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Historia 30385 — capítulo 35

Los ensayos para presentar la canción de James iban a pedir de boca. La canción era linda (algo cursi), pero sumada a la entonada voz de la chica (gracias a los constantes y desmedidos entrenamientos de Lily), daría como resultando un éxito absoluto. Nadie había oído la canción, salvo Remus y Scarlett, pero por órdenes de James prometieron no decir nada, por lo tanto, todos sus conocidos, esperaban con ansias el dia de las audiciones. Emily por su cuenta, aun sin tomar Felix iba mejorando considerablemente en el quidditch, dejando sorprendido a James. Scarlett no dejaba de sentir celos de Emily. Trataba de entender que como bien dicen, "uno nunca sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido", y ahora si, que Remus no le prestaba atención (y si lo hacia, solamente lo hacia como el buen amigo que es con todo mundo) ahora a ella si le interesaba… ¡Típico en los humanos! A pesar de todo, la chica jamas habría pensado o dicho algo en contra de su amiga, haciendo énfasis a la ya conocida frase: "entre mujeres podemos despedazarnos, pero nunca hacernos daño" Sirius por su lado, habia intentado por todos los medios conocidos por el hombre, sacarle información a James (lease, Emily), acerca de que si Emily (o sea, James), sabia algo de su "secreto merodeador" -ya te dije que no- dijo por decima vez Emily- no le he dicho nada a Emily, ¿Cómo puedes pensar eso? -¿estas absolutamente seguro que no se te salio nada enfrente de ella?- pregunto Sirius que estaba a lado derecho de la chica -si, y ya dejame de distraer, quiero terminar la poción Los merodeadores, junto a las chicas, compartían clase de Pociones junto a los Slytherin, cosa no muy grata (traducción: ¡hay que soportar al odioso de Quejicus por una hora y lo que es peor, no podemos hacerle algo!). El profesor Slughorn les habia pedido el ya ultra conocido filtro de amor. Una de las pociones más odiadas por los chicos, la mas amada por las chicas y una de las pociones mas difíciles de hacer. -¿seguro que la poción tiene que quedar roja, Remus?- pregunto Emily, mirando el caldero de su amigo que estaba a su lado izquierdo. -no lo sè, Cornamenta ¿me haces un favor?- dijo tranquilamente Remus -¿Cuál?

