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Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? — capítulo 55
53
Es verano una vez más
Luna había propuesto un destino de playa en un lugar llamado Los Cabos, que estaba en Baja California Sur, México. Y los demás aceptaron, Ron de inmediato, a Ginny y Colin les pareció bien… aunque Harry había replicado un poco, pero finalmente accedió cuando Hermione le miró pestañeando con una ternura extrema que lo había enviado a babilonia. Luna se había reído un poco de esto.
˜˜˜
Era la medianoche del 3 de agosto todos lucían somnolientos, a excepción de Luna, ella estaba muy emocionada; pero todos, que habían dormido de tarde, se habían despertado hace poco. Porque viajarían en avión, y es que la rubia quería que vivieran aquella experiencia de la forma más muggle posible.
El día anterior habían ido de compras al mundo muggle, y las chicas fueron quienes más se divirtieron con esto, eligiendo trajes de baño, y ropa muy "fashion".
Mientras se despedían de los señores Weasley…
-No te se olvide Ronald, Ginny es tu total, absoluta y completa responsabilidad - recalcó la señora Weasley cuando le acomodaba la sudadera. Y los gemelos se reían por lo bajo.
-Gracias por recodarlo madre, es que ya se me había olvidado - ironizó un poco fastidiado, y volteó a ver a su hermana, que tampoco tenía cara de que aquello le hiciese gracia.
-Chicos se van siete, y quiero que regresen siete… No ocho o nueve… - les dijo apremiante, viendo a uno por uno a la cara, con una expresión seria.
-¿Siete? - respingó el pelirrojo. - Pero si somos se…- contradijo, cuando se topó con la significativa mirada de su progenitora.- Ah ya - captó viendo a sus dos amigos, tanto Harry pero sobretodo Hermione, tenían el rostro ruborizado.
-¡Mamá cómo se te ocurre!- exclamó escandalizada Ginny.-A menos que Luna tenga gemelos - agregó burlona. Ron de inmediato la regresó a ver entrecerrando sus ojos fulminantemente: Lo dijo por ti - subrayó indignado.
-Te portas bien bunnymoon - Luna le hacía cariños a su pequeño conejo blanco mientras se lo entregaba a su suegro, y Hermione la miró negando, en verdad que su amiga era increíble porque ni se había dado cuenta de que estaban lanzándole indirectas a ella. Ginny también observó a su cuñada y se carcajeó. Colin en cambio desde hace rato parecía estar evaporándose de lo sofocado que estaba por las constantes miradas que su suegra le enviaba.
Shala la la la la, shala la la Es verano una vez más. shala la la
Shala la la la la, shala la la oh it's summer one more time. shala la la
El amanecer llegó mientras el vuelo llevaba un par de horas, Hermione se despertó y todavía estaba un poco ansiosa, sabía que dentro estaba más seguro que volar en escoba, hipogrifo o ... pensar en esto último le ocasionó un fuerte estremecimiento. Harry, creyendo que había temblado por sentirse insegura, le acarició la espalda de una forma confortante: Tranquila, hermosa… - le susurró al oído, y la castaña disimulando una sonrisita, se acomodó más en el pecho de su novio.
-¿Luna, tú no tienes miedo? -le preguntó Ron, con intenciones de protegerla, con sutileza comenzaba a deslizar su brazo alrededor de los hombros de la rubia, que había levantado la cortina para poder apreciar los colores amarillos azulados y naranjas magenta que derramaba sobre el cielo el sol naciente.
-¡Ay no, si esto está genial! - negó enérgicamente y exclamó emocionada, no se cansaba de mirar por la ventanilla.
-humff… - gruñó el pelirrojo, volviendo a cruzarse de brazos.
-Colin… ¡yo sí le tengo pavor a las alturas! - chilló Ginny, acercándose a su novio con una carita de niña desvalida. El castaño sonriendo la abrazó, y la besaba.
-¡No seas chismosa, tú eres cazadora! - desmintió su hermano, que se había incorporado sólo para hacer ese comentario.
-Deja de meterte Ronald, porque ya te daré motivos para que tú tengas miedo - advirtió amenazadoramente, remarcando cada letra de la última palabra. Ron se puso pálido y se sentó rápidamente; Ginny volvió a abrazar a su novio con una sonrisita de suficiencia en los labios.
Después de un viaje de alrededor de nueve horas por fin llegaron a Los Cabos, era más del medio día y el calor de verano era insoportable para ellos, pues éste era húmedo y los hacía sudar como si se estuviesen deshaciendo.
