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Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? — capítulo 42

Siempre soñé con abrazarte,

y tocar tu piel amor

Estar contigo en todas partes,

juntos siempre tú y yo

Caminaban hacia al pueblo, cada pareja iba tomada de la mano pero poco antes de llegar a Hogsmeade Ron entrelazó sus brazos con los de Luna por encima de sus hombros…

-Me gusta que estés chiquitita, porque así puedo abrazarte de esta manera - susurró en su oído y aprovechó para besarle el cuello, la ojiazul se sonrojó y soltó una nerviosa risita. Harry y Hermione intercambiaron una sonrisa, era tan lindo ver a sus amigos tan enamorados; y lo increíble que podía llegar a ser el pelirrojo cuando estaba con la rubia Ravenclaw. Continuaron avanzando pero la castaña soltó un jadeo algo cansada y les pidió que se detuvieran, justo a la sombra de un frondoso árbol, aún así sentía el calor un poco sofocante lo cual le provocó un mareo y unas terribles nauseas que en un instante se esfumaron; una brisa mezclada de frescura movía los rulos de Hermione mostrando sus mejillas que tenían un encendido color ciruela. El de gafas la vio preocupado…

-Ay, Hermione no aguantas nada, hemos recorrido este camino por unos cuatro años - criticó un poco burlón Ron, el ojiverde lo miró resentido y la rubia reprendiéndolo, la castaña ni siquiera regresó a verlo porque intentaba recobrar el aliento.

-Ya, sigamos - avisó, comenzando a caminar, pero Harry la detuvo.

-¿Qué pasa? - lo regresó a ver extrañada, lo mismo que sus amigos pero ellos no dijeron nada.

-Crees que te voy a dejar continuar así - sus ojos esmeralda la miraron significativamente.

-No podemos regresar, necesitamos ir a comprar las túnicas para la graduación - replicó serena.

-¿Desde cuándo Hermione se volvió tan delicada? - preguntó el pelirrojo a la rubia.

-Desde que su embarazo va en progreso- respondió su novia.

-Esto es tan extraño, era más fácil cuando éramos nosotros cuatro- observó Ron, rascándose la nuca, Luna se encogió de hombros.

-No estoy diciendo que vayamos a regresar, sólo que no puedes continuar caminando - alegó el de gafas.

-Ah, entonces cómo se supone que lleguemos, ¿volando? - se rió la castaña.

-Algo así - dijo, y en sus labios apareció una sonrisita pícara.

-¿Qué? - respingó la ojimiel, palideciendo un poco. Harry continuó con esa sonrisita intrigante…

-Sube - indicó, estaba en una posición para que ella se pudiese acomodar sobre su espalda.

-¿Bromeas? - lo miró sorprendida, mordiéndose el labio, él negó sin dejar de sonreír de esa forma divertida.

-Estás exagerando... esto es normal, simplemente me sentí algo agitada, pero… - argumentó.

-No seas niña, niña - le riñó el pelinegro.

-Está bien…- suspiró resignada al ver que no bromeaba, y subió sobre su espalda deslizando sus brazos alrededor del cálido cuello de Harry. El chico se irguió y comenzaron a caminar, debía reconocer que iba muy cómoda.

-¡Aray, tú de plano te quieres quedar enano! - se burlaba Ron. Luna lo miró como si lo reprendiera, pero la castaña pudo notar una sonrisita escondida en los labios de su amiga y entre ellos entendió las palabras - ¿Más? ¡imposible!

Harry ignoró el comentario de su amigo, pero eso no evitó que Hermione le lanzara miradas envenenadas al pelirrojo.

Reír de todo sin soltarte,

ven dame tu corazón

Secar tus lágrimas, amarte

decídete mi amor

Por fin llegaron al pueblo, recorrieron el callejón principal que estaba abarrotado de sus compañeros de Hogwarts, se detuvieron cuando la ojiazul animada apuró a la de rulos señalando el aparador de la tienda de *"Harapos a mejores trapos"*la cual había expandido su local recientemente.

