni sus amigos la recibían muy bien que digamos en su mesa

-vale… ¿Qué quieres?- pregunto con su voz fuerte

-¿Por qué rompiste con Harriet?

-¿Qué?- contesto Nicolas sorprendido y enojado- ¿Por qué me haces esa pregunta?

-porque quiero saber en realidad porque rompiste con ella…

-¡pero si ni te conozco!

-¿Y? ¡Tal vez pueda ayudarte!

-mira, mejor vete…

-de acuerdo, si no quieres regresar con ella… haya tú… te arrepentirás, yo sé lo que te digo, se nos vienen las vacaciones de Navidad y en ellas… puede pasar de todo…

-¿me estas amenazando?

-no… solo te estoy precaviendo- dijo James levantándose del asiento- recuerda que soy una chica y que sé lo que somos capaces cuando un chico nos deja por tonterías…

-¿tonterías? ¿Se te hace una tontería que mi novia… digo, mi ex novia se haya metido con Potter?

-¿Qué?- pregunto James sorprendido- ¡Yo no me met…!

-¿eh?

-¡Nada!- dijo James avergonzado

Y volviéndose a sentar junto al chico y acercándose para que él solo pudiera oír, dijo:

-¡James Potter no se metió con Harriet!- exclamo en susurro

-¿a no? ¿Entonces porque la otra noche estaba muy abrazadita de él?- respondió también en susurro

-¡No te entiendo nada!

-la otra noche... estaban abrazados, ¡Los encontré abrazados!

-¿y eso que tiene que ver?

-no te hagas la que no sabe… ¡Todo mundo sabe que hace Potter con las chicas!

-pero… ¡Eso no significa nada!

-¿a no?

-¡No! Además, ¿Cuándo fue que los vistes?

-eso no que importa… los vi, y con eso me basta

-¡Ahora entiendo porque Emily me dice que los hombres son unos idiotas!- exclamo para si James

-¿Qué?

-nada… ¿Cuándo los vistes?

-el jueves

-¿el jueves?- pregunto James. ¿Qué hizo Emily ese día…? ¡Bingo! ¡Emily le había contado lo del Harriet y su novio!

  • vete ya- dijo Nicolas molesto

-¡No! ¡No paso nada!

-¿eh?

-¡James y Harriet no hicieron nada!

-¿de que hablas?

-si tan solo supieras que ella esta preocupada por…- ese tema no era de su incumbencia, pero si con eso regresaban, ya la hizo.

-¿Por qué esta preocupada?

-habla con ella… es importante- dijo James-… y si la viste abrazada con Potter, eso fue porque él fue el único que estaba en ese momento para que ella no hiciera una locura

-¿de que hablas?

-habla con ella- sentencio James- espera aquí…

James se paro, y fue hasta donde estaba la triste de Harriet junto con sus amigas. Le pidió que la acompañara y la llevo hasta donde estaba Nicolas.

-¿pero…?- dijo Harriet sin mirar a su antiguo novio. Era muy linda, de cabello chino color caramelo y unos ojos que le hacían juego con sus cabellos.

-van a hablar ustedes dos- dijo James decidido- y no van a irse a clases hasta que una de dos, regresen o terminen bien

-pero…- dijo Nicolas sonrojado

-nada, hablan y punto- dijo mas decidido- y ustedes- refiriéndose a los amigos de Nicolas- se van… ¡ahora!

Tanto los amigos desconcertados de Nicolas como James, se fueron y los dejaron hablar.

-¿se puede saber que fue eso?- pregunto sorprendida Scarlett

-nada… solo ayude…- dijo James feliz. Ahora estaba bien… pero la clase… ¡No! ¡Una clase con McGonagall no!

Como unos típicos lunes por la mañana, todos, queriendo o no, tenían que estar puntuales en la clase de la profesora de Transformaciones.

Cuando llegaron James, Lily y Scarlett, los demás alumnos estaban ya sentados, esperando a que llegara la profesora. Incluso los merodeadores habían llegado temprano.