Cuando el taxi los dejó en el hotel, el pelirrojo entró caminando como si estuviese en el paraíso pues su mirada ya no sabía a dónde ver… ante sus ojos se mostraba un majestuoso lugar lleno de colores cálidos compuestos por las tonalidades amarillas de las paredes y las luces naranjas que emitían los focos se reflejaban en las losetas del piso como si fuesen cristales de agua; el ambiente olía agradablemente a mar.
-¡Wow está impresionante! - exclamó Ron, y todos los demás asintieron sonriendo.
Harry nunca había estado acostumbrado a lujos, y definitivamente pensaba que el dinero no era tan importante, pero en esta ocasión serviría para pagar todo aquello que valía la pena porque era compartido con sus amigos, y sobre todo para que todos ellos viesen juntos esa loca aventura. Además la mejor parte incluía estar con Hermione, que en ese momento regresó a verle con una expresión radiante y le musitó entre labios gracias y a divertirnos. Él le devolvió la sonrisa y le tomó la mano apretándosela suavemente.
Entraron al lobby del hotel y se quedaron parados al otro extremo de la recepción…
-Entonces… ¿cómo nos hospedamos? - preguntó Ginny, con una mueca esperanzada de que su hermano se olvidara de esa idea de seguir las órdenes de su progenitora. Ron iba a decir algo ante esa mirada significativa con que su hermana lo había visto. Pero justo en ese momento vio pasar a un joven rubio platinado y una chica de cabellos castaño oscuro, que llegaron hasta la recepción tomados de la mano.
-¿Ese no es el hurón? - respingó con la voz ahogada.
-Calma Ron, ya sé que lo extrañas pero creo que ya tienes alucinaciones - se burló la pelirroja. La castaña miró a Luna y ambas regresaron a ver hacia la recepción.
-¡No, sí es el hurón! - confirmó la rubia. - …Que diga, Draco - se corrigió cuando Hermione le lanzó una fea mirada. También Harry había volteado a ver.
-Qué casualidad… ¿qué traerá al hurón aquí, Hermione? - su mirada esmeralda se dirigió hacia su novia de forma interrogatoria. Y no sólo él la veía así, también todos sus amigos.
-¡Por qué me miran a mí! - saltó la castaña.
-Será porque ese hurón está obsesionado contigo -subrayó el pelirrojo.
-¡Objeción! Draco estuvo enamorado de mí… Pero creo que en la graduación quedó bien claro con quién está saliendo ahora - se defendió ofendida, y Harry pareció recapacitar de sus celos; sus mejillas se habían ruborizado.
-Sí pero… - rebatió el ojiazul.
-¡Pero nada! ¿O dejan de especular cosas o hago algo para que nos regresemos a Londres? Además si tanto quieren saber por qué mejor no van y lo averiguan - atajó disgustada. Los demás intercambiaron miradas… y Ginny, esbozando una maliciosa sonrisita, se adelantó hacia la recepción; fue cuando oyó a Draco expresar un Graciasluego de tomar una tarjeta de plástico*,*vuelto a tomar de la mano a Pansy y alejarse juntos con un botones acompañándolos.
-Disculpe, señorita… - abordó la pelirroja.
-Sí, dígame… ¿en qué puedo servirle? - le dijo amablemente la recepcionista.
-Lo que sucede es que esos chicos que se acaban de hospedar… son amigos nuestros - señaló a los otros chicos y a sí misma. - llegaron antes que nosotros, así que quisiéramos saber en qué habitaciones están para pedir en el mismo piso que ellos- explicó, la joven la miró con cierta suspicacia. - Son Draco Malfoy y Pansy Parkinson - añadió para ganar su confianza y evidenciar que en serio eran sus amigos.
-Ah sí… - sonrió sonrojada la chica, revisando los datos de su computadora. - Pero sólo pidieron una habitación, se registraron como el señor y la señora Malfoy - concluyó.
-¡Grandioso, hasta el hurón se puede hospedar solocon su vanidosa novia! - gruñó el pelirrojo mirando irritado a su hermana, quien le lanzó una fulminante mirada; Luna trató de calmar los ánimos.
-¿Y eso será porque…? - comenzó el ojiverde.
-Porque el hurón es hijo único - enfatizó resentido el ojiazul, y su amigo de gafas se quedó pensativo.
-Ron, viéndolo de esta forma… Hermione y yo también somos hijos únicos, entonces con permiso - señaló Harry, tomando a su novia de la mano dispuesto a registrarse como el señor y la señora Potter.
