← Historia 30385 · de
Historia 30385 — capítulo 5
-¡Buenos días, chicas!-dijo alegremente Lily al salir del baño
-Buenos días- contesto solamente Scarlett
-¡Buenos días, Emily!- dijo todavía mas feliz la pelirroja, al ver que no contestaba a su saludo, fue y se sentó del lado derecho de la cama de su amiga, y pregunto- ¿estas despierta, Emily?
-ahora si…- empezó a decir Emily un poco soñolienta
-¿te sientes bien?-pregunto Scarlett al ver el rostro lívido de la chica- ¿te duele algo?
"¿el alma puede doler?" pensó la chica antes de contestar un débil "no"
-¿entonces?- pregunto la pelirroja- ¿Qué tienes?
-nada…- sentándose poco a poco
-¿nada?- pregunto Scarlett mientras se paraba de su cama y se empezaba a cambiar el pijama por el uniforme- ¿entonces por que tienes esa cara?
-por que es la única que tengo, y no me la puedo cambiar- dijo Emily un poco animada, al comprobar que sus amigas se preocupaban por ella
-¡eso es!- exclamo la pelirroja- ¡así es como nos gusta verte, Emily! ¡Con las tonterías que dices nos alegras el día! Y si no las dices… pues nosotras…
-tenemos un día muy malo- dijo Scarlett sentándose en el lado izquierdo de la cama- ¡vamos, Emily! Sabes que odiamos cuando tienes esa cara de tristeza… ¡nos pegas tu tristeza!
-lo sé… y lo siento- dijo Emily acostándose nuevamente- créanme que la que mas quiere que mi animo cambie, soy yo… ¡Ya no me aguanto!
-¡Solo deja de pensar en ello y veras como te sentirás mejor!- dijo Scarlett acostándose a su lado
-¡Scarlett tiene razón!- la pelirroja también se había acostado- ¡Todo el sagrado día estas pensando en ello! ¿Cómo no quieres pensar en ello, cuando las 24 horas del día lo tienes en la mente?
-¡Exacto!- dijo Scarlett- ¡Y mira que nosotras no te hemos acordado de ese tema ni un segundo!
-¡Es cierto!- dijo Lily envolviéndose en las cobijas de su amiga- ¡Nosotras no hemos dicho ni pio del asunto ese! ¡Y todo para no incomodarte!
-¡Y vieras el trabajo que nos cuesta!- dijo Scarlett quitándole la almohada a Emily y apropiándosela para ella sola
-¡Scarlett!- exclamo enojada la pelirroja
-¿Qué?
-¡Se supone que estamos ayudando a Emily, no ha echarle en cara que no sabemos el motivo…!
-¡Ya lo sé! Pero es que… ¡Si tan solo nos dijera que paso, podríamos ayudarla mas! ¿No crees?
-bueno…
-¡Gracias chicas!- exclamo al fin Emily- sé que se mueren de curiosidad por saber que paso con James, y yo no se los quiero decir… Pero de todas manera, con o sin curiosidad me siguen apoyando como el primer día que nos conocimos… ¡Gracias!
-¿Pues que mas habríamos de hacer? ¡Apoyarte!
-aunque no nos digas aun sobre tu gran secreto que tienes con el tonto de James- dijo Scarlett
-¡Scarlett es la ultima vez que te lo digo…!
-¡Esta bien, esta bien, ya me callo!
-lo siento… créanme que quisiera decírselos, pero… no sé si pueda soportar recordarlo una vez mas…
-mira Emily- dijo la pelirroja acomodando en la cama para no caerse y poder mirar a la chica a los ojos- no le hagas caso a Scarlett, nosotros no queremos saber tu secreto, aunque si nos lo dijeras seria mas fácil…
-Lily…
-¿Qué?
-¿ahora quien es la que se lo hecha en cara?
-¡Cállate!- pateando a la chica, tratando de no darle a Emily, lo cual no pudo evitar- ¡lo siento Emily! ¡Yo le quería dar a Scarlett!
-no te preocupes…
-bueno… ¿en que iba? ¡Ah, si! Mira… seguiremos a tu lado, pase lo que pase… con los secretos que sean necesarios…
-¡Pero no muchos! ¿Eh?- dijo Scarlett ahora jalándose para si misma la cobija
-No tengo ni idea de lo que te hizo Potter, Emily-dijo la pelirroja jalando desde su extremo la cobija- pero, créeme que no vale la pena llorar por él- esta ultima frase se la dijo en susurro para que solo ella la escuchara
-¿llorar?- murmuro Emily asombrada
-si… llorar. Te he oído en las noches… que no te dé pena, es normal llorar, es una forma de desahogar el alma
-pero…
-solo prométeme algo- dijo Lily soltando la cobija. Scarlett se había sentado para tomar mas fuerza y apoderarse de la cobija, solo que ésta al ser soltada por Lily, toda su fuerza se vino en contra suya, haciéndola caer de la cama.
