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Historia 30385 — capítulo 26
Primera escena. Mansión de la familia Breslin.
-¡Emily!- exclamo una voz de mujer bastante melodiosa.
-¿si?- pregunto James asomándose desde el barandal del pasillo en donde estaba el cuarto de Emily
-¿podrías bajas un momento?- pregunto la Sra. Breslin mirando hacia arriba, donde estaba su "hija"
-Si, claro…
James bajo las escaleras, fue hasta la sala en donde la esperaban la madre de Emily y una sirvienta que le servía una taza de té
-¿pasa algo?- pregunto James sentándose en el sillón que estaba enfrente de la chimenea, y tomando la taza de té que le ofrecía la sirvienta
-pues… tú dime
-no te entiendo…
-¿me podrías decir a donde fuiste ayer en la noche?- pregunto la madre, sorbiendo un poco de té
-pues… yo…- James titubeaba. Lo habían cachado en su pequeña salida
-no pienso regañarte… solo quiero saber a donde te fuiste a esas horas de la noche
-pues… Salí a patinar
-¿patinar? ¿Eso que es?- pregunto extrañada
-es un deporte que practican los muggle que consiste en deslizarse por medio de unos zapatos especiales sobre el hielo
-¿Qué hielo?
-uno especial… se le llama "pista de hielo", es algo así como un lago congelado
-¿y eso hay cerca de aquí?
-si… a unas cuantas calles… la vi cuando veníamos de la estación
-bueno… pero dime ¿te la pasaste bien?
-si… solo me torcí la muñeca… pero eso es normal cuando se va a patinar
-¿segura?
-si…
-¿y quien era?
-¿de que me hablas?
-del chico que vino a dejarte hasta la puerta de la casa… ¿Quién era?
-el causante de que me torciera la mano…
-¿te lastimo?- pregunto indignada
-no… solo chocamos… y caímos…
-¿segura que eso de patinar es seguro?-pregunto preocupada
-si… solo es cuestión de no chocar y tener el pensamiento concentrado en el patinaje… sino, te pasa lo que a mi
-bueno…. ¿Quién es? ¡Dime!- pregunto entusiasmada
-no es nadie…
-¿a no?- pregunto con picardía
-no- dijo James sonrojándose
-al menos le preguntaste su nombre ¿no?
-si…
-¿y como se llama?
-Daniel…
-lindo nombre, para tan guapo chico
-¿perdona?
-¡Ay, Emily! ¿Creeré que no lo viste?
-¿de que me hablas?- pregunto James espantado
-¡Esta guapísimo!- dijo la Sra. Breslin dejando su té en la mesita
-¡Mamá!- exclamo enojado James
-¿Qué?- pregunto extrañada
-¿Cómo puedes decir que esta "guapísimo"?
-¿Qué tiene de malo? ¡Es la verdad!- dijo inocentemente (y lo repito, la intuición de las madres jamás falla)
-pero… es que…no deberías decirlo- reprocho James
-¿Por qué?
-no pues…
-lo que te pasa, es que no te atreves a admitir que te gusto, eso es todo
-¿Qué?- exclamo James, atragantándose con el té
-¿ves? Ni tú misma puedes negar que te guste
-¡Eso no es cierto!- exclamo molesto, dejando a un lado la taza de te, para que no terminara en el suelo
-¿a no?
-¡no!
-sabes hija, no deberías de ser tan caprichosa con los hombres… sé que tienes gustos diferentes… que a ti te gustan los de cabello negro… pero este chico no esta tan mal
-¿de que me hablas?- pregunto James levantándole una ceja, ¿cabello negro?
-mira… no te prohibiré que lo veas… además, creo que es un chico muy educado, y caballeroso
-¡pero si ni lo conoces!
-pues… con lo que vi, eso me parece
-si claro, como no…
-no lo dejes escapar
-¿Qué insinúas con "no lo dejes escapar"?
-pues… no porque te tengas que casar con James, significa que no te puedes enamorar de alguien mas
-pero… si me enamoro de alguien mas, me dolerá separarme de él al tener que casarme con James ¿no lo crees? Eso seria sumamente injusto para "él" y sobre todo para mí
-¿Quién dijo que no podíamos evitar tu boda?