-¡Qué mal amigo eres, me abandonas! los amigos están para contar con ellos en las buenas, y sobre todo en las malas… Y esta para mí es muy mala - exclamó con reproché y cierto modo de chantaje para hacerlo sentir culpable.
-Como bien lo dijiste una vez, soy solidario no suicida - le recordó el ojiverde.
-¡Si serás…!- Ron lo miró indignado.
-Chicos, miren… Harry y yo nos hospedamos en una habitación, Ron y Colin en la misma y Luna con Ginny en otra… - propuso la castaña, la tensión comenzaba sentirse en el aire.
-Esa me parece una idea aceptable - consideró la pelirroja, mirando socarronamente a su hermano. Pero en vez de ser Ron quien rebatiera la que protestó fue la rubia.
-Hermione si una de nosotras no puede quedarse en el mismo cuarto que su novio, no lo hará ninguna - sentenció.
-Es tu cuñada - rechazó la ojimarrón.
-¡Ay! - pero se quejó cuando su amiga ojiazul le dio un pequeño pellizco en el brazo y la miró insistente.
-Está bien… Harry y yo seremos solidarios - suspiró resignada, y el de gafas no tuvo otra que ceder.
Y así fue, se hospedaron en dos habitaciones: chicos & chicas.
Subieron por el ascensor, sus suites eran la 180 y la 181.
-Aquí es - les indicó el botones, abriendo la puerta de la habitación de las chicas que estaba al lado de la de los chicos pero separada por un pasillo, ambas habitaciones quedaban a los extremos del corredor que conducía a las escaleras.
Se sorprendió al ver que para ser británicos no traían mucho equipaje, ellos unas mochilas comunes como de escuela, y ellas unas bolsas como si fueran a salir sólo de paseo. Las chicas le agradecieron al joven y entraron en la estancia, Luna fue la primera en ir corriendo y aventarse sobre la suave cama de sábanas blancas y colores arena. Cuando el botones condujo a los chicos hacia su recamara el pelirrojo refunfuñaba: ¡Por Merlín, por qué no fui hijo único! o por lo menos después de mí no hubiera llegado más nadie.
Colin le lanzó a su cuñado una terrible mirada.
-¡Gracias! yo también te amo, hermanito - gritó Ginny, porque los agradables comentarios de Ron se habían escuchado en todo el pasillo. Pero el pelirrojo ni se inmutó.
Cuando las chicas se instalaban…
-¡Genial, simplemente genial! ¿a tu novio no se le pudo ocurrir una mejor idea que obedecer a mi madre? Toda una vida de desobediencia y tuvo que escoger justo esta orden para acatarla - ironizaba la pelirroja, mientras sacaba sus pertenencias de la cuadrada bolsa de mano. (En efecto, gracias a la castaña los seis habían hechizado su equipaje para que en tan pequeñas bolsas cupiera todo como si de tres maletas se tratase. De acuerdo, no todo lo iban a hacer al estilo muggle.)
-No te quejes, que mi novio también es tu hermano - señaló la ojiazul, sacando también su ropa de su pequeña bolsa beige.
-No me lo recuerdes, ¿quieres? - gruñó Ginny, Hermione tampoco estaba muy contenta con aquel arreglo. Luna y Ron tal vez eran "pareja" como había señalado el pelirrojo, pero Harry y ella eran casi un matrimonio, su vida ya era compartida y este viaje los regresaba a dormir en habitaciones separadas; se sentiría bastante extraña durmiendo sin estar abrazada a él.
-Bueno, al menos Colin me verá con esto puesto en la alberca - rió pícara, colocándose sobre la ropa la parte superior de su bikini color azul profundo.
-¡Ginny, por Merlín! - exclamó escandalizada la castaña, al ver que era un conjunto diminuto.
-Hermione, tú no puedes decir nada porque apuesto que Harry te ha visto con algo más chiquito que esto. Eso si llevas algo puesto - se defendió burlona.
-¡Ginevra, por favor! - titubeó sin aliento, sonrojándose intensamente, de sus mejillas pudo sentir desprendiendo vapor. Tomó su bolsa y se dirigió al cuarto de baño con aire digno.
-¿Luna con qué vas a sorprender a mi hermano? - preguntó a su cuñada, aún sonriendo socarrona por la reacción de su amiga ojimarrón. La ojiazul le mostró un traje de baño completo color amarillo claro, estampado con soles color naranja y rojos, era de un solo tirante y de un lado dejaba ver su fina cintura, de la espalda también estaba descubierto.
