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Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? — capítulo 44
Ya tomé tanto estoy cansado yo bailar a tu lado,
Un poquito enamorado por estar junto a ti.
Y en esta noche de labios con los ojos cerrados,
Y la gente pasando y tú te acercas a mí.
Y sin pensar dos veces, tu corazón se acerca a mí.
La música es tan fuerte, que yo me acerco para oír.
Estando así, frente a frente, el marrón y el esmeralda conectados, todo a su alrededor pareciese como si hubiese desaparecido, como si sólo ellos estuviesen… Harry acarició la mejilla de Hermione parecía tener la intención de besarla en la boca pero desvió el beso y tiernamente posó sus labios en su frente, ella cerró los ojos soltando una tierna y divertida risita. Un murmullo grupal los hizo salir de esa burbuja, sabían que sus compañeros estaban a la espera de ver un beso apasionado, pero Hermione descifró en la mirada y el gesto de Harry, que él quería recibir una respuesta a la canción, un poco más privada; intercambiaron una sonrisa cómplice cuando vieron la decepción en aquellas caras conocidas. El curioso público comenzó a dispersarse mientras la banda comenzaba a tocar una alegre canción…
(Es la de Ave María - David Bisbal)
-¿Quieres bailar? - preguntó el de gafas, tendiéndole su mano.
-No lo haría con nadie más - dijo, tomándosela; Harry la haló hacia él rodeando su cintura y la castaña se acomodó sobre su hombro.
-Estuvo hermosa - susurró en su oído.
-Tú la inspiraste, no podría ser de otra manera -expuso mordiendo traviesamente el lóbulo derecho de su novia, ella soltó una risita más traviesa que la anterior.
-Sabes que es la primera vez que bailamos así, en público - observó el ojiverde, ella besó su cuello, ambos exhalaron una risilla armonizada. Estuvieron bailando un rato más, no se dieron cuenta cuándo la canción cambió, de pronto vieron a su lado a su amigo pelirrojo con la rubia que bailaban animadamente, de una forma un poco alocada, ellos intercambiaron una mirada que claramente supieron lo que pensaba el otro: Ron y Luna…-sonrieron resignados.
Vieronunirse al baile a Colin con Ginny, no sabían con exactitud cuándo ellos habían llegado al festín pero la castaña le sonrió a su amiga.
La pelirroja lucía muy bonita con su suave maquillaje, su cabello sujeto en una coleta, su lindo vestido azul marino estilo romano, de gruesos tirantes, cuello redondo y caída recta hasta la rodilla; se veía más alta con sus zapatillas color plata. El castaño ni se diga, muy guapo con su túnica de gala azul marino, sólo que su camisa era de un azul más claro, y como característica del chico, no traía corbata. Un grupito de chicas de 4to no le quitaban la mirada de encima hasta que se toparon con la fulminante de Ginny, Hermione se rió por lo bajo y luego le guiñó un ojo a la chica Weasley, ésta no dejaba de sonreír de forma pícara, a lo que el ojimiel la miró extrañado y ella lo besó para que no se diese cuenta.
Debes de cuidar, tus labios rosas, que hoy van a besar.
Si me provocas
Debes de cuidar, tus labios rosas, que hoy van a besar.
Si me provocas
A lo largo de la velada el pelirrojo no dejaba de hacer mordaces comentarios…
-Leí en un artículo que las embarazadas suben unos 20 kilos a lo largo de su gestación - comentó como por casualidad.
-¿De cuándo acá lees, Ron? -atajó la ojimarrón.
-Por curiosidad leí la revista que Luna perdió -respondió a la defensiva.
-Al menos ya sabes algo y no serás tan inútil para cuando te toque ser papá -recalcó sarcástica.
-Eso díselo a Harry -contraatacó, el de gafas negó rodando los ojos; la castaña iba a responderle al pecoso.
-¡Basta los dos! -gritó fastidiada la ojiazul.- Por una única vez en sus vidas podrían llevarse bien, siquiera porque es su graduación o mínimo podrían comportarse porque yo estoy aquí - reprendió Luna, bastante indignada. Ron ante la sorpresa de Hermione y Harry, se quedó callado y su rostro había adquirido un notorio rubor. La rubia sonrió satisfecha y regresó su vista al frente.
En esos momentos la profesora McGonagall subió al escenario… los fuertes murmullos de las conversaciones se redujeron a sólo sonidos de las respiraciones, todos prestaban atención a la subdirectora.
