← Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? · de
Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? — capítulo 56
Ianregresó a ver al recién llegado, al mismo tiempo que Chad había volteado a ver y encontrarse con un chico pelirrojo, cuya expresión no era muy amigable que digamos.
-Con que tienen novios… - terció, sonriendo descaradamente, comosi enterarse de aquello le hubiese dado una maliciosa idea.
Las tres chicas hiperventilaban e intercambiaban nerviosas miradas, peor aún, Hermione y Luna no querían ver a Harry y a Ron.
-Siendo así… - comenzó Chad.
-Siendo así, ya pueden irse yendo de aquí - dijo el ojiazul apretando los dientes, y ahora también sus manos oprimían los vasos de refresco que sostenía.
-¿Irnos…? - se rió Ian, dándole con codazo de confabulación a Chad y a Chris, quienes también se rieron.
-Claro que se van - advirtió Harry, poniendo las bebidas que él llevaba sobre la mesa de una forma intimidante.
-¿Qué pasa? - justo en ese momento llegó Colin, y Ginny pegó un respingo al ver a su novio.
-Colin, si en verdad quieres caerme bien… ¡defiéndete, no ves que te están dejando sin novia! - exclamó alterado Ron, plantando también los vasos que llevaba haciendo que las bebidas se derramasen sobre la mesa. El castaño compuso una brusca expresión y clavó su mirada en los chicos extraños, mientras que la de la pelirroja fulminaba a su hermano. Pero en lo que Harry, Ron y Colin asesinaban con los ojos a Ian, Chad y a Chris. En la mesa cercana Pansy estaba viviendo la misma situación incómoda que Hermione, Luna y Ginny… Draco había respondido con un puñetazo la sonrisa cínica que Chace esbozó cuando éste lo corrió por estar tratando de ligarse a su novia.
-¡Draco, suéltalo! - chilló alarmada Pansy.
Pero justo en ese instante Harry, Ron y Colin imitaron la acción del rubio, y comenzaron una pelea pues Ian, Chad y Chris no se dejaron.
-¡No, esperen! ¡Qué hacen! ¡Chicos basta! - gritaban ellas. De pronto la trifulca se había convertido en el show de la noche. Las chicas querían que aquello parase, hasta estuvieron tentadas de utilizar magia, pero con tanto muggle en el lugar rápidamente desecharon la idea. Afortunada o desafortunadamente llegó la seguridad del lugar y "los hizo salir" a los doce jóvenes, de una manera nada cordial.
Una vez afuera Ian, Chad, Chris y Chace les dijeron que ahí moría el asunto, y les pidieron disculpas a las chicas…entonces se fueron por su lado.
Pansy fue la primera en marcharse de vuelta al hotel, iba muy furiosa, y el ojigris la seguía alegando.
Hermione, Luna y Ginny se miraban entre sí, y ellos también intercambiaban miradas…
-Colin… - comenzó la pelirroja y él medio sonrió, pero sus amigas no la dejaron acercarse a su novio.
-¡Ya estarán contentos, arruinaron la noche! - exclamó acalorada la castaña.
-Mira Hermione, tú no digas nada - la calló el pelirrojo. Y esta vez el ojiverde no dijo nada para defenderla, pero se intentó acercar a ella.
-Ven conmigo - le dijo, tratando de tomar su mano.
-¡Ni te me acerques, Harry Potter! - advirtió la ojimarrón, alejándose unos pasos y viéndole peligrosamente.
-Ronald, mi amiga tiene razón… nos arruinaron la noche - subrayó la rubia, con los brazos cruzados y una expresión enfurruñada.
-Luna, tú y yo vamos a hablar muy claro… ¡que ni creas que no vi cómo ese estúpido te estaba acariciando el brazo! -saltó indignado el ojiazul.
-Hablaremos mañana - apresuró a atajar la rubia.
-¡Hey!, yo quiero aclarar esto ahorita - protestó la pelirroja.
-No Ginevra, esta noche se irán a dormir castigados - zanjó su cuñada.
