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Historia 30890 — capítulo 2

Rose y Hugo se agarraron de las manos y sujetaron con fuerza su equipaje, segundos después sintieron como un gancho tiraba de su ombligo hacia abajo y comenzaban a dar vueltas, hasta ¡PLAF! Se llevaron la ostia de la semana.

Habían caído de espaldas, en un jardín que enseguida reconocieron como el de la Madriguera, principalmente porque se veían la casa a pocos metros de distancia.

Llovía, el suelo estaba lleno de barro y por lo tanto, ellos y sus pertenencias también.

Se levantaron con un poco de esfuerzo, les dolía la espalda, intentaron limpiarse aunque fuera un poco la ropa pero no pudieron, así que cogiendo sus cosas se encaminaron a la casa.

Rose iba a tocar a la puerta, aunque sabía que estaba abierta, Hugo le tocó el hombro y se giró a mirar a su hermano.

-¿Qué?-Preguntó secamente.

-Estas horrible.-Le dijo su hermano con una sonrisa en la cara, otra sonrisa apareció en el rostro de Rose, a la vez que picaba a la puerta y escuchaba la voz de Ted, sonaba molesta, seguramente lo habían obligado a levantarse, para que fuese a abrir y no se equivocó.

Ted abrió la puerta y en menos de tres segundo la cara de asombro por verlos allí, pasó a convertirse en una disimulada sonrisa divertida, al verlos cubiertos de barro, sonrisa que Rose y Hugo pudieron notar a la perfección.

Los dos hermanos tenían caras de asco y malestar (¡¿A QUIEN LE APETECE QUE LO EMBARREN?!)

-¿Quién es, Ted?-Se escuchó la voz de Ginny y se escucharon unos pasos rápidos y un poco torpes, unas risas y palabras de "¡voy yo!" no había duda, eran Lucy y Dominique, quien solo se parecía a su madre en el aspecto físico, al igual que Victorie, que era un poco refinada pero no tanto como Fleur en su etapa adolescente.

-¿No nos dejas entrar?-Preguntó Rose, haciendo un ademán de abrazar a su primo postizo que se apartó de inmediato.

-¡ROSE, HUGO!-El grito al unísono de Dominique y Lucy, alerto a toda la familia.

Las dos chicas se lanzaron a abrazar a sus primos, sin importarles que estos estuviesen llenos de barro.

Se escucharon los pasos del resto de la familia que antes de llegar a la entrada, tenían caras confusas, lógico, no los esperaban.

-Lu… cy… me asfixi… as.-Dijo Hugo liberándose de su prima menor que intercambió primo con Dominique, abrazando ella a Rose y Dominique a Hugo pero sin apretarlo tanto como la pelirroja.

Cuando los adultos terminaron por apretujarse en la entrada, Molly(abuela) Weasley, Molly(nieta), cariño Huffelpuff, Arthur y Ron, fueron a abrazar a los recién llegados.

Los demás eran demasiados, ese día, los Black, los Longbottom, los Scamander y todos los hijos de Arthur y Molly, con sus familias, estaban allí, por lo tanto algunos, a pesar de la lluvia, habían salido fuera de la casa, otros estaban en el pasillo, otros en el hall y algunos tenían la puerta abierta de una pequeña sala al lado de la entrada, en la que estaban dentro, teniendo visión de lo que pasaba con los hijos de Ron.

Rose había comenzado a llorar, un poco emocionada, estaba abrazada a su padre y a su abuela que no paraba de decirle al oído lo delgada que estaba pero eso no le importaba, por fin estaba en casa.

Hugo estaba siendo nuevamente asfixiado, esta vez por Molly que le decía que lo había echado mucho de menos, era una de sus primas favoritas y debía reconocer que se había desilusionado un poco cuando entro a Huffelpuff pero a pesar de ir a distintas casas seguían viéndose con regularidad al principio, ahora no tanto, cada uno tenía sus amigos y el capitán de Quidditch de Gryffindor, Oliver Wood, el hijo de Oliver Wood en la época de su padre y sus tíos, decía que confraternizaba con el enemigo, pues su prima y la hermana de Wood, Jocelyn, estaban en el equipo de Huffelpuff, motivo por el que nunca había visto hablar a los Wood y él solo conversaba con su prima en vacaciones o cuando la retaba si había un partido de Quidditch cerca.

Ron se separo un poco de Rose, los ojos del pelirrojo volvían a brillar, sin perder el brillo, ganaron un toque de confusión y a la vez serio.

-¿Hermione os ha dejado venir?-Formuló en alto la pregunta que muchos en la familia se estaban haciendo.