-Buenas noches jóvenes, a nombre del profesor Dumbledore, quien tuvo que ausentarse por unos días del colegio pero mañana en el desayuno de fin de cursos los verá... Quiero desearles que se la estén pasando increíble en esta velada, y tengo que agradecer a quien hizo posible que esta fuera la noche mágica a Miss Lovegood, que nos regaló su tiempo para organizar este evento y fuera el festín de graduación soñado por ustedes… - la profesora parecía un poco seria sin embargo les brindó una sonrisa sincera.
-¿Tú organizaste todo? - aspiraron sonoramente, Harry y Herm.
-Tenía que hacer algo mientras ustedes estaban dormidos en la enfermería, ¿verdad? - dijo con una suficiencia, traviesa.
-Por eso estabas en el aula cuando Mcgonagall nos estaba diciendo todo este rollo de la graduación - concluyó Ron, contrayendo sus cejas. La rubia se sonrió aún más.
-La señorita Lovegood me pidió un espacio para decirles sobre… ¿una sorpresa? - finalizó un poco intrigada, porque ni ella sabía de qué se trataba aquello. Luna se puso de pie ante el desconcierto de su novio y amigos; la castaña contrajo el entrecejo al ver que su amiga caminaba descalza. Cuando la rubia llegó al escenario la profesora le cedió el micrófono, su expresión era risueña, como si hubiese estado aguantando mucho porque llegase este momento, y a la percepción de Hermione sus compañeros de grado lucían un poco nerviosos.
-Hola chavos, como ya habíamos quedado de acuerdo- hizo énfasis en la última palabra - los de séptimo van a bailar un tipo "vals", costumbre en las graduaciones del mundo muggle, y como también me habían prometido, van a aceptar sin replicas la música que elegí ¿eh? No importa que no sea perfecto, sólo déjense llevar por la melodía -les guiñó un ojo soltando una risita divertida, luego le entregó de nuevo el micrófono a la profesora McGonagall, se bajó del escenario y llegó hasta su mesa dando pequeños saltitos.
(La melodía se llama Luna de París - Raúl Di Blasio)
Una alegre melodía, comenzó a escucharse…
Los chicos de séptimo comenzaron a bailar por parejas De Gryffindor Seamus con Lavender, Dean con Parvati, Neville con Agnes Ketteridge, la chica Hufflepuff; y de esta casa estaban Ernie Macmillan con Hannah Abbott, Justin Finch-Fletchley con Susan Bones. Los Ravenclaw Anthony Goldstein con Padma Patil, Terry Boot con Lisa Turpin, y Michael Corner con la odiosa de Cho Chang. Los Slytherin desde el principio se negaron a participar. Aunque la castaña vio que Pansy y Draco entraron al salón, y se unieron al baile, lo que tranquilizó a la ojimarrón, que comenzaba a sentirse culpable por si la canción que le dedicó el rubio le hubiese amargado la noche, o peor, le hubiese costado el noviazgo.
Harry tomó de la mano a Hermione, ella con una radiante mirada lo siguió, llegaron a la pista, rodeó su cintura guiando el ritmo, como si fuese un experto; lo que realmente estaba haciendo era dejarse llevar como había dicho Luna. La ojiazul había casi obligado al pelirrojo para que se pusiera de pie y la siguiera…
-Oye, pero yo no sé bailar esa música - objetó, tenía una expresión angustiada y un rubor contrastado con un poco de palidez por el nerviosismo.
-Déjate guiar por mí - rió traviesa, tomó su mano izquierda con la derecha de ella, y puso su mano izquierda sobre el hombro derecho de Ron, él finalmente posó su mano libre sobre su espalda.
-Por eso andabas tan sospechosita, los demás ya estaban advertidos, y yo que soy tu novio ni siquiera…-comenzó con un tonito de reclamo, pero la chica lo silenció con un beso. Sin darse cuenta el pelirrojo había rodeado la cintura de Luna y la estaba cargando.
-¿Sabes qué es lo mejor de tener un novio tan alto y fuerte? - soltó la pregunta, tomando de sorpresa al pecoso.
-¿Qué? - entornó sus ojos azules intrigado.
-Que puedo bailar sin tocar el piso - respondió riéndose.
-Qué bueno que tú ibas a guiar -observó con un tonito de sarcasmo pero divertido.
-Yo sabía que ibas a encontrar el compás - hizo un gesto pícaro, volviendo a besarlo.
-¿Y sabes qué es lo más lindo de tener una novia así de chiquitita y delgadita? -susurró cerca de sus labios.
-¿Qué? - esta vez ella lo miró curiosa.
-Que puedo hacerla girar así - entonces comenzó a dar vueltas entre las risas de la rubia.