-¿Qué cosa?- pregunto Emily asomándose por la orilla de la cama para ver a su amiga quejándose del golpe
-que no lucirás débil ante Potter… no quiero que te vuelva a lastimar- dijo la pelirroja parándose para acabar de vestirse.
Después de 20 minutos las chicas bajaron a desayunar. Ya estaba lleno, alumnos corrían de aquí allá. Los profesores estaban más locos que nunca con las tareas. Los alumnos de séptimo siempre tenían al menos dos tareas por día. La única salida para tomar un poco de aire libre y sentirse sin preocupaciones de tareas, que veían los alumnos en sus ocupadas vidas, era el Quidditch.
Dentro de poco se efectuaría el partido entre Ravenclaw y Gryffindor. Los ánimos de cada casa iban cada vez mas a flote, la cordialidad que siempre se habían tenido los alumnos de las casas ya mencionadas se venia abajo. Faltaba mucho para los cuarto de final, y mucho mas para la gran final, pero de cualquier manera, los alumnos apoyaban a sus equipos como si se fueran a jugar la copa mundial.Los alumnos de la casa del tejón tenían muchas esperanzas de que su equipo saldría victorioso gracias a la nueva adquisición del equipo: Sandra Thompson, una chica de sexto grado y quien se decía que era una muy excelente buscadora.
Eso era algo que no le preocupaba a James, la estrella de Quidditch del equipo del león. Quien por cierto ya se encontraba junto con sus amigos en el comedor cuando las chicas llegaron.
Ya iban para un mes desde que James y Emily no se dirigían la palabra, aunque para ser precisos la que había retirado la palabra había sido Emily. James con toda la disposición del mundo quería volverle hablar, pero sobre todo quería pedirle disculpas por la tontería que había cometido en el bosque. Algo completamente difícil, ya que las amigas de Emily -Scarlett, pero principalmente Lily-, no le permitían siquiera acercársele a la chica, además de que sus amigos estaban muchos más que contentos por la "ruptura" de esa amistad.
-¿A dónde iremos este mes?- pregunto Sirius comiendo una tarta de manzana
-no lo sé…- dijo tranquilamente Remus detrás de un libro- estaba pensando en ir hasta donde acaba el lago… nunca hemos ido a investigar hasta esa zona
-es cierto- coincidió Sirius- ¿Qué opinas James? ¿James? ¿Me estas oyendo? ¿Al menos estas vivo?
James no ponía ni pizca de atención a lo que le decía su amigo, pues tenía toda su concentración puesta en las chicas que habían llegado al comedor.
-¿Se puede saber que ves?- pregunto Sirius poniendo su mejilla derecha junto a la mejilla izquierda de James, siguió el camino de la mirada de James y viendo al fin donde llegaba, emitió un bufido- ¿Quieres dejarla ya? ¡No te va a perdonar!
-¿eh?- pregunto Remus dejando a un lado el libro
-lo mismo de hace un mes: Emily- contesto enojado Sirius
-deberías de dejarlo por la paz, James- dijo Remus
-¿Ves? ¡Hasta Remus me da la razón!- exclamo Canuto
-¡Te puedes callar!- exclamo James de pronto- ¡No me puedo concentrar con tu voz resonándome en los oídos!
-¡De acuerdo!- exclamo Sirius- ¡Ya estoy harto!- aventando su vaso de leche al suelo, que al estrellarse, capto la atención de todo el mundo
-¿Qué te pasa?- pregunto James poniendo un poco atención al desastre que hizo su amigo- ¿Sirius?
-¿Te conozco?- pregunto serio Canuto
-¿Qué te pasa?
-Disculpa, pero mis padres me prohíben hablar con desconocidos, y ¿Qué crees? ¡Que tú eres un desconocido!
-¿De que estas hablando? ¡Soy James Potter! ¡Tu amigo!
-¿James Potter? ¿Tú? ¿Amigo mío?- pregunto sin siquiera verlo- ¡Yo no conozco a ningún James Potter!
-¡No empieces a hacer uno de tus berrinches que no tengo…!
-¿No tienes qué? ¿Ánimos? ¿Tiempo?- pregunto Sirius mirando su comida y jugando con ella- ¡Pues resulta que yo tampoco tengo ni ánimos, ni tiempo para ti!
-¿Qué?
-¡Lo que escuchaste!- dijo cortantemente- ¡Ya me hartaste!
-¿Cómo?- dijo James desesperado- ¡Eres mi amigo! ¡Deberías de ayudarme… de aconsejarme… de tratar de ser realmente mi amigo!
-¿Qué crees que he estado haciendo todo este maldito tiempo? ¡Tratando de ayudarte! ¡Pero aquí el joven, simplemente no dice que le pasa, ni como lo podemos ayudar! ¡Nada! ¡No somos adivinos, desconocido!
