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Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? — capítulo 43
Abro los ojos en la mañana entre mis sábanas blancas,
Con mi alma mojada, y tengo ganas de ti.
El sol tiñó paulatinamente de amarillo claro las aguas que rodeaban el castillo de Hogwarts, a medida que amanecía sus rayos traspasaron las cortinas del dormitorio de los chicos de séptimo Gryffindor. Unos ojos esmeralda se abrieron alarmados, aún más porque todo frente a ellos era de un claro blanco, era la sábana debajo de la cual estaba Harry; pasó su mano por su mejilla retirando el exceso de sudor, su corazón latía muy acelerado, había soñado que Hermione se marchaba del colegio y él no sabía a dónde… Tragó saliva, volteó a su derecha y tomó sus gafas, cuando observó que el reloj de la mesita de noche marcaba casi las diez de la mañana, sobresaltado se levantó aunque por las prisas se enredó entre las cobijas y sin evitarlo se precipitó al suelo, esperó oír las carcajadas burlonas de Ron pero fue cuando se dio cuenta que la habitación estaba vacía.
-¡Diantres, me quedé dormido! - se reprendió, acordándose que la noche anterior había acordado con Ron, Luna y Hermione verse en el gran comedor a las siete de la mañana.
Se dio una ducha rápida, se puso lo primero que encontró: una playera blanca y unos vaqueros de mezclilla. Mientras se ataba las agujetas de sus converse color azul grisáceo reparó en la pulsera de plata que se asomaba justo detrás del reloj, era la misma que le había dado en navidad a Hermione, la que había hallado tirada la tarde de su desaparición, la pista que lo había alertado de que algo andaba mal. Tomó la pulsera y se la echó en el bolsillo, bajó lo más rápido que pudo las escaleras y llegó casi forzándose a frenar porque el piso del vestíbulo extrañamente estaba demasiado encerado.
Una ranita me enseñó
que no era malo lo que hicieras,
sino lo que dejas ir.
Entró al gran comedor y se quedó clavado al piso cuando vio a Hermione parada de perfil, sus rulos caían con gracia sobre sus descubiertos hombros, lucía tan hermosa con sus leggins color gris y un blusón de seda y encaje blanco. Sabía perfectamente que debajo de esa seda creciendo maravillosamente estaba el fruto de su amor… Una radiante e indescriptible sonrisa apareció en sus labios, de pronto Hermione lo regresó a ver y cambió un poco su contrariada expresión para sonreírle, notó que sus mejillas se ruborizaban fuertemente, entonces se percató que Luna parecía haber estado discutiendo con ella; la rubia también lo volteó a ver y le lanzó una irritada mirada, él arqueó una ceja un poco desafiante. Un grupo de estudiantes le hizo hacerse aun lado porque sacaban del salón algunas maderas, fue cuando se dio cuenta del resto del mundo, había mucho movimiento en el lugar; se obligó a poner en función su cerebro y los acontecimientos tomaron orden hasta señalar que era el día de la graduación.
Seamus, Lavender, Parvati y Dean pasaron a su lado y lo saludaron entonces se fueron a sentar en una de las mesas que permanecía en el comedor pero que estaba pegada al extremo izquierdo de la entrada.
Esta misma mañana me he decidido a ser feliz,
Me aguanté muchas veces, pero ahora sí ya me perdí.
No supo porqué pero un impulso lo hizo avanzar entonces sin pensársela mucho llegó hasta Hermione y la tomó por el rostro besándola como nunca lo había hecho, al menos no delante de los demás; era bien sabido que ellos andaban, que estaban esperando un bebé, pero jamás habían dado tamaña demostración de su amor con público nuevo, hubo un profundo murmullo de asombro que estuvo seguro venía de sus compañeros de curso pero también supo que ya nunca más se reprimiría sus ganas de besar a Hermione delante de nadie. El contacto fue intenso pero demasiado tierno, se separó de ella lentamente, acariciando su barbilla; los ojos marrón tenían un brillo entre la sorpresa y la perfecta complicidad.
-Así que se te pegaron las sábanas - intervino entre sarcástica y burlona, la rubia.
-¿Ahora me regañarás a mí? - ironizó el de gafas, viendo alrededor, como buscando a alguien. - Si tu novio no se ha aparecido por acá no te desquites conmigo - se quejó, atacando.