Disfrutaron de un rico banquete, de las fotos que Colin les tomó, de más música para bailar; luego el vocalista de la banda de "Las Brujas de Macbeth" hizo un anunció:
-Antes de interpretar la siguiente canción quiero decirles que la señorita Granger se las dedica a esta generación - todos aplaudieron, regresando a ver a lacastaña.
(Clip del Trío Dorado de Hogwarts con la song: I'll Be There For You-The Rembrandts)
La banda tocó la rola y entonces los estudiantes armaron su alboroto, Harry apartó a su novia de la desenfrenada multitud, para que no la fuesen a lastimar…
-¿Te gusta? - preguntó mordiéndose el labio inferior, sus ojos marrón brillaban alegres. - Porque en realidad te la dedico a ti, a Ron y a Luna… que al parecer desaparecieron - añadió, buscándolos con la mirada.
-Adoro ese gesto tuyo - expuso el pelinegro, acariciando sus labios; la chica soltó una risita y sus mejillas se ruborizaron.
-¿Quieres salir? - la invitó, ella asintió.
Te voy a besar los ojos,
Te voy a tomar del pelo,
Te voy a hacer llorar, de un beso.
Tomarás fuerte mi mano,
Y te voy a besar.
Y la noche se nos irá dando y al final,
Me siento en la banqueta, voy a tropezar.
No sé sin son tus besos o bebí de más,
No sabe el corazón.
Pero yo he de comprobarlo,
Si tus besos me ponen borracho.
Salieron a los jardines, los cuales estaban tenuemente iluminados por unas lucecitas doradas colocadas con magia sobre los arbustos. Cerca del lago se encontraron al pelirrojo y la rubia, Harry y Hermione se sentaron a su lado en una banca de cemento que estaba justo debajo de su Haya favorita.
Después de un rato el de gafas y la castaña se pusieron en pie pues era algo incómodo estar los cuatro allí sentados, con el espacio bastante limitado, y sin decir nada sólo viéndose e intercambiando vacilantes sonrisas como esperando a ver quién comenzaría a hablar; aunque era una escena muy chistosa de ver. Luna y Ron se quedaron sentados, la rubia recargó su cabeza en el hombro de su novio, mientras observaban la luna; que esa noche estaba llena y más esplendorosa que nunca, mostrando un reflejo bello en el espejo del agua e iluminando la noche estrellada. En cuanto a sus amigos… la castaña se había recargado en el tronco y Harry se apoyaba en su brazo para observarla. Estaba muy cerca de ella, jugando con sus rulos, acariciando su tersa mejilla, la cual estaba sonrosada y muy tibia. Hermione no podía evitarlo siempre que él hacía ese gesto, ¡y a él cómo le encantaba hacer eso!
Lentamente se acercó para besarla, primero respiró su aliento; ella soltó una risita graciosa y entrecerró los ojos con un brillo muy especial en ellos. Reacción que solía ya ser costumbre cuando él estaba así de cerca, Harry sonrió satisfecho de continuar provocándola. Fue entonces que apresó sus labios entre los suyos, tomándola por la cintura pegó más su cuerpo; ella cerró los ojos completamente y él imitó la reacción. Comenzó como un inocente beso que fue tomando intensidad hasta el punto que su respiración comenzaba a tener dificultad para absorber oxigeno. Pero eso no fue lo que ocasionó la separación, ni siquiera el grito burlón de Ron, que exclamó: ¡Ya comételo! -Sino fue cuando el chico dejó de besarla emitiendo un sonoro resuello, pues tenía la sensación de haber sufrido un fuerte vértigo. Queriendo disimular para no alarmar a su novia regresó a ver fulminante a su amigo pero descubrió que no lo podía enfocar bien pues lo veía borroso, y estaba seguro que aún tenía las gafas puestas. Además, sí aceptaba que las primeras veces que había besado a Hermione de aquella manera al separarse se sentía un poco falto de aire y algo mareado pero ahora no comprendía por qué en lugar de disminuir había aumentado esa reacción de su cuerpo. Intentó caminar pero se tambaleó como si estuviese a punto de caerse.
-¿Estás bien? -preguntó preocupada Herm.
-Un poco mareado - confesó finalmente. Ron y Luna se habían acercado de inmediato.
-Ya se enfermó - opinó con presura el pelirrojo, la rubia se limitó a mirarlo evaluadoramente.
-¿De qué lo contagiaste? - reclamó horrorizado exageradamente, viendo a Hermione como si tuviese varicela; ésta le lanzó una mirada envenenada sin embargo no le dijo nada.
-No estoy enfermo - se apuró a aclarar el de gafas.
-Sólo que todo me da vueltas -añadió, ahogando un eructo que avecinaba prontas ganas de vomitar.
