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Historia 30385 — capítulo 36
Viernes, por la noche.
-espero que no les incomode el cuarto, tratamos que fuera lomas hogareño posible- dijo McGonagall con nerviosismo- no sabíamos que les gustaba, asi que…
-no se preocupe, profesora- dijo un chico pelirrojo- estamos muy bien aquí, ¿o no?
-claro- asintieron dos chicos mas, junto con la única mujer de ese grupito extraño
-me alegro… bueno, me gustaría que por el momento no salieran del cuarto- dijo la profesora
-¿Por qué no?- pregunto otro chico, de cabello negro-¿pasa algo malo?
-no, pero… la convocatoria ha sido muy "apabullante" y las chicas están algo descontroladas
-¿descontroladas?- pregunto un chico rubio, bastante bien parecido- nocomprendo
-¿Cómo decirlo…? En pocas palabras, creo que traen un poco de desorden al colegio
-¿usted cree?- pregunto la única chica, rubia y bastante mona- ¿tan conocidos somos?
-al parecer si… entonces, ese es el único favor que les pediría, que no salgan hasta mañana que empiecen las audiciones y que… bueno, que no alboroten mas a las chicas de lo que ya están- dijo severamente la profesora
-claro- dijo el grupito en unísono
-entonces, una vez arreglado el asunto, los dejo para que se pongan comodos, pronto subirán los elfos domésticos para brindarles alimento y bebida, buenas noches- y una vez dicho su discurso, la profesora salió del cuarto de menesteres del séptimo piso, que para la ocasión, Dumbledore había pedido que se transformara en lo mas parecido a un cuarto de hotel con dos habitaciones con cama bien acolchonada, y un baño para cada uno.
-¿Por qué ella tiene que tener el cuarto mas grande para ella sola?- pregunto enojado el pelirrojo
-porque las mujeres cargan hasta con el caldero encima cuando viajan- dijo el rubio
-muy gracioso, hermanito- dijo la chica, levantándose del sofá de lo que se podría decir que era la sala- yo no cargo con tanto
-claro que no, tan solo con veinte pares de zapato- dijo el rubio
-con más de diez pantalones- dijo el decabello negro
-y varios aretes, anillos, collares que si los contáramos, no podríamos acabar nunca- dijo riéndose el pelirrojo
-¡malos!- dijo la chica, sacándoles la lengua- como son tan odiosos, yo me voy
-¿a donde?- pregunto el pelirrojo
-no pienso quedarme aquí, cuando puedo ir a investigar algo acerca de este castillo, ¿no?
-¿no escuchaste lo que dijo la profesora?
-si, pero eso es aburrido, yo quiero salir y conocer el mundo
-¿y desde cuando que no conoces el mundo? Te recuerdo que llevamos más de dos continentes viajando
-pero en ninguno me dejaron dar vueltas en los colegios- dijo enojada- además, todos dicen que este es el mejor colegio de Europa, y quiero ver porque
-te vas a perder- dijo el rubio- yo no voy a ir a rescatarte
-como quieras- la chica abrió la puerta, y antes de cerrarla, agrego- ¿Por qué me tratan como una niña?
-¡Porque eres una niña!- exclamaron los tres chicos al mismo tiempo.
La chica, curiosa y nerviosa de ver lo que se encontraría en aquel majestuoso e interesante castillo, caminaba despacio por los pasillo, mirando asombrada los cuadros de las paredes,asombrándose con el lago negro que se podía ver desde las ventanas del castillo, y teniendo algo de cuidado cuando veía hacia el bosque, ya que al ser de noche, daba un aire un tanto aterrador.
-¿Dónde estoy?- pregunto de pronto la chica, viendo que había estado tan embobada en observar el castillo, que sus pies ya habían caminado varios pasillos y subido y bajado infinidad de escaleras sin que ella se diera cuenta.
"¡Diablos, me perdí!" pensó la chica, avergonzada ante el echo de que su hermano tenia razón.
Pero de pronto escucho. No muy lejos, un piano y un violín se acompañaban armoniosamente para dar como resultado una bella melodía. Se acerco con temor hasta la puerta de donde procedía la música.
-¿Qué es…?
Abrió poco a poco la puerta, había llegado a la sala de música del colegio. Dentro, estaban tres chicos que parecía que estaban ensayando una canción.
Vio a un chico (atractivo a pesar de varias marcas que tenia en su rostro y por lo cansado y enfermizo que daba su rostro a entender) en el piano, tocándolo maravillosamente. Junto a él, estaba sentada una chica muy linda con el violín entre manos.