  • ¿quiere dejar de mirar mi pocion y copiarme en todo lo que hago? ¡Haz tu propia pocion! -¿y como quieres que la haga si no me ayudas? -la manera de cómo hacer esta poción, era de lo que hablaba tu deber de ayer, ¿recuerdas? Al menos deberías de medio leer lo que te entrego, ¿no? -¿tù lees lo que yo te doy? -claro- dijo Remus agregando un liquido verde a su poción- tengo que asegurar que no me vayas a arruinar mi calificación -que confianza me tienes, Lunatico- dijo ofendida Emily -señor Potter, ¿quiere hacer el favor de apurarse?- pregunto Slughorn, que veía con cara de desaprobación el caldero de Emily- la poción debería de ser  rosa, no roja Delante de ella, en la mesa enfrente, la que estaba siendo ocupada por los Slytherin, Severus Snape, dejo escapar una risa fría y burlona. Emily lo fulmino con la mirada, lo que  le causo mas gracia a Severus. -¡excelente trabajo, Severus! Veo que como siempre, eres el único en mi clase que puede con pociones avanzadas- decía el profesor, quien estaba viendo en el interior del caldero del chico- claro, que no puedo olvidarme de Evans, que es muy competente… pero como tù, Severus, ¡no hay ninguno! Al estar Slughorn viendo a la cara de Severus, no vio como Emily se burlaba abiertamente del chico y del profesor, haciéndole a èste ultimo una gran, perfecta y exacta imitación de su comportamiento presuntuoso y halagador, y claro, de su ya característica barriga suya. Esto causo que todos rieran, incluso Lily. Para cuando Slughorn volteo para ver que pasaba, Emily ya habia dejado su imitación y simplemente veía con interés el techo mientras silbaba. -les quedan diez minutos- dijo molesto Slughorn, saliendo del aula -¿fuego o agua?-le susurro Sirius a Emily -¿eh? -escoge, fuego o agua -eh… ¿fuego?- Emily se pregunta que tenia que ver el fuego con… con… con quien sabe que cosa rara que Sirius trajera en la mente, que seguramente no seria nada bueno. Sirius junto con su inseparable varita, hizo que el fuego del caldero de Severus creciera monstruosamente. El chico alarmado, intento calmar el fuego. Inútil. Al parecer el fuego mas se intensificaba si lo tratabas de apagar.  Lily, que habia visto a Sirius, tomo su varita y consiguió que la poción de Sirius empezara a derramarse por el caldero como si èste la estuviese vomitando peligrosamente. Diana, la amiga de Severus, habia visto a Lily, por lo que, igual con varita en mano, hizo que el caldero de la pelirroja saliera volando hacia el techo, derramando la poción por doquier. Remus que a pesar de que odiaba la venganza, a preciaba mucho a la pelirroja como para dejar impune de castigo a Diana; por parte suya, el caldero de Durran termino dentro de la cabeza de Diana… digo, la cabeza de Diana quedo dentro del caldero. Otro chico de Slytherin le hizo una maldad a Remus. Scarlett castigo al chico de Slytherin. Otra chica le hizo algo a Scarlett… y asi, hasta que bueno, una simple clase termino siendo una guerra de pociones entre leones y serpientes. Pero ¡sorpresa!, nadie recordaba el fuego monstruoso del caldero de Severus, el cual hizo que la poción estallara y embarrara a los alumnos, las paredes, el piso y el techo de algo pegajoso color rosa, justo en el momento en el que Slughorn entraba a al aula (¡que casualidad!, ¿no creen?). -¿Qué pasa aqui?- pregunto furioso el profesor, quitándose de la cara lo pegajoso color rosa, y entrando con cuidado al salón, evitando caerse- ¿Quién empezó todo eso? Algo me suena que a Potter… ¡Potter! ¿Dónde estas? -aquí- dijo Emily debajo de la mesa escondida -¿Qué haces ahi? -evitar involucrarme en la batalla campal- dijo la chica, mientras salía de su escondite -¿insinuas que no fuiste tù el que inicio esto? -yo no comencé nada- dijo enojada -¿entonces quien fue? -fui yo- dijo Sirius, que tratasba de quitarse lo rosado de los ojos -¡Ahí esta!- exclamo Slughorn- ¿Por qué no admites de una vez, Potter que tù también iniciaste esto? -¡Y dale! ¡que yo no inicie nada! -James tiene razón, profesor- dijo Sirius- èl no tiene nada que ver en esto -¿y crees que te voy a creer? ¡Si tù comienzas algo, Black, por ley Potter también! ¡Son uno mismo! -dejemos en claro esto, profesor- dijo seriamente Emily- Sirius y yo somos seres completamente diferentes. Èl es Sirius y yo James. James, Sirius. Sirius, James, ¿de acuerdo? No sè como es tan tonto al confundirnos y pensar que somos uno mismo -quiza no hayas comenzado esto, pero eres un gran irrespetuoso, Potter. ¡castigado junto con Black! -yo también inicie esto, profesor- dijo Remus- a mi también me ha de castigar -y a mi también- dijo Scarlett- yo igual inicie esto -y yo- dijo Lily casi en susurro, tras haber sido codeada por Scarlett para que dijera la verdad -¿tu también Lily? No sè porque lo has hecho, linda, pero tendré que castigarte a ti también.  