Hugo y Rose intercambiaron miradas de duda y balbucearon unos "pues… veras… más o menos, etc." y cosas in entendibles.

-Y ahora estamos aquí.-Finalizó Hugo, esperando que ninguno de sus parientes, postizos o de sangre, quisiese saber la versión entendible de la historia.

-Yo no me he enterado.-Interrumpió James, ganándose al instante las miradas fulminantes de Rose y Hugo, se escucharon unos "ni yo" de parte de algunos de sus tíos y primos y los dos hermanos suspiraron.

-Es largo de contar.-Dijo Rose, poniéndose seria y dejando de llorar.

-Entonces vamos a la mesa y nos lo contáis con calma.-Propuso Arthur, todos dieron el visto bueno y la masa familiar se dirigió a la mesa del comedor.

Sin armar revuelo, ya eran muchos años de familia numerosa, fueron hacia la gigantesca mesa que había estirada a lo largo del inmenso comedor que había sido agrandado con magia.

Cada uno tenía su asiento, al lado de la persona con la que se querían sentar.

Lily y Roxy se sentaban juntas, las dos se miraron dos segundos, Lily la miró mal y Roxy suspiró cansada, miraron a Rose y Hugo que se sentaban al lado de Molly y Albus y los dos hermanos se miraron, para saber quien hablaba primero, decidieron que fuese Hugo.

-Todo empezó en un frío día de verano, el malvado Patrick tenía amordazadas a…

-Sin partes inventadas.-Lo cortó su tío Harry, el chico puso cara afligida, obviamente fingida, mientras su familia reía por lo bajo.-Cuenta.-Pidió su tío cuando las risas cesaron un poco.

-Estábamos en la mierda esa de cafetería en la que la vaca de la suegra de tu ex.-Empezó el chico, ninguno lo interrumpió, sabían las referencias de Hugo hacia la nueva familia de Hermione y que a esta ya no la llamaba mama o madre.-Celebrando el cutre cumpleaños de la niña conejo, esa vaca es insoportable, la pu…-Ahora si que fue cortado por la tos fingida y violenta de su tía Fleur, su abuela y su tía Ginny y algunas risas de los demás.-Y como era un mierda de cumpleaños, Rosie y yo nos aburríamos y la vaca estirada le pregunta a Rosie…-La historia siguió, con algunos detalles de Hugo y las intervenciones de Rose en algunos insultos referentes a Patrick o sus padres, cuando acabaron, todos estaban en silencio, sin saber que decir, el final no era muy agradable pero estaban contentos de que estuvieran allí.

-Me pondré en contacto con Hermione, para decirle que habéis llegado bien.-Dijo Ron, interrumpiendo el silencio, para nada incomodo.-¿No tenéis hambre?-Preguntó a todos en general, frotándose la panza y liberando malos pensamientos hacia el subnormal de Patrick, sus padres y la niña conejo.

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Ron le ató el sobre a la lechuza y la sacó por la ventana, Hermione estaría preocupada por saber como estaban Rose y Hugo, aunque dijesen que habían dejado una nota, eso no era suficiente y menos siendo Hermione que era una exagerada.

Salió de la cocina de la Madriguera, todos se habían quedado allí, por la llegada de Rose y Hugo, además de que Bill, quería tener vigilado a Ted, por mucho que Harry defendiese al chico y que Victorie y él se fuesen a casar.

Apenas eran las ocho de la mañana pero ya se escuchaban ruidos desde los pisos de arriba, mejor dicho ya se escuchaban gritos.

Las voces de Lily y Roxy, resonaban por encima de todas las demás de los habitantes de la casa.

¿Por qué se estarían peleando esta vez?

Sus dos sobrinas siempre se habían llevado bien, nunca se peleaban, ni cuando tenían siete años y Lily le rompió a Roxy todos sus peluches, porque la otra no quería jugar con ella.

En el piso de arriba, concretamente en el cuarto de Lily, Roxy, Rose, Dominique, Melanie, Molly y Lucy, una morena y una pelirroja, discutían acaloradamente, mientras sus primas miraban la escena, comenzando a perder la paciencia, solo eran las ocho de la mañana y llevaban diez minutos gritando, lo raro era que no hubiese venido nadie a pararlas pero claro, ellos debían de estar muy cómodos en sus camas y preferían pasar del tema.

-¡Devuélvemela!-Chilló Lily a su prima, señalando la camiseta que la otra tenía en la mano.

-¡Hace dos días me la prestaste!-Protestó la morena.

-¡Para ir al concierto!-Siguió la pelirroja.

-¡Entonces devuélveme mis tacones azules!-Pidió la morena.