-No está mal… - aprobó, aunque no muy convencida.
-¿Y tú señora Potter? - volvió a dirigirse a su amiga castaña, quien venía saliendo envuelta en una toalla que dejaba ver los tirantes de su traje de baño. Sus mejillas habían perdido un poco de ese rojo pena, sin embargo ahora lucía una expresión algo triste…
-¿Hermione qué tienes? - preguntaron al mismo tiempo sus amigas con un tono preocupado.
-No me digas que tus hormonas harán que te pongas a llorar - bromeó Ginny, como para hacer sonreír a su amiga.
-Es que mi traje de baño es de dos piezas - comenzó la ojimarrón.
-¡Eso es estupendo! - exclamó la pelirroja.
-No - negó poniendo una carita más decaída, dejándose ver en bikini.
-¿Ya se dieron cuenta? mi bebé ha crecido considerablemente y mi vientre ya no es plano - dijo con los ojos cristalinos. Luna y Ginny intercambiaron una mirada y asintieron.
-¡Pero si te ves tan tierna! - exclamaron nuevamente las dos chicas, abrazando a su amiga; la castaña no pudo evitar soltar un sollozo y un par de lagrimitas resbalaron por sus sonrosadas mejillas.
Eso convenció a Hermione de bajar a la alberca orgullosa de mostrar su embarazo.
Chavos bronceados por el sol,
Everybody having fun.
Tangas que matan de calor,
I'm just gonna party long.
Bye bye bye los exámenes se acabaron baby,
bye bye bye take away all the kind of worries baby.
Mientras tanto en la alberca Harry, Ron y Colin ya habían bajado… los tres chicos se habían puesto unas bermudas con estampados hawaianos. Estaban sentados en unos camastros playeros de plástico color blanco, cuando vieron llegar del otro lado a Draco.
-Qué casualidad que de todo el mundo tengamos que encontrarnos en el mismo continente, el mismo país, la misma ciudad… ¡y lo peor, el mismo hotel! Y es el mundo muggle - se quejaba sarcásticamente el pelirrojo. El ojiverde y el castaño concordaron; sobretodo el de gafas, él no estaba muy contento con que el rubio estuviese ahí.
El ojigris ni siquiera se había dado cuenta que ellos, sus ex compañeros de Hogwarts, estuviesen en el mismo sitio que él, y mucho menos tenía idea de que estaban ahora mismo frente a frente. Despreocupadamente comenzaba a ponerse bloqueador solar y extenderlo por su pálida piel…
-Qué ingenuo es el hurón, cree que su paliducha piel adquirirá un bronceado - se burlaba Ron, pero Harry no hizo comentarios al respecto, se había sentido incómodo al ver que su tono de piel no era menos pálida que la del rubio. Bueno quizás no tan pálida pero sí bastante blanca.
En eso hacia Draco se dirigía una chica de cabellos castaño oscuro, con gafas de sol y un traje de baño de dos piezas color verde limón, bastante sexy. Sólo atenuado con un blusón transparente tornasolado.
-¡Pansy…! - exclamaba al verla el ojigris, y de la impresión el bloqueador se le resbaló de las manos saliendo disparado de una forma muy cómica. Los tres chicos se rieron burlonamente, pero nadie más que el pelirrojo, que hasta tuvo que pararse porque se estaba ahogando con la soda que tomaba en aquel instante. Justo en ese momento apareció en la alberca su rubia novia, caminando con una curiosa gracia porque sus pasos eran tipo saltitos, pero para él la hizo lucir más coqueta con ese traje que le quedaba tan entallado. No pudo evitar tener pensamientos no tan puros…
-¡Luna! - gritó y sin fijarse se fue para atrás y cayó al agua. Sus amigos se rieron con ganas, Luna también había soltado una risita, que trató de contener cubriéndose la boca con su mano; esa reacción de su novio la había hecho sentir tan halagada. Y detrás de la ojiazul a la alberca llegaba la pelirroja, para ver cómo su hermano nadaba y se detenía de la orilla tragando bocanadas de aire, en lo que ella se partía de la risa. Todo ese alboroto ocasionó que la pareja de Slytherins se diese cuenta por fin de que irónicamente se habían encontrado con sus más queridos ex compañeros de Hogwarts (nótese el sarcasmo) los Weasley, Lovegood, Creevey y Potter con Granger. Pansy compuso una mueca de que aquello no le había hecho ninguna gracia, y el rubio adquirió una expresión contrariada.