-¿Por qué llegaron temprano?- pregunto Scarlett a Emily

-pues no la verdad no tengo la mas mínima idea del porque- respondió honestamente Emily

-y por cierto, ¿Cómo sigues, James?

-bien… ¡Ya puedo caminar!- dijo alegre Emily

-si, ya lo veo… me alegro por ti- dijo con una gran sonrisa. Una gran sonrisa que embobo al pobre de Remus, que estaba al otro lado del salón, platicando con los prefectos de Hufflepuff.

Aun le dolía verla. Sabía que no tenia la culpa de lo que le pasaba. Como bien dijo Emily, nadie tenia la culpa de los enredos del amor.

-¡Buenos días, chicos!- dijo la profesora al entrar

-¡Buenos días, profesora!- dijeron en unísono los alumnos

-antes empezar con la clase, quiero ver sus deberes en mi escritorio ahora- dijo la profesora

Todos y cada uno de los alumnos, se digirieron con sus 50 cm de pergamino con el escrito de "Ventajas y desventajas de la transformación en humanos" en la mano.

En el escritorio, al dejar (o mejor dicho, aventar), los deberes varias manos se juntan, se tocan… y precisamente las ultimas manos que se tocaron fueron las de James y Remus.

-ah… lo siento- dijo Remus sonrojado

-no hay problema- dijo James, sabiendo como se sentía su amigo después de lo ayer- oye, Remus…

-¿si?- pregunto, esperanzado que no fuera a hablar de ese tema tan ridículo

-lo que paso ayer… no te preocupes… no estabas en tus cinco sentidos- dijo James tranquilamente- no fue tu culpa…

-no… es que… yo- dijo Remus tartamudeando por culpa de los nervios- es que yo…

-no te preocupes- dijo James dándole una palmada en el hombro, en señal de "todo esta bien"

-señorita Breslin, señor Lupin, ¿podrían hacer el favor de arreglar sus problemas conyugales en otro momento que no sea mi clase?- dijo molesta la profesora quien estaba muy atenta a la conversación de los chicos, al estar enfrente de ella.

-¡profesora!- reclamo Remus mas sonrojado que antes

-¡Wow! ¡Así que ustedes dos, son pareja!- exclamo en voz alta un chico de Ravenclaw de nombre Robert que estaba muy atento a la conversación (nótese, un chismoso).

-¿perdona?- pregunto James

-no sabía que la nueva conquista de Remus eras tu… bueno, cada quien sus gustos- dijo Robert barriendo a la chica de pies a cabeza

-bueno y a ti que mas te da si soy o no la nueva conquista de Remus ¿eh?

-nada… pero se me hace que Remus necesita unos anteojos porque…

-¿quieres hacer el favor de callarte?- pregunto enojado Sirius, que se había levantado desde su lugar (siempre en el fondo del salón para que los profesores no lo cacharan en plena travesura), y se paraba enfrente del chico en modo amenazador

-perdona, Sirius… pero no me dejaras mentir que Remus no tiene muy buenos gustos en cuanto a las chicas se refiere…

-eso es algo que…- empezó a decir Sirius, pero se quedo a media frase, pues un pequeño cuerpo se había puesto rápidamente entre él y Robert, y había empezado a exclamar:

-En vez de meterte en donde no te llaman y andar diciendo a todo el mundo lo que tiene o no tiene que hacer, deberías de estar mas al pendiente de tu novia ¿no crees? Al menos de esa manera, sabrías con quien se acuesta esta semana- dijo rápidamente James, enojadísimo

Todos se quedaron callados. Era tal el silencio que pareciera que todos se habían puesto de acuerdo en mantener la respiración.

-de acuerdo- dijo la profesora, algo sorprendida por la forma en que le había contestado James a Robert (claro, pensando que había sido Emily Breslin, la chica que no se mete con nadie, la que había surgido de entre la neblina con un fuerte rugido, como una verdadera Gryffindor),- quiero que todos se sienten y que guarden silencio, Breslin, si escucho de nuevo tu voz en mi clase, serán 20 puntos menos ¿entendido?