-¡No me llames desconocido!
-¡Pues lo pareces!- exclamo Sirius parándose de su asiento- ¡Te recuerdo que nosotros no tenemos la culpa de tu problema con Breslin! Y que, aunque tú no lo veas, hemos estado ahí, soportándote casi un mes tu actitud, así que cambias o mejor ¡adiós!
El chico salió del comedor con paso firme y con todos los ojos puestos en él. Los varones no podían creer lo que habían visto: una pelea entre James Potter y Sirius Black, los mejores amigos del colegio. Las féminas solo podían ver un augurio bastante feo para ellas: la desintegración de los merodeadores, que aunque tenían la fama de rompecorazones, los cuatro siempre le ponían algo de a sus aburridas vidas.
-¿Emily?- pregunto Scarlett al ver que la su amiga se paraba del asiento- ¿Qué pasa?
-esto no puede seguir así- dijo ésta a su vez caminando a donde se había dado la pelea
-Sirius tiene razón- dijo Remus a su amigo
-¿Tu también?- pregunto James triste- ¿Me pondrás condiciones como Sirius?
-no… pero solo digo que tiene razón; te hemos tratado de entender, de sobrellevarlo, pero tu actitud no ayuda mucho que digamos
-¿y que quieres que haga?
-hablar conmigo- dijo Emily
-¡Emily!- dijo sorprendido James parándose inmediatamente de su asiento- mira lo del bosque… es que me…
-¿podemos hablar en privado?- pregunto Emily un poco avergonzada al ver que todo mundo se les quedaba viendo
-si, si, claro- dijo James saliendo con la señorita fuera del comedor, del cual, al salir se produjo aun mas murmuro entre las alumnas
-¿A dónde va Emily con Potter?- pregunto enojada Lily al ver que su amiga se iba con el chico- si la vuelve a lastimar James, ya no estaré ahí para consolarla… ella misma va directa al dolor…
-déjala, así aprenderá- dijo Scarlett dejando de ver a Emily
Los chicos decidieron que el lago seria una muy buena opción para poder hablar sin que fueran molestados por entrometidos no deseados. No hablaron mientras caminaban hacia el lago; James se debatía internamente como seria la mejor manera de ofrecer una disculpa a la chica, por su cuenta Emily no sabia exactamente lo que iba hacer ni decir.
Cuando llegaron hasta el punto más alejado del colegio -que estaba permitido, y que no llegara hasta el bosque prohibido-, se detuvieron y se pusieron cara a cara, Emily dijo:
-deja de hacer esas cosas
-¿Qué cosas?- pregunto James quien no se esperaba esa frase y desarmándolo por completo en su intento de llevar las riendas de la conversación
-de hacer eso con tus amigos- dijo Emily sin siquiera mirarlo a los ojos- deja de meterlos en nuestros problemas
-yo no he metido a nadie en nuestros problemas
-¿no?- pregunto irónicamente- ¿entonces que fue la pelea de hace un rato con Sirius?
-eso no fue una pelea… además no fue por eso
-claro que fue por eso ¿Por qué mas habrá sido?
-porque Sirius es un impertinente que no sabe controlar sus tontas ideas y simplemente no se las caya…
-pero sus ideas tontas o no, son ciertas
-¿de que hablas?
-Sirius dijo que no tienen la culpa de que tú seas un grandísimo idiota, y es verdad
-¿grandísimo idiota?
-si, ellos no tienen la culpa de nuestros problemas, así que deja de perjudicarlos, que son tus amigos, mas no tus mamás como para que te soporten todo
-no te entiendo nada…
-¿Crees que accedí a hablar contigo porque ya te voy a empezar a dirigir la palabra? ¡Pues no! Esto es solo para decirte que no metas a tus amigos en nuestros problemas, y que al menos no descargues tu frustración con ellos
-¡Emily!- dijo James tomando a la chica de los hombros- ¡Perdón!
-¡No quiero oír tus tontas disculpas!- dijo Emily soltándose de James- ¡Ya tengo suficiente con todas las cosas que me has dicho!
-pero, Emily… si tan solo me dejaras decirte que no fue mi intención…
-¿Qué no fue tu intención insultarme a mas no poder? ¿Qué no fue tu intención decirme que no soy lo suficiente mujerpara ti? ¿Qué no fue tu intención decirme que prefieres estar mu…?
-¡Cállate!- exclamo el chico, las palabras que salían de su boca le producían bastante remordimiento- es que… si tan solo me dejaras decirte…
-¡Todo esta ya dicho! ¡Ya no quiero que me busques!
-¡Emily!