-¡Ginny! - saltó encandilado el ojimiel, y de inmediato comenzó a tomarle fotos a su novia. Ron se limpiaba el agua de la cara, intentando normalizar su respiración.
-¡Te estoy viendo, Creevey! - gritó con advertencia, haciéndole señas amenazadoras a su cuñado.
-Tú cierra la boca - dijo Ginny, y pasando a lado de su hermano lo volvió a hundir en la alberca. Mientras Luna corría a auxiliarlo y reprender a su cuñada con asesinas miradas, la pelirroja llegó hasta su novio y quitándole la cámara lo besó.
Harry miraba alrededor, sus dos amigos ahora estaban con sus respectivas novias pero su castaña prometida no aparecía por ningún lado… entonces, la brisa trajo un suave aroma bastante conocido para él.
-Hermione… - musitó al verla caminar hacia él, sus pupilas esmeralda resplandecieron a través del cristal de sus gafas. Y tragó saliva aún sin tenerla, porque su aliento se había escapado cuando la admiró. Se veía tan hermosa con ese traje de dos piezas color negro que hacía ver cómo su cuerpo comenzaba a tener los cambios normales en su estado, y ese pareo semi transparente color verde agua, puesto tan grácilmente alrededor de su cintura, que mostraba el casi imperceptible relieve en su vientre. Su hijo crecía en su interior… - Fue sacado de su ensueño cuando la chica de rulos castaños llegó hasta él y tomándolo de las manos le dio una ligera mordida en su barbilla, y él parpadeó sonriéndole.
Las tres parejas se habían metido a la alberca, incluso se habían puesto a jugar carreras de nado, y también jugaron con una pelota de playa que fue a parar cerca de donde estaban Draco y Pansy, por educación el ojigris se las devolvió sin embargo no hizo ningún otro intento de acercamiento entre ellos y el grupo de amigos.
El atardecer se acercaba…
-Hay que pedir algo de comer, lo que nos dieron en el avión ya fue historia… y de tanto nadar me dio un hambre feroz - expuso el pelirrojo, tocándose el estomago.
-Sabes Ron, tal vez sean pocas las veces en las que estoy totalmente de acuerdo contigo, esta es una… ¡hace mucha hambre! - comentó la castaña, y el ojiazul le sonrió extrañado regresando a ver a su novia y a su amigo. Harry y Luna intercambiaron una mirada divertida.
-¡Ya Ginevra, el pulpo Colin y tú podrían respirar…! y salir del agua para que puedan pedir algo de comer - vociferó enfadado.
-Ya vamos, hermanito - gritó enojada, porque los había interrumpido a mitad de un profundo beso. Colin también le había lanzado una fea mirada, aunque su rostro estaba sonrojado.
Unos minutos después un camarero les llevó unos menús para que pudiesen ordenar.
-Ay, se me antoja… - comenzó la ojimarrón, revisando la lista de alimentos.
-Uy, los antojos - comentó con un tonito burlón y la vez emocionado la rubia. - ¿Qué se te antoja amiga?
-No sé… quizás… ¿Harry cómo…?- iba a pedirle sugerencias a su novio cuando fue interrumpida por la risa de Ron.
-¡¿Se te antoja Harry?! - exclamó supuestamente alarmado. - Hermione a mi amigo le viste cara de pastel ¿o qué? como para que te lo quieras comer… Aunque ¿no ya te lo comiste? - decía riendo.
-¡¡Ronald!! - estalló la castaña, con las mejillas encendidas.
-Y por lo visto te empachó - añadió sin pizca de inmutarse.
-¡¡¡Weasley!!! - le aventó el menú, pero el pecoso tuvo tiempo de esquivar el golpe. Harry lo miraba fulminadoramente, y Luna no sabía si reírse o no, casi toda la escena le había parecido chistosa.
-Oye, qué bueno que ya no te dan esas nauseas y los mareos… si no cuando bajaste del avión hubiera sido todo un show- observó, en parte para que su amiga se olvidara de querer golpear a su novio y en parte porque en verdad fue un comentario espontáneo.
-No, gracias a Dios ya pasaron porque ya cumplí los tres meses - respondió la castaña, acariciando tiernamente su vientre. Harry al verla esbozó una paternal sonrisa.
-Aunque todavía la semana pasada fueron un problema en las mañanas - señaló el ojiverde, sonriéndole sonrojado a su novia. Los seis amigos soltaron una risa colectiva.