James asintió con la cabeza. Se sentó, y sabiendo que todas las miradas estaban encima de él, decidió solo mirar el suelo, como si de pronto fuera lo más impresionante que había visto en su vida.

La clase empezó como siempre (aunque todo el mundo estaba medio agitado por la pelea que habían presenciado). Primero era la teoría del hechizo que iban a realizar ese día, ya después si había tiempo, la practicarían.

-¡Felicidades!- exclamo susurrando Scarlett

-¿eh?- pregunto James, que estaba a su lado sentado

-¡No puedo creer lo que acabas de hacer! ¡Fue realmente sorprendente!

-¿a si?

-¡Si! ¡Todo el mundo sabio que su novia se metía con cuanto hombre se cruzara en su camino, pero nadie se lo había querido decir! ¡Y llegas tú y se lo dices casi gritando enfrente de todos! ¡Sorprendente!

-a pues… gracias

-No se que te esta pasando, Emily… Pero admito que es sorprendente- dijo Lily volteándose un poco, ya que ella estaba sentada enfrente- como que hoy estas medio susceptible ¿no crees?

-tal vez…- dijo James

Y así paso el día. Cambiando de humor como las horas del reloj van cambiando.

Paso de estar enojado por culpa del idiota de Robert a estar contento por la clase de Encantamientos (esa clase siempre le dejaba un muy buen sabor de boca).

De estar contento paso a estar desanimado en la clase de Ruinas Antiguas (el tema que verían era de flojera, y no tenía muchas ganas de soportar la voz aburrida del profesor durante dos horas que duraba la clase).

De estar desanimado, paso a estar sonriente en la hora del descanso. Al parecer las locas aventuras que contaba Scarlett acerca de su familia y sus viajes extraordinarios alrededor del mundo, lo ponían de buen humor.

Para la hora de Estudios Muggle, todas esas risas se habían esfumado. Había empezado a lloviznar, y como si su humor dependiera del estado del clima,toda la felicidad en su interior se disolvió y su humor se volvió de un color gris, al igual que las nubes que ocultaban al sol.

En la hora de la comida, de estar terriblemente deprimido por culpa del día que no ayudaba en nada, paso a estar radiante de alegría, solo por el simple hecho de que su postre favorito (pay de zarzamora), se había servido en la comida.

Para finales del día, su alegría se estaba acabando y ahora venia un sentimiento o deseo de estar solo.

-¿no quieres ir a cenar?- pregunto Lily

-no… quiero tomar un baño y terminar este día- dijo James, mirando a Lily a los ojos

-de acuerdo… pero no te quejes de que tienes hambre a la mitad de la noche- dijo sonriéndole

Ella y Scarlett bajaron a cenar al gran salón, dejándole el dormitorio para el solito (Alice estaba muy entretenida con Frank en algún lugar del castillo, lo que significaba que no vendría hasta pasadas las once de la noche). Podría tardarse todo lo que a quisiera.

Dentro del baño se quito la ropa y se metió a la regadera. Dejo caer las gotas de agua caliente por todo su pequeño cuerpo. Se sentía tan bien, era relajante ser apapachado por el agua caliente después de un día tan raro.

-¡Soy capaz de quedarme aquí toda la noche!- exclamo James

Se enjabono el cuerpo al ritmo de una canción que él mismo había inventado en clase de Ruinas Antiguas (lo que uno hace en clases ¿verdad?), tenia un tono movido y la letra… bueno, la letra aun no la tenia completa, pero lo que ya llevaba se oía bien… bien, y un tanto controvertido.

Empezó a cantarla, claro, usando el jabón como micrófono (¿Quién no ha hecho esto?), bailando, dando vueltas al mismo tiempo que el agua lo cubría.

En una de esas, giro rápidamente, lo que casi causa que se cayera, pero gracias a que no perdió toda suhabilidad, se llego a sujetar de las llaves de la regadera, y por obvias razones, el jabón salió volando.