-¡Anda, Herm! Tenemos mucho que hacer este día, necesitamos algo digno que ponernos - exclamaba dando saltitos como una niña cuando le van a comprar juguetes nuevos. Harry bajó a su novia y vio cómo Luna se la llevó, intercambió una mirada con su amigo, vacilante de seguirlas porque el local estaba amenazadoramente lleno de eufóricas chicas, Ron hizo una mueca de ni modo y comenzó a avanzar hacia el interior. Cuando por fin llegaron hasta sus novias porque tuvieron que atravesar un tumulto de sus compañeras, donde vieron a Seamus y Dean con cara de sufrimiento mientras Lavender y Parvati los traían de sus asistentes; apostaban que ellos debían tener la misma o una peor expresión. Hermione y Luna se habían adueñado de un probador… pero al parecer apenas comenzaban porque la rubia no sostenía ningún vestido y la castaña salió con uno de seda azul marino que le llegaba a las rodillas, estaba formado por ligeros pliegues verticales, se ajustaba a la altura del busto y tenía tirantes delgados.

-¡Este es perfecto! - exclamó emocionada Hermione.

-¡Es genial! - coincidió Luna.

-¡Ay sí! - se convenció la castaña.

-¡Te ves hermosa! - exhaló maravillado el de gafas.

-Sí muy genial… Si ya encontraste uno, vámonos o morimos asfixiados aquí - resolvió el pelirrojo, tomando de la muñeca a la rubia. Fue cuando se dieron cuenta que ellos estaban ahí.

-¡¡No!! - gritó la ojimiel.

-¿No, Qué? - saltó confundido Ron.

-Que ya me lo vio puesto Harry - chilló, sus ojos marrón expresaban desilusión.

-Da igual, lo vas a traer puesto en el baile y todos lo veremos, incluido Harry - acentuó sarcástico el pelirrojo, él no le vio el inconveniente y puso los ojos en blanco cuando la castaña corrió hacia el interior del probador.

-Sí, pero yo quería que fuera sorpresa para él - lloriqueó la de rulos.

-Bueno al menos ahora ya sabe a qué atenerse y no morirá con la primera impresión - rió burlón Ron, Harry le lanzó un moderado puñetazo en el estomago que al menos lo hizo dejar de reír.

-¡Piérdete! - exclamó desde el otro lado de la puerta, Hermione.

-Ok, Luna vámonos - cargó a su novia con mucha facilidad, tomándola por la cintura. Como si fuese una pequeña tabla de surf.

-No, porque aún no me he medido ninguno - protestó la rubia, safándose de sus brazos.

-Tú te verás hermosa con el vestido que sea - expuso un poco irritado.

-No quiero el vestido que sea - contradijo la ojiazul, contrayendo sus cejas rubias hasta que se juntaron como un solo arco.

-¿Qué tal este? - tomó uno negro que era de mangas largas y llegaba hasta los tobillos.

-¡Me veré espantosa! - exclamó aterrada, mirando críticamente el vestido que parecía la túnica de un monje. - Yo quiero lucir sexy - añadió, y sus pupilas azules brillaron pícaramente.

-¡¿Qué?! - saltó el pelirrojo, cuya boca se había abierto como si estuviese gritando pero sin emitir sonido alguno. Luna soltó una risita y se puso la mano sobre los labios para ahogarla.

-Para ti - hizo una mueca graciosa e insinuante.

-Tómate el tiempo que necesites - la quedó viendo embobado, Luna volvió a reír pero esta vez más traviesa.

-Ya, la próxima vez no alegues tanto - le dio un ligero beso y le apretó la barbilla en forma divertida.

Del otro lado Harry continuaba tratando de convencer a Hermione de salir pero la chica se limitaba a sollozar, él ya se estaba preocupando mucho. La rubia regresó y tocó dos veces…

-Ya te dije Harry que no quiero que me veas - vociferó enfadada, Luna puso los ojos en blanco y regresó a ver al ojiverde que parecía estar dispuesto a forzar la manija para entrar.