Después de cenar subieron a sus habitaciones para alistarse, porque habían decidido que esa noche sería de antro.
Cero problemas, cero stress,
I just need a pretty girl, hey.
Noche caliente pa' bailar this could be my lucky night. Bye bye bye los exámenes se acabaron baby,
bye bye bye say hello to your happy feelings.
Hermione se había metido a dar una ducha, en tanto Luna, que ya se había bañado, se secaba el cabello y se terminaba de maquillar.
-¡¿Luna, te vas a poner ese vestido?! y luego la atrevida soy yo - comentó Ginny, con una risita bastante nerviosa para ser la de ella. La rubia la miró desconcertada.
-Hermione, ese vestido te hace lucir muy sexy, dejarás a Harry en babilonia - volvió a reír exageradamente.
-¿Ginny? - mencionó la castaña.
-Ya deja de sonrojarte - reprendió pero la ojimarrón la miró extrañada, porque tal vez sí se había ruborizado un poco pero ella era la que estaba actuando raro. La pelirroja continuaba con la bata de baño y todo rastro de tener todo controlado como siempre, había desaparecido de su rostro, ahora parecía perturbada. Hermione regresó a ver a Luna, y ambas intercambiaron una mirada de estar de acuerdo que a su amiga le estaba sucediendo algo extraño.
-Bien, nos dirás qué te pasa - abordó directamente la rubia.
-¿A mí? - sus amigas la vieron entornando la mirada, y ella desvió la suya. - Nada - mintió, aunque su titubeo la delató.
-¡Ginevra! - demandaron con unas significativas miradas.
-¡Saben que alucino que me digan así! - protestó indignada, pero tanto Luna como Hermione continuaban viéndola demandantes.
-Está bien…- suspiró resignada. - Quería… quería pedirles su ayuda y sus consejos -confesó, y sus mejillas adquirieron un sonrojo intenso.
-Dinos - instó la ojiazul.
-Bueno, más consejos tuyos que de Hermione…- dijo vacilante, y la castaña la miró frunciendo las cejas. - Lo siento amiga, pero Luna ha salido victoriosa hasta ahora en ese terreno - se disculpó.
-¿Te refieres a…? - la rubia y la castaña intercambiaron una rápida mirada y regresaron a ver a Ginny, ya no se sabía qué rojo era más llamativo si el de su rostro o el de su cabello.
-Esta noche quiero… Esta noche quiero hacer el amor con Colin - soltó rápidamente.
-¡¿Qué?! - respingaron escandalizadas sus dos amigas.
-Creo que estoy lista… y en la alberca me di cuenta que él también lo desea, aunque no me lo diga y se haga el que no - explicó más roja. Luna y Hermione seguían teniendo una discusión con miradas mientras negaban.
-Por favor - puso una linda carita de niña buena.
-Definitivamente estás loca - aseguró Hermione.
-Pronto será mi cumpleaños, regálenme su ayuda - pidió, volviendo a hacer esa carita de puchero.
-¿Y qué quieres que hagamos? - suspiró la castaña, después de que la ojiazul le diese un leve codazo. Ginny sonrió.
-Luna puede distraer a mi hermano y tú a Harry, para que no diga nada a Ron… - explicó.
-¿Y dónde van a…? - comenzó Hermione. - ¿Aquí? - abrió los ojos como plato, horrorizada.
-No, vamos a rentar una habitación - la tranquilizó.
-Ya tienes todo planeado, ¿cierto? - ironizó la ojimarrón.
-La ideas van surgiendo en el camino, pero sí ya llevó algo - confesó la pelirroja.
-¡Esto es divertido! - exclamó la rubia.
-Luna, esto no es divertido… si el plan falla…- se estremeció sólo de pensarlo.
-¡Ni que lo digas! - la calló Ginny.
-Aunque pensándolo bien… si eso pasa el que las lleva de perder es tu novio - finalmente esbozó una sonrisita maliciosa la castaña.
-¡Ey! - reclamó Luna.
-Entonces con mayor razón pongamos el plan noche de suerte en acción - determinó la pelirroja poniéndose de pie, dispuesta a dejar con la boca abierta a su novio.
Harry, Ron y Colin habían quedado de verlas en una disco que estaba dentro del hotel, cerca de la alberca y desde donde se podía apreciar la panorámica vista del mar.
-Qué valga la pena la espera - exclamó Ron, tomando de su bebida, que para ser una cerveza muggle le había gustado bastante.
-¿Por qué tardarán tanto? - dijo impaciente Harry, checando su reloj.