-mamá…
-si te enamoras… no hay boda
-eso me suena a condición
-ya lo creo… pero… ¿no seria mejor así?
-pues… no lo sé…
-y regresando al chico… ¿te gusta o no?
-ya te dije que no…
-Pero… esta guapo
-que no…
-pero…
-¿quieres que me enoja contigo?- pregunto James amenazadoramente
Tocaron el timbre. Una serie de campanillas, seguidas por una serie de campanetas, se hicieron escuchar en todo el interior de la mansión Breslin
-¿Quién podrá ser?- se pregunto a si misma, la Sra. Breslin
-¡Daniel!- exclamo James
-¿Daniel? ¿El mismo Daniel que yo conozco y que me encantaría conocer?
-el mismo…- dijo James sin mirar la sonrisa que se le formaba a la Sra. Breslin
-¿no que no te gustaba?
-esto no significa que me gusta
-pues yo no estaría tan segura… si no te gustara, no le habrías dado la segunda cinta ¿no crees?
-pero…
-anda… ve a tomar tu abrigo y sal corriendo con Daniel
-yo…
-no te preocupares…. Ya se me ocurrirá la forma de encubrir tu ausencia
-pero…
-te sugiero que te pongas el abrigo negro… hace juego con tu cabello, además es "negro"
James, subiendo hacia la habitación de Emily por órdenes de su madre, y poniéndose el abrigo negro que le había sugerido su madre, se preguntaba "¿Qué tiene que ver que el abrigo sea negro?"
-¡Emily!- exclamo desde la sala su madre
-¿Qué?- pregunto enojado James en la puerta de la sala- no estoy sorda…
-lo sé… pero es que te tardas tanto…
-¿no le has abierto?- pregunto James poniendo sus ojos en blanco
-no… no me dijiste si es mago o no…
-es cierto...
-es muggle ¿verdad?
-si- dijo triste James- creo que fue mejor no abrirle…
-si… lo siento… me hubiera gustado que fuera mago… aunque eso no importa
-¿a no?
-no… cuando uno se enamora, la condición mágica no importa en absoluto…
-¿quieres que te repita que no me gusta Daniel?- pregunto enojado James
-ahora dices que no… en un futuro tal vez
-mejor ya me voy, porque si no, seguirás diciendo puras incoherencias
James se despidió de la madre de Emily. Abrió la puerta de entrada. Y vio que en el primer escalón de la entrada estaba sentado un chico de cabellos rubio y ropa negra.
-¿te hice esperar mucho?- pregunto James en forma de disculpa
-no mucho… solo me estaba comenzando a congelarel rostro…
-lo siento, debieron de haberte abierto, pero mi madre es muy insegura
-si, te comprendo… mi madre también es muy insegura
-¿en serio?
-si- dijo Daniel levantándose y poniéndose a un lado de James- más cuando se trata de proteger a sus retoños
-si, supongo…
-y dime, ¿A dónde vamos?
-pues no sé… pensé que esa parte la ibas a escoger tu
-pues de hecho si la escogí, pero no sé si quieras ir
-¿a donde?
-tengo que ir por cosas de mi trabajo, a un centro comercial que esta a las afueras de Londres… y no sé si te gustaría acompañarme
-¿centro comercial?- pregunto extrañado James
-si… ¿quieres ir o vamos a otro lado?
-no, pues si dices que tienes que ir por cosas de tu trabajo, vamos- dijo sonriéndole
-¿no te molesta?
-en absoluto…
Segunda escena. Casa de la familia Lupin.
-¿Qué haremos hoy?- pregunto Sirius sentándose en la cama de su amigo
-… (Eso significa que no responde)
-Remus, te estoy hablando, dije ¿A dónde vamos a ir hoy?
-…
-¿Remus? ¡No me ignores!- reclamo el chico
-…
-mira, si no me quieres hablar, esta bien…. Pero al menos dímelo en mi cara, que me vas a retirar la palabra- dijo indignado
-…
-¡Remus! ¡Despierta!- exclamo Sirius brincando en la cama de Remus.