-Hasta mañana, que duerman bien - ironizó la castaña, y se dio la media vuelta en sincronía con Luna, de una forma dramática. Pero tuvieron que casi llevarse a rastras a Ginny, pues ella se negaba a dejar las cosas así con Colin.
Una vez que llegaron al vestíbulo la pelirroja se zafó de sus amigas.
-Ya, suéltenme… ¡No puedo creer que me hayan hecho esto, yo tenía planes! - reclamó.
-Pues tu novio fue el de la culpa, por portarse como un salvaje - señaló Luna.
-No fue el único…-señaló con sarcasmo Ginny. - Además yo podría perdonar a Colin… - concilió.
-¡No, ninguna de nosotras puede perdonarlos! - rotundizó Hermione. La pelirroja frunció los labios y sus ojos brillaron disgustados: De acuerdo, pero ya no sé con quién estoy más enojada… si con mi novio por ponerse celoso, o con ustedes por arruinarme los planes - les lanzó una última mirada de resentimiento y entró en el elevador.
-Debería agradecernos por salvarla de meter la pata con ese tarado - resopló la rubia, cuando su cuñada desapareció de sus vistas.
Hermione se mordía ansiosamente el labio inferior: Luna… ¿y si ella tiene razón…? Tal vez podríamos perdonarlos - reconsideró.
-Oye, tú fuiste la que lo acaba de recalcar y no te puedes echar para atrás… De ninguna manera los vamos a perdonar, no esta noche… - determinó, la castaña hizo un puchero como niña regañada.
-Además tengo un plan para hacerles que se arrepientan, más, por arruinar la velada que bien pudo ser divertida… Pues nosotras la haremos divertida, pero sin ellos - le contaba mientras subían al otro elevador que acababa de abrir sus puertas frente a ellas.
-¿Cómo? - la ojimarrón la miró confundida e intrigada.
-¿Recuerdas que declaré estas vacaciones libres de magia? -sonrió maliciosamente y sus pupilas azules tuvieron el mismo brillo, entonces sacó de su bolsa las varitas de los chicos.
-¡Luna por Merlín! los acabas de dejar allá afuera desprotegidos - se escandalizó Hermione, su expresión era alarmada.
-Ya demostraron que bien pueden defenderse - compuso una mueca fría. La de rulos suspiró…
-Ya dilo… ¿cuál es tu plan? - preguntó como si ambas fuesen a hacer la peor travesura de sus vidas y a ella no le quedase más remedio que acceder a ser cómplice. Luna salió del ascensor y caminaba hacia la habitación de los chicos.
-Que no podrán entrar a descansar - se rió, mientras lanzaba un hechizo hacia la puerta de la recamara donde ellos se hospedaban, luego regresó a ver a Hermione con una sonrisita de suficiencia. La castaña negó estremecida…
-Lo bueno era que estaban declaradas sin magia- dijo sarcástica, rodando los ojos.
˜˜˜
Cuando vieron alejarse a las chicas Harry, Ron y Colin soltaron un colectivo abatido suspiro.
-¿Qué haremos para que nos perdonen? - se apresuró a preguntar el castaño, con tono angustiado.
-¿Ellas tienen que perdonarnos…? - ironizó el ojiverde.
-Deberíamos irnos a festejar sin ellas, después de todo esto es su culpa por andar de coquetas con otros que no somos nosotros - sugirió apretando los dientes, el pelirrojo. Harry y Colin tuvieron que concederle la razón, aunque realmente al ojimiel no le constaba que su novia en verdad estuviese coqueteando con aquel chico de cabello rubio arenoso.
Quizás no era tan mala idea eso de irse de parranda como venganza…
Sin saber muy bien cómo, consiguieron un cartón de bebidas alcohólicas muggles y se fueron a sentar en la playa privada del hotel.
-El sabor de esta cerveza no tiene ningún parecido al de la cerveza de mantequilla - observó Colin, saboreando la bebida.
-Pero bien que te está gustando ¿no, cuñado? - se rió Ron, entonces le dio unas palmadas en la espalda que lo zarandearon un poco, y le sonrió vacilante.