-Otra vez nos están haciendo esperar demasiado - comentó desesperado Colin.
-Pues no somos los únicos que estamos esperando a nuestras novias - señaló burlón el pelirrojo, viendo hacia donde estaba sentado cierto rubio, sólo un par de mesas más allá. Esto parecía haberlo hecho recuperar un poco su buen humor.
-Oigan, ¿creen que deberíamos hablarle? - apuntó el castaño.
-¿Al hurón? - respingó el ojiazul, casi atragantándose con el líquido que bebía. Y Harry contrarió el entrecejo.
-¿Colin, cuántas de estas llevas? - añadió sarcástico, sacudiendo la botella de cerveza de su cuñado.
-¿De verdad piensan que ellos están casados? - terció el ojimiel, ignorando la burla de Ron.
-Si es así… amigo ya te ganaron - palmeó la espalda del ojiverde. - Y eso que tú y Hermione les llevan un hijo de ventaja - soltó una carcajada. Harry le lanzó una mirada envenenada.
-Tú no puedes hablar, Luna ni siquiera ha puesto fecha - se defendió atacándolo, y Ron al instante dejó de reír.
-Al menos yo me caso el 31 de julio del próximo año - concluyó el de gafas.
-Muchachos, dejen de pelear - rodó los ojos Colin.
-No estamos peleando - aclararon los dos amigos, y el ojimiel se sobresaltó aunque hizo un gesto de sarcasmo.
-¡Hola chicos! - saludaron tres voces femeninas al mismo tiempo.
-¿Chicos, hola? - insistieron con una risita al no recibir respuesta. Tres pares de ojos, unos esmeralda, unos azules, y unos de un color amielado titilaron cristalinamente pero sus dueños estaban enajenados y boquiabiertos.
Y no era para menos, sus respetivas novias lucían hermosas…
Hermione llevaba puesto un vestido strapless color perla, ajustado sobre la cintura y de abajo estaba formado por una falda de holanes que le daba forma y a la vez disimulaba su pancita. Sus alborotados rulos castaños caían sobre sus hombros, un tenue y natural maquillaje resaltaba sus delicadas facciones.
Luna había elegido un corto vestido color rojo estilo halter con escote V, su blanca espalda también estaba descubierta pero su enrulado y largo cabello rubio la cubría. Su rostro lucía un maquillaje en tonalidades que combinaban con su atuendo.
Ginny había optado por un mini vestido color azul marino, de tirantes gruesos y estampados de encaje color negro. Su cabello pelirrojo estaba más lacio que de costumbre, lo que lo hacía llamar más la atención. Un maquillaje más intenso pero no exagerado hacía resaltar su fino rostro.
-¿Van invitarnos a sentar? - comenzó la castaña, tratando de sonar sarcástica pero la verdad es que estaba aguantándose las ganas de reírse.
-¿O seguirán viéndonos de esa forma? - agregó divertida la rubia.
Harry y Ron reaccionaron primero…
Hoy quiero gritarlo
Sobran las palabras
Hoy llegó el tiempo de liberar mis sentimientos
…Pero cuando voltearon a ver a Colin éste estaba intercambiando miradas alucinadas con Ginny, que sonreía igual de soñada que su novio. Sus amigas negaron, sabían que ella no podría disimular siquiera.
Del otro lado Draco estaba siendo víctima de la misma aturdidora impresión. Pansy acababa de llegar y él no podía dejar de admirar lo guapa que lucía con esa blusa negra de delgaditos tirantes y esa falda corta a juego. Además de que sus ojos color chocolate tenían un brillo radiante, sobresaliendo de su rostro cuyo maquillaje no era muy saturado y la hacía adquirir un encantador rubor. Ella le brindó una sonrisa que en vez de sacarlo de su enajenamiento lo atontó más, provocando la risita de la chica. Sin darle tiempo de reaccionar Pansy se sentó a su lado y él se apresuró a ir a conseguirle una bebida.
A escasas dos mesas, y enfrente están el grupo de amigos…
-¿Les traemos algo de tomar? - preguntó Ron.
-Yo diría…- respondió su hermana, pero sin dejar de ver a su novio. El pelirrojo jaló intencionalmente a su cuñado, y junto con su amigo ojiverde se dirigían a conseguirles las bebidas.
-Recuerda que no puedo tomar nada que contenga alcohol - exclamó Hermione, y Harry le guiñó un ojo de forma despreocupada.
