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Historia 30385 — capítulo 39
N/A: quien haya llegado hasta aqui, sin haber leido el capitulo 10 "Cantar o jugar? he ahi el dilema!", porque mi linda computadora lo borro, aviso que ya lo puse!!!! consegui mi USB y el capitulo consigo!! asi que mejor lean el capitulo que les falto y en seguida lean este!!!
un beso, y perdon por la tardanza u.u
atte. cecy ^_^
¿Como es posible, que en la historia de James, que también es mi historia, no he escrito absolutamente nada?
Es cierto que no me repudia la idea de lo que pasó en ese año, pero tampoco me enorgullece. Y es que es simplemente tonta la idea de que una mujer y un hombre hayan cambiado de cuerpo.
Pero queriendo o no, paso. Nos paso a mi querido y gran amigo James Potter, y a mí.
Es emocionante escribir este pequeño capitulo, ya que lo que estoy a punto de plasmar aquí, no lo supo James, lo sabrá hasta que lea lo que escribí.
De hecho, nadie lo sabe, salvo Remus.
Además, al término de ese día, pasa algo, que para mí, fue el inicio de un sentimiento por parte de alguien… pero mejor ya no les diré nada, solo lean:
Era martes, los alumnos no estaban muy interesados en las clases, por obvias razones. Los chicos de la banda, "The Black Tulip", se habían quedado en el colegio, ya que la convocatoria había sido apabullante y tenían varias chicas que harían la prueba. Dichas pruebas solo se harían en fin de semana, para no intervenir en las actividades normales de las jovencitas ya alocadas.
Por lo tanto, tendríamos a Daniel y Miranda por un buen rato.
Los merodeadores y yo, seguíamos con nuestra vida: haciendo maldades a los Slytherin (las cuales aun no les encuentro la gracia), divirtiendo a los profesores con las ocurrencias que se nos venían a la mente en clases, y claro, ligando chicas.
En este aspecto, el que lo hacia mejor que nadie, era Sirius. Y es obvio, teniendo ese "algo" del que se refería Durran, que hacía que enloquecieran las chicas. Con el tiempo aprendí a diferenciar los distintos tipos de movimientos que empleaba Canuto para enredarse con una chica.
Por ejemplo: primero, marcaba su territorio, cual perro frente a un árbol (de ahí su apariencia cuando es animago), después inconscientemente, se estira mas de lo normal, se paraba con los hombros para atrás, metía el estomago (que no tiene), se reía a todo volumen y exageraba los movimientos de su cuerpo.
Después tenía el contacto visual con la chica, que es único y que define si sigue en su plan de "cazador" o mejor la manda a volar.De ahí pasaba a hablarles, y luego un pequeño toqueteo en la mejilla o en los brazos.
Ya cuando ella lo aceptaba, (también inconscientemente) Sirius hacia lo mismo que ella, pues alineaban los hombros de manera que los dos quedaban frente a frente; si estaban sentados, cuando ella cruzaba la pierna, él hacia lo mismo.
Era gracioso verlo (aun cuando no me gustaba y no podía evitar sentir celos de las chicas).
Porque simplemente, Sirius si ponía todo de él para conquistarlas.
Antes que pasen todas esas etapas en las que hay miraditas y toqueteos, se preparaba con una buena loción, un look refrescante y relajado, e incluso se arregla.
La verdad es que la actitud de Sirius con las mujeres no es mala. Simplemente creo que aun no encontraba la mujer que en verdad quisiese no solo para un rato.
Por otro lado, Remus solo veía a las chicas y al parecer de un tiempo para acá, ninguna le apetecía. Y era raro no verlo detrás de un chica (digo, no es igual que Sirius, ¡pero es hombre!).
Pensaba que a lo mejor aun no estaba preparado para intentarlo nuevamente, pues la desilusión con Scarlett había sido algo fuerte.
Y era un desperdicio. Remus era un amor.Cualquier chica estaría mas que encantada de estar junto a él, pues era muy educado, sensible y tierno.
Y Peter…ahora que recuerdo, de él nunca supe alguna conquista…
Pero volviendo al día martes de ese año en desgracia; todo mundo tenia clase.