Y no muy a lo lejos, había una chica parada en medio de la sala, cantando.
La canción era linda, para alguien que estuviese enamorada, ya que era tierna y romántica.
No dijo nada, para no interrumpir, pero al acabar la canción, no pudo más que aplaudir.
La chica que cantaba se puso tan nerviosa que palideció en un segundo. El chico del piano se levanto y la chica del violín, simplemente la veía.
-¿te podemos servir en algo?- pregunto el chico, nuestro lobito preferido
-¿perdón?- pregunto la rubia- no, la verdad es que me parece que la canción esta muy linda
-¿tu crees?- pregunto la chica del violín, la gran amiga de Emily
-claro, aunque…
-¿aunque?
-me parece que el tono es algo clásica
-¿clásica?- pregunto de pronto la chica pálida. Emily, o para los conocidos, James.
-si, bueno, el tono es algo clásico, como que le falta algo mas moderno, ya que supongo que es para el concurso, ¿no?
-si
-entonces, necesitaras algo mas pop
-¿pop?
-me refiero a algo mas actual y movido… ¿Qué te parece la batería?
-¿la que?- pregunto Remus sin entender
-es un instrumento que usamos actualmente… bueno, pueden repetir la canción para escuchar y saber donde podría meterse la batería
-¿Cómo que meterse?- pregunto Scarlett
-si… anden, toquen y canten- dijo alegre la rubia
Remus toco el piano, Scarlett el violín. James con trabajos canto, ya que aun no estaba acostumbrado a tener publico que no fueran sus amigos.
Lo hizo bien, tanto que a la primera, la rubia encontró el ritmo perfecto para meter una batería en la canción.
-¿entonces? ¿Puedo meter la batería?- pregunto ilusionada
-pero…
-no arruinare su canción, solo creo que seria mejor, y mas actual
-pero…
-¡Por favor!- rogo la chica
-esta bien- dijo James, extrañado y preguntándose quien demonios era esa chica
-¡Gracias!- exclamo la rubia, al tener algo interesante que hacer el día siguiente que no fuese solo oír voces de mujeres- entonces, ¡hasta mañana!
Y se fue, como había llegado.
-¿Quién era?- pregunto James
-no lo sé- dijeron Remus y Scarlett
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El guapo rubio había salido del "cuarto" en búsqueda de su hermana, ya había pasado al menos media hora desde que se había ido, y la posibilidad de que se hubiera perdido, no sonaba tan mal en su cabeza.
-¿Dónde demonios se fue a meter esa niña?- pregunto por debajo.
Camino, y camino. Subió escaleras y volvió a bajar muchas más. Pero la rubia, no aparecía. Y para colmo de males, parecía que él también se había perdido.
-genial- exclamo enojado- además de que mi hermanita se perdió, yo también estoy perdido y todo por su maldita curiosidad
Al ser tan tarde, su estomago ya lo estaba resintiendo. No había comido nada en ese viaje desde Londres hasta el colegio, así que pronto empezó a escuchar los típicos avisos que te da el estomago cuando uno tiene hambre.
-tengo hambre- dijo triste- ¿Dónde estará la cocina?
Gracias a una intervención divina, o lo que fuese, vio a lo lejos, al doblar la esquina del pasillo, a dos chicos que venia caminando alegremente.
Pronto se acerco a ellos, y rogando que no lo reconocieran, los saludo.
-hola- dijo el rubio, apenado por el hecho de que estaba perdido
-hola- dijo un chico que mas o menos tendría su misma edad y que llevaba puestos uno s anteojos de cristal redondo- ¿pasa algo?
-pues… no me lo vas a creer, pero estoy perdido
-¿perdido?- pregunto otro chico, algo regordete y tímido
-si, bueno yo…
-no eres de aquí¿verdad?- pregunto el chico de lentes y cabello negro y alborotado
-¿Cómo lo sabes?- pregunto el chico hambriento
-tu acento es diferente… y si no me equivoco, también tienes hambre, ¿no es así?
-¿eres adivino o algo parecido?
-no, solo que puedo escuchar como reclama tu estomago algo de comida
-ah- el rubio se sonrojo un poco, pero gracias a la oscuridad de la noche, no lo vieron los otros chicos
-¿quieres algo de comida?- pregunto el chico regordete, Peter- podemos llevarte al comedor
-en el comedor ya no hay nada, Pete- dijo Emily- mejor te llevamos a las cocinas
-eso suena mejor- acepto Colagusano- anda, vamos…
Emily junto con Peter, llevaron al pobre ydesnutrido rubio hasta las cocinas, donde los elfos domésticos, tan complacientes como siempre, le entregaron al Sr. Potter varias bandejas de panecillos, dulces y chocolates junto con varias tazas de chocolate recién echo.