-Mira… será mejor que tú y Ron se vayan. Así aprovechan para conseguir algo para ustedes - añadió ante el intento de replica que mostró el chico.

-Yo me encargo de ella, está algo extraña… ya sabes porqué - señaló obvia, el de gafas suspiró resignado haciendo una mueca de asentimiento.

-Ok, regresamos - aceptó un poco contrariado, debía acostumbrarse a esos cambios de humor en la castaña; luego se marchó abriéndose camino entre la gente y la ropa. De paso jaló a Ron quien estaba cruzado de brazos y con una expresión impaciente.

-Ya puedes salir, ya se fueron - avisó a su amiga, Hermione se asomó por la puerta entreabierta, ya que se cercioró que era verdad se lanzó a los brazos de la rubia.

-No sé porqué me siento de pronto feliz y al segundome quiero deshacer en lágrimas, de nuevo sonrío radiante pero en un minuto quiero matar a alguien - gimoteó, su voz se escuchó algo sorda al estar sofocada por el abrazo de la ojiazul.

-Tranquila, esto es normal y aún nos queda un largo camino por recorrer - suspiró, le dio unas palmaditas en la espalda para consolarla, aunque no pudo evitar ese tonito aterrado al decir largo.- Mejor continuemos en la búsqueda del vestido perfecto - la animó sonriéndole, la de rulos la imitó pero su sonrisa fue leve.


Harry y Ron fueron a buscar su túnica de gala como lo sugirió Luna; entraron en el almacen el cual a pesar de estar lleno de sus compañeros no era tan ruidoso como el local de túnicas para chicas. Mientras el pelirrojo se medía su traje alcanzó a escuchar unas voces familiares…

-¿Y por fin, a quién invitaste al baile? - cuestionó la voz que reconoció como la de Nigel Nott.

-A Daphne - respondió la voz de Blaise Zabinni.

-No sabía que te gustara - dijo con un tono entre sorprendido e indiferente.

-Bueno sí, es linda… tal vez funcione - expuso Blaise.

-¡Hola, cariño! - exclamó seductora la voz de una chica, Ron abrió los ojos como plato, conocía muy bien esa voz femenina; se apresuró a terminar de vestirse y salió del probador para toparse con los chicos que de por sí ya había oído, pero la chica era nada más ni nada menos que Claire Tylor, quien rodeaba el cuello del chico de cabellos castaño claro, casi rubio y ojos azul intenso.

-Wow, Claire con Nigel… una pareja perfecta, los dos tienen tanto en común - ironizó el pelirrojo, con un acento entre sarcástico y socarrón. Tanto la pareja como Zabinni regresaron a verlo.

-Eso es obvio, la clase y la inteligencia - señaló presuntuosa la chica de cabellos caoba.

-Yo diría arrogantes y descerebrados - remarcó Ron, los ojos azules de Claire lo fulminaron, éste no dejaba de sonreír burlonamente. Blaise detuvo a tiempo a Nigel, quien había sacado su varita. Su novia lo tranquilizó y le susurró algo entre dientes que sonó a: Déjamelo a mí.

Nigel le lanzó una mirada de intenso odio a Ron, pero éste no pareció intimidarse, por el contrario sonrió más retador.

-Definitivamente no sé por qué me gustabas, no entiendo en qué rayos pensaba, ¡Estaba mal! - saltó Tylor, apretando los dientes y mirando con desdén al pelirrojo.

-Me hubiera preocupado más si tú me hubieras gustado a mí, eso realmente era estar mal - expuso estremeciéndose exageradamente, y riéndose. Las finas facciones de Claire se descompusieron y le dejó ir una bofetada pero Ron la pudo esquivar ágilmente. Harry había visto la última escena cuando salió del vestidor y de inmediato supuso que su amigo se había metido en problemas, así que fue a cerciorarse de lo que estaba ocurriendo.

-¡Eres un idiota! - chilló la chica, el pelirrojo continuaba riendo, Blaise no podría detener por mucho rato a Nigel.