-¡Harry! - Herm le reprendió en voz baja, dándole un pequeño golpe en su muñeca.
-Ron, ya ayudó… Es justo que tú hagas algo, llegas tres horas tarde -contraatacó Luna, sus ojos azules lo miraron entre molesta y a la vez digna.
-Yo te dije que ayudaba, pero no me dejas hacer nada - subrayó la castaña.
-No debes hacer nada - recalcó la Ravenclaw.
-Luna, estoy embarazada no enferma - protestó un poco exasperada, aunque en eso el ojiverde estaba totalmente de acuerdo con la rubia. Iba exteriorizar su opinión cuando advirtió con la mirada que su amigo pelirrojo le había pedido con señas que no lo delatara pues se acercaba a Luna por la espalda, sin que ella se diese cuenta, la tomó desprevenida, tapándole los ojos.
-¿Quién…? -respingó la ojiazul, Hermione y Harry soltaron una risita, luego ella reconoció aquellas manos.
-Ronnie
- exclamó riendo divertida, el chico se paró frente a ella tomando del suelo una canastilla que en su interior tenía un pequeño conejito blanco.
-¿Y esto? - preguntó Luna, bastante extrañada, señalando el obsequio muy emocionada.
-Es para ti -sonrió el pecoso.
-Ron
- saltó demasiado sorprendida. - ¿De cuándo acá tan detallista y cursi?-expresó contrayendo su entrecejo.
-Nunca es tarde… Es para que no me extrañes cuando regreses al colegio, desde que lo vi dije que era para ti - expuso, esperando recibir un beso como recompensa de parte de la rubia. Luna soltó un sonidito bastante meloso y lo abrazó, pero justo en el segundo que lo iba a besar la castaña gritó entre sollozos y pucheros.
-¡Harry James Potter! -sus ojos marrón se habían llenado de lagrimitas, pero también brillaban peligrosamente.
-¡¿Qué pasa, Herm?! - respingó el ojiverde, viéndola preocupado.
-Hasta el insensible de Ronald piensa más que tú - rompió en llanto. Ron y Luna miraban la escena, impactados, aunque el pelirrojo lucía un tanto molesto por la interrupción justo cuando su novia lo iba a besar.
-Lo siento, se me pasó. ¿Qué quieres que te traiga? -se disculpó acongojado.
-Lo que quiero en estos momentos es una tostada con mantequilla y mucha azúcar -hizo un puchero, como una niña que desea un juguete nuevo. Ron rodó los ojos, Luna rió por lo bajo, negando.
-Ron, acompáñame -Harry jaló del brazo al pecoso.
-¡Oye, de quién es la novia! -replicó éste, cuando el ojiverde lo había alejado de la rubia.
-A quién se le ocurrió traer obsequios -bufó sarcásticamente.
-Quién es el lento - dijo burlonamente Ron.
-Sigues siendo tú - señaló el de gafas, sin poder evitar soltar una risilla de burla.
-Serás...- entornó su mirada azul, fulminándolo. Ambos chicos se dirigían a las cocinas.
Cuando regresaban al gran comedor...
-Si me hubieras hecho caso y te hubieras cuidado, ahora no tendrías que estar lidiando con esos antojos raros de tu novia -repuso con una pícara malicia, el pelirrojo.
-Cállate y camina, que ya te quiero ver cuando Luna te diga que vas a ser papá -gruñó, enfatizando cada letra de la última palabra, con una disimulada sonrisilla de burla.
-¡Paso!
- Ron se precipitó, demasiado estremecido.
-Si mal no recuerdo andabas bien emocionado cuando creías que Luna estaba embarazada
- el ojiverde se detuvo en la puerta del salón y lo miró dubitativo.
-Tú lo has dicho, andaba. Pero luego de ver cómo te traen...-negó con la cabeza. - Amigo creo que tardaré mucho en escribir una carta a la cigüeña -rotundizó solemnemente.
-¿Qué tanto alegas, Ron? Yo pensaba que podríamos escribirle una hoy - dijo una mística vocecita a sus espaldas. - Pero si no quieres no te voy a obligar - suspiró como si lo lamentara. Las chicas habían ido a su encuentro.
-¡No, si sí quiero! -Ron asintió enérgicamente con la cabeza.
-¡Enfermo!
- recalcó Hermione, mirándole negativamente.
