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Socias — capítulo 5
Al terminar de pintarme las uñas, tomé mi teléfono celular y a quién más que a ellas iba a llamar.
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Sally, Rose escuchen ¿qué les parece si nos vamos unos días? Nosotras, buenos discos, mi auto y ningún destino.
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Siiiiiiiiiiiiiiiii - chilló Rose - ya me pondré a llenar un bolso, recuerdo cuando planeabamos esto.
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Emm ¿les parece? - Sally dudaba.
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Sally ¿prefieres ir con nosotras o quedarte leyendo unos tontos libros de ética? - reímos - si quieres podemos traerte fotos.
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Bueno, tiene razón ¡Viva la vida!
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A las 3 estoy por sus casas. Las quiero, adiós.
Poniendo un poco de buena música a todo lo que daba, comencé a correr por toda la casa recolectando cosas que iba a necesitar. Ropa, zapatos, perfumes, maquillajes, cremas emm creo que ya está todo ah y algunas mayas por si terminamos en algún lugar tropical.
Pasaron las horas y yo ya estaba lista, junté una gran pila de CD's y los llevé al auto, guardé mi maleta y partí. Busqué a mis amigas y dijimos "Adiós a la city".
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Sally para de cantar, arruinas la canción - criticaba Rose una y otra vez.
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Basta chicas, disfrutemos - dije - Paz y amor.
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Lo sentimos - dijeron a coro.
Luego de un momento de cantar entusiasmadas, Sally tomó un plano y lo desplegó.
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¿Cuál puede ser nuestra primera parada?
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Emm que nos queda más cerca - comenté
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Haber, déjanos fijarnos. - Buscaron unos minutos y respondieron - el lugar más cerca y que nos gustaría conocer es Connecticut.
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Entonces déjenme pensar, salgo por la ruta 9 si ya está.
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PRIMERA PARADA CONNECTICUT - gritamos.
Habíamos hecho recién unos 100 Km., y notamos que el auto se quedaba sin gasolina, no podíamos creerlo.
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Mi**da, creí haber cargado gasolina - murmuré.
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Genial moriremos en medio de la nada - comenzó a comentar Rose.
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Deja de ser pesimista y tranquilicémonos un poco - Intento suavizar la historia Sally.
Nos bajamos del auto aguardando a que alguien pasara y nos ayudara, aguardamos dos horas y a lo lejos una luz se acercaba velozmente.
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Parece superman - gritó Sally.
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Deja de alucinar, porque sino serás tú la que volará como Superman - gruñó Rose.
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Aguarden, comencemos a saltar en medio de la carretera.
Y así lo hicimos, saltamos desaforadamente, agitando nuestros brazos sin parar. La luz se acercaba cada vez más y vimos que iba reduciendo la intensidad.
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Está frenando chicas
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Gracias dios.
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Nuestro día de suerte, les dije amigas. - agradecí.
Aguardamos unos segundos y vimos que las puertas de una camioneta se abrían y de ella bajaban unos hombres, bastante apuestos y aparentaban recién haber terminado de trabajar, debido a sus ropas sucias.