-¿satisfecho?- pregunto Emily, viendo como el rubio iba por su tercera taza de chocolate- ¿sabes? Si quieres puedes llevarte algo a… a… ¿de donde eres? O más bien, ¿Dónde estas durmiendo?
- en cuarto bastante raro que me dio la profesora McGonagall
-¿y sabes donde esta?- pregunto Peter
-no… me salí, cuando no debí de hacerlo, pero solo lo hice para encontrara a mi hermana que había salido y que seguramente esta perdida
-que lastima- dijo Emily- si tuviéramos el mapa, rápidamente la encontraríamos, pero por desgracia se lo llevo Sirius a una de sus escapadas nocturnas
-ah- dijo sin entender Daniel- creo que ya es muy tarde- se levanto del suelo de la cocina, donde estaban regadas todas las bandejas de comida vacías- y tengo que llegar a mi cuarto
-¿al menos sabes en que piso esta, o la torre?
-creo que dijo que era el séptimo piso, o algo así
-ah, entonces vamos
Los chicos caminaron hasta el séptimo piso en donde no había absolutamente nada.
-¿aquí esta tu cuarto?- pregunto Peter, buscando una puerta
-si… bueno, gracias por alimentarme, y traerme hasta aquí… el castillo en vez de parecer eso, parece una fortaleza
-es muy grande- coincidió Emily- pero con el tiempo te acostumbras
-bueno… pues buenas noches y gracias nuevamente- dijo el rubio, con la clara intención de que los chicos se fuesen, para poder entrar a su cuarto
-buenas noches- dijo Emily, comprendiendo la indirecta y jalando a Peter para irse
Una vez que los chicos se fueron, el rubio repitió los pasos que la profesora McGonagall le había indicado para que apareciera la puerta de su cuarto, la cual estaba mágicamente escondida para curiosos.
Dentro pudo ver que sus amigos ya se habían ido a acostarse y que su hermana, tan inocente como traviesa, estaba plácidamente dormida en su habitación. Tanta pérdida para nada….
Sábado por la mañana.
Otro fin de semana al fin había llegado al colegio. Y para sorpresa de todos, no habían dejado tarea.
Los profesores que estaban consientes de lo que se avecinaba, habían llegado a la conclusión que tanto las audiciones como el quidditch (ya que el partido había sido programado para el domingo a medio día), causarían varios efectos en el alumnado, uno de ellos, my conocido: la distracción.
Las chicas, no tenían en mente otra cosa que no fuese las audiciones. Y los chicos, además de tener algo más en que pensar (N/A: y que si lo digo, esto ya no será apto para todos), tenían en mente el famoso deporte mágico.
Lily que estaba consiente de aquello, prefirió bajar temprano a desayunar, ya que seguramente estaría atascado de chicas que hablarían de lo mismos por varias horas. Pero para su sorpresa, el comedor estaba desértico. Había más chicos que chicas, como si de repente a todas las féminas las hubiera tragado la tierra.
Comió tranquilamente, pues sus amigas no la habían acompañado. Scarlett aun seguía con su afición del deporte así que en esos momentos estaría dándole la tercera vuelta al estadio de quidditch corriendo. Emily por su parte, parecía dormir como piedra, ya que ni siquiera una manada de centauros corriendo afuera de su dormitorio, la despertaría.
Ya acabado su desayuno, se levanto y se dirigió al sanitario de mujeres. Necesitaba algo de agua fresca en su rostro para poder aguantar todo el día, y mas ese día, pues su mejor amiga estaba a unas horas de demostrar lo capaz que puede ser a la hora de cantar.
Frente al lavamanos, se miro al espejo y comprobó que a pesar de no tener ni una gota de maquillaje, era sumamente bella, algo que siempre le había causado problemas con los chicos, pues ellos al parecer solo se fijaban en ella por su físico y los sentimientos los hacían a un lado.
Tomo un poco de agua entre sus manos y se refrescoel rostro, al mismo tiempo que oía el agua irse de un inodoro detrás de él. Cuando acabo de secarse el rostro con las mangas de su suerte azul, vio a través del espejo como un chico rubio salía como si nada delcubículo.
Por un instante se vieron fijamente, y nadie dijo nada.
-este noes el baño de hombres, ¿cierto?- pregunto el rubio nervioso
-no- dijo Lily, viéndolo por el espejo- ¿y tú eres?
-lo siento- dijo apresurado el chico- lamento haber entrado aquí
-descuida… al parecer estas perdido, ¿no?