-Mira Hermione, tú ni opines porque a Harry y a ti se les fue un poquito la mano. *"Por así decirlo"-*luego esbozó una pícara y maliciosa sonrisa. - Aunque se les fue algo más, verdad -agregó, soltando una gran carcajada burlona.
-¡Ronald Weasley! - los ojos marrón de la castaña sacaron chispas.
-¡Harry, tu novia me va a matar! - Ron se escudó detrás del ojiverde, con una exagerada voz de pánico.
-Bien merecido te lo tendrías - repuso Harry, con sarcasmo.
-Ok, únete al enemigo -Ron le dio un empujón hacia el frente, con indignación. Luego corrió hacia en interior del Gran Comedor, la castaña no dudó en ir tras él.
-¡Ya Herm! - saltó Luna. - Me lo dejarás todo cansado antes de...- luego se detuvo, Ron la miró confundido, Harry y Hermione con interés pícaro.
-De que comience a ser útil y terminar de arreglar este lugar -finalizó la frase de forma normal, sus amigos intercambiaron una divertida mirada.
-Tus órdenes son mis acciones - afirmó con solemnidad el pelirrojo.
-Quiero verlo -exclamó la rubia.
-Estoy trabajando -Ron se apuró a sacar su varita. Luna irguió el cuello con suficiencia, mientras que Harry y Herm soltaron una discreta risita. Por cierto el ojiverde fue quien terminó comiéndose la dichosa tostada sin darse cuenta, luego la castaña lo miró sonriendo y cuando él se percató de habérsela comido fue en el instante que se chupaba los dedos, los ojos marrón lo miraron significativamente.
Debes de cuidar, tus labios rosas, que hoy van a besar.
Si me provocas
Debes de cuidar, tus labios rosas, que hoy van a besar.
Si me provocas
-Lo siento, iré por otra - se sonrojó.
-No importa - negó con una risita la castaña, besó su labio superior donde había quedado azúcar. Harry saboreó el beso…ella rió más graciosamente.
-Tal vez sí traje algo para ti, aunque no precisamente sea un nuevo obsequio - se acordó de la pulsera que traía en el bolsillo, la sacó mostrándosela en la palma de su mano derecha.
-¡Mi pulsera! - exclamó contenta de recuperarla.
-Ay, se le perdió la estrella - lamentó al fijarse que los pequeños eslabones de plata y la delgada plaquita lucían solos.
-Mi estrella está a salvo - observó el pelinegro, posando su frente en la de ella, acarició su nariz con la suya.
-Harry…- exhaló conmovida, luego besó sus labios en un juego armonizado.
El día se había esfumado y pronto daría inicio el festín de graduación... Harry se acomodaba la corbata frente al espejo, dio un suspiro. Aún no se creía que después de tantos sucesos al fin terminaría el colegio… con vida - pensó sarcásticamente. Sin embargo ahora la vida no podría ser mejor, y tras tanto sufrimiento ésta lo había recompensado. Y con creces, le obsequió el amor verdadero y un bebé. Lo más bello de la vida se resumía a una sola personita y ella crecía dentro del amor de su vida. ¿Cuántas veces esa compleja palabra?, Curiosamente ese era el significado del nombre de su hijo vida. Estaba tan ensimismado en sus emociones que le pareció absurda la risa que tenía su amigo, quien había aparecido a su lado derecho y veía reflejado en el espejo.
-¿Me quieres explicar de qué demonios te ríes? - preguntó irritado.
-Que gracias a Merlín conseguiste que no nos vistiéramos del mismo color que los Slytherin, entiéndase el color que escogió presumido Malfoy. Pero recordé que alguna vez dijiste que nunca querrías nada que le gustara a Draco, y amigo, Hermione le gustó y fue su novia primero - señaló como si lo hubiese meditado.
-Gracias por la observación, Ron - terció ácidamente.
-De nada - sonrió sin inmutarse, dando una leve palmada en el hombro del ojiverde; Harry puso los ojos en blanco.
-Pero yo la amé primero - concluyó, y salió de la habitación, Ron lo siguió con una sonrisa.