Obviamente, Remus Lupin, se encontraba sumamente dormido. Habían tenido un día muy agitado el día anterior en el restaurante, ya que fue viernes, y por lo general, los viernes por la tarde en el restaurante en donde trabajan se llenaba a más no poder.
-¡Remus!- exclamo Sirius nuevamente, brincando más en la cama, zarandeando a su amigo
-¿Qué demonios quieres?- pregunto enojado Remus, con voz de ultratumba
-¿Por qué me hablas de esa forma?- pregunto Sirius ofendido
-¡Son las diez de la mañana! ¡Déjame dormir!- exclamo Remus envolviéndose mas en sus cobijas
-por eso, ya es muy tarde. Además, yo quiero ir a algún lado…
-es sábado… ¡déjame dormir!- exclamo desde adentro de sus cobijas el pobre lobito
-por eso… hay que aprovechar el día, mañana tenemos que regresar al restaurante… hoy es nuestro único día de descanso, así que hay que ir a algún lado- dijo Sirius como niño chiquito
-lárgate, Sirius
-¿Por qué?
-¡tengo sueño! ¡Estoy cansado! ¡Es sábado!- exclamo Remus sentándose, todo el cabello estaba revuelto, la cara la tenia un tanto demacrada y con ojeras- por primera vez en tu vida, Sirius… déjame en paz
-pero…
-¡Largo de mi cuarto!
-¡Este también es mi cuarto!- exclamo Sirius, y viendo como su amigo se volvía a dormir, agrego- ¡Tienes muy mal despertar!
-largo…
-pero yo quiero ir a algún lado
-al rato vamos…
-¿en serio?
-si…
-¡Gracias Remus!- dijo feliz Sirius- estaba pensando en ir a un lugar medio raro que esta cerca de tu casa… es algo así como una plaza… o algo así me dijeron unas chicas ayer en el restaurante… ¿Qué te parece? ¿Vamos a una plaza muggle a perderos un rato?
-… (Significa que ya se durmió otra vez XD)
-¡Ya sé! ¡Voy a decirle a Peter que venga! Quizá quiera ir… también le podría avisar a James, pero como todavía tiene su genio… como que no, además, creo que se iba a ir de vacaciones al extranjero…
-…
-no te preocupes, Remus… yo le digo a Peter que venga, y de aquí nos vamos…
-…
-¿me estas poniendo atención?- pregunto de pronto Sirius al ver que su amigo emitía los primeros ronquidos después de haber sido despertado.
-…
-¡Remus!
Tercera escena. Casa de la familia Potter.
-¿y quien era?- pregunto de pronto la Sra. Potter
La familia estaba en la mesita de la cocina, desayunando. Dorea se encontraba de aquí a allá, sirviendo la comida a sus dos hombres. Charlus tomaba café mientras leía "El Profeta". Y Emily, desayunaba lo más rápido que podía.
-¿Quién era quien, querida?- pregunto Charlus sin despegar los ojos del periódico
-a ti no te hablo… le digo a James- dijo Dorea sentándose al fin en la mesa, para poder desayunar
-¿Qué cosa?- pregunto Emily sorprendida
-¿Qué quien era la chica de ayer?
-¿Cuál chica?- pregunto Charlus poniendo más atención a la plática
-¿Cuál chica?- pregunto también Emily
-no mientas… si sabes que chica
-no sé de que me estas hablando…
-¿no te acuerdas que ayer estuviste con una chica?- pregunto Dorea
-¿estuviste con una chica?- pregunto sorprendido y orgulloso el padre de James
-pues… pues…- dijo Emily, ¿Cómo se entero la madre de James que conoció a Miranda? ¿La seguía?
-¿Quién era?- pregunto insistentemente
-se llama Miranda- dijo al fin Emily- tiene 16 años.... pero dime, ¿Cómo supiste?
-cuando llegaste olías a perfume… y uno muy caro, por cierto
-¿y eso que tiene que ver? Pude haber entrada a un café lleno de mujeres, y el resultado habría sido el mismo
-es cierto… pero yo soy tu madre, James…. Y a mi, no me engañas
-eso es cierto- dijo Charlus dejando a un lado el periódico- y dinos, ¿de donde es?