-Sabes, comienzas a ganar puntos conmigo… se puede decir que ya pasaste una de mis pruebas… Y hace rato… ¡me enorgulleciste! - le decía, volviendo a palmear su espalda, esta vez ocasionando que casi se atragantase con lo que bebía. Colin volteó a ver confundido a Harry, y éste se reía por lo bajo.
-¿Crees? - ironizó volviendo a ver a su pelirrojo cuñado.
-Oh vamos, Colin… quita esa cara… de todas formas íbamos a dormir solos - lo calmó, con un poco de sarcasmo; y es que el castaño sabía que de esto último le echaba la culpa a él.
-¡Miren, el hurón…! que diga Draco - tosió Harry, ya que él se sentía incómodo porque también de cierta forma le echaba la culpa Colin que desde el principio no pudiese estar en la misma habitación con Hermione.
-¿Lo invitamos? - propuso, mirando a sus amigos.
-¡Harry, ya estás loco! creo que deberías de dejar de tomar - saltó Ron, arrebatándole la cerveza y mirándolo como si su amigo se hubiese trastornado. Sucedía que en esos momentos Draco caminaba cabizbajo por la playa, con un aire ensimismado.
-Pobre… él también está pasando lo mismo que nosotros - compadeció el castaño. Y el ojiazul lo miró ceñudo… luego rodando los ojos exhaló un gruñido - Está bien... invitemos al hurón.
-¡Hey, hurón…!- gritó y el aludido volteó a verlos, con una expresión de perplejidad y recelo.
-Lo siento, Malfoy… ¿te gustaría unirte al grupo de novios ofendidos y castigados? - llamó, al principio con sorna luego finalizó con un bufido de indignación. El rubio parpadeó todavía desconfiado, luego compuso una mueca de simplicidad y encogiéndose de hombros se acercó a ellos.
Después de un rato los cuatro chicos bebían y charlaban como si fuesen amigos de toda la vida.
-¡Definitivamente esta cerveza muggle es curativa!, me están dejando de doler los trancazos - consideró el pelirrojo, frotándose la quijada donde comenzaba desaparecer el color rojizo y en su lugar adquiría un tono morado oscuro.
-Es que esos chicos muggles estaban entrenados para golpear gente - señaló Colin.
-Dirás matar gente - corrigió su cuñado.
-Chicos admitámoslo… ellos estaban atléticamente hablando mejor preparados que nosotros - observó con sarcasmo Harry, recordando con irritación las veces que tuvo que enfrentarse o huir de la pandilla de su primo Dudley.
-Eso sin contar que sonmayores que nosotros - subrayó el ojiazul.
-Pero el Quidditch nos ha ayudado mucho para tener buenos reflejos - señaló el castaño.
-Al menos gracias a eso pude esquivar algunos cuantos golpes - ironizó Draco, por fin participando en la conversación, sepasaba el pulgar por la comisura de los labios donde lucía una delgada herida y había rastros de sangre ahora seca.
-Nos sorprendió mucho que tú hayas iniciado la pelea, hasta pudiste pasar por un Gryffindor - dijo con asombro el pelirrojo, sin darse cuenta le palmeó el hombro. Los ojos grises se entornaron y Ron de inmediato retiró su mano.
-Tomaré eso como un cumplido - compuso una media sonrisa, y volvía tomar de su cerveza.
-Me gustaría decir que ellos se llevaron una buena, pero la verdad es que fue al revés, ellos nos hicieron casi polvo - expuso con amargura Harry.
-Y mira que lo dice el que nos libró de ustedes saben quién - satirizó Ron.
-Sí, bueno, eso no le ayudó mucho - se burló Draco.
-La verdad es que no nos hubiésemos metido en ese lío si no fuese por ellas - evidenció el pelirrojo, mirando ceñudo a Colin, que al parecer no estaba muy de acuerdo con esto.
-Sí, la verdad… las mujeres son más peligrosas de lo que aparentan. Si te enamoras te conviertes automáticamente en su esclavo de por vida y terminas haciendo cosas que nunca imaginaste hacer… como tener celos de que un idiota se le acerque - expuso el rubio, y los otros tres chicos no pudieron estar más de acuerdo. Continuaron quejándose de lo "peligrosas" que podían llegar a ser las chicas, y también brindando en su honor.