A las ocho en punto en el Gran Comedor, el cual había quedado espectacular, el techo gracias al encantamiento mostraba el cielo plenamente estrellado, las velas flotantes iluminaban la estancia de dorado, en las paredes cadenas florares con los colores conjugados de cada casa. En el piso, las mesas redondas con manteles de un blanco perla que reflejaban la calidez de la luz, rodeaban la pista de baile en la cual al fondo se alzaba un escenario donde ya tocaba, aunque música para ambientar, la banda invitada "Las Brujas de Macbeth"
Harry y Ron esperaban cerca de la mesa donde estaban los postres y el ponche. Los dos vestían túnica de gala del mismo azul marino, sólo que diferentes. El de gafas vestía más formal, con una corbata a juego sobre una elegante camisa blanca y zapatos negros. En cambio el pelirrojo lucía informal, una playera color blanca, cuyo estampado era una corbata del mismo azul de su túnica y parecía estar anudada a la ligera. En vez de zapatos calzaba tenis azul mezclilla.
-Últimamente tu novia ha estado muy irritable y sensible - comentaba Ron, echando constates miradas a su reloj de pulso.
-¿Eh?
- musitó el pelinegro sin darse mucha cuenta del comentario de su amigo, debido a que estaba entretenido con un trozo de pastel de crema de vainilla, duraznos, uvas y fresas.
-Y tú muy tragón -repuso con sarcasmo, quitándole de la mano la cuarta rebanada que llevaba. -De ella se lo paso por lo del embarazo. Pero de ti...-negó, Harry lo miró de fea manera.
-Como que se les ha ocurrido hacerme competencia - dijo llevándose él a la boca el pedazo de pastel, el de gafas lo vio peor.
-Pues tu novia no se queda atrás. Como que también se ha vuelto muy tragoncita ¿no crees? - observó con intención maliciosa.
-¿Qué insinúas, Potter? - Ron se atragantó con la tarta.
-No sé...-Harry sonrió haciéndose el inocente y encogiéndose de hombros.
-Para tu información, desde el Súper Susto. Luna y yo somos mucho más Precavidos
- se apresuró a recalcar, haciendo énfasis en la última frase.
-Yo no dije que...-Harry se movió haciéndose el desentendido mientras partía un quinto pedazo de pastel.
-Conozco tus malas intenciones, Potter - atajó fingiendo estar ofendido, y escudriñándolo con la mirada como si tratara de leer la mente del chico.
-¿Malas intenciones? - repuso el de gafas, mirándole aparentemente desconcertado y sorprendido. Luego sin inmutarse se tragó de un mordisco el postre.
-Sí, pero eso de que la novia come demás. Dilo por otros - continuaba refunfuñando el pelirrojo, y lo miró intencional. Antes de que Harry pudiera hacerle caso en el gran comedor apareció Luna; aunque no se graduaría esa noche, llevaba un vestido en organza color azul marino y mangas que apenas le cubrían los hombros, caía hasta sus rodillas y tenía una forma algo acampanada. Unas tenues sombras tornasol resaltaban sus preciosos ojos azules, su cabello rubio perfectamente lacio, pendientes con forma de media luna bastante llamativos, y unas altas zapatillas doradas; un look tan Lovegood… que dejó al pelirrojo sin aliento.
Caminaba hacia ellos de una forma que dejaba boquiabierto a cualquiera, aunque a muchos más se podría decir que idiotizados. Sólo un par de chicas de Slytherin la miraban con indiferencia, Pansy Parkinson y por supuesto Claire Tylor.
Te voy a besar los ojos,
Te voy a tomar del pelo,
Te voy a hacer llorar, de un beso.
Tomarás fuerte mi mano,
Y te voy a besar, a labio dulce.
-¡Luces Preciosa! - exclamó el pelirrojo, Luna le sonrió encantada, Ron también sonreía mientras se acercaba a sus labios para besarla. Pero justo en ese instante Harry los interrumpió al notar que la castaña no llegaba, pues supuso que bajaría con su amiga.
-¿Y Hermione? - preguntó inquieto. Luna suspiró, el ojiazul lo miraba resentido, era la segunda vez en el día que le interrumpía un beso.
-Dijo que no bajaría porque no se sentía… bonita
- respondió con una vocecita abatida, como si ella hubiese intentado persuadirla y a la vez se compadeciese del pelinegro.
-¿Cuánto pudo subir en tres días? - comentó en voz baja pero tan socarrón, el pelirrojo.
-¡Ron!