La pelirroja, buscó debajo de su cama y sacó de ella unos tacones azul claro y se los lanzó a su prima.

-¡Tómalos, no quiero nada que venga de ti!-Roxy se rió, aunque en realidad eso le había dolido.

-!Pues devuélveme todos los regalos que te he hecho y yo te doy los tuyos, porque tampoco quiero nada tuyo!-Gritó la morena.

Roxy empezó a rebuscar entre sus cosas, al igual que Lily y lo que encontraban que era de la otra o se lo había regalado, se lo tiraban con furia a su propietaria.

Todo seguía igual de mal, hasta que la cosa empeoro, cuando un anillo le dio en la cabeza a Melanie que era la única que parecía más calmada de todas.

-Parad ahora mismo.-Dijo Melanie, con una voz que no admitía replicas.

-¡A empezado ella!-Dijeron las otras dos al unísono y lanzándose otra vez las cosas que no eran suyas.

-¡He dicho que paréis!-Chilló Melanie, asustando a todas, nadie la había visto gritar nunca.-Era una relación sin compromisos Lily, ese chico sabía perfectamente lo que hacía, si tienes que culpar a alguien, cúlpalo a él.-Había bajado el tono pero seguía enfadada.-Y tu.-Señaló a Roxy.-Siendo su prima y sabiendo que a Lily ese chico le gusta de verdad, no tenías que haberte acercado a él.

Las dos primas miraban al suelo, sin saber que decir.

-¿Qué tenéis que pediros?-Preguntó Melanie con su tono calmado de siempre.

Roxy y Lily se miraron durante tres segundos que parecieron eternos y dejaron un silencio incomodo.

-Que me devuelva mi pluma naranja.-Dijo Lily con tono enfadado pero ya sin gritar.

Roxy buscó en un cajón la dichosa pluma y se la lanzó a su prima.

-¿No vais a hacer las paces?-Preguntó Lucy.

-Como ha dicho Melanie, Roxy no debió acercarse a Jack.-Dijo Lily, volviéndose a echar en su cama.

-También he dicho que no la culpes solo a ella.-Contestó Melanie sin poder creerse que siguieran peleadas.

-Haz lo que quieras pero si te gusta Jack de verdad, dile que quieres que seáis novios formales.-Le dijo Roxy, saliendo del cuarto.

Cuando Roxy salió, las otras ocupantes, aparte de Lily y de Melanie, que pensaba que eso no duraría para siempre, miraron a Lily con reproche pero la pelirroja no les hizo caso.

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James Potter se encontraba en una especie de campamento en el cuarto de Albus, Hugo, Lorcan y Lyssander, que como no tenían que dormir con unas mantas improvisando unas camas, en el suelo, dormían a pierna suelta.

Zack estaba casi debajo de la cama de Lorcan, al igual que Fred lo estaba de la de Hugo, Drake ya se había levantado y Jasper y él, estaban en el centro, con la sensación de que cuando los otros se levantasen, serían pisados por sus primos.

Escribía en un pergamino que estaba puesto en el suelo, el bote de tinta había caído una vez sobre las mantas.

Estaba mandándole la carta número 53 del verano a Susan, una amiga de su prima Rose de Hogwarts, con la que en sus primeros años no se llevaba bien pero acabo gustándole y el día que no volvería a viajar más en la locomotora del andén, se besaron, apenas fue un pico pero la chica salió corriendo y cuando iba de visita a Hogwarts, lo esquivaba y nunca la encontraba, le mandaba cartas que nunca llegaban a contestarse pero la esperanza es lo último que se pierde, así que seguía insistiendo.

-¿Otra vez James?-Preguntó Jasper, despertándose y fijándose en lo que escribía su amigo.-¿No ves que no quiere salir contigo?

-Si tu no hubieses cortado con Amy, a lo mejor me hubiese dicho que si o Amy me haría ayudado o…

-Amy, sabía lo que había al salir conmigo.-Lo cortó el castaño.

Amy, era otra de las amigas de Hogwarts de Rose, hacía dos meses había saldo con Jasper y como siempre, no habían llegado a la semana juntos.

-Pero ella me podía haber ayudado.-Dijo James tapando el bote de tinta y buscando su varita entre las mantas, para poder secar la tinta y mandarle carta a Susan.

-Lo que tu digas.-Soltó Jasper, girándose de lado.

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Roxy llegó a la cocina, pasando por el salón, en el que dormían Luke y Sam, el primero en el sofá y el segundo en la alfombra con un cobertor, se escuchaban sus leves ronquidos de fondo, eran suaves pero estaban allí y luego cuando se lo decías te contestaban que ellos no roncaban y que eran imaginaciones tuyas.

