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Historia 30890 — capítulo 1
FAMILIA POTTER-WEASLEY
Harry y Ginny Ted Jon Lupin-24 años-Gryffindor James Sirius Potter-19 años-Gryffindor Albus Severus Potter-17 años-Gryffindor Lilian Luna Potter-16 años-Gryffindor
FAMILIA WEASLEY
Ron Rose Molly Weasley-17 años-colegio Salem Hugo Weasley-16 años-Gryffindor
FAMILIA WEASLEY-JHONSON
George y Angelina Fred Weasley-19 años-Gryffindor Roxanne Weasley-16 años-Gryffindor
FAMILIA WEASLEY-SMIGELL
Percy y Audrey Molly Weasley-15 años-Huffelpuff Lucy Weasley-13 años-Gryffindor
FAMILIA WEASLEY-DELACOUR
Bill y Fleur Victorie Weasley-23 años-Gryffindor Jasper Weasley-21 años-Gryffindor Dominique Weasley-13 años-Gryffindor
FAMILIA WEASLEY-DAFTER
Charlie y Sophie Luke Weasley-22 años-Gryffindor Samuel Weasley-17 años-Dumstrang
FAMILIA LOMGHBOTTOM-ABBOT
Neville y Hanna Zack Lomghbottom-19 años-Gryffindor Melanie Green-19 años-Rawenclow
FAMILIA BLACK
Sirius Black Drake Black-17 años-Gryffindor
FAMILIA SCAMANDER-LOVEGOOD
Luna y Rolf Lorcan Scamander-15 años-Rawenclow Lysander Scamander-15 años-Rawenclow
FAMILIA MALFOY
Draco y Astoria Scorpius Malfoy-17-Slytherin Lucius Malfoy-17-Slytherin Evangelice Malfoy-17-Slytherin Andrómeda Malfoy-16-Slytherin (Estoy loca, lo sé)
Albus Severus Potter, un chico de diecisiete años, más alto que su padre a su edad, con el pelo azabache y los ojos verdes, se encontraba tirado en su cama, en la Madriguera, era verano, había llegado ayer por la tarde, sus amigos, Thomas Zabini y Scorpius, Lucius y Evangelice Malfoy, acababan de volver a su casa, el iría a la suya la semana siguiente pero hasta entonces, no tenía nada que hacer.
James, Fred, Zack y Jasper, estaban demasiado ocupados con su mudanza, como para ir a casa de sus abuelos en una hora que no fuese la de comer. Teddy y Victorie estaban ocupados con los preparativos de la boda, que se celebraría en primavera, Lucy y Molly estaban pasando las vacaciones en Suecia, de donde era Audrey, su madre. Lily había salido con Roxy y una amiga suya, Madeleine Hall, hermana menor de una de las mejores amigas de su prima Rose, a la que no veía desde hacia un mes, el primero del verano y a la que no volvería a ver, hasta Navidad, Hugo estaba visitando a Hermione y Rose, en Boston.
El divorcio de Ronald Weasley y Hermione Granger, había sido sencillo, llevado a acabo hacía doce años. Al principio su tío Ron y Hermione, vivían en la misma calle, para que sus hijos pudiesen estar con los dos, luego llegó Patrick Finnegan, por aquel entonces el novio de Hermione y ahora su marido y padre de su hija menor, Jane, de nueve años. Hace cuatro años, el ministerio estadounidense le ofreció a Hermione un puesto como jefa del departamento de misterios, puesto que no pudo rechazar. Rose se fue con ella, tras acabar tercero y visitaba a su padre dos meses al año, por Navidad y el primer mes del verano, Hugo vivía en la casa de su tío Ron, quien seguía soltero, nunca se había repuesto del todo de la ruptura, aunque no lo quisiese admitir.
Quedaba un mes y medio, para el comienzo de su séptimo año en Hogwarts y cada segundo que pasaba se le hacía eterno. Miraba el reloj que había colgado en la pared, embobado, como su de esa forma el tiempo pudiese pasar más rápido.
Escuchó pasos en las escaleras, eran rápidos y ruidosos, apostaría la vida a que era su tío Ron, auque esa felicidad pocas veces volvía, solo cuando Hugo regresaba a casa o Rose, venía de visita.
En menos de tres segundos, la puerta de su cuarto, compartido con Hugo, Lorcan y Lysander, que estaban cogiendo bichos en Groenlandia, se abrió de golpe y apareció un pelirrojo muy alto de ojos celestes, totalmente emocionado, como había adivinado, su tío Ron que entró como un rayo, sin molestarse en cerrar la puerta, tras de si.
-¿A que no sabes que?-Le preguntó efusivamente y saltando sobre él, casi ahogándolo y despertándolo de su ensimismamiento momentáneo.