- regañó la rubia. Harry estaba tan consternado que ni siquiera oyó el comentario, ni mucho menos se dio cuenta del intercambio de miradas conspiradoras que hubo entre sus amigos, sin decir nada se dio la vuelta y caminó a paso apresurado hacia el vestíbulo, esquivando torpemente a los chicos que se dirigían al gran comedor.
(música de fondo)
Iba camino hacia las escaleras cuando en lo alto vio parada a Hermione, se quedó mudo, sólo observándola, sólo descubriendo porqué estaba loco por ella, sintiendo los latidos de su corazón, sólo sabiendo que quería pasar con ella el resto de su vida… pestañeó como si estuviese en un sueño, ella le sonrió tímidamente; mientras bajaba se maravilló con su vestido en seda azul marino, la tela parecía corrugada, lo que la hacía lucir. El corsette parecía entrecruzado y ligeramente entallado por encima de la cintura, un poco vaporoso de abajo y apenas unos 3 cms arriba de las rodillas. Calzaba unas zapatillas de tacón no muy alto, forradas de seda del mismo tono del vestido, usaba broqueles en forma de estrella, su maquillaje en los ojos era de un beige casi natural, un gloss transparente resaltaba sus labios rosas, como marco su cabello suavemente ondulado caía sobre sus desnudos hombros. Y en su mano brillaban más que nunca el topacio y la esmeralda; Harry sintió algo muy especial al reparar en el detalle. Ella llegó al pie de las escaleras y lo abrazó.
-Luna, dijo que no bajarías -musitó en su oído.
-Quería darte una sorpresa - susurró ella, sin soltarlo.
-Y vaya que me la diste, una especial sorpresa…-exhaló, sus labios rozaron su suave oído izquierdo, la chica soltó una tierna risita.
-Sabes, he visto películas románticas donde el chico siempre espera a la princesa al pie de las escaleras, se hipnotiza con su belleza mientras la ve bajar, se siente el hombre más afortunado de la tierra, suena tan trillado pero cuando te sucede a ti… es mágico -expuso reflexivo, ella se separó levemente pero sin deshacer el abrazo para verlo a la cara, sus pupilas marrón estaban cristalinas pero él no le dio tiempo de decir algo porque la besó, lentamente, saboreando esos dulces labios, acariciando sus sedosos bucles, sintiendo una explosión de emociones; cuando se separaron Harry le tendió la mano como en esas escenas citadas, hizo una reverencia y luego ella le tomó la mano para así caminar juntos hacia el salón, al cual seguían ingresando los estudiantes…adentro, cerca de la mesa de los postres, se reunieron con el pelirrojo y la rubia.
-Vaya que la armaste - comentó divertida, la ojiazul.
-Sí, hiciste sufrir a mi amigo - dijo con un tonito un poco recriminatorio, el pecoso.
-Me costó mentir, tenía que sonar convincente, fue muy difícil tomando en cuenta que luces genial - señaló Luna.
-No es verdad, me veo gorda. ¡Admítanlo! - exclamó Hermione, con una vocecita de estar a punto de llorar.
-Que conste que yo no dije nada - resaltó precipitadamente Ron.
-¡Ves! -soltó lagrimitas y su rostro hizo una mueca de puchero.
-¡Ron! -regañó la rubia, pellizcando a su novio del brazo.
-¿Qué?
- replicó haciéndose el que no entendió el porqué del regaño, y sobándose el brazo, muy indignado.
-Eso no es cierto, ¡Estás hermosa! - Harry la tomaba de la barbilla mientras reprendía al ojiazul con la mirada, negando y dándole a entender que fuese más prudente en sus comentarios. Ella se abrazaba a su pecho.
-Ya dije que es otra la que ha aumentado de peso -contradijo el pelinegro, lanzando una mirada insinuante hacia la Ravenclaw.
-Pues necesitas gafas nuevas, Harry - terció entre dientes el pecoso, quien claramente había entendido la intención del comentario.
-¿Por qué? - quiso saber la ojiazul, quien quería comprobar sus sospechas de las palabras del ojiverde.
-Para que así pueda ver quién es la llenita -enfatizó Ron, viendo fijamente a la castaña.
-Y tú eres... ¡el ser más insensible que conozco! -Hermione que desde un principio entendió todo, soltó el llanto. Harry y Luna miraban de fea manera a Ron, quien ni se inmutó en lo másmínimo; ya luego la rubia podía mirar todo lo fulminante a Harry por su intencional comentario hacia ella.