Eran casi las cuatro de la madrugada y gracias a Merlín llegaron desde la playa hasta el pasillo que conducía a su habitación, porque al decir verdad los cuatro chicos estaban demasiado tomados y es que ellos nunca habían bebido cervezas muggles. El que estaba peor era Colin, al chico técnicamente lo llevaban cargando. Y es que el castaño se había aventado al mar, lo bueno fue que los demás estaban menos borrachos que él y lo sacaron antes de que se fuese a ahogar, por esa razón decidieron terminar la parranda.
-Sabes hurón, después de todo no eres tan mala persona…- le decía entre hipados, el pelirrojo.
-Te juro algo Draco, a partir de ahora eres mi mejor amigo, mi compadre, mi hermano - exclamaba el ojiverde, también él daba hipidos a cada rato, y el ojigris soltó una sonora carcajada.
-A ver… sosténganme a mi cuñado, no sea que si le pasa otra cosa mi hermana me las cobre a mí - les dijo Ron, mientras pasaba el brazo de Colin sobre los hombros del rubio, y él buscaba la tarjeta en su bolsillo. Luego se dispuso a abrir la puerta pero cuando consiguió pasar la tarjeta por la ranura de acceso la puerta no se abrió ni con sus desesperados intentos.
-Chicos… ¡la puerta no abre…! - exclamó sudando.
-¡Cómo que no abre! - saltó Harry. El ojiazul volteó a verlos y negó.
-Já, la puerta no abre -repitió el castaño riéndose tontamente. Ron le lanzó una enfadada mirada.
-Pues intenta con el alohomora - apremió el de gafas.
-Que ya no te acuerdas que Luna nos quitó las varitas - recordó irritado. Harry compuso una mortificada mueca, luego volteó a ver esperanzado al rubio.
-Draco traes la tuya ¿cierto? - urgió.
-No, Pansy me la quitó después del espectáculo que dimos… Creí que si se la entregaba me perdonaría - explicó afligido.
-¡Diantres! ¿y ahora cómo se supone que vamos a entrar?- bufó el ojiverde. Colin seguía riéndose solo.
-Y yo que quería pedirles asilo porque Pansy me echó de la habitación… - confesó el ojigris.
-Ni modo, tenemos que ir a buscarlas para que por lo menos nos devuelvan nuestras varitas… - gruñó el pelirrojo. - Y la lista de explicaciones que tienen que darnos aumenta - agregó ironizando. Como Ron ya no cargaba a su cuñado se adelantó a cruzar el pasillo y tocó con el puño la puerta de la habitación de las chicas.
˜˜˜
-Luna… - susurraba la castaña en medio de las penumbras en que se encontraba la habitación.
-¿Qué…? - musitó adormilada la aludida.
-Estoy preocupada… - expuso ansiosa.
-Mira, Ginny debe estar en la habitación que alquiló para ella y Colin, y como la pasará sola está demasiado enojada con nosotras… no va a regresar, ya no la esperes - explicóbostezando.
-Exactamente no es Ginny la que me preocupa, sé de sobra cuán enojada está con nosotras, ni siquiera esperaba que durmiese aquí… ¡Es por los chicos! - lo último lo dijo subiendo la voz, y prendió la lámpara de la mesilla de noche.
-¡No les va a pasar nada! ya duérmete, tengo mucho sueño y eso que no soy yo la que está embarazada - exclamó irritada Luna, y apagó las luces.
-¡¿Cómo puedes dormir?! - exclamó escandalizada y volvía prender la luz.
-Hermione no les va a suceder nada malo, por si no lo recuerdas son magos - le restó importancia, y apagó nuevamente la lámpara.
-Y por si tú no lo recuerdas los dejaste sin varita - le recordó volviendo a prenderla.
-Está bien, tengo la culpa… pero ya demostraron que pueden defenderse - rodó los ojos.