-es de Nueva York, pero esta en Inglaterra por cuestiones de su trabajo…
-¿trabaja?- pregunto insegura Dorea- ¿Qué no estudia?
-no…
-¿en que trabaja?- pregunto Dorea poniendo mala cara
-en el arte… aunque no sé exactamente aquí se dedica
-¿al arte? Eso no me da buena espina
-déjalo… él sabe lo que hace- dijo Charlus en defensa de su hijo
-pero… una chica de su edad que no estudie…esta mal- dijo Dorea
-ya, pero es la decisión de ella… ¿es guapa?- pregunto Charlus a su hijo
-pues…- dijo James recordando lo hermosa que era la chica- supongo que si…
-¿y que pasara?- pregunto Dorea
-¿de que?- pregunto Emily confundida
-supongo que vas a ir a verla hoy, por eso te estas apurando ¿no?
-si… ya se me hizo tarde- dijo Emily tomando un pan tostado y metiéndoselo en la boca como podía
-¡no comas de esa manera, James!- reclamo la Sra. Potter
-déjalo, se le hace tarde…
-pero es que es de mal educación- dijo Dorea
-¡Ec ciegtop yp sm ne hacp tagdp! (Traducción: ¡el cierto; ya se me hace tarde!)
-¡No hables con la boca llena!- regaño Dorea- no sé como se pudo fijar en ti, esa tal Miranda… a veces eres tan tonto, hijo…
-¿Cómo que tonto?- pregunto enojado Charlus- es desordenado… eso es todo. Además, es obvio que la chica se fijara en él. ¡Tiene el encanto Potter!
-¿y ese encanto consiste en hacer el ridículo?- pregunto Dorea, mostrándole como su hijo se ponía rojo por la culpa de la falta de aire, el resultado del pan tostado obstruyendo la garganta de James- ¡Ay James! ¡Deja de hacer tonterías!- decía enojada, mientras con un simple movimiento dela varita, su hijo volvía respirar
-¡G-gracias!- dijo aliviada Emily. Nota mental: ¡Nunca volver a comer pan tostado tan apresuradamente!
Cuarta escena. La casa de Miranda.
Toc. Toc. Toc.
-¿si?- pregunto una señora, que bien podría ser la imagen adulta de Miranda, salvo los ojos, ya que Miranda los tenía color café y ella, azules.
-Buenos días, soy James… ¿se encuentra Miranda?- pregunto Emily con su mejor cara
-si… entonces tu eres James. Un placer- dijo la Sra. extendiéndole la mano- soy Agatha O'tolle, madre de Miranda
-mucho gusto- dijo Emily estrechándole la mano
-mi hija…
-¡Aquí estoy!- respondió una voz que se acercaba a la puerta- ¡Hola, James!
-hola
-¿A dónde piensan ir?- pregunto la Sra. O'tolle
-no sé… ya veremos- dijo Miranda, dándole un beso en la mejilla a su madre- nos vemos al rato
-con cuidado- dijo Agatha- cuídala, James
-si…
-y dime ¿por donde quieres empezar nuestro tour?- pregunto James, mientras caminaba con Miranda por la calle
-pues… espero que no te enojes si dejamos el tour para otro día…
-¿Por qué?
-necesito ir a la capital… tengo que ir a comprar unas cosas para mi trabajo, y solo en una plaza las venden
-ah…
-¿no te molesta si vamos a Londres?- pregunto Miranda con mirada inocente
-pues no… vamos
Quinta escena. La casa de la familia Lupin.
Toc. Toc. Toc.
-¿si?- pregunto la Sra. Lupin al abrir la puerta de entrada- ¡Hola Peter!
-buenos días, señora- dijo Peter- ¿Cómo se encuentra?
-muy bien… Sirius me dijo que te mando una lechuza… ¿Qué traman, chicos?