El de gafas logró consolar a Hermione…comenzaron a disfrutar del evento, estuvo divertido encontrar con que el vestido de la presumida de Claire Tylor era del mismo modelo que el de Susan Bones sólo que el de la Slytherin era negro y el de la Hufflepuff era amarillo, eso era como una venganza del destino por haberse burlado de la chica cuando propusieron los colores.
Hermione y Luna se ausentaron un rato en eso Harry casi se atraganta cuando vio que la chica que alguna vez le interesó estaba sonriendo de lo más cómoda a lado de un chico de cabello castaño oscuro con túnica color turquesa, ella también lucía un vestido del mismo tono.
-¿Qué hace Cho aquí? - respingó el ojiverde, sin quitar la vista de aquellos chicos que estaban cerca de la pista de baile.
-Es la pareja de Corner - informó el pecoso, se había enterado gracias a las profeta de Hogwarts (Lavender y Parvati)
-¿Son novios? - dijo curioso.
-Ni idea, y me da igual - Ron negó y se encogió de hombros indiferente.
-Sí es así, ¡Pobre niño! - repuso Harry, estremecido.
-Pues yo no lo compadezco, sinceramente los Ravenclaw siempre me han caído mal -dijo mirando "discretamente" hacia donde estaba Terry Boot.
-¡Ronald!
- reclamó una vocecita a sus espaldas, éste pegó el brinco, luego la regresó a ver con unaavergonzada sonrisa.
-Dije los no las Ravenclaw - subrayó, metiendo sus manos entre su cuello y con una caricia hizo aun lado su rubio cabello, la chica relajó un poco su entrecejo, se iban a besar cuando...
-¿Y Hermione? - saltó el ojiverde, el pelirrojo lo asesinó con los ojos, esta era la segunda en menos de una hora.
-Venía conmigo - respondió Luna, regresando a ver por qué su amiga no estaba a su lado.
-Voy a buscarla - se despidió un poco ansioso, sus amigos lo vieron alejarse sacados de onda.
Mientras el de gafas intentaba desesperadamente encontrar a su novia entre el mar de túnicas de gala una voz a sus espaldas con tonito seductor lo hizo sobresaltarse.
-Hola, Harry - susurró cerca de su oído.
-Ah, hola Cho - respondió sin fijarse mucho en ella.
-¿Es cierto lo que se dice? - terció con un modito de generar intriga para atraer su atención.
-Y qué es lo que ahora se dice de mí - inquirió ceñudo, continuando con su búsqueda de la castaña.
-Que Granger está esperando un hijo tuyo - soltó una risilla, como si fuese ridículo.
-Te informaron bien - dijo por fin viéndola, alzó las cejas, con una sonrisita petulante.
-¡Harry, qué horror!- exclamó escandalizada.
-¿Por qué dices eso? - preguntó aparentemente extrañado.
-A tu edad eso va arruinar tu vida - subrayó como si el ojiverde no viese claramente la gravedad del asunto.
-Qué mal estás, al contrario, es lo mejor que me puede pasar en la vida, porque ellos dos son mi vida -finalizó enfatizando sin dejar de sonreír de esa forma presuntuosa, como si a su vez la chica de rasgos orientales fuese la que no entendía; ella hizo un gesto frío.
-Pudo ser tan perfecto lo nuestro - cambió parcialmente el tema, acariciando su mejilla de forma coqueta, él se hizo para atrás y retiró su mano secamente.
-Sinceramente yo lo dudo, tenemos conceptos muy diferentes sobre lo que es el amor. Es más, no creo que sepas lo que significa. Ahora si me permites voy a buscar a mi futura esposa, que te diviertas con Corner - se despidió soltando una risilla aún más burlona.
-¡Qué grosero te volviste! - chilló indignada, sin embargo el de gafas no regresó a verla, la ex ravenclaw hizo el berrinche de su vida.
Cuando Harry localizó a Hermione se llevó una sorpresa no muy grata, la chica estaba hablando con cierto Slytherin rubio y de ojos grises. En milésimas de segundo sintió que en su estomago se derramaba un líquido ácido, algo llamado celos. Rápidamente aceleró el paso hecho una furia hasta ellos.