-Entonces estás borracho -concluyó con una sonrisa burlona, Ron.
-¡Sabes que el no bebe! - puntualizó molesta, la castaña.
-Entonces los besos de Hermione son los que te emborrachan - resolvió riendo ahora sí sin disimulo.
-¡Ja, ja muy chistosito, Ronald! - la ojimarrón no le seguiría soportando sus comentarios burlones, el pecoso sonrió ingenuamente. Harry había cerrado los ojos para tratar de reponerse, recargado un poco en el hombro de su novia. Luna rió por lo bajo, creía con certeza haber descubierto la causa del mareo de su amigo ojiverde. Recordó que ella y Hermione habían leído en una de las revistas de maternidad sobre un reciente descubrimiento en el cual estaba comprobado que en la saliva que se pasaban cuando se besaban contenía sustancias que podrían provocar síntomas en él iguales a los de la embarazada. Más si él estaba tan involucrado en el embarazo. Su sonrisa se amplió, y regresó a ver a la castaña…
-Herm, creo que deberías explicarle a tu novio que se vaya acostumbrando a esos mareos, y también a las nauseas -aconsejó la ojiazul; Harry buscó la mirada de Hermione, algo asustado.
-¿Es normal? -respingó el pelirrojo, quien había dejado de sonreír y tomado seriedad con una expresión en el rostro de aterramiento.
-Claro -asintió la ojimarrón, los dos chicos la miraron entre sorprendidos y escépticos; aunque Harry algo más estremecido. Hermione les explicó a él y a Ron lo que Luna recordó.
-Ah vaya, sí que los muggles son unos genios. Tienen una explicación lógica para todo, hasta para la magia; aunque aún la continúan llamando algo sobrenatural. ¡Pobrecitos! -comentó burlonamente el pecoso. Los tres rieron, aunque nadie más que Luna, a quien sus ojos azules se le llenaron rápidamente de lagrimitas y su rostro enrojeció, faltándole el aire por la prolongada risa. Mientras repetía con voz entrecortada - ¡Sí… pobrecitos…! - Harry y Hermione intercambiaron una mirada con una contrariada sonrisa, seguían sin entender cómo es que la rubia encontraba los comentarios de su novio demasiado graciosos; no podían negar que lo eran, pero no como para hacerlos reír tan escandalosamente.
Pasado el extraño suceso Harry era el único que estaba sentado en el banco, su novia y amigos permanecieron de pie; observándolo como si pensasen que pronto se desmayaría por fin, cosa que no le agradaba mucho… Hermione le acomodaba un mechón e intentaba arreglarle el cabello.
-Vamos Hermione, si en los dieciocho años que casi tiene… y en siete de conocerlo… no se le ha aplacado ese cabello. No se lo domarás en una noche- puntualizó el pelirrojo con una sonrisita bastante socarrona, la castaña lo ignoró.
-Luce divino - opinó Hermione una vez que aparentemente había vencido al rebelde cabello de su novio, logrando un aspecto más o menos decente.
-Luce como niña - señaló despiadadamente Ron.
-¿Eh? - Harry lo miró ofendido.
-¡¿Qué?! -la ojimarrón lo miró con peligrosidad.
-¡Ronald! -reprendió la rubia, pero éste no se inmutó y continuó exponiendo lo que pensaba.
-Te aprovechas de que eres mayor que Harry, y por eso lo dominas - señaló.
-¿Me estás insinuando que estoy vieja? -Hermione se cruzó de brazos y se acercó con una mirada amenazante.
-Si así lo entiendes -sostuvo el ojiazul, Luna le dio un severo codazo.
-Vamos Ron, no empiecen - intervino Harry. - Y qué si ella es mayor diez meses, eso no tiene nada que ver… - soltó, luego se dio cuenta que acaba de meter la pata.
-¡¿Qué?! - Hermione se detuvo a unos pasos de casi estrangular a Ron para regresar su vista sorprendida y dolida hacia el ojiverde.
-Ups… qué conste que él lo dijo - Ron retrocedió dos pasos sin dejar de sonreír con burla, pero preparado para huir de ser necesario del alcance de su amiga. Sin embargo la reacción de la castaña fue desconcertante en vez de atacar a su pelirrojo amigo se dio la vuelta, con lágrimas en los ojos. Harry se recriminó a sí mismo por su absurdo comentario, y de inmediato la siguió; no sin antes lanzarle una mirada aniquilante a su amigo, aunque no peor de la que le lanzó la rubia a él.
-Bien hecho, Ronnie -acentuó indignada la ojiazul.