-¿se nota tanto?
-solo un poco, digo, ¿Quién confundiría el baño de hombres con el de mujeres?
-pues yo… lo siento mucho
-¿de donde eres?
-pues yo… ¿no me conoces?- pregunto de pronto el chico, haciendo que lo rojo de sus mejillas bajara de tono
-no, ¿debería?
-quizás… me llamo Daniel, ¿y tú?
-Lily… no me juzgues mal, pero es la primera vez que hago amistad con un chico dentrodel sanitario de mujeres
-te entiendo- dijo Daniel- ¿me haces un favor?
-claro
-no le vayas a decir a alguien sobre esto…
-claro, no le diré nada a nadie…
-me consideraras un abusivo, pero ¿me haces otro favor?
-¿ahora cual?
-me podrías llevar al comedor… no sé donde esta y llevo media hora buscándolo
El pelirrojo sonrió y con voz dulce, agrego: anda vamos…
Fueron platicando en el camino hacia el comedor. Ella con solo escucharlo hablar (y claro, verlo dentro del baño de mujeres), había llegado a la conclusión de que él no era de Inglaterra, y mucho menos del colegio.
Cuando entraron al comedor, había mas gente, pero ninguna mejor entre esa gente. La única excepción, era su amiga, Scarlett, que estaba sentada ella mesa de Gryffindor, algo sofocada y con un gran vaso de agua en la mano
-veo que acabaste ya con tuejercicio- dijo Lily sentándose a un lado de la chica
-si… le di 5 vueltas al estadio
-wow, un nuevo record- dijo Lily- mira te presento a Daniel, lo encontré perdido y lo traje a desayunar con nosotras, bueno, de echo yo ya desayune…
-que tal- dijo alegre el chico, tendiéndole la mano a Scarlett
-u-un pla-placer- tartamudeo la chica, ante los bellos ojos del rubio.
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Sirius Black, que había tenido una velada algo salvaje con una chica de Ravenclaw de su mismo curso, tenia sueño. Pero más que sueño, tenía hambre;las sabanas de su placida cama, no fueron lo suficientemente tentadoras como para tenerlo atado a ella, así que medio sonámbulo, salió de su cuarto y camino despacio hacia el comedor. O al menos eso creía él.
Para cuando choco con una armadura, se dio cuenta de sus pies, y mas su cabeza dormida, lo habían llevado hasta el otro lado del castillo, muy lejos del comedor.
Se dio unos cuantos golpecitos en las mejillas, para despertarbien, y una vez con los ojos mas abiertos, camino hacia el comedor.
Tenía hambre, y por nada del mundo, dejaría que el sueño le atrasara el momento de estar frente a un gran plato de cereal y un enorme jugo de calabaza. Quizás el sueño no lo entretenerla, pero una chica si.
Cuando paso por un aula con la puerta entre abierta, escucho como un gemido de dolor salía de dentro. Un gemido de dolor de una chica. Se asomo con cuidado para ver quien estaba dentro de un aula, a esas horas de la madrugada.
Lo que vio, lo dejo anonadado.
Del suelo, se levantaba una bella y dulce chica de cabellos rubios y cuerpo de modelo. No podía verle el rostro ya que estaba de espaldas, pero supuso que seria una verdadera maravilla.
Una vez que estaba parada, la chica tomo la típica posición que los bailarines de ballet hacen cuando se esta apunto de realizarse una vuelta.
Y la dio. No solo dio una vuelta, dio al menos tres vueltas magníficamente realizadas, sin titubeos, desequilibrio o algún tropiezo.
Cuando acabo de darlas. Sirius aplaudió (ya había entrado hasta estar justo detrás de la chica).
La chica se sobresalto al oír los aplausos. Volteo a verlo, y fue cuando Sirius comprobó su teoría: era hermosa.
-hola- dijo Sirius en voz baja
-hola… ¿necesitas el aula?- pregunto algo cohibida la chica
-¿perdón?
-que si necesitas el aula… si quieres puedo irme
-no, para nada… puedes continuar
-pero…
-no te preocupes por mi, tú sigue bailando, yo solo te observare de lejos.
La chica, no muy convencida, le tomo la palabra al raro chico. Se coloco en la misma posición que en la anterior, levantando susbrazos a la altura de los hombros de una forma delicada. Cuando se dispuso a dar la vuelta, sintió un par de manos alrededor de su cintura.
-perdón por interrumpirte otra vez, pero no puedo contenerme… ¿Cómo te llamas?- pregunto Sirius al oído, haciendo temblar a la chica
-¿puedes soltarme?- pregunto la chica, tomando fuerzas- quiero ensayar un poco mas
-solo dime tu nombre, ¿quieres?