Albus, miró a su tío entre asustado, porque si seguía así lo acabaría matando por asfixia o contento porque su tío hubiese recuperado el buen humor, definitivamente, se quedaba con la primera opción. Empezó a intentar quitarse a su tío de encima pero este no parecía darse cuenta, la voz no le salía muy fuerte, por al falta de aire y Ron, lo zarandeaba, preguntando lo mismo que cuando había entrado en la habitación. Comenzaron a dar vueltas en la cama, hasta caer al suelo, Ron, debajo de su sobrino, esa escena podría malinterpretarse, para cualquiera que pasase por hay y como he mencionado, la puerta, estaba abierta y por ella, apareció, su primo Luke, de pelo castaño claro y ojos pardos, el primer hijo de su tío Charlie y de su tía Liza, había abandonado Hogwarts cuatro años atrás. Los miraba conteniéndose la risa, porque estaba delante su tío, Albus sabía perfectamente que en cuanto los dejasen solos un momento o sin sus padres y sus abuelos, le recordaría lo que había visto y probablemente, por el resto de sus días y le contaría la anécdota a sus hijos, nietos y sobrinos, al igual que el resto de personas que llevasen los genes Weasley y que estuviesen enterados de la noticia.
Albus y Ron, se levantaron del suelo, rápidamente. Ron, primero tenía las orejas como dos tomates pero luego se acordó de lo que venía a decirles y su cara volvió a la emoción anterior.
-¿A qué no sabéis que?-Volvió a preguntar con emoción contenida en la voz. ………………………………………………..................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
Rose Weasley, pelirroja con un toque oscuro con algunas ondas en su larga melena que le llegaba casi a la cintura, piel blanca y ojos celestes, se encontraba en el café Da Vinci, junto con su hermano Hugo, castaño de ojos azul cielo y piel tostada, sus abuelastros, su madre, su padrastro, Patrick y su hermana menor, Jane. Celebraban el cumpleaños de la pequeña que cumplía diez años, estaba tan contenta de estar allí como ella y Hugo, el que de vez en cuando suspiraba de aburrimiento, sin poderlo evitar, Rose, se contenía mejor. Sus abuelastros se dedicaban a darle los regalos a la niña, parecía que nunca se iban a acabar, ese momento era el único que parecía hacer feliz a la pequeña, luego las miradas de los ancianos, se dirigían a Hugo y lo miraban de arriba bajo, "discretamente" no les hacía gracias que el chico estuviese en el cumpleaños de su nieta. Echaba de menos a su familia y a la Madriguera, su familia no era tan estirada como Frederic y Emily Binshester. Hugo se iría pronto y ella se quedaría sola, en el lujoso apartamento en el que vivía, su padrastro ni la registraba, su madre pasaba de ella y esa niña, mitad caniche mitad conejo, la ponía de los nervios. Por suerte, ese año, debido a su mayoría de edad y la de sus amigos, podría ir con ellos a los mundiales de Quidditch y reencontrarse con sus antiguas compañeras de Hogwarts que la habían venido a visitar hacía dos semanas pero ya las echaba de menos. Miró el reloj, eran las cinco de la tarde, suspiró sin poder contenerse.
-¿Te aburres niña?-La voz de Emily Binshester, la hizo levantar la cabeza. -¿No ve la cara de felicidad que tiene?-Preguntó Hugo sarcástico, antes de que ella lo hiciera, la mujer puso cara de indignación. -Grosero. -Vaca.-Hermione se giró hacía su hijo con mirada amenazante, mientras su suegra comenzaba a insultarlo de mil maneras y su madre no hacía nada.-¿Me insulta y no vas a decirle nada?-Preguntó el castaño. -Pídele perdón.-Dijo su madre, ahora la cara de indignación era la de Hugo que no esperó un minuto más y se levantó de la silla.-¿Adonde vas? -Encima que vengo a la mierda de cumpleaños de la niña conejo.-Emily le tapó los oídos a su nieta y Rose comenzó a reírse, poniéndose al lado de su hermano.-Me insulta una vaca.-Recalcó la palabra vaca.-Tengo que pedir perdón, prefiero la muerte por tortura. -Siéntate o hoy mismo vuelves con tu padre.-Ordenó Patrick. -Menos mal, un poco de cordura.-Dijo Hugo, empezando a caminar hacia la salida. -Rose.-Llamó Hermione.-Siéntate.-Señaló la silla. -Hugo tiene razón.-Fue lo único que dijo, antes de seguir a su hermano hacia la salida de la cafetería.
Patrick se levantó de la mesa, empezaría con las amenazas de echarla de su casa, aunque la hipoteca la pagase su madre. Se puso delante de ella y se cruzó de brazos, Rose esperó paciente a que hablase.