-nada malo… al menos por mi parte
-eso espero…- dijo la Sra. con una sonrisa- los chicos están en el cuarto de Rem, sube, te están esperando
-gracias
Peter subió hasta la habitación de Remus. Sirius estaba acostado en una cama improvisada. Estaba totalmente vestido y despierto. La contraparte era Remus; él estaba dormido en su cama, envuelto entre las cobijas.
-¿todavía dormido?- pregunto Peter al entrar
-¡Hola Colagusano! Si, nuestro bello durmiente aun esta dormido… ¿me ayudas?
-¿a que?
-tenemos que vestirlo… a menos de que quieras que lo llevemos en pijama, pero como que la gente aun no esta preparada para ver semejante espectáculo
-¿y a donde vamos?
-a una plaza muggle… quiero ver que tan bien se la pasan sin magia en un sábado normal…
Entre Sirius y Peter, vistieron a un Remus totalmente dormido, que ni caso hacia al ser despojado de su pijama y al ser vestido con una ropa muggle que Sirius había conseguido de quien sabe Merlín, donde. (¡Quien fuera Sirius o Peter en ese momento! ¨-¨)
Sexta escena. Plaza muggle a las afueras de Londres.
-¿Qué piensas comprar?- pregunto James al ver que a pesar de ser temprano, ya había gente en la plaza
-pues…. Cosas
-¡Que especifico!- dijo con ironía James- ¿Por qué no me dices?
-porque… no me veo importancia a mi trabajo
-¿Por qué?
-pues… no sé
-¿tan malo es tu trabajo?
-no… pero…
-¿entonces?
-mira, a esa tienda vamos, creo que con verla, ya sabrás en que trabajo- dijo Daniel, señalándole una tienda que estaba al fondo entre una de comics y una de ropa deportiva.
Séptima escena. Plaza muggle a las afueras de Londres.
-¿Qué piensas comprar?- pregunto Emily al ver lo grande que era la plaza por fuera
-cosas…
-¿Qué cosas?
-pues…
-¿no te gusta tu trabajo?
-¡Si! Solo que…- dijo Miranda bajando la vista al suelo
-¿Qué?
-es algo… complicado…
-¿pues en que trabajas?
-ya lo veras… creo que con ver la tienda, sabrás en que trabajo
Octava escena. Plaza muggle a las afueras de Londres.
-¿seguro que Remus no esta inconsciente?- pregunto Peter cansado
-si… solo esta muy dormido- dijo Sirius, también cansado.
¿Por qué estaban cansados? Fácil.
Al estar sumamente dormido, Remus no se dio cuenta de que sus amigos, lo habían vestido y sacado de su casa. A ellos se les hizo fácil, transportarlo desde su casa hasta aquella, desconocida plaza, claro, sin importarles que Remus no tenía ni la más mínima que ya había sido sacado de su cómoda cama.
-¡pesa mucho!- exclamo enojado Peter- ¿Cuánto tiempo tardara para despertarse?
-no lo sé… tú sigue cargándolo- dijo Sirius.
Venían cargando a Remus, como solo se cargan a los amigos que, pues… se han pasado de copas.
Novena escena. Plaza muggle a las afueras de Londres. Tienda.
-¿a esto te dedicas?- pregunto atónito James
-si… ¿quieres entrar o te quedas aquí afuera?- pregunto Daniel medio preocupado
-no… entro contigo- dijo James.
Entraron. La tienda en si, era grande. Había de todo. Posters. Retratos de famosos con sus firmas. Incluso una que otra camiseta con la imagen de una cara famosa.
-¿Quién es?- pregunto James, señalando un cuadro de un chico afroamericano que estaba colgado en la pared mas cercana
-se llama Michael Jackson… es cantante- dijo Daniel, como si fuera lo mas obvio del mundo- ¡canta genial!
-¿en serio?- pregunto James, viendo con detenimiento el cuadro- ¿y que canta?
-pues… de todo, aunque es mas pop.
-¿pop?