-Luna por eso me preocupo más, ¿qué tal si se encontraron de nuevo con Ian, Chad, Chris y Chace…? ellos los hicieron puré en el antro, ¡ahora los van a matar! - se paró de la cama exclamando muy angustiada.
-Oye bien que te acordaste de sus nombres - bromeó la rubia.
-¡Luna, piensa en tu sobrino…! no quiero que le pase algo malo a su padre, y que sea tu culpa - protestó fulminándola con la mirada, aunque sus mejillas se habían ruborizado intensamente.
-De acuerdo… vamos a buscarlos - cedió, incorporándose. - Aunque no deberíamos, casi amanece y no han venido a protestar por lo de su puerta… eso quiere decir que siguen fuera - concluyó con una vocecita indignada al notar por la ventana que cielo tenía un color azul zafiro. Hermione la jaló para que se apurara.
-Mínimo déjame cambiarme, no voy a ir por ahí con esta delgada bata… y no creó que tampoco tú quieras ir vestida así- rezongó, aunque Hermione ya se había puesto una bata más gruesa encima; en ese justo momento tocaron a la puerta, con golpes fuertes.
-¿Ves? apuesto que son ellos, y tú toda preocupada - reclamó la ojiazul, yendo a abrir.
-Oigan, qué bonitas horas de llegar - ironizó cuando en la puerta se encontró con su pelirrojo novio.
-Ni me intentes cambiar el tema… ¡Me quieres explicar por qué nos cerraron la puerta con magia! - reclamó Ron, tomando a Luna de las muñecas y halándola hacia él.
-¡Estás borracho! - chilló con una mueca de nauseas, puesto que había olido su aliento cuando chocó con su rostro, y le dio un leve empujón pero él no la soltó. Al oír esto los ojos marrones se dilataron y se entornaron en fracción de segundos.
-¿Dónde está Harry? - inquirió con cierto tono de exigencia, abriéndose paso en la puerta para salir.
-Y ya vas a regañar a tu hijo - dijo con sarcasmo el pecoso.
-Dirás al padre de mi hijo - lo corrigió con una mirada envenenada.
-No Hermione, tratas a mi amigo como si fuese tu hijo - reincidió Ron. Ella abrió y cerró sus manos con una mueca violenta, como si quisiera ahorcarlo.
-¡Ay, arréglatelas con él Luna! - gritó, y salió de la habitación a zancadas. El pelirrojo llevó dentro a la ojiazul por sobre sus protestas.
Harry salió con cautela del pasillo de los elevadores y las escaleras donde se habían ido a esconder, y vio venir a Hermione, su cara se convirtió en una máscara de preocupación… aún así dio unos pasos adelante para abordarla. La castaña encontró a su novio parado como si vacilara…
-¡Harry! - exclamó alterada.
-Hermione… - sonrió con nerviosismo, y creyó oír un golpe sordo a sus espaldas pero no le prestó mucha atención.
Ella miró detrás de su novio para ver quién estaba con él porque no era el chico castaño, y descubrió algo escéptica que se trataba del ojigris.
-¿Draco?
-Hola Jean - le sonrió vacilante, la ojimarrón iba a decir algo pero...
-¡Draco! - chilló una voz desde el fondo del pasillo, él volteó a ver, de su habitación acababa de salir su novia, sintió que la borrachera se le bajaba del susto; entonces salió disparado cuando vio que la chica volvía a entrar en la recamara como un vendaval.
-Nos vemos luego - se despidió rápidamente.
-¡Pansy, espera! - dijo, alcanzándola y entrando con ella en la habitación.
-¡¿Estás tomado?! - gritó. Y el ojigris se mordió los labios. - ¡Oh, estás en serios problemas! - fue lo último que se escuchó antes de que azotaran la puerta de su habitación.
-¿Qué hacía Draco con ustedes? ¡y… por qué tú también hueles a alcohol! - exclamó alejándose de él, el olor la había mareado.
-Hermione, puedo explicarlo… - trató de acercársele de nuevo.
-¡Oh claro!- satirizó.- Pero en cuanto dejes de oler a bebida - lo empujó. Justo Ron salía de la habitación de las chicas con la cara acalorada, pasaba y jalaba del brazo a su amigo.