Apenas habían desaparecido los chicos entre el mar de gente cuando un grupo de atractivos y atléticos jóvenes de unos veintitrés años arribó al lugar, sus claras miradas parecieron encontrar por casualidad la mesa donde estaban sentadas Hermione, Luna y Ginny. Además de que uno de ellos vio a Pansy sola. Intercambiaron miradas entre ellos, como si el lugar hubiese sido finalmente su mejor elección y acabaran de encontrar la confirmación a la duda que alguna vez tuvieron respecto a ir a ese sitio.
Se abrieron paso entre la gente que bailaba en la pista hasta las mesas, y la verdad es que levantaron varias miradas y suspiros de muchas chicas.
Dándose golpes de ánimo se atrevieron a acercarse al grupo de amigas, y uno de ellos se separó de los otros tres y se dirigió a Pansy.
-¡Hola preciosas! Desde que llegamos no pudimos dejar de admirarlas… - habló uno de los chicos. Y las tres amigas intercambiaban miradas nerviosas entre ellas, ninguna se había atrevido a ver a la cara a los recién llegados.
-Sí, ¿por qué tan solas? - terció con sensualidad una voz diferente. Entonces respirando profundamente se atrevieron a verlos, eran tres jóvenes sólo un poco mayores que ellas… uno de ojos azules y cabello castaño oscuro, otro de cabellos rubio oscuro y ojos azul grisáceo y el tercero de ojos azul verde y cabello rubio dorado.
-No hablamos con extraños - exclamó cortante Hermione, aunque su voz había temblado un poco al sentirse atraída por ese chico de cabello oscuro.
-Hola, mi nombre es Ian…- se presentó el mismo chico de ojos azul brillante, tomándole la mano a la castaña. - Él es Chad, él Chris, y aquel que vez allá se llama Chace- señaló con la cabeza al par de chicos rubios que lo acompañaban, y por último al que trataba de hacerle plática a Pansy, que era rubio castaño. - Ya no somos tan extraños - sonrió seductoramente, y las mejillas de Hermione ardieron.
-¿Nos dejarían sentarnos con ustedes? - preguntó educadamente Chris, lanzándole una sonrisita sexy a Ginny, la pelirroja se sonrojó fuertemente.
-Prometemos que no tenemos malas intenciones - aseguró Chad, mirando coquetamente a Luna.
-¡Esto es divertido! - se rió nerviosa la ojiazul, viendo a sus amigas.
-¡Claro que no! - atajó su cuñada, con el entrecejo fruncido, pese a eso el sonrojo en su rostro no había disminuido. Y Luna hizo una mueca.
Ian seguía desplegando sus encantos con Hermione, que se sentía acalorada porque por primera vez un chico, que no fuera Harry, la hacía sentir nerviosa. Pero siendo honesta esto era simple atracción física. <<¡Malditas hormonas alteradas!>> - se reprendió.
-No… disculpen pero no pueden sentarse… - negó la rubia.
-¿Por qué? - preguntó desconcertado Chad, acariciándole el brazo con una expresión exageradamente dolida. La piel de la rubia se erizó como reacción ante aquel roce.
-Porque ellas tienen novios - cortó una voz cargada de celos. Y Luna se puso pálida al ver que era su pelirrojo.
-¿Novios? - respingó Ian.
-Sí, novios - remarcó apretando los dientes Harry, alternando su mirada de su castaña novia al desconocido. Hermione se quedó congelada.
Continuará…
Confesión: Los chicos son Ian Somerhalder, Chad Michael Murray, Chris Evans y Chace Crawford (simplemente me derrito haha)
˜˜˜˜
Hola a todos, ya ni siquiera diré nada acerca del tiempo…
Mejor les cuento que el pasado miércoles 18 fue mi cumple, y deseaba hacer algo especial, como por ejemplo publicar este capítulo, completo claro está, y que obvio no lo conseguí ¬¬
Pero les dejo esta la 1ra mitad, últimamente se me da eso de dividir los capítulos… En fin espero les haya gustado, porque he estado esperándole con muchas ansias, es mi favorito^^
Harry_Hermionefics,ANILE,AndromedaPOTTER,x_tabay74,tania cullen,dafne123, shanti: Les agradezco infinitamente sus comentarios que me dan ánimo para continuar escribiendo.
PD: Por favor comenten, si me regalan un poco de su tiempo para leerlo qué les cuesta unos minutos más para contarme su opinión.
Aviso: últimos capítulos de este crazy songfic
Saludos
Anyeli Potter Granger
20/mayo/11