-¿Se te perdió algo, Malfoy? - inquirió, rodeando posesivamente la cintura de Hermione, ella lo regresó a ver entre sorprendida, e irritada por su comportamiento.
-Potter…- Draco lo fulminó con la mirada. -…al parecer a ti sí, porque éramos nosotros los que ya estábamos aquí - dijo apretando los dientes.
-No te preocupes ya lo encontré, sólo que con un bicho molesto revoloteando a su alrededor - atacó.
-Qué bonito te dices - soltó con una risilla burlona, sus pupilas grises brillaron; sólo una más era lo que necesitaba Harry para írsele encima a golpes.
-¡Chicos, basta! - atajó molesta la castaña.
Ambos se lanzaron miradas de intenso odio, sólo que el rubio continuaba con esa sonrisita cínica que tanto desquiciaba al pelinegro.
-Está bien, si quieren mátense. Les aseguro que serán recordados por arruinar la graduación -espetó enfadada, con un acentito de que le valiese lo que sucediera con ellos; entonces cruzada de brazos se dio la vuelta dejándolos solos. Apenas se había alejado unos pasos cuando el ojigris la alcanzó parándose frente a ella, tomándola de los hombros pero sin detenerla porque avanzó los mismos pasos que Hermione daba.
-Jane, te pido perdón por adelantado pero en verdad necesito hacerlo - exclamó, entonces la besó en la mejilla antes de que el de gafas pudiese reaccionar, ella también se quedó aturdida por la sorpresa del gesto y sin entender ni media palabra de lo que le había dicho. Draco corrió y se subió al escenario donde la banda tocaba una suave melodía; el rubio tomó la guitarra que descansaba sobre un soporte y se pasó la correa de cuero negro por el cuello acomodándosela sobre los hombros aunque la mantuvo a su costado, luego se acercó al micrófono, el líder de la banda se lo quedó viendo entre sorprendido y molesto por el atrevimiento del chico.
-Oigan, me escuchan todos…por favor quiero su atención - llamó probando el sonido.
-Qué rayos…- el pelirrojo que estaba entretenido debatiéndose entre qué postre probar regresó a ver con los ojos como plato. -Ahora sí Malfoy se volvió más loco de lo que estaba -añadió, negando. Luna arrugó el entrecejo, se temía que en todo este show su amiga estuviese incluida.
Todos miraban al Slytherin e intercambiaban miradas desconcertadas, la curiosidad los hizo interesarse. Pansy y Claire se acercaron al escenario con expresiones recelosas.
-Pansy, descuida que es a ti a quien ahora amo - dijo, y le guiñó el ojo sonriéndole de una forma coqueta y cómplice, la chica esbozó una media sonrisa como reflejo sin embargo el recelo no la abandonó. A continuación el rubio se dirigió a la castaña, como si la pudiese ver bajo un reflector dorado y todos a su alrededor fuesen sólo siluetas sin nombre.
-Hermione Jane, esta es mi manera de decirte que te amé demasiado y que las cosas nunca fueron de la forma en que lo deseé… pero contarás con mi amistad si algún día la necesitas - sus pupilas grises brillaron causa de lo cristalinas que se tornaron, ella se sintió contrariada.
-Esta canción la escribí la noche de navidad pasada, cuando supe que eras su novia - finalizó mirando con rencor a Harry, este lo fulminó con la mirada pero el rubio no le dio más importancia.
(La song es:time isn't healing
- Tom Felton)
Comenzó a tocar la guitarra, su voz contenía una nostalgia pasada, demostrando que cuando la compuso realmente se sentía triste; a medida que la canción avanzaba de vez en cuando se atrevía a ver a Hermione pero no suficiente como para leer su expresión, seguramente no podría continuar cantando, prefería bajar la mirada dejando que sus rubias pestañas cubriesen sus ojos aunque no cerrándolos por completo. Cuando terminó de tocar respiraba un poco agitado, como si estuviese conteniendo el llanto, luego tragó saliva y se atrevió a ver a los demás, todos aplaudieron un poco sobrecogidos pero tenían que reconocer que el Slytherintenía talento.