-Vámonos, Harry - gruñó.
-¡Harry James Potter! - protestó la castaña.
-Voy a darme un baño como quieres - exclamó con cierto tono de sarcasmo, luego entró en la habitación que Ron acababa de abrir con el hechizo alohomora.
-¿Y Colin? - preguntó el pelirrojo, mientras se quitaba los zapatos.
-No sé… - el ojiverde se encogió de hombros mientras se quitaba su camisa azul marino, pero ambos ya no se siguieron preguntando dónde estaría el castaño porque se dejaron caer sobre sus respectivas camas y se quedaron profundamente dormidos como si alguien les hubiese lanzado el hechizo desmaius.
Arma letal, te quiero amar
Complicidad esta noche
Déjame entrar, sin preguntar
Ser tu mitad esta noche
La pelirroja no podía dormir así que había salido a caminar, cuando bajaba las escaleras encontró a su novio tirado en el piso y más allá vio a Harry y Draco hablando con alguien cuya voz reconoció como la de Hermione. Antes de que la vieran trató de ayudar al castaño a levantarse pero éste no respondía… para no hacer ruido lo metió al elevador con ayuda de un encantamiento levitador, y lo llevó a la habitación que había alquilado para ellos.
-Colin… ¡Colin…! ¡reacciona! - le pegaba moderadamente en las mejillas.
-Ginny… Ginny… ¿eres tú? - murmuró entreabriendo los ojos, pero la verdad es que los párpados le pesaban mucho.
-¡Tonto, por qué tomaste! - lo regañó, soltando un leve sollozo. Él consiguió mantener los ojos abiertos, y se medio incorporó.
-Porque tú estás enojada conmigo… y Ron dijo que teníamos que vengarnos de ustedes - con una mano se sostenía sobre la cama y la otra la mantuvo en la muñeca de su novia, ella tenía su mallugado rostro entre sus finas manos.
-¡Ah…! mi hermanito mañana tendrá que rendirme cuentas - apretó los dientes y sus ojos castaños brillaron peligrosamente.
-¡Ginny… no le vayas reclamar! yo también tuve la culpa… yo fui el que tomó de más- negó moviendo la cabeza enérgicamente, pero le dolió.- ¡Auch! - se quejó.
-¡Mira nada más cómo estás por culpa de esos babosos! - bufó la chica.
-¡Ginny perdóname! pero es que en serio me puse muy celoso, no quiero perderte… ¡no quiero que otro chico me pueda robar tu amor! - le acarició la mejilla, ella lo vio a los ojos pero Colin agachó la mirada. -
-Me refería al tarado mi hermano y a Harry…- sonrió, Colin se atrevió a verla y también sonrió levemente.
-Ven, tienes que darte una ducha - suspiró con una mezcla de gracia y las mejillas ruborizadas, ayudándole a pararse de la cama. El castaño se incorporó con torpeza - ¡Oh por Merlín! -exclamó, la cabeza le daba vueltas y soltó un gran eructo, que la hizo sobresaltarse pero luego reírse.
Es que no enamorarme de ti, es inevitable
Quiero pero no puedo resistir
Este sentimiento
Sólo pienso en dibujar mis deseos sobre tu cuerpo
Es que no enamorarme de ti, es inevitable
Una vez que el agua fría de la regadera le cayó encima Colin comenzó a recuperar gran porcentaje de su consciencia aunque no en su totalidad, aún estaba algo mareado. Se estrujaba el cabello… Ginny sin pensarlo creyó que sería buena idea quitarle la ropa porque realmente estaba empapada y pesaba, ya sólo era un estorbo.
Sus finos dedos desabotonaron la camisa blanca del chico y sin querer rozaban la piel desnuda de su pecho… de pronto y sin que se diese cuenta se vio acariciando su abdomen.
-Ginny… yo te amo más que a mi propia vida… - declaró tomándola de las manos.
-Colin…- musitó con un brillo distinto en la mirada, entonces sin más él la besó.