-¿y el jabón?- pregunto James tomando otra vez el equilibrio de su cuerpo- ¿Dónde esta…? ¡Ah! ¡Ahí esta!

Se agacho por él, y al hacerlo, vio en el suelo una rara mancha. No podía saber muy bien lo que era, pues al no traer los lentes, veía borroso. Toco la mancha con las yemas de los dedos. Era algo líquido… espeso…

Tomo un poco con los dedos, se lo llevo a la nariz para olfatearlo, y se sorprendió muchísimo.

Era sangre.

-¿Qué demonios?- dijo alarmado- ¿S-sangre? ¿De donde?

Y se empezó a tocar todo el cuerpo par cerciorarse de donde provenía la sangre. Tal vez se había rasguñado o cortado sin darse cuenta.

Primero fue la cabeza. Busco entre el cabello, el rostro y el cuello. Nada.

Siguió con el pecho y la espalda. Nada.

Los brazos y las piernas estaban bien. Solo faltaba…

*Señores y señoritas, es para mí un honor, en mostrarles el monologo interior de James Potter (o sea, que todo pasa en su cabeza), con la participación de James Maduro "JM" -el que si piensa-, (¡aplausos por favor!), y James Infantil "JI" -el que solo actúa sin pensar-, (¡más aplausos, por favor!):

JM: ¿Qué esperas? ¡Tienes que ver si de ahí proviene la sangre!

JI: ¡Ya sé! Pero es que… ¿De "ahí"? ¡Yo no pienso meter mano ahí!

JM: ¿Por qué?

JI: ¡Por que no! Es… es… ¡Es la zona prohibida de las chicas!

JM: ¡La zona prohibida que si no mal recuerdo, conoces a la perfección!

JI: eso si… ¡Pero no es lo mismo! ¡Una cosa es tocarla zona prohibida de las chicas y otra muy diferente tocarte a ti mismo!

JM: pues debería de ser mas fácil….

JI: pues no lo es… no voy a tocar "ahí"

JM: es por el bien tuyo y el de Emily… que tal si este enfermo, es mejor saberlo y no arriesgarte ¿no crees?

JI: pero…

JM: ándale, flojito y cooperando… abre las piernas y…

JI: ¡Ay no! ¡Es asqueroso!

JM: ¿a si? Yo nunca te oigo decir eso cuando estas con una chica a la mitad de la noche en un salón con la puerta cerrada

JI: ¡Eso es distinto! Además con las chicas que he estado… pues… mmm…

JM: ¿Qué?

JI: ¡Que están mucho mejor que Emily!

JM: ¡Ay Jimmy! ¿Cuándo entenderás que la belleza exterior no importa cuando se es hermoso del alma?

JI: ¿eh?

JM: nada… ahora, ¡Abre las piernas y revisa!

JI: pero…

JM: ¡Nada de peros! ¡Abre las piernas y….!

JI: ¡De acuerdo, de acuerdo! ¡Lo hare! ¡Pero deja de decirlo así, que parece otra cosa!

Fin del monologo, agradecemos su presencia.

James sin abrir los ojos, y abriendo las piernas… pues se reviso. Miro de sus dedos, y trágicamente (al menos para él), de "ahí" provenía la sangre.

Fue tanta su impresión que se cayo (ahora si, ni con todas sus habilidades se pudo mantener en pie después de esta aterradora experiencia)

-¿Qué hice? ¿Qué paso?

^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^

-¡Auch! Exclamo Emily en el dormitorio de los chicos.

Estaba solo, los demás seguramente estaban en el comedor… o al menos eso pensaba, pero ahora que lo pensaba mejor, lo más seguro era que solo Remus y Peter estuvieran cenando y Sirius estuviera perdido con alguna chica en el castillo.

El "auch" había sido porque piso un vidrio de alguna botella de whisky de fuego rota.