-¡Ey, tú! y ahora en qué lío te metiste - lo jaló el ojiverde, sin detenerse a ver a los demás.

-Ay, tuvo que venir a rescatarte San Potter - exclamó despectivamente Nott, Claire soltó una risa burlona acompañada por una más baja de Blaise.El pelirrojo hizo el intento de regresar a encararlos.

-¡Ignóralo! - advirtió el de gafas.

-¡Cobardes! - gritó Nigel, el ojiazul se puso rojo de ira y ahora sí que iba a regresarse.

-¡Ya Ron, ven! - lo obligó Harry.

-Imbécil - espetó el pelirrojo, sin dejar de ver a los Slytherin, que no paraban de reír.

-Porqué tengo la certeza de que fuiste tú quien los fue a molestar - el pelinegro entrecerró los ojos viendo a su amigo.

-Un rato de sana diversión no le hace daño a nadie - dijo con una sonrisita socarrona.

-¿Llamas sana diversión ir a provocarlos? - bufó el de gafas.

-Oye, por años hemos tenido que soportar las burlas de las asquerosas serpientes, no me iba a ir sin devolverles algo de su propia poción ¿correcto? - se justificó el pelirrojo.

-No, no es correcto. Imaginas lo que diría Hermione si se entera que me metí en una bronca sólo por tu simple "sana diversión" - marcó con gravedad.

-Vamos Harry, no te hagas el santo que esta mañana tú también andabas de tira-veneno contra Malfoy - le recordó.

-Pero…- se acomodó las gafas intentando pensar en un argumento para defenderse, pero el pelirrojo esbozó una amplia sonrisa y le dio una palmada como si estuviese orgulloso de él.

-Y sólo porque tú obedezcas todo lo que Hermione tedice, no significa que yo le voy a tener que rendir cuentas también - expuso soltando una risilla y comenzó a caminar por delante de su amigo.

-¡Ay Ronald, qué voy a hacer contigo! - se quejó el ojiverde.

-Seguirme queriendo mucho tal como soy - dijo sin pizca de vergüenza.

-Mejor vámonos, las chicas ya deben estar esperándonos - apuró el de gafas, y puso los ojos en blanco.

-Con Hermione en un vestidor, lo indecisa que a veces puede ser y las pocas posibilidades de que algo le venga, las probabilidades de que eso pase son una en un millón - comentó con un tono de suficiencia, Ron.

-Ahora te dedicas a hacer deducciones - Harry contrajo el entrecejo y sus ojos lo miraron con resentimiento.

-Es que tú y ella para mí siempre han sido tan predecibles, pero ahorita más ella con sus desquiciantes cambios de humor - respondió resuelto.

-Ya vámonos - lo apuró hacia la caja. - Y que mi novia no oiga tus simpáticas suposiciones - dijo enfadado, Ron ni se inmutó.


Siento que este espacio

es sólo de los dos,

Llenas todo mi interior

Hermione se probó como ocho vestidos, que en meses anteriores le hubiesen quedado perfectos, de hecho aún le sentaban bien a excepción de que a la altura de la cintura se ceñían demasiado. La castaña dudó en abrir los ojos antes de verse al espejo con el nuevo vestido que Luna le había llevado, sino le quedaba no le importaría usar magia para arreglarlo, esto comenzaba a desesperarla y un sentimiento de enojo amenazaba con estallar.

-Se está probando el último que le gustó… - escuchó decir a Luna.

-Te lo dije - exclamó burlón, Ron. - Humpf… - estuvo segura que ese sonido fue emitido por Harry, y pudo adivinar que sus ojos estaban mirando feo al pelirrojo; ello logró dibujar sonrisita en sus labios, un tanto petulante.

-Esperaremos - resolvió el ojiverde.

-Ningún esperarem…- contradijo el ojiazul.