Eran las dos de la tarde, y teníamos Transformaciones con McGonagall. En el salón se encontraban mis amigas, Scarlett y Lily, junto con James que se retorcía en su asiento por motivos femeninos.
Hablando de eso, recuerdo que ese día, en el desayuno, James casi me asesina, pues decía que tenía que descargar semejante dolor en alguien más.
"Pobre de él"pensé, viendo como se masajeaba el vientre con las manos "pero ese es el precio de ser mujer… el dolor de cada mes"
Y para variar, yo ya no recordaba lo que se sentía ese dolor que se le llama "cólico". Hacia tiempo que no tenía semejantes dolores (ya iba para cuatro meses o más siendo hombre).
Era un alivio no tener ese tipo de "complicaciones". Además era una buena terapia para James, pues así, entendería a la perfección a las mujeres y sabría que ser mujer "no es fácil".
Ser hombre si que era fácil. Después de un tiempo te acostumbras a tu cuerpo (ya no te da asco ir a los sanitarios, ni bañarte).
Además, el cuerpo de hombre no es tan complicado como el de las mujeres (con todos esos cambios de humor y dolores por todo el cuerpo).
O eso pensé, hasta ese día.
La profesora hablaba sobre la transformación humana, o algo parecido. La verdad es que no ponía atención, mi mente estaba afuera, en los patios.
Estábamos entrando a febrero, así que la nieve y el frio se estaban alejando un poco del colegio. Incluso de vez en cuando, el sol salía de entre las nubes y hacia que te desabrocharas la capa por el calor.
Ese día había salido el sol. Me quite la estorbosa capa y seguí con la mirada fija en un punto del escrito quehabía puesto la profesora en la pizarra.
Ella seguía hablando y hablando. No se como le ponían atención…
Remus si tomaba notas, al igual que Peter. Sirius por su parte, estaba muy entretenido, echándose miraditas pervertidas con una chica de Ravenclaw de la hilera de junto.
Mire a la chica. Era guapa, tenia el cabello largo y liso, brillaba aunque fuese negro; sus facciones eran delicadas y tenían el rubor que Sirius había provocado. Sus ojos eran color turquesa…
De pronto, descubrí que estaba sonriendo como tonta y miraba fijamente a la chica; exactamente estaba nadando en esa agua de sus ojos.
Me enderece y me di unas cuantas bofetadas en las mejillas. ¿Por qué me le había quedado viendo así a una chica que ni conocía?
Fije la mirada nuevamente en la pizarra. Evitaba a todo costa la mirada de la chica, que al parecer había notado mi mirada de hace un rato, pues cuando Sirius no la veía, me sonríe coquetamente.
Para desgracia mía, yo le seguía el juego.
Le sonreía inconscientemente, e incluso sentía como mis ojos le dedicaban una mirada algo provocativa.
Sin darme cuenta, estaba ligando con una chica. Toda la clase nos la pasamos así. De vez en cuando miraba a Sirius, para después mirarme a mí.
Para mi suerte, la clase había acabado; por lo tanto tome rápidamente mis cosas para salir.
Pero oh sorpresa. Mi mochila se desgarro en ese momento y varios pergaminos, plumas y frascos de tinta salieron disparados al piso.
Canuto, Lunático y Colagusano quisieron ayudarme, pero yo insistí que mejor fueran a apartar un lugar en el comedor, ya que tenia mucha hambre como para esperar a que un niño de primer año acabara su ensalada.
Todo el mundo salió, incluso la profesora, dejándome sola en el aula.
Repare mi mochila y metí en ella las cosas. Cuando de pronto sentí una mano que me toqueteaba la parte trasera.
Voltee rápidamente. Era la chica de los ojos de agua.
-¿te ayudo?- me pregunto ella, con su típica sonrisa que hacia que involuntariamente me pusiera nerviosa.
-no gracias, ya lo tengo todo resuelto- dije yo, enderezándome
-James, ¿no?