-¿Qué?, es la verdad… Además él lo dijo - se encogió de hombros sin sentir culpa, la chica chasqueó la lengua en desacuerdo y se marchó.
-Lu… Luni… ¡Luna! - la llamó consternado.
-Si la finalidad era que ellos se fueran, no tú -dijo cuando la alcanzó, tomándola por los hombros.
-Buenas noches, Ronnie. Que duermas bien en compañía de tu almohada -terció subrayando las palabras, aún mantenía el ceño fruncido y los brazos cruzados; entonces apresuró el paso.
-Lu, pequeña… -dijo quedándose con un palmo de narices.
Te voy a besar los ojos,
Te voy a tomar del pelo,
Te voy a hacer llorar, de un beso.
(Te voy besar)
Tomarás fuerte mi mano,
(Te voy a tomar)
Si me provocas.
Te voy a besar los ojos,
Te voy a tomar del pelo,
Te voy a hacer llorar, de un beso.
Tomarás fuerte mi mano,
Y te voy a besar, a labio dulce.
-Pobre Ron, dormirá bastante mal esta noche - comentaba Harry quien los había escuchado porque sólo se habían alejado de ellos una corta distancia.
-Pues no será el único - sentenció la castaña.
-Cómo dices… -respingó.
-Gracias, por defenderme -ironizó con reclamo.
-Herm, sabes cómo es Ron, y sus comentarios fuera de lugar - intentó tranquilizarla.
-Sí, pero esperaba que me defendieras no que me hundieras más -reprochó.
-Toda la noche lo hice -señaló.
-Y toda la noche él se la pasó molestándome -recordó molesta.
-Entonces por qué te quejas, si ya te deberías haber acostumbrado -exhaló resignado.
Ella lo fulminó con la mirada y sin decir nada continuó caminando a zancadas hacia el castillo.
-Vamos Hermione, no lo dije con esa intención… Mi madre también era mayor que mi papá, y eso no marcó la diferencia entre ellos. Además a mí no me importa cuántos años seas mayor que yo - iba diciendo detrás de ella.
-Ah… ¿Ahora son años? - chilló realmente afectada.
-¡Ay no! - el pelinegro se dio un golpe en la frente.
-Ya no digas nada, mejor vete a buscar a tu amigo Ronald, así se harán compañía - le gritó con lágrimas en los ojos. Pero el de gafas la había tomado entre sus brazos, acomodándola contra su pecho y llevándola al interior del castillo.
-¡Ey! - protestó.- ¡Harry, qué haces! ¡Bájame! - pataleaba sin conseguirlo. Luna, que había escuchado los gritos de su amiga, se apresuró para alcanzarlos con la intención de atacar al ojiverde.
-¡Ey suéltala, salvaje! - ordenó.
-Luna, ven acá - el pelirrojo la tomó del brazo y sin darle tiempo la cargó hacia él sobre su hombro.
-¡Ronald Bilius Weasley, bájame ahora mismo! - reclamó, dando golpecillos con sus puños sobre su espalda.
-No, Luna Lovegood de Weasley - dijo sosteniéndola mejor, los golpecitos de la rubia no parecían perturbarle. La bajó hasta que estuvieron en un punto desde donde se podía avistar el sauce boxeador.
-Ellos tienen sus problemas que arreglar y los nuestros es que intervenimos en los de ellos - observó seriamente.
-Tú siempre le das la razón a Harry y te encanta llevarle la contraria a Hermione -objetó la ojiazul, respirando agitadamente.
-Y a ti te encanta ponerte de lado de tu amiga y pasar a fastidiar a mi amigo. Así que está decidido, no nos meteremos más en sus rollos… En este momento sólo pensaremos en nosotros - determinó, la tomó por el rostro y la besó de forma dulce.
Song: A labio dulce
Intérprete: Iskander
Hola, aquí les traigo la continuación del cáp anterior
¿Me tardé? Sí lo sé, ay sinceramente ya no sé en qué día vivo, apenas me estoy medio recuperando de una fuerte gripe ¬¬
Ojalá les guste el episodio, me divertí mucho imaginándolo ^^
Sobretodo el final, a partir de que están en el lago.
Capitulito dedicado a mi amigui Rosalie Bell, porque hoy es su noche soñada de graduación ^^
Espero darme prisa con el siguiente capítulo… y nos leamos prontito, oks
Muchas gracias por sus comentarios, en serio que son vitales para mí, también agradezco desde el fondo de mi corazoncito que se den tiempo para leerlo y por darle la oportunidad de colarse a este crazy songfic entre sus favo^^
Anyeli Potter Granger
30 Enero 2010