-¡Genial! - exclamó la de rulos, por fin se había atrevido a abrir los ojos y se sorprendió que el vestido le quedaba perfecto, de momento se olvidó de las protestas de su amigo. Se admiraba en el espejo, en verdad le quedaba a la medida…

-¿Ya, Hermione? - tocó la puerta muy impaciente.

-Espera, Ronald - rugió irritada, al otro lado de la puerta. El de gafas y la Ravenclaw intercambiaron miradas de que ya sabían lo que se avecinaba.

-¿Que espere? ¡Muero de hambre! - se quejó a gritos.

-Qué raro, Ron tú siempre estás muriendo de hambre - ironizó Herm.

-Ah claro, tú no porque ya estás llena - respondió sin pensar. Harry lo miró fulminante, y Luna rodó los ojos fastidiada.

-¡Muérete! - gritó, sus ojos marrón se llenaron de lágrimas pero lanzaban peligrosas chispas aún a través de la madera de la puerta.

-Será que tú y yo sí nos podemos ir - gruñó a su novia.

-¡Luna se queda donde está! - bramó la ojimiel, los tres se sobresaltaron. La rubia se alejó un poco.

-¿Te encanta, cierto? - ironizó el de gafas, negando.

-Es para mantener el equilibrio en nuestra…- comenzó el ojiazul.

-No me digas, "su sana convivencia" - terció con sarcasmo el ojiverde.

-¡Exacto!, ves que no es tan difícil de entender - le dijo con cierta ingenuidad, el pelinegro lo miró reprobatoriamente.

-Listo - Hermione salió como si nada y con un aire bastante fresco que a Harry le dejó la boca abierta pero sabía perfectamente lo que pretendía hacer su novia, era demostrarle a Ron que sus comentarios burlones no la afectaban en absoluto. El pelirrojo contrajo el entrecejo, Luna estaba apartada con una expresión entre aburrida y cansada.

-¿Ya todo bien? - preguntó Harry.

-Por mí de maravilla, el único inconveniente aquí es Mr. hambriento - la castaña avanzó hacia la caja con el vestido azul marino doblado en su brazo izquierdo; todos la siguieron.

-Entonces por fin nos podemos ir - gruñó Ron.

-Sí - contestó, sin borrar la sonrisita desafiante de sus labios, el pelirrojo comenzaba a tomárselo personal, Harry hizo un gesto exasperado como si para sus adentros suplicara paciencia.

-Ronnie, espera - detuvo Luna.

-¿Y ahora qué? - sus cejas se arquearon.

-Aún debes pagar lo mío - dijo la rubia, con una extraña sonrisa, que pareció ser entre la pena y la venganza.

-Ah sí ¿cuánto es? - se dirigió a la cajera, con un tono apurado mientras abrió su cartera y sacaba algunos galeones.

-Son doce galeones - dijo ésta, mientras le entregaba varias bolsas de papel color blanco a la Ravenclaw.

-¡¿Qué?! - saltó, sus pupilas azules se abrieron como plato y sus mejillas adquirieron una palidez de sorpresa.

-Querías novia, ¿no?- se burló el ojiverde, Ron le lanzó una fea mirada mientras pagaba la cantidad que la cajera le había dicho, la dependiente agradeció su compra y el chico le sonrió por educación aunque con un gesto desabrido.

-¿No crees que lo valgo? - la rubia hizo una carita de niña linda.

-Tú mereces todo, Luna - suspiró olvidando cualquier otro inconveniente, viéndola soñado, la ojiazul se sonrió como si le fascinase haber conseguido lo que se proponía. El de gafas intercambió una mirada con la castaña, quien dejó ver una sonrisa aún más maquiavélica como si se sintiese orgullosa de su amiga, sus ojos esmeralda la miraron sobrecogido.

Harry también pagó lo que Hermione había elegido y salieron del local.

Sólo tú, sólo yo

ir flotando hasta las nubes del amor

junto a ti, junto a mí

Sólo tú, sólo yo

caminando por las calles del amor

junto a ti, junto a mí

Caminaron por la calle principal, la resolana era agradable pero a la vez calurosa, el pelinegro había vuelto a cargar a la castaña sobre su espalda, Herm se quejó diciendo que se acostumbraría a lo que Harry respondió que ahí estaría para ella, robándole una sonrisa.