-mira James- dijo la chica mirando al fin a los ojos- lo que me hiciste no tiene nombre, y créeme que es mejor que dejemos las cosas así, ya no quiero que tu voz me recuerde lo que me hiciste… es mejor asi, olvidar todo, hacer como que no paso nada y estar como antes estábamos: nada de nada ¿de acuerdo?
-pero Emily… ¿Y tus padres? ¿Qué pasara con el…?
-ya vere como arreglo ese problema, supongo que tendre que trabajar para poder ayudar a mi familia o conseguirme a otro sangre limpia que realmente me valore y me quiera como su…
-¡Yo te valoro!- exclamo suplicante James- pero es que tú…
-¿Yo? ¿Qué tengo yo que te perjudica tanto?
-nada… bueno si… es que tu forma de ser…
-¿Qué tiene de malo?
-es que eres medio rara… pero en el buen sentido de la palabra
-¿Qué? ¿Cómo que rara?
-si… es que de repente unos días te veo feliz… otros estas medio deprimida… o lo mas raro que he visto en ti es que en la mañana estas medio decaída y en la noche estas peor
-¡Pues claro! ¡Soy mujer!
-¿y?
-¿Cómo que "y"? ¡Eso explica a la perfección todos mis cambios de humor!
-¿Cómo?
-al ser mujer… ¡Ay! ¡Mejor olvídalo! ¡Jamás vas a entender a una mujer!
-¿y quien dice que no entiendo a las mujeres?
-pues yo…
-¡Claro que entiendo a las mujeres! Si no lo hiciera no tuviera tantas conquistas en mi haber…
-¡eso no significa que sepas como piensan las mujeres!
-¡Claro que lo sé!
-si como no… no sabes nada acerca de nosotras…
-pues a lo mejor no sé como son las extrañas como tu, pero si es un echo de que no sabes nada de los hombres…
-¿y que se necesita saber de ustedes? ¡Nada!
-pues a lo mejor por eso no tienes tanta suerte con los chicos…
-¡No empieces! ¡No que querías dejar las cosas bien! ¡Ahí estas otra vez insultándome!
-yo no tengo la culpa… eres tu… con tu carácter… ¡para que eres mujer!
-¿perdón?
-¡para que eres mujer! ¡Las mujeres siempre han sido así!
-¿Cómo así?
-así de raras… no sé como las aguantamos
-ay por favor… como si los hombres fueran perfectos
-mas que las mujeres, si
-¡mejor cállate! ¡Que tú no llegas ni un poquito a la perfección!
-eso lo dices tu… pero sé que muchas opinan distinto a ti
-¿sabes que? ¡Adiós!
-¿A dónde vas? ¿No soportas saber que nosotros los hombres somos mejores que ustedes, las mujeres?
-si claro, como no
-es la verdad
-las mujeres somos mejores que los hombres en todos los sentidos- dijo Emily molesta mientras caminaba de regreso al castillo
-¿A si? Dame algunos ejemplos…
-pues…
-¿ves? ¡Ni siquiera tú, que eres mujer, sabe porque las mujeres son "lo mejor que hay en el mundo"?
-a ver tú… ¿Por qué los hombres son tan perfectos?
-porque… - dijo James pensando, no tenia ninguna respuesta para esa pregunta
-¿ves? ¡Tú tampoco sabes el porque!
-¡Si lo sé! Pero es muy difícil explicarlo
-¡Por favor! La mente de un hombre no es tan complicada… si acaso solo tienen una neurona pensando en sex…
-¡Ustedes las mujeres solo tienen mente para las compras, los zapatos y los bolsos!
-¡Claro que no!
-¡Claro que si!
-¡Algún día entenderás que lo que dices esta mal!
-si algún día… ¡Cuando sea mujer!- dijo James dándole un beso en la mejilla a su amiga y corriendo con sus amigos. Tenía una disculpa que dar.
Emily camino decidida hacia la lechuceria, James tenia que pagar por los insultos hacia la mujer. Así su alma estaria en paz.
Saco un pergamino, una pluma y tinta y se dispuso a escribir:
Queria tia
Tengo un problema.... bueno en realidad son dos, pero el origen es el mismo.
Supongo que ya sabras de mi "contrato" con James Potter (mi santa madre ha de haberte dicho).
El problema (o los problemas) eso eso: James Potter
Es tan insoportable... no sé como lo soportan sus amigos... y para acabarla, nos insulto ¡a las mujeres!
Dijo tantas tonterias... que si esto... que lo otro... pero eso sí, aseguro que jamás nos entendería... bueno, solo el día que fuera mujer... ¿me entiendes?
¡Espero tu ayuda!
Te quiere Emily
La chica enrrollo la carta, la sujeto a la pata de unalechuza y la mando por la ventana.
"Espero que llegue... la mande muy lejos" pensó la chica cuando iba corriendo al salón de Transformaciones "esta muy lejos mi tía... hasta Brasil"