-si- conteste, caminando para atrás unos cuantos pasos, para escapar de su cuerpo
-soy Marina- dijo ella, mirándome mas intensamente
-mucho gusto… eh, perdón pero tengo hambre así que…
-pues podemos comer juntos…
-¿eh?
-…y no precisamente comida
Sin decir "agua va", la chica se me arrojó a los brazos. Yo la tome, para que no se cayera. Error mío, al parecer entendió que yo la aceptaba.
Me empezó a besar el cuello, subiendo con intensidad sus movimientos delas manos y claro, la intensidad de sus besos.
Con toda la fuerza de resistencia que tenia, evitaba que sus labios y los míos se tocaran.
Ella caminaba, haciendo que yo hiciera lo mismo. De pronto sentí algo detrás de mí. Habíamos llegado hasta la mesa de la profesora. Ella ágilmente, me recostó en la mesa. Se subió en mí, y me empezó a quitar la corbata del cuello.
Yo simplemente, me dejaba. ¿Qué hacer cuando una loca se te avienta y quiere tener sexo contigo en plena aula de clases?
No la bese, y ese fue mi único consuelo. Creo yo, que sus labios no querían llegar a mi boca, sino que a otro lado muy escondido.
Sus manos me tocaban todo. Yo estaba paralizada, ¿Cómo una chica podía hacer eso tan fácilmente? ¡En mi vida haría semejante cosa!
De pronto, sentí algo que jamás había sentido. O era el calor de la tarde o es que esa chica y sus besos en el cuello y los toqueteos con las manos en lo mas recóndito del cuerpo de James (o en el mío, en ese momento), me había provocado algo de lo que no estaba consciente en ese momento.
Fue como si una parte de mí, tuviera vida propia.
Gracias a una intervención divina, en ese momento, Remus entro al aula.
-lo siento- dijo apenado, viendo que tenia encima mío una chica
-no te vayas- dije apresuradamente. No tiene nombre lo que hice, pero tuve que aventar a la chica, haciendo que se diera semejante golpe en el suelo.
Cuando se levanto, me miro con odio y salió furiosa del aula.¡Estaba salvada!
-¿Y eso?- pregunto Remus algo divertido- vine a ver porque te estabas tardando tanto… y ahora entiendo porque…
-fue esa loca que quería violarme- dije yo, mientras me recostaba boca abajo en la mesa, para ver si de esa manera, evitaba que saliera lo que no tenia que salir en ese momento.
-¿te pasa algo?
-eh… si
-¿Qué tienes?
-eh… no sé
-¿Cómo no vas a saber?
-yo… - en el momento en que avente a Marina, supe a ciencia cierta lo que había pasado en mi cuerpo. Una reacción natural en los hombres, de la cual no estaba preparada a sentir.
-¿Qué cosa, James?
-bueno si sé que es- para mi desgracia ya había comprendido lo que estaba surgiendo en mis pantalones
-¿entonces?- se dispuso a caminar
-¡no te acerques!- exclame histérica
-¿Por qué no?
-es que… la…
-James, me estas espantando…
-yo… la chica… sus besos…
-¿Qué cosa?
-no me puedo parar- dije y esperando a que me entendiera
-¿Qué no te puedes…?- y vi en su rostro, que me entendió- ¡Ah, eso!
-si- dije apenada
-vamos James, eso es natural
-es vergonzoso- reclame
-claro que no… mira, obviamente interrumpí algo que no debía de haberse interrumpido- dijo Remus, acercándose a mi
-que no te acerques- recalce, y saque la varita de James y lo apunte- si das un paso mas, te petrifico
-¿crees que yo no he estado así?- me pregunto, ignorando mi advertencia
-¿tu?- como que mi mente no asimilaba que Remus si podía estar con mujeres y tener las mismas reacciones que yo en esos momentos
-claro… y sé también que es vergonzoso cuando estas con alguien ajeno… ¡Pero soy tu amigo!
-¿y eso que?- pregunto histérica- ¡esto es muy personal!
-como quieras… pero tienes que entender que es normal, además recuerda que soy hombre- y se fue caminando hacia la puerta, dejándome sola, acostada boca abajo en la mesa de la profesora McGonagall, con algo que parecía que tardaría en bajar. ¡Que patética escena la mía!