A su lado caminaban la rubia y el pelirrojo, le echó una mirada de reojo a su amigo pero éste avanzaba sin siquiera recordar su exagerada hambre, hasta que llegaron a la entrada de las tres escobas…

-Umm… huelo a comida - dijo saboreándose. - Ese es mi segundo olor favorito en el mundo - dijo sin dejar ese tonito fascinado.

-¿Ah sí… y cuál es el primero? - preguntó casual el de gafas. La castaña regresó a ver a Luna pues fue ella quien se puso de mil colores y Ron desvió la mirada un poco nervioso.

-Oh…- el de gafas también se sonrojó y supo que no quería saber más, Hermione soltó una baja risita y acarició la mejilla de su novio, lo cual aumentó el rubor en su rostro.

Se sentaron en una mesa cerca de la ventana y una camarera les repartió unos menús, estuvieron revisándolos, el ojiazul estaba muy entusiasmado mientras leía y hacía muecas indecisas…

-Ay ya sé, quiero la pasta con salsa de tomate y albóndigas - resolvió, sus ojos se iluminaron.

-Pues, tal vez pida lo mismo - coincidió la rubia. Harry hizo un gesto de que igual ordenaría la pasta.

-Creo que yo no pediré nada - expuso la ojimiel, dejando por la paz el menú y hasta retirándolo de ella con desagrado.

-Tienes que comer - dijo preocupado el de gafas.

-Es que a tu hijo ahora no se le antoja nada - hizo un puchero y sus ojos se mostraron vulnerables.

-Por mí comerá - asentó el pelinegro, carraspeó un poco e intentó que su voz sonara seria para no dejarse convencer por ese gesto, la castaña resopló.

Todos terminaron pidiendo el espagueti a la boloñesa, mientras comían Neville se acercó a saludarlos.

-Hola, chicos.

-Qué tal, Neville - respondieron.

-Veo que ya consiguieron sus trajes - observó al notar las bolsas de papel.

-Pues sí… - el ojiverde se encogió de hombros.

-¿Neville tú ya tienes pareja para el baile? No esperarás llevar a mi hermana, porque ella… - comenzó el pelirrojo.

-Ron, para nada estoy pensando invitar a tu hermana, yo estoy saliendo con alguien - cortó con amabilidad.

-¿Ah sí, y quién es? - se sorprendió el ojiazul.

-Agnes Ketteridge - dijo, y regresó a ver hacia una mesa desde donde una rubia de ojos cafés le sonrió.

-¿La de Hufflepuff? - respingaron al unísono los cuatros jóvenes, aunque su modo fue diferente.

-Así es - afirmó con una sonrisa.

-Wow, pues Felicidades - expresó Ron.

-Nos vemos en el colegio - se despidió de sus amigos.

-Veo que no es personal tu descortesía - ironizó la castaña, cuando Neville se fue a sentar a lado de su novia.

-No soy descortés, sólo era curiosidad - aclaró el pelirrojo, ella hizo una mueca sarcástica pero la discusión ya no continuó.

Siguieron comiendo, en eso vieron llegar a Daphne Greengrass de la mano de Blaise Zabinni, a Claire Tylor con Nigel Nott y a Pansy Parkinson con el brazo de Draco Malfoy rodeando su cintura.

-Sin dudarlo, Hogwarts los acepta y Slytherin acerta - comentó entre burlón y sarcástico, el pelirrojo.

-Ya Ron déjalos en paz, no te bastó con lo de hace rato - reprendió el ojiverde.

-¿Qué pasó hace rato? - preguntó Hermione con perspicacia, viendo primero a Harry quien desvió la mirada, al no tener respuesta la clavó en su amigo pelirrojo.

-Nada - apuró el de gafas.

-¿Ronald? - exigió la de rulos.