-Qué bonita manera de comenzar el festín -ironizó el pelirrojo, Luna y Harry observaban a Hermione, quien no había dicho nada sólo hiperventilaba y sus ojos marrón estaban llenos de lágrimas mientras que sus mejillas habían adquirido un rubor acalorado, lucía muy impactada. Draco había bajado justo cuando terminó de cantar iba directo hacia la castaña pero en el trayecto se encontró con su novia; Pansy tenía las mejillas bañadas en lágrimas y en sus ojos cafés había reproche, indignación y… contrariedad. El rubio la miró suspirando como esperando la sentencia pero la chica salió abriéndose paso entre la multitud que aún aplaudía, él regresó a ver si alguien se había dado cuenta o Hermione mostrase indicios de decirle algo, pero sin pensársela mucho supo quién era su prioridad.
-¿Te sientes mal, niña? - preguntó el de gafas, sin darle importancia a los celos para darle paso a la preocupación.
-¿Hermione?
- la llamó la rubia, moviéndola levemente pero la chica seguía sin reaccionar.
-Herm… -comenzó alarmado Harry, pero en eso Ron lo jaló hacia aun lado.
-¡Y tú qué esperas!, también le has escrito algo ¿no recuerdas? - presionó, mencionando la composición que hizo el ojiverde cuando aún no le confesaba sus sentimientos a la castaña, de la que se había enterado por haber sido indiscreto en su afán por reunir a sus amigos.
-¡Ronald, yo no canto! - discutió, como si su amigo le estuviese tomando el pelo, o tuviese la intención de obligarlo a humillarse.
-Mira si aquí hasta las ranas cantan, y como buen renacuajo que eres más te vale que hagas algo - lo empujó hacia adelante. Harry se acomodó las gafas que por el empujón se le habían movido, y le lanzó una mirada llena de resentimiento, seguro Ron se estaba vengando. Aunque por otro lado… sin pensar más se subió al escenario. - ¿Y luego te preguntas por qué Hermione se pone peor? - gruñó el pelirrojo. Los demás observaban al pelinegro y el salón se llenó de cuchicheos e intercambios de miradas expectantes.
-Hermione, esta canción describe lo que has significado para mí en estos años... Gracias por ser mi mejor amiga, mi fuerza y mi compañera de vida… no soy muy bueno… pero la canción te puede explicar mejor lo que quiero decir - su rostro estaba bastante sonrojado.
Harry comenzó a cantar, un poco desafinado al principio…
(Clip hecho por mí para este songfic)
Cuando terminó de cantar sus compañeros estaban muy asombrados pero aplaudían, aunque Cho estaba que se moría del coraje y la envidia.
La castaña había conseguido salir de su anterior shock para sumirse en uno más profundo, aunque de manera diferente porque antes se había conmovido, sentido lastimosamente culpable ante algo que jamás podría cambiar y que en sus emociones no tenía arreglo; pero ahora sus latidos eran acelerados, una intensa e indescriptible alegría se albergaba dentro de su corazón y las lágrimas contenidas hacía unos minutos salieron finalmente aunque con un sentido diferente, para poder expresar la dicha… Harry bajó del escenario los chicos le dieron paso formando un camino directo hasta Hermione, por unos instantes se quedaron viendo uno al otro con todo Hogwarts siendo testigo, bueno todos los de séptimo y uno que otro colado de 4to, 5to y 6to. Avanzó hacia ella, sus respiraciones de pronto se habían vuelto lentas…
Song: A labio dulce
Intérprete: Iskander
Hey, acá de regreso en este nuevo año, deseo que se la hayan pasado incre en los festejos.
Este ha sido un capítulo realmente difícil de redactar, cómo hacer que su contenido pudiese tener la graduación y a la vez poder plasmar las diversas emociones que acontecían en cada uno de los personajes principales, de igual manera no quería que se me escapara nada, así que tuve que dividirlo, ojalá no les moleste, mis sinceras disculpas…
NOTA: Cuando Harry ve a Hermione bajar las escaleras. Lo sé suena mucho a la típica escena que hay en las movies románticas… Por mencionar algunas Titanic, She's All That, Cinderella Story… y hasta en Harry Potter4 (para mi trauma con Harmony^^) pero no me pude contener las ganas de tener la mía dentro de este songfic =^^= cabe señalar que también tomé un poco la idea del libro de Ghost Girl
Muchas gracias por sus comentarios, por darse una vuelta y leer esta loca y un tanto cursi historia, por dejarla estar entre sus favo, en serio se los agradezco profundamente.
Anyeli Potter Granger
10 Enero 2010