Hoy, debo, quedarme lejos de tus labios
Si estás tan cerca
No controlo esto que siento
Arma letal, te quiero amar
Un beso basta esta noche
Déjame entrar, nadie sabrá
Hay que soñar esta noche
Es que no enamorarme de ti, es inevitable
Quiero pero no puedo resistir
Este sentimiento
Sólo pienso en dibujar mis deseos sobre tu cuerpo
Es que no enamorarme de ti, es inevitable
El beso fue cobrando intensidad y no se dieron cuenta en qué momento el agua también resbalaba por el sedoso cabello pelirrojo… en donde se entremetieron las manos de Colin, y ahora estaba poniendo presión.
-Yo también te amo más de lo que alguna vez pensé llegar a amar a un chico… y quiero estar contigo esta noche - susurró apenas despegando sus labios de los de él, atrayéndolo de nuevo, pero es que los necesitaba como si fuesen oxigeno.
-Yo también quiero estar contigo… y no sólo esta noche, sino por el resto de mi vida - expuso, ella le sonrió radiante y en un instante lo llevó fuera de la ducha, caminaron sin dejar de besarse hasta que sintieron topar con la cama y cayeron sobre ésta sin ser muy consientes…
Tu boca dice ven
Tus besos dicen ven
Tus ojos me derriten, baby
Tus manos dicen ven
Tu cuerpo dice ven
Tus brazos son peligro, baby
Inevitable…
Es que no enamorarme de ti, es inevitable
Quiero pero no puedo resistir
Este sentimiento
Sólo pienso en dibujar mis deseos sobre tu cuerpo
Es que no enamorarme de ti, es inevitable
Ginny se dejó llevar por la razón que le daba su corazón… se dejó envolver por el mar de emociones que le provocaban aquellas caricias dadas por Colin… El miedo que le embargaba cada vez que había pensando en su vida de cómo sería aquel especial momento, y que en las últimas semanas le había aterrado arruinarlo cuando sucediese con él… ahora se había esfumado porque todo estaba sucediendo de forma natural… sin presiones ni sucesos planeados, simplemente estaba surgiendo y se sentía tan bien entre aquellos brazos, entre las respuestas que daban aquellos labios cuyos besos a pesar de ser frenéticos eran dulces… el recorrido de sus manos era de forma delicada y la estaban llevando a la gloria. Entremetió sus finos dedos en el cabello ondulado cuyo castaño tenía reflejos rubios, cruzó su mirada con aquellos ojos de un singular miel con una extraña mezcla de azul oscuro. Sus sonrisas fueron reflejo una del otro… de pronto un fuerte jadeo emitido por la garganta de Ginny fue ahogado por los labios de Colin cuando la besó intensamente, mientras las manos de la chica bajaban y se aferraban en sus hombros. Y todo se volvió un océano de nebulosa felicidad donde sus almas se fundieron al mismo tiempo que lo habían hecho sus cuerpos.
Continuará...
˜˜˜˜˜˜˜
Vaya hasta que me aparezco por aquí, pero como muchos de ustedes sabrán, hace un par de semanas tuve una pérdida irreparable, mi abuela querida se marchó, quizás a un lugar mejor que este… sin embargo dejó un gran vacío aquí, en mi corazón y mi vida… hoy sigo intentando no pensar en mi dolor, aminorándolo al imaginar que ella está contenta donde se encuentra.
En cuanto a esta parte del episodio, ojalá que les haya agradado, lo siento por volverlo a dejar inconcluso y en serio espero terminarlo antes de la premier, no puedo creer que falten menos de 20 días para ver el final de una saga que amo demasiado y que amé desde el primer momento que la vi, y aún más cuando leí el primer libro ¡¡¡oh por Merlín!!! Voy a estar más deprimida de lo que ya me encuentro ¬¬"
Muchas gracias por sus comens que me animan a continuar escribiendo este loco songfic:
EriqitaPotterGranger, Andromeda Potter, Anile, Hermione Crazy, Emma Radcliffe
Melii89, Bella_Potter_Malfoy, X_tabay, Tania Cullen, Hermionegranger30
Anyeli Potter Granger
26/06/11