Ahora vayan con McGonagall por su castigo. Después de la gran platica en el despacho de McGonagall, los chicos se dirigieron al comedor, con su castigo ya impuesto: al dia siguiente, que era sábado, en la tarde, ayudarían a la profesora Vector a limpiar los estetoscopios. Y en la noche, tendrían que ir con Hagrid a buscar unicornios en el Bosque Prohibido, para la profesora de Cuidados de Criaturas Magicas. Todos había reclamado, pero la profesora habia sido estricta y no cambiaria de opinión. Cada uno de ellos asistiría a la una, para su primer castigo y después a las ocho en punto en el Bosque. Salvo Remus, quien seria enviado solo, como todos los meses a la Casa de los Gritos, algo que no les hizo gracia a Sirius ni a James (el verdadero) -¿Por qué lo hiciste?- pregunto Lily enojada- si no hubieras molestado a Severus, no tendríamos que cumplir con este estúpido castigo -¿sabes? Admito que comencé esto, pero ¿Por qué tenias que meter tu cuchara en esto y hechizar mi caldero?- pregunto también enojado Sirius, la idea de dejar solo a Remus en una de sus transformaciones no le hacia ni pizca de gracia -una pequeña venganza -¿y desde cuando te vengas por Quejicus? Creía que ya no le habla…. ¡es cierto! ¡Ya recuerdo! -¿Qué cosa?- pregunto Emily -¡Ya recuerdo porque la pelirroja le habla al tonto de Quejicus! ¡Lily es una mentirosa!- gritaba Sirius por el pasillo que daba al gran comedor, mientras saltaba como niño chiquito- ¡Lily es una mentirosa! -¿Por qué dices eso?- pregunto James -porque Lily solo le habla a Quejicus para saber… Lily, al estar conciente de que si dejaba que Sirius hablara de mas, traería consecuencias con su amiga, y sobre todo con Potter, por lo que con todas sus fuerzas, empujo al  chico, haciéndolo caer al suelo con ella encima. -¡Si dices algo, te mato!- exclamaba Lily, que estaba acostada en el suelo encima de Sirius, tratándole de tapar la boca con la mano -¡Bajate de mi!- exclamaba Sirius, tratándose de quitarse de encima a una pelirroja neurótica- ¡No dire nada! -Juro, Black que si… -¡que no dire nada! Ahora bajate de mi- dijo Sirius, que se quitaba de la boca unos cabellos pelirrojos- ¿crees que no pesas? -idiota- susurro ella, pegándole en el brazo y sentándose en el piso lejos del cuerpo del chico -¿sabes? Si querías acostarte conmigo, me lo podias haber dicho y no habérteme aventado como loca enfrente de todo mundo- dijo fuertemente Sirius que veía como los demás estudiantes estaban atentos al espectáculo que daban- para eso están los dormitorios -¡Callate!- exclamo Lily Emily se acerco a la chica, le tendio la mano para levantarse. Ella la tomo agradecida. Una vez que estuvo parada, Emily le acomodo los cabellos revueltos de su cabeza, de una forma demasiado familiar y cariñosa, lo que causo cierto desconcierto en la chica -listo- dijo Emily con una sonrisa  -gracias- dijo contrariada Lily -¿y yo que? ¿estoy pintado o que?- exclamo enojado Sirius desde el suelo- ¿para mi no hay mano, James? -te puedes parar tu solito, ¿no?- dijo Emily viendo a Canuto -claro, dejame aquí, solo e indefenso- expreso tragicómico el chico- primero mi familia, luego "como tù", y ahora tù, mi mejor amigo… ¡Y te dices ser mi hermano! -¿de que habla?- pregunto Scarlett -el dramático de Sirius- dijo Remus, ignorando que Canuto le sacaba la lengua- asegura que todo mundo lo deja a su suerte. Primero su familia… pero que en realidad, èl dejo la dejo y no ella a èl. El perrito… -¿Qué perrito? -¿recuerdas a "Como tù"? -¡Cierto! ¿Dónde esta? -Filch no lo dejo entrar con èl -¿Y desde cuando Filch es un impedimento para que Sirius no entrara con algo que no debería de entrar?- pregunto James -desde que fue de chismoso con McGonagall -¿y que hizo con el perrito? -lo tuvo que dejar con Rosmerta por recomendación de la profesora… -¡Quieres dejar de ventilar mis desgracias, Remus!- exclamo Sirius -perdoname la vida- dijo Remus viendo como su amigo se acostaba plenamente en el piso- ¿te piensas para de ahi? -no sé… James ya no me quiere -James- dijo Remus viendo a Cornamenta- ¿le puedes decir a Sirius que todavía lo quieres a pesar de ser un bruto? -Sirius- dijo Emily muriéndose de la risa por dentro- deja de hacer idioteces y levantate del suelo Una risita llego a sus oídos. Enfrente suyo, una chica joven de Ravenclaw los veía con interés. -¿Quién es ella?- pregunto Lily -no sè, pero nos viene siguiendo desde hace rato- dijo Peter quien los habia esperado afuera del despacho de la profesora -¿Hola?- pregunto Remus, siendo educado- ¿se te ofrece algo? La chica asintió con la cabeza. Con la mirada paso de ver al chico del suelo, para ver a los demás que estaban parados a unos metros de èl con cierto nerviosismo, pero sobre todo, emocionada. -¿Cómo te llamas?