-¿No te da vergüenza hacerle eso a tu propia familia?-La pelirroja arqueó una ceja.-Si no vuelves, te vas de mi casa. -Es la de mi madre.-Dijo la pelirroja, Patrick rió unos segundos. -No te confundas, quien manda soy yo, vete a sentarte.-Ordenó, Rose abrió la puerta. -No hace falta que le digas nada a mi madre, ya esta todo dicho.-Contestó antes de salir de la cafetería y andar aprisa los metros que había andado Hugo.
Lo primero que haría sería escribirle a su padre y luego empezaría a recoger sus cosas. Se sentía mal, su madre no la defendería cuando se enterase de que se había ido, lo más seguro es que Patrick crease su propia versión de los hechos, como hacía siempre, ciertamente, Hermione, le daba lástima. ……………………………………………….........................................................................................................................................................................................................................................
James Potter, un chico de diecinueve años, pelo azabache y perfectamente liso, de ojos avellanas y con unas gafas que le hacían ver intelectual, guardó con un movimiento de varita, toda su ropa en el armario de su nueva habitación.
Se habían mudado ese día, lo peor había sido que Melanie, la novia de Zack y su mejor amiga desde siempre, los había obligado a todos a madrugar y su primo Jasper no paraba de lamentarse por sus ojeras.
Estiró los brazos y salió de su cuarto, desde la cocina llegaba un olor delicioso, seguramente Zack cocinaba, porque si lo hacía Melanie, ya podían ir preparando el ingreso a San Mungo, por intoxicación.
Y no bromeo con lo de la intoxicación, pasaron tres días allí, por las croquetas de Melanie, por lo visto les había echado sin querer un matarratas, no solo ellos lo habían probado, también sus hermanos y su prima Roxy que estaban de visita y pasaron como ellos cinco, su preciosa temporada en el hospital y todos sus familiares fueron a verlos, ni el gerente general de San Mungo pudo echarlos, si no fuese porque durante esos tres días estuvo alimentándose de papillas Nutriben, podría decirse que habían sido unas pequeñas vacaciones familiares.
En la cocina, como se había esperado, estaba Zack, a su lado Melanie, tenía su brazo rodeando la cintura del chico Longbottom (no se si se escribe así) y él la de ella, se daban piquitos de vez en cuando.
Zack tenía el pelo castaño claro y los ojos azules, de la misma edad que James y Fred, Melanie era castaña con el pelo en ondas, ese día en una coleta alta, sus ojos eran miel.
-¡Iros a un motel!-Les gritó Fred, entrando a la cocina y haciendo que se sobresaltaran y que James se empezara a reír.
Fred, pelirrojo anaranjado de ojos chocolates y piel tostada.
-Imbéciles.-Dijo Melanie, volviendo con Zack a la fase manzana de caramelo (este nombre me lo inventé cuando tenía seis años, así que no juzguéis) y James y Fred les hacían burla por la espalda.
-Tengo un aspecto horrible.-El último integrante de la casa, hizo su aparición, Jasper Weasley, hijo de Bill y Fleur, castaño de ojos marrones (¿alguien conoce la serie sobrenatural? Si la conocéis, yo me lo imagino como Sam, por si lo queréis imaginar, na más)-Mira que ojeras.-Le dijo a Melanie, la chica se giró con los brazos cruzados, con una pequeña sonrisa, los demás chicos se reían a carcajadas en silencio.-¡Juro a Merlín por testigo que me compraré una crema hidratarte y dormiré mis once horas diarias!-Ahora ninguno pudo contener la carcajada pero Jasper no les dio la menor importancia.-Mi pobre cara.-Se quejó antes de sentarse en la mesa de la cocina.
-¿No cenábamos en casa de la abuela?-Preguntó Fred, todavía riéndose.
-Y cenamos allí.-Contestó Melanie, sentándose al lado de Jasper que había sacado un espejo de bolsillo y se miraba horrorizado.-Pero Molly dijo que si podíamos llevar algo, como siempre cocina ella.
-Pues suerte que no lo haces tu.-Dijo James, las risas no se hicieron esperar, hasta Melanie rió.
-Os pedí perdón.-Dijo la chica, sacándose del bolsillo de sus pantalones vaqueros, un mini set de maquillaje.-Jasper, mírame.-Le dijo al chico que la miró a ella y luego al set.-¿No te quejabas de las ojeras? Pues vamos a ocultarlas.
-Que no se note que voy maquillado.-Aviso antes de ponerse en manos de la chica.
-Tranquilo.-Contestó ella como si le hablara a un niño pequeño.
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Una morena de ojos negros con algunas ondas en el pelo, de dieciséis años, bajaba corriendo las escaleras, era perseguida por una pelirroja de ojos verdes de su misma edad, era su prima Lily.