-¡Oh! ¡Genial! ¡Me corte!-dijo malhumorada

Fue de brinquito hasta la cama de James. Se tumbo en ella, y mirando el techo, pensó en donde podría haber banditas en ese desordenado dormitorio, claro, si es que había banditas.

Se volvió a sentar y se fijo que la sangre goteaba de su tobillo. No era muchas sangre, pero si la suficiente como para marear a Emily.

-¡Odio la sangre!- exclamo evitando ver el charco rojo que ser formaba en el suelo- no se como los doctores muggle o cualquier tipo de doctor soportan la sangre… a mi me basta y me sobra ver la sangre de todos los meses como para…- se calló.

No podía creerlo. ¿Cómo se le pudo haber olvidado? Nuevamente de brinquito se fue hasta el calendario que estaba pegado al lado de la cama de Remus, para asegurarse de que sus cuentas no estuvieran mal.

Conto. Uno… dos… tres… veinte… veinticinco… veintiocho.

Veintiocho días partir de que ella y James cambiaran de cuerpo.

Los temidos veintiocho días de las mujeres…

-¡James!- exclamo corriendo en dirección al dormitorio de las chicas, sin importarle el dolor del tobillo.

^^^^^^^^^^^^^^^^^^^

El famoso, inteligente, simpático y ¿Por qué no?, también sexy y ardiente James Potter se encontraba tirado en el suelo recargando en una pared con tan solo un toalla que le cubriera el cuerpo de mujer. Un dato extra, era que tenía las piernas fuertemente juntas, como si así pudiera evitar la "hemorragia", que sufría, según él.

-¿Qué hice?- se preguntaba, mientras veía como el agua seguía cayendo de la regadera- ¿Qué diablos hice? ¿Cómo me fui a…? ¡Bueno, ni siquiera sé lo que me esta pasando!

-veamos, James Potter… ¿Qué hiciste en todo el sagrado día?

James pensó. No había nada que ameritaba ese repentino sangrado…

-¡Me caí!- dijo triunfal- quizá el sentón que me di en Transformaciones haya causado esta hemorragia… aunque lo mas normal, hubiera sido que empezara inmediatamente, pero se tardo… ¡Que raro!

-¿James?- pregunto una voz en el dormitorio

-¿Quién es?- pregunto él, desconfiado

-¿Quién mas podría decirte James, en lugar de Emily, so bobo?- pregunto Emily- ¿puedo pasar?

-¡No!

-¿Por qué no?

-¡No es que…!

-¡Voy a entrar!- Emily entro cojeando, y en cuanto miro en el suelo a James y el agua de la regadera todavía saliendo, pensó en lo peor-¡Ay James!

Como pudo, entro al baño. Cerró las llaves de la regadera. Y se sentó junto a su amigo.

-¿Qué paso?

-n-nada

-¿a no? ¿Entonces porque estas aquí, en el suelo?

-pues… me caí

-¿y porque te caíste?

-es que… ¡Ay Emily!- dijo James abrazando a su amiga

-¿Qué paso, James?

-¡sangre! ¡Eso es lo que pasa!

-¿sangre?

-¡Si! Pero eso no es lo peor… lo peor es saber de donde viene… mira que no fue culpa mía, no pensé que con solo un sentón me fuera a desangrar

-¡James! ¡Cállate!- dijo Emily, y mirando a los ojos a James, pregunto- ¿de donde viene la sangre?

-pues… pues… de "ahí"

-¿de "ahí"?

-¡Si! ¡Y como te dije, yo no sé como diablos me hice esta hemorragia… pero gracias al cielo, tú llegaste y ahora me llevaras a la enfermería paraque me den algo y asunto arreglado!

-mira James…- dijo tranquilamente, dejando de abrazar alchico- lo que te esta pasando no es un accidente

-¿Qué?

-si… es normal

-¿Cómo puedes decir que es normal que me este desangrando?

-¡No te estas desangrando! ¡Y si, es normal eso!

-no te entiendo nada- dijo James receloso

-mira… ¿Cómo te lo digo?Pues… ¿sabes como nacen los bebes?

-¿y eso que tiene que ver?