Quería decirle a Lily que lo sentía pero sabía que eso a su prima le daría igual y no pensaba dejarse humillar, además le había dolido lo que dijo de que ya no quería nada que viniera de ella.

Entró en la cocina y fue hacia la nevera, idea de su tío Harry, por lo que ahora había una nevera en cada casa de la familia Weasley, de los Scamander o de los Lomngbottom.

Echó un vistazo y sacó una jarra con zumo, se dio la vuelta y se sobresaltó un poco.

-Que susto, podrías avisar de que estas aquí.

-Y tu mirar mejor.-Contestó Drake en tono borde.

Roxy posó la jarra en la mesa, un poco extrañada por el comportamiento del chico, porque siempre se habían llevado muy bien.

Sacó dos vasos, uno para ella y otro para Drake, echó el zumo en ellos y se lo puso delante al chico, que comía tostadas, tenía dos más en el plato, así que por coger una no se iba a molestar.

Extendió la mano y cogió una de las dos.

-¿Qué haces?-Preguntó Drake.

-Coger una tostada.

-Pues hazte una.-Le quitó la tostada de la mano.

-Siempre te cojo las cosas y nunca me dices nada.-Protestó la morena en tono infantil, para ver si así lo ablandaba y le daba la tostada.

-Tengo hambre y no me gusta que me coman mi desayuno ¿es difícil de entender?

-Estás muy raro.-Dijo la morena, hiendo a coger unas galletas al armario.-Si te hice algo me lo dices, últimamente la gente se enfada conmigo por…-Se dio la vuelta con el tarro de las galletas.-Se ha largado.-Comentó enfadada.-Y se ha llevado las tostadas.-Soltó un poco más enfadada.

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En los siguientes dos días todo siguió igual, Lily y Roxy las primeras dos horas desde la pelea de esa mañana estuvieron sin hablarse pero luego volvieron a sus, ahora, acostumbrados gritos.

Albus había tenido que rogarle durante esos dos días a Ron, para que lo dejara ir a casa de los Malfoy, puesto que su padre había dicho que el que tenía que elegir era su tío.

Susan no le contestó la carta a James por lo que después de dos días, sigue simulando estar igual que siempre pero en realidad esta muy deprimido.

Rose quedó el día anterior con sus amigas de Hogwarts y les pidió a sus amigos de Salem que le hicieran una visita, todo corrió a cargo de Adriana Rivas, ex alumna de Hogwarts que junto a Alexandra Hall, habían decidido cambiarse de colegio con ella y ahora se hospedaban en un hotel de cinco estrellas muggle, junto con Amy, Susan y Hanna, otra amiga de Hgwarts, cortesía de los padres de Adriana que sustituían el cariño familiar por cientos de galeones semanales.

George y Angelina se habían ido a Estados Unifos, estaban extendiendo Sortilegios Weasley, las sucursales ya estaban en Europa oriental y gran parte de la occidental, algunos países de America del Sur y ahora iban a conquistar Estados Unidos, para luego ir hacia Asia.

Esa mañana, en la cocina, con un típica pelea Lily vs. Roxy, Melanie defendiendo a Roxy, Drake a Lily y Fred lanzándole insultos a su hermana y gritándole a Lily que le pegase, pocas veces llegaban a llevarse bien y aprovechaban cualquier debilidad del otro para dejarlo mal y esta vez la que perdía era Roxy. Se escucharon unos picoteos en la ventana, una lechuza gris con motas en color miel esperaba paciente con dos cartas atadas en la pata.

Roxy y Fred la reconocieron como la lechuza de su madre y fue la morena la que abrió la ventana, la lechuza pasó y se posó en una de las sillas, estiró la pata y Fred le quitó las cartas, después le dio un trozo de tostada con mermelada que la lechuza no empezó a picotear en la mesa, porque no la podía comer.

El pelirrojo empezó a leer, mientras su hermana lo criticaba por tratar así a Grek, la lechuza, fue partiéndole en cachos pequeños la tostada, mientras la cara de su hermano se transformaba.

Fred estaba conteniendo el aire y en su cara aparecía un color rojo intenso, más que su propio pelo, negó con la cabeza, se le notaba enfadado.

-¿Qué pasa?-Preguntó Roxy sin hacerle demasiado caso a su hermano.

-No te importa.-Contestó Fred enfadado y levantándose de la mesa, cogiendo las dos cartas y llevándose a Grek con él.

-No entiendo nada.-Le dijo Roxy a Melanie.

-Tu nunca entiendes nada.-Y la pelea Lily vs. Roxy volvió a dar comienzo.