- pregunto Sirius acomodándose en el suelo, y poniéndose en una posición algo sugerente- ¿a quien escoges? La chica lo vio con una mezcla de enojo, asco y desinteres. -¿a quien vienes a ver? ¿A mi, el ser mas perfecto del mundo?- pregunto el ególatra de Sirius La chica comenzó a caminar. Gracias a Merlín, que la chica era delgada, sino, Sirius hubiera sufrido mas. Ya que, simplemente, ignorando que Sirius era un ser vivo, paso por encima de él, poniéndole en el estomago su diminuto y grácil paso, haciéndole sacar todo el aire de su cuerpo en un segundo. Siguió caminando, ignorando los jadeos del chico que intentaba recuperar el aire. Termino a dos metros delante de Emily. Le tendió la mano. En ella estaba lo que parecía ser una nota. Emily, algo contrariada, la tomo. La leyó. Y al terminar de hacerlo, vio con una sonrisa a la chica. -¿tú eres Kimberley?- pregunto Emily La chica asintió con la cabeza, muerta de la vergüenza, con la mirada en el suelo. -significa "corazón fuerte de la pradera" ¿no? La chica asintió nuevamente. -si, la hermana de mi madre se llama igual que tú- dijo Emily- por eso sé el significado… bueno, entonces… ¿Qué te parece el sábado que viene? Mañana no podre, tengo que cumplir un castigo con McGonagall La chica asintió otra vez con la cabeza. Al parecer su voz se había esfumado. -podríamos ir a Hogsmade ¿no? a tomar un té, o algo parecido -claro- dijo Kimberley, hablando por primera vez- hasta entonces La chica salió corriendo como alma que persigue el diablo. Los demás veían con interés a Emily, con la gran duda en sus rostros. -¿Qué fue eso?- pregunto Sirius que se paraba del suelo. Había aprendido que era peligroso estar en el suelo. -se llama Kimberley y me invito a salir -¿te invito? -si, quiere que festejemos su cumpleaños juntos- dijo tranquilamente Emily encogiéndose de hombros- solo quiere que pase un rato con ella -¿y vas a ir?- pregunto Lily -pues claro… -¿estas loco o que?- pregunto Lily enojada- ¡tan solo es una niña! ¡A lo mucho tendré catorce años! -yo le vi de trece… -¡eres un pedófilo!- exclamo asqueada Lily -¡claro que no!- exclamo enojada Emily- no pienso hacer algo indebido con ella -¡entonces no vayas! Con solo aceptar su invitación, te hace un pedófilo… -¡que no lo soy! -¡pues entonces sal con chicas de tu edad! -¿Quién por ejemplo? -invita a salir a las tantas fans que tienes en nuestro curso… ¿estas consiente de que tienes un club de fans de Hufflepuff? -¿e serio? -si, y seria mejor que salieras con una de ellas… o de Ravenclaw, que tengan tu misma edad… -¿y porque no de Gryffindor? -¡te he dicho mil veces que no saldré contigo!- exclamo enojada la pelirroja -¿y quien dijo salir contigo?- pregunto enojada Emily -eh… pues… yo…- desarmaron a la pelirroja -no porque me gustes, tengo que pedirte exclusivamente a ti salir, ¿no crees? Además, lo único que tú haces es rechazarme y rechazarme, así que fácilmente puedo invitar a alguien mas, como a Emily, por ejemplo -a  mi no me metan- dijo James -con tantas rechazas por parte tuya, hacen que tenga que buscar a alguien mas, además ¿Por qué te enojas? Si quiero salir con una niña, es mi problema, además, ella fue la que me invito a salir. Si tantos celos te dan por no ser esa chica, para la otra, tú me pides la invitación, ¿vale?- y se fue caminando presurosamente seguido de sus amigos Lily quedo plantada ahí, en medio del pasillo, con la verdad quemándole el rostro. Sus amigas no se atrevían a decir algo, ya que todo había sido dicho ya. Para suerte de Emily, tuvieron que cumplir el castigo, por lo tanto no pudieron acompañar a Remus (creía que era mejor dejarlo solo en su transformación y no implicar a James en algo grave al hacer un "imperius" solo por ayudar). James no pensaba lo mismo. Estaba dispuesto a faltar al castigo para acompañar a su amigo, importándole muy poco si tuviese que utilizar una maldición imperdonable o si tuviese que transformarse en una cierva, aun cuando esto era muy doloroso. Pero gracias a las insistentes palabras de Remus (Sirius también pensaba fugarse de su castigo para acompañarlo), todos acudieron a su desastroso castigo.  Ya habría tiempo de ir con él durante las siguientes lunas llenas de lo que quedaba el año.

N/A: el siguiente capitulo, al fin!!! las dos personitas que han estado esperando, llegan a hogwarts!!!! y como los quiero mucho, una probadita:

-¿Como me llamaste?- pregunto de pronto furiosa la rubia

-oh, vamos nena... no hare nada malo- dijo Sirius, viendola seductoramente

-¿nena?- pregunto, sacando su varita y pensando que a Sirius le quedaba muy bien el color rosado.

y

-¿puedo decirte algo?- pregunto el chico

-claro- dijo Lily, tratando de no embobarse con sus ojos azules y su gracil cabello rubio

-me gustan tus ojos, son muy bellos.... al igual que tù, claro

-¿en serio?- pregunto nerviosa, viendo como Scarlett se embobaba tambien junto con las demas chicas del comedor con semejante monumento de chico.