-Ya te lo dijo Harry - remarcó.- Es en serio estás muy paranoica, eso de la maternidad se te está subiendo a la cabeza - la miró cansino.

La castaña hizo un esfuerzo por pasar por alto el comentario de Ron, en eso reparó en la bolsa café que estaba a lado de su novio.

-¿Puedo verlo? - preguntó a Harry.

-¡No! - saltó el pelirrojo, arrebatándole la bolsa como si la protegiera.

-¿Y a ti qué te pasa? - bufó molesta.

-Porque así como no quisieron que nosotros viéramos lo que van a usar, ustedes menos - dijo con obviedad, el pelinegro negó pero la de rulos ni siquiera mostró indicios de responder a su provocación.

-No importa, porque sé que Harry se verá bien, tiene tan buen gusto… Además él es muy guapo - resaltó con una sonrisa radiante, su novio se ruborizó, Ron rodó los ojos pero la rubia hizo un sonidito un tanto burlón.

-¿Luna? - la regresó a ver con el entrecejo fruncido, su amiga.

-Tengo tos - argumentó la ojiazul.

-Definitivamente son la pareja perfecta - señaló con un tonito socarrón, el pelirrojo.

-¿Eso crees? - lo volteó a ver Harry, receloso porque sabía que su amigo no desaprovechaba la oportunidad de hacer mordaces comentarios.

-Sí, los dos están ciegos, se ven hermosos el uno al otro - se rió sin seguir disimulando.

-Sin comentarios, porque podría pasar a traer a mi amiga - contraatacó la castaña.

-Hermione - saltó Luna.

-Tú lo dijiste, tendré malos gustos pero no tan pésimos ratos, aunque este ya se te prolongó demasiado - remarcó viendo al pelirrojo.

Él parecía querer reclamar sin embargo cerró la boca, y abrazó a la rubia mirando aparentemente resentido a sus amigos, ellos se rieron cómplices.

Terminaron de comer entonces decidieron regresar al colegio, mientras los cuatro caminaban pero esta vez eran Hermione y Luna quienes iban adelante platicando entre ellas, con Harry y Ron siguiéndolas y cargando las compras, aunque el pelirrojo luchaba por mantener el equilibrio con los muchos paquetes.

-Ayúdame ¿no? - se quejó, haciendo malabares con las bolsas.

-¿De quién es la novia? - se burló el ojiverde.

-¡Qué mal amigo eres! - acusó el ojiazul.

-Mira que tú te la pasaste molestando a mi novia - le recordó el pelinegro.

-Aunque he de reconocer que ella no se dejó del todo - añadió riéndose, su risa aumentó al ver cómo su amigo casi se caía.

-¿Me vas ayudar o no? - reclamó.

-Ya, quejumbroso - Harry le quitó unas tres bolsas de las diez que traía.

Sólo tú, sólo yo

Sólo tú y yo


Hola, de nuevo yo

Pues déjenme les cuento que me pasó algo chistoso y a la vez desastroso con este capítulo puesto que era parte del anterior pero aquel ya era muy largo así que tuve que dividirlo y buscar otra song lo cual fue un verdadero dolor de cabeza ¬¬

Finalmente este episodio incluye la rola sólo tú, sólo yo

que interpreta la banda de "camaleones" está linda.

Escribir esta parte del songfic fue como sentarme a ver alguna de mis series favoritas,

No sé… me recordó a salvados por la campana

no sé si la conozcan?? ya entré en nostalgia XD*

Muchas gracias por su tiempo y por dejarme sus comentarios,

los cuales de verdad son indispensables para mí, son como oxígeno

De corazón agradezco el honor que me brindan a mí y a esta historia al poder estar entre sus favoritos

Espero nos leamos pronto, y anticipadamente les deseo ¡ Felices Fiestas !

ya sólo faltan 7 días para recibir la Navidad ^^

Ojalá y todos sus anhelos se cumplan y se la pasen genial en armonía y paz en compañía de sus seres queridos.

Anyeli Potter Granger

17 Dic 09