-yo…
-anda nena, tan solo dime tu nombre- susurro mas seductoramente Sirius, rodeándola mas con sus brazos
-¿Cómo me llamaste?-pregunto de pronto furiosa la chica, quitándose las manos de Sirius y volteándose para verlo a la cara
-oh, vamos nena… no hare nada malo- dijo Sirius, viéndola seductoramente
-¿nena?- pregunto, sacando se su pantalón la varita, y pensando que Sirius le quedaba muy bien el color rosado.
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-¿puedo decirte algo?- pregunto Daniel, quien comía aburrido el cereal
-claro- dijo Lily, tratando de no embobarse con sus ojos azules y su grácil cabello rubio. Aunque no lo aceptaba abiertamente, creía que el chico era verdaderamente guapo, algo que su amiga lo había notado desde la primera vista que le había dado.
-me gustan tus ojos, son muy bellos… al igual que tú, claro- dijo Daniel, sin ningún tipo de titubeo o pena.
-¿en serio?- pregunto nerviosa, viendo como se emboban Scarlett junto con las demás chicas del comedor con semejante monumento de chico (ya que para esa hora, un pequeño puñado de chicas -como diez o quince-, se habían dignado a bajar a desayunar).
-si… ¿nunca te lo habían dicho?- pregunto indiferente Daniel- eres linda
-ah, gracias- dijo apenada Lily, entreteniéndose con su cereal
-hola chicas- dijo de pronto una voz de hombre detrás suyo
-hola, Rem- dijo alegremente Lily, agradeciendo que el tema de conversación cambiaria- ¿Qué tal?
-bien, con sueño pero bien- dijo Remus mientras enfrente de la pelirroja. Cuando estuvo sentado, vio que a lado de Scarletthabía un chico que no conocía-perdona mi ignorancia, pero ¿te conozco?
-oh, no… perdón, me llamo Daniel- dijo el chico tendiéndole la mano
-mucho gusto- dijo Remus- me llamo Remus y él es Peter
-hola, Peter- dijo alegre Daniel
-hola- dijo nervioso Colagusano
-¿y los demás merodeadores?- pregunto Lily
-James se esta bañando para su cita
-¿Cuál cita?- pregunto Lily, curiosa
-¿recuerdas a Kimberley? La chica menor porla que te enojaste
-no me enoje- reprocho la chica- solo se me hace algo impropio que salga con una chica menos que èl
-como sea, hoy tiene su cita con ella
-¿hoy?
-si
-¿y adonde piensa llevarla?- pregunto Lily, haciéndose como si le fuera indiferente eso
-no sé… ¿en serio te importa mucho eso, Lily?
-la verdad me da igual- exclamo la pelirroja- es su vida, puede hacer lo que sea
-¿soy yo, o Lily esta enamorada de es tal James?- pregunto Daniel muy bajito a Scarlett
-vaya que eres rápido, pues si, esta enamorada, pero jamás lo aceptara- dijo alegre Scarlett, y volviendo a la conversación con Remus, agrego- ¿y Sirius?
-no lo sé, pensé que yaestaba aquí- dijo Remus- ¿no lo han visto?
-no
-mmm… mejor iré a buscarlo, capaz y este metido en una pelea y él solo, puede dejar medio muertos a los "enemigos"- dijo Remus, levantándose del asiento- ¿vienes, Pet?
-tengo hambre- reprocho Peter- ve a buscarlo tu solo
-de acuerdo- y salió del comedor.
Buscó en lugares donde usualmente se encontraría el chico. Pero nada. Busco en los lugares que solo ocupaba cuando esta acompañado de una mujer. Pero tampoco nada. Y pensando que seria tonto, decidió ir a los lugares donde ni de chiste se encontraría el chico. Pero ahí si hubo algo.
A pesar de ser temprano, varios alumnos ya se habían levantado, por lo que fue fácil encontrar a Sirius. Solo siguió el sonido de risas incontrolables a través del pasillo, y lo demás es historia.
Al fondo del pasillo, había un grupo algo numeroso de alumnos de todos los cursos y casas amontonados, viendo el techo con la risa saliéndoles hasta por los poros.
Remus vio el techo y no pudo aguantar la risa.
Colgado de un candelabro, se encontraba Sirius Black.
Pero eso noera de risa; lo que causaba que te atragantaras con tu respiración al no poder dejar de reír,era que estaba envuelto de lo que parecía ser el peor vestido creado por el ser humano (pues era color rosa chillante -de esos que dices"mírame a fuerzas"-, con holanes grandes de encaje blanco y un grande y pomposo moño que le ceñía la cintura).