-¿sabes o no?

-¡Claro que sé! Es cuando la célula de la mujer se une con la célula del hombre cuando estos dos tienen relaciones… ¿Y esto que tiene que ver con…?

-me alegro que al menos sepas eso- dijo irónicamente la chica

-tengo que saberlo… obligatoriamente

-¿Por qué?

-porque si no lo supiera, este colegio no seria colegio, seria una guardería y la mitad de los bebes que cuidaríamos, tendrían mi cabello negro o necesitarían lentes

-¿eh?- pregunto Emily, pensando muy bien lo que había dicho…- bueno, ¿y que pasa cuando no se unen esas dos células?

-¡Pues no hay bebes!

-¿nada mas?

-pues que yo soy feliz por no ser padre a esta edad… eso es lo que pasa

-¡Ay James!- exclamo Emily dejando salir un soplido de cansancio

-¿Qué?

-¿Qué pasa con las mujeres cuando no tienen relaciones?

-pues…- no tenia ni idea. Sabia que ese tema se lo había explicado su madre hace años, antes de que entrara al colegio, pero por alguna rara razón (que tenia mas que ver con el asco que otra cosa), no le había puesto atención.

-¿no sabes verdad?

-pues… me lo dijo mi madre… pero no recuerdo nada…

-las mujeres, cuando no tiene relaciones, de algún modo tienen que sacar de sus cuerpo la célula que ya no sirve… ¿y cual es esa forma? ¡La regla!

-¿la regla? ¿Eso con que se come o que?

-¡La regla es lo que te esta pasando ahora mismo!

-¿Cómo?

-el organismo de la mujer se prepara para que la célula del hombre se una a la célula de la mujer haciendo como un "nido" en el que crecerá el bebe

-¿un "nido"?

-si, algo así… ese "nido" esta hecho de sangre… y cuando no se unen las células, el "nido" tiene que salir de nuestros cuerpos… eso es lo que te esta pasando… estas sacando el "nido"

-¿entonces por no tener relaciones me esta pasando esto?

-si

-mmm… ¿entonces las que si tiene relaciones no les pasa esto?

-tengan o no tengan relaciones, les pasa, siempre y cuando no estén embarazadas

-ahhh… entonces es una de dos: embarazo o la regla o como se llame… ¿no es así?

-si… algo así

-mmm… y ¿Cuándo se acaba esto?

-por lo general en las mujeres dura de dos a siete…

-¿horas? ¡Menos mal! ¡Ya me estaba espantando!

-de hecho, dura de dos a siete ¡días!

-¿días?- pregunto alarmado- ¿pues cuanto "nido" tienen adentro?

-mira James: esto pasa cada veintiocho días,y por lo general dura eso, de dos a siete días, pero cada mujer es diferente. Por ejemplo, yo solo duro cinco días…

-¿cada veintiocho días?

-si… cada mes, me pasa esto durante cinco días

-¡Pobres niñas!

-¿eh?

-¡Si! ¡Pobres niñas! ¿Cómo pueden soportar esto unas niñas de cinco o siete años?- pregunto el desconocedor de James

-¡A las niñas no les pasa esto!

-¿a no? ¡Tú dijiste que esto les pasa a las mujeres! ¡Mujeres, en general!

-pues si… les pasa, pero esto empieza alrededor de los trece años y dura hasta… mmm… hasta los cincuenta años

-o sea, toda la vida

-si… ¿alguna otra duda?

-si… ¿Qué voy a hacer durante cinco días?

-¿Cómo?

-si, ¿Qué voy a hacer durante cinco días tendida en una cama sin hacer nada?- pregunto James

-¿Cómo que tendida en la cama sin hacer nada?- pregunto Emily sin entender- ¿Por qué vas a estar cinco días en cama?

-¡No pensaras que voy a salir e ir a clases con esto!

-¿pues entonces que pensabas? ¿Quedarte aquí, en el dormitorio y faltar a clases? ¡Ni lo pienses! ¡Vas a ir a clases y harás todas las cosas que haces, como si fuera un día normal!