-si… de hecho la canción que se oye es de él…
People always told me be careful what you do And don't go around breaking young girls' hearts And mother always told me be careful of what you do 'cause the lie becomes the truth
Billie Jean is not my lover She's just a girl who claims that I am the one But the kid is not my son She says I am the one, but the kid is not my son
-¡es bueno!- exclamo impresionado James, Daniel ya había comprado lo que tenia que comprar- supongo que ya es muy famoso, con semejante voz…
-si… bueno, a penas se esta dando a conocer, pero supongo que será buen artista- dijo al salir de la tienda
-no será buen artista. ¡Sera una estrella!- exclamo James segurísimo- ¡que digo una estrella, un ídolo!*
Dècima escena. Plaza muggle a las afueras de Londres. Tienda.
-¿en esto trabajas?- pregunto Emily sorprendida al entrar a la tienda, casi dos minutos después de que James y Daniel salieran.
-si… ¿es malo?
-no, solo que estoy algo sorprendido… ¡Es fantástico!
-gracias- dijo Miranda sonrojada- tengo que ir por…
-si, ve… yo aquí te espero- dijo Emily viendo con curiosidad las fotos y retratos de famosos cantantes muggle.
-¡Listo!- dijo Miranda, al acerársele a Emily, después de cinco minutos. Traía una bolsa negra, de donde sobresalía lo que parecía ser dos palitos de madera.
-¿tan rápido?
-si… vamos a ver que mas hay en la plaza
-bueno…
Onceava escena. Plaza muggle a las afueras de Londres.
-¿quieres comer algo?- pregunto Daniel
-no, acabo de desayunar, gracias- dijo James con una sonrisa
-mmm… lastima, porque yo si quiero algo
-pues vamos a que comas algo- dijo James
Caminaron al área de comida rápida. Había poca gente, por lo que Daniel no tardo en pedir su orden.
-¿Dónde están los sanitarios?- pregunto James, cuando Daniel regresaba con su comida en una bandeja
-en el siguiente pasillo a la derecha. ¿Quieres que te lleve?
-no hace falta. Espero no perderme.
James se levanto. Y se fue, siendo seguido por la mirada de ternura de Daniel.
Doceava escena. Plaza muggle a las afueras de Londres.
-¿Qué haremos?- pregunto Peter al dejar a Remus sentado en una banca que había en el pasillo.
-no sé… ¡Te dije que desayunáramos primero!- exclamo enojado Sirius. Tenía hambre.
-¡yo si quise desayunar! ¡Pero tú fuiste el que quiso salir corriendo para acá!
-vale, vale… no hay que sulfurarnos… veamos… ¡mira! ¡Un mapa!
En una pared cercana, había un plano de la plaza. Si no se equivocaban, la zona de comida rápida se encontraba en el siguiente pasillo. Salieron disparados hacia la comida.
¿Y Remus? Dormido en la banca.
Treceava escena. Plaza muggle a las afueras de Londres.
-¿te importa si te dejo?-pregunto Emily
-¿Por qué?- pregunto Miranda triste. Había entrado a una tienda de ropa, la cual le atrajo mucho la atención a la chica.
-solo será por un momento… tengo que ir al sanitario
-ah, bueno… aquí te espero…
-gracias… eh… Miranda…
-¿si?
-¿Dónde están?
-en el siguiente pasillo. ¿Quieres que te lleve?
-no… si no regreso en media hora, si vas por mi
-de acuerdo- dijo entre risas Miranda, viendo salir al único chico que parecía no importarle mucho en que trabajara.
Catorceava escena. Plaza muggle a las afueras de Londres. Afuera de los sanitarios.
-¿Emily?- pregunto la misma Emily, al ver su cuerpo salir del baño de adjunto
-¡Hola!- dijo sorprendido James- ¿Cómo estas?
-muy bien… ¿y tú? ¿Qué tal te va con mi familia?
-pues… bien, hasta eso sigo vivo, y creo que eso es ganancia- dijo James contento de ver que su cuerpo seguía intacto
Quinceava escena. Plaza muggle a las afueras de Londres. En el área de comida rápida.
-¿Sirius?- pregunto inseguro Peter
-¿Mmm?- pronuncio Sirius, al tener la boca llena de comida
-¿no sientes algo raro?
-¿Mmm?
-si…es una sensación medio rara- dijo Peter al darle la ultima mordida a su comida- ¿no lo sientes?