Se veía tan lindo, ahí colgado con ese hermoso vestido rosado que le hacia juego con sus cabello negro (que por cierto estaba recogido con un moño igual de color rosa), y dejando entrever sus piernas y el famoso "orgullo Black" (nótese el sarcasmo)
-¿Qué-que ha-haces a-ahí?- pregunto entrecortadamente Remus, tratando de controlar su risa
-deja de burlarte de mi, Remus y ayúdame a bajar- dijo molesto Sirius
-¿Cómo llegaste ahí?- pregunto el licántropo, que poco a poco recuperaba la respiración normal
-¿crees que yo me subí solito?- pregunto furioso Sirius, oyendo las risas de los demás alumnos- ¡ya cállense!
-puede ser… ¿fue un Slytherin?
-no, fue peor
-¿Peeves?
-no, fue el demonio vestido de modelo
-¿de que hablas?
-luego te explico, ahora bájame de aquí
-espera un momento- dijo Remus
-¿para que?
-para esto
Sirius, vio como un chico de Gryffindor de tercer año, sacaba de su capa una pequeña cámara mágica. El chico lo enfoco bien para que no saliera algo de más que solo causaría vergüenzas, y flasheo como diez veces a Canuto.
-muy bien Kevin- dijo Remus- ahora quiero que las reveles, me das a mí la mejor de ellas, y a las demás les sacas copias y las repartes a la salida del comedor, ¿de acuerdo?
Kevin asintió con la cabeza, y salió corriendo por el pasillo, feliz por tener la nota de la semana en su cámara.
-¿Qué fue eso?- pregunto Sirius
-mi venganza
-¿de que?- pregunto indignado Canuto
-¿recuerdas cuando me perdiste en la plaza muggle? Las fotos serán un buen recordatorio para que jamás vuelvas a olvidar nada
Sirius lo fulmino con la mirada, lo cual causo que Remus solo se riera mas.
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-¿y ahora que te pasa?- pregunto Peter a Sirius
-nada- dijo tajantemente, estaba rojo de la vergüenza y sumamente indignado con Remus
-¿Qué le pasa?- pregunto Scarlett a Remus- parece que le hicieron algo malo
-lo peor de su vida- dijo Remus
-si, y lo peor es que contribuiste a la causa, ¿verdad Lunático?- dijo arrogantemente Canuto
-lo siento, pero me la debías
-¿tan vengativo eres?
-no, pero eso no se quedaría así, tú mismo hubieras echo lo mismo, ¿no?
-creo que si- dijo mas relajado- malo- y le saco la lengua
-¿Qué le hicieron al gran Sirius Black?- pregunto Lily
-pronto lo sabrán- dijo Remus, retomando su desayuno en el comedor- ¿y Daniel?
-tuvo que marcharse, dijo que tenia cosas por hacer
-¿de donde es?
-no lo sabemos- dijo Scarlett- no nos quiso decir
-¿Qué Daniel?- pregunto Sirius, interesándose en el tema
-es un chico nuevo… o al menos eso creemos Lily y yo- dijo Scarlett- sabemos que no es de Inglaterra por su acento
-¿Cómo es?
-es rubio, con ojos azules, y muy, pero muy guapo
-¿en serio?- pregunto Sirius, sin creerles nada
-si, creo que ya tienes un nuevo rival
-¿ah, si? Pues ustedes también tienen una rival
-¿Quién?- pregunto Lily
-una chica con cara de muñeca y alma de demonio
-¿la que te hizo la broma?- pregunto Remus
-exacto… también es rubia y es muy mona, pero de carácter… creo que se parece a ti, pelirroja
-¿Por qué a mi?
-por lo agresiva
-¡Black!- exclamo enojada
-¿ves? Igualitas… y por cierto, ¿James donde esta?
-en su cita con la niñita- dijo enojada Lily
-¿celos, pelirroja?- pregunto divertido Canuto
-ni en tus sueños, Black
-ya admítelo, te gusta James
-no me gusta
-que si
-que no
-que si
-que no, y ya cállate
-como quieras, pero en el fondo, sabes que tengo razón, te gusta
Y así estuvieron, Lily peleándose con Sirius. Scarlett platicando con Peter y Remus, hasta pasadas las doce del día.
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Emily es estaba llevando bien con la chica. Era tranquila, y no hablaba mucho, algo que agradecía eternamente ya que ella no tenia idea de lo que se decía en una cita.