-¿quieres que vaya desangrándome por todo el colegio?

-¡Claro que no!

-¿entonces?

-cuando estamos en estos "días", las mujeres hacemos nuestras actividades como si no pasara nada, corremos, saltamos,vamos a la escuela, e incluso nadamos…

-¿y como lo hacen para que los demás no se den cuenta del pequeño rastro de sangre que van dejando?

-porque usamos… ¿no conoces las conoces, verdad?

-¿Qué cosa?

Emily se levanto y fue hasta el anaquel, abrió el suyo (que temporalmente se había vuelto el de James), y saco un paquete rosa.

-esto es lo que usamos cuando estamos en esos días…

-¿y eso que es?

-se llaman toallas… mira, te voy a explicar como se usan…

Emily, le explico a James, paso por paso lo que tenia que hacer, le repetía cada y uno de los pasos con tanta precisión, como si él fuera su pequeña hija y este fuera su primer periodo.

-¿entendiste?- pregunto Emily, una vez que James ya estaba vestido con el pijama y estaban en la cama de ella.

-si… ¡Ah!

-¿Qué pasa?

-¡Se siente incomodo!

-ahora si… ya después te acostumbraras…

-siento como si trajera un pañal

-ay James… perdón por no decirte antes, te hubiera ahorrado la preocupación… pero es que simplemente se me fue… quizá por que como no sentí nada, no me acorde a tiempo

-¿sentir que?

-pues algunos síntomas que te da el cuerpo para que sepas que pronto estarás en esos días

-¿y como son esos síntomas?

-pues… te puede dar antojo de comer ciertos alimentos, sueño o fatiga, cambiar mucho de humor, tener dolor de cabeza, entre otros

-pues si sentí antojo y los cambios de humor… ¡y yo que pensé que ya me estaba volviendo loco!

-pues ya viste que no…

-¿durante cinco días tengo que soportar esto?

-si, ni modo… pero vas a ver que ni lo sientes

-¿y cada tres horas tengo que cambiarla?

-si…¡Animo James, al fin conocerás un dolor que solo nosotras conocemos! ¡Al fin conocerás lo que realmente es ser mujer!

-¿y eso de que me sirve?

-¿tengo que recordarte porque nos cambiamos de cuerpo?- pregunto un poquito molesta Emily

-no… espera, ¿Por qué dijiste dolor? ¿Cuál dolor?

-eh…- dijo Emily, había hablado de mas- ninguno… bueno, eso espero

-¿Cómo que eso esperas?

-si… bueno, tengo que irme, que pases buena noches y trata de no moverte mucho, no quiero que sufras ningún accidente estando dentro de mi cuerpo

-no te preocupes… creo que al fin encontramos una forma para que me este en paz

Emily salió cojeando del dormitorio. Eso no lo había visto James

-¡Emily!- exclamo James

-¿si?- dijo ella asomándose por la puerta

-¿Qué te paso en el pie?

-¡Ah! ¡Ya hasta se me había olvidado! ¡Me corte con un vidrio roto de una botella!

-¡Ay niña! ¡Ten mas cuidado!

-si… lo tendré- dijo marchándose nuevamente

-Emily…- dijo otra vez James

-¿si?- pregunto Emily otra vez asomándose por la puerta

-no nada… buenas noches- dijo James acostándose en la cama

-buenas noches, James- dijo Emily marchándose al fin

James estaba pensado en decirle lo sucedido ayer en la noche. Lo de Remus y lo de Sirius, pero prefirió después contarle, al menos después de que pasara todo…

Pero… aun así, tenia que decirle... no sabía como hacerlo, pero de que tenia que decir, le tenia que decir.

Tenía que contarle lo que sintió cuando Sirius, su mejor amigo lo había abrazado.

No era culpa suyade que sintiera lo que sintió cuando lo abrazo…

Solo era culpa del cuerpo de Emily… al menos, eso pensó él antes de quedarse dormido.