Llegó al primer piso de la Madriguera y echó a correr hacia el salón donde su primo Luke, veía la televisión muggle, junto con su primo Sam, un chico pelirrojo de ojos pardos, que había llegado hacía dos horas, entraría a séptimo este año e iría a Hogwarts por primera vez, al contrario que Luke que había estudiado en Hogwarts, iría por el campeonato intercolegial de Quidditch que se celebraba ese año, Dumstrang era uno de los muchos colegios que participarían.
Roxy se puso delante de la tele y Lily detrás del sofá, intentando cogerla, ninguno de los hermanos parecía quejarse, ya estaban acostumbrados a ver esa escena, aunque normalmente no de parte de Roxy y Lily, que eran uña y carne.
En ese momento, Lily salió del sofá y se abalanzó sobre Roxy pero esta la esquivó y de la chimenea salieron cinco figuras, la pelirroja se levantó del suelo y Roxy fue corriendo a esconderse detrás de una de las figuras, mientras las otras iban a saludar a Sam, recién llegado de Rumania.
-¡Fred!-Gritó, agarrándolo por la espalda.-¡Lily me quiere matar!-El pelirrojo comenzó a moverse, Lily estaba delante suyo moviéndose a cada paso que daba como el depredador acechando a su presa.-¿Vas a dejar que me mate? ¡soy tu hermana!-Se quejó la chica, su hermano la apartó, para ir a saludar a Sam, al que hacía meses que no veía.-AHHHH.-Gritó Roxy, en el momento en que Zack apartaba a Lily de Roxy, cuando iba a lanzarse sobre la morena.-Gracias.-Roxy suspiró tranquila.
-¿Qué ha pasado?-Preguntó Melanie que venía de saludar a Sam.-Zack, vete con tus primos.
-¿Seguro? Mira que estas son muy burras.
-¿Cómo que burras?-Preguntaron al unísono Roxy y Lily. En ese momento, Zack prefirió marcharse.
Las dos chicas miraron a Melanie y comenzaron a hablar a la vez, mejor dicho, a gritar a la vez, señalándose la una a la otra, sin que Melanie les entendiese nada pero como buena Huffelpuff, esperó pacientemente.
-¡Es su culpa!-Acabaron las dos, señalándose. A Melanie le dieron ganas de reír pero se contuvo.
-Ahora me lo puede explicar una sola, no me he enterado de nada.
-Es simple.-Un chico de pelo azabache y ojos grises, llegó hasta ellas, tenía diecisiete años, era el hijo de Sirius Black (si, esta vivo, las muertes no me van y estoy pensando en resucitar a los padres de Harry, me podría dejar algún comentario con si queréis que vivan) El chico le dio dos besos en las mejillas a Melanie y ella se los devolvió.-¿Ya has aprendido a cocinar?-Lily y Roxy rieron.
-Todavía no, Drake.-Contestó la chica.-¿Me dices porque casi se matan?
-Jack Diggory, el "novio" de Lily.-Hizo los gestos de las comillas con las manos, tenían una relación liberal, vamos que oficialmente salían juntos pero se podían enrollar con quien les diese la gana.-Se ha tirado a Roxy.
-Si no lo hubiese provocado…-Empezó Lily.
-¿No que erais una pareja liberal?-Preguntó la morena, cruzándose de brazos.-No haber cedido a ello y ahora no tendrías los cuernos más grandes del universo.
-¡Serás guarra!-Lily volvió a intentar atacar a su prima pero fueron nuevamente separadas por Drake y Melanie.-¡Suéltame, Drake!
-No.-Contestó el chico con tranquilidad.-Relájate.
-Lily, Roxy tiene razón.-Empezó Melanie, las miradas de Drake y Lily la fulminaron.-Si salieseis de verdad, no pasaría esto.
-Y si Roxy fuese lo suficientemente inteligente, no se habría tirado al novio de su prima.-Rebatió Drake, Lily asintió y las otras dos pusieron caras de indignadas.
-¿Las demás pueden pero yo no?-Le preguntó Roxy a Lily que la miraba con cara de pocos amigos.-Lo que te pasa es que estas celosa.-Dijo la morena, con la misma mirada dolida que su prima.
-¿Celosa yo? ¿yo?-Y así comenzó otra discusión entre las inseparables primas.
Melanie y Drake se fueron junto con los demás, discutiendo sobre quien tenía razón, Roxy o Lily, Melanie seguía diciendo que Roxy y Drake que Lily, los demás no les hacían ni caso, acababan de comprar en el Digital+ una película y a veces los mandaban callar.
Roxy y Lily se miraron mal unos instantes, antes de darse la vuelta e irse, Lily al cuarto y Roxy a ver la película del Digital+.