Estaban vagando por el pueblo mágico, Hogsmade. Ya era la una, asi quye ya habia vida en las tiendas del pueblo.
-¿mañana jugaras?- pregunto Kimberley
-si… contra tu casa, de echo
-espero que ganes
-¿Por qué dices eso? ¿No deberías de animar a tu casa?
-pues si, pero la verdad los de mi casa son malos a comparación tuya
-ah, gracias
-asi que espero que ganes, como siempre lo has hecho
-espero yo también que pase eso… eh… mira, sè que no es la gran cosa, pero te traje esto
Emily le dio una rosa blanca que brillaba con el sol como si tuviera mil brillantes incrustados en sus petalos. La chica emocionada la tomo entre sus manos y aspiro su aroma. Olia tan ricamente que era fácil sonrojarse al embriagarte con su aroma.
-gracias
-creo que es lo menos que te puedo dar por tu cumpleaños, es mágica, por lo que jamás se marchitara
-no tenias que molestarte… con venir conmigo era mas que suficiente
-pero tenia que darte algo-Emily solo contaba los minutos para regresar al Colegio para poder ver las audiciones de James. No pensaba dejarlo solo en ese momento tan significativo para ambos, pero Kimberley parecía no quererse ir…
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-¿tu nombre?- pregunto la chica rubia, el demonio según Sirius, quien estaba en la sala de música tomando el nombre de las chicas que participarían
-me llamo Emily Breslin- dijo algo nervioso James, que estaba formado en la interminable fila de chicas
-de acuerdo- dijo la chica anotando el nombre en una hoja- ¡Espera! ¿No eres tú, la chica de ayer?
-si- dijo James
-mucho gusto, me llamo Miranda- dijo ella- ayer ya ni siquiera te dije mi nombre
-si, ya me di cuenta
-entonces, ¿si vas a querer algo de batería en la cancion?
-pues… no tengo idea de lo que es una batería, pero si crees que resultara mejor con ella, pues si
-no te preocupes, yo sè lo que hago- dijo Miranda- mira, tù numero es el 20, seras la ultima chica que oiremos cantar por el dia de hoy, jamás pensé que fueran tantas las que quisieran cantar
-lo que causa la fama
-si, ya vi… entonces, te espero dentro de una hora para que cantes, a las dos empezamos las audiciones formalmente, puedes empezar a arreglar tu numero, la profesora McGonagall nos concedió la aula de a lado para ser el "camerino" delas chicas, ¿de acuerdo?
-si… ¿necesito algo mas?
-no, solo tu presencia y voz
-de acuerdo, hasta entonces.
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-¡Hola chicas!- exclamo una voz de mujer, detrás de Lily y Scarlett que estaban caminando por un pasillo
-hola, Harriet ¿Qué tal el día?- pregunto Scarlett
-muy bien, ¿y ustedes?
-igual, con algo de calor- dijo Lily
-que raro- dijo la chica
-¿Qué cosa?-pregunto Lily
-creí que Emily estaría con ustedes
-pues la verdad no la hemos visto en todo el día
-la busque en la sala de música, pero dicen que fue a registrarse para las audiciones y se salió
-que raro…
-lo peor es que solo faltan treinta minutos a lo mucho para que empiecen las audiciones
-no te preocupes, llegara a tiempo
-eso no es lo que me preocupa- dijo Harriet
-¿entonces que?
-bien… eh… estamos de acuerdo que Emily no es la gran belleza andante ¿verdad?
-¿y eso que tiene que ver?- pregunto algo molesta Scarlett
-pues cuando fui a preguntar por ella a la sala de música, vi que el aula de junto estaba siendo ocupada como "vestidor" para las chicas y me dio curiosidad, así que entre a ver que tanto había ahí adentro
-¿y que viste?- pregunto Lily
-¡Todas y cada una de las chicas estaban completamente arregladas como si fueran a casarse!
-¿a que te refieres exactamente?
-sé que Emily solo concursara para demostrarle a Diana que una puede hacer lo que sea cuando se lo propone, y que no le interesa en lo mas mínimo ganar, pero…
-¿pero?
-todas las demás chicas si están ahí para ganar, así que llevan lo mejor de si, por lo que están verdaderamente hermosas, en cuanto aspecto se refiere
-pues…- dijo Lily, entendiendo un poco de lo que decía la chica- entonces significa que tenemos que hacer algo con Emily y pronto ¿no? para que al menos no sea el hazme reír del colegio al estar entre tanto maquillaje y labial de las demás concursantes
-exacto- dijo Harriet- yo aun le debo una por arreglar las cosas con mi novio, así que estoy dispuesta a arreglarla para el concurso, por suerte herede los dones de mi madre
-de acuerdo, ya entendí- dijo Scarlett- pero alguna de ustedes sabe ¿Dónde esta Emily?