Sirius negó con la cabeza. No podía despegar su mente de esa deliciosa comida muggle. Jamás había comido algo semejante.
-es algo así como… si hubiera olvidado algo ¿no te suena…?
Sirius negó nuevamente con la cabeza. No había nada que al gran Sirius Black se le pudiese olvidar, a menos que…
-¡Remus!- dijo Sirius tras escupirle a Peter parte de la comida que tenia en la boca
Dieciseisava escena. Plaza muggle a las afueras de Londres. Afuera de los sanitarios.
-¿y que tal mi familia?- pregunto James
-muy bien… tengo que admitir que eres un suertudo
-¿Por qué?
-porque son tan atentos y lindos conmigo…
-si, siempre han sido así…
-¿no es ese Remus?- pregunto Emily
-¿Qué?
Vieron como un chico muy parecido a Remus estaba sentado en la banca que estaba enfrente de los sanitarios, mirando a la gente sin saber como había llegado ahí.
-¡Si es!
-¡Hola Remus!- dijo alegremente Emily
-¡James!- dijo aliviado Remus- ¡Emily!
-hola… ¿Qué haces aquí?- pregunto James
-pues… no sé- admitió Remus
-¿Cómo no vas a saber?- pregunto Emily
-es que no lo sé… recuerdo que estaba durmiendo en mi casa… y cuando desperté estaba aquí… en… ¿en donde estamos?
-en una plaza muggle a las afueras de Londres
-¿Qué?- pregunto aturdido Lunático- ¿Cómo llegue aquí?
-eso si no lo sabemos- dijo divertido James- ¿en serio no recuerdas nada?
-nada… solo…
De pronto una voz femenina se escucha por todo lo ancho y alto de la plaza.
"Aviso. Aviso. Este es un aviso para un niño perdido. Se le comunica a Remus John Lupin, que si escucha este mensaje vaya rápido a la zona de seguridad en el tercer piso. Su tutor Sirius Black se encuentra muy preocupado. A los compradores, se les suplica que si encuentran a un chico de 1.80 de altura, delgado, de cabello color miel con ojos que le hacen juego, de rostro algo cansado y con ojeras, favor de ayudarlo y enviarlo con nosotros. Es cierto, su edad es de 17 años."
Varias personas que estaban junto a ellos, veían a Remus insólitos.
Se oía decir entre la gente: "Tan grande y todavía se pierde".
Emily y James no pudieron evitar echarse a reír a carcajadas. ¡Remus perdido como niño chiquito!
-¡Ahí tienes tu respuesta, Lunático!- dijo James, soltando las primeras lagrimas por tanta risa
-¡Voy a matar a Sirius!- dijo enojadísimo Remus- ¿Cómo se le ocurre dar ese aviso? ¡No soy un niño!
-déjalo…- dijo Emily, tratándose de calmar- esta preocupado… ¿quieres que te llevemos con tu "preocupado tutor"?
-no hace falta… ¿por donde es?- pregunto Remus sumamente rojo de la vergüenza
-por allá- dijo Emily señalando al norte- están las escaleras que te llevan al tercer piso ¡con cuidado!
-¡Adiós!- dijo Remus fulminando con la mirada a ambos chicos por sus risas
Diecisieteava escena. Dependiendo el lugar.
James regreso con Daniel, quien lo esperaba ansioso para ir a los videojuegos. (James fue tan bueno en los videojuegos que dejo atónitos a los chicos que estaban jugando en el lugar. ¡Una chica le ganaba al invicto campeón de videojuegos! ¿Quién no querría a una chica que le encantan los videojuegos?)
Emily regreso con Miranda, para después ir a los cosméticos del segundo piso. (Varias chicas se quedaron impresionadas al ver el conocimiento que aquel chico le proporcionaba a su compañera ¡Toda chica querría un novio tan guapo y que entendiera la necesidad del maquillaje en la vida de una mujer!)
Remus regreso con Sirius y Peter en la zona de seguridad, para después corretearlos por toda la plaza. (¿Es necesario decir que terminaron echándolos de la plaza con la advertencia de nunca regresar, por tanto desastre que causaron?)
¡Y los importantes jamás se vieron!