-¡Remus!- grite
-¿Qué?- se detuvo y se dio la media vuelta para verme
-¿Cómo…como…?
-¿Cómo hacer para que termine?
-si…
-pues solo tienes que…
(N/A: como esto es un apto para 15 años, no pondré las variadas formas que existen parahacer que un hombre vuelva a la normalidad. Pero descuiden, la forma que utilizaron, fue la mas normal y sana, en la que no implica nada de yaoi/yuri u otras perversidades)
-gracias- dije apenada, una vez que entramos al comedor (después de haber ido previamente al baño y cambiarme de ropa)
-de nada- dijo Remus, sonriente
Si estuviera en mi cuerpo de mujer, le habría dado un beso a Remus. Y es que me salvo de lo que parece ser el peor ridículo de mi vida. ¡Yo siendo mujer, pase por algo que solo un hombre esta dispuesto a soportar!
En ese momento, entendí que ser hombre, tampoco es fácil.
-hola- dijo Lily, que se nos había acercado
-hola- respondió Remus
-¡vaya modales que tienes, Potter!- exclamo Lily
-¿eh?- pregunte, mi mente aun seguía en el ridículo- lo siento, Lily… hola
-¿te pasa algo?- pregunto ella
-no- respondí cortantemente, lo ultimo que quería era tener contacto con una chica, después de saber lo que era capaz un cuerpo de hombre
-bueno… - Lily me vio preocupada, o era eso, o yo ya estaba loca- eh, Remus, lo de pociones…
Ellos siguieron hablando de pociones o algo parecido.
"mejor me olvido de esto" pensé seriamente "James tuvo que soportar la regla, ahora yo tengo que soportar esto… además desde un principio, esto es culpa mía"
Me decidí a que me aguantaría todas las experiencias de ser un hombre. Así que recobre la vida, y volví al mundo.
No me había dado cuenta de que Lily se había puesto delante de mí. Hablaba con Remus, pero su cuerpo estaba ligeramente enderezado a donde yo estaba. La mire con detenimiento, y visualice que tenía una mancha de chocolate cerca de los labios.
-Lily- dije, interrumpiendo la plática
-¿Qué?- respondió fríamente, al parecer no olvidaba mi desafecto de hace un rato
-tienes chocolate…
-¿en donde?
-aquí…
Me acerque y la mire a la cara. Yo sabia que era linda, pero al parecer, los ojos de los hombres ven con mejor detenimiento la belleza femenina, pues me quede embobada por un instante viendo sus ojos.
Estaba a quince centímetros de su rostro, cuando escuche un grito.
Alguien había tirado un pedazo de pastel de chocolate, y había resbalado por pisarlo. Ese alguien, me empujo, y para variar, pensando que ese día no podía empeorar mas, bese a Lily.
Yo me separe de ella rápidamente, puse una mano encima de mi boca, con la vergüenza saliéndose de cada poro de mi cuerpo. La vi, estaba anonadada por el beso.
-lo siento muchísimo- dije velozmente- me empujaron, y no pude contener la fuerza… no era mi intención, Lily… lo siento muchísimo.
Y salí corriendo, con las miradas puestas en mí. Pude ver de reojo que Sirius estaba feliz de la vida, al igual que Scarlett. También vi que Miranda estaba algo enfadada.
Y James, era el único que me comprendía. Tenía la misma cara de pavor que yo.
Creo que ese fue el peor día de mi vida.
¡Me besaron y bese a una chica, siendo chica! ¡Que lio!
Remus fue el primero en entrar al dormitorio en donde yo me estaba lamentando elhecho de ser hombre por una tontería mía; me dijo que no me preocupara por los sucesos de ese día, pues lo del "renacimiento" de una parte del cuerpo de James era algo normal. Y el beso con Lily, no había acabado tan mal, pues según él, la pelirroja lo había tomado con una normalidad rara en ella, e incluso después la vio sonreír.
Solo me consuela algo: al menos hice que James y Lily se besaran por primera vez…
Emily Breslin.