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-¿Qué quieren que?- pregunto Sirius escandalizado
-vamos Sirius, es por una buena causa- dijo Scarlett suplicándole. Faltaban 20 minutos.
-¿Por qué tengo que ayudarles a ustedes, cuando nunca han hecho algo por mi?
-no seas malvado, necesitamos el mapa- dijo Lily
-además, ¿Quién les dijo del mapa?- pregunto Sirius
-es conocido por todos que ustedes tienen en su poder un mapa mágico que les ayuda a encontrar o escapar de alguien
-vamos, Sirius hay que ayudarlas- dijo Remus
-¿Por qué?
-porque Emily tiene que cantar y no sabemos donde esta
-¿y yo soy causante de que esa niña se perdiera en el momento menos preciso?
-no, pero yo tengo un compromiso con ella, así que, yo si les prestare el mapa
-eso no es justo
-¿a no?te recuerdo que yo también hice el mapa, al igual que Peter y casualmente Peter quiere ayudar a las chicas, ¿no es así, Colagusano?
-eh…- Peter veía como Sirius lo asesinaría, por decir lo siguiente- claro, hay que ayudarla
-¿tú también me traicionas?- pregunto enfadado Sirius- aun así, yo no estoy de acuerdo… además falta James…
-Potter estaría de lado nuestro- dijo Lily- aprecia mucho a Emily como para no ayudarle
-de acuerdo- dijo Sirius- solo porque tienes razón, Evans.
Sirius subió al dormitorio de los chicos. Y regreso a los cinco minutos sin nada en las manos.
-¿y el mapa?- pregunto Lily
-no lo necesito- dijo Sirius jalando de la capa a Remus- sé donde esta
Ysalió por el retrato de su sala común, con Remus, dejando perplejo a Peter con las chicas.
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"¡No quiero, no quiero!" pensaba James "¡no quiero cantar!"
A menos de unos minutos de las audiciones, se había arrepentido. No sabia porque había abierto la boca y decirle a Diana que participaría en esa tontería de canto.
No quería por una muy y excelente razón: tenia nervios. Nervios a cantar enfrente de varias personas y hacer el ridículo de su vida.
Para James, el lugar mas indicado en donde podía pensar con claridad, era el cielo. Por lo tanto, después de inscribirse en las audiciones, había ido al estadio de quidditch, tomado una escoba y volado por cielos para ver si el aire podía esclarecer un poco sus ideas.
No era común que hiciera eso, pero se sujeto bien del palo de la escoba con las piernas y se dio la vuelta, quedando boca abajo y con solo las piernas sujetándose al palo para no caerse de cara al suelo.
Sentía como la sangre llegaba a su cerebro, pero no le importaba, pues esa sensación de ver todo de cabeza le ayudaba a calmarse.
-¡BRESLIN!-grito alguien desde el suelo
James que tenia los ojos cerraros se espanto ante el grito, haciendo que sus pies se soltaran de la escoba. Rápidamente alzo las manos para tomar el palo y no caerse.
Se acomodo con trabajos en el palo y bajo velozmente a donde había oído el grito. Estaba con el pulso acelerado ante la posibilidad de caerse desde veinte metros del suelo.
-¡ERES UN IDIOTA, SIRIUS BLACK!-grito furioso James, mientras se bajaba de la escoba
-perdona, pero si no gritaba no me escuchabas
-eres un tonto, insensato, sin conciencia- dijo James pegándole en el pecho a Sirius- ¡Me pudiste haber matado!
-ya dije que lo siento- dijo espantado Sirius ante la reacción de la tranquila Emily Breslin
-cálmate, Emily- dijo Remus (que pensaba lo mismo que James acerca Sirius)- ahora no es tiempo de matar a Sirius
-¿Por qué dices eso?
-no es por espantarte, pero las audiciones ya comenzaron- dijo Remus viendo su reloj de pulsera
-¿Qué? ¿Ya son las dos?- pregunto espantado James
-si… Lily y Scarlett junto con otra chica que no conozco te estaban buscando desesperadamente
-¿para que?
-no lo sé… pero mejor vámonos ya
(N/A: ¿Llegaran a tiempo? ¿James podrá cantar su canción sin que los nervios lo traicionen? ¿ Emily llegara a tiempo de su cita para ver a su amigo?
¿Emily al fin vera a Miranda? ¿James vera a Daniel?
¡Descúbranlo muy pronto! XD)